42 años de publicación gratis

Hojas de Oro

Un Llamado A Regresar A Las Enseñanzas Bíblicas

“…que contendáis por la fe…” Judas 3

Año XXXXII, No. 2 FEBRERO 2012

Índice:

Unas palabras del Editor.

El nacimiento del movimiento de las “lenguas”.

Cosas que debes saber acerca de las lenguas y sanidades.

Cada predicador pentecostal es un mentiroso, engañador, y ladrón.

Los “Adventistas del Séptimo Día”.

La “Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días”. Los mormones.

Los “Testigos de Jehová”.

La iglesia “Luz del Mundo”.

El islam.

Los presbiterianos.

Los metodistas.

Los luteranos.

Los bautistas reformados.

El término “calvinistas”.

El término “preterismo”.

El término “iglesia”.

El diezmo.

Los Bautistas No Conformistas.

Los bautistas y su vida de oración (V parte).

¿Cómo deberían ser sustentados los obreros?

Lecciones de Santiago (VIII, IX y X partes).

Nada sino la verdad (IX y X partes).

Columnas de carácter cristiano (XIII y IX partes).

Cómo estudiar la Biblia.

La espada de los edificadores (Neh. 4:17).

La última palabra.


Unas palabras del Editor:

Como puedes ver, estamos viviendo en los últimos días de esta edad. Nunca en la historia de la raza humana hemos visto cosas como las que estamos viendo hoy. Sin las Escrituras, la Santa Biblia, no podemos saber nada del futuro, pero en Sus páginas podemos ver claramente el plan del Creador para Su creación.

El diablo, Satanás, sabe bien que sus días están contados y hará todo lo posible por engañar a la raza humana. Su obra es muy sutil, y usa personas “religiosas” para hacerla. En esta edición voy a dedicar una parte para mostrar cómo está usando a la “religión” para confundir a la gente.

Los “Testigos de Jehová”, “Adventistas del Séptimo Día”, “Mormones”, diversas ramas de los “Pentecostales”, etcétera, son herramientas del diablo. Es nuestro deber enfrentar cara a cara a los falsos y revelar sus muchos errores.

Por supuesto que en cada una de las sectas falsas hay “una verdad bíblica”. El diablo las usa para engañar a la gente que no sabe lo que dicen las Escrituras.



Es mi oración que el Espíritu Santo use este material para revelar la verdad. Será tu deber, hermano predicador, enseñarle a tu congregación estas lecciones.


El nacimiento del movimiento de las “lenguas”.

Comenzó en el año 1901 en una “Escuela Bíblica” en la ciudad de Topeka, Kansas, EE.UU., cuando una de las estudiantes del profesor Charles Parham, llamada Agnes Ozman, dijo que ella podía hablar el idioma de los chinos. En poco tiempo otros estudiantes dijeron que ellos también podían hablar en otras lenguas. Después de unos meses la “escuela” cerró y Parham pasó a la ciudad de Houston. Uno de sus estudiantes, William Seymour, llegó a ser un “nombre” importante en el surgimiento de las “Iglesias Pentecostales”. Él estableció la “Azusa Street Mission” donde el movimiento creció rápidamente en el año 1906.

Los primeros estudiantes del movimiento pensaban que podían ir a los países extranjeros y fundar allí asambleas. Pero nadie podía entender lo que decían.

Llamo tu atención sobre Hebreos 2:1-4, Dando Dios testimonio juntamente con ellos con señales, maravillas, diversos hechos poderosos y dones repartidos por el Espíritu Santo según su voluntad”.

Las “maravillas” fueron dadas con el propósito de establecer autoridad, vea Hechos 2:22. Aquella gente no tenía la Palabra en su forma escrita, por lo que Dios se revelaba a Sí mismo por medio de “señales”.

Debes entender que las “lenguas” eran para los incrédulos y no para los creyentes (1 Corintios 14:22); fueron un “don” del Espíritu Santo (1 Corintios 12:8-10). Dios usó tales manifestaciones en las primeras asambleas.

Hay solo tres casos en el N. T. donde se habla en lenguas: (1) Hechos 2:4, cuando los once discípulos (1:26), no todo el mundo, hablaron en lenguas comprensibles (2:6); (2) Hechos 10:44-47, después de tres años en la casa de Cornelio; (3) Hechos 19:1-7, veintidós años más tarde (esto sirvió como prueba de que ya eran parte actica de la asamblea y como evidencia de que el Espíritu Santo moraba en ellos).

Aclaración sobre Marcos 16:17: La evidencia externa sugiere fuertemente que los vs. 9-20 no estaban en el original. Por eso no debemos hacerle caso a este texto ya que no está en harmonía con los demás textos.

Nota: Si todavía usas la Versión Antigua, la palabra “extraña” o “desconocida” no se encuentra en el idioma original.

Cuando se usaron las “lenguas” había judíos presentes, unos hablando y otros escuchando.

Los apóstoles necesitaban las lenguas para establecer su autoridad. En el día festivo las usaron para convencer a los judíos de que estos habían dado muerte al Mesías prometido; en la casa de Cornelio para mostrar que los gentiles podían ser salvos por gracia; y en Hechos 19 para convencer a los discípulos de Juan el Sumergidor de su salvación.

El don de lenguas terminó una vez que los discípulos tuvieron todas las Escrituras. No se habló del uso de las “lenguas” por unos 2000 años. Puedes escudriñar la historia de la “iglesia cristiana” y no encontrarás ninguna mención del uso de “lenguas”. Ni Jesús, ni Juan el Sumergidor, ni Lutero, ni Wesley, ni Calvino, ni Spurgeon, ni Billy Graham, ni muchos otros hablaron nunca en lenguas.

Los pentecostales dicen: “Si tú no hablas en lenguas no tienes prueba de que eres salvo”. ¡FALSO! Hay millones de creyentes, incluyéndome a mí que fui salvo a la edad de 19 años, que nunca hablaron en lenguas. Tuve que aprender el español a los 38 años para poder trabajar en la Islas de Puerto Rico.

Recuerda que las “lenguas” fueron una señal para los JUDÍOS.

Paso a paso hacia el habar en lenguas, 1 Corintios 14.

1. Que el individuo busque con más ahínco el don de predicar que el hablar en lenguas, vs. 1 y 39.

2. Que su discurso lo dirija a Dios y no a los hombres, v. 2.

3. Que las lenguas lo edifiquen personalmente, v. 4.

4. Que prefiera la predicación y la exhortación al hablar en lenguas, v. 6.

5. Que las lenguas que supone hablar se entiendan claramente y no que solo sea un barullo incompresible, vs. 7-9, 19.

6. Que al hablar en lenguas tenga a mano alguien que lo interprete, v. 27.

7. Que no hable en lenguas si no tiene intérprete, v. 28.

8. Que esté dispuesto a esperar su turno para hablar, y no que hablen colectivamente varios a la vez, vs. 27, 40.

9. Que al hablar en lenguas mantenga control de sí mismo, v. 32.

10. Que no sea mujer, v. 34.

Nota: Casi todas las “iglesias” pentecostales salieron de las “iglesias” evangélicas, como los Metodistas, etc. La palabra “pentecostés” quiere decir “quincuagésimo”, es decir, cincuenta días después de la pascua del cordero. Por eso podemos decir que cada “iglesia” pentecostal debiera llamarse: “La Iglesia de los cincuenta días”. (Fin)


Cosas que debes saber acerca de las lenguas y sanidades.

La nación judía comenzó con señales, Ro. 4:11.

Los judíos del A.T. vivieron por señales, Dt. 11:18.

Los judíos demandaron señales del Señor, Mateo 12:38.

Los judíos demandaron una señal y no los gentiles, 1 Co. 1:22.

Las señales tienen el propósito de confirmar la Palabra de Dios, Hechos14:3.

Las señales se refieren al “pasado”, 2 Co. 12:12; He. 2:3, 4.

Los que buscan señales están en terreno peligroso, pues el Anticristo decepcionará el mundo con tales cosas, Ap. 13:13, 14.

Jesús dijo que la generación malvada y adúltera demanda señal”, Mateo 12:39.

Las Escrituras hablan de dones que le fueron dados a los creyentes, pero es necesario notar que las lenguas y sanidades no tienen más importancia que los otros dones, 1 Co. 12:4-11.

No es la voluntad de Dios que cada creyente sea sanado, 2 Co. 12:5-10.

Aun Pablo no se pudo sanar a sí mismo (2 Co. 12:5-10), ni a Trófimo (2 Ti. 4:20), ni a Timoteo, a quien solo le dio consejos médicos (1 Ti. 5:23).

Si los pentecostales de hoy pueden sanar, ¿por qué no van a los hospitales y vacían las camas? (Fin)


Cada predicador pentecostal es un mentiroso, engañador y ladrón.

Sí, estas son palabras fuertes pero verdaderas. Cuando el predicador dice que una persona puede perderse es un mentiroso. Cuando dice que hablar en lenguas es una señal de salvación es un mentiroso. Cuando dice que Dios no quiere que nadie se enferme es un mentiroso.

Cuando ese predicador tenga que dar cuentas ante el Tribunal de Cristo, el veredicto será horrible. Tendrá que dar cuenta de por qué engañó a tanta gente durante su ministerio.

Si eres un predicador pentecostal y estás leyendo esto ten cuidado y reconsidera tu doctrina. Un día tus mentiras y tus engaños serán sacados a la luz y ay de ti en aquel día. Eres un ladrón porque has robado la verdad de tu congregación.

Una palabra de concejo: Arrepiéntete, deja la vida de decepción y engaño, pídele perdón a Dios, y enseña la verdad a tu congregación. Si no, en aquel día del Tribunal de Cristo, tendrás que dar cuenta y sufrirás las penalidades.

Benny Hinn es un fuerte ejemplo de lo que es un engañador, ladrón y mentiroso. Y no es el único. (Fin)


Los “Adventistas del Séptimo Día”.

(Por J. Candeas)

El origen: dos personas, Guillermo Miller y Elena Harmon de White en los últimos años del Siglo XVIII. Miller interpretó las Escrituras equivocadamente, engañándose a sí mismo y a los demás. En la creación de cada secta falsa la historia del Edén se repite (Génesis 2:17). Miller primero dijo que Cristo regresaría en el año 1843, y después que sería el 23 de octubre de 1844. (Dt. 18:22).

Elena Harmon de White estaba casada con un anciano del movimiento de Miller. Ella llegó a ser una profetisa teniendo “visiones” y escribiendo varios volúmenes.

