Hojas De Oro

Una Llamada A Regresar A La Enseñanza Bíblica

"...que contendáis eficazmente por la fe..."

Año XXXII, Número 10          OCTUBRE                            2002

       

Indice:

-Dar Testimonio A Un Mormón, página 1

-Como Contestar a los "Testigos", página 1

-La Mala Traducción de los "Testigos", página 2

-El Tercero Cielo...El Mundo Invisible, II, página 2

-La Naturaleza de la Asamblea, VIII, página 3

-La Fe...Las Obras, VII, página 3

-La Fe...Las Obras, VIII, página 4

-La Fe...Las Obras, IX, página 4

-La Oración, parte final, página 5

-La Voluntad de Dios, VII, página 6

-Sumergido En Un Cuerpo,  I, página 6

-La Atracción del Discípulo, página 8

-Amileniarismo, página 9

-Premilenarismo, página 10

-Postmileniarismo, página 10

-La Ley y el Evangelio, página 10

-¿Quiénes Son Los Bautistas?, Intro., página 11

-El Ministerio de Juan el Sumergidor

-El Ministerio de Jesucristo

-La  Primera Ekklesía "Cristocéntrica", página 13

 

Dar Testimonio A Un Mormón

 Dar testimonio a un mormón es como tratar de trepar sobre gelatina. Es difícil hacer pie. Pero si usted sabe lo que el mormonismo enseña, usted se halla en buen camino. Lo que sigue son enfoques básicos que debieran ayudarlo a dar testimonio a un mormón. Aunque ninguno de estos enfoques es infalible, le proveerán con el marco básico que necesita para ser capaz de dar testimonio a un mormón. Dependerá de usted usar adecuadamente lo que haya aprendido, desarrollar más destreza en el testimonio, y perfeccionar su método con la práctica. Recuerde que la mejor forma de aprender a testimoniar es... testimoniando.
     Hay tres cosas importantes que debe saber antes de comenzar a evangelizar a los mormones:
Primero, usted necesita comprender las definiciones mormonas de los términos que usted emplea: Trinidad, Jesús, salvación, cielo, etc. Segundo, usted debe ser capaz de mostrarles que creen en un falso Jesús. Esto es importante porque sólo el verdadero Jesús da vida eterna (Juan 10:28), revela al Padre (Mat. 11:27), y envía al Espíritu Santo (Juan 15:26). Tercero, usted debe mostrarle que la salvación (el perdón de los pecados) se obtiene completamente por gracia.  Este método es vitalmente importante porque le muestra al mormón por qué es falso el "Jesús" en el que él cree. Usted verá, la fe es válida solamente en la medida en que su objeto lo sea. Los mormones tienen un" Jesús" falso y, por tanto, una fe inútil. Además, algunos de los enfoques que se requieren para testimoniarles adecuadamente se basan en este método sencillo y poderoso.
     Testimoniar significa que usted deberá enseñar. Para enseñar, usted debe antes comprender. Comprender significa que usted no sólo debe saber lo que cree, sino también lo que ellos creen. (Propiedad intelectual de Matthew J. Slick)

 

Como Contestar a Los "Testigos de Jehová" de la Biblia   (adaptado)

INTRO:  Los "Testigos de Jehová" dicen que Jesús no era Dios, sino tan sólo un "hombre", atacando Su divinidad. 

I. Ellos siempre preguntan: "Si Jesús era Dios, entonces ¿por qué  oró al Padre, como en Juan 17?" 

1. Hay que explicarles que siendo que Él ha tomado  cuerpo de hombre, tuvo necesidad de hablar a Su Padre, aunque Él era  tanto Dios como hombre, Colosenses 2:9; Juan 8:58 con Éxodo 3:14.

2. Recuerde que Jesucristo, durante Su ministerio terrenal, tuvo dos naturalezas.  A esto se le denomina "unión hipostática" (la unión de la naturaleza humana y la naturaleza Divina en la Persona de Jesucristo).  Esta es la razón por la que tenemos dos tipos de Escrituras concernientes a Él: las que hablan de Su lado Divino, y las que hablan de Su lado humano.  Los T. de J. ignoran o modifican los textos que hablan de Su Divinidad.

II. Preguntan: "¿Estaba Jesús orándose a Sí mismo?"

1. Hay que explicarles que Jesucristo no es la misma Persona que el Padre.  Dios el Hijo oró a Dios el Padre.

III. Preguntan: "¿Por qué Jesús dijo que el Padre era mayor que Él en Juan 14:28?"

1. Esto es debido a que Su posición era diferente de la de Dios el Padre, no así Su naturaleza.  En Hebreos 2:9 se nos dice que Jesús fue "...hecho menor que los ángeles..." durante Su tiempo sobre esta tierra.  Recuerde que el Padre envió al Hijo, 1 Juan 4:10.

IV. Preguntan: "¿Por qué Él dijo "...por qué Me llamas bueno?  Nadie es bueno, sino sólo Dios..." en Lucas 18:19?"

1. En aquel texto Jesucristo estaba confirmando Su propia Divinidad, pues lo que estaba haciendo era bueno.  No dijo que Él no fuese Dios, sino pidió a quien preguntaba que reflexionara lo que estaba diciendo.  Nunca dijo: "No Me llames bueno" porque todo el mundo supo que Él fue Hombre bueno.

V. Preguntan: "¿Por qué Jesús dijo que solamente podía hacer aquellas cosas que había visto hacer al Padre, Juan 5:19?"

1. Hay que preguntar al T. de J. quién puede hacer las mismas cosas que Dios el Padre hace.  ¿Podría un ángel?  ¿Podría un hombre?  Claro que no.  Sin embargo, Jesucristo dijo que Él podía hacer cualquier cosa que viese hacer al Padre.  Lea el versículo completamente.

Conclusión:  La respuesta a estos y otros versículos similares es que Jesucristo tiene dos naturalezas.  Él fue plenamente hombre como asimismo es plenamente Dios, y ya que fue Hombre hay versículos que muestran Su humanidad.  (Continuará) ( Propiedad intelectual de Matthew J. Slick.)

 

Malas Traducciones de la "biblia" de los Testigos de Jehová.

INTRO:  Los T. de J. tienen su propia "biblia" llamada "Traducción Del Nuevo Mundo De Las Santas Escrituras" (TNM).

1. En Colosenses 1:15-17 las palabras "...las otras..." se insertan cuatro veces y tales palabras no se hallen en el griego ni son requeridas por el texto.  Esta es una porción en la que Jesucristo es descrito como el Creador de todas las cosas.  Ya que la los T. de J. cree que Jesús es un "ser creado", han colocado las palabras "las otras" referidas a las cosas creadas, para mostrar que Jesús existió antes de todas "las otras cosas" y dar entender que Él fue creado.

2. Zacarías 12:10.  Aquí Dios está hablando y dijo: "...pero sobre la casa de David y los habitantes de Jerusalén derramaré un espíritu de gracia y oración; y mirarán a Mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, y se afligirán por él como quien se aflige por el primogénito.".  Los T. de J. cambian las palabras "...a mí..." por "...a aquel...", de forma que en su "Biblia" dice:  "....y ciertamente mirarán a aquel quien traspasaron....".

(1) Como los T. de J. niegan que Jesús fuera Dios en la carne, esto texto de Zacarías 12:10 presenta un problema obvio; de modo que cambiaron el texto.

3. En Juan 1:1 los T. de J. vierten el versículo como referido a "....un dios....".   Nuevamente, esto es porque niegan quién es Jesús y se ven forzados a cambiar su "biblia" para que coincidan con la teología el ellos. 

(1) La versión TNM dice: "En (el) principio la Palabra era, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era un dios".

4. Mateo 2:11.  Aquí, la palabra griega PROSKUNEO (adorar) es traducida "rendir homenaje".  Este puede indicar: mostrar respeto, honrar, aún inclinarse antes alguien.  Ya que para los T. de J. Jesús es un ser creado y no puede ser adorado.

5. Hebreos 1:8.  Este es un versículo en el cual Dios el Padre llama Dios a Jesucristo.  Como los T. de J. no aceptan esto, una vez más han cambiado su "biblia" para que se adapte a la teología de ellos.  Han traducido el versículo como "....Dios es tu trono...".  El problema que tienen con esta "traducción" es que el autor de Hebreos está citando Salmo 45:6 cuyo texto hebreo no admite confusión alguna.  Lo interesante es que, para justificar su traducción del N.T. han cambiado también el texto hebreo del Salmo, para que concuerde con la teología de ellos. (Propiedad intelectual de Matthew J. Slick)

 

El Tercer Cielo...El Mundo Invisible, final

III. En la parte superior del dibujo del mes pasado (E) se ve el "Tercer Cielo".

1. Incluido allá es el "Paraíso" presente (E) y la "Nueva Jerusalén" (J) que va bajarse a esta tierra, una vez es renovada.

2. Puede ver el sitio del "Tribunal de Cristo" (C) y el "Gran Trono Blanco" (W)

IV. Una clarificación:  Hay muchos maestros falsos que dicen que el "Seol-Hades" (el mundo invisible) es la tumba y que en la tumba no hay conocimiento, usando Eclesiastés 9:5, 10.   Por eso dicen que el alma duerme en la tumba hasta aquel día de "la resurrección general" (y no hay tal cosa siendo que ha de ser dos días de resurrección).

