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Hojas de Oro

Un Llamado A Regresar A Las Enseñanzas Bíblicas

“…que contendáis por la fe…”

Año XXXVIII, No. 3           MARZO     2008

 



Índice:

…El Libro de Nehemías

…La Tontería de los Predicadores Pentecostés

...Bosquejos Breves:

......Como Vencer Las Tentaciones

......Tu Lugar En La Familia

......Guárdese del Orgullo

......Cuida Tus Palabras

...La Gente Llamada Bautista:

......¿Por qué Bautizamos Por Inmersión? III

......¿Por qué Rechazamos  el “Bautismo Infantil”?

...La Casa de Dios, final

...Verdades Vitales de la Asamblea:

......Introducción

......Como Ser Salvo, I

...Diferencias entre Creyentes y Discípulos

...Peligros del Movimiento Carismático

...La Cualidad del Discípulo

....Señales y Milagros

....Rodeado Por Dios

...Palabras del Editor

 

El Libro de Nehemías

      Catorce años después del regreso de Esdras a Jerusalén, Nehemías guió a otro grupo de judíos a esta ciudad y restauró allí los muros y la autoridad civil.  Estos son los eventos que el presente Libro relata.  Hay ocho divisiones principales en el Libro: I. La jornada a Jerusalén, 1:1 a 2:20; II. La edificación del muro, 3:1 a 6:19; III. El censo, 7:1-73; IV. El avivamiento, 8:1 a 11:36; V. El censo de los sacerdotes y levitas, 12: 44-47; VI. Dedicación del muro, 12:27-43; VII. Restauración del culto en el templo, 12:44-47; VIII. El orden mosaico restaurado, 13:1-31.

      La condición moral del pueblo en aquel tiempo se describe en la profecía de Malaquías.  El Libro de Nehemías provee muchos ejemplos de una fe individual que actúa en base de la Palabra escrita de Dios, véase 1:8, 9; 13:1.   Tal es el principio inculcado por 2 Timoteo 2.

 

La Tontería de los Predicadores “Pentecostés” para Enseñar Mentiras

      Satanás ha captado miles, y miles de hombres y mujeres que escuchan sus mentiras y luego las predican engañando a miles de gente inocente con sus muchas falsedades.  predicador de los “Pentecostés”…¡ten mucho cuidado!  Tu día de juicio viene y tú serás juzgado  por cada falsedad que has enseñado.  Es un peligro muy grande añadir o quitar de la Palabra escrita y tú eres culpable ya que no hay base bíblica para tales enseñanzas.

      El mes pasado llamé tu atención a un estudio presentado por Roberto Sargent, pastor de la Asamblea Bautista Biblica de Oak Harbor, Washington, EE. UU.  Voy a continuar con su obra:

      Por más de cien años esta doctrina falsa ha sido enseñada y cada año más y más gente es decepcionada por ella.  Muchos creyentes están muy confundidos porque están escuchando la radio o la tele y el mensaje les parece bien.  Pero, ¿que dicen las Escrituras?

I. Hay tres cosas a notar si uno desea entender lo que dice la Biblia del “hablar en lenguas”.  En el Libro de Los Hechos de los Apóstoles en el capítulo dos tenemos la primera mención de hombres hablando en otras lenguas.  El estudiante de la Biblia tiene que observar la “ley de primera mención”….que la primera mención de un sujeto da significado de los eventos que siguen.  Usando esta regla inmediatamente vemos que las “lenguas” usadas eran lenguas conocidas, no farfulla no entendida porque el texto dice en Los Hechos 2:8-11 “…¿Cómo, pues, oímos nosotros cada uno en nuestro idioma en que nacimos?

1.   ¿Cuál es la norma bíblica del uso de la palabra “lengua”?  Véase Génesis 10:5, 20; Deuteronomio 28:49; Esdras 4:7; Los Hechos 21:40; 22; 2; Apocalipsis 5:9; 7:9; 13;7.

2. El término “lenguas desconocidas” es debido a que los traductores agregaron la palabra “desconocida” porque no se encuentra en el texto griego.  No hay tal cosa como “una lengua desconocida., véase 1 Corintios 14::2, 4, 9-11

3. La expresión  en 1 Corintios 13:1 quiere decir que uno tiene la habilidad de hablar perfectamente en un idioma porque cada vez que ellos (los mensajeros de Dios) hablaron, su lengua fue entendida, Daniel 9:22; Los Hechos 12:7.

4.  Por eso, cuando se encuentra una persona que dice que él puede hablar en “lenguas”, hay que preguntarle: ¿En qué lengua?

II.  La razón por la que hay el uso de “lenguas” en las Escrituras:

1. Aquel don, aquel día de fiesta, Los Hechos 2, dio a los once apóstoles (véase 1:26)  hablar a los visitantes de otras naciones de los “…grandes hechos de Dios…”, (2:11).

2. Las Escrituras específicamente dicen que las “lenguas" fueron una señal a los incrédulos, 1 Corintios 14:22.  Nótese bien que en las tres instancias cuando las “lenguas” fueron usadas había judíos incrédulos presentes, Los Hechos 2:1-13; 10:44-48; 19:6.

3.  Por eso, cuando la persona dice: “Yo hablo en lenguas” hay que preguntarle: “¿A que judío le hablaste?

III.  Las reglas bíblicas para hablar en “lenguas”.  Hay reglas estrictas para la persona que va a hablar en otro idioma en una asamblea:

1.  1 Corintios 14:27,  no más de tres en una reunión.

2.  1 Corintios 14:27, en turno, uno a la vez.

3.  1 Corintios 14:27, debe tener un intérprete.

4.  1 Corintios 14:28, si no hay intérprete presente, no deben hablar, véase 14:2, 4, 5, 14, 16-19, 23.

5. 1 Corintios 14:32. Dios no quiere “revelaciones” que no son de Él.  Por eso antes de hablar uno tenía que tener seguridad de que tal “revelación” era de Dios, no de un “espíritu malo”, o sea un demonio.

6.  1 Corintios 14:34.  Está prohibido que una mujer  hable en la asamblea.  Esta es la razón por la cual nosotros, las Asambleas Bautistas No Conformistas, no permitimos que las mujeres enseñen a los niños que tengan más de doce años de edad, ni enseñar a hombres, ni “predicar”.

Los Dones de Sanar

      El llamado “don de sanar” es otra marca de fábrica de los Pentecostés (quincuagésimo día) y de los carismáticos (CARISMA: don gratuito que concede Dios).  ¿De dónde obtienen su autoridad de “sanar” a los enfermos?  ¡No de las Escrituras!   ¿Y si no es de las Escrituras? 

      El Libro de Hechos registra cuatro milagros especificos de sanidad y tres declaraciones de que tal cosa sucedió.

I. La curación del cojo, Los Hechos 3:1-10.

1.  Los dos apóstoles no exigieron poder especial, dieron toda la gloria a Dios, 3:12.

2.  Sanaron al hombre donde se encontraba,  No hubo invitación a una “reunión de sanidad”.

3.  El cojo no pedía ser sanado, quería dinero.

4.  La curación fue completa.

5.  La curación era algo menor…..la salvación de almas era la cosa de importancia.

6.  Los apóstoles no pidieron el hombre que “tuviera fe”.  Para sanar hay que tener autoridad, no fe.

II.  ¿Que enseñan las Escrituras de la sanidad?

1. Sí,  la Palabra de Dios enseña que Dios puede sanar y hay ejemplos donde Él usó al hombre para efectuar tal curación.  Pero la práctica hoy en día del “sanador” es selectiva

(1)  Trata con enfermedades psicosomáticas (mentales)  ¡Por favor no huesos rotos!

(2)   Son actores en un “show” donde hay en cada ciudad gentes que son “sanadas”. 

(3)   Practican el sensualismo.  Usan música emocional con repetición  rítmica.  

2. El asunto no es: ¿Puede Dios sanar? Sino ¿Está el don de sanidad en función hoy después de la muerte de los apóstoles?

III.  El ministerio de sanar de Jesús el Cristo, Mateo 4: 23, 24.   Los Evangelios hablan de 18 sanidades de Él.

I. Él sanó a la persona donde se encontraba.  No tuvo que asistir a una reunión.

2.  Él sanó toda clase de enfermedades.

3.  Una vez sanados,  No había recaídos.

4.  Él no recibió una ofrenda, no vendió libros, videos, etc.

5.  Él sanó sin contacto físico.  No hubo un “show”.

6.  Él no oró antes de sanar.

7.  Él no pidió testimonios de como fue sanado, Marcos 7:36.