El “sabatismo” es una secta falsa como puedes ver.

La doctrina del Santuario. Cuando la profecía de Miller no se cumplió, White escribió: “Miller no se equivocó, porque aquella fecha fue el día en que Cristo entró en el Santuario”. Para esto usó Daniel 8:13, 14 y Levítico 16, diciendo que en el cielo hay un Santuario donde Cristo está haciendo Su ministerio para “completar Su obra expiatoria, es decir, “borrar” los pecados de los creyentes.

No hay ni un versículo que apoye tal idea, véase Hebreos 9:12; 10:12. Cristo no está haciendo ahora la purificación de nuestros pecados. Él la hizo ya en la cruz cuando nos hizo perfectos por siempre, Hebreos 1:3; 10:14.

La doctrina de Azazel. Basándose en Levítico 16 la Señora White añadió la doctrina de Azazel que representa a Satanás. Cuando el sumo sacerdote salía del Lugar Santísimo, ponía los pecados sobre el macho cabrío por Hazazel y confesaba los pecados del pueblo, enviando el macho cabrío al desierto de donde ya no volvía más. Del mismo modo, cuando Cristo venga a la tierra, pondrá los pecados de los creyentes sobre Satanás, será desterrado para siempre de la presencia de Dios y será aniquilado en la destrucción final.

¿Qué dice la Biblia? No hay ni una sola indicación siquiera de que Azazel (una palabra hebrea que significa: “una cabra”) sea figura del diablo. No es nombre propio y no debe tener la letra A en mayúscula. Fue un animal, un chivo expiatorio. El macho simbolizaba la redención que Jesucristo hizo en la cruz.

Tanto los sabadistas como los russellistas enseñan que el hombre no tiene alma sino que es un alma y usan Ezequiel 18:4. Siendo que el hombre es un alma, cuando muere no va a ningún lugar sino que queda en el sepulcro durmiendo hasta el día de la resurrección.

El sabatismo, al enseñar que el hombre no tiene alma sino que es un alma, se ve obligado a enseñar también que el alma no es inmortal. Pero, ¿qué dicen las Escrituras? La idea de la vida más allá de la tumba la tenían los patriarcas, los profetas y creyentes del A. T. Los creyentes del A. T. sabían que cuando alguien descendía al sepulcro allí iba su cuerpo, pero el alma era conducida a un lugar más allá llamado SHEOL (el mundo invisible) donde había (pasado) dos sitios, uno de consolación y otro de sufrimiento. Cuando Jesús resucitó vació el lugar de consolación llevándose consigo a todas las almas de los creyentes al Tercer Cielo, y dejando a los incrédulos en el lugar de sufrimiento.

La aniquilación del impío. El castigo de los pecadores no es eterno sino que, al final, todos serán destruidos y dejarán de ser. Pero, ¿qué dice la Biblia? Mateo 26:21-25; Judas.

La Ley. Los adventistas han de “guardar” la Ley, es decir, los diez mandamientos. Toda la ley fue abolida por Jesucristo. Él cumplió la Ley en lugar del creyente y lo libertó de su yugo. El creyente no está sujeto a la Ley (Jn. 15:25). El propósito de la Ley era convencer al hombre de pecado y llevarlo a los pies de Jesús (1 Ti. 1:9, 10; Ro. 3:20; 4:15; 5:20; 7:5, 7-9; Gá. 3:19-25).

El sábado. Para los adventistas el sábado constituye el criterio para decidir si uno es siervo de Dios o no. Para ellos guardar el domingo significa “tener la marca de la bestia”. Alegan que el domingo es de origen papista.

El domingo en las Escrituras: En el A.T. vemos que ya se anticipaba el primer día de la semana (Levítico 23:7, 10, 11 con 1 Corintios 15:20; Levítico 23:16, 39). Jesucristo resucitó el domingo, apareció a Sus discípulos siempre en domingo, ascendió al Tercer Cielo el domingo y el Espíritu Santo bajó a la tierra, en el día de Pentecostés, también un domingo. Por esta razón, los creyentes comenzaron a reunirse cada primer día de la semana. (Fin)


La “Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días”. Los mormones.

Es una secta fundada por José Smith hijo que nació en el año 1805. Durante el año 1820 hubo un movimiento evangélico y Smith comenzó a orar a Dios diciendo: “¿A qué iglesia debo unirme?”. Dos ángeles se le aparecieron diciendo: “A ninguna. El evangelio de Cristo será restaurado en breve”.

En el año 1827 José Smith dijo que un ángel llamado Moroni se le apareció y le dictó las palabras que se conocen como “El Libro de Mormón”.

Los mormones, en su principio, enseñaron la poligamia, y siguen enseñando el bautismo de los muertos. Reclaman dones sobrenaturales; aceptan el Libro de Morón igual que la Santa Biblia; creen que las revelaciones divinas continúan; exigen el diezmo; dicen que el matrimonio sigue después de la muerte, etc.

José Smith. Su familia era presbiteriana, pero al notar las tensiones entre las denominaciones tomó una decisión leyendo Santiago 1:5. Pidió sabiduría y se le aparecieron dos “personajes” que le dijeron que no debía unirse a ninguna denominación porque todas estaban equivocadas. Dijo que Dios le había enviado un mensajero: “Moroni”, y que habia un libro escrito sobre planchas de oro que contenía la historia de los primeros habitantes de este continente. Al día siguiente Smith encontró las planchas de oro y comenzó a copiar los caracteres, de aquí salió luego el “Libro de Mormón” en el año 1830. En ese mismo año organizó “La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días” en Fayette, Nueva York.

Smith murió y el grupo aceptó a Brigham Young como líder. Tuvieron que salir y llegaron al Estado de Utah, EE. UU., donde su sede sigue aún hoy.

Usan la Santa Biblia del Rey Jaime (hasta donde está traducida correctamente) pero dicen: “Nosotros también creemos que el Libro de Mormón es la palabra de Dios”. Tienen además otros dos libros que consideran sagrados: “Doctrinas y Convenio” y “La Perla de Gran Precio”.

Niegan la Trinidad, niegan que Dios sea espíritu, enseñan que existe un gran número de dioses, además del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Dicen que una vez los dioses fueron hombres, y que los hombres pueden llegar a ser dioses. Dicen que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo no son “un Dios”, sino tres dioses.

Dicen que el bautismo es absolutamente necesario para la salvación, y practican el “bautismo de los muertos”. Dicen que “la redención de los pecados personales puede obtenerse mediante la obediencia a los requisitos del Evangelio y una vida de buenas obras”.

En la “Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días” no hay infierno. Todos encontrarán la salvación de una forma u otra. (Fin)


Los “Testigos de Jehová”.

En primer lugar la palabra “Jehová” no viene de la Biblia. Es una palabra inventada por los traductores en siglos pasados. En el A. T. hay dos nombres esenciales y personales de Dios en lengua hebrea: Elohim, Génesis 1:1 En el principio creó ELOHIM (palabra plural que indica la Trinidad) los cielos y la tierra”, hablando de Su poder divino, y en Génesis 2:7 Entonces YAHVÉ ELOHIM formó al hombre”. El Nombre YAHVÉ quiere decir: “El que es”. Uno que existe por sí mismo.

La secta se formó en el año 1880 por Charles Russell (1872-1916). Él comenzó con los presbiterianos, luego con los congregacionalistas, y más tarde con los Adventistas del Séptimo Día. Dijo que Dios lo llamó para explicar la verdad de la Biblia y en el año 1879 comenzó la publicación de su revista “Atalaya de Sion”. Murió en 1916 y el nombre “Testigos de Jehová” no se usó sino hasta el 1931. En 1950 produjeron una versión nueva de la Santa Biblia. Su sede está en la ciudad de Nueva York, EE. UU.

Los “testigos” desfiguran el cristianismo. Rechazan la trinidad, la divinidad de Jesús, niegan que hay un Espíritu Santo, cambiaron la enseñanza de la resurrección de Jesús, el alma, y vida después de la muerte.

Russell dijo que Jesús regresaría en el 1914, luego en 1916, luego en 1918, luego en 1924 y 1929. Enseñó que el juicio del hombre será entre tres clases de personas: 1. Los 144 mil elegidos que van al cielo; 2. Los “resucitados” que se quedaron sobre esta tierra en sus cuerpos pero que no pueden heredar el reino celestial; 3. Los “indignos” (no “Testigos”) que serán exterminados junto con Satanás y los demonios. Dicen que no hay vida después de la muerte y que no hay infierno. (Fin)


La iglesia “Luz del Mundo”.

Surgió de la iglesia Apostólica de la fe en Cristo (Sólo Jesús). Comenzó cuando la Señora Carmen Valenzuela se convirtió al pentecostalismo y entró a México. Pero el fundador de la Luz del Mundo fue Eusebio Joaquín González, quien tuvo una visión donde Dios le llamó “Aarón”. Él murió en el 1964 y su hijo Samuel es quien la dirige hoy.

Dicen que la Palabra de Dios no puede venir por otro conducto sino por la boca de un “siervo de Dios”. Que en Dios hay tres nombres pero no hay una trinidad. Que Jesús tuvo dos naturalezas: “Jesús-hombre” y “Cristo-Dios”. Que una cosa es hablar de Jesús y otra cosa hablar de Cristo. (Fin)


El islam (Salvación).

Es una religión fundada por un hombre llamado Mahoma que nació en La Meca en el año 570 D.C. Dice que él recibió el llamamiento a ser “profeta” cuando tenía 40 años de edad. Él creía que Dios había mandado al ángel Gabriel a revelarle las cosas preservadas del trono de Dios. En el año 622 fundó la religión del Islam, “la fe y la práctica de los musulmanes”. El Corán es su libro sagrado. Un musulmán es uno que se somete a Dios. Alá es el nombre árabe de Dios.

Tiene cinco columnas de fe: Fe en un solo Dios; fe en los ángeles; fe en los profetas; fe en un día de juicio; fe en que Dios lo sabe todo. Dicen que Jesucristo fue un gran profeta pero que Mahoma es superior. (Fin)


Los presbiterianos.

Comenzaron en Escocia en el año 1557 por Juan Knox. La palabra “presbiteriano” se refiere a su forma de gobierno por ancianos (presbíteros). Practican el “bautismo” de niños por el rociamiento. Luego a la edad de doce años son aceptados en la iglesia por confirmación. Enseñan la doctrina de la predestinación, que Dios ha escogido un cierto número para ser salvos. (Fin)


Los metodistas.