1. Ahora nótese bien lo que dicen las Escrituras:  Que las almas, espíritus, seres, personas a morir (cuando la vida termina),  antes de la resurrección de Jesucristo, se fueron al "mundo invisible"  a uno de los dos lados, no a la tumba, véase Génesis 37:35.  (el hebreo no es "sepultura"....es "Seol", véase Génesis 35:29).

V. ¿Existe el "purgatorio"?  Tal palabra, ni una descripción de tal lugar, se encuentra en las Escrituras.  Según la "iglesia católica" significa: "...lugar donde las almas no condenados al infierno purgan sus pecados ante de ascender al cielo....".

1. Aquella doctrina falsa no era conocida hasta el Siglo VI y tuvo su origen en la creencia que ninguna persona, a morir, es digna de vida eterna, y tuvo que esperar en un lugar intermedio hasta que es limpiado y el "instrumento de purificación" es el sufrimiento físico, y aquella alma no puede hacer nada sino esperar en las "oraciones" (misas) pagadas por los vivos.

2. Aquella doctrina es una mentira, no tiene base bíblica porque no hay tal lugar en existencia.  (fin)

 

La Naturaleza de la Asamblea del N.T., parte VIII.

TEMA: Los Cultos En La Asamblea

INTRO: La conducta y atmósfera en los cultos en la asamblea son discutidas en las Escrituras.

1. Todas las cosas deben apuntar hacia la edificación, I Corintios 14:26.

(1) Todos de los predicadores han de hablar claramente, inteligentemente, de tal manera que la asamblea pueda ser edificada, 1 Corintios 14:5.

(2) Los instrumentos deben dar un sonido claro significante, 1 Corintios 14:7, 8.

(3) Las oraciones han de ser en el Espíritu Santo, y también inteligibles para edificación, 1 Corintios 14:15-17.

(4) El cántico debe ser en el Espíritu Santo, también con el entendimiento, 1 Corintios 14:15b.

2. Aquello que conduzca a la confusión no es de Dios, 1 Corintios 14:33

3. Es necesario mantener el orden y la decencia, 1 Corintios 14:40.

4. Los pastores, ancianos, obispos han de tener un comportamiento serio e íntegro, Tito 2:7, no el de un vendedor estrella, sagaz, chistoso, comediante.

5. Los ancianos, las ancianas, las jóvenes, los jóvenes....a todos les es ordenado que sean sobrios e íntegros, Tito 2:2, 3, 4, 6, no dados a un falso despliegue artificial de un "entusiasmo" superficial.  El tomar una actitud de liviandad hacia una doctrina u otra actividad del reino, constituye una sutil blasfemia.  La sobriedad conviene a la sana doctrina, Tito 2:1 y lo que sigue.

6. Aunque todo verdadero servicio envuelve adoración, la verdadera adoración cristiana no es un acto exterior, sino una actitud del espíritu, no confinada a un sito en particular, Juan 4:21-24.

7. Es mandatario que haya un sentido de unidad, y singularidad de mente y propósito, dentro de cada asamblea bíblica, Hechos 1:14; 2:1, 46; 4:24; 5:12; 8:6; 15:25; Romanos 12:16; 15:5, 6; 1 Corintios 1:10; 2 Corintios 13:11; Fil. 1:27; 2:2, 3, 5; 3:15, 16: 4:2. (continuará)

 

La Fe...Las Obras, VII

TEMA: La Lucha Contra El Pecado En La Vida Cristiana

LECTURA:  Romanos 7:7-25

INTRO: Muchos que predican "una salvación fácil" dicen que hay tres clases de humanidad: inconversos; creyentes espirituales, y creyentes carnales basando sus ideas en el pasaje de 1 Corintios 2:14 hasta 3:3.

      Pero el Apóstol no enseñó que había dos clases de creyentes.  Él distinguió entre "el hombre natural" y "el hombre espiritual", 1 Corintios 2:14, 15.  Vamos a ver que dicen las Escrituras:

I. ¿Es posible que un creyente viva en pecado?

1. Dios no nos llamó a juzgar el corazón de otros, sino que somos mandados a ver su comportamiento, 1 Corintios 5:12.  Véase 1 Corintios 6:9-12.

2. Dios siempre castiga y disciplina a Sus hijos, Hebreos 12:7-10.

3. Esto origina una pregunta:  Si tal persona que profesa ser creyente sigue viviendo en pecado ¿Por qué no está sufriendo el castigo de su Padre Celestial?  El Apóstol nos da la respuesta en Romanos 7:14-25.

(1) El texto no habla de las experiencias de un incrédulo ni de un creyente carnal.  Pablo escribió de su propia experiencia, aun durante el tiempo de escribir la epístola, véase 1 Corintios 10:12. 13.

(2) Cuando Pablo escribió Romanos 7:7-13 habló de su vida antes de su conversión, pero una vez a llegar al versículo 14 habla de su vida presente.

(3)  Nótese Romanos 7:22, 25; 8:7 y usted puede ver que estas no son las palabras de un "creyente carnal" porque la obra de santificación es vista en Romanos 7:15 donde él escribió:  "...aborrezco...(el pecado)" y en el versículo 22 dijo: "...me deleito en la ley de Dios....".

4. Por eso, las palabras que se encuentran en Romanos 7 no son el llanto de un creyente carnal sino el lamento de un hijo pío que encontró las muchas debilidades carnales en la vida diaria, véase los versículos 14-17.

5. Hermano, sea honesto:  ¡Este es el estado de cada creyente!

(1)  Como creyentes, ahora no tenemos relación con Satanás, Juan 8:44.

(2) Como creyentes, no debemos amar al "mundo", 1 Juan 2:15.

(3) Como creyente todavía nuestra carne está sujeta a las tentaciones, y así será hasta nuestra muerte.

6. Pero cada creyente debe entender qué hace el pecado en su vida:

(1) Contrista al Espíritu Santo, Efesios 4:30.

(2) Deshonra a Dios, 1 Corintios 6:19, 20.

(3) Cierra los ojos de Dios, 1 Pedro 3:12.

(4) Quita las bendiciones de Dios en nuestra vida, Jeremías 5:25.

(5) Quita el gozo de nuestra salvación, Salmo 51:12.

(6) Evita el crecimiento espiritual, 1 Corintios 3:1.

(7) Produce el castigo de Dios en nuestra vida, Hebreos 12:5-7.

(8) Produce "vasos sucios", 2 Timoteo 2:21.

(9) Compromete nuestras vidas, 1 Corintios 11:29, 30.

II. El problema que Pablo tuvo y el problema que nosotros tenemos, Romanos 7:22, 23.

1.  Lo más espiritual de nuestra vida, lo más consciente que estamos de los pecados no confesados, Romanos 7:18.  Pero hay una gran diferencia entre el pecado que uno puede vencer y aquel pecado que domina nuestra vida. Hay que observar:

(1) El creyente En Cristo es liberado del pecado, Romanos 6:18, 19.

(2) Pero, siendo que todavía vivimos en un cuerpo carnal, el pecado puede morar en nosotros, Romanos 7:20.  Véase Gálatas 5:17.

(3) Pero en Gálatas 5:16 se encuentra la receta de cómo vencer el pecado.

III. El autor humano del Salmo 119 experimentó el mismo conflicto en su vida carnal que el Apóstol Pablo. Hay que estudiar los Salmos 119:81-83, 92, 97, 113, 131, 143, 163, 165, 174.

IV. La gran pregunta es: ¿Por qué peca el creyente en Cristo Jesús?  Otra vez:  Por que vivimos en un cuerpo carnal que está sujeto a los ataques de Satanás.  Ahora llamo su atención hacia las palabras de Pablo en Romanos 7:24 donde con desesperación él llamó para ayuda, y el Espíritu Santo le ayudó porque en el versículo siguiente encontramos la respuesta:  Jesucristo.  Déjale tomar el control de su cuerpo carnal.  Véase Salmo 130:1-8.

Conclusión: Hay que estudiar estas referencias: Romanos 8:13, 18, 19, 23, 30; 1 Corintios 15:53, 57; 2 Corintios 5:4; Filipenses 3:20, 21; Col. 3:5; 1 Juan 3:2, 3.

 

La Fe...Las Obras, VIII

TEMA: Una Anticipación de Gloria

LECTURA: Romanos 8:28-39

INTRO: ¿Es posible que el creyente pueda tener la seguridad de la salvación de su alma del infierno?  Las Escrituras dicen que "sí".  De veras, cada creyente es mandado a tener tal seguridad, 2 Pedro 1:10.

I. El fundamento bíblico de la seguridad.

(1) Objetivo (perteneciente al objeto en sí, y no a nuestro modo de pensar y de sentir): la obra terminada por Jesucristo en la cruz por nosotros, 2 Corintios 1:20.

(2) Subjetivo (perteneciente al sujeto, relativo a nuestro modo de pensar o de sentir, y no al objeto en sí mismo): la obra progresiva del Espíritu Santo en nuestras vidas,  usando las Escrituras, Romanos 15:4.   

II. La Primera Epístola de Juan fue escrita para saber que una vez salvos, siempre somos salvos, véase 5:13.  Lo que sigue será una ayuda porque habla de creyentes verdaderos:

1. Andan en la luz, 1 Juan 1:6, 7.  Véase Salmo 119:105, 130; Proverbios 6:23; Juan 8:12.  Los incrédulos andan en las tinieblas, Efesios 5:8,9; 1 Tes. 5:4.