8.   Sus curaciones tuvieron relación con la nación de Israel.

IV.  Sanidad física no se proporciona por la muerte de Jesús como los falsos dicen y usan Isaías 53:5, lo cual fue cumplido en Mateo 8:16, 17.  Hoy el “enfermo”, el pecador, recibe “curación” del alma, salvación por la gracia del Señor Jesucristo, 1 Pedro 2:24.

V. ¿Sana Dios físicamente hoy en día?

1. Si, como no.  Pero no siempre es Su voluntad como podemos ver:

(1) Pablo no fue sanado, 2 Corintios 12:8, 9.

(2) Epafrodito no fue sanado, Filipenses 2:25-30.

(3) Timoteo no fue sanado, 1 Timoteo 5:23.

(4)  Trófimo no fue sanado, 2 Timoteo 4:20.

2.  Hay instrucciones claras dadas a la asamblea de como tratar con los enfermos creyentes, Santiago 5:13-15.  Hay instrucciones dadas:

(1)  Llamar al pastor, al anciano, al obispo a tu casa.  La curación no debe ser un “acto público”  porque ha de haber confesión de pecados.

(2)  El “aceite” fue el “antibiótico” de aquel día.  Dios usa medicinas para efectuar la curación.

(3)   Claro, el enfermo debe confesar sus pecados al pastor.  Mucha enfermedad es porque hay pecado no-confesado en la vida del creyente.

3.  Toda curación del cuerpo viene de Dios.  No importa que pequeña sea, es Dios quien hace la curación.

VI.  Cuidado, mucho cuidado: Satanás también tiene habilidad para sanar, Los Hechos 8:9-11, Mateo 24:4, 5; Romanos 16:17, 18; Apocalipsis 13:14. (Continuará)

 

Cómo Vencer las Tentaciones

TEXTOS: Génesis 3:1-6; Mateo 4:1-11

I. La tentación no es pecado.

1. Dios permite que seamos tentados, 1 Corintios 10:1-3.

2. Jesús fue tentado (probado), Mateo 4:1-11; Hebreos 2:18; 4:15.

II. Evitando las tentaciones:

1. Velar y orar, Mateo 26:41.

2. No proveer para los deseos de la carne, Romanos 13:14.

3. Conservar el cuerpo en sujeción, 1 Corintios 9:27.

III. Venciendo las tentaciones:

1. Someterse a Dios, Santiago 4:7.

2. Resistir al diablo, Santiago 4:7.

3. Hacer morir las obras de la carne, Romanos 8:13; Colosenses 3:5.

4. Asociarse con la obra de Dios, Lucas 19:13.

5. Usar la armadura de Dios, Efesios 6:11-18.

IV. El valor de las tentaciones:

1. El que las soporta es bendecido, Santiago 1:12.

2. Obran paciencia, Santiago 1:3, 5.

3. Nos hacen depender de la gracia de Dios, 2 Corintios 12:9.

 

Tu Lugar en la Familia

TEXTO: Efesios 5:22 hasta 6:4

I. El orden de Dios en la familia:

1. La cabeza, el esposo, Efesios 5:23.

2. La esposa, sumisa al esposo, Efesios 5:22; Tito 2:5.

3. Una relación de amor, Efesios 5:25, 28, 29; Tito 2:4.

4. Los hijos, obedientes a los padres, Efesios 6:1-3.

II. Honrando a los padres:

1. Obediencia a uno de los Diez Mandamientos, Éxodo 20:12.

2. La desobediencia castigada con la pena de muerte, Deuteronomio 21:18-21.

3. La honra, un mandamiento del N. T., Efesios 6:1-3.

4. La desobediencia, un pecado propio de los últimos días, 2 Timoteo 3:2.

III. Mi contribución para con mi familia:

1. Llenando mi puesto.

2. Laborando juntos.

3. Creciendo en el amor.

Cuide Sus Palabras

TEXTO: Santiago 3:1-12

I. Maneras no cristianas de hablar:

1. Blasfemias, Salmo 10:7.

2. Palabras ociosas, Mateo 12:36.

3. Chismes, 1 Timoteo 5:13.

4. Bromas y chistes, Efesios 5:4.

II.  El modelo de la verdad:

1. El mandamiento contra falsos testimonios, Éxodo 20:16.

2. El mandamiento de hablar la verdad, Efesios 4:25.

3. La prohibición de hacer juramentos, Mateo 5:33-37.

4. El castigo de los mentirosos, Apocalipsis 21:8, 27.

III. El uso correcto de nuestra lengua:

1. Hablar palabras que edifiquen, Efesios 4:29.

2. La ley de clemencia, Proverbios 31:26.

3. Sacrificios de alabanza, Salmo 50:23; Hebreos 13:15.

 

Guárdese del Orgullo

TEXTO: Filipenses 2:1-11

I. El orgullo es pecado:

1. Es rebelión contra Dios, Salmo 73:6-9.

2. El pecado de Satanás, Isaías 14:12-15; 1 Timoteo 3:6.

3. Es echar al olvido a Dios, Deuteronomio 8:11-20.

4. La soberbia concibe contienda, Proverbios 13:10.

II. La humildad es muy necesaria:

1. Un requisito de Dios, Miqueas 6:8.

2. Clave para entrar al reino de Dios, Mateo 18:2-4.

3. Necesaria para hallar el perdón, 2 Crónicas 7:14.

4. La puerta hacia las riquezas espirituales,  Proverbios 22:4.

5. Dios está de parte del humilde, Santiago 4:6, 10.

III.  Crecimiento en la gracia de la humildad:

1. Recordando lo que le debemos a Dios, Gálatas 6:14.

2. Aprendiendo de Jesús, Matero 11:29.

3. Teniendo la mente de Jesús, Filipenses 2:5-11.

4. Teniendo un verdadero amor hacia nuestros prójimos, Filipenses 2:3, 4.    (Bosquejos Bíblicos para Estudios Temáticos, Publicadora Lámpara y Luz, Farmington, New México, EE. UU.)

 

La Gente Llamada Bautista, Lección 3

¿Porqué Nosotros Bautizamos Por Inmersión?

TEXTOS: Mateo 3:5, 6, 13-17.

PROPÓSITO: Para mostrar el plan escritural y el significado de la inmersión.

I.  Por el significado de la palabra griega BAPTIZO.

1.  Para entender las Escrituras,  la palabra española “bautizar” debe ser traducida “sumergir”: meter una cosa debajo del agua o de otro líquido.  Hundir.

2.  Porque de la descripción, la imagen mostrada, Romanos 6:3-5.

(1)  La Inmersión muestra la muerte de Jesús.

(2)  La Inmersión muestra la sepultura de Jesús.

(3)  La Inmersión muestra la resurrección de Jesús, Colosenses 2:12.

3.  Porque de los ejemplos bíblicos de inmersión:

(1)  El cruce del Mar Rojo por Israel, 1 Corintios 10:2.

(2)   Juan, el Sumergista, practicó la inmersión usando un río, Mateo 3:16.

(3)  Felipe usó la inmersión cuando bautizó a aquel converso, Los Hechos 8:36, 38.

4. Porque la inmersión es el único método con autoridad de Dios el Padre Celestial.  Mateo 21:23-27.

Conclusión: ¿Quien tiene autoridad para cambiar lo que Dios ha establecido?

 

La Gente Llamada Bautista, Lección 4

¿Porque Rechazamos el “Bautismo Infantil?

TEXTO: Hechos 2:38 “…Arrepentíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo (a causa del….sobre la base del) perdón de vuestros pecados…”

PROPÓSITO: Mostrar que los requisitos bíblicos no permiten el “bautismo” de infantes ni de niños no convertidos.

I.  Rociar al niño no tiene valor porque la inmersión solamente es válida para creyentes. 

1.  Para tener un “bautismo” bíblico:

(1)  La persona debe tener edad suficiente para entender que él es pecador y necesita un Salvador.

(2)  Solamente los creyentes pueden ser sumergidos, Los Hechos 18:8.

(2)  Nuestro texto, Hechos 2:38 da énfasis al orden bíblico para recibir la inmersión:

A.       Pedro predicó el arrepentimiento porque sin el arrepentimiento no hay salvación.

B.       Pedro habló de la inmersión.  Sin salvación el bautismo no tiene valor.

C.      El niño no puede arrepentirse ni creer, por eso no es candidato para ser bautizado.

II.  El llamado “bautismo” de los infantes es por  aspersión o por derramar agua.  No hay tal cosa mencionada en el Nuevo Testamento en relación con el bautismo.

1. Las “iglesias” que practican tal cosa no son de Jesucristo, son hechas por hombres o mujeres que han rechazado toda autoridad bíblica.

