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Hojas de Oro

Un Llamado A Regresar A Las Enseñanzas Bíblicas

“...que contendáis por la fe...”

 

Año XXXX, No. 9                        SEPTIEMBRE                                   2010


 

Índice:

…En los postreros tiempos.

…Conociendo  la voluntad de Dios.

…El glorioso reino venidero de Jesucristo.

…Bosquejos maestros de la Biblia (IV, V, VI parte).

…Presentaciones no escriturales del Evangelio (final).

…La fe y las obras (III y IV parte).

…Lección 1: La salvación.

…Lección 2: La seguridad eterna.

…Lección 3: El bautismo.

…La última palabra.

 

En los postreros tiempos. (Palabras del editor)

TEXTO: 1 Timoteo 4:1-5.

     Este es el período que va desde la primera venida de Cristo hasta Su regreso, y en el cual habrá apostasía que llegará a su punto culminante justo antes de la llegada de Cristo (Mateo 24:12), cuando venga a llevar a los redimidos al Tercer Cielo. Durante este tiempo (hoy) los que caigan presa de los falsos maestros (como Benny Hinn y otros) abandonarán la fe cristiana. Son “espíritus engañadores” obrando a través de falsos predicadores.  Esto es lo que tenemos hoy en la radio, la tele, las campañas de sanidades, en muchas aulas de reuniones, etc., y es una lástima. Son “doctrinas de demonios”, las mismas doctrinas falsas de los carismáticos, los pentecostales, los mormones, los “testigos”, los del séptimo día, etc. Vemos hoy la “hipocresía de los mentirosos”, son aquellos predicadores falsos, ya sean hombres o mujeres, que propagan la doctrina demoníaca. Personas que enseñan sus mentiras como si todos sus nervios sensitivos hubieran sido destruidos, reducidos a cicatrices por la acción calcinante del engaño demoníaco.

     Ya no se puede encender el radio ni la televisión sin escuchar sus mentiras y engaños día y noche,  prometiendo prosperidad y sanidad a cambio de una “ofrenda de amor”.  Tales mentirosos viven en palacios y conducen coches de lujo a expensas de gente ignorante que les envía dinero. ¡Qué horrible!

     Todo esto que está sucediendo hoy muestra que el regreso del Señor puede ser en cualquier momento. Hermano

 

 

 

predicador: ¿Estás  alertando a tu congregación para que estén preparados para aquel día?

     La condición mundial  muestra que el regreso del Señor puede ser hoy. Todas las profecías están cumplidas. La situación de la nación de Israel nos muestra que el tiempo se acerca. Los gobiernos de casi todas las naciones del mundo están al borde de la bancarrota. Los EE.UU., en donde yo vivo, tienen una deuda tan grande con China y otras naciones que ya es imposible de pagar. La inmoralidad está desenfrenada y fuera de control. El paganismo crece día tras día. Las cárceles están atestadas de presos. Nación tras nación va reconociendo el “matrimonio” entre personas del mismo sexo. La enfermedad del SIDA ha entrado en cada país, todo por causa de los homosexuales, y así podríamos continuar poniendo ejemplos.

     Pero la peor cosa es la falta de predicación de la sana doctrina en las asambleas. Los predicadores no quieren molestar a los “fieles” que ofrendan. No se predica sobre la necesidad de la separación del mundo. Los jóvenes están recibiendo instrucción sobre cómo tratar con las novias.  No existe predicación sobre la “separación” de las cosas del mundo. La “Gran Comisión” no se menciona. Si el predicador recibe su salario, tiene una casa pastoral y un auto, entre otras comodidades, se queda muy contento mientras el mundo se va al infierno y los creyentes son ignorantes de lo que dice la Palabra. Pastor, adonde vaya tu rebaño ahí irás tú también.

     ¡Oh, qué día será aquel, hermano pastor, cuando tengas que aparecer ante el Trono de Justicia del Señor y dar cuenta de tus años malgastados como  pastor!

     Sí, ¡el Señor ha de regresar! No sabemos el día ni la hora, pero puesto que todas estas señales se están cumpliendo, ¡es mejor estar listos!

     Los “Bautistas de Convención” no incluyen el regreso del Señor en sus programas. Están tan inmersos en la construcción de grandes edificios y congregaciones, ocupados con su “creencia fácil”, sumidos en el gran deseo de bautizar una cierta cantidad de personas cada año, sean salvos o no, que no tienen interés en la “verdadera doctrina” y en la “separación del mundo”, etc.

     Los carismáticos y los pentecostales están tan ocupados Página 2     en “hablar en lenguas”, obrar “sanidades” y tener “prosperidad”, que no tienen tiempo de predicar la Palabra. Es una lástima que muchas asambleas que se nombran “bautistas” hayan caído en el mismo pecado, pensando más en los edificios que en la salvación de las almas. ¿Dónde encontramos instrucciones en las Escrituras acerca de “edificar” edificios o aulas?

     Hermano pastor, debes leer nuevamente 1 Timoteo capítulo seis. Hay buena instrucción allí para cada uno de nosotros, incluyéndome a mí. Dios nos ha llamado a predicar Su Palabra.

     Nuestro llamamiento es algo muy, pero que muy serio, ya que el destino de las almas depende de nuestra predicación y la vida de cada creyente está en nuestras manos. Es nuestro deber enseñarle bien a cada creyente cómo debe vivir la vida cristiana.

     Recuerda, por favor, que Dios no nos llamó a complacer a la gente, sino a complacerlo a Él. ¡Cumple con tus deberes! ¡Sé un predicador fiel de la Palabra! ¡Sé obediente a lo que dicen las Escrituras! ¡No importa lo que diga la gente! Tú tendrás que darle cuentas a Jesús algún día. (Fin)

   

Conociendo la voluntad de Dios.

TEXTO: Romanos 12:1-8.

INTRO: Vemos en el capítulo doce que Dios tiene una obra grande en este mundo y que Él ha llamado a cada creyente a participar de ella. Existe la voluntad perfecta para cada creyente. Si tú eres salvo estás llamado a servir.  Aunque la salvación de tu alma del infierno es un don de Dios, cada creyente tiene que buscar cuál es la voluntad de Dios en su vida. La voluntad de Dios no es un evento posible, sino una realidad presente. Si hoy no haces la voluntad de Dios, no sabrás cuál es Su voluntad mañana.

     Después de arrepentirte de tus pecados y recibir a Jesús como tu Salvador, debes considerar los cuatro pasos que están resaltados en Romanos capítulo doce para los que quieren saber la voluntad de Dios en sus vidas:

1. Saber la voluntad de Dios requiere hacer Su voluntad hoy (Romanos 12:1, 2).

     Las Escrituras hablan de la voluntad de Dios como algo que debemos hacer hoy, no como algo que pensamos hacer mañana. Tenemos que dejar el futuro en las manos de Dios.  Él está en control de nuestras vidas (Romanos 8:28; 1 Corintios 7:17-24). El preocuparse por las circunstancias de hoy es ir en contra de la voluntad de Dios. Este es un gran pecado que los judíos cometieron una vez tras otra en el desierto (1 Corintios 10:10).

     Esto es verdad también para el nuevo creyente. La voluntad de Dios comienza donde tú estás, aceptando las circunstancias en las que estás, tratando de crecer espiritualmente donde estás y sirviendo al Señor.

     Esto es verdad también para el soltero. Dios es el Autor del matrimonio y Él sabe bien quién debe ser tu cónyuge. 

     Esto es verdad también para el casado. No importa la condición espiritual de tu cónyuge, es la voluntad de Dios que tú le seas fiel a él o a ella (1 Corintios 7:12-17).

     Esto es verdad para los jóvenes. El joven tiene que dedicarse a servir a Dios durante su juventud y no esperar al futuro para hacerlo. Demasiados jóvenes malgastan su juventud, pensando que “más tarde” habrá una oportunidad.

2. Conocer la voluntad de Dios requiere dedicación (Romanos 12:1).  Presentar nuestro cuerpo como un sacrificio vivo a Dios es una decisión seria, es algo motivado por el amor a Dios.

     Es una decisión razonable puesto que es el propósito de la vida (Eclesiastés 12:13).

     Razonable porque la vida sin Dios es vanidad.

     Razonable porque produce grandes recompensas (Hebreos 11:24-27).

     Es una decisión personal.  No hace caso a ninguna otra persona. 

     Es una decisión diaria. Cada día presenta nuevos retos.

3. Conocer la voluntad de Dios requiere separación (Romanos 12:2). Dios es tres veces santo. Considera estos textos: Efesios 5:11; Tito 2:12; Santiago 4:4; 1 Juan 2:15-17.

     El mundo ha entrado en el hogar del creyente. Por eso el creyente tiene que rehusar el mundo en su vida y en su casa.

     En 2 Timoteo 2:22 hay un buen consejo. La separación es un asunto de protección espiritual y moral. La separación es un asunto del corazón. El creyente debe huir de cada tentación, soportarla y enfrentarla si fuera necesario.

4. Conocer la voluntad de Dios requiere transformación (Ro. 12:2), una transformación espiritual. Este es el único camino para obtener victoria sobre el sistema del mundo. Tal transformación proviene de una renovación de la mente por medio del uso de la Palabra de Dios, leyéndola y estudiándola día tras día (Sal. 119:9; Jn. 8:31, 32; 1 Pe. 2:2).

     La transformación espiritual viene por el poder del Espíritu Santo. Debemos ceder a Él en cada parte de nuestra vida. Esto es estar “controlado” por el Espíritu Santo (Gálatas 5:16, 17; Efesios 4:30; 5:18).

     Una transformación espiritual es un proceso. No llega en una noche. Viene con el tiempo y la dedicación. 

5. Conocer la voluntad de Dios requiere ministerio (Romanos 12:3-6). 

     En Romanos 12 vemos dos aspectos del ministerio:

(1) Un ministerio general (Romanos 12:9-21).

(2) Un ministerio específico (Romanos 12:6-8). (Fin)

 

El glorioso reino venidero de Jesucristo.

LECTURA: Salmo 72:1-7; 72:8-19.

INTRO: Si Jesús viene hoy para tomar a Sus redimidos y llevarlos al Tercer Cielo mientras en la tierra comienzan los siete años de la Gran Tribulación, después de estos siete años Él vendrá a establecer Su reino terrenal. ¿Qué pode-

Página 3    mos esperar durante ese tiempo?

1. Jesús reinará como el Hijo de David (Salmo 72:1, 20; 2 Samuel 7:10-16). Parte de esta profecía se refiere a Salomón, pero el resto habla de Jesucristo.