Tuvieron su principio en Inglaterra en el siglo 18 por Juan Wesley. En doctrina son “arminianos” y siguen las enseñanzas de Jacobo Arminiaus (1560-1609), quien rechazó la doctrina de que Dios escogió solamente ciertas personas para salvación. Practican el rociamiento de niños, y dicen que uno puede perderse. Su nombre proviene de los “métodos” usados por Wesley en su evangelismo.


Los luteranos.

Comenzó en Alemania por Martín Lutero (1483-1546). Enseñan que la justificación es por la fe. Practican el rociamiento de los infantes. Lutero fue sacerdote en la Iglesia Romana y trajo muchas de sus doctrinas con él.


Los bautistas reformados.

Son “calvinistas” (vea abajo) y enseñan que la “iglesia” reemplazó a la nación de Israel, y que ahora estamos en el “reino” esperando que el mundo se mejore para que Jesús pueda venir y tomar el control. Dicen que toda la profecía ya se cumplió y que el libro de Apocalipsis no tiene valor.


El término “calvinistas”.

Juan Calvino (vea “Los presbiteranos”) enseñó que Dios escogió un número de personas para ser salvos antes de la fundación del mundo. Él enseñó cinco puntos:

1. Depravación total, Ro. 5:12; Sal. 51:5; Gé. 6:5; Jer. 13:23; Jn. 3:19.

2. Elección incondicional, Ro. 9:11-13, 15, 21; Lc. 4:25-27; Jn. 15:6; 6:37; 17:6, 9; Ro. 9:15, 21; Ef. 1:4, 5.

3. Expiación limitada, Ef. 1:4; 5:25; Mt. 26:28; 1:21; Jn. 10:11; 15:13, 14; Ef. 5:25; Ro. 4:25; Is. 53:11.

4. Gracia irresistible, Ro. 8:1, 27-29. Fil. 1:6; Jn. 6:39.

5. Perseverancia de los creyentes, Ro. 8:1; 27-39; Fil. 1:6; Jn. 6:39.


El término “preterismo”.

Es una variante de la escatología cristiana que sostiene que algunas o todas las profecías bíblicas concernientes a los últimos días o al fin del tiempo, se refieren a sucesos que ya ocurrieron en el siglo primero después del nacimiento de Cristo. Debido a su afirmación de que Israel fue reemplazado por la iglesia cristiana cuando Jerusalén fue destruida en el año 70 d. C., el preterismo ha sido identificado algunas veces como la teología del reemplazo. El término preterismo procede del latín praeter, que significa ‘pasado’. Los adherentes al preterismo se conocen como preteristas.


El término iglesia”.

Esta palabra fue inventada por los traductores de nuestras Biblias. Viene del griego “ekklesía” y se usa unas 115 veces en el N.T. Proviene de dos palabras griegas “ek” (de o desde) y “kaleo” (llamar). El Diccionario VOX dice: Iglesia (latin: ecclesia; griego: ekklesía): asamblea; congregación de fieles.

En la versión de 1960 solo se usa correctamente en Hch. 19:39, 41. En nuestros términos la palabra “iglesia” hace referencia a un edificio. Con frecuencia oímos decir que la “Iglesia Bautista” está en la dirección tal. ¡No! No hay una “iglesia” en tal esquina hasta que haya llegado la gente. Solo es un aula de reunión. Una vez que lleguen las personas entonces sí habrá una “asamblea”.

Debería decirse: “Aquí se reúne la Asamblea tal”.

Durante Su vida terrenal Jesucristo no le dio ningún nombre a la EKKLESÍA que Él fundó durante Su ministerio. La enseñanza de que la “iglesia” se formó en el día festivo de Pentecostés es un gran error. La ekklesía que Jesús formó durante Su ministerio solamente recibió PODER en aquel día.

Nótese cómo se usa la palabra en el N. T.: Hechos 11:22; Romanos 16:5; 1 Co. 1:2; 10:32; 15:9; 16:19; 2 Co. 1:1; Gá. 1:13; Col. 4:15; 1 Ts. 1:1; 2 Ts. 1:1; 1 Ti. 3:5; Fil. 2; etc.

Yo, el editor, uso el nombre “bautista” como identificación con Juan el Sumergidor, quien fue enviado por Dios a sumergir a Jesús y a los doce discípulos con quienes Jesús comenzó la primera EKKLESÍA. Sería mejor decir que somos la “Asamblea de los sumergidos”.

Los nombres de las “iglesias” indican sus doctrinas. Me siento orgulloso de decir que soy miembro de una asamblea de sumergidos, y no de una denominación constituida por hombres o mujeres.

Cada asamblea es autónoma. Puede y debe tener compañerismo con otras asambleas de la misma fe, especialmente para cumplir la Gran Comisión. Pero no hay ninguna indicación en las Escrituras de que hubo un “obispo” sobre varias asambleas. En el N.T. un “obispo” era el oficio principal de una asamblea, no de un número de asambleas. Cada asamblea debe tener uno o más ancianos. El término “anciano” y “obispo” se usó indistintamente en el N. T.

Cada asamblea debe tener uno o más pastores escogidos por los miembros. El pastor (o pastores) tiene tres funciones: 1. Predicar la Palabra y servir la Mesa del Señor; 2. Velar por los miembros de su congregación; 3. Cuidar el gobierno espiritual de la asamblea (Ef. 4:12, He. 13:17; 2 Ti. 4:5; 1 Ts. 2:7, 8).

Los miembros están llamados a obedecer a su pastor, He. 13:17. (Fin)


El diezmo.

Dar el “diezmo” no es un principio del Nuevo Testamento. No hay una mención en el N.T. que diga que el creyente deba dar el 10% de sus ingresos a la asamblea. Esta es una idea salida de los pastores que quieren recibir un buen salario.

Un estudio cuidadoso del A.T. muestra que los judíos tenían que dar más o menos el 30% de sus ingresos para el sostén de los levitas.

Sí, el diezmo se menciona en el N.T. En Mateo 23:23 Jesús estaba hablando con JUDÍOS; en Lucas 11:42 Jesús también estaba hablando con JUDÍOS; en Lucas 18:12 un JUDÍO es quien habla; y en He. 7:5, 6, 8, 9, una carta escrita a los JUDÍOS convertidos.

Entonces, ¿cómo debe ser sostenida hoy la obra de Jesús? El patrón a seguir está en Hechos 2:41-47; 4:32-35.

La instrucción está en 1 Corintios 16:1, 2, donde se está hablando de enviar una ofrenda a los creyentes pobres. Yo entiendo que al no haber otras instrucciones para el sostén de la asamblea:

1. La ofrenda (no los diezmos) deben guardarse en la casa durante la semana y ser traídas a la asamblea el domingo. Depende de la situación económica individual que unos puedan dar más o menos.

2. La ofrenda debe ser en proporción a cómo se esté prosperando y no un diez por ciento.

Nótese lo que Pablo le escribió a los creyentes en 2 Co. 8:1-15.

La regla para ofrendar se encuentra en 2 Corintios 9:6-15. El diezmo fue una obligación para los que estaban bajo la Ley. Las ofrendas son una oportunidad para el creyente bajo la gracia. (Fin)


Los Bautistas No Conformistas.

Hay muchas denominaciones “bautistas” en todas partes del mundo. A veces son unas pocas “iglesias” y otras veces es una gran organización como la denominación “Bautistas del Sur” de los EE. UU. y otros países.

Al no haber ninguna instrucción en las Escrituras sobre tales organizaciones, tengo que decir que es “extra bíblico”, o sea, que tales organizaciones no son de Dios porque violan la letra del Nuevo Testamento.

No hay ningún lugar en las Escrituras sobre tales organizaciones. Para el compañerismo sí. La clara enseñanza de las Escrituras es que las asambleas deben cooperar para llevar a cabo la Gran Comisión, pero fuera de eso no se menciona nada más.

Por muchos años he usado el término “Bautista No Conformista” para ser identificado de las demás denominaciones. ¿Qué es un “Bautista No Conformista”? Primero: ¿qué significa la palabra “conformidad”? Semejanza, igualdad, correspondencia de una cosa con otra. Unión y concordia entre personas. Ya que las Escrituras enseñan que cada asamblea debe ser autónoma, cuando hay una organización de “iglesias” no se tiene base en las Escrituras.

Desde los días de los apóstoles han existido asambleas no conformistas (la historia de las asambleas prueban esto), algunas usando los nombres de sus líderes, pero todas fieles a las Escrituras. Puesto que las asambleas de los no conformistas no tienen organización, no tenemos “jefes”. Esta revista es la voz del editor, no la voz de una asamblea.

¿Qué cree una asamblea bautista no conformista?

  1. 1. Que la “Santa Biblia” es nuestra única guía de fe y práctica, 2 Timoteo 3:16, 17.

  2. 2. Que adoramos un Dios que es Trino: Dios el Padre, Dios el Hijo, y Dios el Espíritu Santo, 2 Corintios 13:14.

  3. 3. Que aquel Hombre nacido de una virgen es Dios el Hijo, Isaías 7:14; Juan 1:1.

  4. 4. Que el Espíritu Santo es Dios, Hechos 5:3, 4.

5. Que las Escrituras, la Santa Biblia, en su estado original, no tienen errores (2 Pedro 1:20, 21). Lo que tenemos hoy son traducciones, unas mejores y otras peores. Yo prefiero la Versión Reina-Valera de 1960.

6. Que Satanás es un mensajero (Ángel) caído. Hay un solo Satanás, el diablo, y miles de demonios, 1 Pedro 5:8; Lucas 8:30.

7. Que el relato de Génesis explica cómo Dios puso esta tierra en uso, quizás unos 5000 años atrás (no millones de años). No sabemos cómo fue la creación original.

8. Cuando Adán desobedeció a Dios cayó de su estado de inocencia, haciendo que el pecado entrara en la raza humana, Ro. 5:12, 19.

9. Que Dios el Creador es soberano y quien ejerce o posee la autoridad suprema sobre todas las cosas que existen, Isaías 12:24.

10. Que Dios, en Su sabiduría, antes de la fundación del mundo, escogió una cierta cantidad de la raza humana para salvar sus almas del infierno. Aquella elección no es condicional, es decir, depende en la voluntad de Dios y no del hombre, Efesios 1:4.

11. Que cada persona tiene la voluntad de aceptar o rechazar el plan de Dios para la salvación de su alma del infierno. Pero siendo que el hombre es de una raza caída, está muerto espiritualmente y no tiene deseo de arrepentirse y estar bajo el control de Dios. Si el Espíritu Santo no hace una obra, el hombre y la mujer seguirán en sus propios caminos, Juan 6:44.

