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Hojas de Oro

Un Llamado A Regresar A Las Enseñanzas Bíblicas

“…que contendáis por la fe…” Judas 3

Año XXXXII, No. 3 MARZO 2012


Índice:

...Cuidado con el movimiento apostólico y profético.

Apóstol.

Profetas.

Lecciones de Santiago (XI y XII partes).

Los bautistas y el Espíritu Santo (VI parte).

Los bautistas y sus pecados (VII parte).

Los bautistas y la libertad religiosa (VIII parte).

Los bautistas y sus motivos (IX parte).

Nada sino la verdad (XI y XII partes).

Columnas de carácter cristiano (X, XI, XII y XIII partes).

Cómo estudiar la Biblia (II parte).

El evangelio de la “prosperidad”.

Sanidad divina.

Escalando montes espirituales (I, II, III y IV partes).

Reglas para tener seguridad espiritual.

¿Por qué debemos orar?

Que podemos saber sobre los tiempos del fin?


Cuidado con el movimiento apostólico y profético.

La interpretación de Efesios 4:11 está generando mucha confusión hoy. Actualmente se han levantado grupos y personas que se hacen llamar apóstoles y profetas, quienes reclaman ser la “cabeza o autoridad apostólica” de la iglesia. Dicen también que dichas iglesias están unidas bajo la “autoridad apostólica”.

Cuando estos apóstoles modernos afirman que: “La iglesia finalmente ha llegado al lugar que las Escrituras afirman en Efesios 2”, parecen dar a entender que la iglesia ha estado sin fundamento en estos últimos 2000 años.

Prácticamente lo que se esta diciendo es que los nuevos “apóstoles y profetas” tienen autoridad para establecer principios doctrinales bajo supuestas revelaciones, los que pueden incluso estar fuera de lo establecido por la Palabra de Dios, la Biblia.

Este movimiento de apóstoles y profetas modernos está tomando el peligroso precedente que tomó en el pasado la Iglesia Católica Romana, quien afirmó tener autoridad extra bíblica para establecer doctrinas a través de los comunicados ex cátedra de los papas.

El movimiento apostólico y profético está bien orquestado para tomar el control de la iglesia, lo cual es algo peligroso porque lleva el asunto a extremos extra bíblicos.

Tenemos una base muy amplia para rechazar con firmeza este movimiento “apostólico profético” moderno anti bíblico que se ha levantado en los últimos años. (Fin)



Apóstol.

Apóstol: enviado; enviado de parte de; mensajero. Persona elegida y enviada para una comisión especial como representante plenipotenciario de quien le envía. Fue el nombre oficial de los doce discípulos escogidos por Jesús para acompañarlo en Su ministerio, verlo después de Su resurrección y echar las bases de Su asamblea. En las asambleas primitivas los apóstoles ejercitaron y reclamaron su autoridad para enseñar y poner las bases de las asambleas. Su cargo no podía ser transmitido a otros. Era único en su género.

Los requisitos de ser apóstol se encuentran en Hechos 1:12-26. Nadie hoy en día puede cumplir con estos requisitos. Vea 1 Corintios 9:1. ¡Pablo fue el último!

Fueron los hombres directamente comisionados por el Señor para predicar la palabra y plantar iglesias. Eran hombres que habían visto a Cristo resucitado (Hch. 1:22). Tenían poder para efectuar milagros (2 Co. 12:12) como medio de confirmar el mensaje que predicaban (He. 2:4). Junto con los Profetas del Nuevo Testamento, su ministerio tenía que ver primor-dialmente con la fundación de la iglesia (Ef. 2:20).

Los apóstoles a que se hace referencia en este pasaje (Ef. 4:11) son solo aquellos que fueron apóstoles después de la ascensión de Cristo.

Profetas.

Los profetas eran portavoces o voceros de Dios. Recibían revelaciones directas del Señor y las transmitían a la iglesia. Lo que ellos decían de parte del Espíritu Santo era Palabra de Dios.
En un sentido primario ya no tenemos apóstoles ni profetas. Su ministerio finalizó cuando se echó el fundamento de la iglesia y se completó el canon del Nuevo Testamento.

Ya hemos enfatizado que Pablo está aquí refiriéndose a profetas del Nuevo Testamento que fueron dados por Cristo después de su ascensión. Considerarlos como profetas del Antiguo Testamento introduce en el pasaje dificultades y absurdos.

Lecciones de Santiago (XI parte).

TEMA: La lengua.

TEXTO: Santiago 3: 1-18.

INTRO: En este pasaje Santiago empleó el mecanismo literario común para asignar culpa a un miembro específico del cuerpo. El autor personificó a la lengua como representante de (Pág. 2) la depravación y perdición humanas. De este modo se hizo eco de la verdad bíblica sobre la boca como el punto focal e indicador exacto de la condición caída del hombre y de su corazón pecaminoso. (MacArthur)

I. Discurso acerca de la lengua, vs. 1-4.

1. Responsabilidad, v. 1, Ez. 33:6; 2 Co. 2:16; He. 13:17.

2. Imperfección humana, v. 2a, Job 9:20; Ec. 7:20; Fil. 3:12; Ap. 3:2.

3. Habla, v. 2b, Pr. 17:27; Mt.5:37; Col.4:6; 2 Ti.1:13; Tit. 2:8.

4. Perfección v. 2c, 3, 4.

(1) Benévolo, Mateo 19:21.

(2) Amor, Colosenses 3:14.

(3) Buenas obras, Santiago 2:22.

(4) Control de la lengua, Proverbios 17:20.

(5) Obediencia, 1 Juan 2:5.

(6) Dominio de sí mismo, Pr. 16:32; Hechos 24:25; Ro. 6:12; 2 Pedro 1:5.

II. Potencial de hablar mal, vs. 5-7.

1. Hablar en vano, v. 5a; Job 11:2; 15:3; Pr. 10:19; 14:23; 29:11; Ec. 5:3; 10:13; Ez. 36:3; Tito 1:10.

2. Jactancia, 5b: Sal.10:3; 49:6, 7; Pr. 25:14; 27:1; Stg. 4:16.

3. Hablando mal, v. 6a, Ef. 4:31; Tit. 3:1, 2; Stg. 4:11; 1 P.2:1.

4. Contaminación, v. 6b, Is.59:3; Ez.43:8; Mr.7:23; He.12:15.

5. Infierno, v. 6c. Una traducción de la palabra griega GEHENNA (o valle de Hinom). Jesús empleó este sitio como símbolo del lugar eterno de castigo y tormento (Marcos 9:43; Mateo 25:46). El castigo de los incrédulos es tan eterno como la dicha de los creyentes. Los incrédulos no recibirán una segunda oportunidad ni son aniquilados. El castigo de los incrédulos se describe como ‘fuego eterno’, ‘fuego que nunca se apagará’ (3:12), ‘vergüenza y confusión perpetuas’ (Dn. 12:2), un lugar donde “el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga”, etc. Para Santiago “infierno” no solo alude al lugar, sino a la hueste satánica que lo heredará un día.

III. La lengua sin control, vs. 8-14.

1. Ilustración, Romanos 3:13, 14.

2. Puede ser usada para glorificar a Dios, v. 9a, 1 Cr. 29:11; Is. 6:3; Mt. 15:31; Hechos 4:21; Ap. 4:11; 7:10; 15:4; 19:1.

3. Para los judíos era tradicional añadir “bendito sea Él” al mencionar el nombre de Dios (Sal. 68:19, 35). Sin embargo, la lengua puede usarse para desearles el mal a las personas hechas a la imagen de Dios.

4. Inconsistencia, v. 10a.

(1) Falta de benevolencia, Mt. 7:3.

(2) Hablar religiosamente, Lucas 6:46.

(3) Legalismo, Juan 7:23.

(4) Juicio duro, Ro. 2:1.

(5) Predicando sin practicar lo que se predica, Ro. 2:21.

(6) Falsa profesión, Tito 1:16.

(7) Egoísmo, Santiago 2: 15, 16.

IV. Prohibida la maldición, v. 10b. Ec. 10:20; Lc. 6:28; Ro. 12:14.

V. La lengua debe ser refrenada, v.11, 12, Sal. 34:13; Pr. 13:3; 21:23; Stg. 1:26: 1 P. 3:10.

Lecciones de Santiago (XII parte).

TEMA: La sabiduría.

TEXTO: Santiago 3:13-18.

INTRO: La palabra ‘sabio’ era muy común en griego para hacer alusión a cualquier experto en la filosofía y el conocimiento, pero los hebreos le añadieron un significado mucho más rico que incluía la aplicación habilidosa del conocimiento a los asuntos de la vida práctica.

I. Sabiduría, v. 13a, sabiduría verdadera:

1. El temor de Dios la hace, Job 28:28.

2. La experiencia la aumenta, Job 32:7.

3. Es la adquisición suprema, Pr. 4:7.

4. Permite entender la verdad divina, Oseas 14:9.

5. Pone un fundamento firme, Mt. 7:24.

6. Las Escrituras son su fuente, 2 Ti. 3:15.

II. Entendimiento, 13b, Dt. 4:6; 1 Cr. 22:12; Sal. 119:104: Pr. 2:6; 8:14; 11:12; 13:15; 14:29; 17:27; 2 Ti. 2:7.

III. Comportamiento, v. 13c. Fil. 1:27; 1 Ti. 4:12; 1 P. 2:12; 2 Pedro 3:11.

IV. Buenas obras, v. 13d.

1. Nos han sido mandadas.

(1) Para glorificar a Dios, Mt. 5:16.

(2) Para enriquecer la vida, 1 Ti. 6:18.

(3) Son un modelo a imitar, Tit. 2:7.

(4) Son un llamamiento a otros, He. 10:24.

(5) Muestra la realidad de la fe, 1 P. 2:12.

V. Vida consistente, v. 13e, Fil. 1:27; 1 Ts. 4:12; 1 Ti. 3:7; 2 Pedro. 3:11.

VI. Mansedumbre, v. 13f.

1. Debe buscarse, Sof. 2:3.

2. La señal de, Lc. 6:29.

3. Un fruto de, Gá. 5:22, 23.

4. Es esencial enseñarla, 2 Ti. 2:25.

5. Es esencial para poder recibir la palabra, Stg. 1:21.

6. Preciosa a los ojos de Dios, 1 P. 3:4.

VII. Corazón malo, v. 14a.

1. Obstinado, Ec. 8:11.

2. Lleno de maldad e insensatez, Ec. 9:3.

3. Depravado, Jer. 17:9.

4. Lleno de excesos, Mt. 23:25.

5. Fuente de toda maldad, Mr. 7:21.

6. Fuente de incredulidad y codicia, He. 3:12; 2 P. 2:14.

VIII. Contienda prohibida, v. 14b, Pr. 3:30; 17:14; 20:3; 26:17; Fil. 2:3; 2 Ti. 2:14; 2:24.

IX. Profesión falsa, Sal. 78:35, 36; Is. 48:1; Ez. 33:31, 32; Mt. 7:21; Mr. 7:6; Tit. 1:16.

IX. Sabiduría mundana, v. 15.

1. Es mundana, terrenal. Dícese de la persona que atiende excesivamente a las cosas del mundo, a sus pompas y placeres; animal; persona ignorante y necia; diabólica; enrevesado, muy difícil, muy malo.

