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Hojas de Oro

Un Llamado A Regresar A Las Enseñanzas Bíblicas

“...que contendáis por la fe...”   Judas 3

Año XXXX, No. 10                         OCTUBRE                                          2010

 


Aviso: Incluimos un cupón en este número de la revista para renovar la suscripción durante el año 2011. Si no recibimos este cupón o cualquier otro tipo de comunicación antes del fin del año, la suscripción terminará con la edición de diciembre. Puedes suscribirte también escribiendo a: jan23@cox.net. Si te es posible  recibir la revista por correo electrónico en vez de por correo postal, avísame por favor, de esta forma ganamos en rapidez y ahorramos.

     Distribuidores: La revista no es un folleto. Es para pastores y maestros. El costo es demasiado para dársela a todo el mundo. Por favor, dinos la cantidad exacta que necesitas.

 

Índice:

...Eventos finales.

...¿Qué es el Milenio?

...Los demonios.

...La venida de Jesús por los redimidos.

...Expiación y justificación.

...Bosquejos maestros de la Biblia (VII, VIII parte).

...La fe y las obras (V y VI parte).

...Lección 4: El Espíritu Santo.

...Lección 5: La Palabra de Dios.

...Hay que probar las Escrituras para saber si una cosa es verdadera o no.

...Por qué soy Bautista No Conformista (I y II parte).

...Comentario sobre los Diez Mandamientos.

...La última palabra.

 

Eventos finales. (Cristianismo histórico)

     La Biblia es la Palabra profética más segura y, en tiempos como en los que estamos viviendo, ella tiene mucho que decirnos y, sobre todo, que alertamos.

     El término “últimos días” abarca todo el período entre la primera y la segunda venida de Cristo (He. 1:2). La defección y la apostasía caracterizarán todo ese período (2 Ti. 3:1). Así que, la presencia de la apostasía en la asamblea no es indicación del final de la era de la misma, pero su aumento sí lo es. La apostasía existe en el presente y también existirá en el futuro, cuando al llegar a su clímax conduzca al reinado religioso del hombre de pecado durante el período de los siete años de la Gran Tribulación (2 Ts. 2:3). Podemos esperar que la apostasía se difunda cada vez más a medida que nos acerquemos a los días de la Tribulación.

1.  Las características doctrinales de la apostasía. Estas incluyen por lo menos tres:

(1)     Negación de la Trinidad por los “Testigos”, “Solo Jesús”, y otros muchos.

(2)     Negación de la encarnación de Cristo por muchas denominaciones actuales que dicen que Él fue un buen hombre y nada más (1 Juan 2:22; 4:3; 2 Juan 7).

(3)     Negación del regreso de Cristo (2 Pedro 3:4).

2.  Las características del estilo de vida de la apostasía.

      El abandono de la doctrina siempre trae una declinación de la moral como se ve hoy en todas partes del mundo (2 Ti. 3:1-5): egoísmo, amor al dinero, un espíritu orgulloso, blasfemia, desobediencia a los padres, ingratitud, falta de santidad, falta de afecto natural, enemistad incesante de modo que los hombres no pueden ser persuadidos a reconciliarse unos con otros, calumnia, falta de dominio propio, salvajismo, oposición a lo bueno, conducta traidora, impetuosidad (temeridad e imprudencia), altivez, amor al placer, adoración sin santidad.

     El editor dice: Doy gracias a Dios que hay miles de vosotros que estáis predicando la verdad, que no han caído en el falso camino de los pentecostales con su mala doctrina fundada en sanidades y  prosperidad, en el emocionalismo y su estilo de “música” y la falta de orden en los cultos, con sus “profetas famosos” como Benny Hinn y otros. El orgullo de esta gente se demuestra con el uso que hacen de  términos como “obispo”, “profeta”, “ungido”, “reverendo”. ¡Qué error por parte de cada predicador pentecostal! Ellos dicen que no se puede estar seguro de la salvación si no se habla en lenguas. ¡Qué falsedad enseñar que uno tiene que hablar en lenguas para tener el Espíritu Santo! ¡Qué horrible que dejen predicar a las mujeres en contra de la clara enseñanza de las Escrituras!

     Hago un llamado a cada uno de los que aman al Señor Jesucristo a tomar una posición fuerte contra cada predicador pentecostal y a no tener compañerismo con él o, peor aún, con ella. Es tiempo de estar fuertes en la fe (Judas 3).

Todo indica que estamos en los últimos días. Hermano, quizás no recibas esta publicación en octubre. ¡Yo estoy         (2) bien preparado para partir y estar con mi Jesús! Pero, ¿y tú? Un día tendrás que dar cuenta. (Fin)

 

¿Qué es el Milenio?

TEXTO: Apocalipsis 20:1-3.

     El milenio es el período en el que Jesús en persona, junto a los redimidos de todas las edades, reinará sobre esta tierra por mil años. El dominio del reino medianero que fue impartido divinamente y que humanamente se perdió en el primer Adán, siendo restaurado por el postrer Adán, Jesucristo, se verá cumplido finalmente en esta Tierra en la etapa final de la historia humana, el Milenio. 

     Jesús el Cristo establecerá el reino milenial anunciado por los profetas (Joel 2:18-27; Zacarías 12:9; 13:2), después de Su Segunda Venida (cuando Él regrese del Tercer Cielo con los redimidos al final de los siete años de la Gran Tribulación) en gloria (Ap. 19:11-21). Será un tiempo de paz en el que Jesús reinará en la tierra, pero no es el acontecimiento final. Se le describe como un tiempo de prueba y salvación (muchos nacerán durante aquel tiempo). La mayoría lo servirán en verdad, sin embargo, otros no aceptarán nunca Su gobierno y al final seguirán a Satanás, oponiéndose a Cristo en la gran batalla de Apocalipsis 20:8.

I. De la postura milenialista surgieron otras cuatro posturas:

1. El Pre-Milenialismo. Los proponentes dicen que la única manera de entender la Biblia es tomándola literalmente.  Afirma que Cristo se levantará de Su Trono y saldrá del Cielo dos veces antes del fin de los tiempos:

(1) En el arrebatamiento de los redimidos (que puede ocurrir en cualquier momento).

(2) Y después de siete años (el tiempo de la Gran Tribulación).

2. El Post-Milenialismo. Es la interpretación de las últimas cosas, la cual mantiene que el reino de Dios está ahora siendo extendido en el mundo por la predicación y la obra salvadora del Espíritu Santo, que eventualmente el mundo será cristianizado, y que el retorno de Cristo ocurrirá al final de este largo período de justicia y paz.

3. El Preterismo. Dicen que el Milenio comenzó cuando el Cristianismo quedó libre del peligro del paganismo, allá por el año 300 d.C., que actualmente estamos viviendo “el Milenio”, y que todas las profecías fueron cumplidas con de destrucción de Jerusalén.

4. A-Milenialismo. Afirman que en el Nuevo Testamento no se enseña nada en cuanto al Milenio. (Fin)

 

Los demonios.

(Tomado de la Biblia anotada de Scofield)

      El N.T. da un extenso testimonio en cuanto a la realidad y personalidad de los demonios. Recuerde: hay un diablo, Satanás, pero hay muchos demonios. Respecto a su origen no se nos revela, pero no deben confundirse con los mensajeros (ángeles) mencionados en 2 P. 2:4 y Jud. 6.

     Los demonios son espíritus (Mt. 12:43, 45), son emisarios de Satanás (Mt. 12:26, 27; 25:41), y son tan numerosos como para hacer que el poder de Satanás esté prácticamente en todas partes (Mr. 5:9). Pueden poseer y dominar tanto a los seres humanos como a los animales (Mr. 5:3, 11-13), y buscan ansiosamente incorporarse, sin lo cual no tienen, aparentemente, poder para hacer el mal (Mt. 12:43, 44; Mr. 5:10-12).

      En el N.T. se hace distinción entre influencia y posesión demoníacas. Son inmundos, violentos y malignos (Mt. 8:28; 9:33; 10:1; 12:43, etc). Conocen a Jesús como el Dios Altísimo y admiten que Él tiene autoridad suprema (Mt. 8:31, 32; Mr. 1:24; Hch. 19:15; Stg. 2:19). Saben que su destino eterno ha de ser de tormento (Mt. 8:29; Lc. 8:31). Ocasionan males físicos (Mt. 12:22; 17:15-18; Lc. 13:16); pero las enfermedades mentales deben distinguirse de los desórdenes psíquicos producidos por el poder demoníaco.  La influencia de los demonios puede manifestarse en ascetismo y formalismo religioso (1 Ti. 4:1-3), y degenerar en impureza (2 P. 2:10-12). La señal de influencia demoníaca en la religión es el abandono de la fe, es decir, del conjunto de doctrinas reveladas en las Escrituras (1 Ti. 4:1). Los demonios se mantienen en conflicto especialmente con los creyentes que desean ser espirituales (Ef. 6:12; 1 Ti. 4:1-3).  Todos los incrédulos se hallan expuestos a ser víctimas de la posesión demoníaca (Ef. 2:2). Los recursos del creyente en el conflicto con los demonios son la oración y la disciplina personal (Mt. 17:21; Ef. 6:12-18). (Fin)

 

La venida de Jesús por los redimidos.

(Por J. R. Graves, año 1883)

INTRO: La Segunda Venida (llegada, advenimiento) tendrá dos aspectos: (1) Primero Jesús vendrá en el aire durante la primera de dos fases POR los redimidos; (2) después de los siete años de la Gran Tribulación Él regresará, en la segunda fase, CON los redimidos para establecer Su Reino Milenial sobre esta tierra.

     La primera fase de Su advenimiento tiene que ver con la resurrección de los cuerpos de los redimidos y la traslación de los redimidos que estén vivos al Tercer Cielo.

     En la segunda fase de Su advenimiento Jesús regresará a esta tierra CON todos los redimidos para tratar con los habitantes incrédulos que quedaron después de los siete años de Tribulación (Mateo 25:31-46). Esto será el principio de Su reino milenial de justicia sobre esta tierra.

     Jesús explicó que la primera fase de Su regreso antecedería a aquel tiempo de dificultades que nadie ha experimentado jamás, es decir, la Gran Tribulación (véase Apocalipsis capítulos 6-19).

