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Hojas de Oro

Un Llamado A Regresar A Las Enseñanzas Bíblicas

“...que contendáis por la fe...” (Judas 3)

Año XXXX, No. 11                         NOVIEMBRE                                   2010

 


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Distribuidores: La revista no es un folleto. Es para pastores y maestros. El costo es demasiado para dársela a todo el mundo. Por favor, dinos la cantidad exacta que necesitas.

Índice:

...La fiesta pagana de la Navidad.

...Por qué soy Bautista No Conformista.

...Bosquejos maestros de la Biblia (IX parte).

...La fe y las obras (VII y VIII parte).

...Lección 6: La oración.

...Lección 7: La voluntad de Dios.

...El Tribunal de Cristo.

...El Rey de Reyes. Su ministerio.

...Lo que creen los bautistas.

...Cristianismo aplicado (Epístola de Santiago).

...Dios escogió llegar al hombre.

...Jesús dijo.

...La promesa de un Redentor.

...Jesús demostró su amor.

...Las promesas de Dios.

...El alto costo del compromiso.

...El infierno.

...Honrando y glorificando a Dios al buscar nuestro cónyuge.

...¿Es cristiano el mormonismo?

...Comentario sobre los Diez Mandamientos (final).

 

La fiesta pagana de la Navidad.

LECTURA: Marcos 7:1-12.

TEXTO: Gálatas 4:8-11.

INTRO: La “tradición” de tal fiesta no se encuentra en las Escrituras. Es obra de Satanás distraer la atención de la cruz de Jesucristo y ponerla sobre otras cosas. Al poner tanto énfasis sobre el nacimiento de Jesús Satanás desvía la atención del propósito de este acontecimiento: ¡Su muerte en la cruz en lugar del pecador!

     Durante los meses de octubre y noviembre los comercios comienzan su campaña para engañar a los ignorantes con el propósito de quitarles su dinero. Pero no debemos culpar solamente a los comerciantes, porque las “iglesias evangélicas” y las “protestantes” (que salieron de la “iglesia madre”, la papista) están llevando a cabo esta tradición de la “iglesia madre”.

     ¿Qué significa “navidad” (= natividad o nacimiento)? Es una fiesta religiosa inventada por la iglesia romana.

I. Y la pregunta: ¿Por qué no debemos celebrar la “navidad”?

1.  Nosotros, las Asambleas Bautistas No Conformistas (ABNC), no surgimos de la “Iglesia Católico-Romana” como en el caso de los “protestantes” y los “evangélicos” (los “protestantes” salieron directamente de la “iglesia romana” y luego los “evangélicos” de los “protestantes”).  Nosotros existimos años antes de la formación de la “iglesia universal”. Por esta razón no tenemos ninguna obligación de seguir la tradición de los apóstatas.

2.  No hay ningún mandamiento en las Escrituras que nos ordene celebrar tal evento.

3.  Ninguno de los apóstoles celebraron el nacimiento de Jesús.

4.  Ninguno de los creyentes de las primeras asambleas celebró tal día.

5.  Las Escrituras están completas con la revelación de Dios y nos enseñan lo que debemos hacer (2 Ti. 3:16, 17).

(1) Somos instruidos a adorar a Dios y no a la tradición (Juan 4:24).

(2) Somos instruidos a sostener la obra de Dios (2 Corintios 9:6, 7).

(3) Somos instruidos sobre cómo debemos testificar (Hebreos 1:8).

(4) Somos instruidos sobre cómo debemos sumergir a los creyentes (Hechos 8:36-39).

(5) Somos instruidos sobre cómo participar en la Cena (1 Corintios 11:23-26).

(6) En ningún lugar se nos instruye a celebrar el nacimiento de Jesús.

6.  No se conoce la fecha de su nacimiento. Si Dios hubiera querido revelarla sin duda lo habría hecho.

II. Entre las “iglesias” papistas, protestantes y evangélicas hay muchas tradiciones que no tienen fundamento en las Escrituras.

1. Dicen que los pastores y los astrólogos llegaron al sitio del nacimiento en la misma noche pero esto no es cierto

 

(2) 2. Los pastores, cerca de la ciudad de Belén, llegaron la misma noche (Lucas 2:8-18).

3. Los astrólogos (y no magos), vivían a una gran distancia por lo que no pudieron llegar a la casa de la madre y el “padrastro” de Jesús hasta pasados casi dos años (Mateo 2:1-11, 16).

4. No se conoce el número de los astrólogos. Los nombres que se usan hoy son: Melchor, Gaspar y Baltasar, y forman parte de una tradición falsa.

5. La enseñanza de que el Cristo nació el día 25 de diciembre no tiene base, especialmente si consideramos que era en invierno, y las Escrituras dicen que los pastores estaban en el campo con los animales. Durante el invierno los animales eran guardados en un corral.

6. No se nos ha mandado a adorar a un niño en un pesebre, tampoco al Crucificado sobre una cruz. ¡Se nos mandó a adorar al Cristo resucitado, sentado a la diestra del Padre en el Tercer Cielo!

III. ¿Cuándo se originó aquella celebración pagana?

1. Después de 300 años de la resurrección de Jesucristo no hubo ninguna celebración de Su nacimiento, pero durante aquellos años hubo una “salida” de la verdad (1 Jn. 2:19) y poco a poco se formó la “iglesia universal” que luego llegó a ser la “Iglesia Católico-Romana”, la cual abandonó las enseñanzas del Señor Jesucristo y las de Sus apóstoles, comenzando a inventar sus propias enseñanzas. Una de estas enseñanzas fue la celebración de los días de los “santos”, los grandes de la “iglesia” ya muertos. Muy pronto comenzaron a celebrar el día del nacimiento de Jesús pero ¿qué día sería? Hubo un “concilio” con este fin y se decidió que fuera un día reconocido para atraer a la gente, seleccionándose el día pagano de la adoración al sol: el 25 de diciembre.

2. Durante los últimos 2000 años, los Bautistas No Conformistas y docenas de otras asambleas ¡no han celebrado tal día!

3. La celebración de la “navidad” es una mezcla de papismo y comercio, y el creyente en Jesucristo no debe participar de ella (1 Juan 2:15-17).

4. Esta celebración es mundana porque es una fiesta de las tantas en las que nadie recuerda el nacimiento del Cristo.  Es una fiesta llena de bebidas, juguetes (pura basura que los padres, sin pensar, compran), árboles (para ser tirados a la basura pocos días después), adornos, luces, y muchas cosas más (Jeremías 10:2-5).

5.  Por eso no celebramos la navidad, porque está prohibido en las Escrituras (Gálatas 4:8-11; Romanos 14:5).

6. Las instrucciones para el creyente respecto a este asunto se encuentran en 2 Corintios 6:14-7:1. (Fin)

 

Por qué soy Bautista No Conformista.

(Continuación de la segunda parte del mes pasado)

4. Una asamblea del Señor tiene que tener material propio.

(1) Juan el Sumergidor  hizo y sumergió a muchos discípulos para la preparación y organización de la primera EKKLESÍA.

(2) Juan tuvo mucho cuidado en aquella selección. Hoy en día cualquier persona puede venir y ser aceptada en la asamblea, no importa si se ha arrepentido o no. Juan demandó “frutos de arrepentimiento” como una evidencia de la salvación.

5. Una asamblea del Señor tiene que tener dos tipos de oficiales: un pastor (obispo, anciano) y los sirvientes (diáconos), los cuales deben ser ordenados por la autoridad de la asamblea (Marcos 3:13-19; Hechos 6:5).

6. Tiene que tener la misma forma del gobierno dejado por Jesús: “dilo a la asamblea” (Mateo 18:16-18). No hay autoridad más alta que la asamblea local. Otras asambleas no tienen voz en ella.

(1) Las doctrinas y las enseñanzas de la asamblea vienen del Fundador y están incluidas en la Gran Comisión: “Enseñándoles que guarden todas las cosas” (Mt. 28:20).

(2) El N. T. es la “ley” que gobierna una asamblea. Lo que  no está en las Escrituras no tiene valor.

(3) En todos los asuntos de disciplina y gobierno la autoridad está en la asamblea, no en el pastor ni en los sirvientes.  La voz de la asamblea debe ser la última.

(4) El gobierno de una asamblea del Señor es una democracia pura. Es un gobierno de los miembros. La asamblea no es la propiedad del pastor ni de los sirvientes.

7. La asamblea del Señor debe presentar las “Buenas Noticias” en forma correcta según lo que dicen las Escrituras (Marcos 1:1).

(1) Aquella “buena noticia” fue practicada por Juan el Sumergidor, por el mismo Jesús y los apóstoles. 

8. La asamblea del Señor tiene la responsabilidad de cumplir con la Gran Comisión y esto incluye a cada miembro.  No es solo la obra del pastor (Hechos 1:8).

(1) Una asamblea que no tiene visión más allá de su propia ciudad, no es diga de ser llamada una asamblea del Señor.

(2) ¡Qué vergüenza cuando una asamblea dice ser de Jesucristo y no cumple Sus últimas palabras!

Conclusión: La asamblea que Jesús fundó existía antes del día de Pentecostés porque:

1. Los apóstoles estaban en la asamblea (1 Co. 12:28).

2. Tenía profetas y maestros (1 Corintios 12:28).

3. Tenía ministros ordenados (Marcos 3:14).

4. Tenía las buenas noticias (Marcos 1:1).

5. Tenía una comisión (Mateo 10:7).

6. Tenía autoridad para sumergir creyentes (Juan 4:2).

7. Observó la Cena del Señor (Mateo 26:26-28).

8. Practicó la disciplina (Mateo 18:15-18).

9. Tenía las “llaves” de la autoridad (Mateo 16:19).

10. Tenía un registro de los miembros (Hechos 1:15).

11. Tenía un tesorero (Juan 13:29).

12. Recibió nuevos miembros (Hechos 2:31).(Continuará)

(3) Bosquejos maestros de la Biblia (IX parte).

