41 años de publicación gratis

Hojas de Oro

Un Llamado A Regresar A Las Enseñanzas Bíblicas

...que contendáis por la fe...” (Judas 3)

Año XXXXI No. 6 JUNIO 2011


Índice:

...Eventos futuros.

Bosquejos maestros de la Biblia (XVIII parte).

La primera EKKLESIA.

...El rastro de la sangre (final).

...Los bautistas y el mundo presente.

...Los bautistas y su obligación.

...Los terrores del infierno.

...Verdades vitales de la asamblea, I

...Las “semanas” de Daniel 9:24.

...La última palabra.


Eventos futuros.

I. El fin de la Edad de la Gracia o la Edad de la Asamblea puede terminar en cualquier momento. Los redimidos serán llevados al tercer cielo y…

1. Vendrá un dictador mundial (quizás vive hoy). A lo largo de la historia del mundo Dios les ha permitido a algunos hombres levantarse y tomar el control de las naciones. Unos trescientos años antes del nacimiento de Jesús, Alejandro el Grande dominó la mayor parte del mundo conocido de su época. Luego, durante la vida terrenal de Jesús, los Césares de Roma tomaron el control de parte del sur de Europa, la parte norte de África y la parte oeste de Asia. No obstante, ninguno de ellos tuvo el poder de controlar el mundo. Al terminar la Segunda Guerra Mundial las naciones formaron las “Naciones Unidas”, una organización para evitar guerras en el futuro. ¡Fue un fracaso rotundo!

2. ¿Qué dicen las Escrituras acerca del futuro? Dios, en Su sabiduría, nos ha dado el Libro de Daniel que nos explica exactamente lo que ha de venir. En el capítulo siete el Profeta explica con claridad los eventos que han de suceder. Daniel explicó los eventos justo como se están cumpliendo hoy y nos dio “una ventana” a través de la cual podemos ver parte del futuro.

3. Todo está preparado para la aparición de un gran dictador. La condición del mundo entero en este año 2011 es de un total descontrol. No hay nadie, en ninguna nación, que tenga la capacidad de solucionar todos los grandes problemas que enfrenta la humanidad. Llegará al mundo un hombre bien reconocido con el anuncio de que él tiene la solución para todos los problemas de las naciones. ¡Qué alivio! ¡Qué esperanza! ¡Qué remedio! Este hombre será lo que Daniel profetizó en 7:8 como el “anticristo”. Su reinado como “dictador” del mundo será por siete años, véase Daniel 7:24, 25.

4. La profecía de Daniel nos da la llave del drama mundial en los últimos días de esta edad. Este hombre será una figura central en muchos eventos mundiales (vea los detalles en el libro de Daniel). Jesús habló de él durante Su ministerio (Mateo 24:15).

5. Daniel habló de una revelación que incluyó 490 años en aquel tiempo; muchos eventos tremendos han de suceder. Los dos primeros ocuparían 483 años, o sea, sesenta y nueve “semanas” de siete años cada una (Daniel 9:25-26). Aquellos años hoy son historia, pero todavía queda una “semana” de siete años. En ese tiempo hará entrada en escena aquel hombre, el anticristo”, trayendo una solución para todos los problemas del mundo. Siendo que la nación de Israel estará rodeada por sus enemigos, el “anticristo” hará un “pacto” con ella que traerá la paz inmediatamente. Pero, después de tres años y medio, él romperá su “pacto”.

6. Llamamos la atención sobre las palabras del Señor Jesús en Mateo 24:21, 22. Mire lo que dice Romanos 11:26. Jesús aparecerá para luchar por Su pueblo, los judíos. El Rey regresa (Apocalipsis 19:1-21) para establecer Su reino de mil años sobre todo el mundo (20:1-10). Después será el Juicio del Gran Trono Blanco (20:11-15) y el Estado Eternal, la renovación de esta tierra donde tú y yo viviremos en Cristo por toda la eternidad (21:1-22:21).

7. Hay que tener en mente que la Segunda Venida de Jesús a esta tierra será en dos etapas. En la primera Él viene POR los redimidos vivos para llevarlos al Tercer Cielo (mientras, los siete años de Gran Tribulación estarán sucediendo aquí sobre esta tierra). Al terminar los siete años de tribulación Jesús vendrá CON los redimidos para tomar el control sobre la tierra y establecer Su reino de paz por mil años.

II. La Segunda venida será el regreso personal del Señor, Zacarías 14:4. 1. Será visible y gloriosa (Mt. 24:30; Ap. 1:7). No será en un “instante” como el arrebatamiento sino que tomará varias horas o quizás días.

2. El último destino será ISRAEL, con la destrucción de los ejércitos de los enemigos reunidos en la Batalla de 2.Armagedón y el ascenso final del Señor Jesús al Monte de Sion.

3. Según las Escrituras un gran número de huestes celestiales vendrá con Él (Judas 14; Apocalipsis 19:14), todos los redimidos que fueron arrebatados antes del principio de los siete años de la tribulación (Juan 14:1-4) y los mensajeros (Mateo 25:31).

4. Será un regreso que sacudirá toda la tierra (Ap. 16.17-21). Ciudades y montañas desaparecerán, etc. Una vez que todos los enemigos sean destruidos Jesús ascenderá al Monte de los Olivos, aquel monte se dividirá dando lugar a la formación de un valle.

5. Será el regreso de Jesús para juzgar a las naciones. En Su Segunda Venida el Señor reclama a las naciones como Su posesión, en cumplimiento del Salmo 2:9.

6. El propósito de Su regreso: reinar desde el Monte de Sión (Is. 2:3). Su regreso salvará la ciudad de Jerusalén y la nación de Israel de la destrucción por parte de sus enemigos, como está prometido en Dt.30:3.

7. Los judíos que vivan en ese tiempo serán reunidos y juzgados (Ezequiel 39:28). Los rebeles que no han recibido a Cristo como su Mesías morirán (Ezequiel 20:38). Los judíos creyentes entrarán en el reino. No habrá más persecución.

8. El juicio de los no judíos que sobrevivan a la Gran Tribulación está descrito en Mateo 25:31-46. Jesús los llama a Su trono en Jerusalén. En aquel juicio habrá dos clases: ovejas y cabritos. Las ovejas son los que ayudaron a los judíos durante todos los tiempos. Los cabritos son los incrédulos y serán destruidos. Los demás, todavía en sus cuerpos mortales, entrarán en el Milenio de Jesús aquí sobre esta tierra. No habrá ningún incrédulo sobre la faz de la tierra. Los niños, al crecer, tendrán que arrepentirse y recibir al Rey como su Salvador. En el principio del reino no habrá ningún incrédulo.

9. De desastre a utopía. Desde Adán el hombre ha fracasado en controlar la historia del mundo. Cuando Jesús venga Él destruirá a todos los ejércitos del mundo, los judíos incrédulos serán destruidos y los gentiles incrédulos también. Solo los redimidos quedarán para poblar la tierra.

10. ¿Que ha de suceder? Habrá un tiempo de mucha crisis entre las naciones del Medio Oriente (como está sucediendo hoy). Esto es el principio de los eventos que guiarán a la Segunda Venida de Jesús. ¿Estás preparado para el regreso del Señor?

III. Sumario de las profecías no cumplidas.

1. El arrebatamiento de los redimidos, 1 Corintios 15:51-58; 1 Tesalonicenses 4:13-18.

2. Reactivación del imperio romano, Dn. 7:7, 24; Ap. 13:1; 17:3, 12, 13.

3. Aparece el dictador mundial, Daniel 7:8; Apocalipsis 13:1-8.

4. Tratado de paz con la nación de Israel, Daniel 9:27.

5. Establecimiento de una “iglesia mundial y universal”, Ap. 17:1-15.

6. La nación de Rusia atacando a Israel, Ezequiel capítulos 38, 39.

7. El “tratado de paz” con Israel será roto después de tres años y medio, Daniel 7:23; Apocalipsis 13:5-8, 15-17; 17:16, 17.

8. La matanza de muchos creyentes y judíos, Apocalipsis 7:9-18; 13:15.

9. El martirio de muchos creyentes y judíos, Apocalipsis 7:9-17; 13:15.

10. Catástrofes y juicios divinos sobre la tierra, Ap. 6- 18.

11. La Guerra Mundial comienza en el Medio Oriente con la Batalla de Armagedón, Daniel 11:40-45; Apocalipsis 9:13-21; 16:12-16.