2. El resultado (v. 16): alborotos y obras malas, Mt. 27:24; Hch. 17:5; 19:29, 40; 21:30, 34; 1 Co. 14:33. Condenación de las obras malas, Jn. 7:7; 8:41; Gá. 5:19; 2 P. 2:8; Judas 15.

(Pág. 3) 3. Sabiduría celestial, v. 17a.

(1) Viene del temor de Dios, Job 28:28.

(2) La adquisición suprema, Pr. 4:7.

(3) Enseña la verdad divina, Oseas 14:9.

(4) Pone un fundamento inamovible, Mt. 7:24.

(5) Viene de las Escrituras, 2 Ti. 3:15.

4. Es pura, v. 17b, Sal.24:3,4; Mt.5:8; 1 Ti.1:5; 5:22; 1 P.1:22.

5. Es pacífica, v. 17c, Ec.10:4; Ro. 12:18; Tito 1:6: He. 12:14.

6. Es amable, v. 17d, 1 Ts. 2:7; 1 Ti. 3:3; 2 Ti. 2:24; Tito 3:2.

7. Misericordiosa, v. 17e, Pr. 3:3; 11:17; Mi. 6:8; Mt. 5:7; Lucas 6:36.

8. Frutos espirituales, v. 17d.

(1) Producidos durante toda la vida, Sal. 92:13.

(2) Perennes, Ez. 47:12.

(3) Crecen en tierra buena, Mt. 13:8.

(4) Son de varias clases, Gá. 5:22.

(5) Sin defecto, Ef. 5:9.

9. Prohibida la parcialidad, v. 17e, Lv. 19:15; Job 13:10; Mal. 2:9: 1 Ti. 5:21.

10. Con sinceridad, v. 17f. Jos. 24:14; 1 Co. 5:8; 2 Co. 1:12; 2:17: Fil. 1:10; Tito 2:7; 1 Juan 3:18.

11. El fruto de justicia, v. 18a, Dn. 4:27; Os. 10:12; Mt. 5:20; 1 Co. 15:34; Ef. 6:14; Fil. 1:11.

12. Sembrando espiritualmente, v. 18b, Sal. 126:5, 6; Is. 32:20; Oseas 10:12; Lucas 8:5; Gá. 6:8.

13. Paz, v. 18c.

(1) Un regalo de Dios, Sal. 29:11.

(2) Abundante, Sal. 119:165.

(3) Perfecta, Is. 26:3.

(4) Como un río, Is. 48:18.

(5) Un regalo de Cristo, Juan 14:27; 16:33.

(6) Sobrepasa todo entendimiento, Fil. 4:7. (Continuará)


Los bautistas y el Espíritu Santo (VI parte).

LECTURA: Números 9:15-23.

TEXTOS: Lucas 24:49; Juan 14:15-26; 16:12-15; 20:22; Hechos 2:1-4; 1 Corintios 2:9-12.

PROPÓSITO: Comparar la obra de Dios el Espíritu Santo en el pasado con la obra que está haciendo hoy. Los Bautistas No Conformistas siempre han puesto mucho énfasis en la obra del Espíritu Santo de Dios.

I. La obra de Dios el Espíritu Santo, Juan 16:7:15.

1. Consolar a cada creyente.

2. Convencer, guiar y ayudar al creyente a entender correctamente las Escrituras, 1 Juan 5:6b.

3. Su presencia en nuestra vida resulta en nuestro bienestar espiritual siendo que Él es el “Consolador”, 1 Juan 3:24.

4. Él obra en los corazones de los hombres elegidos para salvación, convenciéndolos de su condición pecaminosa y mostrándoles que las Buenas Noticias son la verdad, a fin de atraerlos a la fe que salva el alma del infierno.

5. Es la obra del Espíritu Santo convencerlos de que Dios es justo y que cada pecador merece la condenación ya que cada pecado, no importa cuál sea, es desobediencia a la voluntad de Dios, sean pecados de pensamientos, acciones o palabras.

6. Es la obra del Espíritu Santo de Dios convencer al pecador que Dios es Santo, Justo y que un día juzgará a cada pecador.

II. Examinando Números 9:15:23.

1. La nube durante el día y el fuego durante la noche fueron los símbolos de la presencia del Espíritu Santo de Dios con la nación de Israel cuando estos viajaban por el desierto (Neh.9:19). La manifestación del Espíritu Santo es igual hoy, revelando Su presencia en la vida de cada creyente.

2. Es la obra del Espíritu Santo guiar cada creyente en lo que es la voluntad perfecta de Dios en su vida.

3. El Espíritu Santo enseña por experiencias en la vida. Las experiencias de los hijos de Israel en el desierto les ayudaron a llegar a ser sumisos a la voluntad de Dios, Isaías 63:11-14.

4. Dios guió la nación de Israel en cada pasaje de su viaje a la Tierra de Promesa (Salmo 107:4-7). Igual sucede con los creyentes hoy, Salmo 73:24.

5. Aun en el día de la muerte tenemos la promesa de que Dios nos guiará, Salmo 48:14.

6. La nación de Israel aprendió que sus pasos eran guiados por Dios el Espíritu Santo, Salmo 37:23.

7. Los creyentes que desean conocer el camino de Dios en sus vidas permitirán que el Espíritu Santo los guíe.

8. La nación de Israel pasó por las tribulaciones en el desierto bajo la presencia y dirección del Espíritu Santo. Él es quien dirige hoy al creyente a encontrar Su camino y lo consuela en cada circunstancia, Salmo 27:14.

9. Una tarea muy difícil en la vida del creyente es esperar la dirección del Espíritu Santo, Salmo 130:5.

III. Comentario sobre esta lección.

1. Es la obra del Espíritu Santo convencer al pecador de su necesidad de salvar su alma del infierno y traerlo al arrepentimiento.

2. El Espíritu Santo no obra en los corazones de los que están reprobados. Su obra es con los escogidos y es:

(1) Regenerar, sellar, dar seguridad, y habitar en cada creyente, Juan 3:6; 16:8, 9; Romanos 8:9-11; 1 Corintios 6:19; Tito 3:5.

(2) Iluminar al creyente con la verdad de las Escrituras, 1 Corintios 2:12.

(3) Ayudar al creyente en sus oraciones, Ro. 8:26, 27.

(4) Traer al creyente a conocer y aceptar la voluntad de Dios en su vida (Hechos 16:7-11). Nota: Dios no opera hoy por sueños, visiones o profecías. Todas estas cosas fueron eliminadas una vez y para siempre cuando las Escrituras se completaron (1 Corintios 13:8-10). Hoy las Escrituras tienen toda la información que necesita el creyente.

4. El Espíritu Santo es el Superintendente Divino de cada asamblea que cumple los requisitos dados en el N.T.

5. Desde el momento de la conversión, el Espíritu Santo mora en cada creyente (Romanos 8:9). El nuevo convertido tiene que ser sumergido tan pronto como sea posible por la autoridad de una asamblea bíblica, 1 Juan 3:24.

(Pág., 4) 6. El Espíritu Santo desarrolla en las asambleas de hoy la misma obra que hacía antes. Las asambleas que cumplen la Gran Comisión tienen la promesa del poder y de la presencia del Espíritu Santo (Mt. 28:19, 20). Jesucristo dijo: “Yo estoy con vosotros”. ¿Cómo? Por medio de la presencia del Espíritu Santo.


Los bautistas y el pecado (VII parte).

LECTURA: 1 Juan 1:5-10; 2:1, 2.

TEXTOS: Salmo 51:7-14; Romanos 3:9-20; Efesios 5:1-12; Hebreos 12:3.15; Santiago 4:17; 1 Juan 3:7-10.

PROPÓSITO: Determinar si nuestra actitud acerca del pecado y la justicia es igual hoy como lo fue en las primeras asambleas del Señor.

I. Pensamientos sobre el texto Salmo 14:1-3.

1. La condición pecaminosa del hombre no puede ser negada. Véase las palabras que Dios usó para describir el hombre “depravado”:

(1) “necio” = que no sabe lo que podía o debía saber. Imprudente, terco, porfiado, incapaz, tonto, simple, véase Salmo 10:4; 36:1; Proverbios 30:9; Jeremías 5:12; 1 Juan 2:22.

(2) “se han corrompido” (v. 1). Aquí el hebreo es SHCHATH y quiere decir: podrirse, descomponerse, deteriorarse, arruinarse, destruirse, o sea, que el hombre está viciado, pervertido, véase Gn. 6:12; Is. 28:8; Ez. 7:23; Miq. 6:12; Mt. 23:28.

(3) “abominables” = digno de ser condenados, maldecidos, aborrecidos, véase Juan 7:76; Gálatas 5:19-21; Santiago 3:16; 2 Pedro 2:8; Judas 15.

(4) “se desviaron” = alejados, separados del camino, Génesis 6:5; Job 15:16; Isaías 1:6; 59:3.

(5) “a una se han corrompido” (v. 3a). En este versículo la palabra “corrompido” en el hebreo es AIACH y quiere decir: confundir, turbar, aturdir, atentar, obrar confusamente, sucio, obsceno, inmundo. Estas palabras deben ser traducidas: “a una se han ensuciado”. Véase Sal. 53:3; Mt. 23:27; Ef. 5:3, 4.

2. Los incrédulos se han separado de la oferta de Dios para salvación, han quitado a Dios de sus mentes y están andando en el camino que los conduce al Lago de Fuego.

3. La clara enseñanza de las Escrituras es que toda la humanidad es pecadora, Romanos 1:18-22.

4. La inmundicia de nuestra condición pecaminosa causa un hedor que llega hasta el Trono de Dios, Isaías 64:6.

5. Pero, a pesar de la condición pecaminosa del hombre caído, Dios, en Su misericordia, ha escogido a unos para ser salvos para poblar la tierra renovada en el futuro, Romanos 5:8.

6. Esta salvación es puramente por la gracia de Dios y por la fe del pecador en la obra de Jesucristo en la Cruz.

(1) Es el Espíritu Santo quien hace la obra de convencimiento de pecado, y le da fe al pecador al recibir a Jesucristo como Salvador. Esto produce el “nuevo nacimiento”, o sea, la regeneración. Cada pecador está muerto. Por eso la obra de salvación descansa en las manos de Dios.

II. Examinando la lectura, 1 Juan 1:5-12; 2:1, 2.

1. 1 Juan 5:8. Escribiendo al regenerado Juan el Amado dice que, aunque salvos, aún son pecadores. Tenemos la naturaleza pecaminosa todavía, y esta no será eliminada hasta la muerte de este cuerpo.

2. Durante esta vida ningún creyente llega a estar “sin pecado”, ni es “perfecto”, véase Ro. 7:15-25; 1 Juan 1:10.

3. Por eso, para tener una relación correcta con Dios, el creyente tiene que confesarle sus pecados.

(1) No digas: “Dios, si he pecado, perdóname”. Una confesión verdadera requiere que el creyente reconozca los pecados no confesados en su vida.