2. Jesús reinará con justicia y compasión (Salmo 72:2-4, 12-14). ¡Qué diferencia con respecto a como es hoy! No será con injusticia, corrupción, fraude, pobreza, falta de compasión, crimen sin castigo, etc.

3. Jesús reinará en paz (Salmo 72:3, 7, 13, 14; Isaías 2:4; 66:12). Véase Isaías 48:32.

4. Jesús reinará para siempre (Salmo 72:5, 17). El Reino Milenial será solo por mil años, pero el reino de Cristo no terminará (véase Apocalipsis 21 y 22).

5. Jesús reinará en el universo (Salmo 72:8-11; véase Zacarías 14:9, 16-19).

6. Jesús reinará absolutamente (Salmo 72:9-11). Será una dictadura divina. No habrá elecciones, ni “derechos del pueblo”, la Palabra de Dios será la Palabra final.

7. Jesús reinará en gloria y en prosperidad (Salmo 72:10, 15, 16, 19).

8. Jesús reinará en medio de la adoración (Salmo 72:15).  No será un “reino secular”, ni una “república” o una democracia humana. Solamente habrá adoración a Dios, como en Marcos 12:30, y se guardará el sábado (Isaías 66:23). (Fin)

 

Bosquejos maestros de la Biblia (IV parte).

(Tomados de “The Christian Life Bible”, Thomas Nelson Publishers, notas por Porter L. Barrington)

TEMA: Los nombres de Dios.

INTRO: La palabra Yahvé (hebreo YHWA) se usa en algunas versiones de la Biblia como “Jehová”, una palabra que no fue usada hasta el año 1520 cuando un traductor de las Escrituras, Galatinas, la inventó, usando una combinación de las letras de YHWA y las vocales de AONAI (Señor). Es mejor usar Yahvé, pues la significación parece ser “Él es”, similar al “Yo Soy” de Éxodo 3:14.
      El Nombre Yahvé comunica el hecho de que “Él es el Ser Eterno, Personal, Existente en Sí Mismo”. Además, las Escrituras revelan que Yahvé tiene los atributos de Santidad, Bondad, Justicia, Amor, Misericordia, y que Él es Omnipotente, Omnisciente y Omnipresente.
      El texto de Éxodo 6:2, 3 se puede leer: “Yo Soy Yahvé. Y aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob como Elohim Omnipotente, mas en mi Nombre Yahvé, no me di a conocer a ellos”.

I. Los nombres combinados de Yahvé revelan Su Persona y muestran:
1. Como Elohim (Dios) apareció para ayudar a Su pueblo en el A.T. en tiempo de necesidad.
(1) Que Él es el Autor de los “pactos” hechos con la nación de Israel, y que hoy los creyentes reciben todavía beneficios a través de ellos.
(2) Sus rasgos característicos se revelan en Jesucristo como el Yahvé eterno, quien salvaría a Su pueblo de pecado y haría un pacto nuevo con él (1 Corintios 11:25).
2. Yahvé-Jireh (Génesis 22:14), “Yahvé Proveerá”. Dios había prometido a Abraham que habría de llegar a ser una nación grande, y le mandó a salir de su país Ur cuando tenía 75 años de edad (Gé. 12:1,2). Abraham le obedeció.
(1) Unos veinticuatro años después Yahvé le prometió a Abraham un hijo, quien sería el heredero del pacto (Génesis 17:19).
(2) Cuando Isaac tenía unos doce años Yahvé probó a Abraham (Génesis 22:1-14). Ahora, nótese bien que:
A. Abraham confió y obedeció a Yahvé (Hebreos 11:19).
B. Yahvé no le falló a Abraham y proveyó un sacrificio.
C. Isaac, un símbolo de Jesucristo, sumiso a su padre, subió al monte por su propia voluntad.
D. Jesucristo, es el Cordero Verdadero de Dios (Juan. 1:29, 36; véase Juan 8:56; 1 Pedro 1:18, 19).
E. Aquel evento nos enseña que el creyente puede confiar en Yahvé en cualquier situación, para proveer en cada prueba de nuestra vida. Verdaderamente Elohim (Dios) es el Yahvé-Jirah, el Dios que provee.
III. Yahvé-Ropheka. Éxodo 15:26, “...yo soy Yahvé tu Sanador...”.
1. Después de muchos años en Egipto, Dios libró a los hijos de Israel y los llevó por el Mar Rojo destruyendo a sus enemigos en el agua (Éxodo 14:1-31). Luego, Israel entró en el desierto y no encontró agua. Al fin llegó a “Mara” (amarga) pero no pudo beber sus aguas porque eran amargas (Éxodo 15:22, 23). Los hijos de Israel comenzaron a quejarse contra Moisés y Yahvé les mostró un “árbol” para que lo tiraran en el agua y esta se convirtió en potable (Éxodo15:25). Allí Dios reveló Su nombre, “Yahvé-Ropheka” (Yahvé tu Sanador).

Hay varias lecciones:
(1) Verdaderamente, Yahvé es el Gran Sanador y puede sanar el cuerpo, el alma y el espíritu quebrantado del hombre (Isaías 54:5; 1 Pedro 2:24).
(2) El hombre puede sufrir heridas y aplicar remedios, pero la curación tiene que venir de Dios. Él usa muchos métodos, aun un árbol para curar el agua.
(3) Es importante notar que de la misma forma que Dios convirtió el agua amarga en dulce, también Jesucristo convirtió la “paga de muerte” en “vida eterna”, usando para esto un árbol (la cruz) (Hechos 5:30).
(4) Cuando Yahvé-Ropheka regrese a esta tierra otra vez, sanará todas las “aguas amargas” de este mundo (1 Tesalonicenses 4:13-18).
(5) Cuando el Señor convirtió el agua en vino (Juan 2:1-11) mostró la misma habilidad de obrar un cambio químico en un líquido. Su habilidad para sanar a los enfermos mostró que Él es el Gran Yahvé-Ropheka (Mateo 8:1-4).
IV. Yahvé-Nisi. Éxodo 17:15, “Yahvé es mi bandera”.

Después de ser librados de sus enemigos (Éxodo 17:8)            Página 4   Moisés edificó un altar y lo llamó “Yahvé-Nisi” (bandera, pendón, estandarte).

En aquel incidente podemos observar que:
1. De la misma forma que Aarón y Hur sostuvieron los brazos cansados de Moisés, cada creyente debe sostener los brazos del pastor, el evangelista, el misionero, y cada persona que esté predicando las Buenas Noticias (2 Timoteo 4:1-8; Efesios 4:11, 12).
2. Amalec es una ilustración de la carne en la vida del creyente, la naturaleza pecaminosa, el “hombre viejo”. La guerra de Amalec (la carne) en nuestra vida es continua hasta el fin de la vida misma, pero día tras día podemos confiar en nuestro Yavé-Nisi.
3. Isaías 11:12 habla del futuro después del regreso de Jesucristo y dice: “...y levantará pendón a las naciones, y juntará los desterrados... reunirá los esparcidos...”. Hermanos en Cristo, ¡qué promesa!
4. La cruz de nuestro Señor Jesucristo es nuestra “bandera” y nosotros debemos levantarla bien alto (Juan 12:32, 33; 1 Corintios 2:2).
5. Jesucristo se avergonzará de los “creyentes” que fallan en levantarlo como estandarte ante el mundo perdido (Marcos 8:38).
V. Yahvé-Salom. Jueces 6:24, “Yahvé es paz”.

Durante el período de los jueces (gobernadores) los madianitas pusieron a Israel en sujeción y le robaron sus cosechas. Yahvé llamó a Gedeón para ser el gobernador de la nación en la lucha contra los enemigos (Jueces 6:11-40). Gedeón hizo un altar a Yahvé y lo llamó: “Yahvé-Salom”, Yahvé de paz. En este capítulo podemos observar:
1. La presencia Santa, Todopoderosa de Dios. Era una experiencia aterradora para Gedeón ver un ángel (mensajero), una Teofanía (manifestación patente de Dios), o sea, Jesucristo.
2. Pero cuando Yahvé le dijo a Gedeón: “...paz a ti; no tengas temor...” esto lo animó. Véase Juan 4:27; Romanos 5:1; 14:17; Filipenses 4:7.
VI. Yahvé-Tsidkenu. Jeremías 23:6, “Yahvé-Justicia Nuestra”. Jeremías proclamó que Dios habría de levantar al Mesías (verso 5) y que “...Israel habitará confiado...” y que Su Nombre será “Yahvé-Tsidkenu”.
1. Pablo escribió años después de la “justicia” de Dios (Romanos 10:1-4).
2. En el futuro, durante el Reino de mil años, los judíos van a conocer a Jesucristo quien será su Justicia (Romanos 11:25-27).
3. El pecador no tiene ninguna justicia en sí mismo (Isaías 64:6; Salmo 14:2,3).
VII. Yahvé-Rohi. Salmo 23:1, “Yahvé, el Pastor”.

En este Salmo David afirmó que Yahvé-Rohi, guardó sus ovejas en el campo.
1. El creyente es una “oveja” de Dios quien puede confiar en su cuidado por fe (Juan 8:42, 44; 10:8, 11,16).

Bosquejos maestros de la Biblia (V parte).

TEMA: La soberanía de Dios.

INTRO: La soberanía de Dios es un término teológico bien establecido en las Escrituras y confirmado en todas Sus obras (Hechos 15:18). La soberanía de Dios no solo es un atributo, sino es Su prerrogativa (privilegio) fundada sobre Su Deidad eterna. Es decir, que nuestro Dios soberano tiene autoridad absoluta y derecho de dominio sobre toda Su creación, porque Él es el Creador que existe en Sí mismo (Génesis 1:1). Dios tiene el derecho soberano de hacer cualquiera cosa que le agrade (Salmo 115:3). A veces no parece que Dios esté en control de todas las naciones todo el tiempo, pero Su poder soberano es durante el presente y será durante la eternidad futura (Salmo 22:28; 50:1). Dios no solo es el Creador soberano (Él hizo todo lo que existe) sino también el Sustentador (Él guarda todas las cosas) de Su creación (Salmo 19:1, 2). Nuestro Dios soberano nunca duerme. Él está en control absoluto de todas las cosas y de todo ser humano. Por eso toda la potestad de las tinieblas, el pecado, Satanás y sus demonios, así como la maldad de la raza humana no pueden alterar el propósito de Dios.