2. Confiesan sus pecados, 1 Juan 1:8 hasta 2:1.

3. Guardan las palabras del Señor, 1 Juan 2:3, 4; 5:2, 3.

4. Aman a los hermanos, 1 Juan 3:10.  Véase 2:9-11; 3:14, 15; 5:2.  También véase Romanos 13:8; Mateo 22:37-40; 1 Juan 4:7, 12.

5. Afirman las doctrinas sólidas, 1 Juan 2:19-23; 4:2, 6.

6. Siguen una vida separada, 1 Juan 2:29; 3:3, 4, 6-9.

7. Tienen la presencia del Espíritu Santo en sus vidas, 1 Juan 4:13; 5:10, 11.  Véase Romanos 8:16.

III. El gran peligro de una seguridad falsa, confiando en una "iglesia", "bautismo", "buenas obras,", "santos", etc. 1 Juan 2:4, 23; 3:8, 15; 4:20.  (Continuará)

 

La Fe...Las Obras, IX

TEMA: Guardado Por El Poder De Dios

LECTURA: Juan 17:15-23

INTRO:  Simón Pedro tropezó varias veces en su vida después de su conversión.   La vida de Pedro es una ilustración de cómo nosotros vamos a encontrar fallas también.  Pero, véase Lucas 22:31, 32 y sea animado con estas palabras del Señor Jesucristo. "...pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte..."  Hay tres pasos en este estudio:

I. El creyente, es salvado perpetuamente ("eternamente" 1602),  Hebreos 7:25.  Cada persona que se ha arrepentido de sus pecados y ha recibido a Jesucristo como su Salvador personal es salvado para siempre.  Tal doctrina es conocida como "la perseverancia de los santos".

1.  Miremos la palabra "perseverancia".  Quiere decir: firmeza y constancia en la ejecución de los propósitos y en las resoluciones del ánimo;  duración permanente o continua de una cosa,  véase Jeremías 32:40.

 2. Muchos que enseñan una "creencia fácil" dicen que es posible que el creyente puede perderse, y usan estos textos para "probar" su punto de vista: 1 Timoteo 1:18, 19; 2 Timoteo 2:16-19; Hebreos 6:4-8.

3. Pero Dios el Espíritu Santo no se contradice.  Estos pocos textos no anulan las muchas promesas dadas de que la persona nacida de nuevo, no se puede perder, véase Juan 4:14; 6:35; 1 Corintios 1:7-9; 1 Tesalonicenses 5:23, 24; 1 Juan 2:19; Judas 24, 25.

II. El creyente, una vez salvo siempre es salvo.  Usted tiene que entender lo que la doctrina de la perseverancia no quiere decir:

1. No quiere decir que cada persona que "confiesa" que Jesucristo es su Salvador puede continuar viviendo cualquier estilo de vida:

(1) Efesios 1:4: "...para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él..."  

(2) Romanos 8:29 "...conformes a la imagen de Su Hijo...".

(3) 1 Juan 3:2 "...seremos semejantes a Él..."

(4) 1 Juan 3:3 "...se purifica a sí mismo...".

2. La santidad de Dios nos requiere a que perseveremos porque nos es dado el mandato en Filipenses 3:14 "...prosigo a la meta....".  Es una lucha todo el camino siendo que vivimos en un cuerpo carnal.

III. Los resultados de nuestra fe, 1 Pedro 1:3-9.  Pedro escribió esta epístola (guiado por el Espíritu Santo) para animarnos como creyentes.  Aquí podemos ver como Dios provee la liberación espiritual  a cada creyente:

1. "...nos hizo renacer para una esperanza viva...", 1:3, 4.

Véase 1 Corintios 15:19; Hebreos 6:19.  También Efesios 1:13, 14; 2 Corintios 1:22; 5:5.

2. "...que sois guardados por el poder de Dios..."  1:5.

(1)  El creyente es protegido por el poder de Dios.  El verbo indica una acción continua.  Véase Rom. 8:38, 39.

3.   El creyente es protegido por su fe,  1:6 y aquella fe es un don de Dios y crece cuando hay pruebas, Santiago 1:2, 3; Hechos 5:41.

4.  El creyente es preservado por Dios para la última gloria, 1 Pedro 1:7b.  Véase 1 Pedro 2:20 con Mateo 25:21, 23.

5. El creyente es motivado por su amor hacia el Salvador, 1 Pedro 1:8.  Véase Romanos 8:28; Efesios 6:24; 1 Juan 4:19 y 1 Corintios 16:22.

(1) Muchos "cristianos" no aman a Jesucristo.  Les ha sido dada la esperanza de "vida eterna" porque han hecho "una profesión de fe", pero no se arrepintieron ni recibieron a Jesucristo como el Señor de su vida, véase Juan 14:15, 21, 24.

6. El creyente es salvo por una "fe que obra", 1 Pedro 1:9.  Pedro está hablando de una liberación presente, es decir que la salvación es el resultado de nuestra fe.....una fe que obra....una fe viva.

(1) En términos prácticos quiere decir: una liberación ahora mismo de nuestros pecados, culpabilidades, condenación, ira, ignorancia, aflicción, confusión, desesperación, de lo que ensucia.

(2) Nuestra salvación es constante, en tiempo presente, Romanos 6:14a.

Conclusión:  Nótese bien la promesa dada por Pedro en 1 Pedro 5:10.   (continuará)

 

Oración, parte final

TEMA: La Oración, El Arma Para La Batalla Espiritual

INTRO:  La oración es la expresión clave para la comunión entre nosotros y Dios nuestro Padre Celestial, dada por medio del Espíritu Santo, y en el Nombre del Señor Jesucristo.  La oración hace que esa comunión sea consciente y rica y es una relación de "tu-yo".

      El hombre tiene una necesidad profunda de invocar, implorar o suplicar al Creador.  La oración supone fe en un Dios personal que escucha y que se comunica con el hombre.

      Existe, en la esfera espiritual, una batalla que se lleva a cabo permanentemente.  Hay el "reino de las tinieblas" y el "reino del Hijo amado de Dios", 1 Pedro 5:8.  Por eso la oración es un arma que podemos utilizar para lograr las victorias en esta lucha sin cuartel.

I. ¿Qué es la oración, de qué se compone?

1. Es una petición, para que Dios intervenga de una u otra manera, Juan 14:12-14; Filipenses 4:6.

2. Es una intercesión, no se trata de necesidades propias sino de las de nuestros semejantes, Jeremías 7:16-20; 9:1; Romanos 9:3; Gálatas 4:19.

3. Es un agradecimiento, llena su contenido de gratitud por lo recibido, Efesios 5:20.

4. Es una adoración, la expresión más sublime.  Es un homenaje a Dios por lo que Él es en sí mismo, 2 Corintios 1:3; Efesios 1:3; Santiago 3:9; 1 Pedro 1:3.

II. ¿Cómo se puede describir la oración?

1. Elevar los ojos y el alma, Salmo 121:1; 25:1.

2. Levantar y derramar el corazón, Lamentaciones 3:41; Salmo 62:8.

3. Invocar el Nombre del Señor, Génesis 12:8; Hechos 22:16.

4. Clamar a Dios y al cielo, Salmo 27:7; 2 Crónicas 32:20.

5. Acercarse a Dios, Hebreos 10:22.

6. Rogar a Dios, Éxodo 32:30-32.

7. Buscar a Dios, Job 8:4-6.

8. Buscar el rostro de Dios, Salmo 27:8.

Conclusión:  A pesar de todos los esfuerzos humanos por hacerlo bien, resulta casi imposible "describir" la oración.  Eso sí:  No es una fórmula; ni un rito religioso, ni es una costumbre mecánica donde repetimos frases de memoria.  Hay que orar para saber lo que es!   (fin)

 

Lección 7:  Lo Que No Es La Voluntad De Dios

POR: Alfonso Alvizú Cantera

INTRO:   LA VOLUNTAD DE DIOS NO ES FÍSICA, SINO ESPIRITUAL   Nunca está asociada con un conjunto de reglas, o una localización geográfica, o un ministerio específico.   LA VOLUNTAD DE DIOS NO DEBE CONFUNDIRSE CON EL PLAN DE DIOS PARA SU VIDA.  Dios tiene un plan para tu vida pero sólo Él puede hacerte comprender cuál es este plan para ti, nadie más.

I.  EXISTEN DOS ASPECTOS DE LA VOLUNTAD DE DIOS;

1.  LA VOLUNTAD SOBERANA DE DIOS

(1)  Es el plan divino que determina todo lo que pasa en el universo. Proverbios 16:33; 21:1; Daniel 4:35; Hechos 2:23; 4:27-28; Romanos 9:19; 11:33-36; Efesios 1:11; Apocalipsis 4:11

2.  LA VOLUNTAD MORAL DE DIOS.

(1)  Son los mandamientos divinos revelados en su palabra que enseñan de qué manera el hombre debe creer y vivir, Romanos 2:18; Tesalonicenses 5:18; 4:3; 2da. de Corintios 6:14.