(2) No digas: “Perdóname todos mis pecados”. Ya que usted cometió un pecado a la vez, tiene que confesarlos de uno en uno.

(3) Una vez confesados puede descansar con toda seguridad que ya han sido perdonados (1 Juan 1:9) y no tiene que confesarlos nuevamente.

4. 1 Juan 2:1, 2. La base fundamental del perdón está en la sangre de Jesucristo derramada sobre la cruz, Ap. 1:5.

5. Un “Abogado” (griego PARAKLETOS) es un intercesor, mediador, consolador, confortador, defensor. La palabra quiere decir: “Uno que viene a su lado para ofrecer consolación y ayuda”.

III. Comentario sobre esta lección:

1. Dios ve a cada ser humano como un pecador, caído, depravado, apartado, alejado de Él, Romanos 3:9-20.

2. El hombre (mujer), por causa de Adán, es una criatura pecaminosa que no es capaz de hacer lo que es bueno. Por eso todos son culpables ante Dios y merecen la separación y tormento eternos.

3. Cuando el pecador, en arrepentimiento y fe, recibe a Jesucristo como su Salvador, Dios espera y demanda que este llegue a ser como Su Hijo, Efesios 5:1-12.

4. La vida del creyente debe ser un ejercicio de amor piadoso. Los pecados de la concupiscencia de los ojos, la carne, y la vanagloria de la vida no deben caracterizar la vida del creyente, 1 Juan 3:7-10; Efesios 5:3-5; 1 Juan 2:15-17.

5. El hijo de Dios que ama el sistema de este mundo y permite que el pecado reine en su vida no vive la vida de Jesucristo.

6. Por eso, Dios tiene que castigar a los hijos que permiten el pecado en sus vidas, Hebreos 12:5-11.

(1) La disciplina es la corrección que Dios usa para instruir, nutrir, y enseñar a Sus hijos a mantener una actitud correcta ante el pecado.

(2) Dios les ha dado a Sus hijos una conciencia acerca de Sus leyes morales. Por eso, cada creyente es responsable por sus palabras, sus pensamientos, su conducta, sus acciones y reacciones, así como de su conocimiento de la voluntad de Dios en su vida, Santiago 4:17.

7. Los creyentes, aunque salvos, todavía son pecadores y necesitan la ayuda de Dios cada día para mantener una actitud correcta respecto al pecado. Hay ejemplos en las Escrituras:

(1) David, Salmo 51:7-15.

(2) Sansón, Jueces 16:20, 21.

(Pág., 5) (3) Ananías y Safira, Hechos 5:1-11.

(4) Los creyentes en la asamblea de Corinto, 1 Corintios 11:30.


Los bautistas y la libertad religiosa (VIII parte).

LECTURA: 1 Timoteo 2:1-8.

TEXTO: 1 Pedro 2:13-17.

PROPÓSITO: Mostrar que los que siguen las enseñanzas de Jesucristo y Sus Apóstoles, como nosotros, las Asambleas Bautistas No Conformistas, nunca han participado en la persecución religiosa contra otras creencias, sino que han respetado la libertad de conciencia.

I. Acerca de Mateo 22:15-22.

1. Cosas espirituales y políticas. Los “herodianos” eran un grupo político judío que tenía una gran influencia. Eran seguidores de las costumbres de los griegos y de las leyes de los romanos. Trataron de hacer caer a Jesús diciéndole que no era correcto pagar los impuestos al imperio romano. El Señor evitó la trampa mostrando la diferencia entre las cosas espirituales y las cosas políticas.

2. Las palabras: “Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios” reconocen la responsabilidad de ser ciudadanos buenos, ya sean creyentes o incrédulos, y obedecer las leyes dadas por las autoridades civiles.

3. Cada creyente debe demostrar ser un buen ciudadano obedeciendo las leyes civiles de su país. La única excepción es cuando las leyes civiles son contrarias a las de Dios, Hch. 5:29.

4. “Dad a Dios lo que es de Dios” reconoce la responsabilidad de los creyentes en las cosas espirituales. Esto incluye la libertad de adorar a Dios, ya sea en público o de manera personal, sin ningún tropiezo por parte de las autoridades civiles, e incluye el derecho de:

(1) Tener asambleas religiosas públicas.

(2) Tener acceso y hacer uso de las Escrituras.

(3) Orar a Dios, ya sea en público o en particular.

(4) Sostener la obra de Dios.

(5) Poder expresar públicamente las convicciones religiosas.

5. Un creyente en Cristo Jesús es ciudadano de dos mundos y tiene responsabilidad con cada uno.

II. Examinando el tema.

1. Jesucristo comenzó Su primera EKKLESÍA eligiendo doce hombres (1 Co. 12:28a; véase Lc. 6:13-16). La asamblea cristiana verdadera, como las Asambleas Bautistas No Conformistas, es una congregación de creyentes que han sido sumergidos según las enseñanzas del N.T., con el propósito de llevar a cabo la Gran Comisión a todo el mundo, sin importar el gobierno civil que reine en el país.

2. Jesucristo mandó a Su primera asamblea a predicar las Buenas Noticias, primeramente a la nación de Israel (Mt. 10:5, 6). La obra de hacer discípulos no estaba en desacuerdo con las leyes de los romanos y los discípulos no encontraron oposición por parte del Estado.

3. La libertad religiosa le ofrece oportunidades sin límites a las asambleas cristianas para entrar en todas partes del mundo y hacer discípulos.

4. Tal libertad incluye la responsabilidad de seguir las enseñanzas de Jesucristo, tener asambleas públicas, y expresar abiertamente su fe en Dios.

5. La primera EKKLESÍA recibió su doctrina directamente de Jesucristo, y después de Sus Apóstoles.

6. La libertad religiosa incluye sumisión al gobierno civil (Lc. 9:44b). Aunque Jesucristo era inocente, se sometió a ser detenido por las autoridades civiles. Se sometió a ellos en el juicio y la crucifixión. Haciendo esto nos mostró Su aprobación del gobierno civil y la pena capital.

7. La libertad religiosa debe ser para todo el mundo sin importar su religión. Los Bautistas No Conformistas nunca hemos perseguido a las otras religiones.

II. Comentario sobre la lección:

1. La libertad religiosa no está en contradicción con la ciudadanía, excepto cuando las leyes civiles son contrarias a las leyes de Dios, 1 Pedro 2:13-17.

2. La ciudadanía buena incluye honrar al rey, al presidente o gobernador del país, 1 Timoteo 2:1-4.

3. El resultado de una ciudadanía buena es la libertad religiosa para proclamar las Buenas Noticias a todo el mundo, sin tropiezo por parte de las autoridades civiles.

4. La libertad religiosa no debe ser usada para propósitos ecuménicos, 2 Corintios 6:11-18.

(1) El movimiento ecuménico promueve la unidad y compañerismo entre todos los grupos religiosos, sin importar sus creencias.

(2) Los movimientos religiosos que enseñan falsamente cómo ser salvos, no tienen base para tener compañerismo con las asambleas que enseñan la verdad, 2 Corintios 6:16, 17.

(3) Una organización religiosa que tiene sus orígenes en un hombre o mujer no tiene autoridad de Dios. Estas organizaciones siempre enseñan la práctica de obras necesarias para obtener la salvación.

(4) Las asambleas que siguen la doctrina dada por Jesucristo y Sus Apóstoles han recibido su autoridad de Dios.

(5) Las “iglesias bautistas” que tienen compañerismo con los ecuménicos, realmente están amistadas con los descendientes de aquellas “iglesias” que persiguieron a las verdaderas asambleas del Señor en el pasado. Recordemos que tanto los “protestantes” como los “católicos” trataron de eliminar la enseñanza de la verdad por medio de la persecución, llegando a matar incluso a miles de creyentes.

(6) La “iglesia católica”, los “protestantes”, “evangélicos”, “carismáticos”, etc., fueron organizaciones religiosas fundadas por hombres o mujeres que no trasmitieron la clara enseñanza de Jesucristo y Sus Apóstoles.

(7) Recordemos que las Buenas Noticias fueron llevadas a Inglaterra por los Apóstoles, y las asambleas que ellos comenzaron se mantuvieron firmes en las Escrituras. Pero al final del Siglo IV los falsos maestros que habían salido de las EKKLESÍA (1 Juan 2:19) comenzaron la “iglesia católica”. Formaron una jerarquía por debajo del Estado llegando a tener mucho poder (con la autoridad civil apoyando sus errores), (Pág. 6) hasta que ocurrió la gran división en 1535 cuando el Rey Enrique de Inglaterra rompió con ellos y formó su propia “iglesia”, la Iglesia de Inglaterra conocida como la “Iglesia Episcopal”.

(8) La religión que cuenta con la autoridad del Estado tiene la posibilidad de forzar a los ciudadanos a someterse a ella o ser perseguidos.

(9) Nosotros, las Asambleas Bautistas No Conformistas, creemos en la completa separación de la asamblea y el Estado para preservar nuestra libertad religiosa.

5. Por muchos siglos las Escrituras no estuvieron disponibles. En el momento en que la gente común las tuvo la jerarquía romana comenzó a perder su control.

6. Cada religión falsa usa la persecución para imponer sus doctrinas. Nótese bien que nadie puede ser forzado a ser salvo, ya que la salvación es un don que se obtiene a través de la obra del Espíritu Santo, no por la espada.

7. La libertad religiosa no existe en países donde hay una “iglesia del Estado”.

8. Los Bautistas No Conformistas salieron de Inglaterra y llegaron a los EE. UU., para establecer asambleas libres de las leyes civiles donde cada persona pudiera adorar a Dios según su propia conciencia.

9. La historia demuestra que las Asambleas Bautistas No Conformistas nunca practicaron persecución religiosa contra las demás creencias.


Los bautistas y sus motivos (IX parte).

LECTURA: 1 Samuel 17:15-30, 32, 45-47.

TEXTO: Filipenses 1:19-21.

PROPÓSITO: Entender por qué los Bautistas No Conformistas se mantuvieron firmes en sus convicciones aun en tiempos de persecución severa.

I. Acerca de 2 Corintios 5:14-17.

1. El creyente está motivado por el amor de Jesucristo. Aquel amor ha sido manifestado en nuestra vida y nos ayuda a recordar la importancia de servir a Jesucristo.

(1) El amor “nos constriñe”, obliga con fuerza.

(2) El amor de Jesucristo a los escogidos se describe como:

A. Inalterable, Juan 13:1.

B. Divino, Juan 15:9.

C. Abnegado, Juan 15:13.

D. Inseparable, Romanos 8:35.

E. Sacrificado, Gálatas 2:20.

F. Manifestado por Su muerte, 1 Juan 2:1.

2. Los creyentes deben tener el deseo apremiante de testificarles a todos los incrédulos, Marcos 5:19. Véase Romanos 10:1.

3. Cada Bautista No Conformista debe tener el deseo de aprender las verdades de las Escrituras para compartirlas con los perdidos, 2 Timoteo 2:15.