12. Que cada persona es responsable de sí misma, Romanos 14:12.

13. Que la salvación es una obra de la gracia de Dios y no del hombre, Efesios 2:8-10.

14. Que cada asamblea debe ser libre del control del gobierno del país, Mateo 22:21.

15. Que el pecado es justificado (declarado correcto con Dios) por fe, no por aspersión ni inmersión, ni por ninguna ordenanza de una “iglesia”, Romanos 4:5.

16. Que cada creyente es santificado (puesto aparte, separado) por la sangre derramada de Jesús en la cruz, Hebreos 13:12.

17. Que el pecador tiene que arrepentirse de sus pecados y recibir, de corazón, la obra final de Cristo Jesús en la cruz, para ser salvo su alma del infierno, Lucas 13:3, 4; 24:47; Hechos 20:21.

18. Que la sangre derramada de Jesús es necesaria y suficiente para quitar los pecados, Hebreos 9:22.

19. Que hay un solo “evangelio” (buenas noticias), Gálatas 1:6-9.

20. Que la regeneración, o sea, el nuevo nacimiento, viene por oír las Buenas Noticias, 1 Pedro 1:23-25; Romanos 10:7.

21. Que una vez salvo, siempre se es salvo. Uno no puede perderse, 1 Juan 5:11-13.

22. Que llegamos a ser hijos de Dios por fe en la obra final de Jesús en la cruz, Gálatas 3:26.

23. Que uno tiene que ser salvo antes de ser sumergido por la autoridad de una asamblea del Señor, Hechos 2:41.

24. Cada asamblea es una democracia, y debe estar controlada por votación popular, Mateo 23:8.

25. La asamblea debe recibir miembros por votación pública, después de oír sus testimonios, Los Hechos 10:47.

26. Que una asamblea tiene el derecho de excluir miembros por votación, Mateo 18:17.

27. Que los primeros miembros de una asamblea fueron los apóstoles, 1 Corintios 12:28.

28. Que la Mesa del Señor es un mandato a la asamblea y debe ser practicada de vez en cuando. No tenemos una instrucción específica en cuanto a la frecuencia con que debe practicarse, 1 Corintios 11:18.

29. Que el “bautismo” es una inmersión en agua por el pastor o uno designado por la asamblea y es solo para creyentes. Es una demostración de obediencia, Juan 3:23; Hechos 8:38; 1 Corintios 2:12; Marcos 1:10.

30. Hay solo dos tipos de oficiales en una asamblea: obispos (ancianos, pastores) y siervos (diáconos, la palabra quiere decir “sirviente”). El diácono no tiene control sobre el pastor o los miembros. Su posición es servir a los miembros en sus necesidades.

31. Que es el deber de cada asamblea llevar a cabo la Gran Comisión, sin excepciones, Mateo 28:18, 20.

32. Todos los que no han oído las Buenas Noticias, al morir sus almas van al mundo invisible, el seol-hades y, más tarde, después de ser juzgados, al Lago de Fuego, Salmo 9:17.

33. El domingo es un día de descanso para el creyente, 1 Co. 16:2.

34. Que habrá grados de recompensa para los creyentes en el futuro, 1 Corintios 3:14, 15.

35. Que el cuerpo de cada creyente muerto será resucitado en el futuro, en la primera fase del regreso del Señor, 1 Co. 15:35-38, 42-44.

36. Que los creyentes estarán en el Tercer Cielo durante los siete años de la Gran Tribulación, y luego regresarán con el Señor para estar en Su reino de 1000 años, Ap. 20:4-6.

37. Que los redimidos desde Adán y adelante vivirán sobre esta tierra renovada para siempre, después del reino de mil años, Apocalipsis 21:23-27.

38. Que todos los incrédulos, después de ser juzgados, serán lanzados en el Lago de Fuego donde no hay fin para sus sufrimientos, Apocalipsis 20:11-15.

39. Que no habrá una “segunda oportunidad” para salvación después de morir, Hebreos 9:27.

Hay muchas otras cosas más, pero hasta aquí tienes una idea de lo que son las creencias de los Bautistas No Conformistas. (Fin)


Los bautistas y su vida de oración (V parte).

LECTURA: Lucas 18:1-8; Juan 14:13, 14.

TEXTOS: Daniel 6:10; 9:1-10.

PROPÓSITO: Estudiar la práctica de la oración entre las Asambleas Bautistas No Conformistas que basan todas sus doctrinas en el N.T.

I. Mateo 6:8-15.

1. Jesús el Cristo nos dio estas palabras como un modelo a seguir, no algo para ser repetido vez tras vez. Estas palabras nos muestran cómo hablar con Dios en forma correcta.

2. Por supuesto, Dios sabe nuestras necesidades antes que le hagamos nuestra petición a Él, pero en Su plan divino Él nos invita a hablar con Él, persona a persona, y nos ha dado una fórmula para hacerlo.

3. Y ¿qué es una oración bíblica? Es hablarle a Dios en el Nombre del Señor Jesucristo. Es una comunión con Él. Es un tiempo de compañerismo. Es una expresión de fe, de adoración, de sumisión, y de petición. Es confiar en Él, es confesarle nuestras necesidades, y es un reconocimiento de lo grande que es Él.

4. Usando este modelo el creyente puede orar con compasión y perdón. Esta petición le da al creyente la fuerza para rechazar cada tentación de pecar.

II. Examinando los textos de Daniel 6:10; 9:1-10.

1. Daniel, un judío cautivo por sus enemigos de Babilonia, fue un hombre de propósito, de principios, y de petición. Su vida de oración al Padre Celestial nos muestra su compromiso con Dios.

2. Daniel supo la importancia de la oración ya que él oraba varias veces al día, aunque las leyes de aquella nación lo prohibían y él lo sabía.

3. Pero, él creyó que era más importante continuar en comunión con Dios que obedecer las leyes de los paganos, véase Hechos 5:29.

4. Hay que estudiar su oración en 9:1-19.

(1) Él oró con propósito. Y ¿nosotros?

(2) Él oró con corazón arrepentido. Y ¿nosotros?

(3) Él oró con peticiones específicas. Y ¿nosotros?

(4) Su oración estuvo fundada sobre su fuerte fe en su Dios.

(5) El valor de una oración no depende de la cantidad de palabras usadas, el tono de la voz, el volumen, ni la cantidad de tiempo usado.

(6) Daniel “obró” en su oración. Una petición a Dios que no cuesta un esfuerzo no tiene valor.

(7) Él no pasó su tiempo pidiendo cosas para sí mismo, sino para su nación Israel. Dios sabe bien sus necesidades. Usa tu tiempo orando por las necesidades de otros.

(8) Él oró en gran agonía y sinceridad, véase Fil. 4:6.

(9) Y Dios oyó y contestó la petición.

III. Comentarios sobre la oración.

1. Las Escrituras enseñan que cada creyente (uno que no ha recibido a Jesucristo no tiene acceso a Dios en oración) tiene el derecho de hablar directamente con su Padre Celestial en el Nombre de Jesucristo, sin intercesores humanos, y con toda seguridad que todas sus peticiones serán oídas, Hebreos 4:16.

2. El Apóstol Pablo fue un hombre dado a orar, especialmente por la salvación de su pueblo, Romanos 10:1.

3. Muchos creyentes descuidan el gran privilegio de la oración. ¡Qué lástima!

4. Aquel creyente que descuide esto no tendrá éxito en traer otras almas a Jesucristo ya que la salvación es del Señor. Su Espíritu Santo tiene que preparar el corazón de los incrédulos para oír la Palabra presentada.

5. La oración es nuestro privilegio más glorioso, nuestra oportunidad más grande y nuestra obligación más esencial, porque abre la puerta de comunicación con nuestro Padre Celestial.

6. Uno debe estudiar las peticiones hechas por Abraham, Jacobo, Moisés, Nehemías, etc. Ellos hicieron peticiones que causaron cambios en los destinos de naciones.

7. Nosotros no debemos permitir que haya intrusiones en nuestro tiempo de oración. Hay que poner todo a un lado y encontrar un lugar “secreto” para hablar con Dios.

8. El tiempo de orar es tan esencial a nuestro crecimiento espiritual como lo es la comida para nuestro cuerpo.

9. Podemos leer en las Escrituras la vida de oración de los hombres que Dios usó grandemente en Su obra.

10. Nuestras peticiones a Dios, en el Nombre de Jesucristo, abrirán puertas de oportunidades para entrar en muchos países paganos y propagar las Buenas Noticias.

11. La historia muestra que los pastores y los miembros de las asambleas no conformistas siempre fueron personas de oración.

12. Aun el Señor Jesucristo, durante Su ministerio terrenal, nos dio muchos ejemplos de la importancia de la oración:

(1) Él oró antes de escoger a Sus apóstoles, Lucas 6:12-16.

(2) Enseñó a Sus discípulos la necesidad de orar siempre, Lc. 18:1.

(3) Enseñó que cada creyente tiene que orar al Padre en Su Nombre, Juan 14:13.

(4) Él oró antes de ser apresado en el jardín, Marcos 14:32-42.

IV. Aplicando esta lección.

1. Cada creyente, sin excepción, tiene que tomar tiempo cada día para platicar con su Padre Celestial en el Nombre de Jesucristo.

2. Es muy importante hacer una “lista de peticiones” para recordar las necesidades de otros en sus oraciones.

3. Al principio de la petición hay que confesar los pecados y nombrarlos. Luego Ud. estará en condición de pedir a su Padre por las necesidades de la vida. (Continuará)


¿Cómo deberían ser sustentados los obreros del Señor?

(Por Carlos Knott).

¿A quién deberíamos dar? Los individuos y las asambleas deberían dar una gran prioridad al sustento de aquellos que concuerdan con la descripción de 1 Timoteo 5:17, 18. El hombre que trabaja como anciano (pastor, obispo) en la asamblea, y que se da a la predicación y a la enseñanza, es digno de doble honor. Es un honor, según este versículo, recibir sustento financiero.

Un hombre que está haciendo la clase de labor que describe este pasaje está probablemente trabajando más horas que el resto de nosotros. No es la clase de servicio para una persona alérgica al trabajo (2 Timoteo 3:1). Deberíamos corresponder con finanzas, pero no mediante contrato, sino dejando que nuestros corazones se sensibilicen ante el Señor para que Él nos conduzca a preocuparnos por las necesidades de Su siervo. Deberíamos dar meditación y oración a esa cuestión.