(2) 1ra. de Pedro 2:13-15. Debemos someternos a las leyes humanas. Sin embargo, esto tiene que estar balanceado por lo siguiente:

    A. Romanos 12:1-2. No debemos conformarnos a este mundo, sino transformarnos por la      renovación de nuestras mentes. (La sumisión a las leyes de los hombres es mantener un testimonio correcto para ganarlos; mientras que al mismo tiempo, su vida debe ser transformada para vivir estándares (promedios) más altos para agradar a Dios.)

    B. 1ra. de Tesalonicenses 4: 3-7. Dios desea nuestra santificación.

    C. Efesios 6: 5-8. Nuestro servicio debe venir del corazón, con una motivación pura, como si estuviéramos sirviendo a Cristo.

    D. Efesios 5: 15-17. Debemos redimir el tiempo. ¡Deja de desperdiciar el tiempo! Haz     buen uso del poco tiempo que Dios te ha dado.

(3) Resumiendo: La voluntad de Dios para tu vida es la misma para toda persona sobre la tierra, ser conformados a la imagen de su hijo, el Señor Jesucristo. Romanos 8:29;   Juan 17:20-23;  Efesios 4:13-15.

II.  ¿DÓNDE PUEDO ENCONTRAR EL PLAN DE DIOS PARA MI VIDA?  Nunca encontrarás la voluntad de Dios ni el plan de Dios fuera de la palabra de Dios. La voluntad y el plan de Dios los encuentras al renovar tu mente. Romanos 12: 1-2.

1. Renuevas tu mente al tener en ti mismo la misma mentalidad (el mismo sentir) que hubo también en Cristo Jesús. Filipenses 2:5.

2. Debes reemplazar los pensamientos carnales con los pensamientos de Dios al sumergirte en la Palabra de Dios.

III. ¿CÓMO REVELA DIOS SU PLAN PARA MI VIDA?

1. DEBES ESTAR EN ARMONÍA CON LA VOLUNTAD DE DIOS PARA QUE ÉL MANIFIESTE LO QUE ES EL PLAN PARA TU VIDA.   Tu prioridad debe ser cumplir la voluntad moral de Dios en tu vida diaria.

2.  DIOS DEFINITIVAMENTE ESTA MAS INTERESADO EN QUE SEAS LA CLASE DE PERSONA QUE ÉL QUIERE, QUE TODAS LAS “GRANDES OBRAS” QUE HAGAS PARA ÉL.   Sé lo que Él quiere que seas, y El te mostrará lo que debes hacer.  (Continuará)

 

Sumergido En Un Cuerpo

Una Explicación de 1 Corintios 12:13 con Una Llamada a tener Asambleas Genuinas y una Inmersión Real

TEXTO: 1 Corintios 12:13    "Porque por (en) un solo Espíritu (no el Espíritu Santo sino "vigor natural", "intento", "designio", "propósito", "disposición mental") fuimos todos bautizados (sumergidos) en un cuerpo, (la asamblea de Corinto) sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo espíritu (propósito o intento)..."

INTRO: No hay un texto bíblico que sostenga la idea que el Espíritu Santo sumerge alguien.  Nuestro texto habla de la obra de la asamblea de aquella ciudad de Corinto.      En la lengua griega no hay letras mayúsculas y el traductor tuvo que hacer una decisión si el griego PNEUMA hablaba del Espíritu Santo o del "vigor natural" del hombre.

      Pablo usó el término PNEUMA 23 veces hablando de Dios el Espíritu Santo, pero en este texto él no usó "Santo" mostrando que él no estaba hablando del Espíritu Santo. 

      La última parte del nuestro texto "...a beber de un mismo espíritu (propósito)..." puede hacer referencia a Juan 4:14; 7:37-39 o a tomar la cena del Señor, 1 Corintios 11:25-27.

I.  Hay siete textos que dicen que el creyente es sumergido por Jesucristo en el Espíritu Santo.

1. Mateo 3:11: "...Él os sumergirá  en el Espíritu Santo y fuego...".

2.  Marcos 1:8: "...pero Él os sumerge en el Espíritu Santo..."

3. Lucas 3:16:  "...Él os sumergirá en el Espíritu Santo y fuego..."

4. Juan 1:33:  "...este es el que sumerge en el Espíritu Santo..."

5. Los Hechos 1:5: "...pero vosotros seréis sumergidos en el Espíritu Santo...."

6. Los Hechos 2:33:  "... (Jesucristo) ...habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto (aquella inmersión del versículo 4) que vosotros veís y oís..."

7. Los Hechos 11:16: "...Juan ciertamente sumergió en agua, pero vosotros seréis sumergidos en el Espíritu Santo..."

II. Los que traducen nuestras Biblias han sido influidos por la "iglesia católica" y los "protestantes" quienes rocían niños y por esto no pudieron traducir el griego BAPTIZO como inmersión.  Todas las Biblias son hechas para vender, y los que hacen las traducciones tienen que tener cuidado de no ofender el mercado.  ¡Lástima!

1. No hay ninguna mención en las Escrituras que digan que uno tiene que ser sumergido para ser salvo.  Esto es una mentira de Satanás.

2. Jesucristo defendió la inmersión de Juan el Sumergidor, Lucas 7:24-30.  Aquellos quienes recibieron la inmersión "justificaron" a Dios, es decir, que ellos creyeron en Dios y obedecieron a Dios, como Juan los instruyó.

3. Y, ¿Qué de los hombres de Los Hechos 19:1-7?  Ellos no tuvieron la inmersión de Juan.  Ellos tuvieron una inmersión espuria practicada por alguien ignorante de la obra del Espíritu Santo en la regeneración.

4. La inmersión practicada por Juan fue apoyada por Dios el Padre, Dios el Hijo, y Dios el Espíritu Santo, Mateo 3:13-17.

5. Los discípulos, para ser escogidos como apóstoles, tuvieron que tener la inmersión de Juan, Los Hechos 1:21, 22.

6. La obra terrenal de Jesucristo puede ser descrita con una palabra: "inmersión", véase Juan 3:22; 26; 4:1, 2.

7. La obra de Juan es dicha con la misma palabra, véase Juan 1:26, 28, 31, 33;  10:40; Los Hechos 10:37.

8. Todas de estas referencias nos causan a creer que los textos de Romanos 6:3; 1 Corintios 12:12, 13; Gálatas 3:27 y Efesios 4:5 hablan de una inmersión en agua, porque una inmersión en Jesucristo es igual que la inmersión en Su asamblea.  El hecho de la inmersión de un creyente por la autoridad de una asamblea de Jesucristo inicia a uno para ser miembro de tal asamblea.

III. Pero el error de los traductores hecho en 1 Corintios 12:13 ha guiado a mucha gente a edificar una doctrina falsa sobre otra doctrina falsa, todo basado en este solo texto.

1. Los "mormones" han de sumergir un solo miembro docenas de veces "por los muertos", usando 1 Corintios 15:29a.

2. Los "católicos romanos", usando Mateo 16:18 defienden el uso de un "papa".

4. Los que siguen las notas de Scofield de 1 Corintios 12:13 enseñan que el Espíritu Santo sumerge creyentes en un cuerpo, invisible, universal que ellos llaman "la iglesia verdadera".  Pero, por favor anotar que Jesucristo nunca dijo que el Espíritu Santo edificaría la asamblea, Él dijo que Él habría de edificarla.

V. En un estudio como este, es necesario repasar algunas cosas para hacerlas claras:

1. La lectura de 1 Corintios 12:13 debe leer "...en un espíritu (sentido, vigor natural, intento, etc.)

2. En Filipenses 1:27 leemos: "....que estáis firmes en un  mismo espíritu...." (la palabra "espíritu" es la misma en el griego PNEUMA como en 1 Corintios 12:13).  Aquí los traductores no pusieron la letra mayúscula "E" para indicar el Espíritu Santo.

3. Las Escrituras nunca dicen que es la obra del Espíritu Santo sumergir o sepultar a alguien.  Hemos visto que hay siete textos que dicen que  es la obra del Señor Jesucristo sumergir al creyente en el Espíritu Santo, lo cual es el acto de regeneración, Juan 3:5, 6, 7.

4. Pablo, en 1 Corintios 12:13, usó la palabra "cuerpo" hablando de la EKKLESÍA mencionada en 1 Corintios 1:2.    Por eso la palabra "cuerpo" encontrada en Efesios 1:23; 4:4, 12, 16; 5:30 quiere decir la asamblea en la ciudad de Efeso, véase 2:21, 22, 4:16.

5. La palabra "cuerpo" en Colosenses 1:18, 24; 2:17., 19; 3:15 quiere decir la "EKKLESÍA de Colosas".  2:19 leemos "...de la cual todo el cuerpo, nutrido y unido por coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios....", véase Romanos 12: 4, 5.

6. Cada asamblea en los días de los apóstoles era "el cuerpo de Cristo".  Por eso, cuando un creyente era sumergido, por la autoridad de aquella asamblea, era sumergido en Cristo.

(1) No, aquella inmersión no salvaba a nadie, ni en aquel tiempo ni hoy en día, pero es una representación de la transacción de conversión y unión con una asamblea local, véase Romanos 6:3 "...fuimos sumergidos en Cristo Jesús..."; Gálatas 3:27 "...todos los que fuisteis sumergidos en Cristo os habéis revestido de Cristo...."; Efesios 4:5 "...un sola inmersión..."; 2 Pedro 3:21 "La inmersión......os salva, no por quitar las impurezas de la carne, sino como apelación de una buena conciencia hacia Dios...." es decir que la inmersión es un símbolo de conversión y de ser miembro de una asamblea.

