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Hojas de Oro

Un Llamado A Regresar A Las Enseñanzas Bíblicas

...que contendáis por la fe...” (Judas 3)

Año XXXXI, No. 7 JULIO 2011


Índice:

...Verdades vitales de la asamblea (II y III parte).

...¿Qué es una relación personal con Dios?

...El lugar de las mujeres en la asamblea.

...Cuidado con las falsas enseñanzas de la “Iglesia de Cristo”.

...¡Cuidado!

...¿Qué es la verdad?

...¿Por qué cada creyente debe ser un misionero?

...El “movimiento carismático” es peligroso.

...Qué son las sectas.

...¿Por qué la gente acude a las sectas?

...Las sectas, ¿son trampas para los evangélicos en particular?

...El líder de las sectas.

...Los miembros de las sectas.

...La asamblea.

...La justificación.

...La seguridad.

...La elección.

...La obediencia a Jesucristo.

...Las promesas de Jesucristo dadas al creyente.

...Columnas del carácter cristiano (I y II parte).

...Errores de los “Adventistas del séptimo día”.

...Nuestra relación con el mundo.

...La autoridad principal.

...La segunda venida de Cristo.

...La última palabra.


Verdades vitales de la asamblea (II parte).

TEMA: Cómo salvar su alma del infierno.

INTRO: La pregunta más importante de esta vida se encuentra en Hechos 16:30: “Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?” La respuesta es igual de importante: “Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo” (v. 31).

Una vez que el pecador se da cuenta de su condición perdida y entiende que no hay salvación fuera de la obra final de Jesucristo en la cruz, tiene que arrepentirse de sus pecados y creer en la obra de sustitución que el Señor hizo por él.

La salvación es por fe en la sangre derramada de Jesucristo y es una experiencia personal que pone toda la confianza en el sacrificio que Jesucristo hizo en nuestro lugar (1 Pedro 2:24; 1 Juan 1:7). Aquella limpieza quita todos los pe­cados del pasado, del presente, y del futuro.

La persona que piensa en sus buenas obras, en su moralidad alta, en su cultura, en sus “sacrificios”, en sus


lágrimas, en su “bautismo”, en ser miembro de una “iglesia”, en sus contribuciones de dinero, en su servicio a la “iglesia”, o cualquier otra cosa, no tiene ningún poder para limpiarse de cualquier pecado. Tal persona no ha entendido el plan de Dios en la salvación de su alma. Ningún pecador puede ser salvo confiando una parte en la obra de Jesu­cristo y otra parte en sus propios esfuerzos religiosos.

Hay un dicho entre muchas “iglesias”: “Hay que hacer lo mejor posible para ser salvo”. Amigo, esto es una mentira del diablo y completamente opuesta a la enseñanza de las Escrituras.

Estudiando las doctrinas falsas de las “iglesias” uno puede ver que ellas dicen que las muchas “obras” tienen algo que ver con obtener la salvación. Esta cosa es falsa y tales personas son enemigos de la verdad. Aunque son sinceros están equivocados.

Ciertamente las Escrituras dicen que el creyente debe vivir una vida recta, honesta, limpia y santa. Dicen que la perfección (una vida santa, separada) debe ser la meta de cada creyente, que él debe crucificar la carne con todos los deseos pecaminosos, que debe vivir una vida que agrade al Señor. Pero, haciendo es­tas cosas no van a salvar su alma del infierno.

Cuando el pecador arrepentido acepta a Jesucristo como su Salvador, recibe la presencia del Espíritu Santo y el deseo por las cosas espirituales. Si una per­sona dice que es salva y no muestra interés en vivir una vida separada, aquella “salvación” es defectuosa.

Hay dos dominios en este mundo: el de Jesucristo y el de Satanás y créame, usted pertenece a uno o al otro, Mateo 12:30.

El dominio de Jesucristo consiste en todos los que han sido nacidos de nuevo, habiéndose arrepentido y mostrado una fe hacia Dios y el Señor Jesucristo, Hechos 20:21.

El dominio de Satanás consiste en todos los que no han ejercido el arrepentimiento y la fe en el Señor.

Ahora, nótese algo: Cada persona en el mundo per­tenece a Jesucristo por:

(1) El derecho de creación ya que Él es el Autor de la vida, Colosenses 1:16.

2. (2) El derecho de provisión ya que Él sostiene toda vida sobre este planeta, Colosenses 1:17.

(3) El derecho de redención, siendo que Jesucristo murió para redimir a los pecadores.

Pero la raza humana ha rechazado a Dios y a Su Hijo y ha escogido seguir a Satanás (Romanos 1:21.23). Por eso en Romanos 1:28 leemos: “como ellos no aproba­ron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer lo que no es debido”.

Los incrédulos, en todas las edades pasadas, han vivido en una rebelión abierta hacia Dios y contra Su voluntad como se revela en las Escrituras. Desde el primer pecado de rebelión, de desobediencia, la batalla ha sido entre Jesucristo y su enemigo Satanás y, siendo que el diablo es el “dios de este mundo”, los incrédulos han decidido seguirle en vez de buscar al Creador Santo. El hombre natural, pervertido, corrompido y de­pravado muestra su maldad por sus acciones.

Nótese bien estos versículos:

1. La raza humana entera ha sido declarada pecaminosa, Isaías 53:6; Romanos 3:10, 23.

2. El resultado del pecado es la muerte, tanto física­ como espiritual, Romanos 6:23; 5:12; Ezequiel 18:4.

3. Jesucristo murió en el lugar del pecador lle­vando su pena sobre Él, 1 Pedro 2:24; Hebreos 9:28.

4. La persona arrepentida tiene que confiar en la obra final de Jesucristo por fe para salvar su alma del infierno, Jn. 1:12; 5:24; 10:28, 29.

5. La persona arrepentida y convertida tiene una vida nueva de forma inmediata, Efesios 2:10; 1 Corintios 6:19, 20; Colosenses 3:17.


Verdades vitales de la asamblea (III parte).

TEMA: ¿Qué es una inmersión bíblica?

INTRO: Hay que recordar que los traductores de nuestras Biblias no tradujeron la palabra BAPTIZO del griego sino que la transliteraron (representar el sonido de una lengua con las letras de otra). La palabra griega BAPTIZO siempre significa sumergir.

      Las Escrituras enseñan que la salvación del alma del infierno es posible por la sangre derramada de Jesucristo. Tal sacrificio llega a ser nuestro sustituto una vez que el pecador se ha arrepentido de sus pecados y ha recibido, por fe, la obra final de Jesús en la cruz haciéndole su Salvador Personal.

      Ninguna persona salva, convertida, regenerada, cambiada tiene el derecho de escoger si ha de ser sumergido o no. La inmersión del creyente bajo la autoridad de la asamblea está bien clara, y la persona que no lo hace es un creyente desobediente que genera dudas acerca de su “salvación”.

      No hay ninguna referencia en las páginas del N. T. acerca de un convertido que rechazara ser sumergido, véase Hechos 2:41; 10:47, 48; 8:36-38; 16:32, 33. En aquel tiempo la inmersión era el único modo de “bautismo”, la cual era llevada a cabo por la primera asamblea que Jesús había fundado en Jerusalén.

      Existen hoy decenas de “iglesias” fundadas por hombres y mujeres que ignoran la clara enseñanza de la Palabra de Dios. Unos cien años después de la muerte de los apóstoles, los “cristianos” comenzaron a cambiar el modo del bautismo por inmersión a aspersión y, en vez de “bautizar” solamente creyentes, comenzaron también a “bautizar” infantes e incrédulos.

     Si un creyente tiene dudas acerca de cuál es la forma correcta y quién tiene la autoridad para “bautizar”, debe leer Hechos 17:11. No importa lo que diga tu familia, tus amigos o el predicador, lo que cuenta es lo que dicen las Escrituras.

      El modelo de cómo llegar a ser miembro de una asamblea de Jesucristo se muestra en Hechos 2:41:

1. Los que recibieron la Palabra, es decir, los que aceptaron a Jesús como su Salvador.

2. Fueron sumergidos por la autoridad de aquella asamblea.

3. Sus nombres fueron añadidos al registro según Hch.1:15.

La “puerta” para ser miembro de una asamblea del Señor debe incluir:

1. Una confesión abierta de salvación.

2. Ser sumergido por la autoridad de esa asamblea.

      La inmersión es siempre un símbolo de que el creyente ha muerto a la vida vieja y ha comenzado una vida nueva en Cristo Jesús.

I.  Una definición de lo que es una inmersión bíblica:

1. Nadie debe ser sumergido hasta que se haya arrepentido y recibido a Jesucristo luego de confesar su fe en público.

2. Una vez que la asamblea ha oído el testimonio, debe votar para aceptar o rechazar a tal persona. La asamblea puede nombrar a cualquier persona para llevar a cabo la inmersión, lo cual debe hacerse siguiendo las palabras de Jesús en Mateo 28:19.

II. El modo del acto.

1. Las Escrituras son claras en que desde el principio del ministerio de Juan el Sumergidor el modo del “bautismo” fue por inmersión (Mateo 3:6, 16; Hechos 8:36-39; Romanos 3:5; Colosenses 2:12).

2. Claro que no se hace mención de rociar o verter el agua encima de las personas, ni tampoco de incluir a los niños en este acto. Esta forma de hacerlo no cambió en 400 años.

III. ¿Quiénes pueden ser sumergidos?

1. Ni los bebés ni los niños porque no comprenden la necesidad de arrepentirse y de recibir a Jesús (Mateo 3:7, 8; Hechos 2:41, 42; 8:12, 13, 36-39; 10:47; 16:14, 15, 31-34).