4. Cada creyente debe ser fiel en asistir a todas las reuniones de la asamblea, Hebreos 10:25.

II. Examinando Filipenses 1:20, 21.

1. El amor de Pablo a Jesucristo dominó su vida:

(1) La meta de su vida fue servir a su Señor. ¿Y usted?

(2) Su satisfacción fue vivir para Jesucristo (2 Ti. 2:9). ¿Y usted?

(3) Sufrir por Jesucristo fue un gozo en su vida (2 Ti.1:12, 13). ¿Qué hay de usted?

(4) Pablo aprendió a confiar en el Señor en cada circunstancia de su vida (Romanos 8:28). ¿Y usted?

(5) Su amor por el Señor lo preparó para morir por Él si fuera necesario (2 Ti. 4:6-8). ¿Y usted?

III. Comentario sobre la lección.

1. ¿Qué es un “motivo?” Algo que mueve o tiene virtud para mover. Los motivos son cosas que nos estimulan a actuar.

2. Pablo creía que el amor del Señor era un motivo suficiente para hacer que el creyente ore por los demás, Ro. 15:30, 31.

3. Hermano en Cristo: Un día estarás ante el Tribunal de Cristo donde tus “motivos” para servir a Dios serán examinados, 1 Corintios 3:12-15.

4. Hay al menos tres motivos para servir a Jesucristo, 1 P.3:15.

(1) Mostrar nuestro amor a Dios, 1 Juan 4:19.

(2) Agradarle, 1 Tesalonicenses 2:4.

(3) Mostrar nuestro amor y apego a la verdad, Hechos 17:11.

5. El creyente motivado a servir al Señor descubrirá que:

(1) El amor de Dios es su fuerza.

(2) El Espíritu Santo es su poder.

(3) La gloria de Dios es su finalidad, Filipenses 3:10.

6. El amor que el joven David tuvo por Dios fue suficiente para aceptar el reto de enfrentar cara a cara al enemigo, 1 Samuel 17:26-29.

7. El amor que Jesucristo tuvo por Su Padre Celestial es el ejemplo perfecto para cada creyente, Juan 9:4; Lucas 19:10.

8. El amor de Jesucristo motiva al creyente a servirle con diligencia y no con negligencia, Jer.8:20; véase Judas 21-23.

9. Cada creyente debe examinar los motivos por los que sirve al Señor:

(1) ¿Lo hace para tener seguridad de su salvación?

(2) ¿Lo hace para impresionar a otros?

(3) ¿Lo hace solamente porque los demás están haciéndolo?

(4) ¿O lo hace por su amor personal a Jesucristo? (Continuará)


Nada sino la verdad (XI parte).

TEMA: Cómo testificar.

TEXTO: Hechos 1:8.

INTRO: ¿Qué es un testigo?, 1 Juan 1:3.

I. Un testigo está consciente de la condición de los perdidos.

1. Condenados al infierno, Juan 3:19.

2. Esto incluye a toda la raza humana, Romanos 5:18.

II. Un testigo sabe el sacrificio de testificar, véase 1 P. 4:14.

III. Por qué debemos testificar:

1. Es un mandato, Mateo 28:19, 20.

IV. Los elementos de un testimonio efectivo:

1. La asamblea debe tener buen testimonio en la comunidad, Juan 13:34; 1 Pedro 2:12.

2. El testigo tiene que tener buen testimonio, 1 Pedro 2:15.

3. El testigo tiene que reconocer el poder del Espíritu Santo:

(Pàg. 7) (1) Es fácil obtener “profesiones de fe” pero ¿hubo una obra real del Espíritu Santo en esa vida?

(2) La salvación de un alma del infierno es la obra sobrenatural del Espíritu Santo, no la obra del testigo, véase Juan 1:12, 13; 3:5-8; 6:44; Efesios 2:4-5; Tito 3:5. Véase Juan 16:7-11.

V. La presentación de las Buenas Nuevas. ¿Qué debo incluir?

1. La santidad de Dios, Salmo 111:10; Job 28:28; Proverbios 1:7; 9:10; 15:33.

(1) Ya que Dios es completamente Santo, Su ley demanda perfección, Levítico 11:44-45; 1 Samuel 6:20.

(2) La enseñanza del N.T. demanda santidad, Hebreos 12:14; 1 Pedro 1:16; Salmo 1:5.

2. La realidad de que el hombre es un pecador. Todos, sin excepción, han violado las leyes de Dios, Romanos 3:10-18; Isaías 57:20.

(1) Ya que el hombre es pecador merece la muerte eterna, Romanos 6:23; Santiago 1:15.

(2) Los pecadores no pueden ganar la salvación, Isaías 64:6; Romanos 3:20; Gálatas 2:16.

(3) El pecador hace todo sin esfuerzo, Efesios 2:1; Lucas 12:2; Romanos 2:16; Hebreos 9:27; Apocalipsis 21:8.

3. La Persona y la Obra de Jesucristo.

(1) Él es Dios eternamente, Juan 1:1-3, 14; Colosenses 2:9.

(2) Él es Señor de todo, Fil. 2:9-11; Hch. 10:36; Ap. 17:14.

(3) Él llegó a ser hombre, Filipenses 2:6, 7.

(4) Aunque fue hombre no tuvo pecado, 1 Pedro 2:22, 23; Hebreos 4:15; 1 Juan 3:6.

(5) Su muerte en la cruz por nuestros pecados hace posible la salvación de los pecadores, 2 Corintios 5:21; Efesios 1:7, 8; Colosenses 1:20; Tito 2:14; 1 Pedro 2:24; Apocalipsis 1:5.

(6) Jesús resucitó de la tumba, Lc. 24:5-8; 1 Co. 15:3, 4; Romanos 4:25.

4. La demanda de Dios para todos los pecadores: Ser salvo del infierno es más que “hacer una decisión” o “hacer una oración”, es dejar la vida vieja (arrepentimiento) y volverse a Jesucristo. Esto implica tres cosas:

(1) Hay que arrepentirse de los pecados, Ezequiel 18:30, 32; Hechos 17:30; 26:20.

(2) Hay que dejar la idolatría y seguir a Jesús, 1 Tesalonicenses 1:9; Lucas 9:23, 62; Juan 12:26.

(3) Hay que confiar en la obra de Jesús en la cruz porque Él murió en nuestro lugar, Romanos 10:9; Hechos 16:31.

5. Hay que considerar el costo de seguir a Cristo, Lc. 14:26-33.

VI. Nuestra responsabilidad con el nuevo convertido.

1. Hay que mostrarle amor cristiano, 2 Corintios 12:15.

2. Hay que amonestarlo (1 Corintios 4:14). Debemos tener interés en ayudarlos a dejar las cosas malas.

3. Ser ejemplo, 1 Corintios 11:1.

4. Hay que enseñarlos, 1 Corintios 4:17.


Nada sino la verdad (XII parte).

TEMA: Una presentación de las Buenas Nuevas.

INTRO: Primero se le debe preguntar a la persona: “¿Quién es Jesucristo?”, para entonces poder presentárselo.

1. Jesús es Dios, Juan 10:30.

2. Él es Santo, Isaías 6:3, Santiago 1:13.

3. Él es el Salvador:

(1) Al no aceptarle como Salvador, el resultado es el infierno, 2 Tesalonicenses 1:6-10; Ezequiel 18:4.

(2) Todo el mundo es culpable ante Dios, 1 Reyes 8:46; Romanos 3:10-12, 23; Jeremías 13:23.

(3) Jesucristo es el Único que puede perdonar y transformar, Hechos 4:12; 1 Pedro 3:18; Tito 2:13.

4. Jesús es el único objeto aceptable de fe salvadora, Juan 14:6.

5. Jesús es el Señor.

(1) Él es el Creador, Juan 1:3; Colosenses 1:16; Salmo 103:19.

(2) Hay que “confesarle” a Él para que sea nuestro Salvador, Ro. 10:9; Fil. 2:10, 11; Hechos 17:30-31; Ro. 1:4.

(3) Una fe verdadera siempre está acompañada por el arrepentimiento, Isaías 55:7; Juan 14:15; 8:31.

(4) No es suficiente “creer” que Jesús es Dios, hay que recibirle como tu Salvador personal, Juan 1:12.

6. Jesús será el Juez final, Hch. 17:30-31; 2 Ts.1:7-9. (Fin)


Columnas de carácter cristiano (X parte).

TEMA: El valor de ser fuerte.

LECTURA: Josué 1:1-9.

TEXTO: 1 Corintios 16:13, 14.

INTRO: En nuestra sociedad hay puesto un gran énfasis en el bienestar del cuerpo físico. Si los incrédu­los ponen tanto interés en su salud física, el creyente debe tener algo de interés en su salud espiri­tual.

I. ¿Qué es una fuerza espiritual?

1. Una actitud de resolución que incluye virtudes como:

(1) Valor de convencimiento (creencia firme, persuasión), Isaías 26:7; Jeremías 42:1-3.

(2) Valor de enfrentar la doctrina falsa, Gálatas 2:11; Fi­lipenses 1:27; Tito 1:13; Judas 3.

(3) Valor de enfrentar la intimidación (acción y efecto de causar o infundir miedo), Sal. 3:6; 27:3; 91:5; 118:6; Pr. 3:24; Isaías 12:2.

(4) Valor de ser inflexible, intransigente (véase a José, Génesis 39:9; Salmo 24:2, 3), y todavía seguir fiel a lo que es correcto.

2. Un creyente fuerte es uno que vive por principios, normas, más que por las opiniones de los hombres, véase Juan 12:43; Hechos 12:1-3; 24:27; Col. 3:22.

3. La fuerza espiritual es una virtud necesaria en este tiempo de vacilación, irresolución, titubeo, fluctua­ción, compromiso, y flaqueza, véase 1 Co. 16:13, 14.

(1)  Versión Internacional: “Portaos virilmente y con toda fuerza”.

(2)  Paráfrasis: “Pórtense varonilmente y sean fuer­tes”.

(3)  Ejemplos: Deuteronomio 31:1-8, 22, 23; 1 Reyes 2:1-4; 2 Samuel 10:9-13; 1 Crónicas 22:6-13; 2 Crónicas 32:6-8; Salmo 27:14.

(4)  Los creyentes de hoy deben ser motivados por los ejemplos que se dan en el A.T., Efesios 3:14.19.

(Pág. 8) II. Descripción de un creyente fuerte espiritualmente, 2 Ti­moteo 2:1-7.

1. Mientras Pablo estaba en la prisión descubrió que los líderes de la asamblea de Éfeso se habían corrompido en sus doctrinas, que los miembros habían aban­donado sus deberes y que la impiedad había entrado entre los miembros, 1Timoteo 1:3, 4.

2. Por eso Pablo envió a Timoteo a Éfeso quien encontró una resistencia fuerte a su llegada. Con esto Timoteo perdió su valor y comenzó a abandonar su llamamiento y su responsabilidad, llegando a ser débil en las cosas espirituales, 1 Ti. 1:5-7.