7. En los días de los apóstoles, el acto de inmersión mostraba un paso crucial, decisivo en la vida del nuevo creyente.  Con frecuencia produjo persecución.  El  ser sumergido por la autoridad de una asamblea era un gran hecho, un testimonio poderoso de la resurrección de Jesucristo, de la cual la inmersión es un símbolo. (continuará)

 

La Atracción del Discípulo

LECTURA: Filipenses 2:5-11

INTRO:  La religión, la filantropía, o la búsqueda de la felicidad pueden absorber nuestro tiempo, pero si estas cosas quitan nuestra vista de Jesucristo ¡Qué pobres somos!

      La llenura de Dios  está concentrada en Su Hijo.  Por eso, si vamos a conocer a Dios el Padre, primero tenemos que conocer Jesucristo, el Hijo de Dios.

      ¿Qué ejemplo mayor podíamos tener más que Jesucristo?

I. La obra que Jesucristo cumplió en la cruz es nuestra salvación y sostén, Efesios 3:14-19.  En estos textos encontramos la anchura de Su poder;  la largura de Su amor,  la altura de Su gloria, y la profundidad de Sus sufrimientos.

1. Tenemos que considerar algunos de los muchos textos que hablan de la muerte de Jesucristo en nuestro lugar:

(1) "...quien se dio a Sí mismo por nuestros pecados....", Gálatas 1:4.

(2) "...quien me amó y se entregó a Sí mismo por mi...."

Gálatas 2:20.

(3) "....amó a la asamblea y se entregó a Sí mismo por ella...", Efesios 5:25.

(4)  "...quien se dio a Sí mismo por nosotros....",Tito 2:14.

(5)  "...quien se dio a Sí mismo en rescate por todos....", 1 Timoteo 2:6.

(6)  "....y cuando había hecho la purificación de nuestros pecados, se sentó a la diestra de la Majestad....",  Hebreos 1:3.

(7) "...Él se ha presentado una vez para siempre en la consumación de las edades, para quitar el pecado....", Hebreos 9:26.

2. Creemos que la obra terminada de Jesucristo es el centro donde se quedan todos de los rayos de la rueda de las bendiciones de Dios.

II. Jesucristo, a la diestra de Dios, en Su posición y Persona, es la medida de nuestra aceptación y posición, Efesios 5:2 "...como Cristo también nos amó y se entregó a Sí mismo por nosotros....".   Véase Levítico 1:8-11.

1.  La ofrenda quemada que se iba hacia arriba era un tipo, símbolo del agradecimiento a Dios por Su Hijo (Mateo 3:17), así somos nosotros, en Cristo Jesús, una ofrenda que agrada a Él.

2. Por eso, en Cristo Jesús el creyente:

(1)  Es digno de ser aceptado, Efesios 1:6.

(2)  Somos su perfección, 2 Corintios 5:21.

(3)  Somos santificados en Su santidad, Hebreos 10:10.

(4) Somos Su llenura en Su plenitud, Colosenses 2:9, 10.

(5)  Somos Su belleza, Cantares 4:7.

(6)  Somos como Él sí mismo, en Su gloria, 1 Juan 4:17.

III.  Las posesiones de Jesucristo son la cantidad de nuestras bendiciones y propiedades, Lucas 24:27."...en todas las Escrituras lo que decían de Él...".  En aquel andar, Jesucristo habló de dos cosas: Su sufrimiento y Su gloria.  ¡Qué provisión hay en Jesucristo, quien es la Casa de las provisiones de Dios!.

1. Mateo 16:16 "....mi cuerpo...."

2. Lucas 22:20  "...mi sangre...."

3. Juan 10:15 "...mi vida...."

4. Juan 6:51-56 "...mi carne...."

5. Lucas 24:39  "...mis manos y mis pies...."

6. Juan 5:24 "...Mi Palabra..."

7. Mateo 16:18  "...Mi asamblea..."

8. Juan 20:17, "....mi Padre...."

9. Mateo 11:29, "...mi yugo...."

10. Hebreos 4:1-5, "...mi reposo..."

11. Los Hechos 2:17, "...Mí Espíritu...."

12. Hebreos 8:10,  "...Mis leyes...."

13. Juan 14:21, "...Mis mandamientos..."

14. Juan 10:27, "...Mi voz...."

15. Juan 15:11,  "...Mi gozo..."

16. Mateo 18:20, "...Mi Nombre...."

17. 2 Corintios 12:9, "...Mi gracia..."

18. 2 Corintios 12:9, "...Mi poder...."

19. Juan 15:9, "...Mi amor..."

20. Juan 14:27, "...Mi paz...."

21. Juan 10:28, "...Mi mano..."

22. Mateo 13:30, "...Mi graneo...."

23. Juan 17:24, "...Mi gloria..."

IV. Jesucristo, como nuestro Sacerdote y nuestro Abogado con el Padre, es una evidencia de nuestro valor en Él, véase Hebreos 8:1 "...tenemos tal Sumo Sacerdote....", 1 Juan 2:1 "...Abogado tenemos delante del Padre...."

1.  El oficio del Sumo Sacerdote y del Abogado es diferente porque:

(1) El ser Sumo Sacerdote es una obra entre un Dios santo y Su pueblo pecaminoso, una obra preventiva.

(2) El ser un Abogado es una obra entre el Padre y Sus hijos, una obra de restauración. 

2. Aquí debemos repasar la historia de Pedro, Lucas 22:31-34.

(1) Jesucristo, como el Sumo Sacerdote ora para que la fe de Pedro no falle.  Como Abogado, restaura a Pedro después de su caída.

(2) Como nuestro Sumo Sacerdote, Él nos ayuda en nuestras dificultades, para darnos sostén en tiempo de tentaciones, en tiempos de pruebas, para levantarnos en el tiempo de las debilidades.

(3) Como nuestro Abogado, quita nuestra suciedad cuando confesamos nuestros pecados, 1 Juan 2:1.

(4) Por eso, Jesucristo vive siempre para ayudar, salvar, fortalecer, simpatizar y santificarnos.

V. Siendo que Él vive dentro de nosotros, nos da la habilidad para progresar en la vida cristiana.

1. Pablo usó, vez tras vez, dos expresiones:  "En Cristo" y "Cristo en nosotros", como en 2 Cor. 5:7; Gálatas 2:20.

2.  Una expresión es una contraparte de la otra y depende de la otra.  En Jesucristo tenemos vida, y por eso vivimos en Dios, y Jesucristo, como nuestra vida, vive en nosotros dándonos Él la habilidad para vivir frente a los incrédulos.

VI. Como Jesucristo vivió durante Su ministerio terrenal, será el ejemplo para nosotros a imitarle, Romanos 15:3.

1. Cuando consideramos el carácter de Jesucristo, como revelado en los Evangelios, somos atraídos a Él.  ¿Qué estilo de vida vivía?

(1) Hacia Dios, una vida de oración dependiente en el Padre.

(2) Hacia el hombre, una vida de "buenas obras":

  A. Compasión para los perdidos.

  B. Preocupado por el bienestar del pueblo.

  C.  Cuidad a representar con fidelidad al Padre.

  D.  Una obra de éxito en la cruz.

(3) Él fue un refugio para los caídos.

(4) Él tuvo Su oído abierto para escuchar la voz de los que estaban sufriendo.

VII. Lo que Jesucristo dijo es el fundamento de nuestra autoridad, y la razón para nuestra acción, Lucas 24:36.

1. Él no nos deja a nuestros caprichos.

2. Él es nuestro Señor y nosotros somos Sus sirvientes.

3. Sus mandatos son nuestra consolación.

4. Su Palabra es nuestra garantía de que todo estará bien.

5. Sus direcciones nos dan gozo.

6. Sus preceptos son nuestro fundamento de vida.

7. Sus mandatos obedecidos producen bendiciones.

VIII.  Lo que Jesucristo ha de hacer todavía es la esperanza de nuestra expectación, y lo que Él es, será la medida de nuestra semejanza a Él, Efesios 5:25-27.

1. Como los escalones al trono de Salomón, estas palabras de Pablo nos guían a un lugar de bendiciones:

(1) Hay afección, porque Jesucristo amó Su asamblea.

(2) Hay sustitución, porque Él se dio a Sí mismo.

(3) Hay absolución, porque Él nos limpió.

(4) Hay santificación, porque Él nos ha separado del mundo y para Dios.

(5) Hay regeneración, porque Él provee el nuevo nacimiento por medio de Su Espíritu Santo.

(6) Hay presentación, porque Él ha de venir y presentarse a Sí mismo a nosotros.

(7) Hay clasificación, porque Él nos ha explicado lo que seremos en el futuro.

IX.  La pregunta:  ¿Qué haría Jesucristo?  es nuestra guía en nuestra vida cristiana, y nuestra inspiración en nuestro servicio para Él, Filipenses 2:7, 8; 1 Pedro 2:23.

1.   En estos textos vemos Jesucristo en:

(1) Servicio.

(2) Santificación.

(3) Sufrimiento.

2. ¿Qué haría Jesucristo en nuestro hogar?, en nuestra asamblea, en este mundo tan perverso, con las muchas tentaciones, durante persecución?  Claro, la primera cosa que Él haría, sería pedir al Padre Celestial su dirección.