TEMA: Los Salmos Mesiánicos.

TEXTO: Juan 5:39.

INTRO: Al creyente se le manda buscar en los libros del A.T. porque ahí es donde se puede ver a Jesucristo revelado en tipos y en profecía. Él es el tema principal desde Génesis hasta Malaquías.

     Aunque los judíos examinaron estos libros, sus ojos fueron cerrados al Mesías que había de venir, pues vieron sola­mente la Ley y no al Dador de la ley (Mateo 5:17).

     Jesucristo cumplió todas las leyes ceremoniales, así como las leyes morales. Cumplió todos los tipos y las profecías que hablan de Su Primera Venida y, una vez que regrese la Segunda Vez, cumplirá con todos los tipos y las profecías que guardan relación con Su Segunda Venida.

     Si los líderes de los judíos hubieran entendido los ti­pos y profecías del AT., hubieran reconocido a Cristo en el mismo principio de Su ministerio y le habrían acepta­do como su Mesías.

     En este estudio debemos dejar que el Espíritu Santo abra nuestros ojos a la verdad de que Jesucristo es el Mesías revelado en los salmos mesiánicos.

I. Salmo 8:1-9 habla del Mesías exaltado. Aquí encon­tramos la exaltaci6n del Nombre de Jesucristo (v.1). Véase Fil. 2:9-11.

1. El día vendrá cuando cada lengua confesará aquel Nombre como el Señor. Para los que ahora están en el lugar de tormento (el Seol-Hades) será demasiado tarde, pero tendrán que hacerlo (Apoca1ipsis 20:11-15).

2. Pero el creyente, una vez en la presencia del Señor, continuará confesando y exaltando aquel Nombre durante toda la eternidad (Apocalipsis 21:6, 7).

3. Cristo es el sujeto central y principal del Salmo 8 (Mateo 21:13, 15,16). Dios usó a los niños en el templo para exaltar al Mesías y para cumplir esta profecía.

II. El Mesías rechazado (Salmo 118:22-29).

1. Nótese el v. 22. Los líderes de 1os judíos rechazaron al Mesías prometido (Juan 1: 11).

2. Al rechazarlo, rechazaban a su Rey y Su Reino (Mateo 21:43).

3. Cuando el Mesías vino la primera vez, Israel, como nación, le rechazó y llegó a ser una nación rota que luego fue  esparcida. El “reino” le fue quitado y dado a los gentiles (Mateo 21:43-46).

4. Cuando el Mesías venga la segunda vez, Israel será salva como nación, es decir, preservada (Romanos 9:6, 7; 11:25-27). Israel entrará, como nación, en el reino de los mil años y Jesucristo será su Piedra Angular, pero para las naciones impías, Él será la Piedra que destruye (Da­niel 2:3l-35, 44, 45).

III. El Mesías abandonado (Salmo 69:1-21).

1. Nótese el v. 4. El Niño Jesús fue odiado desde Su na­cimiento. Primero por el rey Herodes (Mateo 2:1-15); y luego por Satanás, los demonios, los líderes religiosos y la población en general. Varias veces los líderes de los judíos trataron a matarlo (Juan 17: 1).

2. Nótese el v. 8. El Mesías fue aislado por Su propia gente aunque sanó a los enfermos, limpió a los leprosos, y abrió los ojos de los ciegos, levantando los muertos y alimentando a las multitudes.

3. Jesús fue un “desconocido” aun para Sus medio hermanos (Juan 7:5).

4. Nótese el v. 9. Cuando el Señor llegó a Jerusalén en­contró el templo profanado (Mateo 21:13).

5. Nótese los vs. 19, 20. Hay cuatro palabras que expre­san el desdén mostrado al Mesías:

(1) En el v. 20, “El escarnio ha quebrantado mi corazón” (Juan 19:34; Mateo 27:35-44).

(2) “Vergüenza”. La vergüenza del Calvario fue la vergüenza  del mundo. En Su amor Jesucristo llevó nuestra vergüenza (Juan 3:16).

(3) “Ignominia”. El Señor llevó la ignominia en lugar nuestro.

(4) “Adversarios”. Satanás, los demonios, los incrédulos. Nótese el v. 21. Véase Mateo 27:34.

IV. El Mesías crucificado (Salmo 22:1-31).

1. Hay que comparar estos versículos con Mateo 27; Marcos 15; Lucas 23 y Juan 19.

2. En el Salmo 22:1 leemos: “¿Por qué me has desampara­do?” Véase Mateo 27:46. En aquella hora Él fue hecho pecado por nosotros (2 Corintios 5:21; Isaías 52:14).

3. V. 6, “Mas yo soy gusano”. La gente mostró tanto odio hacia Cristo que Le estimó como un gusano y se burló de Él (v. 7). Véase Mateo 27:39.

4.  V. 8. Véase Mateo 27:40-43.

5. V. 14. La cruz fue un instrumento de tortura.

6. V. 16. Como perros, los impíos estaban esperando Su muerte al pie de la cruz.

7. V. 18. Se cumplió en Juan 19:23, 24. 

V. El Mesías resucitado (Salmo 16:1-11).

1. Pedro predicó en aquel día festivo (Hechos 2:14-40). Nótese sus palabras en los vs. 29-32.

2. En 16:9 b vemos la esperanza del Mesías (Hechos 2:26). Su muerte, sepultura, y resurrección no sucedieron sin esperanza (Hebreos 12:2).

3. Su esperanza estaba anclada en el conocimiento de que Su Padre no dejaría Su alma en el mundo invisible (el Seol ­Hades, en el lado de consolación) (compárese el Salmo 16:10 con Hechos 2:27).

4. David no escribió de su propia muerte en este Salmo sino de la muerte y de la resurrección del Mesías.

VI. El Mesías como Sumo Sacerdote (Sal. 110:1-7).

1. En este salmo el profeta David afirmó dos cosas:

(1) La deidad del Mesías (v. 1). Aquí tenemos una fuerte declaración de la deidad de Jesucristo:

(4) A. “Jehová (Yahvé) dijo a mi Señor (Adonai). Estos son los nombres en hebreo para Dios. Después de Su resurrección nuestro Sumo Sacerdote, Adonai, se sentó con Yahvé, actuando como Mediador por nosotros los redimidos.

B. “Siéntate a mi diestra”.       

(A) Jesucristo es el Hijo de David por naturaleza (Ro. 1:3), pero es el Dios de David por origen eterno y di­vino (Mateo 22:41-46).

(B) Jesucristo es ambas cosas: Dios el Hijo y el Mesías prometido (Hechos 2:34-36).   

(C) Jesucristo le dio la bienvenida a Esteban (Los Hechos 2:24­-36).

(D) Él intercede por todos los creyentes como e1 Mesías-Sacerdote (Romanos 8:34).

(E) Él es exaltado por encina de toda autoridad (Ef­esios 1:19-23).

(F) Él es mayor que todos los mensajeros (Hebreo 1:4-13).

(G) Él hizo expiación por todos los pecados de los elegidos como nuestro Sumo Sacerdote (Hebreos 10:11­-14) y ofreció un sacrificio por los pecados, por Su obra, y luego ascendió al Tercer Cielo para rociar Su San­gre derramada sobre el propiciatorio.

(H) Él encontró gozo eterno después del Calvario (Hebreos 12:2). Ahora cada creyente puede tener gozo (1 Juan 1:4) y, una vez que le veamos en nuestros cuerpos glorifi­cados, compartiremos Su gozo perfecto (1 Juan 3:2).

(I) Las huestes del cielo están sujetas a Él (1 Pedro 3:22).

(2) El sacerdocio del Mesías (Salmo 110:4).

A. Jesucristo es el Sacerdote-Mesías ordenado, no por hombres, sino por Dios el Padre y Su sacerdocio no tendrá  fin.

B. Melquisedec se menciona dos veces en el A.T., aquí y en Génesis 14. Fue un sacerdote misterioso y un rey (jefe de una tribu), quien fue a encon­trarse con Abraham después del rescate de Lot (Génesis 14:17-20).

C. Como Rey-Sacerdote, Melquisedec es un tipo de Jesucristo quien es nuestro eterno Rey-Sacerdote (He. 7:7).

VII. El Mesías como el Rey de reyes (Salmo 2:1-12).

1. En este salmo mesiánico la paciencia de Yahvé termi­na con la raza humana. En los últimos días de la edad presente, tendremos la filosofía impía penetrando e infil­trando los corazones de los líderes de las naciones así como de la gente en general. Este salmo nos lleva a la Gran Tribulación, el trono milenario del Mesías, quien será, realmente, el Rey de los reyes (Mateo 25:31-46).

2. Los primeros dos versículos se cumplieron en la  crucifixión (Hechos 4:23-29). El cumplimiento de los de­más versículos comenzó en el Calvario cuando los líderes de la nación gritaron (v. 3). Aquella rebelión continuará hasta que el Señor se siente sobre el Trono de David (v. 6; nótese Isaías 9:6, 7).

3. Cuando el Señor venga apartará a las naciones impías (v. 9). Nótese Apocalipsis 19:11-16.

4. David preguntó una cuestión doble:

(1) V. 1a, “¿Por qué las naciones tratan de tan loca mane­ra, con gran enojo contra Dios y Su Hijo?”.

(2) V. l b, “¿Por qué los pueblos piensan cosas vanas?”.

A. Las naciones van a ser convencidas de que ya no ne­cesitan a Dios, véase el v. 3. Van a rechazar las san­tas leyes de Dios (como están haciendo hoy) y a practicar la corrupción y la violencia tal y como existieron en los días de Noé (Mateo 24:36-39; Génesis 6:1-7; Isaías 5:18).

5. La respuesta de Dios, vs. 4-9.

(1) Él ha de reírse, v. 4.

(2) Él ha de hablar, v. 5 a.

(3) Él ha de poner el Mesías como el Rey, v. 6.