I. Su soberanía definida (Génesis 17:1).

1. Es imposible para nuestra mente finita comprender completamente la soberanía de Dios. Cuando Él se le apareció a Abram le dijo: “Yo Soy Elohim (todo suficiente). Podemos conocer a Dios el “todo suficiente” como se nos revela en Su Palabra infalible (Deuteronomio 29:29). Solamente en la eternidad futura tendremos suficiente tiempo para entender todo lo que hay acerca del Dios soberano. Hasta entonces tenemos que estar satisfechos con “las cosas que son reveladas” y esperar aquella revelación completa de Su gloria.

2. Por eso, tratar de explicar la soberanía de Dios es tratar de explicar algo que es inexplicable. Mientras, debemos buscar en las Escrituras “las cosas que son reveladas” y que nos ayudan a entender Su soberanía, que Él tiene autoridad suprema y poder sobre el universo. Cualquier otra autoridad hoy es delegada (Mateo 28:18).

3. Debemos leer lo que Pablo escribió sobre la soberanía de Dios dijo en Romanos 11:33, 34.

4. También lea lo que Isaías escribió cuando comparó la soberanía de las naciones con la soberanía de Dios (Isaías 40:15).

II. La soberanía de Dios en acción (Habacuc 1:1-11).

1. Como muchos de los hijos de Dios, Habacuc no entendió cómo obró la soberanía de Dios. Él estaba frustrado y desconcertado. ¿Por qué Dios no ha corregido la corrupción en Judá? Y el profeta oró (véase el v. 2). Luego enumeró las maldades de Judá: violencia, iniquidad, opresión, tiranía, rivalidad, discordia, anarquía (véase v. 4).

2. Luego Dios le contesto en el v. 5. Sí, Dios es Soberano (Éxodo 3:13, 14). Él no está obligado a revelar el “qué” o el “por qué” de Sus obras, aun cuando pensamos que Él no esté obrando.

Página 5.  3. Pero Dios le reveló a Habacuc lo que estaba haciendo en los vs. 6-11 al usar a la nación impía de los caldeos para castigar a Judá. El pueblo de Judá se escandalizó y rechazaron creer en el profeta (3:2). Aquella oración estaba llena de emoción porque él no podía entender las acciones inusuales de Dios.

4. Cuando usted y yo gritamos: “¿Por qué, oh, Señor? la respuesta está en el Salmo 135:6. Véase 115:3. Sí, la soberanía de Dios está libre de imperfecciones, es absoluta.

III. La soberanía de Dios ilustrada (Jeremías 18:1-12).

1. En la hora más obscura del ministerio del profeta Jeremías, Dios le dio una visión de Su trono soberano (Jeremías 17:12). Su trono es el lugar de adoración y refugio. Sin esta verdad grande y consoladora, lo doctrina de la soberanía de Dios sería un hecho asombroso y espantoso y nosotros estaríamos viviendo en un temor constante. Pero ahora sabemos que aquel trono es “...el lugar del creyente, es un santuario, un refugio...”.  Un día los creyentes estarán en sus cuerpos glorificados donde Jesucristo está sentado con el Padre (Apocalipsis 3:21). También aquel lugar es llamado “...el trono de gracia...” en Hebreos 4:16 donde podemos encontrar protección de los poderes de Satanás, de sus demonios, de las tentaciones y deseos pecaminosos de la carne. Sí, de verdad, aquel trono es un trono “alto y glorioso”.

2. En Jeremías 18, con el fondo de la visión del trono soberano del capítulo 17, el profeta puede ahora entender la soberanía de Dios como se ilustra e interpreta en la casa del alfarero:

(1) Que Dios es soberano, que tiene autoridad ilimitada sobre todas las cosas, y que creó todas las cosas perfectas.

(2) Nótese el propósito de la soberanía de Dios: El alfarero estaba dándole forma a una vasija. Él tenía mucha experiencia. Había un propósito en su obra. Sabía bien lo que estaba haciendo, pero... su propósito fue estorbado cuando el barro se dañó en sus manos, no debido a su culpa, y tuvo que hacer otra (v. 4).

(3) Ahora la lección muestra la soberanía de Dios (v. 6). Dios, en Su gracia soberana, ha de hacer de Judá y de Jerusalén otra vasija nueva, pero ellos le rechazaron y Dios tuvo que enviarlos al cautiverio por setenta años. Con esta experiencia Él los formó de nuevo como Él quiso.

3. Dios es soberano sobre todas las naciones y los individuos del mundo. Él dispensa uno u otro juicio soberano o gracia soberana según Su justa naturaleza. Pero Dios nunca castiga o muestra gracia arbitraria, siempre tiene un propósito que es propio de Su carácter santo.

V. La soberanía de Dios y la salvación del alma del Lago de Fuego (Romanos 8:29, 30).

1. En esta porción profunda y difícil de las Escrituras encontramos cinco palabras que tenemos que tomar en el orden dado por el Espíritu Santo, si queremos entender la soberanía de Dios respecto a la salvación.

(1) “...a los que antes conoció...”, v. 28. La presciencia de Dios no es como nuestra presciencia humana que quiere decir: “conocer previamente”. Pero con Dios el curso entero de la historia, en cada detalle, es perfectamente claro.

A. Actualmente la presciencia de Dios es aun más activa. Las palabras usadas en hebreo y griego “conocer y saber de antemano” tienen una significación profunda (Génesis 18:19). Aquí Dios indica una relación especial que Él estableció entre Él y Abram, véase Jeremías 1:5.

B. Dios nos salva a nosotros por Su favor no merecido siendo que Él nos escogió antes de la fundación del mundo.

(2). “...también los predestinó...”. Las palabras “predestinación”, “elección” y “escogido” tienen significación similar en las Escrituras porque la predestinación está en tres partes:

A. Dios predestina naciones según Su presciencia. Y escogió la nación de Israel para cumplir Su propósito soberano (Génesis 12:1-3; Isaías 41:8, 9; Mateo 24:21-24).

B. Dios predestina individuos para su servicio según Su presciencia. Él escogió a Moisés para guiar la nación de Israel, Su nación escogida, fuera de Egipto (Éxodo 3:1-14). Cuando Dios tiene una obra para hacer Él escoge alguien para efectuar Su propósito soberano.

C. Dios predestina individuos para salvación eterna por el mismo principio, según Su presciencia. Esto quiere decir que Él, antes de la fundación del mundo, ha escogido, seleccionado, una cierta cantidad para que sean salvos y ocupen la Nueva Tierra por la eternidad.

(3) “...también llamó...”, v. 30. Presciencia y predestinación preceden el llamamiento. Dios, en la pasada eternidad, llamó a naciones, buenas y malas, para cumplir Su propósito soberano aquí sobre esta tierra. También llama a los elegidos al arrepentimiento y a la fe que es para la salvación de sus almas según Su gracia soberana (Efesios 1:4, 5; 2:6-10). El pecador escogido, elegido, no tiene que decidir si Dios le escogió siendo que hasta que el Espíritu Santo le llame, está muerto y no puede hacer nada, pero cuando el Espíritu Santo le hable, él responderá al llamamiento.

(4) “...también justificó...”. La presciencia, predestinación y el llamamiento preceden a la justificación. Ser justificado es ser declarado justo, correcto, derecho con Dios por fe en la muerte, sepultura y resurrección corporal de Dios el Hijo, Jesucristo, el Mesías prometido (1 Corintios 15:1-4). Dios, por medio de Su Espíritu, llama el pecador a salvación y aquel pecador responde por una fe que le ha sido dada por el Espíritu Santo. Luego Dios declara que aquel pecador arrepentido que ha aceptado la obra final de Jesucristo en la cruz por fe, es justificado, hecho correcto con Dios por la eternidad.

(5) “...también glorificó...”. No puede haber glorificación hasta que no haya presciencia, predestinación y llamamiento. La glorificación de los elegidos completa la redención del creyente. Nuestra salvación no será completa hasta el arrebatamiento del cuerpo (1 Juan 3:1, 2).

Página 6,  VI. La soberanía de Dios y la responsabilidad del hombre (Romanos 9:1-24).

1. La pregunta es: ¿Cómo puede Dios ser soberano mientras que el pecador es responsable de sus decisiones y acciones? Hemos mostrado que Dios no nos ha revelado Sus secretos y en el v. 16 leemos “...así que no depende (la misericordia de Dios) del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia...”. El pecador tiene que inclinar su corazón ante esta verdad y reconocer su inhabilidad de entender esto.

2. Porque el v. 18 dice: “...de manera que de quien quiere, (Dios) tiene misericordia, y al que (Dios) quiere endurecer, endurece...”, y en el v. 20: “...quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: Por qué me has hecho así?...”. Pablo hace claro que Dios es verdadero soberano y que nosotros somos responsables, pero puesto que no podemos entender esto tenemos que aceptar la invitación abierta que se le hace a todo el mundo: “Venid a Mí”, y cada elegido vendrá.

 

Bosquejos maestros de la Biblia (VI parte).

TEMA: Jesucristo, el Hombre que no puede ser imitado.

INTRO: Cuando Jesucristo estaba terminando Su ministerio los sacerdotes enviaron sus soldados a detenerlo pero estos regresaron sin Él, véase Juan 7:45, 46.

     Jesucristo tuvo cualidades de integridad moral y justicia divina que lo hicieron ser una Persona diferente. Diferente de los demás hombres, diferente de los rabinos, diferente de los profetas.

     Sus afirmaciones sobrepasaron las de los rabinos. Sus enseñanzas mostraron verdad y piedad. Su santidad fue incesante. Su compasión genuina.

     Su entendimiento de la Ley de Moisés a los doce años de edad asombró a los mismos rabinos (Lucas 2:42, 46, 47). Vivió una vida llena de oración. Hizo señales y milagros más allá de los de Elías y Eliseo y, sin embargo, fue un Hombre humilde.

     Era un Hombre inimitable, separado de todos los demás hombres. Era el único que poseía las credenciales del Mesías prometido, las cuales mostró por medio de Su carácter moral perfecto. Fue el Mesías prometido y Sus palabras, hechos y manera de vivir autenticaron Su misión divina y Su oficio (Juan 1:10, 12, 14; Marcos 1:22).

     Examinemos ahora algunas de las maneras en las que Jesucristo fue inimitable, las cuales lo distinguieron de todos los demás que dicen ser “el mesías”.