Conclusión:  "Jesús se puso en medio de ellos....". Aquel Hombre que había sufrido en la cruz ahora estaba con ellos diciendo "Paz a vosotros...."  Hermano, si usted tiene al Dador de regalos, tenga la seguridad de que todo está bien.  Si usted tiene al Tesorero, usted ahora posee las riquezas.  Si usted está unido al que tiene la Promesa, tiene la certidumbre del cumplimiento.  (fin)

 

Amilenarismo
     De a (privativo) y milenio. La enseñanza de que el período de mil años o milenio mencionado en Apocalipsis 20 no es literal, sino figurativo. Según el amilenarismo, el milenio es la presente era, y se extiende entre la primera y la segunda venida del Señor Jesucristo. Este período concluirá con el retorno de Cristo (1 Tes 4:16-5:2), cuando ocurrirá la resurrección general y el juicio universal y los cielos y tierra serán destruidos y hechos de nuevo (2 Ped 3:10). El amilenarismo fue formulado clásicamente por Agustín de Hipona (354-430), pero es probablemente tan antiguo como el premilenarismo. 
(Matthew J. Slick)

 

Premilenarismo
     Es una interpretación de la relación entre el reino de mil años anunciado en Apocalipsis 20 y la Parusía o segunda venida del Señor; por tanto, concierne al campo de la Escatología. Afirma que el Milenio será inaugurado tras la Parusía. Cuando Cristo retorne, encadenará a Satanás y reinará sobre la tierra por mil años, durante los cuales habrá prosperidad, paz y justicia en todo el mundo. Al fin de los mil años, Satanás será desatado, para ser finalmente destruido. A esto le sigue un juicio y el estado eterno, con cielos y tierra nuevos. Existen actualmente dos variedades principales de premilenarismo. La más antigua, el premilenarismo histórico, fue enseñado por algunos autores cristianos primitivos (Ireneo de Lion, Lactancio, etc.) y se considera que el reino milenario será esencialmente para la Iglesia de Cristo. La más reciente es el premilenarismo dispensacional, originado con John elson Darby (1800-1882), que enseña que el milenio será un reino básicamente judío, en el cual se cumplirán literalmente las promesas hechas a la nación de Israel en las profecías del A.T.  (Matthew J. Slick)

 

Postmilenarismo
     Es una posición escatológica que sitúa el reino de mil años del que se habla en Apocalipsis 20 previamente a la segunda venida del Señor, pero a diferencia del Amilenarismo como algo diferente de la presente era. Es posible que el postmilenarismo date del siglo II (Justino Mártir, Diálogo con Trifón 80-81), aunque adquirió influencia en la Edad Media con Joaquín de Flora (siglo XIII) y, dentro del protestantismo, desde el siglo XVII con Thomas Brightman. Según el postmilenarismo, a través de la predicación del Evangelio, el mundo entero será convertido al cristianismo antes de que el Señor vuelva, estableciéndose así un reino terrenal de mil años (no necesariamente literales). Al fin de este período habrá una rebelión encabezada por Satanás y entonces retornará el Señor para destruir las fuerzas del mal, juzgar a vivos y muertos y establecer el reino eterno.
(Matthew J. Slick)

 

La Ley Y El Evangelio, parte I

(Propiedad Intelectual de Matthew J. Slick)

     La Ley es los "Haz" y "No hagas" del comportamiento moral. Dios dio la Ley de modo que la gente tuviese una guía para vivir y una norma por la cual pudiesen reconocer su propia pecaminosidad y la pureza de Dios. Hay 613 mandamientos en el Antiguo Testamento. Ellos supervisan el comportamiento moral, judicial y religioso.
     La Ley refleja el carácter de Dios, porque ella proviene del corazón mismo de Dios. La Biblia dice que de la abundancia del corazón habla la boca (Mateo 12:34). Cuando Dios dio la Ley, estaba hablando desde la abundancia de Su corazón. Estaba hablando de lo que estaba en Él. Por tanto, la Ley es buena, pura, justa y santa. Está mal mentir, porque mentir es contrario a la naturaleza de Dios. Está mal robar, porque el robo es contrario a la naturaleza de Dios.

Proviniendo, como proviene, del corazón mismo de Dios, y habiendo sido dada a los hombres, esta Ley es una norma para la conducta humana; una norma perfecta. Porque la Ley es perfecta, y nosotros no lo somos, es imposible que sea cumplida por personas pecaminosas. Fue por esta razón que la Ley se convirtió en una piedra de tropiezo. Se convirtió en un obstáculo para el hombre, porque es una norma perfecta e inalcanzable.

La Ley, así, trae lo opuesto de aquello que exige. La Ley manda ser perfecto, pero le demuestra que usted no lo es. Dice que hay que ser santo, pero le condena cuando usted no lo es. Ya que no nos es posible cumplir con al Ley y ganar así nuestro lugar con Dios, necesitamos que la santidad de Dios nos sea dada; simplemente porque no hay forma en que por nosotros mismos estemos a la altura de Dios. Por tanto, "... la Ley ha sido nuestro guía para llevarnos a Cristo, a fin de que fuéramos justificados por la fe" (Gálatas 3:24).   

Es decir, que la Ley nos muestra que no podemos alcanzar a Dios por medio de lo que nosotros hacemos. Necesitamos de la gracia de Dios que se halla en Cristo Jesús y se manifestó en Su sacrificio.

I. La Ley revela nuestra pecaminosidad, Rom. 3:20; 7:7.

II. La Ley es para quienes no están bajo la gracia, Romanos 3:19; 6:14.

III. Nadie se justifica por la ley, Romanos 3:20.

1. La Ley no hace concesiones, sino que exige, Gál. 3:10.

IV. La Ley es espiritual; obra en el Espíritu, no en el cuerpo, Romanos 7:14.  "No harás..." se aplica al corazón (la voluntad), no al cuerpo.

V. Somos hechos justos ante la vista de Dios por gracia, aparte de la Ley de Dios, Romanos 3:28; 5:1; Gál. 2:16.

VI. La Ley trae juicio, Romanos 4:15

VI.  La Ley nos prepara para el Evangelio. La Ley nos muestra que el don gratuito del Evangelio es la única forma de alcanzar la justicia, Gálatas 3:24.  La salvación por gracia a través de la fe (Efesios 2:8) solamente se encuentra en la religión cristiana. Solamente el cristianismo tiene el mensaje de la gratuita e inmerecida gracia de Dios.

VII. La Ley es para el impío, 1 Timoteo 1:8-11.

VIII. La ley difiere del Evangelio en:

1. La forma de revelación.  La Ley se revela en el corazón del hombre,  Romanos 2:15, 14.

2. Sería imposible convertir a nadie si la Ley no hubiese sido escrita en su corazón, porque la Ley es la que revela el pecado, Romanos  3:20. 

3. El Evangelio viene por revelación directa; no está escrito en el corazón, 1 Corintios 15:1.  El contenido. La Ley dice lo que la gente tiene que hacer (nuestras obras); tiene exigencias, Deuteronomio  27:26.

4. El Evangelio revela lo que Dios está haciendo (la obra de Dios). Por tanto, no exige de nosotros nada, excepto la fe,  Romanos 6:23.

(1) La Ley es la lista de "Haz" y "No hagas" (Éxodo 20)

(2) El Evangelio es la muerte, entierro y resurrección de Cristo por los pecados (1 Cor. 15:1-4).

(3) Contiene gracia y verdad (Juan 1:17) porque el Evangelio es acerca de Jesús.

(4) Sus promesas.  Tanto la Ley como el Evangelio prometen vida eterna:

  A. La Ley, por obediencia completa a todos sus mandamientos (Levítico 18:5; Lucas 10:26).

  B. El Evangelio, por gracia, incondicionalmente (Romanos 3:22-24, Efesios 2:8-9). No exige nada ni profiere amenazas, sino que quita del pecador el deseo de pecar.

5. Los efectos de predicar la Ley.

(1) La Ley nos dice qué debemos hacer, pero no nos capacita para hacerlo. Esto puede ser frustrante, ¡porque no podemos cumplirla!

(2) La Ley le revela al hombre su pecado. No ofrece ayuda para que se libre de él; arroja al hombre a la desesperación, Romanos 7:7.

  A. La Ley trae conciencia de malión, el infierno y la desesperación, Isaías 59:2; Gálatas 3:13.

IX. Los efectos de predicar el Evangelio.

1. El Evangelio exige fe y nos la otorga, Romanos 10:17.

2. El Evangelio no condena al pecador, Romanos 8:1.

3. El Evangelio no exige que el hombre haga nada bueno, ni en su corazón, mente o cuerpo, porque es un don gratuito, Romanos 6:23.

X. A quiénes se le predican la Ley y el Evangelio.

1. La Ley es predicada a los pecadores, aquellos obstinados en su pecado, 1 Timoteo 1:8-10.

2. El Evangelio se les predica a quienes están alarmados, atemorizados, heridos por la Ley, a aquellos que tienen sed por el mensaje del Evangelio, Romanos 3:20; Gálatas 3:24. (fin)

 

¿Quiénes Son Los Bautistas?

INTRO:  Le invito a leer dos versículos para comenzar estos estudios:  Los Hechos 17:11; 2 Timoteo 2:15.