A. “Mi hijo eres Tú” (Los Hechos 13:33).

B. “Yo te engendré hoy” (Hebreos 1:5; Juan 1:14).

C. “Pídeme y te daré por herencia a las naciones”. Comenzando con Su reinado de mil años y, una vez que la superficie de esta tierra sea renovada, Jesucristo ha de reinar para siempre (Apocalipsis 21:1-8).

D. “Los quebrantarás con vara de hierro” (Ap. 19:15, 16).

6. Ahora llegamos al fin de este salmo mesiánico (vs. 10-12).

(1) Dios, en Su misericordia, hace una llamada a los incrédulos a arrepentirse (v. 10).

(2) Luego una llamada de gracia (vs. 11, 12).

7. La palabra final (v. 12c). (Continuará)

 

La fe y las obras (VII parte).

TEMA: La lucha contra el pecado en la vida cristiana.

LECTURA: Romanos 7:7-25.

INTRO: Muchos predican “una salvación fácil” diciendo                 que hay tres clases de humanidad: inconversos, creyentes      espirituales, y creyentes carnales basando sus ideas en el pasaje de 1 Corintios 2:14 hasta 3:3.  Pero el Apóstol nos enseñó que había dos clases de creyentes. Él distinguió entre “el hombre natural” y “el hombre espiritual” (1 Co. 2:14, 15). Veamos qué dicen las Escrituras:

I. ¿Es posible que un creyente viva en pecado?

1. Dios no nos llamó a juzgar el corazón de los demás, sino a ver su comportamiento (1 Corintios 5:12; 6:9-12).

2. Dios siempre castiga y disciplina a Sus hijos (Hebreos 12:7-10).

3. Esto origina una pregunta: Si la persona que profesa ser creyente sigue viviendo en pecado, ¿por qué no está sufriendo el castigo de su Padre Celestial? El Apóstol nos da la respuesta en Romanos 7:14-25.

(1) El texto no habla de las experiencias de un incrédulo ni de un creyente carnal. Pablo escribió de su propia experiencia, incluso mientras escribía la epístola (1 Co. 10:12, 13).

(5) (2) Cuando Pablo escribió Romanos 7:7-13 habló de su vida antes de su conversión, pero una vez al llegar al versículo 14 habla de su vida presente.

(3) Nótese Romanos 7:22, 25; 8:7 y usted podrá ver que no son las palabras de un “creyente carnal”, porque la obra de santificación está en Romanos 7:15 donde el Apóstol escribió: “Aborrezco (el pecado), y en el versículo 22: “Me deleito en la ley de Dios”.

4. Por eso, las palabras que se encuentran en Romanos 7 no son el llanto de un creyente carnal, sino el lamento de un hijo pío que encontró las muchas debilidades carnales en la vida diaria, véase los versículos 14-17.

5. Hermano, sea honesto: ¡Este es el estado de cada cre­yente!

(1) Como creyentes, no tenemos relación con Sa­tanás (Juan 8:44).

(2) Como creyentes, no debemos amar al “mundo” (1 Juan 2:15).

(3) Como creyentes, todavía nuestra carne está sujeta a las tentaciones, y así será hasta nuestra muerte.

6. Pero cada creyente debe entender qué hace el pecado en su vida:

(1) Contrista al Espíritu Santo (Efesios 4:30).

(2) Deshonra a Dios (1 Corintios 6:19, 20).

(3) Cierra los ojos de Dios (1 Pedro 3:12).

(4) Nos quita las bendiciones de Dios (Jer. 5:25).

(5) Nos quita el gozo de nuestra salvación (Salmo 51:12).

(6) Evita el crecimiento espiritual (1 Corintios 3:1).

(7) Trae el castigo de Dios sobre el pecador (He. 12:5-7).

(8) Produce “vasos sucios” (2 Timoteo 2:21).

(9) Compromete nuestras vidas (1 Corintios 11:29, 30).

7. El problema que tuvo Pablo y el que noso­tros tenemos (Romanos 7:22, 23).

II. Mientras más espiritual es nuestra vida, más consciente estamos de los pecados no confesados (Romanos 7:18). Ahora, existe una gran diferencia entre el pecado que uno puede vencer y el pecado que domina nuestra vida.

(1) El creyente es liberado del pecado (Roma­nos 6:18, 19).

(2) Pero, puesto que todavía vivimos en un cuerpo carnal, el pecado puede morar en nosotros (Ro. 7:20; Gá. 5:17).

(3) En Gá. 5:16 está la receta de cómo vencer el pecado.

III.  El autor del Salmo 119 experimentó en su vida carnal el mis­mo conflicto que el Apóstol Pablo. Véanse los Salmos 119:81-83, 92, 97, 113, 131, 143, 163, 165, 174.

IV. La gran pregunta es: ¿Por qué peca el creyente en Cristo Jesús? Otra vez: ¿Por qué vivimos en un cuerpo carnal que está sujeto a los ataques de Satanás? Llamo su atención hacia las palabras de Pablo en Roma­nos 7:24 donde con desesperación clamó por ayuda y el Espíritu Santo le socorrió, porque en el versículo siguien­te encontramos la respuesta: Jesucristo. Deja que Él tome el control de tu cuerpo carnal (Salmo 130:1-8).

Conclusión: Ro. 8:13, 18, 19, 23, 30; 1 Co. 15:53, 57; 2 Co. 5:4; Fil. 3:20, 21; Col. 3:5; 1 Jn. 3:2, 3.

 

La fe y las obras (VIII parte).

TEMA: Una anticipación de gloria. 

LECTURA: Romanos 8:28-39.

INTRO: ¿Es posible que el creyente pueda tener la segu­ridad de la salvación de su alma del infierno? Las Escri­turas dicen que “sí”. A cada creyente se le manda tener tal seguridad (2 Pedro 1:10).

I. El fundamento bíblico de la seguridad.

(1) Objetivo (perteneciente al objeto en sí, y no a nuestro modo de pensar y de sentir): la obra terminada por Jesu­cristo en la cruz por nosotros (2 Corintios 1:20).

(2) Subjetivo (perteneciente al sujeto, relativo a nuestro modo de pensar o de sentir, y no al objeto en sí mismo): la obra progresiva del Espíritu Santo en nuestras vidas usando las Escrituras (Romanos 15:4).

II. La Primera Epístola de Juan fue escrita para saber que, una vez salvos, siempre somos salvos (véase 5:13). Lo que sigue será de ayuda porque habla de creyentes ver­daderos:

1. Andan en la luz (1 Jn. 1:6,7; véase Salmo 119:105, 130; Proverbios 6:23; Juan 8:12). Los incrédulos andan en las tinieblas (Efesios 5:8, 9; 1 Tesalonicenses 5:4).

2. Confiesan sus pecados (1 Juan 1:8 hasta 2:1).

3. Guardan las palabras del Señor (1 Juan 2:3, 4; 5:2, 3).

4. Aman a los hermanos (1 Juan 3:10; véase 2:9-11; 3:14, 15; 5:2; Romanos 13:8; Mateo 22:37-40; 1 Juan 4:7, 12).

5. Afirman las doctrinas sólidas (1 Juan 2:19-23; 4:2, 6).

6. Siguen una vida separada (1 Juan 2:29; 3:3, 4, 6-9).

7. Tienen la presencia del Espíritu Santo en sus vidas (1 Juan 4:13; 5:10, 11; véase Romanos 8:16).

III.  El gran peligro de una falsa seguridad al confiar en una “iglesia”, “bautismo”, “buenas obras,”, “santos”, etc. (1 Juan 2:4, 23; 3:8, 15; 4:20). (Continuará)

 

LECCIÓN 6: LA ORACIÓN. (Por Alfonso Alvizú C.)

“¿Qué importancia tiene la oración en mi vida?”

      Alguien dijo una vez que el cristiano es tan fuerte como lo es su vida de oración. Hay mucho de cierto en ello porque la oración es sencillamente la comunicación de uno con Dios.

      Cuando uno lee la Biblia, Dios le habla a uno; pero cuando uno habla con Dios, uno es quien le habla a Dios. No puede crecer tu relación personal con el Señor Jesucristo sin una comunicación correcta.

I. ¿Cuál es el propósito de la oración?

A. No es para conformar a Dios a nuestra conveniencia personal, ni para cambiar Su mente. Es más bien para que uno se conforme a su voluntad.

B.   Filipenses 4:6-7. La vida de oración adecuada produce tranquilidad mental y paz en el corazón.

(6) C.  Lo acerca más a Dios, para que Él pueda probar Su capacidad para suplir cualquier necesidad.

1. Dios está activo en cada detalle de tu vida y sabe exactamente lo que necesitas antes de que tú se lo pidas (Mateo 6:8).

2. Dios permite que haya necesidades en tu vida para poder acercarte y encontrarte con Él (Salmo 50:15).

3. El momento más peligroso de tu vida es cuando tienes todas tus necesidades satisfechas, sin tener necesidad de nada, incluso de Dios (Apocalipsis 3:17).

4. Dios utiliza esas necesidades para atraernos a donde pueda bendecirnos y revelarnos que nuestra verdadera necesidad es el Señor Jesucristo y su gracia. El ejemplo clásico de este principio tan importante es el aguijón en la carne de Pablo (2 Corintios 12:7-10).

5. Esta es la razón por la que es esencial dar gracias por todo, incluyendo especialmente las necesidades y los momentos difíciles de tu vida (1 Tesalonicenses 5:18).

6. También esta es la razón por la cual es absolutamente esencial desarrollar una actitud de oración consistente, en la que tu primera reacción en momentos difíciles sea ir a Dios en oración (1 Tesalonicenses 5:17).

II.  ¿Cómo debes orar?

A.  Primeramente, Romanos 8:26, 27 estable claramente que no sabemos cómo orar o por qué orar.  Es por eso que el Espíritu Santo, quien vive dentro de nosotros, intercede por nosotros en oración.