12. La segunda venida de Jesús con Sus redimidos, Mateo 24:27-31; Apocalipsis 19:11-21.

13. Juicio de los incrédulos, Ezequiel 20:33-38; Mateo 25:31.46; Judas 14, 15; Apocalipsis 19:15-21; 20:1-4.

14. Satanás será atado por mil años, Apocalipsis 20:1-3.

15. Comienza el reino milenial, Apocalipsis 20:5, 6.

16. Un tiempo de rebelión al final de los mil años, Apocalipsis 20:7-10.

17. Resurrección y juicio de los incrédulos y Satanás. El Juicio del Gran Trono Blanco, Apocalipsis 20:11-15.

18. La eternidad comienza con la renovación del cielo, la superficie de esta tierra y la Nueva Jerusalén, Apocalipsis capítulos 21, 22.

IV. Una promesa para recordar.

1. Aunque muchas profecías dramáticas esperan su cumplimiento al fin de esta edad presente, ninguna es de más importancia que la que Jesús hizo a Sus discípulos, Juan 14:1-3.

2. La promesa nueva es diferente de la promesa dada en Mateo 24 donde se predijeron muchos eventos que han de suceder antes de Su regreso después de los siete años de la gran tribulación.

3. La promesa del arrebatamiento de los redimidos (no hay mención de un “arrebatamiento de la iglesia” en las Escrituras) añadió una dimensión a la esperanza de Sus discípulos. Jesús no hace mención de ninguna “señal” antes de aquel día.

3. El arrebatamiento de los redimidos (antes de la tribulación) será muy diferente de Su segunda venida con los redimidos.

4. Nosotros, los creyentes de hoy, no necesitamos temer los días precedentes a la primera venida de Jesús POR los redimidos.

5. El Espíritu Santo dio a Pablo detalles de este evento en 1 Tesalonicenses 4:13-18 y luego en 1 Corintios 15:51-52.

6. El arrebatamiento tiene que suceder siete años antes del regreso del Señor con Sus redimidos para establecer Su reino de mil años de paz sobre esta tierra.

3.V. ¿Qué es lo próximo? Claro, que el mundo esté bien preparado para el regreso del Señor Jesús.

1. La enseñanza del comunismo en casi todas partes del mundo hizo posible enseñar el ateísmo.

2. El liberalismo en las “iglesias” quitó la vitalidad espiritual en las asambleas, comenzando en Europa y después en los EE.UU.

3. El movimiento de las “super-iglesias”.

4. Es común oír desde los púlpitos que uno no puede confiar en la Biblia.

5. No hay predicación contra el pecado; hoy no se exige moralidad.

6. La puerta ha sido abierta para que toda clase de espiritismo, ocultismo, y hasta adoración de Satanás, hagan entrada en las “iglesias”.

7. Otra vez la ciudad de Jerusalén tiene prominencia en las noticias con las luchas entre los judíos y los árabes.

8. De repente, sin anuncio, todos los creyentes serán arrebatados y la presencia del Espíritu Santo no se sentirá más sobre la faz de la tierra; con esto comenzará toda clase de pecado y perversión.

9. El “anticristo” que ha sido prometido comienza su obra haciendo un pacto de paz con los judíos y demandando obediencia como el dictador del mundo.

10. Dios enviará a 7000 evangelistas judíos que enseñen que hay salvación durante los siete años de tribulación. Mucha gente será salva pero serán perseguidos y asesinados.

11. De repente Jesús regresará a esta tierra con los redimidos. Con la batalla de Armagedón terminan los siete años de la Gran Tribulación. (Fin)


Bosquejos maestros de la Biblia (XVIII parte).

TEMA: Los juicios.

INTRO: En las Escrituras somos instruidos a usa bien la palabra de verdad”, 2 Timoteo 2:15 (1960) o “que traza bien” (1602), o “que maneja correctamente” (NVI). Hermanos: ¡No trate de hacer que todos los juicios se conformen con la teoría de un “juicio general” porque no existe tal cosa.

      Hay no menos de cinco juicios revelados en las Escrituras, y cada uno es diferente en cuanto a tiempo, lugar y propósito, pero todos tienen una cosa en común: que Jesucristo es el Juez, Juan 5:22.

      Cada persona, desde Adán hasta el último ser nacido sobre la tierra, tiene que ser juzgado por el Dueño de esta planeta. En el primer juicio los pecados de los creyentes ya han sido juzgados por la obra de Jesucristo en la cruz. En el segundo el creyente tiene que juzgarse a sí mismo, y si no será disciplinado por el Señor. En el tercero todos los creyentes tienen que comparecer ante el Tribunal de Cristo donde sus obras hechas durante la vida cristiana serán juzgadas. En el cuarto todas las naciones serán juzgadas individualmente en cuanto al trato dado a los judíos y a la nación de Israel durante los siete años de la Gran Tribulación. En el quinto los incrédulos, desde Caín en adelante, serán juzgados en cuanto a su grado de castigo en el Lago de Fuego (el “infierno” final).

I. El juicio de los pecados de los que han recibido a Jesucristo como su Salvador, Juan 5:24 “y no vendrá a condenación”. Todos nuestros pecados fueron juzgados en Cristo Jesús aquel día en la cruz y cada creyente ha pasado de muerte a vida”. Esto se llama la salvación presente. Jesucristo pagó la pena para nuestros pecados. Él fue juzgado por Su Padre Celestial en lugar del pecador que viene a Él, arrepentido (un don de Dios) y por fe (otro don de Dios).

1. Ningún creyente vendrá a juicio tocante a su estado eterno en cuanto a los pecados cometidos después de ser salvo porque:

(1) Jesucristo pagó la pena. Sobre el hecho de Su muerte de sustitución, el creyente está separado de la pena del pecado una vez y para siempre, Salmo 103:12.

(2) Los pecados del creyente han sido borrados y no serán recordados, Isaías 43:25.

(3) Jesucristo sufrió por nuestros pecados el justo por los injustos”, 1 Pedro 3:18.

(4) Los creyentes nunca serán condenados con los incrédulos porque Jesucristo fue condenado en su lugar, 2 Corintios 5:11. Véase Gálatas 3:13; Hebreos 9:26; Hebreos 1:3 “efectuado la purificación de nuestros pecados”.

II. El juicio del creyente de “sí mismo” (1 Corintios 11:31, 32). Este juicio significa más que juzgar “lo malo” en su vida. Cuando el creyente es convencido de pecado en la vida tiene que confesarlo (1 Juan 1:9), e inmediatamente dejarlo (Isaías 55:7). No es suficiente juzgar solamente el pecado en su vida, hay que juzgarse a sí mismo. ¿Cómo?

1. Practicando la negación. Cuando uno se ve como Dios le ve, renunciará a sí mismo y comenzará una vida que agrade a Jesucristo, Colosenses 3:4.

2. Practicando la renunciación de la carne (Romanos 7:8). La renunciación es tomar nuestra cruz y seguir a Jesucristo (Marcos 8:34-38). Esto quiere decir perder la vida egoísta y encontrar la vida del Señor, Gálatas. 2:20.

3. Es ser menos cohibido consigo y más consciente de la presencia del Señor, Mateo 28:20 yo estoy con vosotros”.

4. Es ser controlado por Él, Hechos 9:6.

5. Es estimar a otros más que a uno mismo, Fil. 2:3, 4.

III. El juicio de las obras del creyente que practicó después de ser salvo (2 Corintios 5:10 y Romanos 14:10). Este será un tribunal solamente para creyentes.

1. Aquel tribunal sucederá “en el aire” después de la Primera Resurrección de los cuerpos de los redimidos (1 Ts. 4:14:18). Mil años más tarde será la resurrección de los cuerpos de los incrédulos (Ap. 20:4, 5). Por eso, han de pasar mil años entre el Tribunal de Cristo y el Juicio del 4.Gran Trono Blanco (Ap. 20:11 es solamente para los incrédulos).

2. En el Tribunal de Cristo cada creyente tiene que dar cuenta de la vida vivida después de ser salvo, no de la vida de otras personas, Romanos 14:10-13.

3. Debemos ser humildes sabiendo que un día tendremos que encontrarnos cara a cara con lo que hemos hecho, o dejado de hacer, en nuestra vida cristiana.  Esto no tiene nada que ver con la salvación, sino con las recompensas eternas (1 Corintios 3:11-15). Véase Colosenses 3:17.