III.  Rechazamos tal acción porque promueve la salvación del infante.

1.  La única razón para rociar a un niño es para producir la salvación.  Esto admite  dos errores:

(1)  Que el niño está perdido (y las Escrituras enseñan lo contrario)

(2)  Que el acto de agua salva el alma.  Y esto es contra toda la enseñanza bíblica con respecto a la salvación.

III.  Aplicar agua a la cabeza del niño no tiene fundamento bíblico, Romanos 14:23.

1.  Bautismo infantil viola las Escrituras diciendo que el agua es necesaria para la salvación.  (Continuará)

 

La Casa de Dios: Una Asamblea Estructurada 

    Jesús ordenó que si alguno no oyere a la asambleas, “tenle por gentil y publicano”, Mateo 18:17.  Esto está de acuerdo con los antiguos principios que gobernaban a los miembros constituyentes de la casa de Dios, “No haréis...cada uno lo que bien le parece”, Deuteronomio 18:17Véase  12:13, 14 la casa del Señor y los principios que la gobernaban, 2 Crónicas 26:16-21.  El fue “excluido de la casa del Señor” (v. 21), véase 1 Corintios 5:5, 12.  Todos aquellos que verdaderamente están en la casa del Señor son regenerados.  Pero no se da el caso de que todos los que son regenerados son automáticamente parte de la casa del Señor.  Se requiere obediencia, Hechos 2:41, 42.  Dios no permitirá que aún gente regenerada represente Su nombre oficialmente, al menos que también obedezcan Sus mandamientos.

    Pablo más adelante observa que aquellos Gentiles regenerados que se habían sometido a Jesús y a los principios de Su casa, estaban edificados en la fundación apostólica.  Como en Hechos, ellos “perseveraban en la doctrina de los apóstoles”, Hechos 2:42.  Ellos estaban apta y apropiadamente “unidos entre sí”.  Esta armazón forma un templo, una casa, “una morada de Dios”.  Nótese que ellos están unidos entre sí, no separados entre sí.  La casa de Dios es una asamblea estructurada, véase Efesios 2:20, 21.

    Un templo es un lugar donde Dios vive, y Él dijo: “...vosotros también sois juntamente edificados.  Cada asamblea local de Jesús está adecuadamente edificada y unida entre sí.  El pudo haber dicho: “....vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios.  Una morada es un lugar donde habitar, una casa de Dios.  Cada asamblea es una morada de Dios en el Espíritu, y Dios mora y vive ahora en cada asamblea genuina.  Allí es donde Él se encuentra con Su gente.  Allí es donde Él llega al mundo.  Allí es donde Él ha puesto Su Nombre.      

    No piensen que la asamblea es un edificio de material sin vida o una entidad invisible, dividida, dispersa y desmembrada.  Es un “edificio”, pero Pedro dice que de piedras “vivientes”.  Cada miembro es una “piedra”, y todas las piedras están estructuralmente juntas. Cada uno de ustedes que sigue la voluntad de Dios como se expresa en las Escrituras es edificado y unido en un “cuerpo”.  Pero brevemente el cuerpo de Cristo es una unidad en la cual todos los miembros están unidos para que Cristo puede funcionar por medio de ella, así podrá trabajar y vivir en esta nueva asamblea que fue autenticada por la milagrosa obra del Espíritu Santo.  Ahora Él mora en esta nueva y autenticada casa edificada de “piedras vivientes”...de gente unida en una misma mente, en un mismo sentir, y en un mismo espíritu con el propósito de proclamar el mensaje completo, la verdad de Dios y representar Su Nombre de acuerdo con la soberana elección de Dios.

    Dios ha mantenido una “casa” en la tierra para que Su Nombre more por todas las generaciones.  La asamblea es la última casa para representar Su Nombre  en la tierra.  Este es el propósito de Dios, Su eterno propósito en Cristo Jesús, Efesios 3:11, para que ahora (esta última dispensación) por medio de la asamblea, la multiforme sabiduría de Dios sea dada a conocer a los principados y potestades, Efesios 3:10, 11.

    Si los “principados y potestades”, esto es, “los gobernadores de las tinieblas de este siglo”, 6:12, alguna vez ven la “multiforme sabiduría de Dios”, será por medio de la agencia de la asamblea del N. T., como Dios eternamente se lo ha propuesto.  Esta es la última “casa de Dios” que estará en la tierra para representar Su Nombre a “todas las generaciones”.  Ella es la “columna y baluarte de la verdad”, 1 Timoteo 3:15; y la verdad que guarda es el misterio de la piedad, 1 Timoteo 3:15, la obra de salvación de Cristo, y todas las cosas que Cristo nos ha mandado, Mateo 28:20.  Esta última casa terrenal llevará a cabo Su eterno propósito en la tierra por el poder del Espíritu Santo de Dios por medio de Cristo.  Esto será un éxito, Isaías 2:2-5.

La Casa de Dios: Su Última residencia

    Aún falta la última casa celestial....una magnifica fase de la casa de Dios.  Pero no es con el propósito de llevar el Nombre de Dios ante el mundo perdido de principados y potestades, ni ante generaciones de hombres de cuerpos de carne y sangre quen habitan este ambiente de muerte.  Este será el glorioso “tabernáculo” de Dios, no meramente una morada de Dios en el espíritu, o por la gloria “shekina”, sino en la completa gloria de Su presencia personal, Apocalipsis 21:23.  Esta casa estará asentada sobre la tierra renovada.  Así como el tabernáculo en el desierto cumplió su propósito y quedo obsoleto, y el templo de la misma forma, así también la asamblea llevará a cabo su misión en la tierra y quedará obsoleta.  Allá habrá necesidad de una casa más grande, más adecuada con el propósito de celebrar las gloriosas victorias de Jesucristo y Su obra redentora.

    Asombrosamente, la última y eterna morada de Dios será con el hombre: “...he aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y Él morará con ellos...”, Apocalipsis 21:1-4.  ¡Qué panorama para contemplar!  ¡Qué glorioso final cuando Dios Mismo represente perfectamente Su Nombre en Su más gloriosa casa por Su presencia personal entre todas las generaciones de los redimidos a lo largo de la eternidad.       (Fin)

 

Verdades Vitales De La Asamblea

Por R. J. Anderson, publicado por “The Challenge Press” Little Rock, Arkansas, EE. UU.

INTRODUCCIÓN:

      Abro esto artículo diciendo que cada creyente debe ser miembro de una asamblea cristiana que llene los requisitos del Nuevo Testamento, y que cada miembro de una asamblea de Jesucristo debe ser una persona nacida de nuevo, o sea regenerada por la obra del Espíritu Santo y sumergida por la autoridad de aquella asamblea.

      Ya que es un asunto vital, es de gran importancia que cada creyente pertenezca a una asamblea verdadera de Jesucristo y no a una “iglesia” de una denominación cuyo comienzo fue por un hombre o una mujer.

      El Señor Jesucristo, durante Su ministerio terrenal, no fundó una “variedad de iglesias”, cada una con sus propias doctrinas hechas por hombres.  Jesús comenzó Su EKKLESÍA con doctrinas bien definidas en las páginas del Nuevo Testamento.  Por eso, cada creyente está obligado a estudiar lo que dicen las Escrituras y no lo que dice un libro de doctrina de tal y tal denominación.

      Tengo que llamar tu atención al significado de la palabra “iglesia” como se encuentra en nuestras Biblias.  En el idioma griego aquella palabra es EKKLESÍA y en vez de traducir la palabra, los traductores la transliteraron (representar los sonidos de una lengua con las letras de otra).  La palabra griega EKKLESÍA se compone de dos palabras, la primera que quiere decir “fuera de” y la segunda “unido con propósito”.

      Por eso, la EKKLESÍA que Jesucristo comenzó durante Su ministerio terrenal y todavía está construyendo, está compuesta de gente redimida, llamada del sistema del mundo, Juan 17:14, y llamada a reunirse con el propósito de llevar a cabo la Gran Comisión.

      Lo que sigue se muestra como la palabra EKKLESÍA se usa en las páginas del Nuevo Testamento:

1. En Hechos 7:38 se usó hablando de la nación de Israel en el desierto.

2. En Hechos 19:32, 39, 41 se usó hablando de reuniones no cristianas.

3. En Mateo 16:18 se usa en el sentido institucional.  Hay la “EKKLESÍA” pero hay muchas EKKLESÍAS en todas partes del mundo.  Nunca es invisible ni universal.  Cada EKKLSÍA del Señor siempre es local o sea visible.

4. La palabra EKKLESÍA  se usa hablando de una congregación local de creyentes sumergidos en la ciudad de Corintio, 1 Corintios 1:2.