     Antecediendo tal evento, la Gran Tribulación, Jesús vendrá para resucitar los cuerpos de los redimidos, restaurar sus cuerpos a un estado glorificado, reunir sus almas y sus espíritus en un cuerpo glorificado y llevarlos directa

(3) mente al Tercer Cielo, donde estarán por siete años mientras la Gran Tribulación tiene lugar aquí sobre esta tierra.

     Casi todas las “iglesias” dentro del “cristianismo” enseñan una “resurrección” futura, hablando tanto de los “justos” como de los “injustos”, pero existe una gran diferencia sobre si aquella resurrección incluye todos los cuerpos, o si dejará los cuerpos de los incrédulos para tratar con ellos más tarde.

     Hermano pastor, tienes que determinar por tu propio estudio de las Escrituras (no un libro denominacional), la verdad acerca de los eventos que han de acontecer quizás muy pronto. Es mi propósito como editor llamar tu atención en este estudio sobre puntos de mucha importancia, con los cuales puedes llegar a tu propia conclusión sin tener que aceptar lo que dice una revista u otro material no bíblico.

I. Comenzamos llamando tu atención sobre las evidencias del A.T. acerca de las cosas que han de suceder en el futuro: la resurrección de los cuerpos de los muertos. Aunque hay muchas referencias dos serán suficientes: Daniel 12:23, donde Daniel entendió que sería una resurrección con dos clases de gente; y en Job 19:26, 27, donde él expresa su fe en una resurrección futura.

II. Un estudio de la construcción del lenguaje griego puede ayudarnos a entender que serán dos resurrecciones distintas que tendrán lugar en el futuro.

1.  En todos los pasajes del N.T. que tratan con la “resurrección” (sin distinción entre justos e injustos), uno lee siempre esta serie de palabras: “la resurrección de los muertos” (Hch. 17:32; 23:6; 24:21; 1 Co. 15:13, 21, 42).

2. Pero, cuando el texto hace referencia  a la resurrección de los redimidos dice: “la resurrección de entre (griego EX = afuera de) los muertos” (Mr. 9:9; Hch. 4:2; 1 Co. 15:12, 20; Col. 1:18; Ap. 1:5). Nótese bien: No todas las traducciones de la Biblia son del original griego. Es el deber de cada pastor encontrar una versión que haya sido traducida del griego.

3. A veces la preposición griega EK (“afuera de”) se coloca al principio cuando la palabra “resurrección” se usa haciendo referencia a Jesús y a los creyentes, pero nunca en referencia a los incrédulos (Hechos 26:23). (El texto griego dice: “Cristo (...) por ser el primero de entre (EK) la resurrección de los muertos” (véase Romanos 1:4).

III. El apóstol Pablo siempre escribió acerca de la resurrección como: “una resurrección de entre (EK) los muertos” (Filipenses 3:10, 11).

1. Este pasaje es decisivo,  Pablo dio cuál era la razón de su trabajo y de sus sufrimientos por Jesucristo: “me encontraré en la resurrección de entre (EK) los muertos”.

2. Aquí el Apóstol no estaba hablando de “una resurrección general”, sino de una resurrección de los redimidos que ha de ocurrir mil años antes de la resurrección de los impíos (Ap. 20:4-6). Estos versículos se entenderán mejor si se leen de esta forma: “[los redimidos] volvieron a la vida y reinaron con Cristo mil años [los restantes muertos no volvieron a la vida hasta que estuvieron acabados los mil años]. Esta [hablando de la primera parte del texto] es la primera resurrección. Felices y santos son los que toman parte en la primera resurrección.” (Versión Internacional).

IV. Jesucristo reconoció en forma muy distinta que la resurrección de los justos, los redimidos, sería un asunto de recompensa y premios, mientras que la resurrección de los injustos, los incrédulos, sería por vergüenza y desdén (Lc. 14:14).

1. La expresión final en el v. 14, “en la resurrección de los justos”,  no tendría ningún propósito si Jesús estuviera pensando solamente en una “resurrección general”.

2. Pablo, como Jesucristo, hizo distinción entre las dos resurrecciones (1 Ts. 4:16; 1 Co. 15:23). Véase el testimonio de Juan en Ap. 20:5, 6. También véase Lc. 20:34-36.

(1) Aquí hay una distinción repetida y evidente de la necesidad de dos resurrecciones, una por los justos y otra por los injustos.

(2) Las palabras usadas en la versión de 1977 “siglo” y “mundo”, también “siglo” y “mundo” en la Versión Actualizada, son la traducción de la palabra griega AION (edad, tiempo indefinido, dispensación), nunca se refiere a una hora del día y debe ser traducida “edad”. Los “hijos de esta edad” están en contraste con los redimidos, quienes alcanzarán aquella edad venidera y la “resurrección de entre (EK) los muertos”.

(3) También ellos son llamados “hijos de Dios”, puesto que son hijos de la resurrección que es “de entre” los muertos, distinguidos en carácter de los demás, los incrédulos.

(4) Los que “no pueden morir” (Lc. 20:36) se distinguen de los que han de morir “la segunda vez” (Ap. 21:8b).

(5) Por eso, no hay ninguna evidencia de una “resurrección general” y ¡punto!

V. Nótese bien aquí las palabras de Jesús en Juan 5:28, 29.

1. La palabra “hora” proviene del griego HORA y puede significar: “día”, “hora de 60 minutos”, “instante”, o “tiempo”, es decir, un tiempo indefinido.

2.  La “hora” en Juan 5:28 es “un tiempo indefinido” y se usa en contraste con la “hora” de Juan 5:25.

(1) Los muertos físicos en Juan 5:28, 29 están en contraste con los muertos espirituales en Juan 5:25.

(2) En Juan 5:28, 29 estamos leyendo acerca del “estímulo” del cuerpo y en Juan 5:25 acerca del “estímulo” del alma.

(3) En Juan 5:29 la resurrección de los que hicieron “lo bueno” está en contraste con aquellos que hicieron “lo malo”. Los primeros (habían recibido a Jesús como Salvador) son resucitados para vida eterna, pero los últimos (rechazaron a Jesús) resucitan mil años después para el juicio final (Ap. 20:11-15).

3. Muchos predicadores sostienen que Juan 5:28, 29 enseña una “resurrección general” de todo el mundo. Pero ignoran (4) el hecho de que la “hora” de Juan 5:25, durante la cual los “muertos” (hablando de los creyentes) han sido y serán “estimulados”, ya se ha extendido por más de 1900 años.

4. Es evidente en Juan 54:24 que ningún creyente ha de venir al juicio. Por eso es incorrecto hablar de un “juicio general” porque tal cosa no se encuentra en las Escrituras.

(1) En Romanos 8:10, 11 no hay ninguna indicación de una “resurrección general” (véase Romanos 8:17; 1 Corintios 15:45, 52; Filipenses 3:21; 1 Tesalonicenses 4:15-17; 2 Tesalonicenses 2:1; Colosenses 3:4; 1 Juan 3:2).

VI.  En 1 Corintios 15:20-26 encontramos tres eventos sucesivos:

1. La resurrección del cuerpo de Jesucristo, la cual sucedió ya hace casi 2000 años: “Cristo, el primer fruto” (v. 23a).

2. La resurrección de los redimidos en el futuro en la primera fase del regreso de Jesucristo: “luego los que son de Cristo, en Su venida” (v. 23b).

3. La resurrección de los incrédulos: “después el fin” (v. 24c). Siendo que este será el tiempo del fin de Su Reino Terrenal (vs. 24-26), la resurrección de los incrédulos tiene que suceder en aquel tiempo.

(1) En la revelación (PAROUSIA) de Jesucristo, se puede distinguir entre el principio de la manifestación del poder del Señor que Él mostrará en la primera resurrección de los justos (v. 23b), y lo que ha de venir en Su consumación, en la resurrección de los incrédulos (v. 24) “después el fin”.

(2) En 1 Corintios 15:23 la palabra “luego” (o después) quiere decir: “de allí en adelante, principio”.

(3) Pero la palabra traducida “después” en 1 Corintios 15:24, o “luego”, significa “sucesión, consumación”.

(4) Con estas dos palabras griegas EPEITA (principio) y EITA (consumación), las dos etapas (la primera resurrección y la segunda resurrección después de mil años) quedan marcadas distintivamente y sería una violación de la gramática griega usar los términos en otra forma.

(5) El intervalo entre la resurrección del cuerpo de Jesús y la resurrección de los cuerpos de los redimidos en el futuro ya tiene unos 2000 años.

(6)  El intervalo entre la primera resurrección de los justos y la segunda resurrección de los injustos tendrá no menos de 1000 años de separación (Apocalipsis 20:5a).

4. Recuerde que Pablo estaba hablando en 1 Corintios 15:20-23 acerca de la resurrección de los cuerpos de los redimidos, no de los incrédulos.

(1) En la primera resurrección cada cuerpo de los redimidos (desde Adán hasta el último creyente en morir antes del regreso de Jesús en el aire) será restaurado a la vida.

(2) En la Versión Internacional leemos: “Pero lo cierto es que Cristo ha sido resucitado, como primer fruto de resurrección de los que están muertos”. Este texto quiere decir que todos los cuerpos de los redimidos serán resucitados en la primera fase de la venida de Jesús (1 Ts. 4:14, 15.

5. Nadie que respete la autoridad de las Escrituras negará que todos los cuerpos de los muertos en Cristo resucitará primero, mil años antes de la resurrección de los cuerpos de los incrédulos.

(1) Para separar la resurrección de los justos de la de los injustos, las Escrituras hablan de la primera resurrección en esta forma: ANASTASSIS EK NEKRON (“de entre los muertos”), implicando que los muertos impíos serán dejados en la tumba por otros mil años. Este hecho es tan claro que ningún estudiante del griego ha de cuestionarlo.

6. La primer ordenanza (mandato) dada a la asamblea (sumergir a los que han profesado su fe salvadora en Jesucristo) es un símbolo de la resurrección de los cuerpos de los redimidos en el futuro (Romanos 6:3-5).