I. Jesucristo fue inimitable en Su Persona (Hebreos 1:1-13). Estos versículos proclaman la unicidad de Jesucristo como el Hijo de Dios, el Mesías, el Dios-Hombre cuyo advenimiento ha sido profetizado por los profetas del A.T. Los textos en el libro de Hebreos revelan la gloria de Su deidad al mostrar citas del A.T. Muestran Su superioridad incluso sobre los mensajeros (ángeles) de Dios (He. 1:4, 5, 7, 13).

1. V. 1. En el pasado, Dios el Padre se ha comunicado frecuentemente con la raza humana de varias maneras. Pero ahora, Jesucristo es el mensaje completo y final del Creador al mundo perdido (Mateo 17:5).

2. V. 2a. Jesucristo, el Dios-Hombre, es el Heredero del universo entero, y cada creyente es un co-heredero con Él, véase Romanos 8:17.

3. V. 2b. Con Dios el Padre y con Dios el Espíritu Santo, Jesucristo fue el co-creador de todas de las cosas que existen (Juan 1:3; Col. 1:16).

4. V. 3a. Jesucristo es la efusión de la gloria del Padre y expresa el carácter perfecto de Dios. Dios el Padre, Jesucristo el Hijo, y el Espíritu Santo son uno en esencia (Juan 10:30).

5. V. 3b. Jesucristo, el Dios-Hombre, sostiene el universo entero utilizando todo Su poder (autoridad) sobre la creación porque Él es soberano (Mateo 28:18).

6. V. 3c. Jesucristo el Dios-Hombre, es el único Salvador de las almas del Lago de Fuego (Hechos 4:12), habiendo sufrido la pena de muerte por los pecados de todos los elegidos (Isaías 53:1-3).

7. V. 3d. Jesucristo, el Dios-Hombre, es el único Mediador entre el Dios tres veces Santo y el hombre pecador (1 Timoteo 2:5). Jesucristo, como nuestro Sumo Sacerdote, intercede por el creyente estando sentado a la diestra del Padre (Hebreos 4:14-16).

II. Jesucristo fue inimitable en Su nacimiento (Lucas 1:26-35). Adán, el primer hombre, no nació sino que se formó del polvo de la tierra. La primera mujer, Eva, tampoco nació, sino que se formó a partir de la carne del hombre. Todos los demás seres humanos nacieron de padres humanos con la excepción del Dios-Hombre, que no tuvo un padre humano. Fue concebido fuera de la semilla pecaminosa de la raza humana caída. Tuvo una naturaleza humana perfecta y sin pecado (Juan 1:14; 1 Timoteo 3:16). No solo Su concepción fue inimitable, sino que las circunstancias de Su nacimiento también fueron inimitables.

1. Nació de una mujer virgen como había sido profetizado por Isaías 700 años antes (Isaías 7:14; Mateo 1:22, 23). Hay que notar que las palabras en Mateo 1:16 “...de la cual...” son femeninas singulares en el griego, lo cual indica que Jesús el Cristo fue el producto de María solamente, y que José no tuvo parte en su concepción.

2. Jesucristo es el Dios encarnado (nacido en carne). Isaías le llamó “Emmanuel” (Dios con nosotros) que quiere decir que Él es Dios, pre-existente y eterno, pero nacido en forma humana.

3. Nació en Belén como había sido profetizado por Miqueas 700 años antes (Miqueas 5:2; Mateo 2:4-6).

4. Su nacimiento fue anunciado por mensajeros enviados del Tercer Cielo (Lucas 1:26; 2:9-11).

5. Su nacimiento ocurrió unas semanas después del nacimiento de Juan el Sumergidor, anunciado por Gabriel como   Pág. 7  el precursor del Mesías (Lc. 1:11-19; Jn. 1:6, 7, 23).

6. Nació como Hombre, compartiendo la suerte de los seres humanos. Nació en pobreza, bajo condiciones rústicas (Lucas 2:7), pero aunque nació humildemente los astrólogos, hombres de renombre, vinieron a adorarle (Mt. 2:2, 9-11).

7. Su nacimiento fue señalado por un astro único, el cual guió a los astrólogos al lugar del nacimiento (Mt. 2:1-7).

8. Luego, una multitud de mensajeros cantaron alabanzas acerca de Su nacimiento (Lucas 2:8-16).

9. Satanás preparó un asesino para matar al Niño (Mateo 2:13-18).

10. Su nacimiento fue aclamado por dos personas santas, Simeón y Ana (Lucas 2:25-38).

11. Antes de Su nacimiento el mensajero dijo Su nombre, “Jesús” (Yahvé salva) (véase Mateo 1:21). Esto anunció el propósito de Su primera venida.

III. Jesucristo fue inimitable en Su ministerio (Mr. 1:21-28). Predicó con una autoridad absoluta y fue reconocido, tanto por Sus seguidores como por los fariseos, como distinto a los rabinos.

1. Fue el más grande Maestro que ha vivido. Su “Sermón del Monte” (Mateo 5-7); Su “Oración Modelo” (Mateo 6:9’13); Su “Discurso” (Mateo 24-25); y Sus “Parábolas”, como la de Lucas 10:25-37, no han podido ser igualadas por ningún otro maestro.

2. Hizo grandes milagros (Marcos 6:35-44):

(1) Alimentó miles de personas de una vez.

(2) Calmó el mar.

(3) Hizo que los peces entraran en la red.

(4) Sanó muchos enfermos.

(5) Caminó sobre el mar.

(6) Expulsó demonios.

(7) Resucitó a los muertos.

(8) Convirtió el agua en jugo de uva.

3. Unos dijeron que Él era el profeta Elías (Lucas 9:8), pero Él fue más grande que Elías.

4. Jesucristo fue el gran Sanador:

(1) Sanó a los ciegos (Juan 9:30-33).

(2) Abrió los oídos del sordo.

(3) Hizo caminar a los cojos.

(4) Limpió a los leprosos (Mateo 11:5).

(5) Sanó al paralítico (Mateo 4:24).

5. Jesucristo dijo que Él era el Mesías, una afirmación que nadie ha hecho en el pasado (Juan 5:19-30).

6. Dijo que igual que el Padre, Él tiene poder para dar la vida y que ha de ser el Juez final de todo ser humano.

7. Fue Santo en lo absoluto y sin pecado en Su persona, Sus acciones y Sus normas (Juan 8:46; Mateo 27:24).

8. Fue Amigo de los pecadores, ofreciéndoles salvación del tormento eterno (Lucas 7:44-50; nótese 7:31).

9. Su ministerio cumplió las profecías mesiánicas del A.T. (Lucas 4:16, 22). Declaró que por la predicación de las Buenas Noticias Él cumplió la profecía de Isaías 61:1 (compárese Zacarías 9:9 con Marcos 11:7-11; Isaías 53:3).

IV. Jesucristo fue inimitable en Su muerte (Juan 19:16-30). Aunque sufrió la más grande indignación pública, también sufrió las agonías físicas. Su comportamiento al morir testificó esto durante casi 2000 años: “...verdaderamente este Hombre era justo...” (Lucas 23:47).

1. Como Mesías murió por los pecados de los elegidos (Salmo 22; Isaías 52:13 – 53:12; Zacarías 12:10).

2. Profetizó Su propia muerte y el propósito de esta (Marcos 10:45; Mateo 16:21).

3. Murió como el “Cordero de la Pascua”, derramando Su sangre inocente por los pecados de los elegidos (Juan 1:29). En el martirio de Su cuerpo y el derramamiento de Su sangre cumplió la obra de aquel cordero (1 Co. 11:24, 25).

4. Murió voluntariamente (Jn. 10:17, 18; Mt. 26:32-34).

5. En la muerte Dios el Padre le volvió el rostro cuando Él, siendo inocente, cargó sobre Su cuerpo todos los pecados de los elegidos (Mateo 27:46; 2 Corintios 5:21).

6. En Su sufrimiento Jesucristo le pidió al Padre que perdonara a Sus enemigos (Lucas 23:34).

7. Su conducta en la cruz hizo que aquel ladrón se arrepintiera y lo aceptara como su Salvador (Lucas 23:34-43).

V. Jesucristo fue inimitable en Su resurrección (Juan 20:1-31; véase Juan 10:17).

1. Entre todos los “líderes” de las religiones del mundo, Jesucristo es el único que resucitó de Su tumba (Ro. 1:4).

2. Él resucitó según las profecías del A.T. (Salmo 16:10; Salmo 22; Isaías 52:13 – 53:12).

3. Él profetizó Su resurrección (Mateo 16:21).

4. Él resucitó de entre los muertos, aunque Sus enemigos habían sellado la tumba y puesto una guarnición para custodiarla (Mateo 27:62-66).

5. Después de Su resurrección le apareció a una mujer (Jn. 20:11-18), y luego se les apareció varias veces a los creyentes durante cuarenta días (Jn. 20:19-29; 1 Co. 15:3-9).

6. Resucitó en el primer día de la semana. Los creyentes han tomado ese día como día de descanso y adoración.

VI. Jesucristo fue inimitable en Su ascensión (Hch. 1:1-9). Enoc ascendió al Tercer Cielo sin morir. Elías también. Cuarenta días después de Su resurrección Jesucristo, por Su propio poder, ascendió al Tercer Cielo habiendo hecho la promesa de que regresaría.

1. Su ascensión mostró la aceptación por el Padre del ministerio y la muerte de Su Hijo.

2. Jesucristo no desapareció en el espacio sino que entró en la presencia de Su Padre en el Tercer Cielo.

3. Antes de partir, le mandó a Sus discípulos que continuaran la obra que Él había iniciado (Hch. 1:8; Mt. 28:18-20).

4. Él ascendió al Tercer Cielo para ser el Sumo Sacerdote de los creyentes (Hebreos 4:14-16) y para interceder por ellos (Hebreos 7:25; 8:1).

VII. Jesucristo será inimitable en Su regreso (Mt. 16:27). Cuando vino la primera vez los mensajeros anunciaron Su Página 8   nacimiento (Lc. 2:7-14; He. 1:6). Pero cuando Él regrese (la segunda etapa) para establecer Su reino de mil años, los mensajeros estarán con Él (Mateo 24:29-31).

1. En Su regreso (la primera etapa) Él vendrá por los redimidos (1 Ts. 4:16, 17; véase 1 Ts. 5:2; Mt. 24:36, 42-44).

2. En Su regreso (la segunda etapa) Él vendrá con los redimidos para comenzar Su reino terrenal de mil años y:

(1) Quitar y destruir las fuerzas de maldad.