IV. El juicio de las naciones individualmente (Mateo 25:31-46). Este juicio no tendrá nada que ver con el del Gran Trono Blanco de Ap. 20:11-15. Nótese una comparación entre los dos:

1. El de las naciones sucederá cuando Jesucristo regrese del Tercer Cielo con los redimidos para establecer Su reino de mil años sobre esta tierra presente (Mateo 25:31).  Dice “trono de gloria”, o “el Gran Trono Blanco”.

2. En ese tiempo Jesucristo ha de juzgar individualmente a las naciones por el modo en que han tratado a los judíos durante los siete años de la Gran Tribulación (Joel 3:11-16). En el Gran Trono Blanco Él juzgará a los incrédulos según los pecados cometidos durante su vida.

3. En este juicio no se hace mención de una resurrección. Aquella gente ha salido de los siete años de tribulación. En el del Gran Trono Blanco, los sujetos han sido resucitados, sus almas del Sheol-Hades y sus cuerpos de las tumbas, Apocalipsis 20:13.

4. En este juicio no habrá “libros” pero en el del Gran Trono habrá “libros”, Apocalipsis 20:12.

5. En este el Juez será el Rey (Mateo 25:34). En el Gran Trono, el Juez será el Creador del universo.

6. En este juicio se juzgará a tres clases de personas:

(1) “Ovejas”, v. 33, los que hayan sido salvos durante los siete años de la Gran Tribulación y hayan tratado bien a los judíos, Ap. 7:9-17.

(2) “Cabritos” los incrédulos, 2 Tesalonicenses 1:7-10.

(3) “Hermanos”, v. 40, los judíos, Ap. 7:1-8.

7. En este juicio el Rey dará entrada al reino de mil años a aquellos creyentes.

V. El juicio final de los incrédulos, El Gran Trono Blanco (Ap. 20:11-15). Inmediatamente después del reino de los mil años será la Segunda Resurrección (de las almas de los incrédulos del Seol-Hades y sus cuerpos de las tumbas). Aquí es donde los incrédulos  serán juzgados según sus pecados para recibir su grado de castigo en el Lago de Fuego (el “infierno” final).

1. Los incrédulos buscarán un lugar donde esconderse, pero no habrá tal lugar.

2. Estarán los incrédulos “grandes”  (personas de renombre) y “pequeños” (personas no conocidas).

3. El “Libro de la Vida” será abierto para mostrar que no hay ninguna equivocación, que sin la sangre derramada de Jesucristo no hay perdón.

4. Serán juzgados “según sus obras”. Sí, Dios es justo, y les dará el “grado” de castigo que cada persona merece. Unos van a sufrir más, durante la eternidad, otros menos, Lucas 12:42:48.

5. En tal juicio no habrá ninguna absolución. (Continuará)


La primera EKKLESÍA.

(Una continuación del tema: “Cristocéntrico”)

Jesucristo dijo: “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas... y pongo mi vida por las ovejas” (Juan 10:11-15). Un Pastor como ese merece estar en el centro de nuestros afectos, nuestros planes, y nuestro trabajo. Si un argumento en la asamblea parece ponerse difícil o fuerte, sería bueno pedir ayuda al Buen Pastor para mantener la paz y el orden. La primera asamblea tenía la bendición de tener al mismo Cristo en medio de ellos como Pacificador (Mateo 20:25-28).

Véase Juan 15:16. Aquí de nuevo Cristo es central en la vida de la asamblea. Él es central en la doctrina de la Elección o Predestinación; Él hace la verdadera ordenación de pastores y misioneros; Él es la llave para la oración efectiva. El fruto que vamos a dar consiste en almas preciosas ganadas para la eterna salvación a través de la fe en Su precioso nombre. Este fruto “permanecerá”, esto es, será duradero si Cristo dirige nuestros esfuerzos. Pero si somos desviados por sustitutos hechos por el hombre en lugar del evangelio de Cristo, de los cuales existen muchos, nuestro fruto (si es que hay) se echará a perder. El fruto podrido no vale nuestro tiempo ni nuestra fuerza.

“Cuando llegó el día de Pentecostés... y fueron todos llenos del Espíritu Santo” (Hechos 2:1-4). Este día de Pentecostés fue realmente un día maravilloso, un día para recordar. Fue el gran día profetizado por Joel (Joel 2:28-32), por Juan el Bautista (Mateo 3:11) y por el mismo Cristo (Lucas 24:49; Hechos 1:8). Era el quincuagésimo día después de la resurrección de Cristo, ambos días domingo, el primer día de la semana. Es un día digno de celebrar.

Pero algunos han ido muy lejos al distraer la atención sobre el Señor Jesús, desplazándolo con el Espíritu Santo. (Este cambio es probablemente debido al error de no reconocer la asamblea en los evangelios. ¡La función del Pentecostés no era eclipsar a Cristo!). Ciertamente no nos atrevemos a minimizar al Espíritu Santo, la tercera persona en la Trinidad, pero no debemos olvidar el orden de las Escrituras. Mientras el Espíritu Santo se menciona en Hechos 2 un total de 5 veces, no menos de 18 versos tienen como tema principal a Cristo. El Señor Jesús es todavía la cabeza de sus asambleas, incluso antes del Pentecostés. Él nunca 5. abdicó. Él nos dio al Espíritu Santo para ser el Administrador, el Guía y el Consolador de su gente.

Un análisis cuidadoso del sermón de Pedro en el Pentecostés revelará una lista sorprendente de hechos acerca del Señor Jesús. Este mensaje fue decididamente Cristocéntrico, un modelo para todos los predicadores y maestros del Nuevo Testamento. Excepto por el fenómeno inicial del don de lenguas, el cual requería explicación, el Espíritu Santo podría haber sido menos mencionado. ¿La razón?

El Plan Divino para el Espíritu Santo era glorificar a Cristo y no a sí mismo, Juan 14:26; 15:26; 16: 13-15.

Por lo tanto, no es marca de santidad especial estar siempre predicando del Espíritu Santo a la expensa de Cristo. Más bien, deberíamos estar profundamente agradecidos al Espíritu por realizar Su Ministerio lleno de gracia al recordarnos a Cristo, sus palabras, su poder, y su propósito en el mundo. Estamos más entregados al Espíritu cuando glorificamos al Señor Jesús. Estamos llenos del Espíritu cuando nuestros corazones están llenos del amor por Cristo.

¿Cuál fue la inspiración de los primeros cristianos, que los llevó a sufrir todo tipo de crueldades por su fe? Era el conocimiento de que el Señor Jesús se había levantado de entre los muertos, y que él regresaría por ellos algún día. Este conocimiento fue agudizado por la presencia del Espíritu Santo en ellos. La presencia física del Señor Jesús les fue quitada, pero Su Espíritu permaneció con ellos. Como “el número de los discípulos se multiplicaba” (Hechos 6:1,7; 9:31, 12:24), la necesidad del omnipresente Espíritu Santo se hizo más y más evidente. Él podía inspirar a todos los cristianos en todo tiempo y todo lugar, mientras el Señor Jesús sólo estuvo en un lugar y tiempo. Pero el ministerio del Espíritu fue el mismo que el de Juan el Bautista (que exaltó a Cristo) así como el del último cristiano del Nuevo Testamento o en nuestros días. Es hacer a Cristo supremo en nuestras vidas. Él está “en medio de los 7 candeleros” (asambleas) (Rev. 1:13-20), y Él está presente en todo lugar donde creyentes llenos del Espíritu se congreguen.

El Espíritu Santo descendió poderosamente sobre María (Lucas 1:35) y su alma glorificó al Señor (Lucas 1:46). Cómo le debe doler a su dulce naturaleza, si ella supiera, que la mayoría de la cristiandad profesante le presta más atención a ella que a su Hijo. Pedro, si supiera, estaría seriamente afligido que este mismo vasto segmento de la cristiandad lo llame el primer vicario de Cristo, con todos los males que se han acumulado a este falso título. ¿Qué decir de aquellos que no escatiman alabanzas sobre líderes humanos? Esperemos que sigan la guía del Espíritu y hagan a Cristo el centro de sus pensamientos.

Afortunadamente, nosotros sabemos la manera en que el Espíritu Santo guió a los escritores del Nuevo Testamento para que mencionaran a las 3 personas de la Trinidad. Una tabulación de los primeros y últimos cuatro versos de cada libro, de Hechos a Apocalipsis, indicará la prominencia relativa de los tres Sagrados Nombres y sus Pronombres. Esto muestra la continuidad Cristocéntrica a través de todo el Nuevo Testamento. El Espíritu Santo lo hubiera hecho así.