      En estos artículos cuando uso la palabra       “asamblea” la uso según las explicaciones dadas arriba.

      Hay una teoría peligrosa hoy, que la “iglesia” consiste de “todos los cristianos, pasados, presentes y futuros” no importa si fueron sumergidos con la autoridad de una asamblea de Jesús o no.  Los que siguen tal teoría dicen que la “iglesia” es invisible, universal.  ¡Pero, no hay tal enseñanza en las Escrituras!

      Para tener una EKKLESÍA del Señor, hay que tener:

1. Gente convertida, salva, nacida de nuevo, regenerada, cambiada.

2. Gente que ha recibido una inmersión correcta  dada por la autoridad de una EKKLESÍA comenzada por Jesús.

      Por esto es imposible que haya “una iglesia universal” ya que todos no pueden estar en un sitio a la vez.

      La teoría de la “iglesia universal” es contraría a la clara significación de la palabra griega EKKLESÍA.  Una “iglesia universal” no puede ser la custodia de los tres mandamientos dadas por Jesús en Su Gran Comisión:

1. Haced discípulos.  Si uno guía a otro al Señor, ¿dónde se reúne?

2. Sumergirlos.  ¿Dónde?  ¿Con qué autoridad?

3. Enseñarlos.  ¿Dónde?   ¿Enseñarlos a qué?

      Tampoco puede observar la Cena del Señor, la cual es dada a la asamblea local que puede practicar reglas de admisión para participar.  No tiene autoridad para recibir ni excluir miembros.  No tiene autoridad para practicar la disciplina.  No tiene autoridad para llevar a cabo la obra misionera alrededor del mundo.

      Por eso las únicas asambleas que se encuentran en las páginas del Nuevo Testamento son asambleas que siguen las instrucciones dadas por Jesús durante Su ministerio terrenal.

      Hay otros que cometen un error feo y esto es  presumir que todas las “iglesias” tienen la misma base bíblica  ¿Cómo es posible decir que los Presbiterianos, los Metodistas, los Evangélicos, etc. etc. son de Jesucristo cuando no enseñan lo que Él enseñó?  Dios no es Autor de confusión y cuando tales “iglesias” mezclan la pura doctrina con doctrinas hechas por hombres.... ¡esto produce pura confusión!

      Una asamblea verdadera del Señor es una congregación de creyentes que han confesado abiertamente su fe en la obra final de Jesús en la cruz, y por la autoridad de la asamblea han sido sumergidos (un acto de obediencia, no para obtener perdón de pecados), que siguen a la letra las instrucciones dadas en el Nuevo Testamento, que han aceptado la Guía del Espíritu Santo.  Si una asamblea cristiana no ha llenados estos requisitos, ¡no es una EKKLESIA del Señor!

      Por lo tanto es muy natural que las muchas “iglesias” inventadas por hombres y mujeres años después que Jesús fundara Su EKKLESÍA dicen que la teoría de una “iglesia universal” es correcta porque tienen que justificar su existencia porque cada una de las muchas denominaciones en existencia hoy tuvieron su principio varios cientos de años después de la resurrección de Jesús.  Ellas han rechazado la verdad de las Escrituras y han inventado cientos de doctrinas que agradan a los hombres pero que abominan a Jesús.

      Sí, hay muchas “denominaciones”, organizaciones inventadas por hombres o mujeres para llevar a cabo sus feas doctrinas.  No hay mención de “denominaciones” en las Escrituras.  Una “denominación” es una organización hecha por los hombres y mujeres que han rechazado las enseñanzas de Jesucristo.

      Esta es la razón por la que nosotros, los Bautistas No Conformistas no tenemos ninguna organización, ni jefes, ni obispos, ni papas.  No tenemos un “encargado” que tenga autoridad sobre la asamblea local.  Cada asamblea es autónoma, independiente de todo control afuera.  Todos los miembros tienen voto y el pastor, anciano, obispo tiene un voto también.  Él no es un dictador y debe compartir su oficio con otros que Dios haya dado el don de predicar o enseñar.

      Los llamados “diáconos” (sirvientes) no tienen control del pastor ni de la asamblea pero son hombres dedicados a cuidar las necesidades de la congregación.

      Es el deber de cada pastor, anciano, obispo, evangelista enseñar estas verdades a sus congregaciones. Ya que una Asamblea Bautista No Conformista es una institución divina, debe ser el deseo de cada creyente ser una parte de ella.

 

Verdades Vitales de la Asamblea, I

TEMA: Como salvar Su Alma del Infierno

INTRO: La pregunta más importante en esta vida se encuentra en Los Hechos 16:30, “...señores, ¿qué debo hacer para ser salvo....?  La respuesta es de igual importancia:  “...cree en el Señor Jesucristo y serás salvo...”.

      Una vez que una persona revisa su condición pecaminosa y perdida y entiende que no hay salvación del infierno final aparte de la obra final de Jesucristo en la cruz, tiene que arrepentirse de sus pecados y recibir, creer, aceptar aquella obra de sustitución.

      La salvación (necesaria por la santidad de Dios y la pecaminosidad del hombre) se produce por una fe personal en la sangre derramada de Jesucristo en la cruz y esto es una experiencia personal, una experiencia definida que pone toda la confianza en el sacrificio que Él hizo en nuestro lugar, 1 Pedro 2:24; 1 Juan 1:7b.  Aquella limpieza limpia al pecador de todos sus pecados pasados, presentes y futuros.

      La persona que piensa en sus “buenas obras”, en su “moralidad alta”, en su “cultura”, en sus “sacrificios”, en sus “lágrimas”, en su “bautismo”, en el aprender la castidad, y en ser “miembro” de una “iglesia”, en sus contribuciones de dinero, o cualquier otra cosa, ¡aquella persona no tiene ningún poder para limpiarse de cualquier pecado en su vida!  Tal persona no ha entendido el plan de Dios para la salvación de su alma del infierno.  Ningún pecador puede ser salvo confiando una parte en la obra final de Jesucristo y una parte en sus propios esfuerzos religiosos.

      Hay un dicho entre muchas las “iglesias”:  “Hay que hacer lo mejor que sea posible para ser salvo”.  Amigo, esta es mentira de Satanás y completamente opuesto a lo que dicen las Escrituras.

      Estudiando las doctrinas falsas de las muchas “iglesias” uno puede ver que ellas dicen que las muchas “obras” tienen algo que ver con obtener la salvación.  Esto es mentira y no tiene base bíblica.  Aquellas personas son enemigos de la verdad.  Aunque son sinceros están equivocados.

      Ciertamente las Escrituran dicen que el creyente debe vivir una vida derecha, honesta, limpia y santa.  Dicen que la perfección  (una vida santa, separada) debe ser la meta de cada creyente, que él debe crucificar la carne con todos los deseos pecaminosos, que debe vivir una vida que agrade el Señor.  Pero, haciendo aquellas cosas no van a salvar su alma del Lago de Fuego.

      Cuando el pecador arrepentido recibe a Jesucristo como su Salvador, en tal momento él recibe la presencia del Espíritu Santo en su vida y aquella presencia le da el deseo de poner aparte las cosas sucias en su vida.  Cuando una persona “salva” no muestra ningún interés en una vida cambiada, tiene una salvación “defectuosa”.

      Hay dos dominios en este mundo: el de Jesús y el otro de Satanás y créeme, tú vas a pertenecer a uno u otro, Mateo 12:30.

      El dominio de Jesús consiste de todos ellos que han nacido de nuevo, habiéndose arrepentido de su vida pecaminosa y ha mostrado una fe de corazón hacia a Dios y Su Hijo, Hechos 20:21.  El dominio de Satanás consiste de todos los que no han ejercido el arrepentimiento y la fe en Jesús.

      Nótese algo: Cada persona pertenece a Jesucristo por:

1. El derecho de creación ya que Él es el Autor de la vida, Colosenses 1:16.

2. El derecho de provisión ya que Él sostiene toda vida sobre este planeta, Colosense 1:17.

3. El derecho de redención, ya que Él murió para redimir a los pecadores arrepentidos.

      Pero la raza humana ha rechazado a Dios y a Su Hijo y ha escogido seguir a Satanás, Romanos 1:21, 23.  Véase Romanos 1:28.

      Los incrédulos siempre han vivido en una rebelión abierta contra Dios y contra Su voluntad como es revelada en las Escrituras.  Desde el primer pecado de rebelión en el huerto, la desobediencia, la batalla ha sido librada entre Jesús y Satanás ya que el diablo es el “...dios de este mundo...”  y los incrédulos han escogido seguirle en vez del Creador Santo.  El hombre natural, es pervertido, corrompido, y depravado.