      ¡Un pensamiento sorprendente!  No hay "padres de la iglesia".  Jesucristo es la Cabeza de Su EKKLESÍA, y el único "Padre" que tenemos es Dios.  No debemos confiar en los escritos de los "padres de la iglesia"....no eran perfectos.  Debemos confiar en lo que dicen las Escrituras.

      Jesucristo estableció Su primera EKKLESÍA, durante Su ministerio terrenal.  Luego, los conversos del Apóstol Pablo tomaron la Palabra en varios países para cumplir con la Gran Comisión, comenzando "asambleas bautistas" en muchas partes del mundo.

      Hoy en día hay muchas "Iglesias Bautistas"  que no enseñan lo que dicen las Escrituras, o sea, no son asambleas del Señor Jesucristo.  ¡Qué confusión!  Pero, una vez, al estudiar La Palabra, podemos separar el error de la verdad, y este es nuestro propósito en estos estudios.

      Ninguna asamblea "cristiana" es verdadera si no tiene la verdad sobre: (1) la Salvación; (2) Lo que constituye una asamblea del Señor; (3) El acto de inmersión y la Cena del Señor; (4) y una vista completa de las doctrinas encontradas en ambos el A.T. y el N.T.

I:  El Ministerio de Juan el Sumergidor

TEXTO: Mateo 3:1-17

INTRO: La profecía de Juan.  Al lado de lo que las Escrituras hablan de Jesucristo, hablan más de Juan que de otra persona.  Véase Isaías 40:3-5.  Nótese Mateo 3:3; Marcos 1:3; Lucas 3:4-6; Juan 1:23.

      Las palabras de Malaquías 3:1 son citadas en Mateo 11:10; Marcos 1:2 y en Lucas 7:27.

      Leemos en Malaquías 4:5, 6 de la profecía  de la venida de Elías y el Señor habló de estos textos en Mateo 11:14; 17:10-13; Marcos 9:11-13.

      Llamo su atención a las palabras del padre de Juan en Lucas 1:76-79.  Aquella profecía mostró varias cosas acerca de Juan:

(1) Que él vendría antes del Cristo.

(2) Que vendría predicando arrepentimiento y salvación.

(3) Para preparar un pueblo para el Mesías una vez que  llegara.

(4) Vendría con el poder y la osadía de Elías.

I.  Nacimiento y predicación de Juan el Sumergidor.

1. Juan comenzó su ministerio en el espíritu y poder del profeta del A.T.

(1) Comenzó sin anuncio, como en 1 Reyes 17:11.

(2) Apareció vestido como Elías.

(3) Su mensaje fue distinto: arrepentimiento.

(4) Dijo que él habría de cumplir con las profecías de Isaías y Malaquías.

(5) Insistió en que sus conversos mostraran una vida cambiada antes de ser sumergidos.

(6) La venida del Mesías fue el quid del asunto de la predicación de Juan, Mateo 3:11; Lucas 3:6; Juan 1:27.

II. La inmersión de Jesús el Cristo por las manos de Juan, Mateo 3:13-17.

1. No hay evidencia dada que Juan y Jesús (aunque eran parientes) se conocieran uno al otro.

2. Jesús, el Cristo, reconoció a Juan y su obra cuando
Él vino desde una distancia para ser sumergido por él.  Pero hay  dos preguntas:

(1) ¿Por qué Juan vaciló para sumergirle?  Juan supo lo que decían las profecías acerca de aquella Persona, y no se sentía digno.

(2) ¿Por qué Jesús vino a Juan para ser sumergido?  Juan era el único que tenía autoridad divina, Juan 1:31, 33.

  A.  Cuando el Señor llegó a Juan mostró las Buenas Noticias por Su inmersión e hizo el ejemplo para Sus seguidores.

III. La breve vida de Juan.

1. Sin duda, aquel día cuando Juan anunció: "He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo" fue un día lleno de satisfacción.

2. Luego, Jesucristo predicó el mismo mensaje que Juan predicó: "Arrepentios, porque el reino de los cielos se ha acercado", Mateo 4:17.

3. Muy pronto los discípulos de Jesucristo estaban sumergiendo más conversos que Juan, véase Juan 3:25-30.

IV. Juan el Sumergidor y las verdades acerca de la EKKLESÍA.

1. Durante los siglos, los "bautistas", quienes han seguido las doctrinas dadas en el N.T. han atribuido a Juan el honor de que él preparó el material para la "Primera Asamblea Bautista" de Jerusalén, véase Mateo 4:18-25.

2. La inmersión practicada por Juan preparó personas aptas para ser miembros de aquella primera EKKLESÍA.  Es decir, que el Señor aceptó la inmersión practicada por Juan cuando invitó a aquellos hombres para ser miembros de Su asamblea.

3. El uso del nombre "Bautista" (mejor: sumergista) es un nombre honorable y bíblico.  Siendo que el acto de inmersión describe las Buenas Noticias, lo cual nosotros los bautistas predicamos, ¡qué nombre más apropiado sería  usado!

4. Juan el Sumergidor honró la EKKLESÍA y sus doctrinas por sus hechos y su predicación.

(1) Habló de los conversos sumergidos en el futuro como "la novia de Cristo".

(2) Enseñó la Deidad de Jesús, Juan 1:29, 34, 36.

(3) De Su preexistencia, Juan 1:15, 30, 36.

(4) Del Espíritu Santo, Mateo 3:11.

(5) El poder soberano de Dios, Mateo 3:9.

(6) El Reino del Cielo, Mateo 3:2.

(7) Del arrepentimiento, Mateo 4:7.

(8) De la confesión de pecado, Mateo 3:6.

(9) El propósito y ejemplo de inmersión, Mateo 3:6.

(10) Del juicio que ha de venir, Mateo 3:7, 12.

(11) La superioridad de Jesucristo, Mateo 3:11, 12.

(13) La responsabilidad del individuo hacia Dios, Mateo 3:9.

(14) El poder del Espíritu Santo para purificar, Mateo 3:11.

(15) Conducta moral, Lucas 3:8, 10-14.

(16) Fiel hasta la muerte, Mateo 14:1-10.

(17) Predicación basada sobre las Escrituras, Juan 1:15-36.

(18) La gracia de la humildad, Juan 3:27-30.

(19) La importancia de la oración, Lucas 11:1.

(20) La predicación de las Buenas Noticias, Lucas 3:18.

Conclusión:  De estas consideraciones es imposible separar el principio de la EKKLESÍA de Jesucristo del ministerio de Juan el Sumergidor.  Sí, los "católicos romanos" y los "protestantes" han tratado de hacerlo, pero nosotros, los bautistas no conformistas no debemos hacerlo.

¿Quiénes Son Los Bautistas?  II

TEMA: El Ministerio de Jesucristo

TEXTO: Mateo 16:17, 18    

INTRO:  Los Bautistas verdaderos creen que la primera EKKLESÍA fue llamada a existir por Dios el Hijo, Jesucristo durante Su ministerio público.  El griego EKKLESÍA quiere decir: llamar afuera de con un propósito.  Debemos recordar que la EKKLESÍA es una organización del Nuevo Testamento, y debe seguir lo que es enseñado en el Nuevo Testamento.

      Los Bautistas No Conformistas aceptan que Jesucristo es la Cabeza de Su EKKLESÍA, Mateo 16:18.  Si Él no lo hizo, Él no tiene derecho a reclamar autoridad sobre ella.  Si vamos aceptar las Escrituras como la autoridad final en este caso, entonces vemos que sí, Jesucristo fundó la primera EKKLESÍA y sigue en su edificación hasta que el último de  los escogidos sea salvo.

      Creemos que una asamblea que sigue fielmente las doctrinas dejadas por Jesucristo y Sus apóstoles es una asamblea de Cristo Jesús.

      Nosotros, los Bautistas No Conformistas, no deducimos su principio a un hombre o una mujer, como hacen algunas denominaciones.  Aunque el nombre "bautista" no se encuentra entre las asambleas de los primeros siglos, sus principios y prácticas han vivido desde el día que Jesús formó Su primera EKKLESÍA.

I. La asamblea llamada.

1. El Señor comenzó a llamar Su primea EKKLESÍA después de Su inmersión por las manos de Juan, Mateo 3:15, 16.

2. En Juan 1:35-51 leemos de la selección de los primeros miembros, todos convertidos por el ministerio de Juan el Sumergista.  Véase Mateo 4:18-22; 9:9; Lucas 6:12-16, 1 Corintios 12:28.  Y leemos en Los Hechos que al final hubo 120 personas, 1:15.

3. Los dones, dados a los apóstoles, fueron puestos en las asamblea según 1 Corintios 12:28.

4. En Los Hechos 1:15 y adelante leemos de "una reunión de negocios".

5. Aquellas personas estaban presentes el Día de la Fiesta, Los Hechos 1:21---2:2.

6. A esta compañía fueron añadidos los 3,000 conversos, Los Hechos 2:41, véase 2:47.

II. La naturaleza de la primera EKKLESÍA.

1. Tenemos una descripción de la asamblea original, cuyos miembros todos fueron sumergidos por Juan el Sumergidor, Los Hechos 1:21, 11.