A. El anticristo (2 Tesalonicenses 2:8).

B. El falso profeta (Ap. 13:1-18).

C. Los ejércitos de los enemigos (Ap. 19:17-21).

D. Los que hacen maldad (2 Ts. 1:7-9).

E. Satanás (Ap. 19:11 – 20:14).

(2) Recatar a los que hayan sido redimidos durante los siete años de la Gran Tribulación (Mateo 24:22, 29-31).

(3) Redimir a los elegidos de la nación de Israel (Zacarías 12:9 – 13:1).

Conclusión: Lucas 21:26. (Continuará)

 

Presentaciones no escriturales del Evangelio (fin).

(Por David Cloud. Traducido por Ulises Velázquez)

3. Una presentación positiva. Errando en establecer un fundamento apropiado sobre la santidad de Dios y la pecaminosidad del hombre.

     El libro de Romanos fue escrito para presentar el evangelio del Señor Cristo Jesús sistemáticamente. El amor de Dios no se menciona sino hasta el capítulo cinco. Los primeros tres capítulos establecen el fundamento del evangelio, presentando la absoluta santidad de Dios y su odio por el pecado, y la corrupción moral de la raza humana. Solo cuando este fundamento crucial se establece, el Espíritu Santo explica el regalo de la salvación de Dios en Cristo Jesús. Vemos esta presentación en la totalidad de la Biblia. Comienza con la ley de Dios y termina con el evangelio de Dios. La ley fue dada para mostrarle al hombre su pecado y necesidad de salvación. “De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe” (Gálatas 3:24). Predicar el evangelio de forma tal que la santidad de Dios y Su odio por el pecado se minimicen o ignoren, y Su amor se exalte y no se defina claramente, es pervertir el evangelio.

     Un ejemplo de esto son las “Cuatro Leyes Espirituales”, escritas por Bill Bright, fundador del Campus Crusade for Christ. Estas “cuatro leyes” suponen presentar el evangelio. La ley número uno es: “Dios te ama y tiene un plan maravilloso para tu vida”. Mientras que es cierto que Dios ama al pecador y que Cristo murió para que pudiera ser salvo, no es verdad que Dios tenga un plan para cada pecador perdido. Su plan para los pecadores perdidos que rechazan a Cristo es ponerlos en el Infierno eterno. ¡Eso no es muy maravilloso! ¿Por qué no comenzó el Apóstol Pablo con una presentación tipo Campus Crusade cuando presentó el evangelio en el libro de Romanos? ¿Por qué no encaminó a la gente de Atenas de esa forma (Hechos 17)? Por el contrario, él explicó la santidad de Dios y el juicio venidero, y les demandó que se arrepintieran de su idolatría y pecado.

4. Una presentación orientada a la necesidad. Errando en hacer distinción entre la salvación genuina y la mera reformación ritual.

     Una cuarta forma de presentación pervertida del evangelio, es el presentarlo meramente como una forma de solución a las necesidades humanas. El movimiento de la “Psicología Cristiana” es, muy a menudo, culpable de promoverla por causa de su enfoque orientado a las necesidades en asuntos bíblicos. Los individuos exponen al consejero sus necesidades: problemas matrimoniales, adicciones de alcohol o drogas, soledad, etc., esperando ayuda para resolver estos aspectos. El consejero presenta un plan sencillo de evangelio sin enfatizar en el arrepentimiento, y anima al individuo a “recibir a Cristo”. Me temo que con mucha frecuencia los individuos en este contexto solo hacen una oración, y luego van a través de un ritual religioso con la meta de recibir la ayuda de Dios para sus problemas cotidianos. Esto no es arrepentimiento ni fe o sentido de salvación. Los idólatras de Tesalónica mostraron fe en un sentido bíblico y de salvación. Los idólatras de Tesalónica demostraron verdadera salvación cuando se “convirtieron de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero” (1 Ts. 1:9). Este fue el artículo genuino. Esa gente no solo quería la ayuda de Dios en una forma y sentido terrenalmente temporal. Estaban listos para convertirse de sus perversas obras y hacer al Dios de la Biblia el Señor de sus vidas.

     Existe siempre el peligro de que la persona muestre interés en el Evangelio, simplemente para resolver algún conflicto personal en su vida. Vemos esto muchas veces en nuestro ministerio de cárceles. El hombre y la mujer tienen problemas profundos. Experimentan serias fallas en sus vidas. Vienen a nuestros estudios de la Biblia y parecen interesados en el evangelio, pero, muy a menudo, lo que están buscando no es una relación correcta con el Dios Todopoderoso, sino un “arreglo” para sus problemas terrenales. Quieren un programa de 12 pasos, o un “amuleto de la suerte”, o algo por el estilo que pueda darles éxito en la vida, pero no quieren arrepentirse de su iniquidad ante Dios y rendir sus vidas a Su autoridad y confiar exclusivamente en Cristo para su salvación.

     Es imposible para un ganador de almas diligente, el evitar algunas falsas conversiones y profesiones vacías. El corazón humano es engañoso sobre todas las cosas y perverso (Jeremías 17:9). Siempre habrá esos que simulan un deseo de recibir a Cristo, esos que quieren reformarse pero que no quieren arrepentirse. Debemos evitar cuidadosamente las presentaciones no escriturales del evangelio que puedan multiplicar este triste problema. (Fin)

Página 9    La fe y las obras (III parte).

TEMA: La gracia barata.

LECTURA: Efesios 2: l-10.

INTRO: Los que sostienen la enseñanza popular de una “salvación fácil” (sin arrepentimiento ni cambio de vida) están confundiendo lo que las Escrituras dicen en relación con la salvación genuina (Tito 2:11.14).

I. ¿Qué quiere decir la palabra “gracia”? El quid del asunto es la idea de “un favor divino” como en Gn. 6:8.

1. Gracia no es una cualidad inactiva, sino un principio activo (Tito 2:11-13).

2. Gracia es el iniciativo soberano de Dios dado a los pecadores (Efesios 1:5, 6), no es un evento de solo una vez en la experiencia de los creyentes (Romanos 5:2).

3. La vida cristiana entera está motivada y habilitada por “gracia” (Hebreos 13:9; véase 2 Pedro 3:18).

4. Gracia es la influencia libre de Dios operando en las vidas de pecadores inmerecidos.

5. Gracia es un atributo de Dios (Salmo 112:6; véase Joel 2:13; 1 Pedro 5:10; Juan 1:14; Hebreos 10:29).

6. Es un “don” o “regalo” de Dios (Stg. 4:6; Juan 1:16).

7. Pablo mostró la diferencia entre “gracia” y “ley en Romanos 4:16; 5:20; 6:14, 15; Gálatas 2:21; 5:4.

8. La gracia no anula las demandas morales de la ley de Dios, sino que cumple la rectitud de aquella ley (Romanos 3:31; 5:21; 6:1, 2, 14, 15).

9. Hay dos extremos a ser evitados en este asunto de la gracia de Dios:

(1) Ten cuidado en no anular la gracia por usar el legalismo (Gálatas 2:21).

(2) Ni corromperla por el desenfreno (Judas 4).

II. Hay dos clases de gracia:

1. Gracia “común”, lo que le es dado a la humanidad en general. Lo que refrena la expresión llena de pecado y que impone represión en la conducta del hombre (Mateo 5:45).

2. Gracia “especial”, o sea, la gracia salvadora, una obra irresistible de Dios que libra al pecador de la pena y poder de pecado por una obra interior hecha por el Espíritu Santo. (En lo adelante cuando usemos la palabra “gracia” estaremos hablando de la “gracia especial”, es decir, la “gracia salvadora”)

(1) La gracia salvadora reina (Romanos 5:21).

(2) La gracia salvadora salva (Romanos 8:29, 20).

(3) Cada paso del proceso de salvación es controlado por la “gracia especial” (1 Co. 1:4; 2 Co. 6:1; Gá. 2:21).

(4) La gracia es eficaz.

A. La enseñanza de una “salvación fácil” niega la “gracia eficaz”. La “gracia” descrita en tal enseñanza no lleva a cabo su propósito puesto que las partes más importantes de la salvación: el arrepentimiento, la sujeción a Dios, y la santidad, aspectos opcionales de la experiencia cristiana, son responsabilidad del individuo y no del Espíritu Santo.

III. Gracia soberana. Claro, la soberanía de Dios es el punto principal en esta controversia porque, después de todo, es Dios quien ofrece la salvación. Igual sucede con la redención, es ciento por ciento Su obra. Por eso Dios es soberano en el ejercicio de Su gracia. Dios no está sujetado a la voluntad humana (Romanos 9:15, 16).

1. ¡Entiéndame bien! El pecado no está inactivo en el proceso de la salvación, ni la gracia soberana fuerza al pecador a creer en contra de su voluntad. La gracia no es coerción, sino una transformación del corazón. La gracia lleva al pecador a confiar completamente en la obra final de Jesucristo y luego a obedecerle.

2. Las Escrituras dejan claro que cada aspecto de la gracia de Dios es soberano.

(1) Dios supo de antemano y predestinó a los que serían elegidos (Romanos 8:29).

(2) Dios llama a que el pecador venga a Él (Romanos 8:30).

(3) Dios atrae aquella alma a Jesucristo (Juan 6:44).

(4) Es Dios quien realiza el nuevo nacimiento (Juan 1:13; Santiago 1:18).

(5) Es Dios quien lleva al arrepentimiento (Hechos 11:18).

(6) Es Dios quien da la fe salvadora (Ro. 12:3; Hch. 18:27).

(7) Es Dios quien justifica (declara correcto) al pecador (Romanos 3:24; 8:30).

(8) Es Dios quien lleva a los redimidos a hacer “buenas obras” (Efesios 2:10).

(9) Es Dios quien glorifica al creyente (Romanos 8:30).

A. En ninguna parte del proceso de salvación la gracia de Dios queda frustrada por una falla humana, ni depende los méritos humanos, ni es dominada por esfuerzos humanos (Romanos 8:30-32).

B. No hay nada en el pecado que desee una relación con Dios o sea capaz de responder en fe (Romanos 3:10-18).

IV.Porque por gracia sois salvos” (Efesios 2:8).

1. En el libro escrito a la asamblea de Éfeso, el punto central de Pablo es la soberanía de Dios en la salvación de los elegidos. En el capítulo uno:

(1) Dios los escogió, v. 4.

(2) Dios los predestinó, v. 5a.

(3) Dios garantizó su adopción, v. 5b.

(4) Dios les otorgó Su gracia, v. 6.

(5) Dios los redimió, v. 7a.

(6) Dios los perdonó, v. 7b.