(1) Los primeros creyentes de la obra del evangelismo entendieron que en el momento de ser sumergidos debían hacer una profesión pública, de que por su fe en la obra final de Jesús sus cuerpos serían resucitados en el futuro.

(2) Siendo que algunos habían dicho que la resurrección había sucedido, Pablo le preguntó a la asamblea de Corinto: “De otro modo, ¿qué harán los que se bautizan por los muertos (nota: para simbolizar la resurrección futura de sus cuerpos) si en ninguna manera los muertos resucitan? (1 Corintios 15:29). Nota: No se confundan. Pablo no habló de una inmersión por parte de un muerto.

7. La resurrección de Jesucristo “de entre” los muertos es una seguridad y una promesa de que todos los cuerpos de los redimidos resucitarán un día.

(1) Jesucristo, en Su última revelación a Juan el Amado, reveló en Apocalipsis que habrá una resurrección de los cuerpos de los redimidos, separada y distinta de la resurrección de los incrédulos, y que habrá un intervalo de no menos de mil años entre ambas resurrecciones (Ap. 20:4c-6).

(2) Los opositores al regreso del Señor para resucitar los cuerpos de los redimidos antes del Milenio, hacen un esfuerzo tremendo para quebrantar Ap. 20:5.

A. Dicen que el lenguaje es figurado, que la primera resurrección habla del reino, no de los cuerpos de los creyentes.

B. Dicen que la resurrección de los “santos” quiere decir que durante los mil años los “cristianos” tendrán una posición como la de los Apóstoles y de los mártires, pero no habrá ninguna resurrección de los muertos hasta la “resurrección general”.

C. Dicen que en caso de que haya una resurrección será solamente de los mártires decapitados.

Conclusión:

1. La fe firme en el regreso de Jesucristo, antes de los mil años, ha sido la creencia de todos los creyentes ortodoxos (fundamentalistas) desde el tiempo de los Apóstoles.

2. Por medio de las Escrituras hemos probado que la primera resurrección será de los cuerpos de los redimidos, en un acto literal, antes de los siete años de Tribulación y no me (5) nos de siete años antes del principio del Reino de Jesucristo sobre esta tierra por mil años.

3. De las Escrituras hemos visto que Jesús regresará en la primera fase de Su segunda venida EN EL AIRE, POR los redimidos vivos, para que ellos puedan escapar de los siete años de Tribulación y, una vez que termine este período, regresar CON Jesús para establecer Su reino de mil años sobre esta tierra. (Fin)

 

Expiación.  Cubrir, cancelar.  Satisfactoria reparación por una ofensa o una injuria; lo que produce reconciliación. En la Biblia significa cubrir los pecados del hombre por medio del derramamiento de sangre.

Justificación. Absolver, rectificar o hacer justa una cosa. Es el acto judicial de Dios mediante el cual, en base a la meritoria obra de Cristo, se justifica el pecador arrepentido, quien recibe la justificación por fe, se ve liberado de la pena y se considera justificado (Hechos 13:38, 39; Romanos 3:24-26; 4:5-8).

Justica: Atributo de Dios.  Como consecuencia de la caída el hombre está corrompido y carece de justificación, Romanos 3:23, y es incapaz de justificarse a sí mismo, Romanos 3:19, 20.  Mediante el acto de la justificación el hombre es declarado justo por fe, por medio de la imputada justicia de Cristo, 2 Corintios 5:21. 

Arrepentimiento: Cambio de la mene y del corazón especto del pecado, de modo de apartarse del mismo, Mateo 27:3; 2 Corintios 7:9, 10.  El arrepentimiento es indispensable para la salvación, Mateo 3:2

Imputación: Atribuir a otro una culpa, delito o acción.  Algunos aspectos de ese doctrina en el N.T. son los siguientes:  la imputación del pecado de Adán a su posteridad; la imputación a Cristo de los pecados del hombre; la imputación de la justicia de Cristo al creyente, Génesis 2:3; Romanos 3:24; 5:15; Gálatas 5:4; Tito 3:7; 1 Pedro 2:24.

Pentecostés (quincuagésimo día).  1. Fiesta judía de las semanas, Éxodo 23:16, y día de las principias, Números 28:26, que se festejaba el quincuagésimo día después de la pascua.  Originariamente la fiesta celebraba la dedicación de las primicias de la cosecha de trigo, que era el último de los granos palestinos en madurar, Levítico 23:15-21.  2.  El Pentecostés cristiano correspondía el mismo día que la fiesta de las semanas judías.  La venida del Espíritu Santo, Los Hechos 2, transformó el festival judío en un aniversario cristiano, pues marcaba la manifestación de la EKKLESÍA que Jesús ha comenzado durante Su ministerio.

 

Bosquejos maestros de la Biblia (VII parte).

(Tomados de “The Christian Life Bible”, Thomas Nelson Publishers, notas por Porter L. Barrington)

TEMA: La Deidad de Cristo: Su Persona.

INTRO: Si Jesús Hombre es Dios, y usted cree con su entendimiento que Él es el Dios-Hombre y le recibe como su Salvador y Señor, todo anda bien en su vida espiritual.  Pero, si usted cree que Jesús no es Dios, entonces está perdido, sin esperanza y va a ser echado en el Lago de Fuego.

      La cuestión es: ¿Tenemos evidencia bíblica de que Jesús de Nazaret es el Dios-Hombre, el Dios encarnado?  La respuesta es un sólido ¡Sí! Durante todo Su ministerio Sus enemigos hicieron muchos esfuerzos por desaprobar Sus afirmaciones mesiánicas y exponerlo como un impostor pero ¡fracasaron completamente!

     En una ocasión los fariseos, saduceos y herodianos, quienes no tenían nada en común con Jesucristo, sino que más bien sentían un odio religioso hacia Él, vinieron con preguntas planeadas para enredarlo en Sus enseñanzas y exponerlo como una  Persona falsa (Mateo 22:15-40), pero Él, el Dios-Hombre, omnisciente, contestó todas sus preguntas sin ser atrapado en sus redes engañosas.

    Luego Él les hizo una pregunta para darles la evidencia del A.T. de que Él era aquel Mesías prometido (Mateo 22:42). Ellos le contestaron correctamente: “De David”, pero no estaban listos para la próxima pregunta: “Pues cómo David en el Espíritu le llama Señor, diciendo: Dijo el Señor (Dios el Padre) a mi Señor (el Hijo): Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. Pues si David le llama Señor, ¿cómo es su hijo?” (Mateo 22:41-46; véase Salmo 110:1). Aquellos religiosos no tuvieron ninguna respuesta, porque o bien no supieron o no quisieron aceptar lo que el A.T. decía acerca del Mesías.

     ¿Cómo es que David se refería a su propio Hijo como el Señor? ¿Fue ilógico? No en este caso, porque Jesús es el Hijo de David según la carne (Ro. 1:3), como está testificado por las genealogías encontradas en Mateo y Lucas.  Jesús también es el Señor de David según Su deidad al ser Dios-Hombre: el Hijo de David y el Dios de David, pues Su humanidad comenzó con Su concepción por el Espíritu Santo en el matriz de María, pero Su deidad es desde la eternidad. Jesús es Dios manifestado en carne (Ro. 8:3).
      Jesús, como Dios, es el Señor (Dueño) de David. Jesús, como Hombre carnal, es el Hijo de David (Ap. 22:16).
I. Jesús es el “Yo Soy” del A. T. (Éxodo 3:13-15).

1. En este relato Jesús se identificó a Sí mismo como el gran “Yo Soy” e hizo las siguientes reivindicaciones:

(1) Reclamó su existencia antes de Abraham, declarando que Él es Eterno y que existe por Sí mismo.

(2) Reclamó que Él precedió a todo lo que tuvo principio.
(3) Reclamó ser el Creador de todas las cosas en el universo (Colosenses 1:16).

2. ¿Qué quiere decir “Yo Soy El Que Soy”? (Éxodo 3:14). Dios el Padre dijo que Él es el Yahvé eterno, que nunca cambia (Malaquías 3:6; Santiago 1:13).

II. Jesús el Cristo es el “Yo Soy” del N.T. (Juan 8:56-59).
1. Él manifestó Su deidad como el Dios-Hombre a los judíos. Como respuesta estos tomaron piedras con la intención de matarlo (Juan 10:30-39). No pudieron conocerlo como (6) el Dios-Hombre porque sus ojos estaban cerrados (2 Co. 4:3, 4. ¡Actualmente es igual!

2. He aquí una pregunta espantosa: ¿Si Jesús no es Dios, entonces quién es? Él es la deidad o un demonio (Mr. 3:22). Él es la verdad o es un mentiroso (Jn. 14:6). Él es Dios o es un blasfemo (Mt. 9:1-13). Si Él no es el Dios-Hombre no fue un “hombre” bueno sino un perdido, condenado al Lago de Fuego.

3. Vamos a examinar los “Yo Soy” en el Libro de Juan donde Jesús declaró que Él es Yahvé.

(1) Juan 6:32-35, “Yo Soy el pan de vida”.

(2) Juan 8:12-20, “Yo Soy la luz del mundo”.

(3) Juan 10: 7-10, “Yo Soy la puerta”.

(4) Juan 10:11-16, “Yo Soy el buen pastor”.

(5) Juan 11:25-27, “Yo Soy la resurrección y la vida”.

(6) Juan 14:6, “Yo Soy el camino, y la verdad, y la vida”.

(7) Juan 15:1-8, “Yo Soy la vida verdadera”.

III. Jesús es Emanuel (Isaías 7:14-16).

1. En el estudio de las profecías del A.T. descubrimos que algunas tienen un cumplimiento dual. Nótese que está el evento inicial cuyo cumplimiento, con frecuencia, está cerca, y su gran valor radica en su tipología (estudio de tipos o clasificaciones). Este evento inicial se refiere a su vez a un evento futuro mayor que tendrá lugar cientos o miles de años después.

2. Dios le habló a la casa de David (Isaías 7:16; véase los versículos 1-6). El niño del versículo 16 no es el Emanuel que nacerá de una virgen, pero es un tipo del Emanuel que vendrá en el futuro. El niño del versículo 16 vino a ser el hijo de Isaías y su segunda esposa, la virgen con la que él se casó. Aquella mujer virgen fue un tipo de María, quien sería la madre de Emanuel, Dios con nosotros.