B. Sin embargo, existen algunos lineamientos básicos.

1. Ora siempre, desarrolla una vida de oración (1 Tesalonicenses 5:17; Lucas 18:1).

2. No repitas las mismas palabras una y otra vez (Mt. 6:7).

3. Habla con Dios como con un amigo. ¡Él es tu amigo!

(Juan 15:13-14; Éxodo 33:11; Proverbios 18:24).

4. Reconoce que tienes acceso directo con Dios personalmente. No necesitas de intermediarios para hablar con Él (1 Timoteo 2:5; Efesios 2:18).

C. Asegúrate de mantener tu relación básica con el Señor de una manera correcta.  Hay cosas en tu vida que pueden estorbar tus oraciones.

1. Pecado no confesado (Isaías 59:1-2; Salmo 66:18).

2. Un espíritu no perdonador (Mateo 6:14-15).

3. Amargura hacia tu cónyuge (o hacia otros semejantes) (1 Pedro 3:7).

4. No pedir (Santiago 4:2).

5. Pedir con egoísmo o cualquier otra motivación equivocada (Santiago 4:3; Proverbios 21:13).

6.   Insensibilidad hacia la Palabra de Dios (Pr. 28:9).

III. Hay cuatro tipos básicos de oración: (1 Timoteo 2:1).

A. Sus Peticiones específicas. Filipenses 4:6 dice que sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios. Demasiadas oraciones se desperdician por ser tan generales. Por ejemplo: “Dios, por favor, bendíceme”. La respuesta de Dios es en esos casos: “¿Cómo?” “¿De qué manera quieres que te bendiga?

B. Oraciones. Esta es la consumación, un término usado para clasificar toda comunicación con Dios.

C. Intercesiones. Oraciones por otros. Es importante para conservar puras nuestras motivaciones y quitar nuestros ojos egoístas de nosotros mismos.

D. Acción de gracias. El Salmo 100:4 enseña claramente que entramos a la presencia de Dios por medio de las acciones de gracias y de la alabanza.

IV. Lleva un registro de tus peticiones.

A. Por medio de una lista que e ayude a recordar por lo que oras. De otra manera, tu vida de oración no será consistente.

B. Es muy importante tener una lista de oraciones contestadas para fortalecer nuestra fe en la habilidad de Dios para contestar las oraciones.

 

LECCIÓN 7: LA VOLUNTAD DE DIOS.

 “¿Cómo puedo encontrar la voluntad de Dios para mi vida?”  Un conocido predicador dijo una vez que el hombre de éxito es el que descubre lo que Dios quiere que logre con su vida y lo cumple. Esta es una declaración muy profunda. La verdadera medida del éxito del hombre no es su posición social o su cuenta bancaria, ni su influencia o fama. Es simplemente hacer lo que Dios quiere que haga.

I. Lo que no es la voluntad de Dios.

A. La voluntad de Dios no es física sino espiritual. Nunca está asociada con un conjunto de reglas, una localización geográfica o ministerio específico.

B. La voluntad de Dios no debe confundirse con el plan de Dios para tu vida.  Dios tiene un plan para tu vida pero solo Él puede hacerte comprender cuál es este plan para ti, nadie más.

II. Existen dos aspectos de la voluntad de Dios:

A. La voluntad soberna de Dios:  La voluntad soberana de Dios es el plan divino que determina todo lo que pasa en el universo (Proverbios 16:33; 21:1; Daniel 4:35; Hechos 2:23; 4:27-28 Romanos 9:19; 11:33-36; Efesios 1:11; Apocalipsis 4:11).

B. La voluntad moral de Dios:

1. Son los mandamientos divinos revelados en Su palabra que enseñan de qué manera el hombre debe creer y vivir (Romanos 2:18; 1 Tes. 5:18; 4:3; 2 Corintios 6:14.)

a. 1 Pedro 2:13-15. Debemos someternos a las leyes humanas. Sin embargo, esto tiene que ser balanceado por lo siguiente:

b. Romanos 12:1-2. No debemos conformarnos a este mundo, sino transformarnos por la renovación de nuestras mentes. (La sumisión a las leyes de los hombres es mantener un  testimonio correcto a fin de ganarlos; mientras que, al mismo tiempo, su vida debe ser transformada para vivir estándares (promedios) más altos a fin de agradar a Dios).

(7) c. 1 Tesalonicenses 4: 3-7. Dios desea nuestra santificación.

d. Efesios 6: 5-8. Nuestro servicio debe venir del corazón, con una motivación pura, como si estuviéramos sirviendo a Cristo.

e. Efesios 5: 15-17. Debemos redimir el tiempo. ¡Deja de desperdiciar el tiempo! Has buen  uso del que Dios te ha dado.

2. Resumiendo la voluntad de Dios para tu vida: Es la misma para toda persona sobre la tierra, el ser conformados a la imagen de su hijo, el Señor Jesucristo.

a. Romanos 8:29.

b. Juan 17:20-23.

c. Efesios 4:13-15.

III. ¿Dónde puedo encontrar el plan de Dios para mi vida?

1. Nunca encontrarás la voluntad de Dios ni Su plan fuera de la Palabra de Dios. La voluntad y el plan de Dios los encuentras al renovar tu mente (Romanos 12: 1-2).

2. Al tener en ti mismo la misma mentalidad (el mismo sen-tir) que hubo también en Cristo Jesús renuevas tu mente (Filipenses 2:5).

3. Debes reemplazar los pensamientos carnales con los pensamientos de Dios al sumergirte en la Palabra de Dios.

IV. ¿Cómo revela Dios Su plan para mi vida?

A. Debes estar en armonía con la voluntad de Dios para que Él manifieste lo que es el plan para tu vida. Tu prioridad debe ser cumplir la voluntad moral de Dios en tu vida diaria.

B. Definidamente Dios está más interesado en que seas la clase de persona que Él quiere que en todas las “grandes obras” que hagas para Él. Sé lo que Él quiere que seas y Él te mostrará lo que debes hacer. (fin)

 

El tribunal de Cristo.

     ¿Existe un día de juicio para los Cristianos? ¿De qué tengo que dar cuenta? La vida cristiana es una serie de verdades paradójicas. La Biblia dice que los caminos de Dios no son nuestros caminos porque el hombre mira a las cuestiones físicas externas, mientras que Dios mira la actitud del corazón y opera en el reino espiritual. Si quieres servir a Dios en forma eficaz, debes enfocarte en las cosas espirituales y no en las materiales. Tu vida sólo tendrá sentido, propósito y significado cuando vivas en el reino espiritual, enfocándote en las cosas eternas.

     Esta lección se ha diseñado para mantener tu enfoque en las cosas eternas detallándote tu responsabilidad final con el Señor Jesucristo como siervo suyo que eres.

l.   ¿Qué es el “Tribunal de Cristo”?

A. Dios al final juzgará a todos los seres humanos (Proverbios 29:26; Hebreos 9:27).

B. Dios juzgó el pecado del mundo en el calvario. Al poner uno su fe en Cristo Jesús, ya no debe temer el  juicio de sus pecados porque Él sufrió ese juicio por nosotros (1Pedro 2:24; 2 Corintios 5:21; Gálatas 3:13).

C. Tu juicio será en base a tu servicio al Señor después de haber sido salvo. A este evento la Biblia lo llama “el tribunal de Cristo” (2 Corintios 5:10; Romanos 14:10).

II. ¿De qué seré juzgado en aquel tribunal?

A. Serás juzgado por tu labor como siervo de Jesucristo, no por tus pecados (1Corintios 3:11-15).

B.  Esa labor va a ser juzgada por tus motivaciones y la calidad en vez de la cantidad.

1. ¿De qué clase es? (1Corintios 3:13).

2. Las actitudes del corazón serán más importantes que              las obras mismas si se desarrollan actitudes correctas               en forma natural (1Ts. 2:4; Efesios 6:6).

III. ¿Cuáles son las consecuencias negativas de este juicio?      A. Pablo, al hablar del tribunal dice en 2 Corintios 5:11 que es: “...el temor del Señor...”.  El cristiano nunca debe temer ir al infierno, pero hay ciertas cosas que deben temerse en relación con este juicio final.

1. Temor de avergonzarse por no estar viviendo para el Señor Jesucristo en su segunda venida (1 Juan 2: 28).

2. Temor de sufrir pérdida porque sus obras hayan sido temporales y no eternas (1 Corintios 3:15).

3. Temor de perder recompensas por haber vivido en pecado en vez de vivir para Cristo (2 Co. 5:10;  Gá. 6:7-8).

B.  Recuerda que las apariencias a veces engañan. Los verdaderos siervos de Cristo serán puestos de manifiesto          en contraste con aquellos que simplemente aparentan ser         siervos de Cristo ante los hombres.

1. Asegúrate de invertir en las recompensas celestiales antes que en las terrenales (Mateo 6:19-20; Col. 3:1-4).

2. No te dejes engañar por las apariencias externas. Tanto en tu vida como en la de otros (Lucas 16:15; 1 Corintios 1:27-31).

IV.  ¿Cuáles serán las recompensas? Las recompensas disponibles en el tribunal de Cristo pueden verse al estudiar las cinco coronas de que habla el Nuevo Testamento:

A. La corona de vida por la fidelidad (Santiago 1:12; Apocalipsis 2:10). Es la corona de los mártires, de los que soportan la tentación, porque se muere al yo para vencer la tentación (Romanos 6:6-11).

B. La corona incorruptible de gloria (1 Pedro 5:4). La corona del pastor fiel.

1. Dada a los que pastorean con la Palabra de Dios.

2. El Nuevo Testamento establece claramente que “todos” los  salvos deben enseñarle activamente la  Palabra de Dios a alguien, no es solamente deber de los predicadores (Efesios 4:11-16).

3. Requiere gran sabiduría que solo se obtiene por la Palabra de Dios (Proverbios 4:7-9).

C. La corona de gozo para el testigo fiel (1 Ts. 2:19, 20). Es la corona del ganador de almas.

(8) 1. Dada a los que ganan almas para Cristo. Se menciona también en Filipenses 4:1.