Por supuesto, las divisiones en versos de la Biblia son hechas por el hombre. La siguiente clasificación de solo cuatro versos, en dos partes de cada libro, no tiene por objeto mostrar nada más, excepto el hecho de que el Nuevo Testamento es Cristocéntrico. De los 66 libros de la Biblia, los cuatro Evangelios son los más centrados en Cristo. Con Cristo tan prominente, la buena disciplina está asegurada. (Continuará)


El rastro de la sangre (final).

Por supuesto, las asambleas de Jesucristo rechazaron todas aquellas “leyes” de la hierocracia y tuvieron que sufrir grandemente. Rechazaron “bautizar” a sus infantes y, cuando una persona que había sido “bautizada” como infante venía a unírseles, se le demandaba a tal persona que diera testimonio de ser salva y después se le daba una inmersión bíblica.

Aquella acción causó mucho disgusto por parte de la hierocracia y  se le demandó a los no conformistas que no usaran el nombre “cristiano”. Por eso surgió el hábito de llamar a las asambleas no conformistas por los nombres de sus líderes.

En el año 426 llegó un período conocido como “la edad del oscurantismo (La Edad Media) y por más de mil años hubo una persecución severa contra todas las asambleas no conformistas. Durante aquel tiempo los no conformistas utilizaron el nombre papismo para referirse a la iglesia católica romana porque obedecía al Papa en vez de las Escrituras. El uso del título “papa” se desarrolló y al fin fue adoptado por Leo II, 440-461.

En el último estudio encontramos a Constantino quien se “convirtió” del paganismo al cristianismo. Su acto provocó la ira del senado de Roma. Hubo una división y Constantino se mudó a la ciudad de Bizancio, la cual cambió su nombre a “Constantinopla”. Ahora la nación de Roma tenía dos ciudades capitales. Más tarde, hubo una división en la “iglesia católica” y los “romanistas” se quedaron en Roma (hasta hoy) mientras que los griegos adoptaron la ciudad de Constantinopla como su sede.

Hasta la organización de la jerarquía y la unión de la “iglesia” con el Estado, toda la persecución contra los creyentes ha sido por parte de los judíos o los paganos. Pero ahora vino un cambio drástico, los “cristianos” (solo de nombre) comenzaron a perseguir a  los creyentes verdaderos por su insistencia en seguir las enseñanzas de las Escrituras y no las doctrinas de los hombres. Constantino usó la fuerza de su gobierno tratando de forzar a los creyentes a que aceptaran la “religión” del Estado, ya conocida como la “iglesia universal” (católica). Estos eventos ocurrieron 7.entre los años 300 a 500. Durante aquel tiempo la “iglesia universal”, con el poder del Estado, ya no era un cuerpo ejecutivo para llevar a cabo las instrucciones del N.T, sino un poder legislativo inventando nuevas doctrinas y tratando de imponerlas por la fuerza.

Una de las primeras leyes de la “iglesia universal” fue el establecimiento de la doctrina de la inmersión infantil en el año 416. Aquella doctrina violó dos puntos importantes del N.T.: la inmersión solamente de creyentes y la obediencia personal voluntaria a ser sumergido (no por la voz de otra persona).

 Por supuesto que muy pronto aquellas “iglesias” estaban llenas de gente inconversa y la Gran Comisión cayó en manos de los incrédulos.

Naturalmente las asambleas fieles a las enseñanzas de Jesucristo rechazaron 100% aquella doctrina falsa. No solamente rechazaron sumergir a sus propios niños, sino que rechazaron reconocer la inmersión hecha por las “iglesias apóstatas”. Luego aquellos falsos negaron a los fieles el uso del nombre “cristiano” y por eso los fieles comenzaron a usar varios nombres para identificarse de los falsos (como nosotros hoy: “Las Asambleas Bautistas No Conformistas”). Ya que los creyentes siempre le dieron la inmersión otra vez a los que vinieron a ellos de los falsos, el término “ana-bautista” fue usado por los falsos para identificar a los verdaderos (“ana” griego = nuevo).

En el año 426 comenzó un período conocido como la Edad Media. ¡Qué tiempo terrible para los creyentes! Este fue el tiempo cuando el papismo tuvo su principio con Leo II quien tomó aquella posición anti bíblica durante los años 440 a 461. Antes de Leo II hubo otros que habían asumido la posición como el “jefe” de las “iglesias” falsas, pero aquella posición no fue tomada oficialmente hasta el tiempo de Leo II.  Pero no fue hasta el año 707 que el papismo fue proclamado oficialmente sobre todas las “iglesias” falsas.

Para controlar las muchas “iglesias” falsas los papas llamaron a todos sus pastores para asistir a los “concilios” y ahí los pastores tuvieron que aceptar las doctrinas nuevas inventadas por el papismo. Tan temprano como en el año 451se inventó la doctrina conocida como la mariología, que dice que María es la “madre de Dios” y que los “fieles” tienen que rendirle adoración. Luego en 787 otro “concilio” declaró la doctrina de la adoración de las imágenes y la adoración de los “santos” (gente católica que habían vivido una vida ejemplar).

En 869, durante otro “concilio”, hubo una división entre las “iglesias” falsas. Un tal Pontius el griego tomó la posición del “papa” en la ciudad de Constantinopla, y Nicolás I tomó la posición de “papa” en la ciudad de Roma, y así se mantiene esta división hasta los días de hoy.

Durante aquel tiempo salió otra doctrina nueva: la participación de la Cena por los infantes. Dijeron: ya que los infantes son salvos por ser “bautizados”, son miembros de la “iglesia” y deben tener el derecho a participar en la Cena (con su idea extraña de que la Cena quita los pecados). Pero, ¿cómo hacerlo? Bueno, la solución fue simple: ¡mojando el pan en el vino y permitiendo al infante chuparlo!

Durante aquellos años una tremenda persecución continuó contra los hermanos fieles a la Palabra. Oh sí, hemos encontrado muchos errores entre algunas de aquellas asambleas debido a que no tuvieron las Escrituras en su totalidad hasta el Siglo IV. En aquellos años los romanistas trataron de destruir cada copia de las Escrituras para evitar las enseñanzas de la Palabra de Dios la cual destruiría sus falsedades.

Luego vino otra doctrina: “que no hay salvación fuera de la “iglesia romana”. Añadiendo a esta blasfemia los romanistas comenzaron la venta de indulgencias con las que uno podía “comprar” su salvación por créditos. Decían que la “muerte de Jesucristo” era el primer pago, y que luego cada persona tenía que añadir a su cuenta con “buenas obras” o al menos la compra de unas indulgencias, no solo para sí mismo sino para sus padres, sus hijos, etc.

Pero ¿qué pasaría si uno no había obtenido bastantes créditos? ¡No había problema! Uno va al purgatorio hasta que la familia compre bastantes “créditos” para sacarle de aquel lugar y ponerle en la misma presencia de Dios. ¡Qué conveniencia!

En el Siglo X hubo una separación de la “iglesia” entre los romanos y los griegos. Durante la Edad Media millones de creyentes murieron a manos de estas “iglesias” ya que los creyentes rechazaron la aspersión de sus niños.

La cada vez más poderosa “Iglesia Católica” continuó celebrando sus famosos “concilios” inventando nuevas “leyes” y “doctrinas”. En el año 1123 unos 300 de sus pastores (conocidos como “sacerdotes”) aceptaron una “ley nueva” que prohibía que los pastores se casaran. Luego en 1215 se inventó la doctrina de la “transubstanciación”. En 1229 “la iglesia” declaró que las Escrituras no debían ser leídas por la gente común, sino solamente por los “sacerdotes” para  “conservar la verdad”.

Durante los Siglos XIV, XV y XVI hubo una revolución continua dentro de la “Iglesia Romana” y la “Iglesia Griega” por parte de muchos pastores que buscaban una reforma de las muchas maldades practicadas en ambas “iglesias”.

Juan Wycliff (1320-1384) vivió en Inglaterra y fue e1 primer sacerdote en llevar a cabo una reforma dentro de la “iglesia”. Luego Juan Huss (1373-1415) trató de hacer lo mismo pero perdió su vida. También Dios usó a Savonarola (1452-1498) pero también lo mataron. Zwinglio (1484-1531) causó un furor tremendo dentro de la “iglesia” pero como los otros perdió su vida.

No hubo un éxito de una reforma hasta Martín Lutero (1483-1546). Hombre popular durante su vida que una vez 8.al morir sus seguidores formaron la “iglesia protestante” (conocida hoy como la Iglesia Luterana), pero adoptaron muchas de las malas doctrinas de la “iglesia madre”.