2. Si una persona no es creyente y es sumergida el acto no tiene valor. Para ser sumergido el candidato tiene que testificar delante de la asamblea y recibir una votación a favor. Recibir la inmersión es un asunto de importancia porque:

3. (1) Fue Dios el Padre quien mandó a Juan a practicar el “bautismo”, Mateo 21:23-27.

(2) Fue Dios el Hijo quien vino a Juan para ser bautizado, mostrando que el bautismo de Juan era de Dios.

(3) Aunque Jesús no practicó el bautismo le dio autoridad a Sus discípulos para hacerlo, y en la Gran Comisión aquella autoridad le fue otorgada a Sus asambleas.

4. Algunos dudan si el bautismo de Saulo por Ananías fue válido, pero Ananías recibió la autoridad para hacerlo directamente del Señor, Hechos 9:10-19.

5. Igualmente sucedió cuando Felipe bautizó al etíope. Él había recibido autoridad, Hechos 9:26.

6. Los “enviados” (misioneros) fueron enviados por la asamblea de Antioquía, Hechos 13:1, 2.

IV.  ¿Por qué algunas “iglesias bautistas” aceptan miembros que no han tenido un bautismo bíblico?

1.  Porque han rechazado la clara enseñanza de las Escrituras.

2. Tienen deseo de añadir personas sin importar sus convicciones.

3. No quieren ofender a las personas que vienen.

V. ¿Son bíblicas esas “iglesias”?

1. ¡Claro que no! Un breve estudio de las denominaciones muestra que muchas no tienen más de ciento cincuenta años de fundadas.

2. Nótese bien lo que dijo Jesús en Mateo 16:18, “Edificaré Mi asamblea”. Esto denota una acción continua hasta hoy. Estoy convencido de que cuando una asamblea llena los requisitos de Jesús, se puede decir que es una asamblea del Señor y que es igual a la EKKLESÍA que Jesús fundó durante Su ministerio terrenal.

3. Los Bautistas No Conformistas tenemos una historia que comienza desde el tiempo de los apóstoles. Ninguna otra denominación (nosotros no somos una denominación), a excepción de la “Iglesia Católica Romana” que apareció por dejar las claras enseñanzas de los apóstoles y formar las suyas propias, puede remontar sus orígenes al tiempo de los discípulos del Señor. Y nuestra historia, escrita con sangre, habla por sí misma.

4. En el pasado la EKKLESÍA del Señor no usó siempre el nombre “bautista” para identificarse. Durante los tiempos en que se persiguió duramente a los cristianos, muchas asambleas con sana doctrina se identificaron con los nombres de sus líderes.


¿Qué es una relación personal con Dios?

(Por Martin R. De Hann II)

INTRO: ¿Qué es una relación personal con Dios? Una relación personal tiene que tener: (1) reconocimiento mutuo: cada uno conoce al otro; (2) apertura mutua: cada uno puede acercarse al otro; (3) intereses mutuos: cada uno comparte con el otro; (4) respeto mutuo: cada uno honra al otro.

Una relación personal significa más que saber de o acerca de alguien. Para tener una relación persona con Dios uno tiene que tener:

I. Una relación espiritual, es una experiencia de la mente y del corazón. Una relación con Dios normal de­pende de la capacidad sobrenatural de Dios de relacio­narse con nosotros con o sin nuestros sentidos físicos.

1. Conocer a Dios no significa que hemos de verle visi­blemente. Puesto que Dios es el Espíritu todopoderoso y omnipresente, se revela a Sí mismo a un nivel más pro­fundo que el de nuestros sentidos físicos (Hechos 17:26-28; 1 Pedro 1:8, 9). El Dios que hizo el mundo es más que capaz para revelar la verdad acerca de Él al corazón y la mente de cualquiera que desee conocerle, Juan 7:17; Efesios 1:17, 18.

2. Escuchar a Dios no significa que tengamos que oírle audiblemente. Podemos escuchar a Dios hablar en cual­quier momento que queramos a través de las páginas de Su Palabra, Hebreos 3:7, 8.

3. Estar cerca de Dios no tiene que ver con la ubicación. Es común pensar que hemos de asistir en una aula de reunión para encontrarnos con Dios. No es cierto. Nota las palabras de Stg. 4:8; Salmo 139:1-6.

4. Conocer a Dios no es asunto de saberlo todo acerca de Él. Solo la persona más arrogante afirmaría haber en­tendido completamente a Dios, Romanos 11:33, 34.

(1) Dadas las limitaciones de esta vida, nuestras mentes apenas pueden comenzar a asir el significado de pala­bras que describen a Dios: eterno, infinito, todopode­roso, omnisciente y omnipresente. No obstante, pode­mos conocer a Dios y ser conocidos por Él. Esto se debe a que Dios se reveló a Sí mismo en la persona de Su Hijo, Jesucristo, Juan 14:9.

II. Una relación personal con Dios es una relación cris­tocéntrica. Los mediadores juegan a menudo un papel importante en la resolución de disputas familiares, labo­rales y legales, por eso el creyente tiene un Mediador máximo: Jesucristo.

1. Dios es, en cierta forma, como el padre que observa a su hijo fugitivo enredarse tanto en problemas con la justicia como para perder toda esperanza. El padre qui­siera abrazar al hijo y llevarlo a su casa, pero no puede. La ley tiene que cumplirse. Jesucristo vino como Me­diador y Pacificador por una necesidad muchísimo más compleja: traer paz entre nosotros, 1 Timoteo 2:5.

2. Sin Su intervención a nuestro favor, no hay manera de que podamos resolver nuestras diferencias con Dios. Nadie más puede pagar la deuda contraída con la ley de Dios (1 Corintios 1:13; Gálatas 3:13). Nadie más puede hacer lo que Cristo ha hecho por nosotros.

3. Por esa razón, Jesucristo debería estar continuamente en nuestros pensamientos porque el cristianismo es Je­sucristo. Lea 1 Corintios 1:1-9 y vamos a ver que Jesu­cristo es:

4. (1) A quien servimos, v. 1.

(2) Quien santifica a los creyentes, v. 2.

(3) Cuyo Nombre invocan los creyentes, v. 2.

(4) Nuestro Señor, v. 2.

(5) Quien nos da gracia y paz, v. 3.

(6) Quien nos trajo la gracia de Dios, v. 4.

(7) Quien nos ha enriquecido en todas las cosas, v. 5.

(8) Quien ha sido confirmado por la experiencia, v. 6.

(9) A quien esperamos ansiosamente, v. 7.

(10) Quien nos preservará hasta el fin, v. 8.

(11) Cuyo día vendrá, v. 9.

4. ¿Somos nosotros así de Cristocénticos? Porque:

(1) Si miramos atrás Él es nuestro Creador, Col. 1:16.

(2) Si miramos hacia el futuro, Él es nuestro Juez, 2 Co­rintios 5:10.

(3) Si miramos hacia arriba Él es Salvador y Señor, Fili­penses 2:5-10.

(4) Si miramos hacia abajo Él es nuestro Sustentador, Colosenses 1:17.

(5) Si miramos hacia la derecha Él es nuestro Maestro, Mateo 23:8.

(6) Si miramos hacia la izquierda Él es nuestro Aboga­do, 1 Juan 2:1.

(7) Si miramos hacia adentro, Él es nuestra vida, Gálatas 2:20.

III. Una relación personal con Dios es una relación dominante. Cualquier esposo que se conforme con ser solo “uno de los chicos” a los ojos de su esposa no es un gran esposo. La intimidad de la relación matrimonial conlleva un gran sentido de compromiso mutuo que tendrá un peso en todas las demás actividades y respon­sabilidades de la pareja.

Por razones mucho más grandiosas, el Diseñador de la personalidad humana tampoco se satisface con ser solo “uno de los dioses” (Éxodo 20:1-6). Yahvé siempre ha sido un Dios celoso, posesivo e imponente. No com­partirá Su honor con nadie más porque nadie más mere­ce ese honor (Isaías 48:11).

1. Dios ha de ser temido más que todos los demás. Este temor podría ser descrito como el primer paso hacia una re­lación personal con Dios, Proverbios 1:7.

2. Nada ni nadie merece ser temido más que el Señor, Dt. 28:58-68.

3. Aunque reverenciamos a Dios al mismo tiempo po­demos tener una gran confianza, Prov. 14:26; Salmo 34:4, 7-9.

4. Dios quiere que Le temamos para nuestro propio bien, Jeremías 32:37-39.

5. Hemos de amar a Dios, confiar en Él y obedecerle más que a nadie más, 1 Juan 2:3-6.

IV. Una relación personal con Dios es una relación que se percibe mutuamente. Nuestros sentimientos nos dicen que el Creador es como un extraño cuyos ojos miran a los nuestros lo suficiente como para hacernos sentir que se nos ha dejado afuera. Pero eso no es cierto respecto al Dios de la Santa Biblia. Las Escrituras dejan ver cla­ramente que los que conocen a Dios están involucrados en una relación que resulta en cambios mutuos del cora­zón. Aunque el carácter de Dios nunca cambia, su cora­zón sí.

1. Conocer a Dios significa afectar a Dios. Aunque Dios nos conocía, nos amaba y nos escogió junto con todo Su pueblo en la eternidad pasada (Efesios 1:3-6), se rela­ciona con nosotros personalmente en el presente en una forma muy íntima. Él se regocija con nosotros cuando estamos contentos, se entristece cuando estamos tristes, y se contrista cuando pecamos. La Biblia nos dice que Dios puede:

(1) Agradarse, Hebreos 11:5.

(2) Contristarse y entristecerse, Efesios 4:30-32.

(3) Ser provocado y probado, Salmo 78:40, 41.

(4) Sentirse cargado y fatigado, Isaías 43:24.