2. Llamada la corona de regocijo porque produce gozo en el cielo cuando un pecador se convierte (Lucas 15:7).

D. La corona incorruptible por el dominio del yo (1 Corintios 9:25-27).

E. La corona de justicia para aquellos que aman Su venida (2 Timoteo 4:7, 8).

1. Al soldado valiente (Efesios 6:11-17).

2. Al corredor victorioso (1 Corintios 9:26).

3. Al mayordomo fiel (1 Corintios 4:1, 2).

    La Biblia termina con las palabras: “Sí, ven Señor Jesús” (Ap. 22:20). El deseo más fuerte en todo tiempo debe ser estar con el Señor Jesucristo (Fil. 1:23-2).

Preguntas básicas:

A. ¿Por qué me debe preocupar?

1. El enfoque sobre el regreso de Nuestro Señor Jesucristo es una  de las doctrinas más importantes para la vida diaria en toda la Biblia. Nótese en los siguientes versículos cuántas cualidades prácticas de carácter se producen al enfocarse en el regreso de Cristo.

a. Paciencia (Santiago 5:7-8; 2 Tesalonicenses 3:5).

b. Paz (2 Tesalonicenses 2:1-2; 1 Tesalonicenses 4:13-18).

c. Gozo (1 Tesalonicenses 2:19).

d. Santidad (1 Tesalonicenses 3:13; 1 Juan 3:1-2).

e. Confianza (Filipenses 1:6; 1 Juan 2:28).

f. Diligencia en el servicio (2 Timoteo 4:1-8).

g. Una vida recta (Tito 2:11-14).

h. Fe, aún en los momentos difíciles (1 Pedro 1:5-7).

2. Las recompensas que recibes en la tierra son temporales y perecederas. Las recompensas recibidas en el Tribunal  de Cristo son eternas y nunca perecerán (2  Co. 4:17; 5:4).

3. Al enfocarte siempre en el Tribunal de Cristo desarrollarás en forma natural un deseo de agradar a Dios en vez de a los hombres. La manera más segura de recibir oposición y crítica es desarrollando una actitud así (1 Co. 7:23; 2 Co. 5:6-9). (Estos estudios Continuarán)

 

El Rey de Reyes. Su ministerio.

1. Su nacimiento, Mateo 1:2.

2. Su bautismo, Mateo 3.

3. Su tentación, Mateo 4:1-11.

4. Sus seguidores, Mateo 4:12-25.

5. Sus deseos, Mateo 5.

6. Sus decretos, Mateo 6:1-18.

7. Sus demandas, Mateo 6:19-34.

8. Sus instrucciones, Mateo 7.

9. Su poder, Mateo 8:9.

10. Sus apóstoles, Mateo 10.

11. Su mensajero, Mateo 11.

12. Su señorío, Mateo 12.

13. Sus parábolas,  Mateo 13.

 

Lo que creen los bautistas sobre...

1.  La pecaminosidad del hombre (Ro. 3:9-23, 5:12, 19).

2.  El Tercer Cielo (2 Co. 12:1-5; Jn. 14:1-4).

3.  El hades, el infierno (Lucas 16:19-31).

4.  La redención (Efesios 1:7-14; 4:30; Lucas 21:28).

5.  La seguridad de la salvación (Juan 3:36; 5:24).

6. Lo que pasa cuando se recibe a Jesús (Efesios 2:10).

7. La unión con una asamblea (Mateo 5:13-16).

8. Cuál es la obra de una asamblea (Mt.28:18-20; Hch. 1:8).

9.  Asambleas y gobiernos (Ro.13:1-3; 2 Pe. 2:11-17).

10. Asambleas que trabajan con otras (2 Corintios 8:16:24).

11. ¿Hay libros “perdidos” de la Biblia? (Apocalipsis  22:19; 1 Corintios 13:10).

12. Dones espirituales y milagros (1 Corintios 13).

13. ¿A dónde vamos cuando morimos? (1 Ts. 4:13-18).

 

Cristianismo aplicado (Epístola de Santiago).

En el libro de Santiago podemos ver como el apóstol aplicó, en su propia vida, las lecciones que aprendió.

1. Su vida (Mr. 6:3; Hechos 15:13; 1 Co. 1:5-7; Gá. 2:9).

2. Las cualidades de una actitud buena (Santiago 1:1-4).

3. Lidiando con dificultades (Santiago 1:5-12).

4. ¿De dónde vienen los problemas? (Santiago 1:13-18).

5. Preparado para las pruebas y tentaciones (Stg. 1:19-27).

6. ¿Debemos tener favoritismo? (Santiago 2:1-13).

7. La fe sin obras está muerta (Santiago 2:14-26).

8. El peligro de hablar. El mal uso de la lengua (Stg. 3:1-2).

9. Sabiduría torcida (Santiago 3:13-18).

10. Venciendo las tentaciones (Santiago 4:6-10).

11. Viviendo con otros (Santiago 4:11-17).

12. Ganando la vida (Santiago 5:1-6).

13. Cómo vivir (Santiago 5:7-11).

14. Caminando por fe (Santiago 5:12-20).

 

Dios escogió llegar al hombre.

1. El Dios invisible (1 Timoteo 1:17; Hebreos 11:27).

2. El Dios invisible llegó a ser hombre visible (Colosenses 1:15; 2 Corintios 4:4).

3. Humanamente imposible (Génesis 3:15; Miqueas 5:2).

4. Una virgen da a luz un niño (Isaías 7:14; Lucas 2:1-7).

5. El Hombre perfecto (Filipenses 2:5-8).

6. ¿Perdonamos así como Él nos perdonó? (Mr. 11:25, 26; 1 Juan. 1:9).

7. ¿A quién debemos honor? (Mateo 19:19; Juan 19:27).

8. Siguiendo los pasos de Jesús (Lc.10:30-37; 1 P.2:20, 21).

9. Dios es el único que puede juzgar (Mateo 7:1-5).

10. ¡Qué amor tan grande! (He. 9:11-14; Juan 19:13-18).

11. La muerte no tuvo poder sobre Él (Mateo 28:1-6; 1 Peter 1:3-5).

12. Su cuerpo ascendió al Tercer Cielo (Hechos 1:3, 9-11; Efesios 4:8-10).

13. Tenemos un intercesor (Romanos 8:27, 32; 1 Juan 2:1).

 

(9) Jesús dijo.

1. El valor del sal (Mateo 5:13; Col. 4:6; Jueces 9:45).

2. ¿Qué tipo de luz eres tú? (Mateo 5:14-16; 2 Co. 3:18).

3. Su propósito (Mateo 5:17-19; Colosenses 2:14).

4. Problemas del corazón (Mateo 5:21-28).

5. Venganza, victoria sin honor (Mt. 5:38-42; Ro. 12:19).

6. Cómo vivir la vida cristiana (Mateo 6:1-4; 1 Pe. 2:12).

7. La oración modelo (Mateo 6:5-13; Lucas 11:1-4).

8. Venganza o perdón (Mateo 6:14, 15).

9.  Su cuidado del creyente (Mateo 6:25-34).

10. Matrimonio hasta la muerte (Mateo 5:31, 32; 19:5, 6; Génesis 2:24).

11. La regla de oro (Mateo 7:7-12; Lucas 6:31).

12. Decir y hacer (Mateo 7:21-23; Lucas 6:46; Col. 3:6).

13. Los dos cimientos (Mateo 7:24-27).

14. Cuidado con los lobos (Mateo 7:15; Hechos 20:29).

 

La promesa de un Redentor.

1. En profecía (Génesis 3:15; Isaías 7:14; Lucas 1:26-38).

2. Un primo especial (Lucas 1:5-25, 57-64; Marcos 1:1-8).

3. El Redentor y los atributos de Dios (Salmo 89:5-14;   Colosenses 2:9).

4. Sirvientes espirituales del Redentor (Génesis 18, 19; Mateo 4:11).

5. Un Redentor adorable (Lucas 2:21-38).

6. Sabiduría para proteger el Redentor (Mateo 2:1-15).

7. El Redentor regresa de Egipto (Mateo 2:19-23).

8. El Redentor y Su familia (Lucas 2:41; Efesios 6:1-4).

9. En el negocio del Padre (Lucas 2:39, 40, 51, 52; Salmo 96:9; 99:5, 9; 138:2).

10. La obra del primo (Mateo 3:1-12; Marcos 1:1-8; Lucas 3:1-20; Juan 1:6-8, 15-28).

11. La aprobación del Redentor (Mateo 3:13-17; Marcos 1:9-11; Lucas 3:21, 22; Juan 1:19, 34).

12. La victoria sobre Satanás (Mt. 4:1-11; Mr. 1:12, 13).

13. El Redentor hace discípulos (Mt.4:18-20; Mr.1:12, 13).

 

Jesús demostró su amor.

1. El propósito de los milagros (Mateo 9:2-8; Marcos 2:1-12; Lucas 5:17-26).

2. El propósito del sábado (Mateo 12:1-13).

3. El propósito del poder dado a Jesús (Lucas 8:26-39).

4. Su poder sobre demonios (Lucas 10:1-20; Santiago 4:7).

5. Los Saduceos y la resurrección (Mateo 17:1-9; 22:23-32; 1 Juan 3:1-3).

6. El engaño por un “amigo” (Mateo 26:14-75).

7. Dos ladrones a Su lado (Lucas 23:39-43; Mateo 27:33-44; Marcos 15:22-32; Juan 19:16-18).

8. Tomás, el incrédulo (Juan 20:19-29; Lucas 29:36-45).

9. El plan de Dios para el hombre (Juan 3:1-18).

10. Un pozo y una mujer (Juan 4:1-42).

11. Perdonar y olvidar (Mateo 6:5-14).

12. La paja y la viga (Mateo 7:1-5; Stg. 3:1-18; 4:10-12).

13. La segunda milla (Mateo 5:38-42).

14. Una lección sobre cómo perdonar (Lucas 18:9-14).

 

Las promesas de Dios.