Un francés, Juan Calvino (1509-1564), fue a vivir a Suiza. Fue contemporáneo de Lutero y bajo su liderato hubo otra “iglesia protestante” organizada conocida como la “Presbiteriana”, su forma de gobierno descansaba en los ancianos o presbíteros, en vez de la congregación. Esta nueva “iglesia” adoptó varios de los errores de la “católica” y los practican hasta hoy.

Durante aquel tiempo de “reforma” varios de anabautistas prestaron su ayuda a los “reformadores” esperando un alivio de la persecución severa de la “iglesia católica” pero una vez establecida, los “luteranos” y los “presbiterianos” comenzaron a perseguir a cualquiera que no aceptara su  mala doctrina del rociamiento de los niños para salvación.

Durante aquel tiempo surgió otra denominación en Inglaterra. El Rey Enrique VIII, casado con Catalina de España, quiso dejarla y juntarse con Anna Bolena. El rey pidió al Papa en Roma permiso para divorciarse pero el Papa se lo negó. Entonces Enrique se declaró a sí mismo como la Cabeza de todas las “iglesias católicas” en Inglaterra y así nació la “Iglesia de Inglaterra”, conocida como la Episcopal al ser gobernada por obispos. Sus doctrinas no eran muy diferentes a las de los “católicos”.

Terminando el Siglo XVI hubo cinco denominaciones “cristianas”, todas recibieron sostén del Estado: La Romana, la Griega, la Luterana, la Presbiteriana, y la Episcopal. Todas estas odiaban a los anabautistas y su creencia era solamente en las Escrituras.

Los anabautistas, con convicción profunda  en las Escrituras, crecieron rápidamente a pesar de la persecución de las “iglesias” sostenidas por los Estados.

Recuerde que debido a que no había papel, no había Biblias en abundancia. Las Escrituras se copiaban en pieles. Pocas asambleas tenían una Biblia completa. Los evangelistas fieles a la Palabra viajaron de lugar en lugar citando las Escrituras de memoria. Por eso hubo mucho error doctrinal en las primeras asambleas.

En el principio del Siglo XV se levantó otra denominación: “la Iglesia Congregacional” que rechazó el oficio de los “ancianos” y de los “obispos” y tuvieron un gobierno dirigido por la congregación,  pero  lastimosamente también adoptó doctrinas falsas de los protestantes y los  católicos.

Finalmente, en el año 1450, se inventó la imprenta y la Biblia fue impresa en su totalidad. Debido a su costo poca gente la compró. Inmediatamente los anabautistas, estudiando el NT, entendieron la doctrina de la EKKLESIA y comenzaron a crear asambleas fundadas sobre el Señor Jesucristo y no sobre los hombres.

Los anabautistas nunca formaron ninguna denominación pero fueron conocidos después de algunos años como los SUMERGISTAS porque no aceptaron el rociamiento de las otras “iglesias”.

No hubo una denominación “bautista” hasta 1638, cuando Juan Clark comenzó asambleas en los EE.UU. que luego formaron “asociaciones” y “convenciones que controlaban a las asambleas a través de juntas o presidentes. Nosotros, los Bautistas No Conformistas, nunca hemos tenido “asociaciones” ni “convenciones” porque tal cosa no está indicada en el N.T.

Hay varias denominaciones hoy que han seguido las enseñanzas de Jesucristo y Sus Apóstoles. Son conocidas como “evangélicos”, pero todavía llevan algunos de los errores de los protestantes.

      Nosotros, los Bautistas No Conformistas, no somos “protestantes” ni “evangélicos”. Somos “sumergistas” que siguen al pie de la letra las instrucciones dadas por nuestro Fundador, Jesucristo. (Fin)


Los bautistas y el mundo presente.

LECTURA: 1 Juan 2:1-17; Romanos 12:1, 2.

TEXTO: 2 Corintios 6:17, Stg. 4:4; 1 Juan 3:1; 4:4-6.

PROPÓSITO: Comparar nuestra relación con este “sistema del mundo”, y la relación que tuvieron nuestros antepasados con el “mundo” en su día.

I. Unos pensamientos:

1. Pablo dijo en Romanos 12:2 que: “no os conforméis a esta edad (tiempo, dispensación). La palabra “siglo” es una mala traducción. El griego es AION y debe ser traducida “edad” ya que un “siglo” es un espacio de cien años.

2. La vida del creyente puede ser aceptable o no a Dios o al “mundo” (el sistema donde vivimos). Hermano, no hay un lugar neutral, indiferente o inactivo en su vida. Usted tiene que escoger entre ambas cosas.

3. Las Escrituras mandan al creyente a vivir una vida aceptable a Dios. El creyente debe ser un “sacrificio vivo” dando su vida entera en el servicio del Señor, debe separarse del “mundo” con un propósito santo, sagrado.

4. Otra vez Romanos 12:2 dice: “vuestro culto racional”, o sea, vuestro culto espiritual que es vuestro servicio de adoración espiritual. Nadie que viva en el sistema de este mundo perverso tendrá un ministerio efectivo para Dios.

5. Dios espera que el creyente obedezca este mandato: “no os conforméis a esta edad”. La palabra “conformar” quiere decir: concordar una cosa con otra. La norma del sistema de este mundo es muy distinta de la norma que Dios nos ha dado, Isaías 55:8, 9.

6. La única manera de conocer los caminos y los pensamientos de Dios es estudiando Su Palabra:

(1) Un estudio serio nos renueva y nos refresca en las cosas que son aceptables a Dios.

(2) Las Escrituras son la única fuente donde podemos probar lo que es bueno, aceptable y agradable a Dios.

10.(3) Dios espera que cada creyente entregue su vida a Él como un “sacrificio vivo”.

II. Examinando el texto de 1 Juan 15:17.

1. “Amor”. El griego es AGAPEO y habla de un amor que está despierto por un sentido de valor en el objeto amado.

2. El creyente no debe mostrar tal amor hacia el sistema del mundo. Debe encontrar su gozo en las cosas espirituales.

3. El problema es la tentación al descuidar, desatender, o condenar a Dios y las cosas espirituales y a encontrar alegría en el sistema del mundo.

4. Dios le manda al creyente rechazar el amor y la adoración de esta creación, y las cosas que uno puede obtener en este mundo.

5. La posición del creyente con el “mundo” es desatenderlo, descuidarlo, pasarlo por alto, y condenar sus caminos.

6. El corazón del hombre, creyente o incrédulo, es el lugar donde están sus emociones. Su corazón puede estar lleno del amor de Dios y las cosas espirituales, o puede estar lleno de amor por las cosas de este mundo, Mt. 6:21, 24.

7. El “amor del mundo” es la lujuria, lascivia, codicia, ansia, anhelo, avidez, placer, gusto, inclinación, afición; codiciar o anhelar vehementemente; tener apetito carnal por las cosas que Dios ha prohibido. ¿Por qué?

(1) Algunas de las cosas del “mundo” estimulan e inflaman las pasiones de la carne.

(2) La lascivia de la carne produce el pecado. Nuestras pasiones son como el punto de ebullición. Las cosas que vemos (como la televisión, revistas, etc.) provocan que nuestras pasiones hiervan.

(3) Nuestra naturaleza pecaminosa nos causa ver con ojos ansiosos la comida, el dinero, el sexo, la pornografía, juegos por dinero, abuso de sustancias, etc.

(4) Nuestra naturaleza caída nos seduce a ser glotones, codiciosos, inmorales, perversos y adictos.

(5) La lujuria de los ojos produce el pecado, codicia, avidez, ambición, avaricia.

(6) El orgullo de la vida lleva al hombre creer que él es digno de cualquier cosa que produzca una sensación buena.

(7) El orgullo es el pecado de adorarse a sí mismo.

(8) Las cosas de este mundo son provisionales. Pero las cosas de Dios son eternas.

(9) Dios le ha prohibido muchas cosas a Su pueblo por su propio bien.

III. Comentarios sobre esta lección:

1. Pon atención sobre la palabra “siglo” (lo correcto sería “edad”) en Gálatas 1:4.

2. Cuando Jesucristo murió venció a este “mundo”, Colosenses 2:14, 15.

(1) Este mundo (sistema) es malo moralmente y culpable en extremo ante Dios el Creador.

3. Nótese 1 Juan 5:19.

(1) Hay dos clases de gente en este mundo: creyentes e incrédulos; hijos de Dios o hijos de Satanás. Amigo, usted pertenece a uno de las dos, Juan 8:23.