3. Entonces Pablo (2 Timoteo 2) llamó a Timoteo a ejercer un fuerte liderazgo espiritual entre aquella gente. Aquí encontramos varias lecciones para nosotros:

(1)  Que todos los creyentes, no solamente el pastor, tienen que ser maestros, 2 Ti. 2:2.

A. Si uno va a enseñar la Palabra tiene que estudiarla.

B. Tal preparación aclara la verdad en nuestros co­razones y nos prepara para enseñar a otros con con­vencimiento.

C. Tal preparación nos da fuerzas para determinar lo que es importante y lo que no lo es en la vida cris­tiana.

D. Tal preparación nos pone en una posición de liderazgo y res­ponsabilidad.

(2) Todos los creyentes deben ser soldados, 2 Tim 2:3, 4.

A. Tenemos que luchar contra los hijos de Satanás cu­yas vidas están dirigidas por él, 2 Corintios 4:3, 4.

B. Como soldados el esfuerzo es difícil y la obra siem­pre es un reto y por eso tenemos que sufrir penas.

(A) Tenemos que vigilar, Lucas 12:35-40.

(B) Tenemos que entender los esquemas del diablo, Ef. 6:11; 1 Pedro 5:8, 9.

(C) Tenemos que emplear discernimiento, 1 Ts.5:21; 1 Jn. 4:1.

C. No debemos enredarnos en los asuntos diarios de la vida.

D. Como soldados hay que agradarle al Capitán, 2 Ti. 4:7, 8.

(A) El creyente tiene que ser un atleta (competidor), 2 Ti. 2:5. Véase 1 Co. 9:24-27.

(B)  El creyente tiene que ser un agricultor, 2 Ti. 2:6.

E. Nuestra tarea es sembrar la semilla de la Palabra de Dios (Mt. 13:3.23). En este pasaje el Señor habló de cuatro tipos de terrenos (hablando de los seres huma­nos) y su habilidad para recibir o rechazar la Palabra.

F. Vemos que solamente uno de los cuatro recibió la Palabra, pero tenemos que sembrar.

CONCLUSIÓN: 1 Corintios 15:58.


Columnas de carácter cristiano (XI parte).

TEMA: La disciplina a sí mismo: clave para obtener la victoria.

LECTURA: 1 Corintios 9:24-27.

INTRO: Durante el tiempo de Pablo hubo juegos olímpicos y él hizo referencia a ellos de vez en cuando, Hechos 20:24, Gálatas 2:2, 5:7, Filipenses 2:16, 2 Timoteo 2:5; 4:7, Hebreos 12:1. Leyendo 1 Corintios 9:24-27 vemos que él describe la vida cristiana como la de un atleta.

La disciplina puede resumirse con una palabra: obediencia, obedeciendo la Palabra de Dios.

I. Cómo desarrollar disciplina de sí mismo:

1. Comience con cosas pequeñas.

2. Practique una organización de sus planes.

3. No busque placer todo el tiempo.

4. Sea puntual.

5. Cumpla su palabra.

6. Haga lo más difícil primero.

7. Termine lo que usted comenzó.

8. Acepte corrección.

9. Practique negación de sí mismo.

10. Sea abierto a la responsabilidad.

II. Motivación para desarrollar disciplina de sí mismo, 1 Pedro 1:13. Véase Filipenses 4:8; Romanos 13:13, 14; 1 Corintios 2:16. 1 Tesalonicenses 5:6, 8. 1 Pedro 5:8.

III. Prioridades bíblicas de la persona con disciplina de sí mismo.

1. Recuerde quién es su Dueño, Mateo 5:16; 18:14; 23:9; Marcos 11:25; 1 Tesalonicenses 1:3; 3:13; 1 Pedro 1:14.

(1) El creyente ha sido “comprado”, 1 Corintios 6:19, 20; 7:23; 1 Pedro 1:18, 19; Hechos 20:28; 2 Corintios 5:21.

(2) El Hijo de Dios, sin pecado, tomó nuestros pecados sobre Él aquel día (2 Corintios 5:21) cumpliendo las demandas de Su Padre Santo, Romanos 3:25, 26.

2. Recuerde el “pacto” de salvación que es una obra hecha enteramente por Dios.

(1) El pecador está “muerto” en pecado, Efesios 2:1.

(2) No se puede hacer nada para salvarse a sí mismo, Ro. 5:6.

(3) Envió a Su Hijo a morir en su lugar (Romanos 5:8, 9); nacieron de nuevo por Su Espíritu Santo, Tito 3:5.

(4) Hay que recordar que el hombre tiene responsabilidad en su salvación: reconocer que es pecador, dejar el pecado (el arrepentimiento). El pecador tiene que obedecer a Jesús el Cristo, 1 Pedro 1:2, 22.

(5) La salvación produce una vida de obediencia, Efesios 2:10; Santiago 2:26. Las buenas obras no nos salvan, son una indicación de que hemos sido salvos.

IV. Hay que reconocer que cualquier pecado viola la relación con Dios, véase Salmo 51:4; 1 Pedro 1:17; 1 Corintios 6:15-17; Filipenses 2:2-4; 12-18.

V. Hay que controlar la imaginación y los pensamientos, Santiago 1:14, 15.

1. ¿Cómo? Salmo 19:14; 119:11; Josué 1:8; Filipenses 4:8. Véase Proverbios 4:23.


Columnas de carácter cristiano (XII parte).

TEMA: Adorando a Dios en Espíritu y en Verdad.

LECTURA: Juan 4:20-24.

INTRO: Hoy el culto de “adoración” no es un “culto de adoración” porque la idea es entretener a la gente para que regrese nuevamente.

El domingo debe ser un día de reposo, debemos ser como María (Lucas 10:39, 42) y no como Marta, v. 40, 41.

I. Una definición de adoración, Juan 4:20-24.

(Pág. 9) 1. La adoración es el honor dado a un ser superior y debe distinguirse del ministerio que viene a nosotros desde el Padre, por el Hijo y en el poder del Espíritu Santo.

2. La adoración va de nosotros al Padre por el poder del Espíritu Santo y en el Nombre del Hijo.

3. El propósito del ministerio es aumentar la adoración. Escuchar la Palabra de Dios aumenta nuestra capacidad para adorar a Dios, escuchar los himnos y los cantos “especiales” prepara nuestro corazón para alabar a Dios. Hemos dicho que las acciones, actitudes y palabras constituyen parte de la adoración, Ro. 15:16; Fil. 1:11; 4:18; 1 Ti. 2:3; He. 1315, 16.

4. Adoración es darle a Dios el honor debido a Él, y proviene de un corazón lleno de gratitud (Sal. 45:1; Ro. 11:33-36; 16:25-27; Gá. 1:3-5; 1 Ti. 1:13-17; 2 Ti. 4:18).

II. La fuente de adoración., Juan 4:23.

1. Las personas llegan a ser adoradores de Dios porque Él primero los buscó, Lc. 19:10; Ef. 2:1; Ro. 3:10-12; Jn. 6:44

III. La adoración en el A.T. El plan de Dios en aquel tiempo fue atraer gente a Él:

1. El A.T. revela el carácter de Dios, Su grandeza, Su majestad, Sus maravillas, Su santidad.

2. El A.T. pronuncia bendiciones sobre los que obedecen y adoran a Dios, Salmo 112:1.

3. El A.T. pronuncia maldición sobre los que desobedecen y no adoran a Dios, Deuteronomio 28: 15-20.

4. El A.T. enseña la necesidad de un último sacrificio por el pecado y desde Génesis 3:15 se nos dio la promesa de un Salvador que habría de venir, véase Juan 1:29.

5. El A. T. enseña que aquel Mesías regresará un día y establecerá un reino de justicia.

(1) Todo esto debe hacer que el creyente adore a Dios.

IV. La adoración se introduce en Génesis con Abraham, Isaac, y Jacob.

1. En los primeros cinco Libros del A.T. Dios mandó y reguló la adoración con muchos detalles en el libro de Levítico.

2. La obra de los profetas fue condenar la adoración falsa de Israel y llamarlos a una adoración propia, Isaías 1:11-20; Oseas 6:4-6; Amós 5:21-24; Malaquías 1:6-14.

3. Adán falló en su adoración y guió a la raza humana al pecado.

4. Caín adoró pero no como Dios le mandó. Cuando su adoración fue rechazada se enojó y mató su hermano.

5. No practicar la adoración correctamente llevó a algunos a la muerte, Éx. 30:34-38; Lv. 10:1-3; 1 S. 13:8-14; 2 S. 6:6, 7.

6. Nótese bien las palabras de nuestro Señor en Mateo 22:37-40. Como en los días pasados adoraron a Dios, así deben adorar los creyentes en Cristo Jesús.

V. La adoración en el N. T.

1. Cuando Jesucristo vino al mundo vino para ser adorado, Lucas 1:41-42, 67-69; Lucas 2:8-20; Mateo 2:12, 11.

2. Durante Su ministerio recibió la adoración de un leproso, Mt. 8:2; 9:18; 14:33; 20:20; Jn. 9:38; Mr. 5:6; Mt. 28:9, 17.

3. Desde el principio hasta el fin (Apocalipsis 4:10; 5:14; 7:11; 11:16; 19:4) el N. T. revela el plan de Dios de que Sus creyentes deben adorarle, Ro. 12:1; Fil. 3:3; He. 12:28.

VI. El objeto de adoración. En Juan capítulo 4 Jesús reveló que Él debe ser adorado así como el Padre y el Espíritu reciben adoración, vs. 21-24.

1. Adorando a Dios como Espíritu. Dios no tiene carne ni huesos (Lc. 24:39). Por eso tipo de idolatría es pecado.

2. Como Espíritu, Dios es invisible (Colosenses 1:15; 1 Timoteo 1:17). Nadie puede verlo, pero en el A.T. Él se reveló por medio de manifestaciones físicas, 2 Crónicas 7:1, 2.

3. El N.T. presenta la última revelación de Dios cuando llegó a ser la Persona de Jesús, Juan 1:18.

4. Como Espíritu, Dios es eterno (1 Timoteo 1:17). Él no fue creado, siempre ha existido.

5. Es una tontería tratar de reducir a Dios a una imagen o a un lugar estático por siempre, Hechos 17:29; 1 Reyes 20:28; Salmo 50:21; Isaías 46:5.

6. Al adorar a Dios debemos adorarle como un Espíritu, dándole así honor por sus atributos invisibles, Ro. 1:20.

VII. Adorando a Dios como el Padre. La adoración verdadera debe mostrar que Dios el Padre es Uno con Jesucristo el Hijo. O sea, hay que adorar a Jesucristo como el Dios de la creación, Juan 5:23. Véase 1 Corintios 16:22.

VIII. La naturaleza de la adoración.

1. La adoración verdadera evita dos extremos: la herejía entusiasta (como los carismáticos), o la ortodoxia sin vida (como los romanistas y protestantes). Véase Mateo 6:1, 2; Isaías 29:13; Juan 4:24.