(5) Enojarse, agitarse y airarse, Ezequiel 16:42, 43.

2. Conocer a Dios significa ser afectado por Dios. Cuando estamos cerca a Dios, nos contristaremos por nuestro pecado y nos entristeceremos como Él se entristece cuando nos descarriamos, Santiago 4:7-10.

3. En este sentido, una relación personal con Dios es una relación que afecta ambas partes.

V. Una relación personal con Dios es una relación que crece, Gá. 4:6-9.

1. Planifica progresar. Alcanzar la madurez toma tiem­po. Esta madurez no se produce de la noche a la maña­na, 1 Pedro 2:2, 3.

2. Espera cambios. Tu relación con Dios cambiará si comienzas a deslizarte y a apoyarte en experiencias pa­sadas con Él.

3. Acepta que no todo será completo, 1 Co. 13:9-13.

4. No esperes las glorias del Tercer Cielo aquí en esta tierra, Juan 14:1-3. Esa es nuestra esperanza.

VI. Una relación personal con Dios es una relación compartida.

1. Los que aman a Dios se amarán mutuamente. Cristo nos mostró que estar cerca del Padre significa compartir el amor del Padre por otros, 1 Juan 4:7-11.

2. Hay una mutua dependencia entre los que aman a Dios, ve Efesios capítulo 4; 1 Corintios 12 y Romanos 12.

3. Los que aman a Dios se someterán mutuamente, Efe­sios 5:21.

(1) Las esposas han de servir a sus maridos, 5:22.

(2) Los maridos deben amar a sus esposas, 5:25-28.

(3) Los hijos han de obedecer a sus padres, 6:1.

(4) Los amos han de mostrar consideración a sus siervos, 6:9.

4. El mensaje es claro. Conocer a Dios y Su amor signi­fica que vamos a servir a otros en amor y sumisión, Efe­sios 3:14-21.

Conclusión: ¿Estás dispuesto a establecer una rela­ción personal con Dios por medio de Su Hijo Jesucristo? (Juan 1:12). (Fin)

5. El lugar de las mujeres en la asamblea.

Las Escrituras hablan claramente sobre este tema y por eso no debe haber confusión. El problema es que las asambleas están mirando al hombre en vez de las Escrituras para buscar dirección. La mujer es tan importante en el hogar como el hombre, y en Jesucristo la mujer puede regocijarse de tener la misma posición espiritual que el hombre. Pero eso no quiere decir que no hay una diferencia entre la mujer y el hombre en su apariencia y su rol. Hay una verdad básica que necesitamos enseñar: que Dios hizo al hombre y la mujer diferentes para roles diferentes.

El N.T. afirma que el hombre debe ser el líder en la casa, en la asamblea, y en el estado civil. Dios no hizo la mujer para reinar en estas tres instituciones fundadas por Dios. Hay que recordar el mensaje de Isaías a la nación caída de Israel: “Sus opresores son muchachos, y mujeres se enseñorean de él” (3:12)

En una asamblea de Jesucristo, según las Escrituras del N.T., ninguna mujer está calificada para ser un “pastor” o tener otra posición sobre el hombre, 1 Timoteo 2:11-14; 1 Corintios 14:34-37.

¿Cómo es posible que una mujer pueda ser “pastora” cuando le ha sido prohibido enseñar o tener alguna autoridad sobre el hombre?

Nótese bien que Jesucristo no ordenó a ninguna mujer como apóstol. La regla para pastores aplica solamente al hombre, véase 1 Timoteo 3:1-7; Tito 1:5, 6.

¿Son aplicables hoy las instrucciones dadas por Pablo?

Unos dicen que los escritos de Pablo fueron para las primeras asambleas, o solamente para la asamblea de Corinto. Aquí hay que considerar varios aspectos:

1. Pablo dijo que las instrucciones dadas en 1 Corintios son del Señor, (37b, Versión 1960) y como Él no cambia deben ser obedecidas por cada creyente.

2. Pablo también dijo que las instrucciones dadas en el capítulo 14 son una “prueba de espiritualidad” (el mismo versículo 37ª). Los que rechazan estas instrucciones están mostrando que no son espirituales.

3. Pablo, escribiendo en el libro de 1 Timoteo dio las mismas instrucciones con relación a las mujeres. Las instrucciones generales dadas en este libro son la norma para los líderes en las asambleas, que Dios ha prohibido a la mujer tomar autoridad sobre el hombre.

4. En cuanto a Sus instrucciones con relación a la asamblea el Espíritu Santo hizo referencia al orden de Dios en la Creación: El hombre primero, luego la mujer. Así ha sido durante los siglos.

5. Pablo llamó la atención sobre la caída (1 Timoteo 2:9-14) mostrando el modelo de Dios de generación a generación. Aunque la mujer, en arrepentimiento y fe, recibiendo a Jesucristo como su Salvado es libre de la consecuencia del pecado, pero todavía está sujeta a su marido.

6. Pablo hizo referencia a la naturaleza humana para sostener sus enseñanzas con relación a la mujer (1 Timoteo 2:14). La mujer tiene una composición distinta del hombre. Fue hecha para ser esposa y madre, no para ser líder. La mujer que está en sujeción a Dios y a su marido, será una mujer llena de gozo porque ella ha encontrado la posición perfecta en esta vida.

7. En 1 Timoteo 6:14 Pablo dijo: “que guardes el mandamiento sin mancha ni reproche, hasta la aparición de nuestro Señor Jesucristo”. Siendo que el Señor todavía no ha venido, debemos continuar con las instrucciones dadas a las asambleas.

8. Cuando Pablo le escribió a la asamblea de Corintio, sus instrucciones fueron para todas las asambleas, no solamente la de Corinto, 1 Corintio 1:2 “con todos los que en todo lugar”.

9. Sí, de veras, Pablo dice en Gálatas 3:28 que: “ya no hay judío ni griego, no hay esclavo ni libre, no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús”. Esto no quiere decir que no hay una relación de siervo-maestro. Sí, el creyente que es siervo está libre en Cristo, pero no está libre de su posición terrenal y responsabilidad hacia su dueño, Efesios 6:5-8; Col. 3:22-25; 1 Tim. 6:1, 2; Tito 2:9, 10; 1 Pedro 2:18-25. Nótese bien 1 Timoteo 6:1-5.

CONCLUSIÓN: 1 Timoteo 5:14, 15. (Fin)


Cuidado con las falsas enseñanzas de la “Iglesia de Cristo”.

La denominación conocida como las “Iglesias de Cristo” toma mucho del N.T. fuera de su contexto. Creen y enseñan que la inmersión es necesaria para la salvación del alma del infierno y que las obras son necesarias para mantener la salvación. Dicen que “las puertas del Hades” prevalecieron contra la asamblea que Jesucristo comenzó hasta el Siglo XIX cuando vino el “Movimiento de Restauración” y comenzaron las “Iglesias de Cristo”, y que ellas son las únicas iglesias verdaderas sobre esta tierra hasta los días de hoy.

I. Las creencias de la Iglesia de Cristo.

1. Creen que Dios el Padre, Dios el Hijo, y Dios el Espíritu Santo son miembros de la Deidad; creen en la Encarnación, el nacimiento virginal, y la resurrección corporal de Jesucristo; creen que todos han pecado DESPUÉS DE LA EDAD DE RESPONSABILIDAD (no creen en el pecado original, dicen que los bebés nacen puros, y una vez que tienen edad es que pecan), y su único remedio es recibir la muerte de Jesucristo en la cruz por arrepentimiento, confesión de fe, e INMERSIÓN EN CRISTO PARA EL PERDÓN DE PECADOS.

2. No son carismáticos, ni sectarios, pero son amilenianistas (que no habrá un reino de mil años con Jesucristo) y no usan instrumentos musicales en sus cultos ya que no se mencionan en el N.T.

6. 3. Creen en la autonomía de la asamblea, pero en unas asambleas el pastor es el jefe y es quien manda en la congregación.

4. Algunas no tienen “escuelas dominicales” porque no se menciona tal cosa en el N.T. Si no hay mención de algo en el N.T. no lo practican. Observan la Cena del Señor cada domingo y dan sus ofrendas el primer día de la semana.

5. Creen que la inmersión es esencial para la salvación y que la inmersión tiene que ser hecha por una de sus asambleas, seguida por una vida dedicada a las buenas obras que no deben cesar durante toda la vida.

6. No creen en la seguridad eterna porque esta estaría dando licencia a pecar. El pecado no confesado causa la pérdida de la salvación.

7. Hay muchas variaciones entre sus asambleas de los puntos mencionados anteriormente. (Fin)


¡Cuidado!

TEXTO: 1 P. 5:4-11.

1. Demasiado sueño (Pr. 24:33).

2. Mala compañía (Pr. 4:14-15).

3. Olvidar a Dios (Dt. 6:10, 8:11).

4. Aprobación del hombre (2 Ti. 2:15).

5. Malos pensamientos (Fil. 4:7-9).

6. Bebidas alcohólicas (Pr. 23:29).

7. Dinero (1 Ti. 6:10).

8. Falsos maestros (2 Jn. 9-12).

9. Sexo opuesto (Pr. 6:24-29; 7:5-27).

10. Malas palabras (Stg. 3:5).

*tomando el nombre de Dios en vano (Éx. 20:7).

11. Ira de Dios (Jn. 3:36).


¿Qué es la verdad?

TEXTO: Juan 18:38.