(2) Siendo que el “mundo” entero pertenece a Satanás, el creyente debe, a todo costo, evitar contaminarse.

4. Nosotros, las Asambleas Bautistas No Conformistas, creemos que en esta edad presente, aun en el año presente, el Señor pudiera regresar en el aire POR los redimidos.

(1) Cada ser humano es nacido con una naturaleza pecaminosa y tiene que luchar contra los deseos del “mundo”.

(2) Jesucristo nació sin pecado, vivió sin pecado, pero murió con nuestros pecados sobre Él. Por eso tiene el poder para capacitar al creyente para vencer al “mundo”, 1 Juan 4:4.

(3) Hay que recordar el precio que se debe pagar si uno vive para el Señor Jesucristo, Juan 15:18.

(4) Nadie puede ser amigo de Dios y amigo del sistema del mundo, Santiago 4:4.


Los bautistas y su obligación.

LECTURA: 1 Corintios 3:5-23.

TEXTO: Proverbios 13:11; 1 Corintios 15:58; 1 Timoteo 5:17; Hebreos 6:10; Gálatas 6:7-10.

PROPÓSITO: Que cada creyente reconozca y tome provecho de las oportunidades dadas para testificar a cada persona a su alrededor y de su necesidad de salvación.

I. Unos pensamientos sobre 1 Corintios 3:5-10.

1. Cada creyente, especialmente los miembros de una Asamblea Bautista No Conformista, es un socio con Dios en la gran obra de llevar el mensaje de las Buenas Noticias al mundo entero, Hechos 1:8.

2. “...somos colaboradores de Dios...” (v. 9). Hermanos, ustedes y yo somos compañeros en la obra, obreros, operarios, gente de trabajo y ayudantes. Aquellos que hacen la obra de Dios, según las Escrituras, tienen el privilegio bendito de ser llamados colaboradores de Dios.

3. El Apóstol Pablo obró con Dios. Dios le llamó a ser un ministro de Jesucristo, Efesios 3:7. La palabra “ministro” viene del griego DIAKONOS y quiere decir: un asistente, ayudante, acompañante, siervo; que sirve a, o atiende a alguien; auxilia, sirve; servidumbre, empleo.

4. Pablo tuvo el corazón de siervo. Véase su obra descrita en sus epístolas. Hermano, si Dios le llamó a predicar, Él le llamó a servir, no a sentarse.

5. La obra de Dios puede entenderse en términos de “sembrando y segando”. Pablo sembró la semilla de las Buenas Noticias en todas partes. No trabajó solo, siendo que él supo que Dios estaba con él. Aquellos que obran para Dios tienen la promesa de la presencia de Dios en sus vidas, véase Josué 1:9.

6. Apolos (un erudito y eminente judío alejandrino, catequizado por Priscila y Aquila en la fe) trabajó con Dios en 11. Efeso, y después en Corinto y llegó a ser un predicador poderoso, véase Hechos 18:24-28.

7. Apolos, una vez que aprendió la Palabra de Dios, llegó a ser un obrero efectivo. Él recibió las instrucciones en las doctrinas correctas y se dedicó a ser un fiel testigo de Jesucristo.

8. Cada miembro de una Asamblea Bautista No Conformista debe saber cómo compartir las Buenas Noticias a su propia familia, a sus vecinos, y a todo el mundo.

II. Examinando el texto de Gálatas 6:7-10.

1. Sí, la obra de Dios es descrita en términos de “sembrar y recoger”, una descripción bien conocida entre los judíos. Sin “sembrar” el grano no habrá cosecha.

2. Pero, antes de sembrar la tierra tiene que ser preparada y esta es una obra dura, difícil, una obra que consume mucho tiempo, pero una obra esencial. Véase la ilustración usada por Jesucristo en Mateo 9:35-38.

3. Dios espera que cada creyente tenga una “cosecha”, véase Salmo 126:5, 6; Daniel 12:3.

4. Dios se presenta a Sí Mismo como el Obrero que cuida la vida en Juan 15:1. Y Él da el fruto siendo que Él es el Único que puede salvar un alma del Seol-Hades, Jonás 2:9.

5. Pablo nos instruyó en Gálatas 6:9 “si no desmayamos”. En la obra del evangelismo personal no hay tiempo para descansar, Amós 6:1.

III. Comentario sobre la lección:

1. Dios le ha dado a Su pueblo muchas oportunidades para alcanzar a otros con las Buenas Noticias. Llamo su atención a Proverbios 13:11b y la palabra “recoge” (QUBATAS en hebreo) que quiere decir: tomar o agarrar ansiosamente, asir, captar, agarrar ávidamente; juntar, reunir, acopiar, congregar, colectar.

2. Es el deber de cada miembro de esta asamblea alcanzar a todos los incrédulos que les sea posible a su alrededor, para compartir con ellos las Buenas Noticias y luego a traerlos a un punto de decisión de recibir o rechazar a Jesucristo como su Salvador.

3. Sí, de veras, Dios nos ha prometido una gran cosecha, Isaías 55:11.

4. Las Buenas Noticias es para todo el mundo (Romanos 10:13). Cada Asamblea Bautista tiene que tener un programa de misión en el extranjero. Si su asamblea no la tiene ustedes no están cumpliendo con la Gran Comisión.

5. Dios le ha dado la responsabilidad a Su pueblo de traer los incrédulos a Él, Juan 6:44.

6. Nótese las palabras de Pablo en 1 Co. 15:58; Romanos 10:14, 15.

7. Aquellos conversos que responden a la obra del Espíritu Santo en sus vidas tienen que ser enseñados sobre la importancia de mostrar su fe al ser sumergidos por la autoridad de la asamblea, y esto tiene que ser en una asamblea que llene todos los requisitos dados en el N.T.

8. Pero la obra de evangelismo no termina con la inmersión del nuevo convertido. Luego tiene que aprender la doctrina sólida. Hermanos, es un error de muchas asambleas traer un incrédulo a conocer a Jesucristo, sumergirlo y luego ¡no instruirlo en la fe! Hemos fallado en enseñarlo correctamente, véase 1 Timoteo 5:17b; 2 Timoteo 2:2. (Todos los cultos falsos gastan mucho tiempo en enseñar a sus conversos sus doctrinas falsas).

9. Hay muchas bendiciones y privilegios para los que trabajan en la obra del evangelismo:

(1) Hay curación para los que tienen problemas de ansiedad, Juan 14:1.

(2) Hay esperanza, Juan 14:3.

(3) Hay disponible grandes oportunidades (Jn. 14:11, 12). No son obras en poder sino en extensión, llevando las Buenas Noticias al mundo entero. ¿Qué valor tiene una persona que ha sido salva del Seol-Hades?

(4) Hay un Consolador personal, Juan 14:16.

(5) Hay paz, Juan 14:27.

Conclusión: Dios recompensará a todos los que son fieles en cumplir la Gran Comisión, Hebreos 6:10. (Continuará)


Los terrores del infierno.

El infierno final es el lago de fuego (Apocalipsis 20:14). No hay nadie allí todavía. Todos los incrédulos están en el “mundo invisible” en tormento (Lucas 16: 22, 23) esperando el día de juicio después de los mil años del reino de Jesús sobre esta tierra, cuando sus almas se reunidas con sus cuerpos y vendrán ante un Dios justo para recibir diferentes grados de tormento por toda la eternidad (Apocalipsis 20:11-13). Versículo 13: “muerte”, el panteón; “Hades”, el mundo invisible.

La doctrina del infierno es una de las más olvidadas. El hombre natural aborrece la idea de tener que dar cuenta de su vida delante de un Dios santo. La mente no regenerada presenta una objeción tras otra con tal de no encarar la realidad del infierno.

En medio del clamor que busca aniquilar el infierno están aquellos que creen que la Biblia es verdad.

I. ¿Por qué debería uno preocuparse por el infierno?

(1) Oír de los terrores del infierno puede chocar a la consciencia y despertarle de su falsa seguridad.

(2) Saber del infierno contribuye a detener al hombre de su camino de pecado.

(3) Conocer los terrores del infierno puede ayudar a despertar a aquellos que piensan que son salvos solo porque creen en Jesús.

(4) Predicar la doctrina del infierno es beneficioso para creyentes e incrédulos por igual.

A. Una persona no tendrá miedo de un león si está pintado en un cuadro en la pared. Pero si esa persona quedara sola en la jungla y se topara cara a cara con un león real, entonces se llevaría un tremendo susto.