3. En aquel día, cuando Dios le dio aquella profecía a la casa de David, Isaías fue inducido a casarse con una virgen (Is. 8:3, 4). Antes de que aquel niño, nacido de Isaías y su esposa, tuviera edad para discernir entre lo malo y lo bueno, Dios le habló a Isaías (7:16b) y muy pronto la nación de Israel fue derrotada como cumplimiento del evento inminente, pero el segundo evento no se cumplió hasta el nacimiento del Mesías en Mt. 1:18-25 unos 700 años después.

IV. Jesús es un “regalo” del Padre a nosotros (Isaías 9:6, 7).

1. El “nos” en el v. 6 incluye a la nación de Israel y a todos los creyentes de todas las naciones (Juan 1:11, 12).

2. “Hijo nos es dado” (v. 6; véase Jn. 3:16; 1 P. 2:24; Lc. 2:1-7).

3. El resto de la profecía en los vs. 6 y 7 no sucederá hasta el regreso del Mesías a esta tierra en Su Segunda Venida (He. 1:9-11; Mt. 24:44).

(1) Una vez que regrese “el principado (gobierno) será sobre Su hombro”. En aquel día final el mundo entero conocerá un gobierno justo (Hebreos 1:8).

(2) Cuando el Señor regrese, Su Nombre (singular) será: Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.

A. Admirable (Jueces 13:17, 18).

B. Consejero (Romanos 11:33, 34).

C. Dios fuerte (Deuteronomio 10:17; Mateo 25:31-46).

D. Padre eterno (Jn. 10:30, no una Persona sino dos Personas en una sustancia; Mt. 3:17; Jn. 14:7-11). El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo son un Dios en tres Personas.
E. Príncipe de paz. Amigo, no habrá paz en este mundo hasta el establecimiento del reino milenial de Jesucristo (Mt. 24:4-8; 1 Ts. 5:1-3). Mientras, cada creyente puede tener “paz con Dios” (Ro. 5:1).

4. Cuando el Señor venga otra vez se sentará sobre el trono de David en Jerusalén.

5. Los versículos de Isaías 9:6, 7 cubren tanto la Primera Venida de Jesucristo para ser sacrificado como Su Segunda Venida para establecer Su reino de mil años.

V. Jesús es Dios, según el Padre (Salmo 45:6, 7).

1. En el N.T. aprendemos que este salmo es mesiánico, habla de Jesús como el Mesías que ha de venir (He. 1:8, 9).  Solamente los ciegos espirituales no pueden ver que Jesús es Dios (2 Corintios 4:3, 4; Colosenses. 2:9, 10).

2. En el v. 6 vemos que el trono de Jesucristo será para siempre (He. 1:8). Cuando el Señor venga para establecer Su trono de mil años vendrá como el Rey de los reyes y el Señor de señores (Apocalipsis 19:11-16).

3. Jesucristo ha de establecer un reino de justicia y de gozo (1 Pedro 1:7, 8).

VI. Jesús es Dios-Hombre (Juan 1:14).

1. ¿Quién es la “Palabra”? (Véase v. 15; Ap. 19:11-16).
2. En Juan 1:1-18 tenemos la Verdad Eterna encarnada (1 Timoteo 3:16).

3. Luego Juan dijo en el capítulo 1:

(1) “En el principio era el Verbo” (v. 1); esto habla de Su existencia sin tiempo.

(2) “El Verbo era con Dios” (v. 1); Jesucristo tuvo una relación con Dios el Padre y Dios el Espíritu Santo sin tiempo.
(3) “El Verbo era Dios” (v. 1); es una afirmación absoluta de Su deidad.

(4)”El Verbo fue hecho carne” (v. 14); aquí tenemos el hecho de Su encarnación. Cuando Jesús llegó a ser carne no comenzó como una Persona nueva, sino que continuó en Su existencia intemporal. Al ser hecho carne reveló a Dios (Yahvé, Elohim), a la humanidad. Por eso Jesús es Dios-Hombre.

VII. Jesús es Soberano (Lucas 4:31, 32).

1. Durante todo Su ministerio hizo señales y enseñó con toda autoridad. No obtuvo Su autoridad del sumo sacerdote de aquel momento, del Sanedrín, los fariseos, o los rabinos. Su autoridad vino de Sí mismo, de Su propia naturaleza divina (Juan 7:40-46).

(7)  2. Toda la autoridad de Jesús estaba basada en la verdad (Juan 8:32). En contraste, Satanás representa todo lo que es maldad (Juan 8:44).

3. Jesús se les apareció en Su cuerpo resucitado a Sus discípulos y les habló (Mateo 28:18). Esto quiere decir que Él tiene toda autoridad, está sobre toda autoridad y sobre todo el universo. Sí, Jesús es Soberano porque es:

(1) Omnisciente (Juan 21:17; Colosenses 2:3).

(2) Omnipotente, Todopoderoso (He. 1:1-3; Col. 1:16, 17).

(3) Omnipresente (Mateo 28:20). (Fin)


Bosquejos maestros de la Biblia (VIII parte).

TEMA: La deidad de Jesucristo: Sus señales.

INTRO: El libro de Juan contiene las Buenas Noticias acerca de la deidad de Jesucristo (Juan 20:30, 31). El Libro es sistemático en su estructura y poético en su tono. En la estructura sistemática, bajo la dirección del Espíritu Santo, Juan seleccionó siete señales (milagros) para probar la deidad (divinidad) de Jesús el Cristo. La palabra “señal” es la llave que abre la puerta de Sus doctrinas esenciales, indispensable al cuerpo de verdad teológica. Las señales son en forma de milagros, poderes, maravillas y obras. Estos poderes y maravillas son eventos sobrenaturales, en los cuales Dios sobrepasa las leyes de la naturaleza del universo ejerciendo Su autoridad sobre Su creación.

     El propósito de Juan es doble: (1) Jn. 20:31a; (2) Jn. 20:31b. Tomás vio a Cristo resucitado y creyó (Jn. 20:28).
    Examinemos las siete señales que prueban la deidad de Jesucristo:

I. Transformó el agua en jugo de uva (Juan 2:1-11).

(1) Jesucristo escogió un banquete de bodas para presentar la primera de las siete señales que usó para probar Su deidad. En este caso sobrepasó las leyes de la naturaleza que había establecido en el momento de la creación (Col. 1:16).

(2) Él hizo esta señal para manifestar Su gloria y para mostrarle a Sus discípulos que Él era Dios (v. 11). Amigo, si tu “fe” no es suficiente para aceptar la deidad de Jesucristo, tal “fe” no salvará tu alma del infierno (Jn. 20:28, 29).
2. Sanó el hijo del noble (Jn.4:46-54). Aquí el Señor mostró Su poder para prolongar la vida (Jn. 14:1-6). Él es el dador de esta vida y el dador de vida eterna; la única fuente de vida, sea física o espiritual (Gn. 2:7; 1 Jn. 5:11, 12).

(1) Después de ministrar en Judea y en Samaria el Señor regresó a Caná de Galilea. Aquel noble vino a pedirle que fuera a su casa para sanar a su hijo. Jesucristo le reprendió (v. 48), pero después le dijo: “Ve, tu hijo vive”.

(2) Otra vez trascendió las leyes de la naturaleza de curación (la cual es un proceso) y sanó inmediatamente al niño para probar Su deidad. Solamente el Creador de la vida puede extenderla. Por eso Jesucristo es Dios.

3.  Sanó un paralítico al lado del Estanque de Betesda (Juan 5:1-18).

(1) “Betesda” = “casa de misericordia”. Aquel día un solo hombre, entre muchos enfermos, encontró misericordia y halló gracia ante los ojos del Señor (v. 8). Aquella curación fue instantánea y completa (véase Eclesiastés 3:14).

(2) Aquel hombre no buscó a Jesús. El Señor lo buscó a él.  No pidió ser sanado, fue Jesús quien le preguntó: “¿Quieres ser sano?” Aun después de haber sido sanado no sabía quién era el Señor.

(3) De las siete señales hechas esta fue muy distinta. Jesús sabía los pecados que habían causado tal enfermedad y por eso le instó a no continuar en aquel pecado (v. 14).

(4) Usted debe estarse preguntando: ¿Por qué Jesús no sanó a todos los enfermos aquel día? Considere Juan 5:21 donde se muestra la soberanía de Jesucristo.

4. Alimentó una multitud para probar Su deidad al tener poder para proveer para las necesidades de la vida (Juan 6:1-14). Los cuatro escritores de los Evangelios escribieron acerca de este evento.

(1) Fue una señal muy pública (Mateo 14:21). Otras señales fueron hechas en presencia de poca gente.

(2) Aquellos testigos no solamente vieron la señal, sino que participaron comiendo hasta ser saciados.

(3) En esta señal el Señor usó un poco de alimento y, justo después de bendecir la comida, la multiplicó.

(4) Una vez más, Jesucristo transcendió las leyes de la naturaleza mostrando Su autoridad sobre toda creación y probando Su deidad.

5. Caminó sobre las aguas para probar Su deidad a través de su poder para proteger la vida (Juan 6:15-21).

(1) Juan escribió los detalles. Recordemos que en Mr. 6:45-52  Jesucristo despidió a Sus discípulos por su incredulidad.
(2) Dios permitió “vientos contrarios” a causa de la condición de sus corazones (véase Hebreos 3:7-15). Por eso los discípulos no prosperaron en aquel viaje.

(3) No obstante, los discípulos eran salvos y Jesús estaba orando (Hebreos 7:25; 1 Juan 2:1).

(4) Luego, conociendo las necesidades de Sus hijos, Jesús se acercó probando Su deidad por medio de Su poder sobre la naturaleza (Hebreos 1:3).

6. Le dio vista al ciego para probar Su deidad con Su poder para iluminar la vida (Juan 9:1-41).

(1) Los judíos quisieron matarlo (Juan 8:59), pero Jesús se les escapó y al hacerlo encontró a este hombre necesitado.

(2) Aquel hombre nació sin vista. Él representa el pecador nacido en pecado.

(3) En este caso Jesús tuvo razón para sanarle (Juan 9:2, 3).