(7) Dios les otorgó las riquezas de Su gracia, v. 7c, 8.

(8) Dios les reveló Su voluntad, v. 9.

(9) Dios les dio una inherencia, v. 11a.

(10) Dios les garantizó la glorificación, vs. 11b, 12.

A. En resumen, véase Efesios 1:3. Todo esto es la obra de la gracia soberana de Dios. No se hizo porque hubiera algo bueno en el pecador, sino “según el puro afecto de Su voluntad”, vs. 5, 9, 11.

2. El punto central de estos versículos está en la obra de Dios de salvar al pecador porque no hay obras humanas que puedan ser consideradas (Efesios 2:8, 9).

Pág. 10  3. Los versículos de Efesios 2:1-10 describen nuestro pasado, presente y futuro como creyentes en Cristo Jesús:

(1) Qué éramos, vs. 1-3.

(2) Qué somos, vs. 4-6, 8, 9.

(3) Qué seremos, vs. 7, 10.

4. Este pasaje es como un folleto de salvación:

(1) La salvación es de pecado (Efesios 2:1-3).

(2) La salvación es por amor, v. 4.

(3) La salvación nos da vida, v. 5.

(4) La salvación es para la gloria de Dios, vs. 6, 7.

(5) La salvación es por fe, vs. 8, 9.

(6) El propósito de la salvación es producir “buenas obras, v. 10.

V. Salvación de pecado (Efesios 2:1-3). Aquí podemos ver la depravación total y la condición perdida del pecador (Romanos 6:23).

1. Los que viven aparte de Dios son los ingratos, muertos, son cadáveres espiritualmente, incapaces de entender la gravedad de su situación, están sin vida (1 Timoteo 5:6).

2. La depravación total no quiere decir que cada persona sea corrupta y mala. Lo que quiere decir es que la raza humana es corrupta y que el pecado ha tocado cada uno de sus aspectos. Por eso, todos están muertos espiritualmente (véase Efesios 2:2; 1 Juan 5:19).

(1) Satanás es su príncipe (Juan 12:31).

(2) Satanás es su padre (Juan 8:44).

(3) Son hijos de ira (Efesios 2:3).

(4) No son “hijos de Dios” hasta que hayan sido nacidos de nuevo (Romanos 5:10; 8:7; Santiago 4:4).

3. El propósito del Espíritu Santo en Efesios 2:1-3 no es el de mostrar cómo viven los incrédulos, sino recordarnos cómo vivía el creyente antes de su salvación.

4. La salvación es por el amor de Dios (Efesios 2:4, 5).

(1) Todo el mundo merece el castigo eterno en el Lago de Fuego, pero Dios ha elegido a algunos para ser salvos y nadie sería salvo fuera de la gracia soberana de Dios.

(2) Lo que le impide al pecador reconciliarse con Dios no es la falta de misericordia de Dios sino el pecado en su vida.

5. La Salvación da vida (Efesios 2:5). La transacción salvadora comienza en el momento que Dios le da vida espiritual al pecador muerto. Tal persona no puede hacer nada porque está pasiva (Juan 6:44).

(1) Pero, al ser nacido de nuevo, el creyente ya tiene vida de Dios (Romanos 6:4).

(2) Ya en ese momento el creyente desea cosas espirituales (1 Corintios 2:10-16).

(3) Ha llegado a ser participante de la naturaleza divina (2 Pedro 1:4).

(4) Busca las cosas de arriba (Colosenses 3:2).

6. Ahora, esta vida nueva está en Cristo Jesús (Ef.2:6).

(1) Él es nuestra vida (Colosenses 3:4).

(2) Vivimos con Él (Romanos 6:8b).

(3) Vivimos en la semejanza de Su resurrección (Ro. 6:5).

(4) Él vive en nosotros (Gálatas 2:20).

7. La salvación es para la gloria de Dios (Efesios 2:6, 7).

(1) Tiene un propósito (Romanos 9:23).

(2) Produce nuestra ciudadanía en los cielos (Filipenses 3:20; Efesios 2:19).

(3) Ya no somos hijos de ira, sino hijos de Dios (Juan 1:12; 1 Juan 3:1).

(4) Como pecadores estuvimos bajo el reino de pecado y de la muerte (Efesios 5:2), pero ya somos seguidores de Jesucristo.

(5) Fuimos “hijos de ira” (Efesios 2:3) e “hijos de desobediencia”, v. 2, pero ahora estamos vivos en Cristo Jesús (Efesios 2:5, 6).

(6) El último propósito de Dios en la salvación del pecador es el de exaltar Su gracia soberana (Efesios 2:7).

VI. La salvación es por fe (Efesios 2:8, 9). La fe es nuestra respuesta, no la causa de la salvación puesto que la salvación es un don de Dios.

1. La fe es don de Dios (Juan 6:65; Hechos 3:16; Filipenses 1:29; 2 Pedro 1:1).

2. La salvación “no es por obras” (Efesios 2:9). No debe contrastarse “fe” con “arrepentimiento”, ni “fe” con “compromiso”, ni “fe” con “entrega”. El contraste es entre la gracia divina y el mérito humano.

3. Es decir, que ninguna fuerza humana puede producir la salvación del alma del infierno (Romanos 3:20; Gálatas 2:16; Romanos 3:27; 4:5; 1 Corintios 1:31).

VII. La salvación genuina produce “buenas obras” (Ef. 2:10).

1. Las obras humanas no tienen ninguna parte en la obtención de la salvación, pero son esenciales si el creyente ha de vivir la vida cristiana (2 Corintios 9:8; Tito 2:14).

 

La fe y las obras (IV parte).

TEMA: La necesidad de predicar el arrepentimiento.

LECTURA: Lucas 13:1-5.

INTRO: ¿Sabe que la Gran Comisión demanda que prediquemos el arrepentimiento? Véase Lucas 24:47. Leyendo el Libro de los Hechos de los Apóstoles uno puede ver que el mensaje de la primera asamblea contenía arrepentimiento. Las Escrituras son claras: el arrepentimiento es el quid de las Buenas Noticias. Si uno no está predicando el arrepentimiento, no está predicando el evangelio. Hermanos, si fallamos en volver a los pecadores de su pecado, no estamos comunicando las Buenas Noticias como hicieron los apóstoles.

     Hoy, en vez de exhortar al pecador a dejar su pecado, el llamamiento solamente es a “recibir a Jesucristo”. Tal llamamiento hace al pecador soberano y pone a Jesucristo a disposición de este.

I. El arrepentimiento es el debate entre la salvación a través Página 11 del señorío de Jesucristo y la “salvación fácil”.

1. El arrepentimiento es algo interior. Si es genuino, pídale a Dios que perdone al pecador, lo limpie del pecado y lo preserve del juicio final (Lucas 18:13).

2. El arrepentimiento no es una reformación de su comportamiento, sino un cambio de corazón con propósito que resulta en un cambio de conducta.

3. Como la fe, el arrepentimiento tiene ramificaciones intelectuales, emocionales y volitivas:

(1) Intelectual: un cambio de vista, un reconocimiento de pecado que conlleva a un sentimiento de culpa personal.

(2) Emocional: un cambio de sentimiento que manifiesta en el pecador dolor por los pecados cometidos contra el Dios Santo, Santo, Santo.

(3) Volitivo: un cambio de propósito, una disposición a buscar el perdón y la limpieza.

II. El arrepentimiento en las Escrituras:

1. El dolor por los pecados no produce por sí solo el arrepentimiento (Mateo 27:3). Tampoco la penitencia, una actividad hecha para obtener perdón.

2. El arrepentimiento no es solo un asunto intelectual. Sí, Judas “cambió su mente” pero no dejó su pecado. El arrepentimiento no es un cambio mental, sino un cambio de corazón. Es una respuesta interior, no una actividad externa. Si es genuino sus frutos serán evidentes (Lucas 3:8).

3. A veces se dice que el arrepentimiento y la fe son como las dos caras de una moneda, y que la moneda se llama “conversión”. La persona arrepentida deja el pecado y viene a Jesucristo, abrazando la fe como la única esperanza de salvación.

4. La fe y el arrepentimiento son conceptos distintos que no pueden ocurrir independientemente uno del otro, no es posible separarlos (Isaías 55:1-13). En estos versículos podemos ver los dos “lados de la moneda”:

(1) La fe, v. 1.

(2) La aceptación, v. 2.

(3) La atención, v. 3.

(4) La búsqueda, v. 6.

(5) El arrepentimiento, v. 7.

III. El arrepentimiento en los cuatro Evangelios:

1. Los oponentes de la salvación que reconocen la soberanía de Jesucristo dicen que el arrepentimiento no se halla en los Evangelios. Pero, aunque la palabra no se usa, el tema del arrepentimiento está tejido y forma parte de toda la textura.

(1) Es sugerido en Juan 3:3, 5, 7.

(2) Es el punto de la ilustración del A.T. en Juan 3:14, 15.

(3) En Juan 4:28, 29 aquella mujer se arrepintió.

(4) Está implícito en Juan 3:14-21; 10:26-28; 12:24-26.

2. Decir que en el Evangelio de Juan la salvación es por una fe que excluye el arrepentimiento es un error, porque aunque Juan no usó la palabra como verbo, los verbos que usó son aún más fuertes. Nótese que el verdadero creyente:

(1) Amó la luz (Juan 3:9).

(2) Vino a la luz, 3:20, 21.

(3) Obedeció a la luz, 3:36.

(4) Practicó la verdad, 3:21.

(5) Adoró en espíritu y en verdad, 4:23, 24.

(6) Honró a Dios, 5:22-24.

(7) Hizo buenas obras, 5:29

(8) Amó a Dios, 8:42.

(9) Siguió a Jesús, 10:26-28.

(10) Guardó los mandamientos, 14:15.

A. Todos estos textos presuponen el arrepentimiento, el compromiso y la obediencia. Juan se aseguró de mostrar en su descripción que una conversión genuina es un cambio total de posición.

3. El Evangelio de Juan muestra que el ministerio del Espíritu Santo de Dios es convencer al pecador de su pecado (Juan 16:8-11).

4. El arrepentimiento está presente en todos los escritos de Juan puesto que el sujeto aunque no se explica está implícito. Juan mostró que Jesucristo es Dios (1:1-18; 5:18; 12:37-41) y los lectores entienden esto. Por eso, si Jesucristo es Dios, tenemos que recibirle como Dios (Juan 1:12) y nuestro primer deber es a venir a Él en arrepentimiento (Lucas 5:8).