1. Dios es verdad.

A. El Padre es verdad (Dt. 32:4).

B. El Hijo es el camino, la verdad y la vida (Jn. 14:6).

C. El Espíritu Santo es el Espíritu de verdad (Jn. 16:13).

2. La Palabra de Dios es verdad.

A. El Señor Jesucristo testifica que es verdad (Jn. 17:17).

B. La verdad nos librará de la esclavitud del pecado (Jn. 18:32).

C. La verdad hizo que algunos se enojaran hasta matar a Jesús (Jn. 8:40).

D. Algunos prefieren las fábulas (2 Ti. 4:4).

E. Debemos hablar a otros de la verdad que tenemos en nuestros corazones (Sal. 15:1-3).

3. Los que aman las tinieblas no vendrán a la verdad.

A. Algunos están tan metidos en el pecado que no pueden ver la verdad

(2 Ti. 3:7).

B. Algunos dejan la maldad por el camino (Is. 59:14).

C. Algunos, como David, eligen la senda de la verdad (Sal. 119:30).

D. Debemos comprar la verdad y no venderla (Pr. 23:23).

E. Debemos adorar al Señor en espíritu y verdad (Jn. 4:24).

4. A veces se abusa de la verdad cuando se usa como un camuflaje para las religiones.

A. Algunos detienen con injusticia la verdad (Ro. 1:18).

B. Algunos se extravían de la verdad (Stg. 5:19).

C. Algunos como Janes y Jambres resistieron a la verdad (2 Ti. 3:8).

D. Algunos no se fortalecen para la verdad (Jer. 9:3).

5. La verdad es de Dios y vino por el Señor Jesucristo.

A. Cristo estaba lleno de gracia y de verdad (Jn. 1:14).

B. El cristiano debe usar bien la Palabra de verdad (2 Ti. 2:15).


¿Por qué cada cristiano debe ser un misionero?

TEXTO: Hechos 1:8.

1. Está de acuerdo con el plan de Dios.

A. Dios quiere que el nombre de Cristo sea predicado en todas las naciones (Lc. 24:46-47).

B. Dios desea el arrepentimiento de todo pecador (2 P. 3:9).

C. Dios prepara a los creyentes para esparcir su Palabra (Éx. 4:10-12).

2. Era la obra en la cual el Señor se involucraba.

A. Él predicó en Jerusalén (Mt. 21:9-11).

B. Él predicó en Judea (Jn. 11:7-9)

C. Él predicó en Samaria (Jn. 4:4-5; 14).

3. Era la obra que el Señor le enseñó a los discípulos.

A. Él envió los doce a los galileos (Mt. 10:5-16).

B. Él envió a los setenta de dos en dos (Lc. 10:1).

C. Él le encomendó a todos ser testigos hasta lo último de la tierra (Hch. 1:8).

4. Era la gran comisión de nuestro Señor.

A. Él nos mandó a predicar el evangelio a toda criatura (Mr. 16:15).

B. Él mandó a los convertidos a ser bautizados (Mt. 28:19).

C. Él nos envió a testificar con la promesa de su presencia (Mt. 28:20).

5. Era el programa de la iglesia primitiva.

A. El programa comenzó en Jerusalén (Hch. 2).

B. El programa continuó en Samaria (Hch. 8:5).

C. El programa se implementó en otras partes del mundo (Hch. 8:4).

6. Es una obra que es odiada por el diablo.

A. El diablo intenta impedir la obra de Dios (1 P. 5:8; 1 Ts. 2:18).

B. El diablo trata de segar el entendimiento de los incrédulos (2 Co. 4:4).

C. El diablo trata de mantenernos en incredulidad (Lc. 8:12).

7. Es una obra que será recompensada.

7. A. La recompensa del cristiano por ganar almas es segura (Pr. 11:18).

B. La recompensa será una corona (Fil. 4:1; 1 Ts. 2:19-20).

C. La recompensa se entregará cuando Cristo regrese.


El movimiento carismático es peligroso.

(Tomado en parte de un folleto publicado por Ediciones Cristianes Bibliques, Apartado 10.053, 08080 Barcelona-Catalunya, España)

I. El movimiento carismático es peligroso porque:

1. Acepta el uso de lenguas y su interpretación, visiones, sueños, profecías, etc., como si estos fueron mensajes de Dios a Sus hijos. Este es un grave peligro. Una vez que has aceptado “mensajes extra-bíblicos” no tardarás mucho en empezar a aceptar “mensajes anti-bíblicos”.

2. Anima a sus seguidores a permanecer dentro de iglesias protestantes apóstatas, al igual que los Católico-Romanos u otras iglesias que predican y enseñan un falso evangelio, sosteniendo que si el supuesto “don del Espíritu” está presente en falsos sistemas religiosos, entonces unirse a ellos es un esfuerzo evangelístico de adoración, servicio, etc.

3. Vende y fomenta la mayoría de las nuevas versiones y traducciones de la Biblia.

4. Establece un énfasis no bíblico e indebido en la sanidad física. Cuando oramos por nuestra sanidad no debemos olvidar nunca que dicha sanidad es la prerrogativa de Dios basada sobre aquello que Él sabe que es lo mejor para cada uno de Sus hijos, no basada sobre la “demanda” o “petición” tal y como son las sanidades de los carismáticos.

5. El Carismatismo, al contrario que su predecesor, el Pentecostalismo, promueve y anima un espíritu de mundanalidad en la iglesia y en el creyente individual. En vez de esforzarse por alcanzar verdadera santidad y piedad en la manera de hablar, vestir, peinarse, en la música, en las diversiones, etc., el Movimiento Carismático se auto enorgullece de usar medios mundanos para entretener a los suyos y atraer a los perdidos.

6. Anima a las mujeres a abandonar el lugar que Dios les ha dado en el hogar y en la iglesia. Esto produce hogares desordenados y turbulentas iglesias, donde las mujeres asumen lugares de liderazgo en una directa violación de la Palabra de Dios.

7. Fomenta y anima lo que ha sido llamado como “caer bajo el poder”, una práctica peligrosa donde ciertos líderes “imponen las manos” a personas causándoles “desmayos y desvanecimientos bruscos para así experimentar el poder”.

8. Se gloría en los “milagros”, y a veces usan un “milagro” como la base para validar el mensaje de una persona o sus prácticas, a pesar de que ese mensaje o esa práctica no sea Escritural.

9. Confunde y engaña a los creyentes en cuanto a las enseñanzas de las Escrituras sobre la oración. Usan Mateo 18:19 como base para las sanidades, bendiciones económicas o soluciones a cualquier problema, pero ignoran lo que Dios dice en 1 Juan 5:14, 15.

10. Promueve peligrosas enseñanzas contrarias a las Escrituras respecto al poder presente de Satanás y la actitud del creyente hacia este “príncipe de la potestad del aire”. Los líderes carismáticos azotan a sus audiencias con un verdadero delirio cuando hablan de atar a Satanás.

Conclusión: creemos que el don de “hablar en lenguas” cesó cuando el Canon (regla) de las Escrituras estuvo completo. Creemos que es erróneo enseñarles a los creyentes a esperar o buscar el “bautismo” del Espíritu Santo. Creemos que las erróneas enseñanzas del Movimiento Carismático han oscurecido muchas verdaderas y benditas enseñanzas respecto al ministerio del Espíritu Santo.

Alguien podría preguntar: “¿y qué pasa si el Movimiento Carismático está en lo cierto y es usted el equivocado respecto al hecho de hablar en lenguas?

La respuesta es clara: Si “el hablar en lenguas” es para nuestros días, entonces debe practicarse y usarse según las Escrituras.

También, los hombres eran los responsables de tener el liderazgo en la iglesia y las mujeres debían someterse a este ministerio capacitado por el Espíritu Santo, ninguna mujer podía hablar en lenguas en las Iglesias.

Si el movimiento carismático fuera del Espíritu Santo, entonces estuviese ejercitando discernimiento espiritual y llamando a la separación de profetas falsos, iglesias apóstatas y prácticas no Bíblicas. (Fin)


Qué son las sectas.

TEXTO: Hechos 20:29-31.

Es un grupo de personas (generalmente sinceros) que han dejado la verdad de la Biblia yendo tras otras doctrinas extrañas y/o un líder con mucho carisma.

I. Aspectos que debemos saber:

a. La asamblea nunca estará libre de falsos profetas (2 Pedro 2:1).

b. Las sectas crecerán y debemos estar alertas (Mateo 7:15; Filipenses 3:2; 1 Timoteo 4:1; 2 Corintios 11:14).

c. Es una señal antes del fin (1 Juan 2:18).

II. Características básicas de las sectas (1 Juan 4:1).

1. Salen de nosotros (1 Juan 2:19; Hechos 20:30). Ejemplos y de dónde provienen:

a. Sun Myung Moon (Iglesia Prebisteriana).

b. Los niños de Dios (Alianza Cristiana y Misionera).

c. Jim Jones de People’s Temple (Iglesia del Nazareno).

d. Dios es amor de Brasil (Iglesia pentecostal).

e. Los testigos de Jehová (Iglesia Congregacional).

f. José Smith (Iglesia Evangélica de Inglaterra).

g. Mary Baker Eddy (Tradición Evángélica). Error básico: No creen sobre el hijo de Dios y su plan de Salvación (1 Timoteo 4:1; 1 Juan 2:22, 23; 2 Juan 2:9; Judas 4).

8. 2. Empleo de material extra bíblico (1 Pedro 3:7; 1 Corintios 12; Hechos 4:16).

3. Alegan ser los únicos que tienen la Verdad (Isaías 42:8; Juan 14:6).

4. Emplean solo porciones bíblicas y fuera de contexto (Colosenses 2:16-17, 20-23).

5. Emplean porciones de la Biblia pero con su propia interpretación.

III. Tres pruebas que determinan si una iglesia es verdadera o no. Las tres pruebas deben estar presentes, no basta con 1 ó 2.