      Nótese bien estos versículos:

1. La raza humana entera ha sido declarada pecaminosa, Isaías 53:6; Romanos 3:10, 23.

2. El resultado del pecado es la “muerte”, física y espiritual, Romanos 6:23; 5:12; Efesios 2:1; Ezequiel 18:4.

3. Jesús mismo murió en lugar del pecador llevando la pena del pecador sobre Sí mismo, 1 Pedro 2:24; Hebreos 9:28; Isaías 53:6.

4. Por fe de corazón, la persona arrepentida, recibe por fe a Jesucristo como su Salvador y esto produce el nuevo nacimiento y una vida nueva, Juan 1:12; 5;24; 10:28-29; Judas 24; Efesios 2:10; 1 Corintios 6:19, 20; Colosenses 3:17. 

 

Verdades Vitales de la Asamblea

TEMA: ¿Qué Constituye Una Inmersión Bíblica? II

INTRO: Hay que recordar que los traductores de nuestras Biblias no tradujeron la palabra BAPTIZO del griego sino la transliteraron (representar el sonido de una lengua con las letras de otra).  La palabra griega BAPTIZO siempre significa sumergir.

      Las Escrituras enseñan que la salvación del alma del infierno es hecha posible por la sangre derramada de Jesucristo.  Tal sacrificio llega a ser nuestro sustituto una vez que el pecador se ha arrepentido de sus pecados y ha recibido, por fe, la obra final de Jesús en la cruz haciéndole su Salvador Personal.

      Ninguna persona salva, convertida, regenerada, cambiada tiene el derecho de escoger si él ha de ser sumergido o no.  La inmersión del creyente por la autoridad de la asamblea es bien entendida y la persona que no lo hace es un creyente desobediente causando dudas de su “salvación”.

      No hay ninguna indicación en las páginas del N. T. Que cualquier converso rechazara ser sumergido, véase Los Hechos 2:41; 10:47, 48; 8:36-38; 16:32, 33.  En aquel tiempo la inmersión era el único modo de “bautismo” y fue por la autoridad de la primera asamblea que Jesús fundó en la ciudad de Jerusalén.

      Hoy hay docenas de llamadas “iglesias” fundadas por hombres y mujeres ignorando la clara enseñanza de la Palabra de Dios.  Unos cien años después de la muerte de los apóstoles los “cristianos” comenzaron a cambiar el modo de bautismo de inmersión a aspersión o a verter, y en vez de “bautizar” solamente creyentes, comenzaron a “bautizar” infantes e incrédulos.

      Hoy, si un creyente duda de cual forma es la correcta y quien tiene la autoridad de “bautizar”, debe leer Hechos 17:11.  No importa lo que diga tu papá, primo o predicador...es lo que dicen las Escrituras lo que cuenta.

      El modelo de como llegar a ser miembro de una asamblea de Jesucristo se muestra en Hechos 2:41:

1. Los que recibieron la Palabra, es decir que aceptaron a Jesús como su Salvador.

2. Fueron sumergidos por la autoridad de aquella asamblea.

3. Sus nombres fueron añadidos al registro, según Hechos 1:15.

      Es decir que la “puerta” para ser miembro de una asamblea de Señor debe incluir:

1. Confesión abierta de salvación.

2. Ser sumergido por la autoridad de tal asamblea.

      La inmersión siempre es un símbolo de que uno ha muerto a la vida vieja y ha comenzado una vida nueva en Cristo Jesús.

I.  Una definición de que constituye una inmersión bíblica:

1. Nadie debe ser sumergido hasta que se haya arrepentido y haya recibido a Jesucristo, luego de confesar públicamente su fe.

2. Una vez que la asamblea ha oído el testimonio, debe votar para aceptar o rechazar a tal persona.  La asamblea puede nombrar a cualquier persona para hacer la inmersión y debe ser siguiendo las palabras de Jesús en Mateo 28:19.

II. El modo del acto.  Ya que las Escrituras son claras voy a ser breve:

1. Las Escrituras son claras en que desde el principio del ministerio de Juan el Sumergista el modo del “bautismo” fue por inmersión, Mateo 3:6, 16; Hechos 8:36-39; Romanos 3:5; Colosenses 2:12.

2. Claro que no hay mención de rociamiento, o verter o tratar con niños o bebés.  Por unos 400 años el modo no cambió.

III. ¿Quiénes Pueden Ser Sumergidos?

1. No bebés ni niños que no comprenden la necesidad de arrepentirse y de recibir a Jesús, Mateo 3:7, 8; Los Hechos 2:41, 42; 8:12, 13, 36-39; 10:47; 16:14, 15, 31-34.

2. Aunque una persona puede ser sumergida si no es creyente el acto no tiene valor.  Para ser sumergido el candidato tiene que dar testimonio a la asamblea y recibir votación en su favor. Recibir la inmersión es asunto de importancia porque:

(1) Fue Dios el Padre quien mandó a Juan a practicar el “bautismo”, Mateo 21:23-27.

(2) Fue Dios el Hijo quien vino a Juan para ser bautizado, mostrando que el bautismo de Juan era de Dios.

(3) Aunque Jesús no practicó bautismos dio autoridad a Sus discípulos para hacerlo, y en la Gran Comisión aquella autoridad fue pasada a Sus asambleas.

4. Algunos dudan de que el bautismo de Saulo por Ananás era válido, pero Ananás recibió su autoridad directamente del Señor, Hechos 9:10-19.

5. Es igual cuando el Felipe bautizó al etíope.  Él había recibido autoridad, Los Hechos 9:26.

6. Los “enviados” (misioneros) fueron enviados por la asamblea de Antioquia, Los Hechos 13:1, 2.

IV.  ¿Por qué algunas “iglesias bautistas” aceptan miembros que no han tenido un bautismo bíblico?

1.  Porque han rechazado la clara enseñanza de las Escrituras.

2. Tienen deseo de añadir personas, no importa sus convicciones.

3. No quieren ofender a las personas que vienen.

V. Por eso, ¿son aquellas “iglesias” bíblicas?

1. ¡Claro que no!  Un breve estudio de las denominaciones muestra que muchas no tienen más de ciento cincuenta años desde su fundación.

2. Nótese bien lo que dijo Jesús en Mateo 16:18.  “...edificar Mi asamblea...”  y esto denota una acción continua hasta hoy.  Estoy convencido de que cuando una asamblea llena los requisitos dejados por Jesús, puede decir que es una asamblea del Señor, igual que la EKKLESÍA que Jesús fundó durante Su ministerio terrenal.

3. Los Bautistas No Conformistas, tenemos una historia que alcanza al tiempo de los apóstoles.  Ninguna otra denominación (y nosotros no somos una denominación) con la excepción de la “Iglesia Católica Romana” (y ella llegò a existir por dejar las claras enseñanzas de los apóstoles y formando sus propias) puede trazar su principios desde los discípulos del Señor y su historia, escrita con sangre, habla por sí mismo.

4. El nombre “bautista” no siempre ha sido usado en el pasado para identificar a la EKKLESÍA del Señor.  Durante las edades de persecución severa por sus enemigos, muchas asambleas con doctrina correcta eran identificadas por los nombres de sus líderes.

 

 Diferencias Entre Creyente Y Discípulo

Por Luís Gabriel César I., pastor de la Primera Iglesia Bautista de Ciudad Satélite, México

      Hablar de discipulado es hablar de transferencia de vida.  Jesús hablaba de un proceso no de un suceso, en el que van involucrados variedad de asuntos y disciplinas espirituales.  En mi estudio sobre discipulado encontré definiciones de algunos que han sido reconocidos como expertos en dicha materia.

      Lamentablemente, hablando de los hermanos que forman nuestras congregaciones, buena parte de ellos no entienden a profundidad los conceptos de discipulado y compromiso de vida.  Me pregunto con frecuencia: ¿cuánto entiende el creyente de lo que es el verdadero compromiso?  Creo que en las asambleas abundan los espectadores itinerantes, cuya búsqueda, de asamblea a asamblea, es más el reflejo de su propia frustración por falta de compromiso que profundidad en su caminar con Cristo.  Ciertamente en la Biblia encuentro, en la vida y palabras de Jesús, un indicativo creciente de compromiso y dedicación.  Hablar de discipulado y compromiso no es nada popular.  Si yo dictara en la asamblea un estudio sobre profecía, seguramente las multitudes se agolparían buscando un espacio para el aprendizaje; pero, si dirigiera un estudio, ya sea sobre la vida de oración. O la importancia de las buenas relaciones entre los unos y los otros, o cómo invertir mis recursos en la obra de Dios, los interesados serían unos cuantos.