(4) El Creador, quien formó al hombre del polvo de la tierra, la usó ahora para sanar los ojos del ciego, demostrando que Él es “La Luz del Mundo” y que es Dios.

7. Resucitó a Lázaro para probar de nuevo Su deidad al dar nueva vida (Juan 11:38-44).

(1) La resurrección de Lázaro fue la última de las siete señales registradas por Juan.

(8)  (2) Jesucristo no fue a Betania hasta que Lázaro ya estaba muerto hacía cuatro días. Pero, una vez que llegó, lo hizo con poder y dio:

A. Un mando divino: “Quitad la piedra” (v. 39). Esta lección es simple pero profunda: Los seres humanos deben hacer lo posible (quitar la piedra) y confiar que Dios haga lo imposible.

B. Un mensaje divino: “Si crees (...) verás” (v. 40). En primer lugar tenemos que trabajar (quitar la piedra) y luego tenemos que creer. No podemos ver la gloria de Dios solo por nuestras obras o por nuestra fe (Santiago 2:17-22).

C. Una oración divina (vs. 41, 42). Aunque el Señor oró a Su Padre Su oración fue para el beneficio del pueblo. Él quiso que la gente creyera que había sido enviado por Dios el Padre (Juan 8:54).

D. Un llamado divino (v. 43). Lázaro, muerto hacía cuatro días, oyó el llamado y volvió a vivir otra vez. Una ilustración de 1 Tesalonicenses 4:16-18.

E. Una entrega divina (v. 44). Aunque Lázaro salió de la tumba, todavía llevaba sobre sí el sudario de la muerte. Lázaro tipifica aquí a muchos creyentes. Sus trapos los identifican con el pecado en sus vidas. Oíd hermanos: en Cristo hemos sido librados del poder y de la pena del pecado, pero no hemos sido librados de la presencia del pecado hasta el día de nuestra resurrección.  (Continuará)

 

La fe y las obras (V parte).

TEMA: Justificado por fe.

LECTURA: Romanos 4:1-25.

INTRO: La diferencia entre las enseñanzas de la “Iglesia Católica Romana” y las Escrituras se muestra como La visión Romanista: La fe más las obras son justificación. La visión bíblica dice que: La fe produce la justificación y las obras.

      Siendo que el creyente es justificado (declarado recto, correcto con Dios) solo por la fe, su posición ante Dios no depende de sus méritos personales (Romanos 4:5).

I. La justificación declarada. 

1. La justificación declarada dice que el creyente tiene una posición correcta con Dios. Es una obra ciento por ciento por parte de Dios. Es un edicto divino y el hombre no tiene parte en ella.

2. En términos bíblicos, la justificación es el veredicto de Dios que declara “Inocente” al pecador en el momento del arrepentimiento y la creencia en la obra final de Jesucristo.  Cuando Dios justifica al pecador le atribuye Su justicia divina (Romanos 4:22-25).

3.  Los méritos de Jesucristo llegan a ser la base sobre la cual descansa el creyente (Ro. 5:19; 1 Co. 1:30; Fil. 3:9).

4. Debido a la justificación el creyente:

(1) Es libre de cualquier carga de culpabilidad (Ro. 8:33).

(2) Es adoptado en la familia de Dios (Romanos 8:15).

(3) Llega a ser “coheredero” con Cristo (Romanos 8:17).

(4) Está “en Cristo” (Gálatas 3:27) y Cristo está “en” el creyente (Colosenses 1:27).

II. La diferencia entre la justificación y la santificación.

1. La justificación no hace recto al pecador. Es Dios quien declara que el pecador es recto (correcto con Dios) (Romanos 3:28; Gálatas 2:16).

2. La justificación le imputa (atribuye) al pecador la justicia de Jesucristo (Romanos 4:11b).

3. La santificación le imparte rectitud al pecador (Romanos 6:1-7).

4. La justificación es una acción externa que cambia la posición del pecador (Romanos 5:1, 2).

5. La santificación es interna y cambia el estado del pecador (Romanos 6:19).

6. Por eso la justificación es un evento que sucede una vez y para siempre, mientras que la santificación es un proceso que se desarrolla poco a poco.

III.  ¿Qué dice la Iglesia Romana de la justificación? Que es una infusión de gracia que hace recto al pecador, o sea, es la base de la justificación, algo que el pecador puede obtener por sí mismo si es obediente a las reglas de la “iglesia”.

IV. La Justificación en el Nuevo Testamento. Es el corazón y el alma de la doctrina de la salvación. El Espíritu Santo lo explicó a través de Pablo en la Carta que este escribió a la asamblea en Roma.

1. La primera mitad del libro de Romanos se divide en tres partes:

(1) 1:1 hasta 3:20 declara que “no hay justos”.

(2) 3:21 hasta 5:11 declara que la justificación viene por la fe en el Cristo crucificado.

(3) 5:12 hasta 8:13 explica acerca de la rectitud (santificación) de Dios que se aplica al creyente.

2. Dicho de otra forma:

(1) Romanos 1:1 hasta 3:20 habla del pecador que rechaza la rectitud de Dios.

(2) Romanos 3:21 hasta 5:11 habla de Dios proveyendo rectitud para el pecador.

(3) Romanos 5:12 hasta 8:13 habla de la rectitud aplicada a las vidas de los creyentes.

3. Pablo usa la ilustración de Abraham para explicar la justificación (Romanos 4:1-5). Aquí podemos ver:

(1) Que la salvación del alma del infierno no puede ganarse por obras humanas. Hay solamente dos clases de religión en el mundo: la falsa, cuyo padre es Satanás y está basada sobre méritos humanos; y la verdadera, de realización divina.

(2) Que se excluye la jactancia (Ro. 4:2, 3; Gn. 15:6).

(3) Que la justificación trae las bendiciones del perdón (Ro. 4:6-8; Sal. 32:1, 2; Col. 2:14; 1 P. 2:24).

(4) Que Abraham no era justificado por el acto de la circuncisión (Romanos 4:9-12; Génesis 17:9-14).

(9)  (5) Que él no era justificado por la ley (Ro. 4:13-15; Gá. 3:19-24).

(6) Que él era justificado por la gracia de Dios (Romanos 4:16, 17).

Conclusión: La justificación no está separada en el plan eterno de Dios porque la santificación siempre está a su lado. Dios nunca declara al pecador correcto legalmente sin antes haberlo declarado correcto en lo práctico (Romanos 8:30). Una vez que ocurre el acto de justificación, el proceso de santificación comienza. (Continuará)

 

La fe y las obras (VI parte).

TEMA: Libres del pecado. Esclavos de la justicia.

LECTURA: Romanos 6:1-23.

INTRO: Los que enseñan la “salvación barata”, que el pecador no tiene que aceptar a Jesucristo como su SEÑOR para ser salvo, afirman que existen dos pasos en la vida cristiana: (1) El nuevo nacimiento y (2) una consagración. Entre ambos “pasos” la persona vive una vida carnal sin dedicación a Dios.

     En estos estudios hemos hecho notar que Dios no justifica (declara correcto) a ninguna persona sin Su obra de santificación. Por eso no hay necesidad del segundo paso, como se muestra arriba (1 Co. 1:2, 30; 2 Ts. 2:13; 2 P. 1:3).

I. ¿Qué es la santificación? Es una operación continua del Espíritu Santo en cada creyente para hacerlo “santo” (separado), creando su carácter y comportamiento conforme a la imagen de Jesucristo.

1. La justificación es un evento de una sola vez. La santificación es un proceso durante toda la vida del creyente.

2. La justificación libera al pecador de la culpabilidad de su pecado, mientras que la santificación lo libera de la contaminación de su pecado.

3. Pero nótese bien: En la justificación el pecador confiesa la causa del pecado. En la santificación el pecador abandona la práctica del pecado.

4. Hay un aspecto inmediato de la santificación que es simultáneo con la justificación (1 Corintios 6:11), pero no ocurre de una sola vez (Hebreos 12:14).

II. ¿Obrar o no obrar? Véase Romanos 4:5. En los capítulos 3 y 4 tenemos un aspecto legal de la justificación. En el capítulo tres Pablo explica cómo la culpabilidad o la justicia se le pueden imputar a una persona por la obediencia o desobediencia de otra persona.

1. En el capítulo seis Pablo habla del aspecto práctico de la justicia de Dios y la santificación. Dice que la justicia de Dios es la que Dios le otorga a cada creyente; ambas tienen una implicación judicial y práctica. No hay dos clases de justicia sino que hay dos aspectos. Dios nunca declara al pecador “recto” sin hacerlo “recto” (Ro. 8:29, 30).

II.  Una mirada al capítulo seis de Romanos.

1. Pablo, al terminar su discurso sobre la justificación, escribió Romanos 5:20, 21 y hace luego una pregunta en 6:1.  Veamos la respuesta:

(1) La santificación está vinculada inseparablemente con la justificación (Romanos 6:1-11).

(2) El legalismo le ordenaba a los judíos la piedad, por lo que ser “justificados solo por fe” les parecía algo increíble. Al no entender la gracia de Dios, los judíos se enfocaron solamente en el antinomianismo (creencia que, bajo la gracia, la “ley moral” no tenía valor, y que la persona salva no tenía obligación de vivir en  “santidad”), diciendo que “ya somos salvos”, por lo que continuaban viviendo en pecado.

2.  Por eso Pablo les explicó en el capítulo seis que la “justificación por fe” no daba lugar a la enseñanza del antinomianismo, diciendo: “en ninguna manera” (6:2). Cada creyente ha muerto al pecado porque ya está en Cristo Jesús (Ro. 6:11), y Él murió en nuestro lugar (Ro. 5:6-8). Por eso, cada creyente en Jesucristo es contado como “muerto”.

3.  Ciertamente cualquier creyente puede cometer cualquier pecado, pero no continúa viviendo bajo el dominio del pecado (Ro. 8:2-4; 1 Jn. 3:9).

III. La unión del creyente con Jesucristo le da la garantía de una vida cambiada (Romanos 6:3-5; 2 Corintios 5:17).

1. Pabló usó varias veces la frase: “en Cristo” (Romanos 8:1; 12:5; 16:7; 1 Corintios 1:2; Colosenses 1:28).

2. Puesto que el creyente está  “en Cristo Jesús”  Él es al creyente:

(1) 1 Corintios 1:30.