12.B. Jesús habló más del infierno que de ninguna otra cosa en las Escrituras.

II. La necesidad del infierno. Muchos de los que hoy se burlan del infierno, probablemente lo hacen por varias razones. Examinemos algunas razones que nos hablan de su necesidad:

1. La pecaminosidad del pecado y la santidad de Dios. Si pudiéramos entender la santidad de Dios y lo que significa ser santo, puro, perfecto, justo, incontaminado, limpio hasta del menor pecado, tendríamos una idea mejor de por qué Dios aborrece tanto el pecado. La santidad absoluta no puede tolerar el menor de los pecados, Habacuc 1:13; Jeremías 17:9.

2. La naturaleza infinita de Dios. Para entender lo que el pecado es realmente tenemos que verlo a través de los ojos de Dios. Un solo acto pecaminoso cometido contra un Dios santo merece castigo infinito.

3. La justicia divina. Un solo pecado contra Dios lo obliga a vindicar Su Nombre y Su justicia mediante un castigo tan completo como sea debido, Romanos 12:19.

III. Una descripción del infierno. Será un horno de fuego inextinguible, de tormento eterno (Mateo 13:47-50). Versículo 49, “el fin del mundo”, debe leerse “el fin de la edad”, ya que este mundo, globo, tierra, nunca será destruido sino renovado, Ap. 21:1.2; Pedro 3:8-13.

IV. La eternidad del infierno. El aspecto más terrorífico es el de su duración, para siempre, sin fin, Apocalipsis 20:10.

1. En el lago de fuego habrá diferentes grados de castigo, véase Lucas 12:47-48; Mateo 11:24; Juan 19:11; Mateo 23:14, 15.

V. ¿Cuál es la necesidad por la que el infierno tenga que ser eterno?

1. La eternidad del infierno se basa en la naturaleza de Dios, Hebreos 13:8; Salmo 111:3; 1 Pedro 1:24.

2. Debe ser eterno porque la justicia de Dios nunca quedaría satisfecha por el castigo finito de los pecadores, no importa lo mucho que durara, Lucas 12:59.

3. Debe ser eterno porque las Escrituras dicen que el gusano que corroe la consciencia del hombre en el infierno nunca muere, Isaías 66:24.

4. Será eterno porque los hombres continuarán pecando incluso en ese lugar. Allí no habrá arrepentimiento, todo lo contrario.

VI. Aplicación para los creyentes y los incrédulos. Véase Isaías 33:14; Nahum 1:6.

1. Pecador, ¿eres tan arrogante como para pensar que puedes soportar la ira de Dios cuando sea derramada en toda su capacidad sobre ti?

2. No pienses que simplemente porque vas a la iglesia, o crees en Dios, o aceptas intelectualmente las verdades del cristianismo, escaparás del infierno.

3. Tú, que dices ser cristiano pero que no lees la Biblia ni oras ¿cómo piensas escapar del castigo del infierno?

Conclusión: No creo que nadie se espante por la idea de ir al cielo, pero sí de ir al infierno. Si oír hablar del infierno consigue que personas insensibles a su real situación consideren la verdad eterna, entonces predicar sobre el infierno es bastante beneficioso. Es mejor considerar ahora el infierno, mientras vivas, y ser aterrorizado por esto, que no tener que soportarlo luego.

No quisiera que estuvieras más atemorizado del infierno como de pecar. El pecado es tu real enemigo. El pecado es peor que el infierno porque el pecado dio a luz al infierno. ¿Estás dispuesto a ir al infierno por toda la eternidad a cambio de unos cuantos placeres y lujuria aquí en la tierra?

La doctrina del infierno debería llevar al justo a temer a Dios.

Esta doctrina nos motiva a testificar a otros de Jesús.

No puedo terminar sin una palabra final dirigida a aquellos que se creen convertidos pero que no lo están, y también para aquellos que saben que no están convertidos. ¿Puedes concebir la eternidad? Detente un momento y trata de imaginar ser atormentado incesantemente por siempre. A no ser que te arrepientas y vayas a Jesús, quien es tu única esperanza, serás maldito por Dios y eternamente atormentado por Él en Su presencia, en la terrible plenitud de Su ira, sin que nunca puedas morir. Nunca morirás. ¡La eternidad es para siempre! (Fin)


Verdades vitales de la asamblea (I parte).

(Por R. J. Anderson)

INTRO: Comienzo este artículo diciendo que cada creyente debe ser miembro de una asamblea cristiana que cumpla con los requisitos del N.T., así como ser una persona nacida de nuevo, o sea, regenerada y sumergida por la autoridad de aquella asamblea.

Siendo que es un asunto vital, es de gran importan­cia que cada creyente en el Señor Jesucristo pertenezca a una asamblea verdadera de Jesucristo y no a una “iglesia” de una denominación.

Jesucristo no fundó una “variedad de iglesias”, cada una con sus propias doctrinas. Él comenzó Su EKKLE­SÍA con doctrinas bien definidas en las páginas del N.T. Por eso, cada creyente está obligado a estudiar las Escri­turas para ver cuál es una asamblea correcta, una asam­blea que agrada al Señor, y no una “iglesia” fundada por un hombre con doctrinas de hombres.

Siempre tengo que llamar la atención sobre lo que significa la palabra “iglesia” como aparece en nues­tras Biblias. En el idioma griega la palabra usada es EKKLESÍA, y en vez de traducirla los tra­ductores la transliteraron (representar los sonidos de una lengua con las letras de otra). La palabra EKKLE­SÍA se compone de dos palabras, una quiere decir “afuera de” y la otra “unido con propósito”.

13.Por eso, la EKKLESÍA que Jesucristo comenzó du­rante Su ministerio terrenal y que todavía está construyendo, está compuesta de gente llamada a salir del mundo (Juan 17:14) y a reunirse con el propósito de llevar a cabo la Gran Comisión del Señor, o sea, con las condi­ciones que Él recetó.

Aquí necesito mostrarle cómo la palabra EKKLESÍA se usa en el N.T.:

(1) En Hechos 7:38 hablando de la nación de Israel en el desierto.

(2) En Hechos 19:32, 39, 41 hablando de reuniones no cristianas.

(3) En Mateo 16:18 se usa en el sentido institucional. En la República de México hay una gran cadena de tien­das llamadas “La Tienda Blanca”. En la ciudad de Cór­doba hay una, y en Orizaba otra, etc. Igual sucede con la EKKLESÍA, hay una en el sentido institucional, pero muchas en todas partes del mundo. No es algo invisible ni universal. Todas las asambleas son locales y visi­bles.

(4) La palabra EKKLESÍA se usa refiriéndose a una con­gregación de creyentes sumergidos en un local especí­fico, como “la asamblea en Corintio”.

En estos artículos cuando uso la palabra asamblea la uso según las explicaciones dadas arriba.

Hay una teoría peligrosa hoy que plantea que la “iglesia” consis­te de todos los cristianos pasados, presentes, y los del futuro, no importa si eran, son, o serán sumergidos por la auto­ridad de una asamblea del Señor o no. Los que siguen tal teoría dicen que la “iglesia” es invisible, universal. Hermanos, ¡tal cosa no aparece en las Escritu­ras!

Para tener una EKKLESÍA del Señor Jesucristo tiene que haber gente convertida, salva, nacida de nuevo, re­generada, cambiada, y con una inmersión bíblica. Por eso es imposible tener una “iglesia univer­sal” ya que todos no pueden estar en un sitio a la vez.

La teoría de una “iglesia universal” es contraria al claro significado de la palabra EKKLESÍA. Una “iglesia invisible” no puede ser custodia de los tres mandatos dados por el Señor en la Gran Comisión: (1) Haced discípulos; (2) Sumergirlos; (3) Enseñarlos. Tampoco no puede servir la Cena del Señor, ni recibir ni excluir miembros, ni practicar la disciplina, ni lleva a cabo la obra misionera alrededor del mundo. Por eso, las únicas asambleas en las pági­nas del N.T. son asambleas del Señor Jesucristo que llevan a cabo todos Sus mandatos acerca de la Gran Comisión.

Otro error es suponer que todas las “iglesias” tienen una base bíblica. ¿Cómo es posible decir que los Presbiterianos, los Metodistas, los Evan­gélicos, etc., etc., son del Señor cuando no enseñan Su Palabra? Dios no genera confusión, y cuando aquellas “iglesias” mezclan la pura doctrina con errores eso produce confusión.