A. Prueba teológica. Tengamos cuidado en pensar que por tener una doctrina intachable la persona es buena. Por sus frutos los conoceréis (Mateo 7:20). ¿Quién dicen que es Jesucristo? ¿Qué debe hacer uno para ser salvo? (Hch. 16:30; 1 Jn. 2:23; Col. 2:9; Ro. 4:25; Hch. 4:11-12; Ro. 6:26).

Existen varias formas de negar al Señor Jesucristo:

a. Abiertamente.

b. Negar la eficacia de la obra de Dios. Algunas sectas dicen que hay que hacerse merecedor de la Salvación (Mt. 9:13).

c. Jesucristo + obras.

d. Pasado cierto tiempo o habiendo llegado a cierto nivel se descubre su herejía (2 Pedro 2:1).

B. Prueba moral.

La confesión de que Cristo es el hijo de Dios, el Mesías y el Ungido es tanto una verdad inalterable como algo práctico y personal en la vida (1 Juan 2:29). ¿Podemos tener una vida conforme a la imagen de Dios o no? (Romanos 8:29; Tito 1:16). La prueba moral consiste en preguntar: ¿Es gente sana? ¿Son obedientes a las Escrituras o a una lista de mandatos humanos? Acerca de los fundadores: ¿Vivieron o viven una vida de santidad bíblica? En cuanto a sus amigos: ¿Cómo les ha afectado a estos su relación con Dios? Sobre los chismes (Santiago 5:16).

C. Prueba social.

La palabra ágape debe estar presente (1 Juan 2:9-11; 3:16, 17; 4:7-8; Efesios 4:15; Gálatas 5:13-14; Mateo5:44.

¿Se anima a participar con otras Iglesia evangélicas?

¿Hay amor hacia los inconversos?

¿Se condena a otros grupos?

¿Ponen por obra la Gran Comisión o practican el Proselitismo?

¿Quién los oye? (1 Juan 4:5-6; Santiago 1:6). (Fin)


¿Por qué la gente acude a las sectas?

¿Por qué es difícil salir?

1. El poder y astucia del enemigo de nuestras almas (Juan 8:44; Apocalipsis 12:10; 2:9; 12:9; 2 Corintios 11:13).

2. La secta proporciona a la persona un sentido de la vida (aunque sea falso.)

3. Últimamente en la mente de muchos la palabra “éxito” equivale a grande (1 Reyes 18:22; Mateo 7:13-14).

4. Las personas escucharán testimonios asombrosos de cómo el grupo ha cambiado la vida de alguien, cómo ha sanado a un niño, cómo se han contestado oraciones, etc. (Marcos 13:22; Mateo 7:22, 23).

5. La mayoría de las personas son gente crédula que va a las sectas sinceramente para apaciguar la ira de Dios. Las sectas prometen todo: sanidad física, financiera y emocional (2 Timoteo 4:3-4).

6. Para muchos es más sencillo dejar que otro tome las decisiones y le diga qué hacer. Las sectas dan una manera visible de la espiritualidad. El legalismo es externo y demanda cumplimiento a reglamentos humanos. Ejemplo: “Yo sé que ando bien con Dios porque hago esto, esto y esto otro”. (Fin)


Las sectas, ¿son trampas para los evangélicos en particular?

Los estudios revelan que las personas que asisten a una secta estaban asistiendo anteriormente a una iglesia, pero lo sorprendente es la cantidad que hay de ex evangélicos en las mismas.

1. En nuestros círculos existe una fuerte tendencia a definir el cristianismo por:

a. Lo que uno hace.

b. Por lo que deja de hacer.

La mayoría de las sectas se adhieren a diferentes prohibiciones y normalmente la persona encuentra que los miembros de la secta tienen una vida mucho más severa y que, por lo tanto, deben ser más santos. Ejemplos: Traje a la rodilla, uso de corbata, no tener televisor, etc.

2. Es común oír decir en nuestros círculos: “Dios me dijo o Dios me guió”. Leamos 1 Reyes 13 y Génesis 27:20. Todos deseamos seguir a un líder fuerte, espiritual, con carisma, es decir, un modelo. Tomemos una serie de consejos para hacer frente a tales cosas:

a. Ser escéptico cuando alguien dice: Dios me dijo (1 Ts. 5:21).

b. Resistir la tentación de responder a ilustraciones e historias que simplemente apelan a las emociones. En su lugar prestar atención al contenido del mensaje y preguntarse si las historias ilustran el pasaje en cuestión o si solo apelan a las emociones del auditorio.

c. Estar alertas cuando un predicador usa (abusa de) la Biblia para apoyar sus argumentos (Hechos 17:10-11). (Fin)


El líder de las sectas.

LECTURA: Tito 2:7.

1. ¿Es humilde el líder? (Santiago 4:6,10). Algunos líderes anhelan lugares de honor y aplausos de los hombres. Los fariseos fueron los primeros sectarios en el Nuevo Testamento (Lucas 11:43; Juan 5:44; 12:43. La Palabra de Dios 9. toma precauciones para que los dirigentes en la asamblea no se hagan caudillos ni usurpen la autoridad de Cristo como Maestro y Guía (Mateo 23:8-10). Cristo describe el verdadero líder en Mateo 23:11-12.

2. ¿El líder es irreprensible? (1 Timoteo 3:2). Muchos líderes sectarios mantienen dos normas de conducta, una para la congregación y otra para sí mimos.

3. ¿Tiene el líder que dar razón de sus acciones a un grupo de hombres piadosos? Una de las señales más comunes de un líder sectario es la de decir: “Yo solo le doy razones a Dios”. Leamos Judas 8, Tito 1:10, Hechos 20:17, 1 Timoteo 5:17, Tito 1:5, 1 Pedro 5:1. Esta clase de líder se va aislando más, no tiene verdaderos amigos, se vuelve preponderante y altivo. Cristo mismo tuvo que lidiar con esta clase de “caciques”. Leamos Mateo 23:2.

4. ¿Se jacta el líder de tener una unción especial”? La frase unción especial se usa inocentemente para referirse a que el Espíritu Santo ha dotado a ciertos predicadores de manera especial. Leamos 2 Corintios 1:21 y 1 Juan 2:20. En el Antiguo Testamento “ungido” se refería a personas apartadas para una tarea especial (Levítico 16:32; 1 Samuel 16:6-13; Samuel 1:14; Isaías 61:1). En ningún momento era el no confrontar a los líderes si estos habían caído (1 Samuel 12: 1-14). Azarías junto con 80 sacerdotes enfrentó a Uzías cuando este entró en el santuario para quemar incienso (2 Crónicas 27:16-21). Tanto en 1 Crónicas 16:22 como en Salmos 105:15 se habla de todo el pueblo como ungido de Dios. En el Nuevo Testamento se enseña que todo cristiano es un sacerdote (1 Pedro 2:4-10).

5. ¿Admite el líder que está equivocado? ¿Está dispuesto a recibir sugerencia de los miembros de la iglesia? Leamos Hechos 20:27-37, Hebreos 13:17, 1 Pedro 5:1-5 y 1 Pedro 4:10.

6. ¿Vive el líder libre del “amor al dinero”? Pablo aclara que la raíz de todos los males es el amor al dinero (1 Timoteo 6:10). Pedro instruye que el líder bíblico no sirva “por ambición al dinero” (1 Pedro 5:2). Desinteresados en cuanto al dinero (1 Timoteo 3:3). Pablo condena a los avaros (1 Corintios 6:10). Leamos también: 1 Corintios 5:11, Tito 1:11, 1 Timoteo 6:5, 1 Timoteo 6:11. (Fin)


Los miembros de las sectas.

LECTURA: Efesios 4:11-16.

1. ¿Los miembros que abandonan la asamblea son animados a encontrar otra y a seguir adelante en su vida cristiana? ¿O simplemente se les cataloga como infieles, muertos depravados, publicanos, paganos o algo semejante? El énfasis debe estar en que los miembros maduren (Hch. 20:32; 1 Ts. 5:11, 14-15).

2. ¿Existe un temor inexplicable en los miembros de la asamblea? En líneas generales, el miembro teme perder la salvación si no asiste a todas las reuniones, si no cumple ciertas reglas, etc. (Proverbios 29:25 y Efesios 6:6-7).

3. Las mujeres cuyos esposos no son cristianos ¿son instruidas a sujetarse a sus esposos (1 Pedro 3:1-6), o son adoctrinadas a seguir lo que dicen los líderes por encima de los deseos del esposo?

4. ¿Se les enseña a todos los miembros la doctrina bíblica del sacerdocio de todos los santos, o acaso tienen que recibir una respuesta, bendición, unción o algo parecido? Uno de los abusos corregidos por la reforma del Siglo XVI fue el concepto del sacerdocio. Antes la autoridad residía en el sacerdote, por lo tanto el feligrés debía acudir a él para recibir perdón, indulgencia, etc. (1 Pedro 2:4-10). La asamblea no es lo mismo que el templo (Hechos 17:24; 1 Corintios 3:16; Mateo 27:51; Hebreos 4:16).

5. ¿Existen rumores, chismes y acusaciones contra los miembros que por algún motivo no son considerados? Cuando un miembro no cumple las reglas se escuchan chismes y hasta se toleran los mismos. Dios no tolera los chismes (Proverbios 20:19; 26:20; Tito 3:10).

6. ¿Se condena a un miembro cuando este no ofrenda según las exigencias del Grupo? ¿Qué tiene prioridad: las necesidades financieras del grupo o las necesidades de la familia de los miembros? (2 Corintios 8:9). La forma establecida está en 1Corintios 16:1-2. (Fin)


La asamblea.