1. Del arcos iris, Génesis 9:11-17.

2. A Abraham, Génesis 12:1-3; 17:1-8.

3. A David, 2 Samuel 7:1-17.

4. De un Mesías, Isaías 7:14; 11_1-5; Hechos 13:25.

5. De salvación, Juan 3:16; 5:24.

6. De seguridad eterna, Juan 10:27-30.

7. A la asamblea, Mateo 16:18; 28:18-20.

8. De un Consolador, Juan 16:7-15.

9. Del regreso del Salvador, Hechos 1:9-11.

10. De la oración contestada, Juan 14:13, 14; 1 Juan 5:14.

11. De Su Palabra, Salmo 119:160; Mateo 24:35.

12. De Su cuidado, Mateo 6:25-34.

13. De sabiduría, Santiago 1:5.

 

El alto costo del compromiso.

1. De integridad, Lot (Génesis 13:5-11).

2. De matrimonio, Abraham (Génesis 16:1-6).

3. De buen juicio, Moisés (Éxodo 32:11-15).

4. De opinión pública, Aarón (Éxodo 32:1-6).

5. De desobediencia, Nadad y Abiú (Levítico 10:1-15).

6. De la salud, María (Números 12:1-15).

7. De codicia, Acab (Josué 7:1-26).

8. De no orar, Josué (Josué 9:3-27).

9. De la verdad, Fariseos (Mateo 23:1-33).

10. De ser justo en lo político, Pilato (Juan 18:33-38).

11. De decepción, Ananías y Safira (Hechos 5:1-15).

12. De prejuicio, Pedro (Gálatas 2:11-16).

13. Del materialismo, Demas (2 Timoteo 4:10).

 

El infierno, El Lago de Fuego, Castigo Eterno

(Por Calvino George)

      Está simbolizado en el N.T. por el GEHENNA y se identifica con el LAGO DE FUEGO Y AZUFRE, CON LA MUERTE SEGUNDA de Apocalipsis, con EL FUEGO ETERNO de Mateo 25:41, y con el CASTIGO ETERNO de Mateo 25:46 que sería, propiamente dicho, el Infierno, el cual tiene su homónimo en el TÁRTARO de la mitología griega (2 P. 2:4).

     Creo que según Mateo 25:41 y, a diferencia del Seol/Hades, del Abismo y del Sepulcro que son lugares de estancia transitoria, el Infierno es un lugar de carácter definitivo y eterno, pensado y preparado especialmente para acoger al diablo y sus ángeles, y donde irán también a parar todos aquellos pecadores, que, habiendo rechazado, libres y obstinadamente la gracia de Dios, perseveran impenitentes hasta el día de su muerte.

     A mi juicio, y según los textos que veremos de Apocalipsis, el Infierno aún está por estrenar, y quienes lo han de estrenar en un futuro que solo Dios sabe, son la Bestia y (10) el Falso Profeta, los cuales, según Ap. 19:20,  fueron lanzados vivos [no muertos], dentro de un lago de fuego que arde con azufre, y donde permanecerán vivos eternamente.

     Será después de algo más de mil años que también el diablo será lanzado al mismo lugar, para hacerle compañía a sus principales acólitos, la Bestia y el Falso Profeta. He aquí la razón por la cual nadie sale del Infierno para comparecer delante del Gran Trono Blanco en el día del Juicio Final, pues en verdad solo están en ese momento (“vivitos y coleando”), ya juzgados, los tres personajes citados y nadie más.

     Y, finalmente, Ap. 20:11-15 nos dice que los convocados a este Juicio son todos los muertos, grandes y pequeños, que habitaron este mundo. “Y el  mar, entregó los muertos que había en él; [es decir, los que no tuvieron sepulcro], y la muerte, [es decir, los cuerpos de los que fueron sepultados], y el Hades, [las almas de todos los difuntos uniéndose a sus respectivos cuerpos salidos del mar y de los sepulcros, cuyos nombres no estaban inscritos en el libro de la vida], entregaron todos los muertos que había en ellos, [sin faltar uno], para que pudieran comparecer ante el Gran Trono Blanco y ser juzgados por Dios. Una vez demostrada su culpabilidad, son lanzados al Lago de Fuego.

     En cuanto a la experiencia del pozo de 14,4 km de profundidad, donde un grupo de científicos cree haber grabado los lamentos de los condenados en el Infierno o el Seol, ¡qué más da!, pienso que es un terreno muy resbaladizo y, por tanto, tenemos que ser muy cautos. Creo que el mundo de los muertos es algo que está vedado a los vivos, y si toda evocación de los difuntos está prohibida por la Palabra de Dios, ¿cómo es posible que de una forma casual pueda haber semejante contacto? Desde luego, obra de Dios no sería. Nosotros sabemos que tras las invocaciones de las médium espiritistas están los demonios imitando las voces que desean oír los que acuden a esos rituales.

     Aun suponiendo que los científicos del experimento fueran escépticos, ¿quién podría negar que todos ellos en su fuero interno y ante la emoción del experimento no pudieran estar pensando en ese “absurdo” del infierno y desear a la vez poder obtener ese tipo de grabación? Es más, desde su inconsciente y de forma colectiva, ¿no podían haber provocado ellos mismos un efecto de sicofonía paranormal? O, más simple aún, ¿no podría tratarse de un engaño de Satanás?

     Sucede también que nosotros los creyentes (como si la Palabra del Señor necesitase de nuestra ayuda), queremos acudir en su ayuda para hacerla más creíble, y así es como hace años se divulgó la noticia de que a través de unas potentes computadoras se había hecho una regresión en el tiempo, lo cual vino a “demostrar”, que, efectivamente, el Sol estuvo un día parado en Gabaón.

     Para hacer más creíble el Diluvio, también se divulgó la noticia de una experiencia genética que demuestra que en la progresión de la raza humana existe una especie de dos cuellos de botella (uno más largo que otro), indicando dos comienzos, uno que va desde Adán hasta el Diluvio, y otro que va desde Noé hasta nuestros días.

     También, con la intención de hacer más creíble las profecías, se corrió la noticia de que unos magnates norteamericanos de origen judío tenían almacenadas y numeradas en unos muelles secretos de un puerto de EE.UU. todas las piedras para la construcción del Templo de Jerusalén. Y ahora lo que faltaba era esto del infierno.

     Y todo esto como si la Palabra hubiera dejado de ser esa semilla que lleva vida en sí misma (viva y eficaz dice el autor de Hebreos), o como si hubiera dejado de tener el efecto de espada de dos filos, o del fuego y el martillo que quebrantan las piedras (Hebreos 4:12; Jeremías 23:29).

     Luego, cuando se demuestra que no hay una sola verdad en estas cosas, que todos son infundios indemostrables, vienen los efectos contraproducentes. En vez del prestigio que se pretendía se cosecha descrédito. ¿O es que necesitamos nosotros semejante historia para creer en el infierno? Y si es que algún incrédulo lo necesita, mal lo tiene, pues que Dios le va a remitir a su Palabra, y si no cree a su Palabra es tontería pensar que va a creer a uno que se levante de los muertos (Lc. 16:30-31).

     ¿Y qué diremos del fuego? Pues que la temperatura del pozo sin duda es real, aquí, en la isla de Lanzarote, tenemos un pozo (de tan solo quince metros) del que emanan grados de temperatura para asar un cordero en tiempo récord.

      Pero… ¿Se han preguntado los difusores de esa noticia qué efecto puede tener el fuego físico sobre el ente espiritual de los difuntos? ¿No entienden que el fuego y el azufre no son más que leguaje figurado para hacernos entender la magnitud del tormento que aguarda a los réprobos?

 

Honrando y glorificando a Dios al buscar nuestro cónyuge o pareja. (Autor no conocido)

TEXTO: Proverbios 5:1-23.

El propósito de este mensaje es compartir con ustedes algo que pienso y estoy seguro que es muy importante para cada familia y para los jóvenes. Principalmente si existe el deseo en el corazón de cada familia de honrar y glorificar a Dios con respecto a este tema.

En estos días en que vivimos, lamentablemente la relación sexual entre jóvenes es cada día más alarmante. En nuestra cultura había una tradición en que el hombre y su familia fueran a pedir la mano de la dama que iba a ser su novia (teniendo en mente el matrimonio). Todo esto ahora ya no se ve en estos días en que vivimos. Ahora los jóvenes viven juntos sin estar casados, y si no funciona entonces se pueden separar como si nada hubiera pasado. Nuestra sociedad hoy en día enfatiza en gran manera el acto sexual; lo (11) vemos constantemente en películas, novelas, revistas, en los periódicos, etc. Uno de los productos de todo esto es que jovencitas, desde muy temprana edad en su juventud, ya son madres.

Lamentablemente, los padres tienen mucho que ver con el rumbo en que nuestra sociedad se está yendo. Los padres han dejado que sus hijos hagan lo que ellos quieren y miran como algo antiguo, anticuado, el meterse en la vida de sus hijos cuando se trata de este asunto. Pero, es aún más lamentable que esto se vea en las iglesias; el seguir la mentalidad del mundo, el de dejar que los jóvenes hagan su vida, al fin y al cabo ya está grandecitos y tienen derecho a opinar. Lo cual es lo opuesto a la Palabra de Dios que da la autoridad a los padres a criar a sus hijos en disciplina y amonestación del Señor (Efesios 6:4).

A continuación, vamos a ver lo que la Palabra de Dios nos dice con respecto a este tema. Busquemos la sabiduría de Dios y sigámosla para honra y gloria de nuestro Señor Jesucristo.

El libro de Proverbios fue escrito por el Rey Salomón (por inspiración de Dios) y está dirigido a sus hijos jóvenes; como lo vemos muchas veces mencionados. Ahora, veamos lo que la Palabra de Dios nos dice:

I. Escuchar/prestar atención a la instrucción de los padres (vv. 1, 2, 7)

      Vemos aquí que el rey Salomón ruega/exhorta/suplica a su hijo que por favor preste atención a sus instrucciones/sabiduría. En la Palabra de Dios vemos que es la voluntad de Dios que los padres estén envueltos en la decisión sobre quién se va a casar con su hijo(a) (1 Corintios 7:36-38) y al no llevar esto a cabo, se está desobedeciendo a la voluntad de Dios con respecto a los padres.