¿Cuánto sustento se debería dar? Como mínimo, los siervos de Dios deberían recibir el sustento para las necesidades básicas de la vida. El buey sin bozal, comiendo el grano mientras trabaja, ilustra esto pensamiento (1 Corintios 9:9; 1 Timoteo 5:18). Si valoramos sus labores y queremos que prosigan, deberíamos dar una cuidadosa meditación al costo de sus necesidades.

Pero un obrero tiene que recibir también en base a la calidad y cantidad del trabajo que lleva a cabo. Se debe admitir que algunos obreros son obreros solo de nombre. Es nuestro privilegio y responsabilidad fijarnos en sus labores y darles aliento y apoyo con un aporte sustancial, Lucas 10:7.

Si examináramos nuestras prácticas de sustento de los obreros bajo esta luz, se descubriría que nuestras asambleas no cumplen las demandas de salario mínimo impuestas por el gobierno.

El que sirve entre las asambleas debería recordar que es su responsabilidad trabajar intensamente para el Señor Jesús cada día, y no simplemente predicar un mensaje el domingo. La obra del Señor Jesús es urgente y exigente, y no hay lugar para el relajamiento ni el retiro. Los que pasan el tiempo haciendo trabajos por la casa, dedicándose a su jardín o a actividades que no son de beneficio directo para la asamblea, con tal conducta no van a alentar a otros a que den sacrificialmente. La vida sacrificial y un mínimo de ocho a diez horas de duro trabajo en asuntos espirituales cada día tendrán su impacto visible en la asamblea, y serán debidamente recompensados. El obrero es digno de su salario.

El siervo del Señor debería recibir unos ingresos que no sean excesivamente más altos o más bajos que aquellos entre los que sirve. Deberíamos escoger la vida sencilla, y no dar o dejar de dar de una manera que imponga una innecesaria carga financiera sobre los siervos del Señor. No deberíamos forzarlos, por nuestra tacañería, a una existencia precaria, cuando el resto vamos cómodos y bien provistos (vea 1 Juan 3:17). (Fin)


Lecciones de Santiago (VIII parte).

Nota: Parece que hay una diferencia entre las enseñanzas del Apóstol Pablo y el Apóstol Santiago. ¡No es verdad! Cuando Santiago dice en 2:21 ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?” Esto no contradice la enseñanza clara de Pablo en el sentido de que Abraham fue justificado (declarado correcto) delante de Dios solo por gracia a través de la fe y nada más (Romanos 3:20; 4:1-25; Gálatas 3:6, 11). Por varias razones, es imposible que Santiago haya querido decir que Abraham fue hecho justo delante de Dios a causa de sus propias buenas obras: (1) Santiago ya subrayó que la salvación es un don gratuito (1:17, 18); (2) en el punto medio de este pasaje polémico, v. 23, Santiago citó Génesis 15:6, donde se afirma sin lugar a equívocos que Dios acreditó justicia a Abraham solo con base en su fe; (3) Santiago dijo que la obra que justició a Abraham fue el ofrecimiento en obediencia de su hijos Isaac, un acontecimiento que tuvo lugar muchos años después de que él ejerció la fe por primera vez y fue declarado justo ante Dios (Génesis 12.1-7; 15:6). Más bien, el ofrecimiento de Isaac por parte de Abraham demostró la autenticidad de su fe y la realidad de su justificación ante Dios. Santiago hace hincapié en la vindicación ante otros de la afirmación de un hombre con respecto a su propia salvación. La enseñanza de Santiago es el complemento perfecto de los escritos de Pablo, y que la salvación está determinada nada más que por la fe (Efesios 2:8,9), y queda demostrada mediante fidelidad en obedecer nada más que la voluntad de Dios, Efesios 2:10. (Biblia de estudio MacArthur)

TEMA: Religión: verdadera o falsa.

TEXTO: Santiago 1:26, 27.

I. Hablando en vano, Job 11:2; 15:3; Pr. 10:19; 14:23; 29:11; Ec. 5:3; 10:13; Ez. 36:3; Tito 1:10.

II. Fariseísmo, Mt. 6:2, 16; 12:2; 23:4, 13, 23, 27.

III. Hablando mal, Ef. 4:31; Tito 3:1, 2; Stg. 3:6; 4:11; 1 P. 2:1.

IV. Lengua refrenada, Salmo 34:13; Pr. 13:3; 21:23; 1 P. 3:10.

V. Engaño de sí mismo:

1. Amor propio, Salmo 36:2.

2. Esclavitud espiritual, Is. 44:20.

3. Vanidad, Gá. 6:3.

4. Oír sin cuidado, Stg. 1:22

5. Santurronería, 1 Jn. 1:8.

6. Pobreza espiritual, Ap. 3:17.

VI. Religión verdadera, Dt. 10:12; Ec. 12:13; Oseas 6:6; Mi. 6:8; Mr. 12:33; Ro. 13:10.

VII. Haciendo lo bueno, Dt. 6:18; 12:25; 2 R. 12:2; Hch. 10:31; 1 Ts. 1:3; 1 Ti. 2:3; He. 13:21; 1 Jn. 3:22.

VIII. Viudas y huérfanos, Éx. 22:22; Dt. 24:17; 26:12; Pr. 23:10; Is. 1:17.

IX. Compasión.

1. Benévolo, Isaías 58:7.

2. Utilidad, Hechos 20:35.

3. Obligación, Ro. 15:1; He. 13:3.

X. Guardarse a sí mismo, Dt. 4:9; 23:9; Pr. 4:23; Hechos 15:29; 1 Ti. 5:22; 1 Juan 5:21; Judas 21.

XI. Pureza, Salmo 24:3, 4; Mt. 5:8; 1 Ti. 1:5; 5:22; 1 P. 1:22.

XII. Ser espiritual, Ro. 12:2; 1 Co. 7:31; Gá. 6:14; 2 Ti. 2:4; He. 11:24, 25. 1 Juan 2:15.


Lecciones de Santiago (IX parte).

TEMA: El pecado de parcialidad.

TEXTO: Santiago 2:1-9.

1. Relación espiritual, Mt. 23:8; 25:40; Lc. 8:21; Jn. 21:23; Ro. 8:29; He. 2:11, 17; Ap. 12:10; 19:10.

2. Hipocresía, Pr. 23:7; 26:25; Mt. 23:28; Lc. 12:1; 1 Ti. 4:2; Tito 1:16.

(1) Ejemplos de: Mt. 15:7; 22:18; 23:13; 24:51; Lucas 6:42; 12:56; 13:15; Juan 12:6; Ro. 16:18.

3. La concesión a los ricos y desestimar a los pobres está prohibida, Lv. 19:15; Job 13:10; Malaquías 2:9; 1 Ti. 5:21.

4. Promesas a los pobres:

(1) Protección divina, Salmo 12:5.

(2) Providencia, Is. 25:4.

(3) Oración contestada, Is. 41:17.

5. La regla de oro, Mateo 7:12.

6. Amor al vecino, v. 8.

(1) Imparcial, Dt. 10:19.

(2) Generoso, Mateo 22:39.

(3) Probado por tus acciones, Juan 13:35.

(4) El amor de Jesús hace el ejemplo, Juan 15:12.

(5) Sincero, Ro. 12:9.

(6) Abundante, 1 Ts. 3:12.

(7) Ferviente, 1 P. 1:22.

7. Deberes con el vecino, v. 8b: Mr. 12:31; Ro. 13:10; 15:1, 2: Gá. 5:14;

8. Pecado explicado, V. 9

(1) Palabras vanas, Pr. 10:19.

(2) Desdén para otros, Pr. 13:21.

(3) Pensamientos tontos, Pr. 24:9.

(4) Incredulidad, Ro. 14:23.

(5) Negligencia de oportunidades, Santiago 4:17.

(6) Transgresión de la Ley, 1 Juan 3:4.


Lecciones de Santiago (X parte).

TEMA: La obligación a la Ley.

TEXTO: Santiago 2:10-13. Vea Gálatas 3:10.

INTRO: La Ley de Dios no es una serie de prohibiciones aisladas, sino una unidad básica que requiere amor perfecto a Dios y a nuestros semejantes (Mateo 22:36-40). Aunque no todos los pecados hacen el mismo daño, todos destruyen sin excepción la unidad y convierten a los hombres en transgresores.

I. Culpabilidad, v. 10.

1. Los hermanos de José, Gn. 42:21

2. Israel en el desierto, Números 21:7.

3. Los judíos en el tiempo de Esdras, Esdras 9:6.

4. David, Salmo 40:12.

5. Los escribas y los fariseos, Juan 8:9.

II. Penalidad para la desobediencia, Dt: 11:28; 1 S. 12:15; Ef. 5:6; 2 Ts. 1:8; He. 2:2, 3. Una sola trasgresión hace imposible el cumplimiento perfecto de los mandatos más básicos de la ley.

III. Adulterio, v. 11, Éxodo 20:14; Lv. 20:10; Job 24:15; Mt. 5:27; 19:9; Ro. 7:3; 1 Co. 6:9; 2 Pedro 2:14.

IV. Prohibición del homicidio, Éx. 20:12; Mat. 19:18; Ro. 13:9; 1 Pedro 4:15; 1 Juan 3:15.

V. Transgresor de la ley, Gn. 3:11; 19:26; Lev. 10:1; Nm. 20:11; Josué 7:1; 1 S. 13:13; Jonás 1:3.

VI. Requisitos, v. 12, Dt. 10:12; Mi. 6:8; Zac. 7:9; 8:16; Mt. 19:17.

VII. Juicio según obras, v. 13. Sal. 62:12; Jer. 17:10; Mt. 16:27; 2 Co. 5:10; 1 Pedro 1:17; Ap. 20:12; 22:12.

VIII. Sin misericordia, v. 13

1. Perdonando heridas, Mt. 6:15.

2. En tratos de negocio, Mt. 18:28, 35.

3. En espíritu, Ro. 1:31.

IX. Misericordia, v. 13b, Pr. 3:3; 11:17; Miq. 6:8; Mt. 5:7; Lu. 6:36.

X. Fe y obras, vs. 14-20.

1. Falsa profesión, Sal. 78:35, 36; Pr. 26:23; Is. 48:1; Ez. 33:31, 32; Mt. 7:21; Marcos 7:6; Tito 1:16.

2. Negligencia en el deber, Neh. 9:35; Mt. 7:26; 25:27; Lc. 12:47; Santiago 4:17.

XI. Relaciones espirituales, v. 15.

1. Obediencia seguras los beneficios, Mt. 12: 50.

2. Herencia con Cristo, Ro. 8:17.

3. Barreras rotas, Ef. 2:9.

4. Creyentes unidos, Ef. 3:15.

5. Fraternidad reconocida, He. 2:11.

6. Pobreza, v. 15.

(1) De los justos, Gedeón, Jueces 6:15; Viuda de Sarepta, 1 Reyes 17:12; Viuda de profeta, 2 Reyes 4:1, Jesús, Mt. 8:20; Viuda que lo dio todo, Marcos 12:42; Pablo 2 Co. 6:10.