2. El Señor comenzó Su ministerio después de ser sumergido por Juan.  Por eso cada miembro de la primera EKKLESÍA había sido sumergido por Juan, a quien Dios, por la inspiración del Espíritu Santo, había dado el título de "Juan el Sumergista", véase Mateo 3:1; 11:11, 12; 14:2; 16:14; 17:13; Marcos 6:14, 24, 25; 8:28; Lucas 7:20, 28, 33; 9:19. También Mateo 14:8.

3. Por eso, ninguna asamblea verdadera, basada sobre las doctrinas del Nuevo Testamento, tendría vergüenza para usar su nombre: "Bautista".

4. Aquella primera asamblea fue "local" y había estado con el Señor, Los Hechos 1:21.  Véase 1:4.

5. Los 3,000 conversos fueron añadidos a aquella asamblea, según Los Hechos 2:41, y después los otros convertidos, una vez sumergidos, fueron añadidos, Los Hechos 2:46, 47.

III. Las Enseñanzas de Jesucristo. Durante Su ministerio terrenal Él enseñó:

1. La igualdad de los miembros, Mateo 20:25-27.

2. La ley de la disciplina, Mateo 18:15-18.

3. Toda la autoridad está en la asamblea, sujeta a la Ley Divina, Mateo 16:18, 19; 28:18-20.

(1) Un "obispo" es igual que un anciano o un pastor.  No hay "clases" de ministros, véase Mateo 23:8.  Este texto elimina las "clases" de ministros entre los católicos, protestantes y los carismáticos.

4. Hablando de la autoridad de una asamblea, el texto de Mateo 16:19 pone poder extremo en las manos de cada asamblea. ¿Cómo podemos saber si la obra que estamos haciendo es reconocida por Dios?  Podemos saber si estamos conformados a las instrucciones dadas por Jesucristo y los apóstoles.

(1) "...las llaves del reino de los cielos...."  Aquellas llaves representan autoridad, y en este texto Jesucristo dio a Pedro (y por extensión a cada creyente) la autoridad para declarar qué es atado y qué es desatado en el Tercer Cielo.  Véase Juan 20:23 donde el Señor les dio a Sus discípulos autoridad para perdonar o no perdonar pecados.  Esto tiene que ser entendido en el contexto de Mateo 18:15-17 donde el Señor dio instrucciones específicas de cómo tratar con los pecados de los miembros.  La asamblea, en función de ser el cuerpo de Jesucristo, tiene la autoridad para declarar si un miembro es perdonado o no, basada sobre los principios de la Palabra de Dios.

5. Las asambleas basadas sobre las enseñanzas del N.T. son independientes y autónomas bajo las leyes de Dios dadas en el N.T.

(1) Ninguna persona tiene autoridad para gobernar una asamblea, ni otra asamblea tiene derecho para gobernar otra asamblea.

(2) La acción de una asamblea es final, Mateo 18:17.

(3) Es evidente que no existen poderes más altos que los de una asamblea del Señor, Los Hechos 1:15, 16.

(4) Es evidente que los miembros tienen la última voz en cualquier asunto, Los Hechos 6:1-6.

6. Jesucristo estableció las "ordenanzas"  (mandos) de Su asamblea:

(1) La inmersión, Mateo 28:18-20.

(2) La Cena, Mateo 26:20-28.  Véase 1 Cor. 11:23-26.

(Continuará)

 

La Primera Ekklesía, part II

TEMA: CRISTOCÉNTRICO

TEXTO: “Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios” (Marcos 1:1).

INTRO:  Único entre las religiones del mundo, el Cristianismo es la religión de una Persona, el Señor Jesucristo.  ÉL es nuestro Camino, nuestra Verdad y nuestra Vida, y nadie viene al Padre si no es por él (Juan 14:6).

Mateo 16:18.  La roca es Cristo, no Pedro.  Es la confesión de fe de Pedro en Cristo, marcada en el versículo 16, “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.”  Pedro mismo (1 Pedro 2:3-8) lo hace sin lugar a dudas, claro que Cristo es la roca de los cimientos de las asambleas que Él construye.  Pablo también (1 Corintios 10:4, Efesios 2:20) llama a Cristo la Roca en la cual la asamblea se basa.  Pedro era demasiado humano, demasiado capaz de cometer errores, poco se podía depender de él para ser la roca principal.  Cristo le redarguyó en Mateo 16:23.  Pedro era sólo uno entre iguales de las doce piedras de cimiento de la asamblea.“Mi iglesia,”[1] Dijo Jesús, por tanto, es distinta de todas las otras “iglesias.”  La palabra usada es ekklesian en el griego original.  Era una palabra usada bastante comúnmente, usada después para las reuniones de la gente pagana de la ciudad en Efeso (Hechos 19:32, 39, 41).  Significa un cuerpo llamado (de ek, fuera de, y kaleo, llamar).  No significa individuos sin relación; indica una asamblea, y así se traduce en Hechos 19.  Cristo llamó a gente fuera de este mundo, de lealtades humanas, las unió a Él mismo y, por tanto, Él hizo un cuerpo, o una asamblea, de creyentes Cristianos.

      La palabra “iglesia” es usada una vez para Israel (Israel era como una iglesia sólo en el sentido de que ellos fueron llamados fuera de Egipto, y ellos se reunieron para su peregrinaje a Canaán.)  en el páramo, en Hechos 7:38.  La nación de Israel había sido sacada de Egipto; ellos se habían reunido para el paso a través del Mar Rojo y después al Monte Sinaí.  Después de que ellos se hubieran esparcido en sus divisiones separadas de Palestina nunca fueron llamados una asamblea.  La confusión de seguro seguiría si el Israel del Antiguo Testamento fuera identificado con la asamblea que Jesús construyó en el Nuevo Testamento.  La última citada es nueva, única, distinta y centrada en Cristo.

      “Construiré mi asamblea.”   ¿Sería todo en el futuro? No necesariamente; Él simplemente continuaría construyendo lo que Él ya había comenzado.  Todo buen pastor quiere “desarrollar” su asamblea después de que ésta ya tuvo un buen comienzo; de hecho, pudo haber comenzado hace cien años.  Cristo ya había tenido un buen comienzo con los Doce.  Un médico puede decirle a su paciente, “Voy a aumentar su salud” cuando la persona ya tiene la mayoría de los factores de mejora física.

      La palabra para “construirá” en Mateo 16:18 es oikodomeso, la misma palabra que se usa en Efesios 4:12, “para la edificación del cuerpo de Cristo”  Aquí un cuerpo, o asamblea, la cual había sido establecida desde hacía tiempo, todavía estaba siendo desarrollada.  Hechos 9:31 dice, “Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas” (Griego, oikodomoumene, estaban siendo desarrolladas).  Puede que cada asamblea ahora le siga permitiendo a Cristo que continúe construyéndola.  Entonces las “puertas del infierno” o los poderes del Diablo nunca prevalecerán contra ella.  Sólo Cristo puede prevalecer contra Satanás; una asamblea que no es Cristocéntrica fracasará.

      “Dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano,” Dijo Jesús en Mateo 18:15-20.  Cristo es tanto el constructor como el dador de leyes de Su asamblea.  Su nombre es supremo.  “Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mateo 18:20).  Una asamblea que no es Cristocéntrica es excéntrica; esta fuera de órbita, se tambaleará hacía la inutilidad.

      “Porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos” (Mateo 23:8).  Cuando esta regla se guarda, todos pueden leer Salmos 133 sin reservas.  Cuando sólo Cristo es nuestra Cabeza, entonces todos podemos hacer nuestro “En Jehová se gloriará mi alma; lo oirán los mansos, y se alegrarán” (Salmos 34:2)  Aquí hay un remedio para los alborotos en la asamblea: mantener el centro en Cristo consciente y continuamente.

      “Este es mi cuerpo... haced esto en memoria mía... Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre” (Lucas 22:19-20).  Comunión, o la Cena del Señor, es significativa sólo cuando recordamos a nuestro Señor en la sagrada ordenanza.  [Las ordenanzas, la inmersión y la Cena, nunca son llamados “sacramentos” en el Nuevo Testamento.]  Esto es para la comunión con Cristo, no con aquellos que nos rodean, y no es un artilugio para demostrar “Hermandad y unidad”.  Es Su Cena; dejémosle ser nuestro Señor y nuestro centro.  No nos alejemos de Él en la comunión cantando “bendita sea la unión”, la cual concentra la unión en los que nos rodean.  Podemos mostrar afecto por ellos en otra ocasión.  Dejemos que la mesa del Señor sea cristocéntrica. (Traducido del inglés por la hermana Dione Rivera Solís, Monterrey, México)  Continuará.

 

      Esta revista es una obra de amor por parte de James Alvino Nelson y su esposa Janet Eva.  Son miembros de la Asamblea "El Mesías" de Wichita, Kansas, EE.UU.

      Damos gracias a Dios por la obra del hermano Enrique Frías Ramos, de Monterrey, Nuevo León, México por su obra de corrección.

      También este mes tenemos la ayuda de la Hermana Dione Rivera Solís, también de Monterrey en la traducción del artículo "Cristocentrico".

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Hojas de Oro

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(Por Avión)



[1] Jesús usó la palabra para iglesia (ecclesia) 23 veces en el Nuevo Testamento, tres veces en Mateo y 20 veces en Revelación.  Ya que significa una asamblea (local) en 22 lugares, ¿porqué no significaría lo mismo la primera vez, en Mateo 16:18?