IX. Adorando a Dios en el Espíritu. La palabra “espíritu” en Juan 4:24 no se refiere al Espíritu Santo, sino al “espíritu” del ser humano, la persona real, véase Romanos 1:9; Salmo 103:1.

1. Hay cuatro requisitos básicos para adorar a Dios en “espíritu”, como la personal real.

(1) Hay que estar vivo espiritualmente, 1 Co. 2:14; Ef. 2:1-3.

(2) El corazón tiene que estar enfocado en Dios, Salmo 16:8; Josué 1:8.

(3) El corazón no debe estar dividido, Salmo 86:11,12; 66:18.

(4) Hay que estar controlado por el Espíritu Santo, Filipenses 3:3; Efesios 5:18; Colosenses 3:16.

X. Adorar a Dios en verdad, Juan 17:17.

XI. Preparación del corazón para la adoración (He. 10:22). Cuatro preguntas:

1. ¿Soy sincero? “Acerquémonos con corazón sincero”.

2. ¿Vengo en fe? “En plena certidumbre de fe”.

3. ¿Soy humilde? “Purificados”.

4. ¿Soy puro? “Lavados”.


Columnas de carácter cristiano (XIII parte).

TEMA: La esperanza. Nuestro futuro está garantizado.

LECTURA: 1 Pedro 1:3-6.

INTRO: El futuro de la raza humana siempre es el pensamiento de la humanidad. Los que están sin Cristo no tienen esperanza, Efesios 2:12; vea Job 27:8; Proverbios 10:28.

(Pág. 10) Hay dos destinos después de la muerte: El Tercer Cielo o el Mundo Invisible, un lugar de tormento.

I. Una definición de esperanza:

1. Es segura, Hebreos 6:19, 20; 1 Pedro 1:3, 6.

2. Es una parte esencial de las buenas noticias (Col. 1:3-5). Las tres partes de nuestra salvación, pasado, presente y futuro están incluidas, Tito 1:1, 2.

3. Nos hace perseverar, Romanos 8:23-25, 28-30.

II. Las características de la esperanza:

1. Viene de Dios, el Creador, Salmo 43:5.

1. Es un regalo de Dios, 2 Tesalonicenses 2:16, 17.

2. Es definida por las Escrituras, Romanos 15:4.

3. Nuestra esperanza es razonable, 1 Pedro 3:15.

4. Se hace segura por la resurrección de Cristo, 1 P. 1:3. Vea 1 Co. 15:6; Lc. 24:36-49: Jn. 20:19 a 21:23. Vea Jn. 14:19.

5. Se confirma por el Espíritu Santo, Romanos 15:13.

6. Es una defensa contra los ataques de Satanás, 1 Ts. 5:8. Vea Jn. 6:27-39; 10:28, 29; Ro. 5:10; 8:31-39; Fil. 1:6; 1 P. 1:3-5.

7. Se fortalece por medio de pruebas, Stg.1:4, 12; Fil.1:21, 23.

8. Nuestra esperanza produce alegría, Salmo 146:5.

9. Será cumplida cuando Jesús regrese, 1 Ts. 4:16, 17.

III. La práctica de la esperanza. ¿Cómo afecta nuestras vidas ahora mismo? Vea 1 Juan 2:28 a 3:3. Hay cinco cosas:

1. La esperanza se garantiza permaneciendo, 2:28. Vea Juan 15: 4; 1 Juan 2:19; Juan 8:31; Tito 2:11, 12; 2 Timoteo 4:7, 8.

2. La esperanza se realiza en justicia, 1 Juan 2:29. Un creyente revela su carácter verdadero por sus frutos, Mateo 5:48.

3. La esperanza se establece en amor, 1 Jn. 3:1. Vea Jn. 1:12.

4. La esperanza se cumple viviendo como Cristo, 1 Juan 3:2. Vea Tito 2:13; Romanos 8:29; Filipenses 3:14.

5. La esperanza se garantiza por la pureza, 1 Juan 3:3, vea 1 Corintios 3:10-15; 2 Juan 8. (Fin)


Cómo estudiar la Biblia (II parte).

TEMA: El Nuevo Testamento. Aspectos históricos. Los Evangelios y Hechos.

Esta sección trata del Fundador del cristianismo, y presenta la vida de Jesús, el Cristo, y la actividad de Sus apóstoles. Los cuatro evangelios contienen el relato de la historia de la revelación del “reino de los cielos” y de su fundación en la Persona y obra del Señor. Los Hechos describen la administración del “reino” por Jesús, tal y como se ve en la plantación de este en el mundo y para el mundo por el poder del Espíritu Santo obrando a través de los apóstoles.

1. Los Evangelios: Se nos presenta una visión cuádruple de Jesús el Cristo. El número “cuatro” indica el despliegue del evangelio en toda su plenitud de modo que se refleja en un cuádruple dominio de Dios en el mundo. El “cuatro” es el número del mundo. El evangelio cubre las cuádruples necesidades y modos de ver del mundo, y bajo un aspecto cuádruple despliega las infinitas riquezas de la revelación. Son las cuatro historias inspiradas de la vida del Señor. Las cuatro se refieren y tratan del mismo Redentor y de la misma salvación, aunque no tratan precisamente de los mismos incidentes.

Mateo: Presentado desde el punto de vista judío, mostrando que Jesús era el Mesías prometido (Mateo 1:1); que Él cumplió las predicciones del A.T. relativas a Él.

Marcos: Escrito para los romanos, presenta a Jesús como un Obrero poderoso.

Lucas: Escrito para los griegos (no judíos), que tenían lo humano como un ídolo. La humanidad de Jesucristo se presenta de modo enfático, los atributos y características humanas son prominentes. Él es hombre ideal, la perfección de la virilidad, un hijo de hombre; con todo, el Hijo del Hombre.

Juan: Habla de la Deidad (divinidad) de Jesús, 20:30, 31.

El objeto principal de Mateo es presentarnos con discursos o enseñanzas del Mesías. Marcos contiene un bosquejo rápido de Su historia y de Su ministerio de Galilea. Lucas complementa a los otros dos y los suplió siguiendo lo que no se ve en otros puntos. Juan nos presenta una visión altamente reflexiva del Hijo como el Verbo.

Además, los evangelios ponen delante de nosotros el pasado, el presente, y el futuro y la naturaleza eterna del evangelio.

Mateo, tratando del pasado, nos presenta el cumplimiento de la profecía del A.T.; Marcos, tratando del presente, manifiesta la vida y actividad tan congenial y característica de la mente romana. Lucas, tratando del futuro, presenta el carácter universal y comprensivo del evangelio destinado en el futuro a abrazar bajo su influencia salvadora a todas las naciones gentiles. Juan trata de la eternidad y presenta el evangelio en su perfección absoluta como relacionada con El Padre en la eternidad.

No es menos aparente que los cuatro evangelios crecen en la intensidad de su impresión cuando la vista separada de cada uno se entiende claramente. El propósito de cada uno es presentar a Jesucristo como el Salvador divino del Mundo; pero cada uno de ellos le presenta como tal bajo una luz distintiva: Mateo es un bosquejo en el cual Jesús es presentado en perfil. Marcos es un grabado al acero, Lucas es una fotografía, y Juan un retrato a tamaño natural.

¡Qué necesario es estar familiarizado con cada una de esos retratos de Jesús a fin de que el cuadro completo de Cristo en el corazón pueda contener algo de la plenitud de Su Persona!


El evangelio de la “prosperidad”.

Este evangelio no solo presenta una imagen distorsionada de Dios, sino que pervierte la doctrina bíblica de la persona y la obra de Jesucristo. Dios tiene el derecho de juzgar a todos los que predican el evangelio falso, porque el mensaje del evangelio le costó a Él su propio hijo. Jesús derramó su sangre para satisfacer la santa ley de Dios para que los pecadores pudiéramos alcanzar el perdón y reconciliarnos con Dios. Jesús no murió para darnos salud, riquezas y felicidad, murió para SANTIFICARNOS. Transformar el Calvario en una tarjeta de crédito santificada que nos da el privilegio de lanzarnos en una carrera hedonista, es abaratar la obra que más le costó a Dios.

No obstante, los predicadores de la “prosperidad” no consideran que la conformidad con Cristo es la meta de la vida cris (11) tiana. Es muy probable que se sientan avergonzados cuando se enfrentan al hecho de que, de acuerdo con su mensaje, Jesús no fue un hombre de “prosperidad”. No era rico y pasó su vida identificándose con los pobres y marginados. Era “un varón de dolores y experimentado en quebrantos” (Isaías 53:3), no una celebridad que disfrutara una vida de extravagancias. Quizás me equivoque, pero creo que si Jesús estuviera en la tierra hoy, condenaría los estilos de vida ostentosos y llamativos de estos predicadores de la “prosperidad” y sus discípulos. Cristo repudia el evangelio de la “prosperidad” con su vida, ministerio, enseñanzas y, sobre todo, con su muerte.

Los predicadores de la “prosperidad” nos presentan una imagen distorsionada de Dios, el Salvador, la fe Cristiana y también de la Iglesia. De acuerdo con ellos, la Iglesia de Jesucristo es una reunión de personas felices que disfrutan la vida. De acuerdo con mi Biblia, la Iglesia es la reunión de personas quebrantadas que buscan la santidad ante Dios y ser ayuda para un mundo necesitado. Sí, debe haber alegría y gozo cuando nos congregamos a adorar, pero también se deben compartir las cargas, limpiar las heridas y sanar los corazones quebrantados. No obstante, de acuerdo con el evangelio de la “prosperidad”, ¡LOS CRISTIANOS NO DEBEN PADECER EN ABSOLUTO! ¡Esto es una enseñanza falsa! (Fin)


Sanidad divina.

Hemos visto que aquellos que dicen que la voluntad de Dios es siempre sanar al cristiano, no tienen apoyo escritural en que basarse. Lamentablemente viven en un mundo de fantasía o dentro de una burbuja que puede estallar en cualquier momento.

Los ejemplos bíblicos deberían ser suficientes para mostrarles el error de su doctrina. El apóstol Pablo mismo padecía de una enfermedad por la cual le pidió a Dios y Dios no lo sanó (Gá. 4:13-15; 2 Co. 12:7-9). Job ciertamente estuvo afligido con muchas enfermedades (Job 1-2). Timoteo y Epafrodito padecían de problemas médicos. En ninguno de estos casos se dice que estas enfermedades fueran causadas por pecado o incredulidad. Dios obra en la enfermedad también. Hay razones espirituales por las cuales Dios la permite. En algunos casos, Dios se glorifica en las enfermedades y hasta en la muerte de las personas (Juan 9:3; 11:4).

Finalmente, digamos que son muchos los pasajes de la Biblia que nos revelan que nuestros cuerpos se deterioran paulatinamente. Nuestros cuerpos en el presente son perecederos (se corrompen) y débiles (1 Co. 15:42-44). Pablo dijo que “nuestro hombre exterior se va desgastando” (2 Co. 4:16). La muerte y las enfermedades son parte de nuestra condición humana y estarán presentes con nosotros hasta el tiempo en que recibamos los cuerpos de la Resurrección, poderosos, incorruptibles, inmunes a toda enfermedad (1 Cor. 15: 51-55). (Fin)





Escalando montes espirituales (I parte).