(2) Colosenses 3:3.

(3) Romanos 6:4.

(4) Romanos 12:5.

(5) Colosenses 3:4.

(6) Colosenses 1:27.

3.  Ahora véase Romanos 6:3-10 y 1 Corintios 6:15.

IV. La fe del creyente es la manera por la cual este vence el pecado en su vida. Véase la certidumbre dada al creyente en Romanos capítulo seis:

1. V. 3. “sabéis”.

2. V. 6. “sabiendo que”.

3. V. 9. “sabiendo que”

4. V. 11. consideraos”

5. V. 13 “presentaos”

V. La gracia de Dios nos garantiza una victoria completa sobre el pecado.

1. Al ser nuestra salvación eterna, el alma no puede perderse, pero el pecado puede atacar nuestro cuerpo. Hasta el día de nuestra muerte (1 Corintios 15:53), nuestro cuerpo será sujeto a tentación (Romanos 8:23).

Conclusión: La obediencia no produce ni conserva nuestra salvación, sino que debe ser el carácter de cada persona redimida (Juan 8:31; 14:21, 23, 24; 15:10). (Continuará)

 

 

(10)  LECCIÓN 4: EL ESPÍRITU SANTO.

(Por Alfonso Alvizú Cantera)

  “¿Cuáles son las funciones y los atributos del Espíritu Santo en mi vida?”

      El día en que recibiste al Señor Jesucristo como tu Salvador personal el Espíritu Santo vino a residir permanentemente dentro de tu cuerpo. Esta Tercera Persona de la Trinidad es probablemente la más incomprendida e ignorada de la relación del cristiano con Dios.

      El propósito de esta lección es el de proporcionar al nuevo creyente una comprensión básica de lo que el Espíritu Santo de Dios hace en su vida.

I. ¿EN DÓNDE ENCUENTRO AL ESPÍRITU SANTO?

A.  EL ESPÍRITU SANTO DE DIOS VIVE EN LA TIERRA DENTRO DE TU CUERPO SI ERES UNA PERSONA SALVA. Efesios 1:13-14. Él vino a morar en ti en el momento de la salvación y vino para tomar en ti Su residencia permanente.

1.   1 Corintios 6:19-20 es el pasaje definitivo.

2.   Mira lo que dice también Juan 14:17; Gálatas 4:6; Efesios 2:22.

II.  ¿CUÁL ES LA FUNCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO?

A.  EL ESPÍRITU SANTO CONVENCE DE PECADO (Juan 16:9).

1.   Él convence de pecado a la persona que aún no es salva a fin de traerla a los pies de  Cristo.

2.   A la persona que ya es salva Él la convence de pecado a fin de mantenerla limpia y mostrarle cómo vivir para Cristo Jesús.

3.   Es necesario que entiendas la diferencia entre convicción y culpa.

a.   La convicción es Dios señalando algo que está mal en nuestra vida a fin de que podamos corregirlo (Isaías 1:18).

b.   La culpa es el diablo que está acusándote de ser indigno de recibir las bendiciones de Dios (Apocalipsis 12:10).

B.   EL ESPÍRITU SANTO CREA Y REGENERA.

1.   El Espíritu Santo está activo en la creación (Génesis 1:2; Job 33:4).

2.   En Jesucristo tú eres ahora una nueva criatura, nacida de nuevo del Espíritu Santo (Juan 3:3-8).

C.  EL ESPÍRITU SANTO TE SELLA UNA VEZ QUE ERES SALVO (Efesios 1:13-14; 4:30).

D.  EL ESPÍRITU SANTO DA TESTIMONIO DE TU SALVACIÓN (1 Juan 4:13; Romanos 8:16).

E.   EL ESPÍRITU SANTO TE ENSEÑA LA PALABRA DE DIOS (Juan 14:26; 16:13-15; 1 Corintios 2:9-10).

F.   EL ESPÍRITU SANTO INTERCEDE EN ORACIÓN POR TI (Romanos 8:26-27; Efesios 2:18).

G.  EL ESPÍRITU SANTO TE CONSUELA EN TIEMPO DE NECESIDAD (Juan 14:15-18; 2 Corintios 1:3-4; 2 Timoteo 1:7).

H.  EL ESPÍRITU SANTO TE FORTALECE PARA QUE PUEDAS SERVIR A DIOS (Zacarías 4:6; Efesios 3:16; 2 Corintios 4:7).

III. ¿CUÁL ES EL RESULTADO DE LA PRESENCIA DEL ESPÍRITU SANTO EN MI VIDA?

A.  EL ESPÍRITU SANTO PRODUCE EN TI UN CONJUNTO DE RASGOS DE CARÁCTER CUANDO LE DAS TU VIDA Y CAMINAS EN SU PODER.

      Este conjunto de cualidades de tu carácter es a lo que se le llama el fruto (singular) del Espíritu en Gálatas 5:22-23.

      Es singular debido a que TODAS estas cualidades son producidas al mismo tiempo como resultado de una relación íntima con el Espíritu Santo.

B.   EL FRUTO DEL ESPÍRITU CONSISTE DE:

1. Amor. 2. Gozo.  3.   Paz.  4. Paciencia. 5. Benignidad. 6. Bondad. 7. Fe. 8. Mansedumbre. 9. Templanza.

IV. PREGUNTAS BÁSICAS.

A. ¿QUÉ QUIERE DECIR “SER LLENO DEL ESPÍRITU” Y CÓMO PUEDO LOGRAR ESTO? Ser “lleno” del Espíritu Santo es estar controlado por Él.

1.   Comparando Efesios 5:18 y Colosenses 3:16 encontramos que al “meternos” en la Palabra de Dios y permitirle que permanezca en nuestro corazón se produce el mismo resultado en nuestras vidas que cuando somos llenos del Espíritu. Mientras más satures tu mente con la Palabra de Dios más cercana será tu relación con el Espíritu Santo.

2.   Simplemente camina en el Espíritu (Gálatas 5:16-18, 25; Romanos 8:1). El caminar es un proceso de crecimiento constante, consistente y natural.

3.   Dale a Dios el control de tu vida. La llenura del Espíritu Santo NO quiere decir que estés obteniendo más del Espíritu Santo. Lo obtuviste todo, completamente, en el momento de tu salvación. Es más bien el Espíritu Santo quien está obteniendo más de ti.

4.   ¡SÉ PACIENTE Y CONSISTENTE!

      Es un proceso de crecimiento que continúa toda la vida. (Continuará).

 

LECCIÓN 5: LA PALABRA DE DIOS.

 “¿Cuál es la importancia de la Biblia en mi vida?”

      Lo que separa al Cristianismo de las demás “religiones” del mundo es su afirmación de poseer una autoridad absoluta de Dios por escrito.

      Esta creencia es crucial para el crecimiento del cristiano en la gracia y el conocimiento de Jesucristo.

      Los estándares por los cuales el cristiano ha de gobernar su vida en cualquier aspecto se encuentran en las páginas de la Palabra de Dios.

      El propósito de esta lección es familiarizar al nuevo creyente con los conceptos básicos de la Biblia y mostrarle cómo se relacionan estos con su vida diaria, para que pueda empezar a comprender cómo sus principios deben guiar todas las facetas de su andar con Jesucristo.

(11)  I. LA PALABRA DE DIOS ESTÁ ACTIVA EN LA SALVACIÓN.

1. 1 PEDRO 1:23 MUESTRA QUE EL HOMBRE NACE DE NUEVO “POR LA PALABRA DE DIOS”. La palabra de Dios es el agente que produce el nuevo nacimiento.

2. EFESIOS 2:8-9 MUESTRA QUE SOMOS SALVOS “POR MEDIO DE LA FE”. Romanos 10:17.

3. SANTIAGO 1:21 DICE QUE LA PALABRA DE DIOS “PUEDE SALVAR VUESTRAS ALMAS”.

4. EL RESUMEN DE PABLO DEL EVANGELIO CONTIENE TRES PARTES EN 1 CORINTIOS 15:1-4.

(1) Jesucristo murió por nuestros pecados.

(2) Fue sepultado.

(3) Se levantó de entre los muertos al tercer día.

(4) CONFORME A LAS ESCRITURAS.

5. PARA SER SALVO USTED DEBE CREER LO QUE LA BIBLIA DICE SOBRE EL PECADO, SU CONDICIÓN Y EL PLAN DE DIOS DE LA SALVACIÓN.

II. YA QUE HAS SIDO SALVO POR LA PALABRA DE DIOS, ESTA DEBE SER TU GUÍA INFALIBLE QUE TE DIGA CÓMO VIVIR. A manera de ilustración:

1.  TODO ARTÍCULO COSTOSO VIENE CON UN MANUAL QUE NOS DICE CÓMO OPERARLO. Si uno no se guía por el manual tendrá problemas con el artículo.

2. LA BIBLIA ES EL “MANUAL DE INSTRUC-CIONES” DE DIOS PARA TU VIDA. Dios no te va a salvar y llamar a su servicio sin darte instrucciones claras y exactas, sino que te hará algo con lo que te puedas guiar. Pero debes “basarte en el Libro”.

III. ¿CUÁL ES EL PROPÓSITO DE LA PALABRA DE DIOS PARA EL CRISTIANO?

1. LA PALABRA DE DIOS LO EQUIPA PARA EL SERVICIO (2 Timoteo 3:16-17; Efesios 6:10-18).

2. LA PALABRA DE DIOS LO NUTRE. Esto se ilustra en la Biblia como “el alimento espiritual”. Nota Job 23:12 y Jeremías 15:16. Es una dieta completa y balanceada.

(1) Leche (1 Pedro 2:2).

(2) Miel (Salmo 119:103; Pr. 16:24; 1 Samuel 14:29).

(3) Manzanas (Proverbios 25:11).

(4) Pan (Lucas 4:4).

(5) Agua (Isaías 55:10-11; Efesios 5:26).          

(6) Carne (Hebreos 5:12-14; 1 Corintios 3:1-2).

(7) Cereal (Salmo 78:24).