Una asamblea verdadera del Señor es una congrega­ción de creyentes en Él que han confesado abierta­mente su fe y, por la autoridad de la asamblea, han sido sumergidos, que siguen al pie de la letra la Santa Biblia, y tienen como su Guía el Espíritu Santo de Dios. Si una asamblea no llena estos requisitos, ¡no es una EKKLE­SÍA del Señor!

Por eso es muy natural que las “iglesias” in­ventadas por hombres años después de que Jesucristo fundó Su EKKLESÍA, digan que la teoría de una “iglesia universal” es correcta. Tienen que decirlo así para justifi­car su existencia porque cada una de las muchas de­nominaciones en existencia hoy tuvieron su principio varios cientos de años después de la resurrección del Señor. Han rechazado la verdad de las Escrituras y han inventado cientos de doctrinas que agradan a los hombres.

Sí, hay muchas “denominaciones”, organizaciones inventadas por hombres para llevar a cabo sus doctrinas. ¿Qué es una “denominación”? Es una organización de “iglesias” que enseñan los mis­mos errores. Como todo el mundo sabe, no hay men­ción de ninguna denominación en las Escrituras. Por eso nosotros, las Asambleas Bautistas No Conformistas, no tenemos ninguna organización, ni jefes, ni obispos, ni papas. No hay ninguna persona “encargada” de las asambleas ni con autoridad sobre estas. Cada una de nues­tras asambleas es autónoma, independiente y está bajo el control de su congregación, no de un “pastor” o “diáconos”, sino de la congregación.

Es el deber de cada pastor y evangelista enseñarles estas verdades a sus congregaciones.

Siendo que una Asamblea Bautista No Conformista es una institución divina, debe ser el deseo de cada creyente formar parte y ser miembro de ella.


Las “semanas” de Daniel 9:24.

(Tomado de la Biblia anotada de Scofield)

Estas son “semanas” o, de manera más exacta, septenios de años, es decir, setenta semanas de siete años cada una. En el tiempo de estas “semanas” el castigo nacional sobre Israel habrá de terminarse y esta nación será restablecida en la justicia perdurable, v. 24. Las setenta semanas se dividen en tres períodos: siete semanas: 49 años; sesenta y dos semanas: 434 años; una semana: 7 años, vs. 25-27. En el período de siete semanas (49 años) Jerusalén sería reedificada (en tiempos angustiosos). Esto se cumplió de acuerdo a la profecía, como lo atestigua la narración de Esdras y Nehemías. Sesenta y dos semanas después (434 años) el Mesías habría a venir (v. 25). Esta predicción se cumplió en el nacimiento y la manifestación del Cristo. Es obvio que el v. 26 se refiere a un periodo indeterminado, la edad presente, la edad de la gracia, la edad de la EKKLESIA. La fecha de la crucifixión no se especifica. Solamente se dice 14.que sucederá “después” de las sesenta y dos semanas. La crucifixión es el primer evento mencionado en el v. 26. El segundo evento es la destrucción de la ciudad, Jerusalén, lo que se cumplió en el año 70 D. C. Entonces se usa la expresión “hasta el fin” la cual indica un período que indeterminado, pero que ha durado ya unos 2000 años (la edad de gracia, o la edad de la EKKLESIA). A Daniel solamente le fue revelado que continuarían las guerras y las desolaciones, véase Mateo 24:6-14). El N. T. revela lo que no les había sido revelado a los profetas antiguotestamentarios (Mateo 13:11.17; Efesios 3:1-10), es decir, que durante este período se cumplirían los misterios del reino de los cielos (Mateo 13:1-50), y el llamamiento de la EKKLESIA (Mateo 16:18; Romanos 11:25). Cuándo llegará a su fin la Edad de la Asamblea y cuándo comenzará la semana septuagésima no se revela en ninguna parte de las Escrituras. La duración de la semana septuagésima no puede ser sino de siete años. Hacerla más larga viola el principio de interpretación que se ha confirmado por la profecía. El v. 27 trata de la última semana. El que “confirmará el pacto con muchos”, según el v. 27 es “el príncipe que ha de venir” mencionado en el v. 26 y cuyo pueblo (romano) destruyó el templo en el año 70. Él es el mismo personaje presentado como el “cuerno pequeño” en el capítulo 7. Hará un pacto con los judíos para restaurar los sacrificios del templo por una semana (siete años), pero a mediados de esta semana romperá el pacto y se cumplirá Daniel 12:11; 2 Tesalonicenses 2:3, 4. Entre la semana sexagésima, en la cual el “cuerno pequeño” de Daniel 7 efectuará su carrera espantosa, interviene la presente era de la EKKLESIA. El v. 27 trata de los últimos tres años y medio de los siete que forman la semana septuagésima que son lo mismo que la “Gran Tribulación” (Mateo 24:15-29), el “tiempo de angustia” (Daniel 12:1) y “la hora de prueba” (Ap. 3:10). (Fin)

La última palabra.

Hermanos, ¿quién sabe si voy a estar aquí para publicar otra edición de esta revista? Con los rápidos cambios que se suceden hoy en el mundo entero, todo indica que el regreso del Señor Jesús está cerca, muy cerca. ¿Qué debemos hacer? Bueno, ¡seguir testificándole a cada persona que sea posible!

Muchos de vosotros que reciben esta revista viven en países donde la vida ha sido muy, muy dura. ¡Levanta la cabeza! ¡Pronto estarás en la misma presencia del Señor Jesús! ¡Qué gozo será verle cara a cara! Luego podrás expresar tu gratitud, ¡porque Él tomó tu lugar en la cruz en aquel día!

Tienes que entender que Dios nos dio la Salvación por gracia. Tú y yo no merecemos tal salvación de nuestra alma del Lago de Fuego. Durante mis más de sesenta años de predicación, siendo pastor, misionero y el editor de esta revista, aun con todo esto nunca he hecho nada para merecer mi salvación. ¡Es algo “inmerecido”!

Muchos de vosotros sabéis que Janet y yo tenemos dos hijos, un varón y una hembra. El varón se llama Mario y cuenta con 57 años de edad. Es músico y es muy activo en la obra del Señor. Vive con su esposa (no tienen hijos). Alegría es nuestra hija (en inglés se llama Joy), es madre de tres hijos: un varón que se llama Graham, muy dedicado al Señor, una hija, Risa, quien es misionera en la Isla de Maui, y la más pequeña, Cooper, quien todavía está estudiando en la universidad. El esposo de Alegría es médico, es un hombre muy dedicado en su vocación. Mario y su esposa viven cerca de nosotros y Alegría vive a una distancia de hora y media en automóvil. Ya hace 26 años que perdimos a nuestro hijo varón, Marcos, en un accidente de avión.

Por mucho tiempo hemos contado con dos hermanos en Cristo como correctores, padre e hijo, los hermanos Gil de Cuba. ¡Muchas gracias hermanos por dar su tiempo gratis a esta obra!

Y gracias a los creyentes de los EE. UU. que han pagado el costo del porte postal (es tremendo cada mes), la compra del papel (otro costo grande), el “toner” que usamos en las impresoras, etc. etc. Cuando tú recibes esta revista cada mes, hay que recordar la mucha esfuerza a hacerlo, las muchas horas que yo paso al escritorio en la preparación, de las horas Janet tiene que trabajar en la preparación de enviar más que 1500 revistas cada mes. No estamos quejando, estamos explicando que aunque la revista llega a tus manos gratis, es como la salvación de tu alma del Lago de Fuego…..¡costó un precio tremendo!

Esta revista es enviada gratis sin costo alguno. La razón: que tú, hermano mío, tienes la verdad a predicar a tu asamblea. Muchos de vosotros no han tenido la oportunidad a estudiar las enseñanzas de la Biblia. Y un día, tú tienes que dar cuenta al Señor de lo tú has enseñado a la asamblea donde Él te llamó a servir. Hay mucho error siendo enseñado entre los pentecostés y carismáticos, además los errores de los así llamado “Testigo de Jehová”, los “Mormones”, La “Iglesia de Cristo”, etc. etc . etc . Los Luteranos, los Presbiterianos, los Methodistas, todos tienen sus errores. Por cuarenta y uno años te he enseñado la verdad de las Escrituras por medio de esta revista gratis. La enviamos por Correo Postal y por internet. Nuestro E-Mail es: jan23@cox.net. Las ediciones anteriores están disponibles en: http://hojasdeoro.com/index.php


Hojas de Oro

660 South Front Street

Salina, Kansas, 67401

EE.UU.