Tenemos un gran ejemplo en la Biblia (y no es el único ejemplo). El de Abraham e Isaac. Vemos cómo Abraham tomó como su responsabilidad el de buscar la esposa para su hijo. También vemos la obediencia de Isaac para con su padre en esta decisión. Lo más importante en este relato es la dependencia total en Dios (Génesis 24).

Abraham tomó como su responsabilidad el de criar a su hijo en disciplina y amonestación del Señor (Génesis 18:19); por esta razón Isaac no se reveló contra su padre.

El hijo (a) que escucha las instrucciones de sus padres está guardando su camino del mal, siendo así sabio (v. 2).

No pienso que esté estrechando este pasaje al decir que el joven que se somete a la autoridad de sus padres en este asunto está honrando y glorificando a Dios al obedecer (Efesios 6:1-2 y Colosenses 3:20).

II. Estar alertas de las tentaciones sexuales (vv. 3-6).

Las instrucciones o disciplina de los padres en el temor de Dios guardan, protegen, y alertan al hijo (a) de las tentaciones sexuales que hay en el mundo.

Al despreciar las instrucciones, la sabiduría y la disciplina de los padres, el joven está más sensible a las tentaciones de la mujer extraña.

La mujer extraña trae al hijo un fin catastrófico, amargo, agudo como espada de dos filos, caminos inestables, y sus pasos conducen hasta la muerte (v. 4-6).

Los labios de la mujer extraña van a parecer que son dulces como la miel, pero el final es un final pecaminoso, lleno de remordimiento y, sobre todo, el saber que se ha pecado contra un Dios Santo y Justo.

Por estas razones es muy importante que los jóvenes se sometan a la autoridad de sus padres. Esto es como Dios lo ha establecido para protección y cuidado de ellos, y a la vez se está honrando y glorificando a Dios obedeciendo su Palabra.

Espero que los padres de ahora en adelante instruyan a sus hijos en disciplina y amonestación del Señor, estando presentes en estas decisiones en la vida de sus hijos. Padres, miremos la gran preocupación de Salomón por sus hijos “hijos, oídme, y no os apartéis de las razones de mi boca”.

III. Estar apartados de personas problemáticas (vv. 8-14).

En estos versículos tenemos razones contundentes para apartarnos de personas problemáticas que nos llevarían a pecar contra Dios (fornicar) (vv. 8-11).

Al no apartarnos de la mujer extraña y ceder al acto sexual se llega a perder el honor, el gozo y la bendición de un amor puro, una entrega santa en el matrimonio ante Dios.

Vemos cuán peligroso es aun el acercarnos a la puerta de la mujer extraña, dando así lugar para pecar contra Dios.

Aunque todo parezca estar bien en la persona que no se aparta de la mujer extraña, esa persona sabe que está jugando con fuego y se puede quemar.

También vemos un gran remordimiento en la persona que no escuchó las instrucciones de sus padres al no apartarse de las personas problemáticas (vv. 12-14)

El remordimiento de haber despreciado el consejo, las instrucciones,  y las reprensiones de sus padres.

El remordimiento al darse cuenta de cuán sabios e importantes fueron las instrucciones de los padres.

La terquedad y la rebeldía hacen que un hijo (a) no quiera prestar atención a las instrucciones de los padres.  Los padres tienen que darse cuenta que sus hijos (as) están pecando y que es el deber de ellos amonestarlos, disciplinarlos en el Señor.

El joven que no se aparta de las personas problemáticas y de la mujer extraña, tiene su reputación dañada en la sociedad y en la congregación, y todo por no haber prestado atención a las instrucciones de los padres.

IV. Mantenernos puros para nuestro cónyuge/pareja (vv. 15-19).

Vemos aquí el gozo tan inmenso que trae el matrimonio conforme Dios lo ha establecido.

(12) El amor del cónyuge/pareja. Lo vemos aquí que se compara a una cisterna que abunda en agua, la cual satisface la sed de la persona que es dueña de esta cisterna.

      El gozo, las caricias, el amor, la ternura del esposo(a) son las que satisfacen en gran manera y tienen la bendición de Dios dentro del matrimonio (vv.15-19)

V. El final catastrófico (vv. 20-23).

En los versículos anteriores vimos la pureza del matrimonio en los ojos de Dios; ahora en estos versículos veremos lo opuesto, el estar buscando en otras cisternas.

¿Por qué ir a buscar agua a otro pozo que no nos corresponde? ¿Qué gozo verdadero trae el tomar el agua de otro pozo? El que va tras la mujer extraña, la Palabra de Dios nos dice que es un CIEGO.

El joven que va tras la mujer extraña no tiene el temor de Dios, de un Dios Santo y Justo, no tiene sabiduría, y no ha escuchado las instrucciones de sus padres. La Palabra de Dios llama a ese joven FALTO DE ENTENDIMIENTO (Proverbios 6:32).

Lo peor para una persona que anda detrás de otro pozo deseando tomar de su agua es que los ojos de Dios están viéndolo todo (v. 21).

¿Alguna vez se ha preguntado usted por qué hay tantos abusos sexuales, mujeres siendo raptadas, falta de respeto hacia las mujeres y tanto énfasis en lo sexual en las películas, novelas, revistas, etc.?  En el v. 22 tenemos la respuesta a esa pregunta; un resultado catastrófico en la vida de un joven que no escucha lo que la Palabra de Dios nos enseña con relación a este tema.

Vemos que este pecado es tan grave que nos lleva a la muerte, muerte por falta de corrección.

Estimado hermano(a), ¿está usted tomando en serio lo que la Palabra de Dios nos enseña? ¿A quién va usted escuchar, al mundo que dice que no te metas en la vida de los jóvenes y que los dejes que disfruten, o a lo que la Palabra de Dios nos dice en cuanto a criarlos en disciplina y amonestación del Señor?

Joven, si es tu voluntad obedecer a Dios sométete ante la autoridad de tus padres, presta atención a sus instrucciones y, sobre todo, guarda tu pureza hasta el día en que te cases. ¿Qué camino vas a tomar, el de seguir tu necedad, satisfacer tu carne y tus deseos, o el de seguir la voluntad de Dios que es galardonador de los que le buscan? (Hebreos 11:6). (Fin)

 

¿Es cristiano el mormonismo?

Institute for Religious Research. Derechos reservados.

     ¿Es cristiano el mormonismo? Esta tal vez pueda ser una pregunta sorprendente para muchos mormones, al igual que para algunos cristianos. Los mormones dirán que son cristianos evangélicos y que incluyen la Biblia en la lista de los cuatro libros que reconocen como Escrituras. Explicarán que su creencia en Jesucristo forma parte central de su fe, y que esto está indicado por su nombre oficial, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Además, muchos cristianos han escuchado al Coro del Tabernáculo Mormón cantar himnos cristianos, y han quedado impresionados con la firmeza de los mormones en cuanto a sus reglas morales y su fuerte estructura familiar. ¿No significa todo esto que el mormonismo es una religión cristiana evangélica?

     Para contestar esta pregunta de manera correcta e imparcial, tendremos que comparar cuidadosamente las doctrinas principales del mormonismo con las doctrinas principales del cristianismo evangélico y bíblico. Para presentar la posición de los mormones, hemos utilizado sus propias Escrituras y libros normativos publicados por la iglesia mormona. Las obras citadas incluyen: Principios del evangelio (edición de 1988), Cómo lograr un matrimonio celestial (1992), Enseñanzas del Profeta José Smith (1982), Artículos de fe (1980), y los tres tomos de Doctrina de salvación (1979). Haremos ahora la comparación en nueve áreas fundamentales de doctrina.

1. ¿Hay más de un Dios verdadero?

     La Biblia enseña, y los cristianos evangélicos a través de los tiempos han creído, que hay solo un Dios, vivo y verdadero, y que aparte de Él no hay otros dioses (Deuteronomio 6:4; Isaías 43:10, 11; 44:6, 8; 45:21, 22; 46:9; Marcos 12:29-34).

     Por el contrario, la iglesia mormona enseña que hay múltiples dioses (La perla de gran precio - Libro de Abraham 4:3), y que nosotros, como seres humanos, podemos llegar a ser dioses y diosas en el Reino Celestial (Doctrinas y convenios 132:19-20; Principios del evangelio, pág. 230; Cómo lograr un matrimonio celestial, pág. 130). Enseña también que los que se convertirán en dioses tendrán hijos espirituales que los adorarán y les orarán a ellos, así como nosotros adoramos a nuestro Padre Celestial y le oramos (Principios del evangelio, págs. 9, 11, 283).

2. ¿Fue Dios una vez un hombre como nosotros?

     La Biblia enseña, y los cristianos evangélicos a través de los tiempos han creído, que Dios es Espíritu (Juan 4:24; 1 Timoteo 6:15,16), que no es un hombre (Números 23:19; Oseas 11:9; Romanos 1:22,23), y que siempre (eternamente) ha existido como Dios omnipotente (todo poderoso), omnipresente (está en todas partes), y omnisciente (todo lo sabe) (Salmo 90:2; 139:7-10; Isaías 40:28).

     Por el contrario, la iglesia mormona enseña que Dios el Padre fue un hombre como nosotros, que Él progresó hasta convertirse en un dios, y actualmente tiene un cuerpo de carne y hueso (Doctrina y convenios 130:22). José Smith dijo: “¡Dios una vez fue como nosotros ahora; es un hombre glorificado, y está sentado sobre su trono allá en los cielos!” (Enseñanzas del Profeta José Smith, pág. 427; Principios del evangelio, pág. 6). Además, la iglesia (13) mormona enseña que Dios el Padre tiene un padre, y un abuelo, y así hasta el infinito (Enseñanzas del Profeta José Smith, p. 464).