      Hoy sabemos de asambleas que crecen; pero me pregunto: ¿crecen como el pasto, a lo largo y alto pero con poca profundidad?  O, ¿como verdaderos robles?  Urge que, como líderes, nos demos a la tarea de experimentar lo que Pablo decía: “sufro dolores de parto”, Gálatas 4:19, en el esfuerzo de formar la vida de Jesucristo en otros.

      Hablar de discipulado es hablar de transferencia de vida.  Jesús hablaba de un proceso, no de un suceso, en el que van involucrados variedad de asuntos y disciplinas espirituales.  En mi estudio sobre discipulado encontré definiciones de algunos que han sido reconocidos como expertos en dicha materia.  Menciono algunos:

1. Es un proceso educativo-espiritual que logra hombres obedientes a Cristo, lo cual es el paso inicial.  Como proceso es infinito.  La finalidad es que los hombres piensen y vivan como Cristo.

2. Es una relación de maestro-alumno, basada en el modelo de Cristo y Sus discípulos, en la cual el maestro reproduce en el estudiante la plenitud de vida que él tiene en Cristo, de tal forma que el discípulo se capacita para adiestrar y enseñar a otros.

3. Es el compromiso personal y permanente del cristiano con la Persona de Jesús y el Espíritu Santo, de obedecerle.  Es el permanente señorío de Jesús en el creyente, o en otras palabras, es el sometimiento total permanente del cristiano a la Palabra de Dios, bajo el control dirección del Espíritu Santo.

      El discípulo de Cristo es un creyente que refleja un constante crecimiento espiritual a la medida de la estatura de Cristo.  En consecuencia, tiene vida de oración y es efectivo en el evangelismo y en el discipulado, porque actúa bajo la dirección, control y poder del Espíritu Santo.  Existen algunos enunciados que en lo particular me han ayudado a entender más a fondo el concepto de ser un auténtico discípulo de Cristo Jesús. 

1. El creyente suele esperar panes y peces; el discípulo es un pescador.  Hay creyentes cuya tarea principal es consumir lo que el reino ofrece.  Van a la asamblea, se hacen miembros, pero pocas veces, si no es que nunca, ponen al servicio del Señor todo lo que son y lo que hacen.  Son espectadores, a estos debemos pasar al escenario, y convertirlos en auténtico pescadores de hombres y mujeres.

2. El creyente lucha por crecer; el discípulo por reproducirse.  El creyente común no piensa en los demás sino en sí mismo.  Dice: “¿qué puedo obtener de esta situación? O, “¿en qué me va a beneficiar este asunto?”.  Está centrado en sí mismo y piensa poco en los demás.  El verdadero discípulo se reproduce, siguiendo una filosofía de flujo, que consiste en compartir con los demás todo lo que recibe.

3. El creyente se gana; el discípulo se hace.  Las personas que responden positivamente a una invitación en un esfuerzo evangelístico no pueden ser contadas como discípulos de Cristo, sino como personas interesadas en conocer más de Dios.

4. El creyente depende en gran parte de los pechos de la madre (el pastor); el discípulo ha sido destetado para servir, 1 Samuel 1:23, 24.  Muchos creyentes inmaduros esperan que el pastor se haga responsable de su crecimiento espiritual.  Cuando no están dando evidencias claras de su fe en Cristo Jesús, inmediatamente responsabilizan a otro de su mal desempeño como cristianos.  Al contrario, el discípulo comprometido, busca su propio alimento, y está listo para servir a los demás.

5. El creyente gusta del halago, el discípulo del sacrificio vivo.  Si dentro del pueblo cristiano no estuviéramos tan preocupados por los reconocimientos, ya habríamos alcanzado a nuestros países para Cristo.  La demanda del Apóstol Pablo fue por demás contundente: “que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo”.

6. El creyente entrega parte de sus ganancias; el discípulo entrega su vida.  Considero que uno de los problemas más serios que se dan en las asambleas de Cristo es el dualismo que se establece.  Por un lado, está Dios como Ser espiritual; y nosotros, muy distantes como Sus criaturas.  Esta dualidad se ve cuando muchos cristianos hablan del día del Señor, pasando por alto que todos los días son del Señor; dicen: el diezmo es de Dios, cuando en realidad el 100% es de Dios; que el templo es la casa de Dios, sin embargo, olvidan que cada creyente es templo del Espíritu Santo.  Sí, Dios no desea poco de nosotros, lo desea todo.

7. El creyente puede caer en la rutina; el discípulo es revolucionario.  Uno de los grandes peligros del creyente en Cristo es el quedarse atascado en los triunfos del ayer.  La vida se caracteriza por el cambio, y en especial la vida en Cristo.  Lamentablemente hay creyentes, así como asambleas completas, que caen en lo que yo llamo “demencia cristiana”, que no es otra cosa que el simple hecho de hacer las mismas cosas, esperando resultados diferentes.  Un discípulo auténtico y comprometido, busca el cambio, el avance, conquista áreas que antes no había vencido, y no ve solamente los triunfos del pasado.

8. El creyente busca que lo animen; el discípulo procura animar.  Uno de los conceptos que más atraen mi atención en la vida de todo discípulo, es el entusiasmo, que no es otra cosa que “Dios dentro”.  Lamentablemente las asambleas están llenas de individuos que buscan experiencia que los anime, que los llene, etc.; pero cuando la asamblea no cumple las expectativas que ellos tienen, entonces, buscan una asamblea que sí “los llene”; y cuando esa nueva asamblea ya no llena sus anhelos, buscan una nueva, y así es el resto de la historia.  Sin embargo, Dios ha formado un tipo de persona excepcional, el discípulo; por sí mismo anima, alienta, llena, ya que la vida abundante que recibe de Cristo Jesús cada día es su fuente esencial de gozo y paz, y no depende de las circunstancias para ello.

9. El creyente espera que le asignen tareas; el discípulo es solícito en asumir responsabilidades.  A lo largo de mi ministerio me he encontrado con personas que dicen: “Pastor, cuando necesite algo, solamente llámeme”, y luego se retiran sin la menor intención de participar, pero descansados de que por lo menos “se pusieron a la disposición de Dios”.  Lo cierto es que el discípulo hace tres cosas en este aspecto:

Primero: Identifica necesidades.

Segundo: Usa los dones que Dios le ha dado para llenar esas necesidades.

Tercero: Continúa su capacitación para darle a Dios el servicio que Él merece.

      El discípulo sabe que no necesita de “cargos” eclesiásticos para servir a Dios, sino que busca servirlo con amor y excelencia.

10. El creyente murmura y reclama; el discípulo obedece y se niega a sí mismo.  Estoy convencido de que uno de los pecados que más daño han causado a la asamblea de todo tiempo es la murmuración y el chisme.  Los púlpitos a menudo son el lugar donde los pastores comunicamos nuestra profunda frustración, cuando en la asamblea hay murmuraciones y chismes, y creo que pocas veces se llega a comprender la seriedad de semejante práctica pecaminosa.  En días pasados la asamblea que pastoreo y su servidor, prometimos delante de Dios, no hablar de nadie que no estuviera presente para defenderse, y cuando tuviéramos alguna queja contra alguien, seguir el patrón bíblico en cuanto a la confrontación y reconciliación.  No me cabe la menor duda de que el creyente que se convierte en discípulo “se desviste” de la práctica pecaminosa de la murmuración.

      Es el anhelo de mi corazón que los pastores y líderes de asambleas nos demos a la tarea de hacer discípulos, que por cierto fue el corazón de la Gran Comisión de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. (Fin)

 

Peligros del Movimiento Carismático

Por Benedicto L. Alonso Diez

      A comienzo del sigo XX comenzó al “Movimiento Pentecostal” que enfatizando las “lenguas” y la “santidad”, confundió y arrastró a muchos creyentes e iglesias, disconformes con su propia tibieza y mundanalidad.

      Pero en años recientes, surgió un nuevo “movimiento” que manteniendo muchas de las doctrinas “pentecostales”, abogan por la no separación, pudiendo los que lo integran, permanecer tanto en las iglesias protestantes como en la católica romana.  Y se ha oído a miembros de esta última, decir que han recibido el “bautismo del Espíritu Santo” y que ahora aman mucho más la Misa, a la Virgen, etc.

      Ante este panorama vamos a señalar ocho peligros de este “Movimiento”:

1. Afirmando que nuevos vientos del Espíritu están soplando,  defienden en contra de las Escrituras mensajes extrabíblicos.  Dicen interpretar lenguas, visiones, sueños, profecías, etc. añadiendo a las Escrituras, Deuteronomio 4:2; Apocalipsis 22:18.