(2) Pobreza que causa pecado:

A. Indolencia, Pr. 6:10;

B. Parsimonia, Pr. 11:24.

C. Amor de placer, Pr. 21:17.

D. Borrachera y glotonería, Pr. 23:21.

E. Asociaciones malas, Pr. 28:19.

7. Falta de corazón, v. 16a, Is. 43:24; Lucas 17:18; 2 Ti. 3:2.

8. Egoísmo, v. 16 b, ejemplos de: Gn. 4:9; Éx. 2:17; Nm. 20:21; Jueces 8:6; 1 S. 25:11; Ester 6:6; Marcos 10:37; Lucas 10:31 32.

9. Despiadado, v. 16 c. Job 24:9, Salmo 35:15; 69:21; Pr. 25:20; 28:3; Amos 1:11; Mt. 18:30; Lucas 10:32.

10. Parsimonia (frugalidad), v. 16., Pr. 11:24; 21:13; 28:27; Ec. 5:13; Mt. 26:7, 8.

11. Inconsistencia (falta de armonía), v. 16e,

A. Falta de benevolencia, Mt. 7:3.

B. Lenguaje religioso, Lucas 6:46.

C. Legalismo, Juan 7:23.

D. Juicio duro, Ro. 2:1.

E. Predicando pero no practicando, Ro. 2:21.

F. Profesión falsa, Tito 1:16.

G. La lengua doble, Stg. 3:10.

12. Fe, v. 17, Lc. 17:5; Ro.10:17; 14:23; Gá.5:6; He. 11:1; 1 Jn. 5:4.

A. La Fe:

(A) Da seguridad de éxito, 2 Cr. 20:20.

(B) Es un deber fundamental, Juan 6:28.

(C) Es un arma defensiva, Ef. 6:16.

(D) Es un elemento esencial, He. 11:6.

(E) Esencial en oración, Stg. 1:5, 6.

(F) Debe ser unida en amor, 1 Juan 3:23.

13. Buenas obras, v. 18.

(1) Tenemos que hacerlas pues:

A. Glorifican a Dios, Mt. 5:16.

B. Enriquecen la vida, 1 Ti. 6:18.

C. Son un modelo a imitar, Tito 2:7.

D. Son una llamada a otros, He. 10:24.

E Demostración de la realidad de fe, 1 Pedro 2:12.

F. Ejemplos de fe: Mt 25:35, 36; 26:7, 8, 10: Hechos 9:36; 1 Ts. 1:3; Ap. 2:2.

14. Las obras, v. 18. Mt. 5:16; Lc. 10:37; Juan 5:36; 1 Pedro 2:12.

15. Aun los espíritus malos creen, v. 19.a.

(1) Hay un Dios, Dt. 4:35; 6:4; 32:39; 2 S. 7:22; 1 Cr. 17:20; Sal. 83:18; 86:10; Is. 43:10; 44:6; 45:18; Marcos 12:29; 1 Co. 8:4; Ef. 4; 1 Ti. 2:5; 1 Juan 5:7.

(2) Espíritus malos, v. 19b, Mt. 12:45; Marcos 1:26; 5:9; 7:30; 9:17; 16:9; Lc. 10:19; Hechos 8:7; 19:13; Ef. 6:12; 1 Ti. 4:1; Ap. 16:14.

(3) Demonios confiesan, b. 19c, Mt. 8:29; Marcos 1:24; 3:11; Lucas 4:41; Hechos 19:15.

16. La fe sin obras es muerta, v. 20, Gn. 22:2

17. El ejemplo de Abraham. Su fe fue hecha perfección, v. 21, 22.

El deber de buscar la perfección. En Mt. 19: 21 Jesús le dijo al joven: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres”. Jesús no estaba enseñando la salvación por filantropía (amor al género humano), pero sí demandó que el joven le entregara su vida a Él. También hay amor (Col. 3:14); buenas obras (Stg. 2:22); control de la lengua (Stg. 3:2); obediencia (1 Jn. 2:5). Vea: Gn. 17:1; 2 Co. 13:11; Ef. 4:13; Col. 1:28; He. 6:1; Stg. 1:4.

18. La gran fe de Abraham, v. 23a.

(1) Fe, Gn. 22:8; Josué 14:12; 1 S. 14:6; 17:37; 2 C. 20:12; Job 19:25; Dn. 3:17; Hechos 27:25; He. 11:33.

(2) Justificación, Gn. 15:6; Hch. 13:39; Ro.5:1; 1 Co.6:11; Gá. 3:24.

19. Amistad Divina, v. 23b, Juan 11:5, 35, 36; 13:23; 15:15.

20. Buenas obras, v. 24, justificado por las obras”. Esto no contradice a Pablo porque Santiago ya dijo que la salvación es un don gratuito en 1:17, 18.

21. El ejemplo de Rahab, v. 25, Josué 2:1.

22. Sin fe el alma se pierde, y si tal fe no produce obras, no hay salvación (v. 26). (Fin)


Nada sino la verdad (IX parte).

TEMA: La muerte y la resurrección de Jesucristo.

LECTURA: Juan 19:16-30; 20:1-18.

TEXTO: 1 Corintios 15:3, 4.

INTRO: La muerte y la resurrección de Jesucristo son la culminación de la historia de redención, los dos eventos primarios en el plan de Dios para la salvación de los elegidos del infierno. Pero poca gente ha entendido estos dos grandes eventos y no ha comprendido cómo pueden cambiar en la vida presente y durante la eternidad. Por eso es muy esencial que estudiemos el tema.

I. La crucifixión.

1. Se dice que durante la vida terrenal del Señor hubo unas 30000 personas crucificadas, mayormente judíos, gente que estaba contra el gobierno de Roma. Pero de todos aquellos miles de personas la historia recuerda solamente una, Jesucristo. Hay muchos detalles en las páginas de las Escrituras.

(1) Comenzamos con el pecado de desobediencia a Dios por parte de Adán, que hizo que toda su descendencia estuviera bajo la condenación y corrupción de aquel pecado. Pero, inmediatamente, Dios reveló Su plan de salvación, Génesis 3:15.

(2) Aquel sistema sacrificial que Dios estableció con Adán está bien explicado en Levítico, donde aprendemos la necesidad del derramamiento de sangre para obtener el perdón de pecados. Pero, la sangre de un animal no pudo quitar una vez y para siempre el pecado del hombre. Solamente la sangre pura de Dios el Hijo pudo hacer eso, Hebreos 10:4; 1 Juan 1:7.

(3) Los profetas del A.T. entendieron que la obra terrenal del Mesías que había de venir fue morir por los pecados del hombre, Isaías 53:11; 52:13; Zacarías 12:9, 10.

(4) Los Apóstoles del N.T. explicaron claramente la importancia de la muerte de Jesucristo:

A. Que Él fue hecho maldición en nuestro lugar, Gálatas 3:13.

B. Que Él tuvo que sufrir y morir, 1 Pedro 3:18.

C. Que Él fue el último sacrificio que Dios mandó, Ap. 5:9.

II. Hablando de la muerte y la resurrección del Señor, vamos a considerar los milagros de la cruz, Mateo 27:45-53.

1. La oscuridad sobre toda la tierra, Mateo 27:45. Durante aquel tiempo el Señor habló:

(1) A Sus enemigos, Lucas 23:34.

(2) Al ladrón arrepentido, Lucas 23:43.

(3) A Su madre, Juan 19:25-27.

2. Durante aquel tiempo la soberanía de Dios el Padre abandonó a Su Hijo (Mateo 27:45, 46). Esto fue provisional porque Jesús el Hombre tomó sobre Sí los pecados de los pecadores (2 Corintios 5:21). Véase 1 Juan 4:10; Ro. 4:25; 1 Co. 15:3; 1 Pe. 2:24; 2:18.

3. En aquella hora el Mesías dio Su propia vida, Mateo 27:50. Véase Juan 10:18; 19:30; Marcos 15:43-45.

4. En aquella hora Dios rompió el velo en el templo de los judíos, Mateo 27:51a.

(1) Aquel velo era una cortina que separaba el lugar santísimo (la morada de Dios entre los judíos) y el resto del templo. Solo una vez al año el sumo sacerdote entraba en aquel lugar y esparcía sangre pidiendo que Dios perdonara los pecados de Su pueblo.

(2) El día en que Jesucristo entregó Su espíritu a Dios fue el último sacrificio que Dios demandó, por eso el velo se rasgó abriendo de esta forma el lugar santísimo a todo el mundo por medio del sacrificio final de Jesucristo en la cruz.

5. En aquella hora Dios envió un terremoto (Mateo 27:51b). ¿Por qué? Aquel acto fue para mostrar lo que Dios haría en el futuro, Apocalipsis 16:18.

6. En aquella hora Dios abrió muchas tumbas de los redimidos (Mt. 27:52, 53). Aunque el terremoto fue un acto grande, la resurrección de los cuerpos de los muertos de sus tumbas fue el milagro mayor. Pero aquellos cuerpos de los redimidos no aparecieron en Jerusalén hasta el día de la resurrección de Jesucristo (Mateo 27:53). Aquí hay que leer 1 Corintios 15:20.

(1) Después de revelarse a los creyentes para verificar la realidad de la resurrección del Mesías, probablemente ascendió al Tercer Cielo.

III. La importancia de la resurrección de Jesucristo.

1. La distinción más grande entre el cristianismo y las otras religiones es que la muerte de su Fundador no terminó Su vida ni Su ministerio.

2. La resurrección de Jesucristo es la base de nuestra fe, sin aquella resurrección nada tiene importancia. Tendríamos otra religión, nada más.

3. Cada verdad que Jesucristo enseñó durante Su ministerio terrenal dio vuelta sobre Su resurrección. Tenía que suceder, Marcos 8:31; Juan 11:25; Hechos 2:14-36; 3:11-26.

4. Sin la resurrección el poder de las Buenas Nuevas estaría anulado (1 Co. 15:19). Véase Ro. 10:9 Que Dios Le levantó de entre los muertos”.