(Tomado de Iglesia o Secta, del Dr. Jaime Mirón, Editorial UNILIT)

TEXTO: 1 Pedro 2:9, 10.

1. ¿Mantiene la congregación comunión con otras asambleas o existe el sentir de que “Somos los únicos con la verdad”?, Juan 14:6.

2. ¿Se pide lealtad a Jesucristo o a un Líder o Grupo? Uno de los objetivos de una secta es que la persona deje sus opiniones personales y tome las opiniones del Líder, 2 Timoteo 4:1-4, Efesios 4:11-16.

3. Para estar en plena comunión ¿Debe uno conformarse a una lista de reglamentos humanos?, Gá. 6:13; 2 Co. 3:7, 17, 18; He. 9:14.

En Mateo 5:20 vemos la justicia de los fariseos.

Fariseos: Jesucristo:

(1) Externa. (1) Interna.

(2) Apariencia. (2) Del corazón.

(3) Fabricada. (3) Genuina.

(4) De la carne. (4) Del Espíritu.

(5) Impresionar al hombre. (5) Agradar a Dios y servir al

hombre.

(6) Resultado: Orgullo. (6) Resultado: Humildad.

4. El grupo en cuestión, ¿enseña la gracia y la misericordia de Dios hacia los pecadores?, 2 Timoteo 3:5.

5. ¿Tiene Prioridad la asamblea sobre la Familia?, Colosenses 3:20; Efesios 6:1,2, 1 Timoteo 5:8, 16.

6. ¿Se administra el dinero con honestidad e integridad?

10. 7. ¿Requiere el grupo que un miembro sea discipulado o pastoreado a tal punto que deba rendir cuentas de todas sus acciones ante el pastor o el discipulador? (Fin)


La justificación.

La justificación es un acto que pertenece a Dios (Romanos 8:33) por medio del cual Él declara justos a aquellos que, a través de la fe en Cristo, se arrepienten de sus pecados (Lucas 13:3; Hechos 2:38; 3:19; 11:18; Romanos2:4; 2 Corintios7:10; Isaías 55:6, 7) y lo confiesan como Señor soberano (Romanos 10:9, 10; 1 Corintios12:3; 2 Corintios 4:5; Filipenses 2:11).

Esta justicia es independiente de cualquier obra o virtud humanas (Romanos 3:20; 4:6) e involucra la imputación de nuestros pecados a Cristo (Colosenses 2:14; 1 Pedro 2:24) y la presencia de la justicia de Cristo en nosotros (1 Corintios 1:30; 2 Corintios 5:21). Dios es el que justifica al que es de la fe de Jesús (Romanos 3:26).


La seguridad.

Todos los redimidos, una vez que han sido salvos, son guardados por el poder de Dios y están seguros en Cristo para siempre (Juan 5:24; 6:37-40; 10:27-30; Romanos 5:9-10; 8:1, 31-39: 1 Corintios 1:4-8; Efesios 4:30; Hebreos 7:25; 13:5; 1 Pedro 1:14-16; 1 Juan 3:4, 5, 9).


La elección.

La elección es un acto de Dios mediante el cual, antes de la fundación del mundo, Él escogió en Cristo a aquellos a quienes regenera, salva y santifica en Su gracia (Romanos 8:28-30; Efesios 1:4-11; 2 Tesalonicenses 2:13; 2 Timoteo 2:10; 1 Pedro 1:1, 2).

La elección soberana no contradice o niega la responsabilidad del hombre de arrepentirse y confiar en Jesús como Salvador y Señor (Ezequiel 18:23, 32; 33:11; Juan 3:18, 19, 36; 5:40; Romanos 9:22, 23; 2 Tesalonicenses 2:10-12; Apocalipsis 22:17). No obstante, debido a que la gracia soberana incluye tanto el medio para recibir la dádiva de salvación como también la dádiva misma, la elección soberana resultará en lo que Dios determina. Todos aquellos a quienes el Padre llama vendrán con fe, y todos los que vienen con fe el Padre los recibirá (Juan 6:37-40, 44, Hechos 13:48; Santiago 4:8).


La obediencia a Jesucristo.

LECTURA: Santiago 1:19-27.

TEXTO: Juan 14:15, 21.

INTRO: Hay muchas promesas de bendiciones para todos los que obedecen los mandamientos del Señor Jesu­cristo (Apocalipsis 22:14). Comenzamos este estudio leyendo las palabras del Señor en Mateo 28:18-20. Aquí tenemos el “mandamiento de marchar” para cada asamblea fiel a Jesucristo. Encontramos cuatro cosas: (1) “Id”; (2) “Haced discípulos”; (3) “Sumergiéndolos”; (4) “Enseñándolos que guarden todas las cosas que os he mandado”.

Es el deber de cada pastor ense­ñarle a los miembros la verdad de las Escrituras. En estos estudios vamos a tratar acerca de la necesidad de cada creyente de recibir una inmersión correcta, bíblica, bajo la autoridad de una asamblea del Señor.

Algunos de ustedes fueron rociados cuando eran niños, pero debemos entender que tal cosa no viene en las Escrituras, es una invención del hombre y comenzó a practicarse 400 años después de la resurrección de Jesu­cristo.

¿De dónde vino el rociamiento de niños? Directa­mente de la “Iglesia Católico Romana” con el propósito de “salvar” las almas de los niños. Es una lástima que cuando vino la “reformación” muchos de los que salieron de la “iglesia romana” llevaron consigo varios errores de los romanistas, por lo cual hoy los “protestantes” siguen practicando cosas como el rociamiento de los niños inventadas en un principio por los romanistas.

La inmersión en agua según el N.T. tiene que ser practicada por la autoridad de una asam­blea del Señor, y solamente a personas que han sido salvas y nacidas de nuevo, las cuales han dado su testimo­nio públicamente en la asamblea, diciendo la fecha en que se arrepintieron de sus pecados y recibieron a Jesu­cristo como su Salvador. Si la asamblea está de acuerdo entonces tal persona puede ser sumergida y este acto lo convierte en miembro de la asamblea. El acto de inmer­sión no tiene nada que ver con la salvación. Si uno no está convertido antes de ser sumergido, sigue en la misma condición perdida después de ser sumergido.

Algunas personas ponen muchos pretextos para no ser su­mergidos, por eso tenemos que enseñar el tema: “Obediencia a Jesucristo”.

I. El deber de obedecer.

1. Debe ser de todo corazón, Dt. 26:16; 1 Juan 5:1-3.

2. Es el precio del éxito en la vida, Josué 1:8.

3. Es mejor que un sacrificio, 1 Samuel 15:22, 23.

4. Asegura la entrada en el reino de Dios, Mateo 7:21.

5. Es el deber imperativo de la vida, Hechos 5:29.

II. Ejemplos de obediencia en el A.T.

1. Noé, Génesis 6:22.

2. Abraham Génesis 22:1-3.

3. Josué, Josué 11:15.

III. Ejemplos de obediencia en el N.T. respecto a ser sumergido:

1. Los nuevos creyentes después del sermón de Pedro, Hechos 2:41.

2. Los nuevos creyentes de Samaria, Hechos 8:12.

3. El nuevo creyente de Etiopía, Hechos 8:35-39.

4. El nuevo creyente Saúl, Hechos 9:18.

5. La familia de Cornelio, Hechos 10:48.

6. La señora Lidia y su familia, Hechos 16:14, 15.

11. 7. El carcelero y su familia, Hechos 16:33.

8. Crispo y su casa, Hechos 18:8.

IV. Como pastor de esta asamblea, quiero que cada creyente que asiste sea sumergido. ¿Por qué? Para que usted pueda recibir las bendiciones de Dios ahora y durante toda la eternidad. Sí, hay bendiciones para los que son obedientes:

1. Las personas que son obedientes son un “pueblo especial”, Éxodo 19:5.

2. Note las palabras de Moisés a los hijos de Israel, Deuteronomio 5:28, 29.

3. Y las palabras que Dios le dijo a Salomón, 1 Reyes 3:14.

CONCLUSIÓN: Santiago 1:19-25. (Fin)


Las promesas de Jesucristo dadas al cre­yente.

LECTURA: Juan 14:1-31.

TEXTO: Juan 14:18.

INTRO: Las palabras del Señor en Juan 14:6 y 18:37 no son mentiras. Cuando el Señor habla, Él habla la verdad, Salmo 100:5.

En esta lección vamos a ver algunas de las promesas dadas por nuestro Salvador a los creyentes:

I. Juan 6:51, “Si alguno come de este pan, vivirá para siem­pre”. En estas palabras nuestro Señor estaba hablando sobre su muerte en la cruz. “Comiendo el pan” significa morir como sustituto por nuestros pecados. Los que aceptan la muerte de Jesu­cristo en la cruz “vivirán para siempre”. Véase 1 Pedro 2:24; Juan 10:11, 17, 18.

II. Mateo 11:28-30, “Y yo os haré descansar”. A los que vienen a Jesucristo por fe se les ha prometido “descanso”. Descanso respecto a obtener la salvación por medio de bautismos, asistir a cultos, hacer oraciones, buenas obras, dar ofrendas, guardar leyes, etc. La salvación de una alma del infierno es una obra soberana de Dios, y el hombre no puede hacer nada por sí mismo para obtenerla.

1. Hay descanso:

(1) En la presencia divina, Éxodo 33:12-14.

(2) El descanso verdadero se encuentra en Dios, Salmo 116:1-7.

(3) El descanso se encuentra en el servicio al Señor, Mateo 11:27.

(4) Es eterno, Apocalipsis 14:13.