2.  Alienta a sus seguidores a permanecer en iglesias protestantes apóstatas y en la Romanista; actitud conducente al Ecumenismo, contra la consigna Divina de “...salir a Cristo...” y no tener comunión con falsos maestros, Hebreos 13:13; 2 Juan 10,11.

3.  Promueven el uso de nuevas y populares versiones de la Biblia con todo lo que han quitado, añadido o tergiversado,  2 Timoteo 3:16; 2 Pedro 1:21; 3:16.

4. Como ya se ha dicho, enfatizan la “santidad física” en todos los casos, contra la Soberana Voluntad Divina y la necesaria “corrección” del Padre a Sus hijos, 2 Corintios 12:7-9; Hebreos 12:5-11; 1 Juan 2:15-17.

5.  A diferencia de algunos grupos “pentecostales”, fomentan la mundanalidad en sus palabras, manera de vestirse (ropa, cabello, culto-teatro, etc.) y emplean entretenimientos populares, propios de este actual siglo malo, Gálatas 1:4; 1 Juan 2:15-17.

6. Incitan a las mujeres a dejar el lugar que Dios les ha asignado en el hogar y en la asamblea y a ocupar el lugar del hombre.  Todo lo contrario de 1 Corintios 14:34; 1 Timoteo 2:12.

7. Imponen las manos sobre gente que “caen bajo su poder”, etc.  Nada de esto proviene del Espíritu Santo de Dios, 1 Corintios 14:33, 40; Efesios 2:2; 2 Tesalonicenses 2:2, 9.

8. Se glorían y propagan sus “milagros” aunque sus mensajes y sus prácticas sean completamente anti escriturales.  Ya lo anticipó el Señor en 2 Timoteo 3:13; Apocalipsis 13:11-18.

      Amigos, el Señor nos ha dado las Escrituras completas.  No busquemos saber más de lo que está escrito, 1 Corintios 4:6.   Él ha dado Su Espíritu Santo a los que Le obedecen, que nos guiará y guardará hasta el fin, Hechos 4:32; Efesios 4:30; 5:18; 1 Tesalonicenses 5:19; Juan 16:13; Romanos 8:11.  (Fin)

 

La Cualidad del Discípulo

LECTURA: 1 Corintios 13

INTRO: Por todas partes de la Biblia podemos encontrar cualidades del amor de Dios.  También podemos encontrar tales cosas para Sus discípulos.  En el capítulo trece de 1 Corintios vemos varias:

I. El amor es sufrido, que sufre, que recibe con resignación.  Sufrir: padecer, sentir física y corporalmente un daño, enfermedad, pena o castigo.  Versión Popular: “...el que tiene amor, tiene paciencia...”.

1. Jacob mostró tal amor en Génesis 29:20.

2. Nehemías demostró tal amor en la reconstrucción de la ciudad de Jerusalén, Nehemías 4:1-6.

3. Eliezer mostró tal amor a su amo en Génesis 24:66, 67.

4. Rispah mostró tal amor cuidando los cuerpos de sus hijos, 2 Samuel 21:10.

5. José mostró tal amor, sufriendo, esperando que la voluntad de Dios fuera hecha en su vida, Salmo 105:17-20.

6. Esteban mostró tal amor en su muerte, Los Hechos 7:59, 60.

II. El amor es benigno, afable, benévolo, piadoso, templado, suave, apacible, humano, clemente.

1.  El amor es una gracia activa.

(1) Tiene el corazón de María, la hermana de Lázaro, y las manos de Marta, Lucas 10:38-42.

(2) Como María, cuando ungió los pies del Señor, Juan 12:3.

(3) Como Jonatan, cuando mostró su amor a David, sacrificó todo, 1 Samuel 11:1-4.

(4) Como el calor del sol se mostró cuando aquella mujer lavó los pies de Jesús, Lucas 7:40-50.

(5) Como la luna que ilumina nuestra senda, Bernabé mostró su amor animando a los creyentes, Hechos 11:22-24.

(6) Como la marea que vez tras vez limpia la playa, Moisés mostró su amor a la nación de Israel, Éxodo 32:30-32.

(7) Pablo mostró tal amor cuando habló de su servicio  al Señor, 2 Corintios 5:14.

(8) Como el arroyo que refresca el cuerpo, el amor fue mostrado por el “Buen Samaritano”, en Lucas 10:33.

III. La pureza del amor, 1 Corintios 13:4 “...no es celoso...”, “...no envidioso”.

1. El amor no tiene envidia, tristeza o pesar del bien ajeno.  El amor es honesto.

2.  La envidia es siempre causa de persecución, Hechos 5:12-18; 13:42-45.

3.  La envidia es la madre de la división, 1 Corintios 2:1-4.

4. La envidia es la compañera del celo, Hechos 7:9.

5. La envidia es una señal de incredulidad, Santiago 3:13-15.

6. La envidia es una hija de Satanás, Santiago 3:12-15.

7. La envidia es obra de la maldad, Santiago 3:16.

8. La envidia es una obra de la carne, Gálatas 5:19-21.

IV.  La serenidad de amor (sosiego, tranquilidad, quietud)

1. El amor no es jactancioso, presumido, ostentoso, arrogante.  La jactancia es una alabanza propia presuntuosa, vanagloriosa, petulancia., Véase 1 Samuel 2:3; Proverbios 8:13; Isaías 13:11.

V. El amor no es publicidad, exagerado, no se envanece, ni orgulloso.  Esta era la condición de la asamblea de Corintios.

1. Algunos textos:  Salmo 10:2; 73:6; Proverbios 11:2; 16:18; 28:25; 1 Juan 2:16.

2. Orgullo: arrogancia, vanidad, exceso de estimación propia, a veces disimulable por nacer de causas nobles, véase 1 Corintios 4:6, 18, 19; 5:2; 8:1.

VI. El amor no es indecoroso, 1 Corintios 13:5ª.  ¡No es grosero ni egoísta!

1. Indecoroso: que carece de decoro o la ofende.  Indecente, vergonzoso, véase 1 Corintios  10:24; Filipenses 2:4.

VII. El amor “no busca lo suyo”, 13:5b.

1. Hay tres características del amor:

(1) No piensa en sí mismo.

(2) No se salva a sí mismo.

(3) Siempre piensa en otros, Filipenses 2:4.

VIII.  El amor no se irrita, 1 Corintios 13:5c.

1. Provocar, excitar, estimular, mover, incitar, causar indignación, véase Los Hechos 15:37-41; Hebreos 3:15, 16.

IX. El amor no guarda rencor, 1 Corintios 13:5d. “no se enoja, ni es rencoroso, no tiene egoísmo.

X. El amor “...se goza en la verdad...”, 13:6.

1. El amor no es como Balaam, 2 Pedro 2:15.

2. Ni como los seguidores del anticristo, 2 Tesalonicenses 2:12.  Véase Romanos 6:13; 2 Corintios 6:14; 1 Juan 1:9 con 1 Timoteo 2:19.  (Fin)

 

Señales y Milagros

Por BLAD, “Jezreel”, Iglesia de Jesucristo, La Línea, España,  J. Candeas, Apdo. 2, 11300

      La naturaleza humana está ávida de novedades.  No sólo los griegos en tiempos del Apóstol Pablo eran supersticiosos y buscaban siempre alguna cosa nueva, sino también los judíos “pedían señales”.  Y lo malo es que nuestro siglo terminará con este mismo mal deseo, que aumenta día a día.

      Lamentamos no creer en conversiones espectaculares, masivas, utilizando campos de fútbol y plazas de toros.  Tampoco creemos en “curaciones milagrosas”, teatrales, que hinchan y marean la cabeza de pobres mortales que honran y sirven a la criatura antes que al Creador, Romanos 1:25.  Esto no quiere decir que limitemos al Señor, que puede sanar y resucitar muertos, tanto físicos como espirituales.  Dios no ha cambiado y dichoso mil veces el que puede confiarle todo Su ser completo; espíritu alma y cuerpo.  Eso sí; no debemos ignorar que estamos al borde de la 2 Tesalonicenses 2:8-12 de lo que el Señor nos advierte solemnemente, Mateo 24:24.

      Muchos tienen la Biblia, pero la desconocen; ignoran las verdades fundamentales, por lo que se vuelven fanáticos, lo quieren saber todo en un momento y en su agresividad se insolentan, faltan al respeto...... ¡viven de instintos sectarios!  No tienen seguridad de salvación, tienen un concepto erróneo del bautismo, la Cena, la edificación y santidad del creyente y la próxima venida del Señor.  Hacen hincapié en la sanidad del cuerpo, en la imposición de manos; oran todos al mismo tiempo y aplauden, baten palmas, prorrumpen en gritos destemplados, etc.  Tras lo que es imposible conformarse con la paz y tranquilidad de una sencilla reunión, llena de Cristo y las Escrituras.