IV. Evidencias que sostienen la resurrección, 1 Corintios 15.

1. El testimonio de los creyentes en la asamblea de Co., vs. 1, 2.

2. El testimonio de las Escrituras, vs. 3, 4. Véase Lucas 24:25-27; Mateo 12:40; Hechos 26:22, 23.

3. El testimonio de los testigos, vs. 5-7.

4. El testimonio de Pablo, v. 8.


Nada sino la verdad (X parte).

TEMA: La Gran Comisión.

LECTURA: Hechos 1:1-9.

TEXTO: Mateo 28:16-20.

INTRO: La obra de rescatar a los perdidos del tormento eterno es una tarea que Dios le ha dado a Su asamblea. Esta es una obra actual, de ahora mismo, porque Ud. y yo no podemos hacerlo después de nuestra muerte.

¿Por qué hay tantos creyentes renuentes a hacerlo? Es un asunto de enfoque. Ud. tiene que aprender lo que Dios le dice de Su pueblo y la responsabilidad de testificar a los incrédulos.

I. La Gran Comisión es una misión esencial.

1. ¿Cuál es el propósito de una asamblea de Jesucristo?

(1) No es tener un lugar para tener compañerismo, aunque esto es importante en la vida cristiana.

(2) No es escuchar la Palabra de Dios, aunque esto también es importante.

(3) No es alabar a Dios, y esto importa también.

(4) Bueno, ¿qué es? El propósito de una asamblea es glorificar a Dios, Efesios 1:4-8; 3:20, 21. Véase Juan 1:14; Hebreos 1:3.

2. La manera suprema que Dios escogió para glorificarse a Sí mismo entre la humanidad fue proveer redención para el hombre perdido. Desde la caída de Adán Dios ha traído a los escogidos a Él, y cada vez que un pecador es salvo Dios se glorifica. ¿Por qué? Porque Él tuvo que pagar un precio enorme (la vida de Su Hijo).

3. Por eso nosotros, los creyentes, podemos glorificar a Dios cuando estamos cumpliendo con la Gran Comisión, 2 Corintios 5:19, 20.

4. Nuestra misión en cada asamblea es amar a los perdidos con la idea de presentarles a Jesucristo y una vida nueva.

5. Si el propósito primero de Dios es solamente el compañerismo en la asamblea, una vez salvo mejor que Él se lleve a los creyentes a Su presencia. Por eso, la única razón por la que Dios permite que el creyente viva es para alcanzar a los perdidos. Esta fue la razón por la que Jesucristo vino (Lucas 19:10), pero nótese bien Juan 20:21.

6. Un creyente que no está testificando a los incrédulos es inútil y debe examinar su vida espiritual a ver si está en la fe o no.

II. La Gran Comisión es una llamada esencial, Mateo 4:18-22.

1. En primer lugar Dios llama al pecador a ser salvo, luego Él le llama para servirle. Podemos ver eso cuando Jesucristo llamó a los cuatro pescadores para ser Sus evangelistas, Y os haré pescadores de hombres”.

2. Pero no olvide que aquel llamamiento es para cada creyente sin excepciones (1 Pedro 2:9). El llamamiento a testificar a los perdidos no es la obra de algunos creyentes selectos.

III. Los elementos de la Gran Comisión.

1. El creyente tiene que estar disponible para servir, Mateo 4:20.

2. El creyente tiene que estar disponible para adorar, Mt. 28:17.

3. El creyente tiene que estar disponible para ser sumiso (Mateo 28:18). El enfoque aquí es el señorío soberano del Señor Jesucristo. Aquel señorío Le fue dado por el Padre (Mateo 11:27; Juan 3:35) y es asunto absoluto y universal, Juan 5:17-29; 17:1, 2; 10:18; Ap. 19:20; 20:10.

4. El creyente tiene que ser obediente. El verbo mayor en Mateo 28:19, 20 es “haced discípulos”. La Gran Comisión es un mandato a cada creyente a testificar a los perdidos y traerlos a los pies de Jesucristo.

(1) Hay tres requisitos:

A. No debemos esperar que los incrédulos vengan a nosotros.

B. Una vez convertido el nuevo creyente tiene que ser sumergido. Este acto no tiene nada que ver con la salvación sino que es una demostración pública de su fe nueva.

C. Una vez salvo y sumergido es tiempo para la enseñanza de la doctrina, algo que falta en muchas asambleas hoy en día.

5. El creyente tiene que confiar en el poder de Dios, Mateo 28:20.

IV. Un ejemplo a seguir, el ejemplo del Señor:

1. Esté dispuesto a que la gente pueda hablar con Ud. de la salvación.

2. No muestre favoritismo con cierta clase de gente.

3. Sea sensitivo a las necesidades de los incrédulos.

4. Obtenga una profesión de fe abierta. La Salvación no es algo para escoger.

5. Muestre amor a todo el mundo conociendo su necesidad de salvación.

6. Tome tiempo para hablar con los incrédulos. Mañana quizás será tarde. (Fin)


Columnas de carácter cristiano (VIII parte).

TEMA: Razones para regocijarse.

LECTURA: Juan 16:16-24.

TEXTO: Nehemías 8:10.

INTRO: Todo el mundo tiene un deseo básico de regocijarse.  Unos piensan que la alegría viene con dinero o por posesiones materiales. Otros piensan que el prestigio, el poder, o el éxito en la vida producirán el gozo, pero la experiencia ha probado que todas estas cosas son temporales y decepcionantes. Un gozo real y duradero está disponible solamente para los que se han arrepentido de sus pecados y han recibido a Jesucristo como su Salvador.

      ¿Qué significa la palabra “alegría”?  Es el sentimiento de placer originado generalmente por una grata y viva satisfacción del alma y que, por lo común, se manifiesta con signos exteriores.

      Las Escrituras hablan de la “alegría” y el griego es CHARA = que representa siempre un sentimiento de felicidad que se basa en realidades espirituales. La alegría real es un don sobrenatural que Dios da a los creyentes en Cristo Jesús.

I. Alegría, es un mandato que se repite varias veces en el N. T., véase Filipenses 4:1-4; 1 Tesalonicenses 5:12-16 (“gozosos” = emoción causada por la contemplación de algo que nos gusta o por la esperanza de obtener cosas halagüeñas y apetecibles). 

1. Ya que Dios ha mandado que el creyente debe tener gozo en su vida, esa es otra “columna de carácter cristiano”.

2. Este mundo malo no ofrece al creyente nada sin ansiedad, disturbio, preocupaciones y miedo. Por eso el N. T. nos da muchas exhortaciones e instrucciones de la alegría, Filipenses 1:23-26; 2:1, 2, 17, 18; 3:1; 4:8-10.

3. Hay otros textos en el N.T. que refuerzan la verdad de que ninguna cantidad de adversidad o dificultad afectaría la actitud gozosa del creyente, Juan 15:11; 16:22, 24; 17:13.

4. Jesucristo enseñó que las pruebas y las adversidades no deben quitar el sentido de gozo en la vida del creyente, Mateo 5:11, 12.

5. Pero, ¿cómo es posible para el creyente tener alegría cuando hay situaciones difíciles en la vida?  La receta se encuentra en Santiago 1:2, 3.

6. Pero a veces el creyente tiene que abstenerse del gozo, Ro. 12:15.

II. La superioridad de un gozo verdadero. Las Escrituras, con mucho cuidado, identifican la alegría del mundo y avisan de sus peligros y de su insuficiencia:

1. La inferioridad del gozo del mundo, Eclesiastés 2:10, 11. Véase 11:9; Proverbios 14:12, 12; Job 20:4, 5.

2. Pero con una alegría verdadera uno puede dar gracias a Dios porque:

(1) El gozo es un aspecto del fruto del Espíritu Santo, Gálatas 5:22.

(2) El gozo es un ingrediente esencial del Reino de Dios, Romanos 14:17 (“Reino de Dios” = la esfera, el orbe de la cristiandad donde Dios reina desde el Tercer Cielo).

3. Algunas razones por las que el creyente debe regocijarse:

(1) Porque el gozo es un acto de una respuesta apropiada al carácter de Dios. El gozo nace porque sabemos que Dios es soberano, misericordioso, amante, benigno, bondadoso, omnipotente, omnisciente, omnipresente.

(2) Porque el gozo es una respuesta apropiada a la obra de Jesucristo para el pecador, Ro. 5:8; 1 P. 1:18, 19; 2:24; 1 Jn. 1:7.

(3) El creyente debe mostrar un gozo espiritual continuo para mostrar su confianza en la obra de Dios, el Espíritu Santo:

A. Él nos hace más como Jesucristo, 2 Co. 3:17, 18.

B. Él nos ayuda a entender las cosas espirituales, 1 Co. 2:10-16.

C. Él nos guía a toda la verdad, Juan 16:13.

(4) Debemos mostrar gozo ya que es una respuesta razonable a las bendiciones espirituales continuas de Dios en nuestras vidas. Nunca cesan, Efesios 1:3.

(5) El gozo es una respuesta apropiada a la providencia (previsión y cuidado que Dios tiene de Sus criaturas), Salmo 31:19.

(6) Debemos tener gozo por la promesa de la gloria venidera, Hebreos 11:8-10.

(7) Debemos tener gozo porque es una demostración de las peticiones contestadas, Juan 16:24.

(8) Debemos tener gozo por el compañerismo cristiano, 1 Ts. 3:9, 10.

III. Y ¿qué si usted no tiene ese gozo?

1. Podría ser que usted aun no es salvo, Mateo 13:20, 21.

2. Podría ser que usted esté bajo una fuerte tentación, 1 Pedro 5:8.

3. Podría ser que usted esté esperando expectaciones no realistas, pensando que merece más bendiciones de las que está recibiendo.

4. Podría ser que usted tenga el pecado de orgullo en su vida, y que esté descontento con sus posesiones.

5. Podría ser que usted no tiene una vida de oración, Fil. 4:6, 7.

6. Podría ser que usted no está creciendo en la vida cristiana, Romanos 12:2.

     

Columnas de carácter cristiano (IX parte).

TEMA: Gratitud.

LECTURA: Lucas 17:11-19.

TEXTO: 2 Timoteo 3:15.

INTRO: Una actitud muy fea es la ingratitud.  En esta lectura hemos visto una ilustración poderosa de la in­gratitud.

I. A nosotros, como creyentes, se nos manda mostrar agradecimiento, 1 Tesalonicenses 5:18.

1.   La acción de gracias a Dios fue establecida en el A. T. Había ofrendas de gracias para recordarle al pueblo de Dios todas las bendiciones que han venido de Él. Esto se explica en Levítico 3.