3. LA PALABRA DE DIOS LO GUARDA LIMPIO PARA AGRADAR A DIOS (Salmo 119:9-11; Juan 15:3).

IV. ¿ES COMPLETAMENTE CONFIABLE LA BIBLIA?

1. ES MÁS SEGURA QUE LA VOZ AUDIBLE DE DIOS. Este es un punto muy crítico. Debe entenderse que todaslas experiencias” deben juzgarse por un estándar infalible que sea mayor que toda experiencia. Pedro dijo que la Palabra de Dios fue MÁS SEGURA que las apariciones y la voz audible de Dios. Veamos 2 Pedro 1:16-21 en contraste con Mateo 17:1-9.

2. AUN EL UNIVERSO FUE CREADO POR LA PALABRA HABLADA DE DIOS (Hebreos 11:3; Salmo 33:6; Génesis 1:3).

V. ¿CÓMO PUEDEN APRENDER LA BIBLIA?

1.  EL ESPÍRITU SANTO DE DIOS TE GUIARÁ A TODA LA VERDAD (Juan 14:26; 16:13-15). Dios puede utilizar otros medios para auxiliarte en la enseñanza (predicadores, libros, cintas, etc.) pero primordialmente la verdad es revelada por el Espíritu Santo.

2. LA BIBLIA SE APRENDE AL COMPARAR LA ESCRITURA CON LA ESCRITURA CONFIANDO EN EL ESPÍRITU DE DIOS PARA QUE TE ENSEÑE, EN VEZ DE CONFIAR EN TU PROPIO INTELECTO NATURAL (1 Corintios 2:9-16).

VI. COMPENDIO BREVE DE LA BIBLIA.

1. TIENE UN TOTAL DE 66 LIBROS.

2. FUE ESCRITA POR MÁS DE 40 AUTORES.

3. FUE ESCRITA DURANTE UN PERÍODO DE TIEM-PO DE 2000 AÑOS APROXIMADAMENTE.

4. ES TOTALMENTE EXACTA EN CUESTIONES DE HISTORIA Y PROFECÍA.

5. NO HAY EN ELLA NI UNA SOLA CONTRADIC- CIÓN.

6. EL VERSÍCULO CENTRAL DE LA BIBLIA ESTÁ EN EL SALMO 118:8. El Señor es el centro de la Biblia. La palabra clave o central del versículo es “Yahvé”.

VII. Preguntas básicas:

1. ¿Dónde debo comenzar a leerla? Como recién convertido, enfóquese primeramente en aquellos lugares que tratan sobre su nueva relación con su Padre Celestial. El Evangelio de Juan, la primera epístola de Juan, y el Salmo 119 son lugares excelentes para empezar.

(1) El evangelio de Juan fue escrito para que usted crea en el Señor Jesucristo (Juan 20:31).

(2) La Primera Epístola de Juan está escrita para que usted tenga completa seguridad de su salvación (1 Juan 5:13).

(3) El Salmo 119, la porción más grande de la Biblia, trata sobre el amor del hombre por la Palabra de Dios.

2. ¿Y si encuentro algo que no entienda?

(1) No se sienta molesto por ello, Dios se lo revelará  a su debido tiempo, cuando usted esté listo (Juan 16:12).

(2) Asegúrese de vivir lo que sí entienda. Dios no le dará más de lo que usted pueda recibir. Al poner en práctica las cosas que vaya aprendiendo, Dios le irá confiriendo más.

(Continuará)

 

Hay que probar las Escrituras para ver si una cosa es verdadera o no.

(Por David Cloud).

TEXTO: Mateo 7:15-17.

(12)   En este día, ante tanta confusión, el predicador tiene que probar sus enseñanzas por las Escrituras:

1. Porque Jesús dio aviso acerca de que los profetas falsos decepcionarán a la gente. Esta es la razón por la que hay tantas “iglesias” falsas hoy en día.

2. Jesús dijo que los predicadores falsos parecerán verdaderos. Usan la Biblia, hablan acerca de la salvación, etc.

3. Aquellos maestros falsos serán conocidos por sus frutos (Mt. 7:16-20). Pero tales frutos no son obras (Mt. 7:22, 23).

     El fruto es la salvación de una vida que está basada en las Escrituras (v. 23); la salvación viene por la obediencia a la verdad doctrinal.

     El fruto del falso maestro es su doctrina falsa (Hechos 20:30; Romanos 16:17; Gálatas 1:6, 7; 1 Timoteo 1:3; 2 Pedro 2:1; 1 Juan 4:1, 2).

     Vemos el aviso del Señor en Mateo 24: 4, 5, 11, 24. En todas partes del mundo los maestros falsos abundan. Pocas asambleas son fieles a las Escrituras.

     Es el deber del pastor enseñar a su congregación a tener cuidado con los maestros falsos, los pentecostales, los mormones, los “testigos”, los del Séptimo Día, etc.

4. Jesús dijo que los maestros falsos decepcionarían por sus “señales y milagros”. Esto es exacto a lo que encontramos en el movimiento “pentecostal”.

5. Jesús nos alertó contra los “falsos cristos” y el mundo está lleno de ellos hoy.

6. Véase Juan 8:31, 32. Aquí está la receta para el éxito en la obra del Señor. Hay que leer la Palabra, estudiarla, memorizarla, meditar en ella, obedecerla y probar todo por la Palabra (véase Juan 17:17).

7. Hechos 17:11. Hermano, ¿estás escudriñando las Escrituras, o estás usando algo que alguien escribió?

8. 1 Tesalonicenses 5:21.  “Examinadlo todo”. Asegúrate de que lo que estás enseñando se basa en las Escrituras, no en algo que has leído en una publicación.

9. 2 Corintios 10:5. ¡Qué mandamiento! Cumplamos con esto dejando que nuestra mente sea llena con la Palabra.

10. 2 Corintios 11:3, 4. Palabras solemnes y de gran importancia.

(1) Existe un peligro espiritual en que muchos predicadores no hacen caso de la “doctrina correcta”. Ejemplos: Teología reformada, que dice que toda profecía ya se cumplió y que no hay un arrebatamiento de los redimidos ni una tribulación, etc.

(2) En el versículo 4 vemos que las enseñanzas de los apóstoles eran el “estandarte” de la verdad (Judas 3).

(3) Satanás es un gran engañador, ten cuidado de él (2 Corintios 11:3).

11.  El ser tolerante es una evidencia de una mente carnal y no espiritual (1 Co. 3:1, 2, 4; Mt. 7:14).

11. Los maestros falsos imitan a los verdaderos (2 Corintios 11:13-15). Tienen Biblias, predican a Jesús y siembran el error.

12. Colosenses 2:8. Es el deseo de los maestros falsos el de  estropear y robarle al creyente su confianza en las Escrituras. La manera de derrotar a esos maestros es estar firmes en la Palabra (2 Timoteo 3:16, 17).

13. Ap. 2:2, 6. Esta asamblea fue comisionada para “probar” a los predicadores y rechazarlos. Eran “mentirosos”.  Así son los pentecostales y otros que tenemos hoy.

14. Pr. 14:15. El “simple no es sabio. Es muy crédulo y se decepciona fácilmente. Acepta todo sin investigar.

15. Sal. 119:128. Buen consejo para el varón de Dios. (Fin)

 

Por qué soy Bautista No Conformista (I parte).

(Adaptado de una obra de H. B. Tayor)

     El varón que Dios envió para preparar el camino de la asamblea (EKKLESÍA) que Jesús prometió organizar fue llamado por Dios mismo: “Juan el Sumergidor” (Mateo 3:1). Nótese bien que a Juan no se le llamó “El Sumergidor” porque estuviera sumergiendo personas. No, Dios le llamó “El Sumergidor” antes que Juan hubiera predicado algún mensaje y antes que hubiera sumergido a alguien.  Dios le llamó “El Sumergidor”  por la obra que Dios le envió a hacer: “que Jesús hacía y sumergía más discípulos que Juan” (Juan 4:1; mostrando la obra de Juan). La misión de Juan fue la misma misión que los Bautistas siempre han tenido: “hacer discípulos y sumergirlos”.

     Pedro dijo al creyente en 1 Pedro 3:15, “y estad siempre listos para responder a todo el que os pida razón de la esperanza que hay en vosotros”. Cada creyente que es miembro de una Asamblea Bautista No Conformista tiene la obligación de decir la razón de por qué es un Bautista. Y cada persona salva que no es miembro de una A.B.N.C. tiene la obligación a decir la razón por la cual no está en una asamblea fundada por Jesucristo, porque si Jesús formó lo que se conoce hoy como las A.B.N.C., las otras organizaciones religiosas son hechas por hombres y no son de Dios.

     Mucha gente dice: “No importa el nombre de la iglesia ni su doctrina”. Amigo, ¿qué ha de hacerse con las palabras de Jesús dadas en Mateo 28:20, “enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado? Tú sabes bien que hay muchas cosas que se enseñan en algunas “iglesias” que no vienen de las Escrituras. Las Escrituras hablan bien claro de la EKKLESIA de Jesús, razón por la cual el creyente no tiene derecho a “escoger” cualquier asamblea.  Hay que seguir la dirección dada en el Libro de instrucción.

     La regla sólida de nosotros es que las Escrituras y solamente las Escrituras son la guía de fe y práctica. Juan el Sumergidor, enviado por el Dios de la Creación, sumergió a Jesús y también a los doce hombres que Jesús usó para comenzar la primera EKKLESÍA (una asamblea de gente convertida y llamada con un propósito). Jesucristo fue aquella “Piedra Angular” (Efesios 2:20).

(13)   Al ser el material preparado por un predicador bautista, la asamblea fue conocida como “una asamblea de personas sumergidas”, o sea, en nuestros términos de hoy: “una asamblea bautista”. Durante varios siglos no hubo “Metodistas”, “Presbiterianos”, etc. Hoy decimos por identificación: “La Asamblea Bautista”, añadiendo “no conformista” para ser identificados de las muchas “iglesias bautistas”, de las convenciones y otros movimientos que no siguen la instrucción de las Escrituras.

     Los de las A.B.N.C. somos dirigidos a enseñar solamente lo que dice la Biblia y no lo que dicen los hombres ni las denominaciones. Somos mandados a: “id y haced discípulos a todas las naciones”. Si tu asamblea no está cumpliendo con este mandato, estás en ignorancia de lo que dicen las Escrituras y eres desobediente.