IV. El arrepentimiento fue el tema en la predicación de los apóstoles.

1. Pedro concluyó su mensaje aquel día de la fiesta con un llamamiento a arrepentirse (Hechos 2:36-38). No se mencionó la “fe” porque la “fe” estaba implicada en el llamamiento (Hechos 10:41-48).

2. Hay algo parecido en Hechos 3:19.

3. En Hechos 11:18 es obvio que aquella asamblea de Jerusalén entendió que el arrepentimiento es necesario para ser salvo.

4. En Hechos 16 no hay mención del arrepentimiento, pero nótese que el carcelero entendió el costo de creer en el Mesías (Hch. 16:23, 24) y, obviamente, fue instruido en dejar su modo de vida. Al oír las Buenas Noticias se arrepintió y aceptó a Jesucristo como su Salvador (vs. 33, 34).

5. No debemos olvidar la predicación de Pablo en el libro de los Hechos 17:30; 20:20, 21; 26:19, 20. (Continuará)

 

LECCIÓN 1: LA SALVACIÓN.

 (Por Alfonso Alvizú Cantera)

     ¿Qué sucedió cuando acepté a Cristo como mi Salvador personal?” ¿En qué consiste mi nueva relación con Dios?

    Tu decisión de confiar en Cristo Jesús como tu Salvador personal es la más grandiosa decisión que pudiste haber tomado. No obstante, es poco probable que entiendas el verdadero significado de lo que ha acontecido en tu vida como resultado de esa decisión. El propósito de esta lección es el de explicarte brevemente lo que sucedió cuando reciPágina 12  biste a Jesucristo y la forma en la que tu decisión ha afectado tu relación básica con Dios.

I. HAY SOLAMENTE DOS FAMILIAS ESPIRITUALES EN EL MUNDO.

A.   LA FAMILIA DEL DIABLO.

1. Juan 8:44 habla acerca de un grupo de personas que son

de vuestro padre el diablo. (Véase también Juan 8:38).

2. La persona entra en esta familia por medio del nacimiento a través del padre en la carne, quien es, en última instancia, descendiente de Adán. Génesis 5:3 muestra que los descendientes de Adán  nacieron a su imagen, conforme a su semejanza, que es la de un pecador.

3. Tú heredaste tu naturaleza pecaminosa de tu padre Adán. Romanos 5:12 establece que: “Como el pecado entró en el mundo por un hombre (Adán), y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.”

4. Romanos 5:12 también establece que como resultado de tu pecado fuiste sentenciado a muerte.

  a. Romanos 6:23. “Porque la paga del pecado es muerte.”

  b. 1 Corintios 15:22. “Así como en Adán todos mueren.”

B. LA FAMILIA DE DIOS.

1. Juan 1:12-13 dice: “Mas a todos los que le recibieron (o sea, la decisión de confiar en Cristo Jesús como tu Salvador personal), a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios (tu entrada a la familia de Dios).” (Es un nacimiento espiritual).

2. También entras a la familia de Dios por medio del nacimiento espiritual a través de tu Padre Espiritual (Juan 3:3).

3. Este nuevo nacimiento te ubica en la familia de Dios exactamente en la misma forma que tu nacimiento físico te ubica en la familia de tu padre. Ahora eres hijo de Dios por nacimiento.

4. Como resultado de tu nuevo nacimiento has heredado la naturaleza de Dios y ahora tienes vida eterna.

  a. Juan 6:47. “El que cree en mí, tiene vida eterna…”

(Nótese que el verbo está en el tiempo presente).

  b. Juan 3:36. “El que cree en el Hijo tiene la vida eterna…” (Obsérvese el tiempo presente del verbo).

  c.1Juan 5:12. “El que tiene al Hijo, tiene la vida…”

(Una vez más, obsérvese el tiempo presente del verbo).

II. EL ESTAR EN LA FAMILIA DE DIOS TE SEPARA DE LA FAMILIA DEL DIABLO.

A.   TU CUERPO ES AHORA TEMPLO DEL ESPÍRITU SANTO. El Espíritu Santo de Dios vive ahora dentro de ti (1 Co. 6:19).

B. EN 2 CORINTIOS 6:14-18 ORDENA AL CREYENTE  ESTABLECER Y MANTENER UNA DIFERENCIA Y UNA SEPARACIÓN ENTRE ÉL Y LA PERSONA QUE NO ES SALVA.

C.   ESTA   NUEVA   VIDA   SE   ENCUENTRA   PERFECTAMENTE RESUMIDA EN 2 CO. 5:17-18.

III. ¿EN QUÉ CONSISTE MI RELACIÓN CON DIOS AHORA?

A.  ÉL ES TU PADRE CELESTIAL, Y TÚ ERES SU HIJO (1 Juan 2:1).

B. AHORA  QUE  ERES  SALVO,  DIOS  YA  NO  SE  RELACIONA CONTIGO COMO UN PECADOR.

      Él se relaciona contigo como con un hijo.

C.   ESA RELACIÓN SE MUESTRA EN LA RELA-CIÓN TERRENAL QUE HAY ENTRE UN PADRE Y SU HIJO.

1. Un buen padre ama a su hijo y se preocupa por él (1 Pedro 5:7).

2. Un buen padre protege a su hijo (Mateo 18:6).

3. Un buen padre  provee para su hijo (Filipenses 4:19).

4. Un buen padre guía a su hijo y le enseña (Juan 14:26).

5. Un buen padre ayuda a su hijo (Salmo 46:1).

6. Un buen padre anima a su hijo (Filipenses 4:13).

7. Un buen padre disciplina a su hijo (Hebreos 12:5-11).

8. Un buen padre alimenta a su hijo (Mateo 4:4).

9. Un buen padre tiene un plan para su hijo (Ro. 8:28-29).

D. UN  PADRE  JAMÁS  HARÁ  ALGUNA  COSA DELIBERADAMENTE PARA LASTIMAR A SU HIJO.

      Él hará solamente aquellas cosas que le ayuden a crecer y a madurar para llegar a ser la clase de joven que Él quiere que sea. Tu Padre Celestial opera en la misma forma, solamente que sus caminos son perfectos. A diferencia de los padres terrenales, quienes a veces yerran, Dios jamás comete un error en sus tratos con sus hijos. En Mateo 7:11 leemos: “Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?”

IV. TÚ NO PERDISTE TU NATURALEZA FÍSICA EN EL MOMENTO DE TU NACIMIENTO ESPIRITUAL.

A.   ESO ES OBVIO, PUES AUN ESTÁS VIVO.

B. AHORA TIENES DOS NATURALEZAS.

1. La Antigua Naturaleza: física, pecaminosa, a la imagen de Adán. (1 Co. 2:14; 1 Co. 3:1-4).

2. La Nueva Naturaleza: espiritual, perfecta, a la imagen de Dios (Gá. 6:1).

C. AMBAS N A T U R A L E Z A S ESTÁN PRESENTES CONSTANTEMENTE.

      La naturaleza que te controlará será aquella a la que alimentes mejor.

1  Colosenses 3:5-10.

2. 2 Corintios 4:14-18.

V. PREGUNTAS BÁSICAS.

A. ¿COMETERÉ PECADO DESPUÉS DE HABER SIDO SALVO? Sí, pues aún tienes tu vieja naturaleza pecaminosa.

B. ¿EN QUÉ FORMA AFECTA MI PECADO MI RELACIÓN CON MI PADRE? Dios no te echa fuera de su familia. Cuando tú pecas, Él te disciplina como a un hijo (Hebreos 12:5-11).

Página 13  C. ¿QUÉ DEBO HACER CUANDO PEQUE? Confiesa tu pecado y confía en la sangre de Jesucristo para limpiarte (1 Juan 1:6-10; Proverbios 28:13).

NOTAS:

      Véase 1 Co. 3:1,4. Pablo se refiere a la naturaleza adámica como “carnal” y al creyente que “anda” y vive bajo el poder de la carne.

      Al hombre no renovado lo llama “natural” (1 Co. 2:14) y nombra espiritual al hombre regenerado que anda en el Espíritu (ver 1 Co. 3:1). Pablo personifica el conflicto entre las dos naturalezas que existen en el creyente, la antigua o adámica y la naturaleza divina que se recibe mediante el nuevo nacimiento (1 Pedro 1:23; 2 Pedro 1:4; Gá. 2:20; Col. 1:27). Saulo y Pablo se hallan en conflicto y “Pablo” está siendo derrotado; en Romanos capítulo 8 el Espíritu Santo hace suyo el conflicto luchando a favor del creyente (Ro 8:2; Gá. 5:16,17) y Pablo sale victorioso (véase Efesios 6:12 donde el conflicto no es carnal sino espiritual).

      En Romanos hay seis leyes:

a) La ley de Moisés (3:19) que es de condenación.

b) La ley como un principio (3:21).

c) La ley de la fe  que excluye toda justicia propia.

d) La ley del pecado en los miembros, la cual es victoriosa sobre la ley de la mente (7:21, 23,25).

e) La ley de la mente, que acepta la ley de Moisés pero no puede ponerla en práctica debido a la ley del pecado en los miembros (7:16,23).

f) La ley del Espíritu que tiene poder para librar al creyente de la ley del pecado que está en los miembros y de la conciencia de condenación que la ley de Moisés produce. Además, el Espíritu obra en el creyente que está rendido a la voluntad divina, la misma justicia que demanda la ley de Moisés (8:2,4).

 

LECCIÓN 2: SEGURIDAD ETERNA.

 “Ahora que soy salvo ¿hay peligro de perder mi Salvación?”

      Una vez que un individuo ha definido la cuestión relativa a su salvación como la Biblia lo indica -por gracia a través de la fe en Cristo Jesús - es imperativo que entienda la forma en la que esa decisión ha afectado su vida eterna.

      En la lección anterior aprendimos que solamente hay dos familias espirituales sobre la faz de la tierra, la de Dios y la del Diablo. Aprendimos también que nacimos siendo parte de la familia del diablo por el simple hecho de haber nacido físicamente, y que nacimos a la familia de Dios cuando recibimos a Jesucristo como nuestro Salvador (Juan 1:12-13). En esta lección discutiremos la posición del nuevo creyente dentro de la familia de Dios y, con base en los hechos de la Biblia, definiremos la cuestión de la  seguridad eterna del cristiano.

I. ESTUDIEMOS EL TESTIMONIO DEL MISMO SEÑOR JESUCRITO SOBRE EL TEMA.

1. Cristo Jesús promete que “al que a mí viene, no le echo fuera” (Juan 6:37). Dios no te echará de su familia bajo ninguna circunstancia.