(Por David Wallace)

Ocho pasos dirigidos hacia arriba en la vida de un cristiano, basados en las bienaventuranzas, trascendentales para una vida exitosa y espiritual. Hay cuatro maneras de entenderlos: (1) son un código de conducta en la vida cristiana; (2) contrastan valores del reino con los valores del mundo: (3) contrastan la fe superficial de los Fariseos con la fe real del creyente; (4) muestran que las expectativas del A.T. se cumplirán en el N.T.

TEMA: Humildad, una conciencia de necesidad espiri­tual.

TEXTO: Mateo 5: 3.

LECTURA: Mateo 5: 1-12.

INTRO: Esta será la primera de ocho lecciones tomadas del Sermón del Monte. Jesucristo usó la palabra “bienaventurado” nueve veces para describir las perso­nas diferentes. La palabra quiere decir: que goza de la felicidad humana eterna; afortunado; tres veces feliz. Nuestro tema es Humildad: virtud derivada del sentimiento de nuestra bajeza, condición inferior, especialmente la so­cial. El estado o calidad de ser humilde; ausencia de or­gullo; tener o exhibir una con­ciencia de sus defectos o limitaciones; modesto; bajo en posición, línea; humilde; modesto.

I. Hay promesas de Dios respecto a la humildad, Pro­verbios 16:19; 22:4; Salmo 138:6; Isaías 57:14-21; 66:1, 2; Mateo 18:1-5; Santiago 4:1-6.

II. La humildad ha sido ordenada por Dios.

1. A los pecadores, Lucas 14:7-10.

2. A los creyentes, Miqueas 6:6-8; Lucas 22:24-27; Roma­nos 12:1-3; Santiago 4:10; 1 Pedro 5: 5-7.

II. Jesucristo practicó la humildad, Mateo 11:28, 29; Juan 13:1-5; Filipenses 2:6-8. Nótese Zacarías 9:9.

III. La humildad acciona muchas de las promesas de Dios:

1. Riqueza, honor y vida, Proverbios 22:1-4.

2. Honor, Proverbios 29:23.

3. La presencia de Dios, Isaías 57:14, 15.

4. Nuestra entrada en la presencia de Dios, Mt. 18:1-5.

5. Nuestra exaltación por Dios, Santiago 4: 10b.

IV. La humildad trae al pecador a recibir la gracia de Dios, 1 Pedro 5: 5-7.

V. La humildad de los pecadores se muestra en las Escrituras:

1. Jacob, Génesis 32:1-12.

2. Saúl, rey futuro de Israel, 1 Samuel 9:18-21.

3. David, el rey, 2 Samuel 7:18-22.

4. Salomón, hijo de David, 1 Reyes 3:1-9.

5. Acab, 1 Reyes 21:17-29.

6. Roboam y los jefes de Israel, 2 Crónicas 12: 1-8.

7. Josías, por los pecados de los demás, 2 Cr.. 34: 22-27.

8. El hijo pródigo, Lucas 15:11-19.

9. Cobrador de impuestos, Lucas 18:9-14.

10. Juan el Sumergidor, Mateo 3:13-15.

CONCLUSIÓN: Nótese que no todos los hombres que se humillaron delante de Dios fueron aceptados por Él. La penalidad por sus pecados no se impuso inmediatamente sobre ellos, porque Dios les mostró Su misericordia. Dios todavía (Pág. 12) muestra misericordia hoy al que es humilde. Podamos nosotros ser humildes ante Él. Somos instruidos a ser humildes, y estamos advertidos del pecado de orgullo, Pr. 11:2; 13:10; 16:19.


Escalando montes espirituales (II parte).

TEMA: Penitencia.

LECTURA: Mateo 5:1-12.

TEXTO: Mateo 5:4.

INTRO: Nuestro tema es la “penitencia”: “Bienaventurados los que lloran”. La palabra quiere decir: virtud con­sistente en el dolor de haber pecado; cualquier acto de mortificación interior o exterior; contrición (dolor del alma por haber ofendido a Dios, por ser quien es y por­que se le debe amar sobre todas las cosas); remordi­miento (pesar interno que queda después de ejecutar una mala acción). El sinónimo de penitencia es: pesar, com­punción.

La Versión Internacional dice: “Felices los afligi­dos”. La Paráfrasis: “¡Dichosos los que lloran!”; la Nueva Vida: “Felices son los tristes”.

En el griego la palabra es PENTHÉO y quiere decir: apesadumbrar, apenar, afligir, lamentar, dolerse de, llo­rar, gemir. Véase esta palabra en Mt. 9:15; Mr. 16:10; Lc. 6:25; 1 Co. 5:2; 2 Co. 12:21; Stg. 4:9; Ap. 18:11, 15, 19.

Nuestro texto habla de duelo sobre pecado en la vida, de la “tristeza que es según Dios”, 2 Corintios 7:10.

PENTHÉO indica un sentido de angustia porque hay pecado en la vida.

Todo de esto habla del arrepentimiento, una pala­bra olvidada hoy en las asambleas. Hay una necesidad, hermanos, de predicar el arrepentimiento porque no he visto ninguna demostración de dolor por parte de los creyentes que han caído en pecado. Ellos siguen vivien­do sus vidas pecaminosas sin pensar en las consecuen­cias.

Hoy necesitamos el mensaje que Dios le dio a Su pue­blo en 2 Reyes 17:13, “Volveos de vuestros malos ca­minos y guardad mis mandamientos”, véase 2 Cróni­cas 30:6. Hay que estudiar Isaías 22:1-12, Ezequiel 18:31; 33:11, Daniel 4:27, Oseas 14:1, 2; Joel 2:12, 13; Malaquías 3:7.

I. Nótese las promesas de Dios dadas a los que dejan sus pecados y regresan a Él:

1. Oraciones contestadas, 2 Crónicas 7:14.

2. Pecados perdonados, Isaías 55:7.

3. Vida, Ezequiel 18:21.

4. Consolación, Mateo 5:4.

5. Nótese Sal. 34:18; Jer. 3:22; Miq. 7:18; Lc. 15:7; Hch. 3:19.

II. Ejemplos de arrepentimiento:

1. Acab, 1 Reyes 21:17-29.

2. Josías 2 Reyes 22:19.

3. El pueblo de Israel, Esdras 10:1.

4. Job, Job 42:1, 6. Véase Salmo 38:18.

5. El pueblo de Nínive, Jonás 3:6-9.

6. Pedro, Marcos 14:22.

7. El hijo perdido, Lucas 15:21.

8. El publicano, Lucas 18:13.

III. En estos días tan malos cada miembro de una asamblea debe dejar su vida pecaminosa y regresar a Dios para recibir Sus bendiciones, Salmo 34:18; 51:17, Isaías 66:2.

1. Necesitamos ver la confesión de los pecados, Esdras 10:11; Jeremías 3:13; 1 Juan 1:9.


Escalando montes espirituales (III parte).

TEMA: Mansedumbre.

LECTURA: Mateo 5:1-12.

TEXTO: Mateo 5:5.

INTRO: La palabra “manso” significa: mansedumbre, suavidad, benignidad. En el griego es PRAÚS y quiere decir: apacible, dulce, blando, suave, benigno, templado y se encuentra en Mateo 5:5; 11:29; 21:5; 1 Pedro 3:4. Hay otros textos a examinar: 1 Ti. 6:11; 1 Co. 4:21; 2 Co. 10:1; Gá. 5:23; 6:1; Ef. 4:2; Col. 3:12; 2 Ti. 2:25; Tito 3:2; Stg. 1:21; 3:13; 1 P. 3:15.

La Nueva Versión Internacional: “Felices los bondadosos”; Versión Nueva Vida: “Felices son los hu­mildes de corazón”; la Paráfrasis: “Dichosos los man­sos”.

Para escalar los montes espirituales el creyente tiene que desarrollar un nuevo espíritu (ánimo, valor) en su vida. Debe ser paciente, apacible, dulce, blando, no inclinado a la ira ni al resentimiento. Debe ser suave, tierno, bondadoso. Ser manso muestra la ausencia de preten­sión, demanda, jactancia, presunción y habla de docili­dad. La palabra quiere decir estar libre de un espíritu malo o vengativo. Ser manso es la actitud del creyente hacia otros.

I. Mansedumbre:

1. Debe buscarse, Sofonías 2:3.

2. No ofrece resistencia, Lucas 6:29.

3. Es esencial para instruir a los demás, 2 Ti. 2:25.

4. Es uno de los “frutos” del Espíritu Santo, Gálatas 5:22, 23.

5. Es esencial para recibir la Palabra de Dios, Stg. 1:21.

6. Es preciosa a la vista de Dios, 1 Pedro 3:4.

7. El creyente debe seguirla, 1 Timoteo 6:11.

II. La práctica de la mansedumbre trae consigo promesas de Dios.

1. De bendición material, Salmo 22:16; 69:32; Isaías 65:13.

2. Una herencia y una paz, Salmo 37:11; 36:8; 72:7 “Hasta que no haya más luna” (refiriéndose a la largura del reino de David), Salmo 119:165; Isaías 26:3.

3. Ayuda de Yahvé, Salmo 147:6; 25:8, 9; 1 Samuel 2:6-8.

4. Salvación del alma, Salmo 149:4; Is. 61:1-3.

5. Ser juzgado con justicia, Isaías 11:1-5.

6. Produce regocijo, Is. 29:19; Fil. 2:1-3.

III. Ejemplos:

1. Moisés, Números 12:3. Véase Hebreos 11:24, 25.

2. David, 2 Samuel 16:11. (Leer 5-14).

3. Jeremías, Jeremías 26:14. (Leer 10-16).

4. Esteban, Hechos 7:60. (Leer 54-60).

5. Pablo, 2 Timoteo 4:16. Véase Filipenses 1:21-24.



(Pág. 13) Escalando montes espirituales (IV parte).

TEMA: “Apetito espiritual” o “Deseo espiritual”.

LECTURA: Mateo 5:1-12.

TEXTO: Mateo 5:6.

INTRO: La Paráfrasis: “Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia”; Nueva Vida: “Felices son los que tienen hambre y sed de hacer lo bueno delante de Dios”.

Hay poca gente hoy que tiene apetito espiri­tual. Casi todos prefieren la “lista de platos” (menú) del mundo. Vivimos en un tiempo de ignorancia espiritual. Muchos de los que profesan la fe salvadora en Jesucristo saben dónde encontrar sus programas favoritos de televisión, pero no pueden encontrar el libro de Efesios en la Biblia.

Las palabras en nuestro texto muestran que cada creyente debe tener un deseo de crecer espiritualmen­te, de llegar a ser maduro en las cosas del Señor.

¿Qué quiere decir “hambre”? Ganas y necesidad de comer, un deseo ardiente de una cosa, un deseo vehemente. Y ¿qué quiere decir sed? Ganas y necesidad de beber. Y, ¿qué debe desear el creyente? Justicia, un atributo de Dios. El pecador será juzgado por la norma de la Ley de Dios. Cada creyente debe tener el deseo de vivir una vida recta para agradar a Dios. Jesucristo es nuestro Gran Ejemplo de justicia.