III. Lucas 21:15, “Yo os daré palabra y sabiduría”.

1. En tiempo de angustia Él estará con nosotros, Eclesiastés 2:26; Daniel 2:21; Santiago 1:5.

IV. Mateo 10:32, “Yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos”.

1. La persona que reconoce a Jesucristo aquí como su Salvador será reconocida por Jesucristo ante el Padre Celes­tial. Esto habla del sacerdocio de Jesucristo, Hebreos 4:14-16.

V. Juan 14:16, “Yo rogaré al Padre y os dará otro Consolador”. Aquí tenemos la promesa de:

1. Un Ayudante sobrenatural, vs. 15-17.

2. Una vida sobrenatural, vs. 18, 19.

3. Una unión sobrenatural, vs. 20-25.

4. Un Maestro sobrenatural, v. 26.

5. Una paz sobrenatural, vs. 27-31.

VI. Mateo 4:19, “Y os haré pescadores de hombres”.

1. Con esta promesa el creyente tiene la seguridad de que cuando testifique tendrá resultados.

VII. Juan 14:13, 14, “Y todo lo que pidáis en mi Nom­bre, eso haré”.

1. Por supuesto, hay que pedir de acuerdo a la voluntad de Dios pero… ¡qué promesa! ¿Confía usted en ella? Dt. 4:29; 2 Crónicas 7:14; Proverbios 8:17; Lucas 11:9.

VIII. Juan 12:32-37, “Y yo, cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos a mí mismo” (hablando de los elegidos).

1. Aunque en general se llama a todo el mundo a seguir a Jesucristo, nadie viene a Él hasta que el Espíritu Santo convence a la persona.

IX. Hebreos 13:5 (Deuteronomio 31:6), “Nunca te abandonaré ni jamás te desampararé”.

1. Cada creyente puede tener una seguridad absoluta de su relación con Jesucristo, no importa la situación en que esté.

X. Juan 6:37, “Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera”.

1. Aquí podemos ver la soberanía de Dios.

(1) El Padre, antes de la fundación de esta tierra, esco­gió a un grupo de la raza humana para salvar sus al­mas del infierno.

(2) Jesucristo, siendo Dios, confió absolutamente en la soberanía del Padre.

(3) Por eso, la seguridad de nuestra salvación descansa en la soberanía de Dios y ninguno de los elegidos se perderá.

XI. Juan 14:3, “Y si voy y os preparo lugar, vendré otra vez y os tomaré conmigo”.

1. No hay palabras con más consolación que estas:

XII. Juan 6:54, “Y yo lo resucitaré en el día final”.

1. La tumba no le produce temor al creyente. Cuando depositamos el cuerpo de un creyente en lo profundo de la tierra, tenemos la promesa de que se levantará un día en el futuro. (Fin)


Columnas del carácter cristiano (I parte)

En el palacio presidencial de la ciudad de Windsor, cerca de Londres, Inglaterra, el arquitecto Christopher Wren usó varias columnas para sostener el techo. Cuando la obra fue terminada, los oficiales quisieron cuatro columnas más como adornos. El arquitecto las puso y, debido a que no eran columnas de carga, no fue necesario que llegaran hasta el techo. Ahora el palacio tiene una apariencia muy bonita aunque las cuatro columnas no soportan ninguna carga, son columnas “falsas”.

Igual sucede en nuestras asambleas cristianas hoy. Sí, de veras, hay muchas “columnas” que parecen ser muy fuertes. Siempre están en todos los cul­tos, ofrendan, oran y 12.cantan bien, son miembros fieles de la asamblea… pero no han sido convertidos, no son salvos ni están regenerados. ¡Qué lástima!

Para tener una asamblea sana y bíblica, todos los miembros tienen que amar al Señor Jesucristo y amar a su prójimo (Mateo 22:37-39). Para tener una asamblea sana el corazón de cada miembro tiene que ser “sincero”, Efesios 6:5-8.

TEMA: El punto principal: una fe genuina.

LECTURA: Romanos 5:1-21.

INTRO: ¿Qué es una fe espiritual? Es cuando el creyen­te cree todo lo que dice la Palabra de Dios como la verdad absoluta. Una fe salvadora es cuando el peca­dor arrepentido acepta, recibe y descansa sola­mente en la obra culminada en la cruz por el Señor Jesu­cristo. Tal fe produce:

(1) Perdón por todos los pecados cometidos, Mateo 26:28; Hechos 13:38, Efesios 1:7.

(2) Justificación (declarado correcto con Dios), Romanos 5:1; Gálatas 3:6; Filipenses 3:9.

(3) Santificación (puesto aparte), Juan 17:17; Hebreos 13:12.

(4) Glorificación (en la presencia del Señor), Romanos 8:17.

I. Tenemos en el A.T. un ejemplo muy claro de una fe verdadera en el profeta Habacuc. Unos 700 años antes del nacimiento del Señor los judíos de Judá habían abandonado a Dios completamente y su tierra estaba llena de violencia y maldad.

1. Nótese la confusión del profeta en Habacuc en 1:1-4. Él habló con Dios y Le preguntó: ¿Por qué tanta injusticia entre los que dicen que son seguidores de Yavé?

2. Nótese la respuesta de Dios a Su profeta, 1:5-11. Aquí podemos ver que Dios prometió enviar a los cal­deos (paganos, ateos, malos), gente mil veces peor que los judíos para juzgarlos y castigarlos.

3. Ahora la fe de Habucuc queda mostrada. Sus ojos fue­ron abiertos y al fin él reconoció que Yavé es eterno, Uno que puede ver tanto el futuro como el presente, y que los judíos tuvieron que ser castigados por aquellos paganos, 1:12.

4. Pasando a Habucuc 3:17-19 podemos ver una fe ge­nuina del profeta. Usted y yo necesitamos este tipo de fe hoy en nuestras vidas. Esta es la clase de fe que necesitamos entre los miembros de las asambleas.

II. ¿Cómo es posible tener una fe como la que Haba­cuc tuvo? Solamente por medio de Jesucristo, Gálatas 2:20. Véase 2 Corintios 5:7.

1. La llave para vivir una vida de fe verdadera es la presencia de Jesucristo en nuestras vidas, Romanos 5:1-10.

2. Sin Su presencia, su “columna” será inútil y sin valor, hipócrita.


Columnas del carácter cristiano (II parte)

TEMA: Obediencia, el pacto del creyente con Dios.

LECTURA: Mateo 7:21-29.

INTRO: El compañero perfecto de la fe es la obedien­cia. Sin obediencia, la fe no tiene valor.

I. La fe que salva el alma del infierno y la obediencia que honra a Dios son inseparables.

1. En la Gran Comisión podemos ver que la obediencia es fundamental en la vida de cada creyente, Mateo 28:19-20.

2. La obediencia es tan fundamental que si no está presente en la persona que reclama ser cristiana, su fe es cuestionable, véase Juan 8:31; 15:10; 1 Juan 2:3, 4.

3. Todo el que profesa una fe salvadora en la obra final del Señor, tiene que demostrar su fe a través de la obediencia a las instrucciones de la Pa­labra de Dios, 1 Pedro 1:22, 23.

4. La razón por la cual el creyente no entiende inmediatamente su responsabilidad de obedecer a Dios en todas las ac­tividades de su vida, es porque el Espíritu Santo primero tiene que darle un sentido de dedicación. El deseo de ser obedientes no nace dentro de nosotros, es un don de Dios.

5. Para entender la salvación del alma hay que tener un entendimiento básico de la elección divina de Dios, 1 Pedro 1:1, 2; Juan 10:27.

(1) La elección divina es según la prescien­cia (conocimiento de las cosas futuras) de Dios. Esta es la primera frase, o sea, el primer paso de salvación. 1 Pedro 1:2a, “Elegidos según la presciencia de Dios”. Antes de la fundación del mundo Dios escogió a las personas que serían salvos durante las edades siguientes, por medio de la predicación de las Buenas Noticias.

(2) La segunda frase de elección divina es la obra de “santificación” (poner aparte) del Espíritu Santo de Dios. 1 Pedro 1:2b, “En santificación del Espíritu”. Véase Juan 3:5.

(3) La tercera frase de salvación es vivir una vida de obediencia. 1 Pedro 1:2c, “para obedecer”. Véase Ef. 2:10.

II. Luego hay un pacto (acuerdo, convenio) de obedien­cia. Podemos ver esto en 1 Pedro 1:2d, “a ser rociados con la sangre de Jesucristo”.

1. Pedro estaba le escribiendo mayormente a los judíos convertidos, un pueblo que entendió exactamente el significado de sus palabras, véase Éxodo 24:1-8.

(1) Moisés apenas había recibido la Ley de Dios se la presentó a los judíos y ellos respondieron: “haremos todas las cosas que Yavé ha dicho, y obedeceremos”.

(2) Para sellar aquel pacto hubo sacrificio de anima­les y su sangre se roció sobre la gente, una demos­tración física que selló el acuerdo entre Dios y Su pue­blo.

2. Por eso la salvación en aquel tiempo y hoy es un pacto con la promesa de obediencia.

III. La obediencia puesta en práctica. Cuando el pecador se arre­piente y recibe a Jesucristo como su Salvador entra en un reino nuevo de obediencia. Antes él obedecía a su carne, el mundo y el diablo.

13. 1. En Romanos 6:16-18 Pablo llama la atención sobre nuestra nueva posición en Cristo Jesús y cuál será nuestra acti­tud:

(1) Somos esclavos y el deber de un esclavo es siempre la obediencia, “habéis obedecido de corazón”. Véase Mateo 7:21-29; Santiago 1:22.

(2) Si usted no aplica las Escrituras a su propia vida es un ignorante respecto a su condición espiritual ver­dadera, Santiago 1:23, 24.

2. Santiago termina sus instrucciones a los creyentes presentando el perfil de un creyente obediente, Santiago 1:25. Véase Juan 8:32, 1 Pedro 2:1, 2.