2. Juan 10:27-29 deja perfectamente claro que nadie puede hacer que pierdas tu salvación porque Dios tu PADRE es mayor que todos, por lo tanto, nadie es capaz de arrebatarte de Su mano.

II. MUY BIEN, DIOS  NO ME ECHARÁ DE SU FAMILIA Y NINGUNO TIENE PODER PARA ARRE-BATARME DE SU MANO PERO ¿QUÉ HAY DE MÍ?

1. ¿Es posible que yo haga alguna cosa que haga que pierda mi salvación?

2. LA SALVACION ES POR GRACIA, POR MEDIO DE LA FE, Y NO POR OBRAS.

Es un regalo de Dios (Ef. 2:8-9). Ninguna persona puede perder su salvación por su propia causa porque ninguna persona la ha obtenido por sus propios méritos.

3. GÁLATAS 3:10 Y SANTIAGO 2:10. Estos versículos nos dicen que si nosotros tuviéramos que hacer cosa alguna para ganar la salvación la perderíamos  en 10 segundos.  No obstante, 2 Timoteo 1:12 nos asegura que Cristo Jesús es quien nos guarda y no nosotros mismos.

4. Gálatas 2:21 expresa claramente que si nosotros  pudiéramos ser justificados entonces la muerte de Jesucristo habría sido en vano.

III. BIEN, DIOS NO ME ECHARÁ, NADIE PUEDE HACER QUE YO PIERDA MI SALVACIÓN, Y NI SIQUIERA YO MISMO PUEDO HACER QUE PIERDA LA SALVACIÓN, PERO ¿PODRÍA   HABER ALGUNA OTRA PERSONA QUE ME HICIERA PERDER MI SALVACIÓN?

1. NO. Romanos 8:38-39 dice que ni:

(1) LA MUERTE”. No la perderás cuando mueras.

(2) LA VIDA”. No la puedes perder mientras estés vivo.

(3) ANGELES”. Ellos no te la pueden quitar.

(4) PRINCIPADOS”. El gobierno no te la puede quitar.

(5) POTESTADES”. El diablo no puede hacer que la pierdas.

(6) LO PRESENTE”. Nada que esté sucediendo hoy puede quitártela.

(7) LO PORVENIR”. Nada de lo futuro puede hacer que la pierdas.

(8) LO ALTO”. Nada de lo que esté por encima de ti.

(9) LO PROFUNDO”. Nada de lo que esté por debajo de ti.

(10) NINGUNA OTRA COSA CREADA… nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

IV ¿POR QUÉ ES ESTO ASÍ?

1. PORQUE TU RELACION CON DIOS ES AHORA PADRE/HIJO, DE ACUERDO A TU NACIMIENTO ESPIRITUAL. Repasa Juan 1:12-13.

2. CUANDO NACISTE SE LEVANTÓ UN ACTA DE TU    ACIMIENTO FISICO.

(1) A eso se le llama “Certificado de nacimiento”. Cuando naciste de nuevo también se hizo un registro (1 de Juan 5:11-13).

3. TU CERTIFICADO DE NACIMIENTO FÍSICO FUE AUTORIZADO POR MEDIO DE UN SELLO OFICIAL DEL GOBIERNO. Tu nacimiento espiritual está sellado por el Espíritu Santo de Dios (Efesios 1:13, 4:30).

4. TÚ SERÁS HIJO DE TU PADRE POR LA ETERNIDAD, PORQUE NACISTE DE SU SIMIENTE.    

     Podrías salir del país, desconocerse el uno al otro, cambiar de nombre y no verse, nunca saber el uno del otro y ni siquiera pensar el uno en el otro por el resto de tu vida. Sin embargo, ninguna de esas cosas podrá jamás cambiar el hecho de que él es tu padre. La Página 14   misma cosa sucede con tu padre celestial. Puedes incluso morir, pero jamás podrás revertir el evento de tu nacimiento espiritual. Tu nacimiento es para el resto de la eternidad, tanto físico como espiritual,  y ni siquiera Dios mismo modifica este hecho. 

 

LECCIÓN 3: EL BAUTISMO.

Ahora que ya soy salvo, ¿dónde comienzo?

      Casi todas las denominaciones religiosas existentes enseñan algún tipo de bautismo como parte de su doctrina, y el rango de diversidad en sus enseñanzas es muy amplio.

      El propósito de esta lección es el de presentar con toda claridad y definición lo que la Biblia enseña sobre el tema, a fin de que el individuo entienda perfectamente lo que Dios pretende con el bautismo.

I. ¿POR QUÉ NOS ENSEÑA DIOS QUE DEBEMOS SER BAUTIZADOS?

A.   PORQUE EL BAUTISMO ES EL PRIMER ACTO DE OBEDIENCIA EN EL SERVICIO DEL SEÑOR.

      Cualquiera puede ser bautizado; no se requiere ni talentos ni esfuerzos especiales para ello.

B. PORQUE JESÚS MISMO PUSO EL EJEMPLO AL SOMETERSE AL BAUTISMO ANTES DE INICIAR SU MINISTERIO PÚBLICO (Mateo 3; 13-17; Marcos 1:9-11; Lucas 3:21-22).

C.  EN MATEO 3:13-15 QUEDA PERFECTAMENTE CLARO QUE JESÚS SE BAUTIZÓ EN OBEDIENCIA AL PLAN DE DIOS. En el versículo 15 dijo: “Deja ahora, porque así conviene que cumplamos con toda justicia”. Este asunto de la sumisión y la obediencia es lo más importante a entender cuando hablamos del bautismo.

D. OTROS PERSONAJES BÍBLICOS QUE SE SOMETIERON AL BAUTISMO DESPUÉS DE HABER SIDO SALVOS.

      1. El eunuco Etíope (Hechos 8:36-390.

      2. El Apóstol Pablo (Hechos 9:18).

      3. El carcelero de Filipos y los de su casa (Hechos 16:25-33).

II.  ¿CUÁL ES EL PROPÓSITO DEL BAUTISMO?

A.  HAY VARIOS BAUTISMOS QUE SE MENCIONAN EN LA BIBLIA. En cada caso el bautismo físico es un cuadro o símbolo de una verdad espiritual. El punto importante a considerar es el cuadro representado por el bautismo.

B.   Romanos 6:1-7 (los versículos 3 y 4 específicamente) MUESTRA LOS DOS PROPÓSITOS DEL BAUTISMO.

1.   Es un cuadro de la muerte, sepultura y resurrección de Jesús.

2.  Es un testimonio público de la identificación que el nuevo convertido establece con Jesucristo (mediante Su muerte, sepultura y resurrección) por lo cual es ahora salvo.

      El bautismo lo identifica con el Señor Jesucristo.

III. ¿QUIÉN DEBE SER BAUTIZADO?

A.  EL CASO MÁS CLARO DEL BAUTISMO DE UN INDIVIDUO EN LA BIBLIA ES DEL EUNUCO ETÍOPE EN HECHOS 8:28-39.

      En el versículo 36 el eunuco pregunta: “¿Qué impide que yo sea bautizado?”

      Felipe responde enseguida estableciendo el requisito para ser bautizado al decir: “Si crees de todo corazón, bien  puedes”.

      Luego, la respuesta del eunuco selló la cuestión al decir: “Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.”

B.   LOS ÚNICOS REQUISITOS PARA EL BAUTISMO SON LOS REQUISITOS QUE ENCONTRAMOS EN ROMANOS 10:9-10 PARA LA SALVACIÓN.

1.   Creer en nuestro corazón que Jesús el Cristo es nuestro Salvador y Señor.

2.   Confesar que Él es nuestro Señor y Salvador.

C.  EN LA BIBLIA NO SE ENCUENTRA NINGÚN CASO EN EL QUE FUERA BAUTIZADO ALGUIEN QUE NO FUERA YA UN CREYENTE.

D. OTROS EJEMPLOS DE BAUTISMO INMEDIATA- MENTE DESPUÉS DE LA SALVACIÓN.

1.   Hechos 8:12; Hechos 18:8.

IV. ¿CUAL ES EL MÉTODO PARA EL BAUTISMO?

A.  UNA VEZ MÁS HECHOS 8:36-39 PROPORCIONA EL EJEMPLO MÁS CLARO.

      En los versículos 38 y 39 AMBOS, Felipe y el etíope, descendieron al agua y luego subieron del agua.

B.   EN MATEO 3:16 JESÚS FUE BAUTIZADO EN LA MISMA FORMA.

C.  COMO HEMOS VISTO, EL BAUTISMO ES UN CUADRO PICTÓRICO DE LA MUERTE, SEPULTURA Y RESURRECCIÓN.

      La única manera de sepultar a alguien es poniendo su cuerpo totalmente bajo tierra. El método bíblico para el bautismo es la inmersión total. En la Biblia NO se dice que alguien haya sido bautizado por aspersión, porque ninguna persona puede ser sepultada asperjando o rociando tierra sobre ella.

V.  ¿QUÉ TAN IMPORTANTE ES EL SER?

A.  EL BAUTISMO NO ES ESENCIAL PARA LA SALVACIÓN. Efesios 2: 8-9 deja perfectamente claro que una persona es salva por gracia mediante la fe, sin la intervención de las obras, lo cual incluye al bautismo.

B.   EL BAUTISMO SÍ ES ESENCIAL PARA EL SERVICIO CRISTIANO Y EL DESARROLLO ESPIRITUAL. Mateo 28:19-20 así lo demuestra.

      El bautismo es una parte integrante de la Gran Comisión y viene antes del hecho de recibir enseñanza.

C.  ANTES DE QUE UNA PERSONA PUEDA SER ENSEÑADA A SEGUIR A CRISTO JESÚS TIENE QUE ESTAR DISPUESTA A SOMETERSE AL PRIMER ACTO DE OBEDIENCIA. Si la persona se rehúsa a obedecer al Señor en el primer punto tampoco estará dispuesta a obedecerle en ocasiones posteriores. (Continuará).

 

La última palabra.

    Esta obra de amor por parte de James Alvino Nelson y su esposa Janet E. Se envía gratis por correo postal o electrónico a todo aquel que la solicita.

       Contamos con la ayuda de dos hermanos fieles en Cuba que hacen las correcciones. Puedes visitar nuestra página web en www.hojasdeoro.com para tener acceso a los números anteriores de la revista, así como escribirnos a: jan23@cox.net, o directamente a nuestra dirección postal:

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