I. La justicia de Dios:

1. Salmo 48:10; 97:1, 2.

2. De Jesucristo. Hay que leer las profecías en Salmos 45:6, 7 y Jeremías 23:5, 6. También véase 2 Corin­tios 5:21.

II. Ejemplos de justicia:

1. Asa, rey de Judá, 2 Crónicas 14:2-5.

2. Ezequías, 2 Crónicas 29:1-11. Véase 31:20, 21.

3. Job, Job 1:1.

4. Zacarías y Elizabet, Lucas 1:5, 6.

5. Ana, Lucas 2:36-38.

III. Invitaciones a buscar justicia:

1. Al rey malvado, Daniel 4:27.

2. El profeta Oseas al pueblo de Israel, Oseas10:12.

3. Jesucristo a Sus discípulos, Mateo 5:20.

4. Pablo a los creyentes de Corinto, 1 Corintios 15:34.

5. Pablo a la asamblea de Éfeso, Ef. 6:13, 14; Fil. 1:9-11.

6. A los pecadores, Juan 6:35; 4:7-14.

7. Al creyente, Hebreos 11:6.

IV. Buscando la justicia de Dios activamos Sus promesas:

1. Alivio de la sed, Isaías 55:1-3.

2. Promesa de fuente eterna, Juan 6:35.

3. Descanso eterno, Apocalipsis 7:14-17. (Continuará)


Reglas para tener seguridad espiritual.

INTRO: Hay varias cosas que debemos tener en cuenta al transitar por el camino del cristianismo. Sata­nás está listo para dañarnos, derrotarnos y hacernos caer. Puede lograr su objetivo a través de otras personas, dañando nuestra autoestima, haciéndonos sentir apatía o desánimo. Las siguientes reglas nos ayudarán a evitar que nos cause cualquier daño.

1. Debemos someternos a Dios; una relación personal con Él nos dará valor para luchar contra Satanás y sus demonios, Salmo 28:1; 18: 32-39.

2. Debemos practicar la oración; una comunión personal con Dios nos traerá ayuda cuando la necesitemos, Ef. 6:18; Ro.8: 26, 27; Lc. 18:1; Mt. 26:41; Hch. 1:14.

3. Debemos estudiar la Biblia; el conocimiento de Dios nos trae alegría, Jeremías 15:16; Salmo 119:103.

4. Debemos comprometernos a llevar una vida digna, sabiendo que queremos estar con el Señor, Col. 3:1, 2; Fil. 3: 17-21.

5. Debemos mostrar excelencia y sobresalir en el servicio; pertenecer a la media común no es suficiente, Tito 3: 8; 2:14; 1 Ti­moteo 3: 13; 1 Corintios 12: 31.

6. Debemos comprometernos a tener santidad, sabiendo que servimos a un Dios Santo para Quien también debemos ser santos, Leví­tico 20:7, 8; Efesios 1:8; 1 Pedro 2:9.

7. Debemos practicar el compañerismo, sabiendo que no estamos solos sino juntos, Hebreos 10:25; 3:13; Hechos 2:42.

8. Debemos estar dispuestos a servir sin importar lo grandes o fuertes que seamos, Mateo 20:20-28; Gálatas 6:2, 10.

9. Debemos ser un ejemplo, sabiendo que somos ejemplos en todas las áreas de la vida, 1 Timoteo 4:12; Fili­penses 3:17; 1 Tesalonicenses 1:6-9; 2 Ts. 3:9; Tito 2:7; 1 Pedro 5:3.

10. Debemos tener sentido de lo que es prioridad, poniendo correctamente en orden las cosas de esta vida. Primero Dios, después el cónyuge, la familia, el ministerio, o la asam­blea, Éxodo 20:3; Génesis 2:24; 1 Timoteo 5:8; Hechos 20:28.

CONCLUSIÓN: Si guarda­mos todos estos principios en nuestras mentes estaremos sirviendo al Señor, seguros de que Satanás no puede dañarnos. Dios permita que podamos poner estas reglas en práctica en nuestras vi­das. (Fin)


¿Por qué debemos orar?

(Tomado de El Escudo)

¿Desea tener una relación más estrecha con el Señor Je­sucristo? ¿Sabe usted qué significa que sus oraciones sean contestadas? De acuerdo a una encuesta reciente, la mayoría de los creyentes dedican cada día cinco minutos o menos a la oración. Algunos di­cen: “Puesto que Dios es soberano, ¿por qué preocuparse por orar?” Sin embargo, hay varias respuestas a esta pregunta.

I. La Palabra de Dios manda que el creyente ore, Isaías 55:6; Lu­cas 18:1; Efesios 6:18; 1 Timoteo 2:1, 8; 1 Juan 5:14, 15.

II. Necesitamos orar para estar firmes en el Señor para Su servicio, Salmo 139:23, 24.

III. Debemos orar porque esta es la manera de obtener las cosas y la victoria para la gloria de Dios, Marcos 11:22-24; Lucas 6:12, 13; Hebreos 7:25.

IV. A pesar de las razones expresadas anteriormente algunos dirán: “Pero no sé cómo orar”. Todo cristiano debe aprender a orar. No se aprende a orar leyendo acerca del tema o escuchando sermones sobre la oración, sino orando.

En este momento sería de gran beneficio para usted que está leyendo este artículo contestar la siguiente pregunta: ¿Qué es (Pág. 14) la oración? La mayoría de los creyentes simplemente dirían: “Orar es pedirle algo a Dios”. La oración no es solamente pedirle cosas a Dios, sino es, además, una manera de conocerlo personalmente. Aunque orar incluye pedir algo (Mateo 7:7, 8), significa mucho más para la vida espiritual del creyente. Orar es dirigir nuestra alma a Dios (Salmo 25:1), es amar y conocer a Dios.

V. Razones por las que nuestras oraciones no son contestadas:

1. Porque no oramos, Santiago 4:2.

2. Porque oramos egoístamente, Santiago 4:3.

3. Porque oramos para ser vistos, Mateo 6:5-7.

4. Nos desalentamos muy pronto a seguir orando, Lc. 11:5-10.

5. No estamos calificados, Santiago 5:16.

6. No confesamos nuestros pecados, Salmo 66:18.

7. No somos diligentes, Santiago 5:17.

8. No creemos que nuestra oración vaya a ser contes­tada, Mt. 9:29. (Fin)


¿Qué Podemos Saber Sobre Los Tiempos Del Fin?

I. En cualquier momento Jesús el Cristo regresará en el aire a buscar a los Suyos, Juan 14:2, 3.

1. ¿Qué pasará? 1 Tes. 4: 16, 17; 1 Corintios 15:51, 52.

2. ¿Cuándo sucederá esto? Mateo 24:44.

3. El tribunal de Cristo, 2 Corintios 5:10.

(1) Esto no toca la salvación. Tiene que hacer con la vida después de ser salvo, Apo. 2:10, véase Mateo 20:1-16; 25:14-30; Lucas 19:11-27.

II. El anticristo asumirá el poder de acuerdo con la profecía de la Biblia. Hoy hay ‘anticristos’, 1 Juan 2:18; 4:3, pero en aquel tiempo aparecerá el impostor máximo, Daniel 9:26, 27 “un príncipe que ha de venir”.

III. Habrá en la tierra aflicciones sin par, Isaias 13:6-11.

1. Las naciones serán afligidas, Mateo 24 y Apo. 6 hasta 16.

2. La nación de Israel es angustiada. Este es el “…tiempo de angustia para Jacob (Israel)…”, Jeremías 30:7. Los siete anos de tribulación será una época de sufrimiento y muerte para toda la humanidad, Zacarías 13:8, 9. Pero el sufrimiento producirá arrepentimiento en Israel, vea Ezequiel 36:24-28.

IV. Jesucristo regresará a la tierra, Apocalipsis 19:11-21.

1. Jesus el Cristo celebrara dos juicios al final de los siete anos:

(1) A juzgar a los judíos que sobrevivan aquellos terribles días, Ezequiel 20:33-44.

(2) Se celebrara un juicio similar para los gentiles que sobrevivan la tribulación, Mateo 25:31-46. Los creyentes (ovejas) podrán disfrutar del reinado del mil años. Los incrédulos morirán y esperaran el juicio del Gran Trono Blanco, Apocalipsis 20: 11-15.

V. Jesus el Cristo gobernara la tierra por 1,000 anos. En lugar de regresar al Tercer Cielo, Jesus levantara Su trono en la ciudad de Jerusalén, será la ciudad capital, restablecerá a los judíos como Su pueblo, y gobernara todo el mundo por 1,000 anos de paz, prosperidad y justicia, Apocalipsis 20:4-6.

1. Jesucristo será el Rey, Jeremías 23:5.

2. La nación de Israel será una nación destacada, Isaias 2:1-3.

3. El gobierno de Jesus reflejara Su carácter, Isaias 2:4; Miqueas 4:4; Jeremías 23:5; Zacarías 8:4, 5.

4. El mundo natural será transformado, Isaias 30:23-26, etc.

5. Dios recibirá adoración, Malaquías 1:11

VI. Jesucristo eliminara la rebeldía y juzgara a los incrédulos. Al final de los 1,000 años del reinado de Jesus en la tierra, Satanás será liberado, procederá a reunir un gigantesco ejército de incrédulos y los dirigirá en una batalla contra el Señor. Este será su último acto de rebeldía, Apocalipsis 20:7-10.

1. Todos los incrédulos serán juzgado, Apocalipsis 20:11-15.

VII. Un nuevo mundo será creado. Sera este mundo hecho nuevo. El ‘mundo’ nunca de de terminar, pero esta ‘edad’ ha de terminar. Este ‘mundo’ será hecho nuevo, Apo. 21:1; 2 Pedro 3:10.

1. Sera un nueva Jerusalén, Apocalipsis 21 y 22. (fin)


Las Últimas Palabras por el editor

Otra vez damos las gracias a los hermanos Gil, el doctor Abraham y su padre Oscar para las correcciones este mes. Son de una familia cristiana en la Isla de Cuba. Pido que tú vayas a orar para ellos cada día siendo que la vida allá es difícil.

Aunque nadie sabe el día ni la hora cuando Jesus ha de venir en las nubes para tomar los redimidos con El al Tercer Cielo, como predicadores de la Palabra necesitamos instruir, avisar, llamar la atención de tal evento cada semana en las asambleas. Hay muchos predicadores que no están instruyendo sus congregaciones de este evento que puede suceder hoy.

Hermano pastor, Dios te ha puesto sobre sus hombros una carga grande, una responsabilidad enorme…..y en aquel día antes el Tribunal de Cristo, tú tienes que dar cuentas de lo que ha ensenado a aquella gente que vino a escuchar la Palabra.

Cada día el mundo es cada vez peor. Ya no hay remedios que los seres humanos pueden hacer. Solo el Señor Jesus puede corregir la mala condición. ¡Ven pronto Jesus!

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