      A veces no siguen el proceso de Cristo, señalado en Lucas 5:18-24, en que el “perdón de pecados” viene antes de cualquier otro posible milagro.  Y en todo caso, cabe preguntar: ¿Son sanados todos los que lo dicen?  No hay un solo caso en las Escrituras, ni en la historia, de que Dios haya usado para fines especiales a personas cuya enseñanza y práctica hayan estado en pugna con la voluntad de Dios revelada en la Biblia.  ¡Cuidado con el uso y abuso de la sugestión y del pobre estado espiritual, muchas veces ignorante de la Biblia, de ciertos auditorios!  Pregunto: ¿Con qué poder sanan y por cuánto tiempo?  Amados;  véase a 1 Juan 4:1,2; 2 Juan 9-11; 1 Timoteo 6:3-5; Juan 9:31.

      Pablo sanó a algunos con el Poder de Dios, pero él mismo permanecía enfermo, y era la Gracia de Dios la que debía bastarle, Hechos 28:8, 9; 2 Corintios 12:7-9.  El Señor tiene un propósito definido de los Suyos, sane o no.  Exigir sanidad en todos los casos es pecaminoso, por lo que sólo cabe buscar Su Voluntad.  Acaz no quiso tentar a Dios, pidiendo señal, Isaías 7:11-14, pero profetizó de parte del Eterno.  Jonás es otro ejemplo para los “buscadores de milagros”, Mateo 12:38-40; 24:30, 31.

      Querido lector: te animamos a que vayas al Señor para ser salvo.  Solamente Él te puede salvar y nadie ni nada más.  Y te pedimos que no busques al Señor para ver la señal, o el milagro.  Busca al Señor para que Él perdone tus pecados y te conceda la salvación y la Vida Eterna.  Busca al Señor directamente, sin frenos de ninguna especie; sin mediadores, no obras de ninguna especie, ni ninguna clase de señales o milagros.  Busca al Señor directamente en Su Palabra, la Biblia y leyendo por aquí y por allá, y en cualquier pueblo de la vieja Santa Tierra, por alguna u otra callejuela, te toparás con Él.  Lo verás sanando de verdad, haciendo milagros de verdad, y sobre todo, perdonando a los pecadores y asegurándoles la salvación y Vida Eterna.  Te podemos asegurar que, sin señales ni milagros (que siempre son falsas), si Le llamas y Le pides que perdone tus pecados y que sea Él, solamente Él, tu Salvador, Él, sin duda alguna, te concederá las peticiones de tu corazón.  Y ese perdón, esa salvación y esa Vida Eterna que Él te dará (Él es el único que puede hacerlo), hará frutos en tu vida; serás feliz, tendrás paz, tendrás gozo y una vida nueva, que la vivirás para Él.  ¡Qué Él te bendiga!

 

Rodeado Por Dios

LECTURA: Salmo 125:1-5

TEXTO: Salmo 125:1, 2.

INTRO: Todos vosotros han visto las montañas, algo que no se muda porque son sólidas.  Día tras día están en el mismo lugar.  David usó la estabilidad del Monte Sion (Monte Hermón, uno de los montes sobre el que estuvo emplazada la ciudad de Jerusalén) para ilustrar domo, Dios cuida por los Suyos.  Ya que un monte no puede mudarse, es igual con la protección de Dios con Sus hijos.  Hay cuatro pasos:

I. El creyente está rodeado con las promesas de Dios, 2 Pedro 1:2-4.

1. Tiene el poder Divino, 2 Pedro 1:3 a.  Véase 1 Crónicas 29:12; 2 Crón. 25:8; Job 16:12; Salmo 62:11; 65: 6.

2. Dios nos ha dado todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad, 2 Pedro 1:3.

(1) Entendimiento, Job 32:8.

(2) Sabiduría y conocimiento y gozo, Eclesiastés 2:26ª.

(3) Habilidad de hablar palabras de consuelo, Isaías 2:26.

3. Dios, por Su Poder Divino nos ha dado muchas promesas grandes y preciosas, 2 Pedro 1:4 a.

(1) Nunca fallan, 1 Reyes 8:56.

(2) Están basadas en Cristo Jesús, 2 Corintios 1:20.

(3) Aseguran el poder Divino, Romanos 4:21.

(4) Terminan con la vida eterna, 1 Juan 2:25.

II. El creyente está rodeado por la paz de Dios, Filipenses 4:6, 7.

1. Millones están buscando paz, educación, psicología, medicina, armas y guerra pero en vez de encontrar paz, tales cosas producen decepción y confusión.

2. ¡No hay paz sin Jesucristo!  Cuando un creyente encuentra problemas, pruebas y dificultades, él ya tiene la paz de Dios y aquella paz le guarda durante la tempestad, Juan 14:17.

3. La paz es prometida a cada creyente:

(1) Es un don, regalo, Salmo 29:11.

(2) Es abundante, Salmo 119:165.

(3) Es perfecto, Isaías 26:3.

(4) Es como un río, Isaías 48:18.

III. El creyente está rodeado por la protección de Dios, Salmo 91:9-11.

1. Este mundo, ambiente, es un lugar peligroso para vivir.  Algunas personas aún han cambiado su domicilio esperando encontrar seguridad de la violencia producida por los impíos o por la naturaleza.

2. Pero si tú estás en la voluntad de Dios, tú estás en las Manos de Dios, muy seguro, no importa donde tú vives porque Dios rodea a Sus hijos con Su protectivo cuidado mientras ellos hacen Su obra que Él les ha dado.

(1) Él es el Compañero del peregrino, Génesis 28:10-15.

(2) Él es el Vigilante sin dormir, Salmo 121:1-8.

(3) Él es el Padre Protector, Juan 17:11.

(4) Él es el Guardián Todopoderoso, 2 Timoteo 1:12.

IV. El creyente está rodeado por el poder de Dios, 1 Pedro 1:3-5.  Aquel poder puede:

1. Salvar tu alma del infierno, Isaías 63:1.

2. Perdonar todos tus pecados, Mateo 9:6.

3. Da vida, Juan 17; 1, 2.

4. Cambiar la naturaleza, Lucas 8:22-25.

5. Hacer maravillas, Los Hechos 10:28.

6. Aquel poder se demostró en Su resurrección, Romanos 1:4.  (Fin)

 

Palabras del Editor:

Mi muy amados hermanos en la fe:

      Hace 37 años, cuando Dios puso en mi corazón comenzar esta publicación, no tenía ninguna idea de que después de tantos años todavía yo viviría y podría continuar esta obra.

      Muchos de vosotros me habéis escrito diciendo que los contenidos han sido una ayuda en su ministerio.  Especialmente los artículos revelando las falsedades de las denominaciones.

      Yo veo que estamos viviendo en los últimos días de esta edad, es decir que yo creo que el Señor Jesús pudiera venir en cualquier momento, en el aire, a resucitar los cuerpos de los redimidos y a cambiar los cuerpos de los creyentes que viven.  ¡Estoy listo! ¡Estoy preparado!  Con 83 años de vida estoy listo a ir a la presencia de mi Salvador.

      ¡Qué día será aquel día para el siervo fiel que enseñó la verdad de la Palabra!  Pero....día de tristeza para el pastor que siguió las falsas enseñanzas de su denominación en vez de enseñar lo que dicen las Escrituras.  ¿Salvación? ¡Oh sí!  ¿Pérdida de recompensas eternas?  ¿Oh sí!    Tengo temor que algunos de vosotros tenéis más respeto para tu denominación y los líderes que las Escrituras.

      Dejar la falsedad y comenzar con la verdad no es fácil, pero necesario si uno quiere las bendiciones eternas de Dios.  Hermano, tú tienes que examinar lo que estáis enseñando.  Si no es del Libro, ¡déjalo!

      Recuerden que vosotros podéis encontrar en el Internet a:  www.hojasdeoro.com  las ediciones anteriores entre otras cosas de interés.

      Janet Eva y yo estamos muy agradecidos con sus muchas cartas y oraciones.  No recibimos ningún centavo para hacer esta obra.  ¡Y no nos falta nada!  Dios ha levantado creyentes que pagan los gastos para el Correo Postal, el papel y la imprenta. El Hermano Enrique Frías Ramos sigue con su obra como el corrector de pruebas. Es nuestra oración que esta edición será una ayuda en tu predicación.   J. Alvino Nelson

 

                        Hojas de Oro

          Beverly, Kansas 67423 EE. UU.