CONCLUSIÓN: Cuando uno experimenta la salvación, en ese momento se hace un pacto de obediencia con Dios. Por eso la actitud de obediencia debe acompañar a la actitud de fe en la vida cristiana, porque las dos son esenciales a la salvación del alma del infierno. Una profesión de fe sin obediencia es vacía y carece de valor. (Continuará)


Errores de los “Adventistas del séptimo día”.

INTRO: Muchos ASD (Adventistas del Séptimo Día) tratan de ganar aceptación en la comunidad cristiana, pero un examen de sus doc­trinas nos muestra que no tienen la “fe” de Judas 3.

1. Están equivocados acerca del sábado. Dicen que los cristianos tienen que adorar a Dios en el día sábado, pero:

(1) El N.T. nunca manda al creyente adorar o tener reu­niones en el día sábado. Al contrario, véase 1 Corintios 16:1, 2; Hechos 20:7; Juan 20:19, 26; Romanos 14:5, 6; Col. 2:16, 17.

(2) Dicen que la “iglesia romana” cambió el día de adoración del sábado al domingo en el año 320. Pero esto es falso según los historiadores. No hay ningu­na evidencia en la historia pasada de que los cristianos tu­vieron sus reuniones el sábado.

2. Están equivocados al decir que el alma duerme en la tumba después de la muerte. Niegan que el alma del creyente va al Tercer Cielo en el momento de morir. Dicen que el alma sigue en la tumba hasta el día de la resurrección, pero véase lo que dicen las Escri­turas en Filipenses 1:23; 2 Corintios 5:8; Hebreos 12:1; 1 Tesalonicenses 4:18; Apocalipsis 6:9, 10; Isaías 14:9, 10; Ezequiel 32:21, 30, 31; Lucas 16:19-31.

3. Los ASD consideran que Elena White (1825-1915) fue una profeta de Dios que recibió más de 2000 mensajes directamente de Dios, y que fue una maestra, véase 1 Timoteo 2:12.

4. Están equivocados en sus enseñanzas acerca de Jesu­cristo. La Señora White escribió: “Cristo tomó sobre Su naturaleza sin pecado nuestra naturaleza pecami­nosa”. ¡Falso! Es claro que Él tomó nuestros pecados, pero no nuestra naturaleza pecaminosa.

5. Están equivocados al decir que el creyente puede perder su salvación. Dicen que aunque somos salvos por gracia, uno tiene que guardar la Ley para ser preservado.

6. Están equivocados en su doctrina sobre un “juicio inves­tigador”. Dicen que Jesucristo no comenzó la fase de juicio hasta el día 22 de octubre de 1844 cuando Él quitó los pecados. Pero, ¿qué dicen las Escrituras?

(1) Véase Hebreos 9:12, 25, 26 que habla de Su ascensión al Lugar Santo donde nuestra salvación tuvo lugar inmediatamente.

(2) Dicen que los pecados de los creyentes no serán quitados hasta que concluya el “juicio investigador”. Por esto, ninguno de ellos tienen la seguridad de la salva­ción. Nótese la promesa de perdón: 2 Timoteo 2:19; Juan 10:14; 1 Juan 1:9; Hebreos 1:3; Colosenses 1:21; 2:13.

(3) Siendo que Jesucristo es Dios, Él ya sabe todas las cosas. No hay ninguna razón para investigar nada.

7. Están equivocados en su extraña doctrina de que Satanás es el “chivo expiatorio” y que él llevó nuestros pecados. La Señora White usando Levíti­co 16:7.10 escribió: “Cuando Cristo, por medio de Su sangre, quitó los pecados de Su pueblo del santuario celestial, al terminar Su ministerio sobre esta tierra Él los pondrá sobre Satanás, quien, en la persecución del jui­cio, tiene que cargar la penalidad final”. (Recuerde que la palabra “azazel” no es un nombre propio; debe ser traducida: “el chivo que desa­parece”).

8. Según el Apóstol Pablo, las doctrinas del “juicio in­vestigador” y del “chivo expiatorio” son otro evangelio, Gálatas 1:8, 9.

9. Están equivocados en su doctrina de “la marca de la bestia”. Según ellos aquella marca estará sobre cada persona que no adora a Dios en el día sábado. La Se­ñora White escribió: “En los últimos días la prueba del sábado será hecha clara. Los que no guarden el sábado recibirán la marca de la bestia y serán quitados del Ter­cer Cielo”. Es obvio que los ASD no se llevan bien con las Escrituras, 2 Ti.2:15.

10. Están equivocados acerca de la profecía de la Biblia. Dicen que Dios ha terminado su trato con la nación de Israel y esto es falso. Dicen que casi todas las pro­fecías de Apocalipsis se cumplieron antes del año 500. Claro, ellos no entienden nada de la profecía de Daniel 9:24-27. (Fin)


Nuestra relación con el mundo. (Adaptado)

TEXTO: Santiago 4:4.

INTRO: El “mundo” (el sistema donde vivimos) no toma a Dios en cuenta, sino que resiste Sus normas, Sus reglas, y Sus mandamientos, y rechaza Sus caminos y Su manera de vivir.

I. La relación correcta del creyente con el mundo.

1. Ha sido escogido y llamado fuera del mundo, Juan 15:18, 19.

2. Ha sido crucificado al mundo y el mundo a él, Gálatas 6:14.

14. 3. Debe estar separado del mundo, 2 Corintios 6:14-18.

4. Debe poner la vista en las cosas de arriba, Col. 3:1. 2.

5. Debe ser transformado de este mundo, Ro. 12:2.

II. Cuatro pasos peligrosos para el creyente en su re­lación con el mundo:

1. Amistad con las personas del mundo, Santiago 4:4.

(1) Amistad es deleitarse en o anhelar algo, una disposi­ción amable hacia algo, desear lo mejor para uno.

2. Amor a las cosas del mundo, 1 Juan 2:15-17.

(1) Los deseos de la carne. Esto se refiere al “poder”.

(2) Los deseos de los ojos. Esto se refiere a “poseer”.

(3) La soberbia o vanagloria de la vida. Esto se refiere al orgullo, la po­pularidad.

3. Conformarse con el mundo, véase Romanos 12:1, 2.

4. Ser juzgado con el mundo, 1 Corintios 11:32.

(1) El ejemplo de Lot, véase Génesis 13:10-13. El juicio, capítulo 19.

III. Los resultados de una relación equivocada con el mundo.

1. Ahoga la Palabra, Mateo 13:22.

2. Te aleja de Dios, 2 Timoteo 4:10.

3. Que “aquel día” venga de repente, Lucas 21:34.

4. Una vida equivocada, Efesios 2:2.

CONCLUSIÓN: ¿A qué vas a dedicar tu vida? (Fin)


La autoridad principal. (Adaptado)

LECTURA: Jueces 17:1-6.

TEXTO: Jueces 17:6.

INTRO: Muchas personas viven hoy como la gente en el día de Micaías. He apuntado cinco pasos que muestran que poca gente quiere una autoridad final, o sea, Dios en sus vidas.

I. Están los que dicen: “parece bien en mi opi­nión”, “como yo lo veo”, “así me parece”, “si me hace sentir tan bien cómo puede ser malo”, “Dios me entenderá”, “yo lo hice a mi manera”, “tenías que estar allí”, “hacemos nuestras decisiones por nosotros mismos”, 1 Crónicas 13:4.

II. Vea los resultados de hacer lo que parece bien:

1. Eva.

2. Caín.

3. Satanás.

4. Lot.

(1) Véase Proverbios 14:12; 21.2.

III. Todos nuestros pensamientos y caminos son con­trarios a los de Dios, Is. 53:6, 55:7-9; Ro. 3:12; 8:7.

IV. Nuestra preocupación debe ser hacer lo que es correcto a los ojos de Dios, buscar y andar en Sus caminos, Oseas 14:9.

V. De veras, cada persona necesita un Rey, Alguien que dirija su vida, Alguien que pueda hacer las decisiones correc­tas, Alguien que pueda ser nuestra autoridad principal, véase Deuteronomio 12:8, 9. (Fin)


La segunda venida de Cristo.

1. El Tema de las Escrituras, Colosenses 3:4.

2. El Himno de los videntes, Números 24:15-19.

3. La Predicción de los profetas, Isaías 9: 6, 7.

4. La Esperanza de los apóstoles, 2 Pedro 1:11, 16-19.

5. La Oración del pueblo de Dios, Mateo 6:10.

6. La Promesa del Salvador, Juan 14:3.

7. El Anhelo de los santos, 1 Juan 3:2, 3.

8. El Consuelo de la asamblea, 1 Ts. 4:13-18.

9. La Recompensa de los justos, 2 Timoteo 4:8.

10. El Clamor de los creyentes, Apocalipsis 22:20.

11. La Salvación de Israel, Romanos 11:26.

12. El Deseo de las naciones, Hageo 2:6, 7.

13. El Terror de los impíos, 2 Tesalonicenses 1:7-9.

14. El Anhelo de la creación, Romanos 8:18-22.

15. La Culminación de la redención, 1 Co. 15:51-54.


La última palabra.

Hermano pastor: ¿Eres tú enseñando tu congregación a estar preparada para el regreso pronto del Señor Jesús? Aunque nadie sabe aquel día, ¡Ha de venir! ¿Eres tú viviendo una vida que agrada al Señor? Recuerdes que un día tú, como pastor, tiene que dar cuentas antes del Señor.

Si tú me has pedido algo de mi, y no lo has recibido, escríbame otra vez, sea revistas C.D.´s, etc. Con mi edad avanzada, no puedo hacer todo como en el pasado. Gracias.


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