3. ¿Son Jesús y Satanás espíritus hermanos?

      La Biblia enseña, y los cristianos evangélicos a través de los tiempos han creído, que Jesús, como hijo de Dios, es único; Él siempre ha existido como Dios y es co-eterno y co-igual con el Padre (Juan 1:1, 14; 10:30; Colosenses 2:9). Aunque nunca ha sido menos que Dios, en el tiempo establecido puso a un lado la gloria que compartía con el Padre (Juan 17:4,5; Filipenses 2:6-11) y fue hecho semejante a los hombres, para lograr nuestra salvación; su encarnación se hizo realidad cuando fue concebido sobrenaturalmente por obra del Espíritu Santo y nació de la virgen María (Mateo 1:18-23; Lucas 1:34, 35).

     Por el contrario, la iglesia mormona enseña que Jesucristo es nuestro hermano mayor, quien progresó hasta llegar a ser un dios. Él fue procreado en espíritu por medio del Padre Celestial y una madre celestial, y fue concebido físicamente por medio de relaciones sexuales entre el Padre Celestial y la virgen María (Cómo lograr un matrimonio celestial, pág. 129; Principios del evangelio, págs. 9, 53). La doctrina de la iglesia mormona afirma que Jesús y Satanás son hermanos (Principios del evangelio, págs. 15-16).

4. ¿Es Dios una Trinidad?  

     La Biblia enseña, y los cristianos evangélicos a través de los tiempos han creído, que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo no son dioses distintos, sino que son Personas distintas dentro de la Deidad trina y una, constituyendo un solo Dios. En todo el Nuevo Testamento el Hijo y el Espíritu Santo, al igual que el Padre, son identificados individualmente como Dios, y cada uno actúa como Dios (el Hijo: Marcos 2:5-12; Juan 20:28; Filipenses 2:10, 11; el Espíritu Santo: Hechos 5:3, 4; 2 Corintios 3:17, 18; 13:14); pero al mismo tiempo la Biblia enseña que hay solamente un Dios (véase punto número 1).

     Por el contrario, la iglesia mormona enseña que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo constituyen tres personajes distintos y tres dioses (Enseñanzas del Profeta José Smith, pág. 460), y que el Hijo y el Espíritu Santo son ambos la prole literal del Padre Celestial y una esposa celestial (Joseph Fielding McConkie, Encyclopedia of Mormonism [Enciclopedia del mormonismo], vol. 2, pág. 649).

5. El pecado de Adán y Eva ¿fue una gran maldad o una gran bendición?

      La Biblia enseña, y los cristianos evangélicos a través de los tiempos han creído, que la desobediencia de nuestros primeros padres, Adán y Eva, fue un gran mal. Por medio de su caída, el pecado entró al mundo, poniendo a todo hombre bajo la condenación y la muerte. De este modo nacemos con una naturaleza pecaminosa, y seremos juzgados por los pecados que cometemos como individuos (Ezequiel 18:1-20; Romanos 5:12-21).

     Por el contrario, la iglesia mormona enseña que el pecado de Adán fue un paso necesario para el plan de vida y una causa de grandes bendiciones para toda la humanidad (Principios del evangelio, pág. 31; Doctrina de salvación, 1:108; Libro de Mormón - 2 Nefi 2:25).

6. ¿Podemos hacernos dignos ante Dios por nuestros méritos?

     La Biblia enseña, y los cristianos evangélicos a través de los tiempos han creído, que aparte de la obra redentora de Jesucristo en la cruz estamos espiritualmente “muertos en nuestros delitos y pecados” (Efesios 2:1, 5) y somos incapaces de salvarnos a nosotros mismos. En Su misericordia, Dios nos perdona nuestros pecados y nos hace dignos solamente por medio de Su gracia, aparte de mérito humano u obras de justicia (Efesios 2:8-9; Tito 3:5). A nosotros solo nos queda adherirnos a Cristo con fe de todo corazón. (Sin embargo, es verdad que sin la evidencia de una vida cambiada, un testimonio de fe en Jesucristo es dudoso; el ser salvo solo por la gracia de Dios no significa que podamos vivir como queramos Romanos 6:1-4).

     Por el contrario, la iglesia mormona enseña que la vida eterna en la presencia de Dios (lo que ellos llaman “exaltación en el reino celestial”) debe ser ganada por medio de obedecer todas los mandamientos de la iglesia mormona, incluyendo los ritos exclusivos del templo mormón. Las obras son un requisito indispensable para obtener la salvación, entendida como la entrada en el “reino celestial”. (Principios del evangelio, págs. 68,284-285; Tercer artículo de fe en La perla de gran precio; Libro de Mormón - 2 Nefi 25:23).

7. ¿Beneficia la muerte expiatoria de Cristo a aquellos que lo rechazan?

     La Biblia enseña, y los cristianos evangélicos a través de los tiempos han creído, que el propósito principal de la expiación de Jesucristo es proveer la solución completa al problema del pecado. Sin embargo, los que rechacen la gracia de Dios en esta vida no tendrán parte en esta salvación, sino que están bajo la condenación de Dios por toda la eternidad. (Juan 3:36; He. 9:27; 1 Juan 5:11-12).

     Por el contrario, la iglesia mormona enseña que el propósito de la expiación de Jesucristo es dar resurrección e inmortalidad a toda persona sin importar que tal persona reciba a Cristo por la fe o no lo haga. La expiación obrada por Cristo es solamente una parte de lo que se requiere para ser digno y obtener la vida eterna; para esto es también imprescindible la obediencia a todos los mandamientos de la iglesia mormona, lo cual incluye los exclusivos rituales del templo mormón. (Principios del evangelio, págs. 66, 68, 346-347).

8. ¿Es la Biblia la Palabra de Dios única y definitiva?

(14)   La Biblia enseña, y los cristianos evangélicos a través de los tiempos han creído, que la Biblia es la Palabra de Dios, única, definitiva e infalible (2 Timoteo 3:16; Hebreos 1:1-2; 2 Pedro 1:20, 21) y que permanecerá para siempre (1 Pedro 1:23-25). Vemos la mano de Dios en la preservación providencial del texto de la Biblia, cosa que fue confirmada de una manera maravillosa por el descubrimiento de los Rollos del Mar Muerto.

     Por el contrario, la iglesia mormona enseña que se han perdido muchas verdades de la Biblia, y que la Biblia es corrupta y no contiene la plenitud del evangelio (Libro de Mormón - 1 Nefi 13:24-29; Enseñanzas del Profeta José Smith, págs. 4-5;).

9. ¿Cayó la asamblea primitiva en una apostasía total?

     La Biblia enseña, y los cristianos evangélicos a través de los tiempos han creído, que la iglesia verdadera fue establecida por Jesús con su divino poder, y por esto la iglesia nunca pudo desaparecer ni, de hecho, nunca ha desaparecido de la tierra (Mateo 16:18; Juan 17:11; 1 Corintios 3:11). Los evangélicos y otras denominaciones cristianas admiten que históricamente ha habido corrupción en la iglesia, pero creen que siempre ha existido un remanente de personas que han guardado los principios del Evangelio.

     Por el contrario, la iglesia mormona enseña que poco después de la muerte de los apóstoles, hubo una gran y total apostasía, o abandono de la verdadera fe, en la iglesia establecida por Jesucristo; y que este estado de apostasía continúa hasta hoy excepto entre aquellos que han llegado a un conocimiento del evangelio restaurado por la iglesia mormona (Principios del evangelio, págs. 97-100; véase también La perla de gran precio - José Smith, Historia 1:19).

Conclusión:
     Los puntos previos que aparecen en cursiva constituyen el evangelio comúnmente creído por todos los cristianos evangélicos de todos los tiempos, sin importar la denominación. Estas creencias son diferentes de las de otras religiones, como el mormonismo, que mientras afirman ser cristianos en sus creencias y prácticas, dan más autoridad a otras escrituras que a la Biblia, enseñan doctrinas que contradicen la Biblia, y tienen creencias que nunca fueron enseñadas por Jesucristo.

     Los mormones y los cristianos evangélicos tienen en común algunos preceptos morales importantes de la Biblia. Sin embargo, los puntos mencionados demuestran que hay muchas diferencias fundamentales e irreconciliables entre el cristianismo bíblico y el mormonismo. Aunque estas diferencias no deben impedir que los cristianos traten a los mormones con bondad y respeto, no podemos considerarlos hermanos en Cristo. La Biblia nos advierte que vendrán falsos profetas quienes predicarán otro evangelio, con otro Jesús, atestiguado por otro espíritu (2 Corintios 11:4, 13-15; Gálatas 1:6-9). Sobre la base de la evidencia antes presentada, consideramos que el mormonismo representa un falso evangelio.

     Se ha dicho que si uno dice ser mormón pero, al mismo tiempo, niega que José Smith haya sido un profeta de Dios, niega que el Libro de Mormón haya provenido de Dios, rehúsa creer que Dios una vez fue un hombre que cumpliendo todos los mandamientos de la iglesia mormona avanzó hasta la divinidad, y no acepta que el mormonismo haya sido establecido por Dios, la iglesia mormona no consideraría a tal persona como un mormón. Uno no puede llamarse correctamente mormón si no cree las doctrinas fundamentales enseñadas por la iglesia mormona. De igual manera, si la iglesia mormona no cree en las verdades bíblicas esenciales afirmadas por la comunidad cristiana a través de los tiempos, ¿cómo puede razonablemente esperar que los cristianos acepten al mormonismo como una expresión auténtica del cristianismo?

     Si la iglesia mormona realmente cree ser la única verdadera iglesia cristiana, no debería intentar presentarse públicamente como parte de una comunidad cristiana más amplia. Más bien, debiera decir abiertamente al mundo que los que afirman ser cristianos evangélicos ortodoxos en verdad ni siquiera son cristianos, y que la iglesia mormona es la única iglesia verdadera. En realidad, la iglesia mormona no dice esto públicamente, pero es precisamente lo que enseña en privado. (Fin)

 

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