2.   Nosotros, que conocemos personalmente a Dios, sabemos que Él está revelando Su propósito en nuestras vidas, Romanos 8:28.

3.   Pablo enseñó a los creyentes, en la asamblea de Éfeso, a mostrar gratitud, Efesios 5:18-20.

4.   El objeto principal de nuestra gratitud es Dios el Padre. Él desea ofrendas continuas de acciones de gracias, Salmos 30:4; 92:1-4; 100:4; 105:1; 118:1.

5.   Además de los mandatos directos dados en 1 Tesaloni­censes y en Efesios 5 el apóstol, en sus otras cartas, ha­bló de la importancia de la gratitud en la vida de cada creyente, 1 Co. 14:13-17; 2 Co. 9:6-15. Véase Fil. 4:6; Col. 2:6, 7; 3:15-17; 4:1, 2.

II. Obstáculos en la vida que se evitan dando gratitud.

1. Podría ser que Ud. no sea salvo.

2. Podría ser que, aunque sea salvo, tenga dudas del poder soberano de Dios, 1 Crónicas 29:10-15.

3. Quizás hay egoísmo e intereses materiales que produ­cen la ingratitud:

(1)  Atesoramiento de alimentos, Proverbios 11:25, 26.

(2)  Codicia de propiedades, Isaías 5:8.

(3)  Descuido de los derechos de otros, Ez. 34:17-19.

(4)  Negligencia de los necesitados, Mt. 25:43. Véase Jue. 19:15.

(5)  Indiferencia hacia el pecador, Mateo 27:3, 4.

A. El egoísmo, con frecuencia, está motivado o incitado por la cultura mundana que dice que el placer, las po­sesiones, la búsqueda de felicidad y el prestigio, son las llaves reales de la alegría.

4. Otro obstáculo es un espíritu crítico. Llegamos a ser críticos cuando pensamos que debemos controlar todas las cosas, Efesios 4:31, 32.

5. La impaciencia es otro obstáculo para la gratitud. El cre­yente necesita permitirle a Dios abrir Sus propósitos en nuestras vidas, Salmo 37:7, 8; 40:1; Eclesiastés 7:8; 1 Ts. 5:14; Tito 2:1, 2.

6. Siendo tibio espiritualmente, lento en dar gratitud, Ap. 3:15, 16.

7. Rebelión, Salmos 68:6. Véase 1 Samuel 15:23; Nehemías 9:17.

III. El ejemplo de Pablo de contentamiento. Estar satisfe­chos, los que estamos en Cristo Jesús, con lo que Dios nos ha dado y con las circunstancias donde estamos.

1. El estado de contentamiento quiere decir obedecer lo que dicen las Escrituras, Hebreos 13:5, 6.

2. La satisfacción puede aprenderse siguiendo el ejemplo de Pablo, 1 Ti. 6:6-10; Fil. 4:11-13.

3. El secreto de cómo estar contentos, será aclarado si analizamos cómo son los principios que siguió Pablo:

(1)  Él no tenía preocupación de cómo enfrentar cada si­tuación difícil, porque sabía que la providencia de Dios estaba en completo control, Filipenses 2:13. Véase Pro­verbios 16:9; 19:21.

(2) Pablo recordó cómo Dios solucionó el problema de:

A. José, que llego a ser el primer ministro de Egip­to.

B. Rut, que llegó a ser el linaje que produjo al Me­sías.

C. Ester, que fue puesta en el palacio del rey para evitar la destrucción de los judíos.

(3) El sentido de contentamiento de Pablo fue desarrollado por unos principios importantes:

A. Buena voluntad y habilidad de estar satisfecho con pocas cosas, 1 Ti 6:6-8.

B. Vivir por encima de las circunstancias de esta vida, 2 Co. 12:10

C. Confiar completamente en la provisión y el poder de Dios, Gálatas 2:2; Efesios 3:14-16; Filipenses 4:13.

D. Estar interesado completamente en el beneficio de otros, Fil. 2:3, 4;  4:17. (Continuará)


Cómo estudiar la Biblia.

I. El Nuevo Testamento como conjunto.

La comprensión del N.T. como un conjunto es necesaria para poder apreciar sus partes. Hemos de ver su contenido como con un telescopio antes de poderlo ver con un microscopio; hemos de comprender lo general antes que lo particular.

Una vista estructural del N.T. como un conjunto se presenta en el orden en que los veintisiete libros que componen el N.T. se agrupan de modo natural. Aquí tenemos tres grandes divisiones: Historia, los Evangelios y los Hechos que tratan de la Persona del cristianismo; Enseñanza, las Epístolas Paulinas y Generales, que presentan los preceptos del cristianismo; y Profecía, el Apocalipsis, que presenta todo el programa del cristianismo.

Aquí tenemos en estas tres divisiones principales el pasado, el presente y el futuro del cristianismo. Tenemos la vida de Jesús el Cristo y las actividades de los apóstoles; luego la correspondencia de los encargados de la obra; y, finalmente, la perspectiva de toda ella.

Se nos dice en qué forma creer en Jesús el Cristo (Evangelios y Hechos); luego, cómo vivir por Él (Epístolas); y, por último, la recompensa de creer y vivir por Él (Apocalipsis).

II. El Nuevo Testamento como el Libro de la Asamblea.

Tal como el A. T. se puede llamar el “Libro de Israel”, del mismo modo el N. T. se puede llamar el “Libro de la Asamblea”. La doctrina de la asamblea es la verdad grande y destacada alrededor de la cual se cristaliza todo el contenido de los veintisiete Libros. La gráfica ilustra plenamente este hecho tan útil. No queremos decir que no haya otra verdad aquí fuera de la asamblea. Hay ciertamente verdad respecto al “reino de Dios” (el reino que, durante la edad presente es un misterio) enseñado en el N.T., tal como en el A.T. hay verdad referente a otras naciones y pueblos además de Israel. Pero, tal como en el A. T., la verdad referente a otros pueblos es introducida solo como mención necesaria para establecer la historia de Israel y los tratos de Dios con la raza antigua escogida. Así en el N. T. la verdad del trino se trata solo en lo que es necesario para el desarrollo de la verdad referente a la asamblea de Jesucristo.

El contenido del N.T. está divido en cuatro columnas: el comienzo de la asamblea (los Evangelios y los Hechos), que presentan la Persona y obra del Fundador, así como la fundación de la asamblea en la historia; el conflicto y control de la asamblea (las Epístolas Paulinas), mostrando los conflictos internos y externos de la asamblea, así como su modo de gobierno y control; el credo y conducta de la asamblea (las Epístolas Generales), que elaboran el concepto de la asamblea de los hechos de la fe y doctrina cristiana que son fundamentales para su fe y su vida; y la consumación de la asamblea (Apocalipsis), que presenta el programa y objetivo futuro de los redimidos.

Hay que prestar particular atención a la revelación que nos dan los evangelios referentes a la Persona y obra del Fundador de la asamblea. La asamblea está fundada en el Cristo encarnado, que no es meramente divino, sino que es la Divinidad y que, con Su muerte redentora y expiatoria, ha provisto el remedio para el pecado del mundo. (Continuará)


La espada de los edificadores (Neh. 4:17).

(Por Eduardo Mendoza).

 En los días de Nehemías los enemigos de Israel trataron de parar la edificación de Jerusalén. Pero los edificadores respondieron a esto usando una mano para construir y la otra para esgrimir un arma. El tema fue que no iban a parar de edificar debido a sus enemigos o debido al conflicto o a la oposición levantada contra ellos. Simplemente, con una mano construían y con la otra se defendían. Esto es crucial. Si usted sirve al Señor, si usted está haciendo Su voluntad, tendrá problemas, obstáculos, oposición, contratiempos, y cosas así para desanimarlo. Pero, aquí hay una clave: No interesa lo que venga contra usted, no interesa el contratiempo, no interesa el problema o conflicto, no interesa el desánimo – no se enrede en su conflicto o problema en aquello en contra suya. Simplemente continúe edificando. Simplemente, siga hacia adelante. Los ataques son negativos, pero el trabajo es positivo. Aquellos que derriban nunca construirán nada. Pero usted ha sido llamado para algo mejor. Tome su espada y su martillo y siga adelante, edifique Su reino y complete su llamado.

  Misión de Hoy: ¿Qué lo ha obstaculizado o desanimado a servir al Señor o cumplir Su llamado? Empiece a abrirse paso y a superar hoy ese desánimo. (Fin)


La última palabra.

Querido hermano, el día 23 de enero el sistema postal de los EE. UU. aumentó la tarifa para envío de correo al extranjero. Para enviar un solo ejemplar de esta revista tenemos que pagar $1.05; $1.85 si enviamos dos; $2.65 si enviamos tres, etc. El bulto postal que envío a los distribuidores aumentó de $13.95 a $16.95. Por tanto, si puedes recibir esta revista por Internet escríbeme a: jan23@cox.net. Pero si no puedes recibirla por correo electrónico no importa, te la seguiré enviando cada mes por correo postal.

Esta es una obra de fe. Creo firmemente que Dios me llamó a hacerla hace ya muchos años y todavía siento que es Su voluntad. Recibo docenas de cartas diciendo que la revista ha sido de gran ayuda en la preparación de los sermones, así como para aprender la verdad acerca de la falsa doctrina.

Durante todos estos años no le hemos pedido a nadie que sostenga esta obra. Dios ha tocado los corazones de mis paisanos y ellos han respondido. Durante estos 42 años nunca nos han faltado los fondos para comprar el papel, la tinta, los sobres, y pagar el porte postal cada mes. La verdad es que esta es una obra de Dios y no mía. Janet y yo no recibimos ningún centavo por la obra que estamos haciendo. Damos nuestro talento y tiempo al Señor y a vosotros.

Por varios años hemos puesto la obra de corrección en las manos del Dr. Abraham Gil y su padre Oscar, de la Isla de Cuba. Ellos dedican varias horas cada mes para revisar y corregir mis errores. Janet y yo estamos muy agradecidos por sus esfuerzos.

Cada día empeora aún más la condición del mundo. Todo esto indica que el regreso del Señor Jesús para llevar a los redimidos al Tercer Cielo puede ocurrir en cualquier momento. ¿Estás tú preparado? Hermano pastor, ¿has preparado a tu congregación para ese momento?


Hojas de Oro

660 South Front Street

Salina, Kansas, 67401

EE. UU.