     Cada persona regenerada debe ser sumergida por la autoridad de una A.B.N.C. Siendo que los niños no entienden su condición como pecadores ni la obra de substitución de Jesucristo en el lugar de los pecadores, no son elegibles para ser sumergidos (Hechos 2:47).

     Las A.B.N.C. no creen que todas las “iglesias” sean iguales. Creemos que la decisión de unirse con una “iglesia” en vez de ser miembro de una A.B.N.C. está claramente en contra de las Escrituras. Jesús, refiriéndose a aquellas “iglesias”, dijo en Mateo 15:9, “En vano me rinden culto, enseñando como doctrina los mandamiento de hombres.

     Siendo que todas las “iglesias” (con excepción de las asambleas que Jesús está edificando) han sido fundadas por hombres con sus ideas y doctrinas, unirse a  una de estas es contrario a la voluntad de Dios. Véase Hechos 5:29, “Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres”.

     Las A.B.N.C. rechazan cualquier tipo de “bautismo” dado por cualquier “iglesia” porque es un “bautismo extranjero”. La “iglesia” que no acepta la inmersión de una A.B.N.C. es farisea (Lucas 7:30). Las que aceptan el rociamiento de los católicos y presbiterianos y la inmersión de los “evangélicos” menosprecian la asamblea que Jesús comenzó (1 Corintios 11:22).

     Las A.B.N.C. eligen sus propios oficiales por votación congregacional, ya sea el pastor o los pastores, sirvientes, tesorero, etc. Pedro no fue un “papa” (véase 1 Pedro 5:1).  Cuando Jesús fue crucificado Pedro no escogió el sucesor de Judas, sino fue la asamblea la que eligió a dos y, “echando suertes”, determinó quién sería el sucesor de Judas. Igual sucedió con la selección de los seis sirvientes en la asamblea en Jerusalén (Hechos  6).

     Las A.B.N.C. siguen las instrucciones dadas en las Escrituras en la recepción y en la expulsión de los miembros (Hch. 10:47 y 2 Ts. 3; Hch. 10:47 y 2 Ts. 3:6).

     Por eso las A.B.N.C. creen en la observancia de la Cena “cerrada”, participando solamente los miembros en plena comunión (1 Corintios 11:17-20). Creen en una salvación eterna (Romanos 8:1). Aceptan que solo las Escrituras son la regla de fe y práctica. (Fin)

 

Por qué soy Bautista No Conformista (II parte).

     En la introducción de su libro Historia de los Bautistas, Ochard escribió: “El lector deber entender que el autor no escribe una historia de los bautistas en detalle, sino escribe para demostrar por el testimonio de “católicos” y “protestantes” (nuestros adversarios comunes), que los bautistas han existido en cada siglo desde el día de Juan el Sumergidor hasta los días de hoy”.

     Es un principio distintivo, creído y enseñado solamente por los A.B.N.C., que Juan el Sumergidor preparó el material del cual el Señor Jesús organizó la primera EKKLESÍA durante Su ministerio.

     En la epístola a los Hebreos, el autor invita a una consideración cuidadosa sobre la “casa” que Jesús edificó (Hebreos 3:1-4). Jesús fue enviado por Dios el Padre para edificar SU CASA, obedeciendo fielmente todas las órdenes dadas por Su Padre Celestial.

     En 1 Corintios 3:16 Pablo habló de los miembros en aquella asamblea como ‘un templo de Dios”. En Efesios 2:20, 21 habló de aquella asamblea como un “templo santo en el Señor”.

     Haciendo una comparación entre el templo que Salomón edificó y la asamblea que Jesús está edificando todavía, se pueden encontrar algunas semejanzas:

1. David preparó el material del cual su hijo Salomón construyó el templo (1 Crónicas 29:16).

2. Juan el Sumergidor preparó el material del cual Jesús edificó Su EKKLESIA (Lucas 1:17b; Marcos 1:2, 3).

3. Como Salomón edificó aquel templo del material que su padre David había preparado, así Jesús edificó (y está edificando todavía) Su EKKLESIA del material preparado por Juan el Sumergidor y los que le han seguido (Mateo 16:18; Hechos 1:21, 22).

4. Una vez terminado, el templo de Salomón fue dedicado con sacrificios (1 Reyes 7:51-8:5).

5. Después que Jesús terminó la “casa” que Su Padre le instruyó a edificar, la dedicó con el sacrificio de Sí mismo (Hebreos 3:2; Juan 17:4; Efesios 5:25).

6. Una vez que el templo fue terminado y dedicado en el tiempo de Salomón, Dios lo llenó Su presencia (1 Reyes 8:10, 11).

7. Después que Jesús terminó Su primera EKKLESIA le dio dones y los creyentes recibieron la llenura del Espíritu Santo de Dios (1 Corintios 12: 28; Efesios 2:20-22).

     El templo de Salomón no solamente es un tipo de la EKKLESIA del N. T., nótese también lo que Zacarías predijo con relación a Jesús y Su asamblea (Zacarías 6:12, 13).  Nótese el cumplimiento detallado de aquella profecía en la Persona de Jesús, el Cristo:

(14)  (1) Jesús era el Retoño (vástago que echa de nuevo la planta porque Él creció fuera del lugar (…) de Belén. Él creció en la ciudad de Nazaret. En Génesis 41:32 José le dijo a Faraón que cuando Dios hace una cosa “dos veces” es porque está bien establecida, y en Zacarías podemos leer “dos veces” que él predijo que Jesús iba a edificar el “tempo de Yahvé”  (Zacarías 6:12b, 13ª). Por eso fue el plan de Dios, antes del nacimiento de Jesús, que Él habría de edificar Su EKKLESIA.

(2) Hoy casi todo el mundo dice que la “iglesia” no tuvo su principio sino hasta el día festivo de “Pentecostés”, usando para esto (Hechos 2). ¡Pero esto no es cierto! Zacarías declaró que Jesús edificaría Su propio templo, se sentaría sobre Su trono y sería el Sacerdote (Zacarías 6:3). Aquella profecía se cumplió.

I. La enseñanza del N.T. para ser una asamblea del Señor (EKKLESIA).

1. Su principio fue en el tiempo correcto, durante el ministerio del Señor sobre esta tierra (1 Corintios 12:28).

(1) Dice que Dios puso en la asamblea primeramente apóstoles. “Escogió de entre ellos doce”, y los llamo de entre los demás (Lucas 6: 12-16). Esta fue la formación de una EKKLESIA.

(2)  Jesús fue la Cabeza y el Fundador (no Lutero, ni Wesley, ni Calvino). Los doce apóstoles fueron los primeros miembros, todos habían sido sumergidos por Juan el Sumergidor.

(3) Ninguna otra “iglesia” en existencia puede decir que tuvo su principio en aquel tiempo. Todos tienen fechas de comienzo, pero siempre después de aquel día festivo.

2. Su principio tuvo que tener un lugar correcto: en la tierra de Palestina (hoy la nación de Israel).

(1) Nosotros hoy tenemos las mismas doctrinas de aquella asamblea que Jesús comenzó. Tenemos el mismo Fundador, tenemos el mismo Libro, tenemos el mismo Propósito que es cumplir con la Gran Comisión. Todas las demás “iglesias” tienen su principio en Europa o en América. Y por eso no pueden ser la EKKLESIA que Jesús formó.

(2) Tanto el Fundador como los primeros miembros fueron sumergidos por Juan el Sumergidor en el Río Jordán.

3. Una asamblea tiene que tener la Cabeza correcta: Jesucristo.

(1) Él es la Cabeza, el Fundador, el Edificador, el Maestro, y el Dueño de la EKKLESIA.

(2) Nótese que Jesús llamó a aquella asamblea: “Mi asamblea”.

(3) La asamblea del Señor es la Novia prometida en el futuro (2 Corintios 11:2). (Fin)

 

Comentario sobre los Diez Mandamientos.

(Pastor H. B. Pratt. Traductor de la Biblia conocida comúnmente como Versión Moderna que finalizó en 1893. Comentarista de los libros del Génesis, Éxodo y Levítico y autor de Noches de los Romanistas.)

IX. EL NOVENO MANDAMIENTO.

    “No dirás contra tu prójimo falso testimonio.” (Éxodo 20:16; Versión Moderna)

     El objeto de este mandamiento es el de guardar y promover la verdad entre los hombres; y en este caso, como en los anteriores, la forma más agravada de la mentira es el falso testimonio.

      Según nuestras leyes este crimen es castigado con penas de mucha severidad, mayormente si el falso testimonio tiene el objetivo de incriminar al inocente con respecto a delitos no cometidos.

      Este mandamiento incluye toda forma de falso testimonio contra el prójimo, no solo ante los tribunales, sino en cualquier parte y con cualquier motivo.

      El mandamiento incluye en su prohibición toda suerte de falso testimonio, aunque no se dirija contra nadie –la falsedad en todas sus innumerables formas, las promesas engañosas, las ofertas falaces que no tenemos intención de cumplir; y no menos, los cumplimientos y halagos en el trato social que no están fundados en la verdad y la sinceridad, cosas todas ellas que Dios aborrece y las condena de mil maneras, atribuyéndolas a Satanás como su autor, a quien Jesús califica de “padre de mentira” (Jn. 8:44), y con quien todos los mentirosos tendrán su parte final (Ap. 21:8; Mt. 25:41).

      “He aquí, tú quieres la verdad en lo íntimo; por tanto, en lo recóndito (de mi corazón) hazme conocer la sabiduría. Purifícame con hisopo, y seré limpio: lávame, y quedaré más blanco que la nieve.” (Salmo 51:6-7). (Continuará)

 

     Esta revista es una obra de amor por parte de J. Alvino Nelson y su esposa Janet. Damos de nuestro tiempo con amor sin recibir un salario a cambio. Se envía gratis por correo postal o por internet. Si puedes recibirla por el internet notifícanos, por favor, y te la enviaremos. Nuestro correo es: jan23@cox.net.

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     Contamos con los hermanos Gil, de Cuba, en la obra de corrección. ¡Muchas gracias hermanos!

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