Hojas De Oro

Una Llamada A Regresar A Las Enseñanzas Bíblicas

"...que contendáis por la fe..."

Años XXXIII, Núm. 6                   JUNIO                                               2003

 

Índice:

-La Razón Por la que Soy Bautista No Conformista, Pág. 1

-Justificación, Pág. 1

-Distintivos Bautistas, IX, Pág. 2

-La Primera Asamblea, Pág. 4

-Disciplina en la Asamblea, Pág. 4

-Textos sobre las Drogas y Embriaguez, Pág. 7

-La Seguridad del Discípulo, Pág. 7

-La Autoridad del Discípulo, Pág. 9

-El Poder del Discípulo, Pág. 10

-La Provisión del Discípulo, Pág. 11

-Posición y Estado, Pág. 12

-Provisión Divina, Pág. 13

-No Hay Bendición Sin Preparación, Pág. 14

-Inconsistencia En La Vida Religiosa, Pág. 14

-Sumisión A La Voluntad Divina, Pág. 14

-Cosas que Vale La  Pena Tener, Pág. 14

 

La Razón de Porqué Soy Un Bautista No Conformista

Por el editor, James Alvino Nelson

      Hace años tuve que explicar mi posición a algunos  hermanos en la República de México.  Janet Eva y yo pasamos catorce años allá en la obra de evangelismo personal y levantando asambleas con los conversos que Dios nos dio.  Después de nuestra salida algunos hermanos comenzaron a seguir las malas prácticas de las denominaciones.  Por eso yo les escribí:

      "Por sus cartas veo que ustedes no tienen ningún convencimiento de continuar en la senda que les enseñé para ser "Bautista No Conformista" siendo que ustedes están siguiendo las prácticas de los de la convención, de las denominaciones.  Tales prácticas se llaman "sectarismo" y no está permitido en las Escrituras.

      "Desde el principio de la obra que Dios me dio en México les enseñé que una asamblea de Jesucristo no es una organización, pero muy pronto, después de mi salida ustedes empezaron a cambiar el nombre de las asambleas y han adoptado nombres hechos por los hombres, usando la palabra "iglesia" palabra inventada por los Romanistas y adoptada por sus hijos los "protestantes" y hasta hoy usado por las hijas de los protestantes, los "evangélicos".  Les enseñé que nosotros no somos católicos, protestantes ni evangélicos sino creyentes en Cristo Jesús, que somos "asambleas", no "iglesias".

      "La EKKLESÍA que Jesucristo comenzó durante Su ministerio terrenal (no tuvo su principio en aquel día festivo) estaba en existencia varios siglos antes de que comenzara la "iglesia católica (universal) de Roma" (que fue desarrollada durante varios cientos de años). La asamblea de Jesucristo no llevaba ningún nombre y no hay una referencia en las Escrituras que hable de poner "nombres" en la EKKLESÍA de Jesucristo.

      "Por siglos los no conformistas han sido identificados como "bautistas" (mejor "sumergistas"), nombre dado por los enemigos de las Escrituras porque insistieron en dar inmersión a los que salieron de los "romanistas" y vinieron confesando públicamente a Jesucristo como su Salvador.

      Sí, de veras,  Pablo escribió a "...las asambleas de Cristo..." en Romanos 16:16, y hay la mención de la "...asamblea de Dios...", pero lástima estos dos nombres han sido adoptados por maestros falsos que no enseñan la verdad de las Escrituras.

      En México hay una organización hecha por hombres que es titulada "Las Iglesias Bautistas Independientes de México" con su jefatura en los EE.UU. con presidentes, secretarias, reglas, programas, credos, artículos de fe, etc.  Ningunas de tales "iglesias" son "no conformistas".  Al contrario son conocidos como "protestantes" o "evangélicos" y los pastores usan títulos como "reverendo" o "doctor".  Todos los de aquellas "iglesias" salieron de los EE. UU. De las denominaciones de allá, todas hechas por los hombres.

      Yo, conociendo las Escrituras, no puedo tener compañerismo con tales "iglesias" ni sus pastores porque:

1. Sumergen niños (no bebés) pequeños que no tienen edad para arrepentirse de sus pecados.

2. Enseñan una "creencia fácil", es decir, para ser salvo uno solamente tiene que "creer".  No enseñan la necesidad de arrepentirse, ni de mostrar una vida cambiada.  Permitan a tales personas a "unirse" con la asamblea, les dan posiciones como maestros, etc. Aquellos "convertidos" siguen viviendo una vida mundana, sin ningún cambio de estilo de vida.

3. Enseñan que los miembros tienen que dar el "diezmo", es un asunto dado a los judíos y no a los creyentes.  No hay enseñanza en el N.T. que diga que el creyente tiene que diezmar.  El creyente debe todas sus posesiones al Señor, no una décima parte.  La razón por la que el predicador demanda el "diezmo" es porque él ha rechazado  vivir por fe y pone una obligación sobre los miembros para darle a él un sostén.  Sí, el siervo de Dios merece un sostén, 1 Corintios 9:14, pero debe ser en el mismo nivel de los congregantes. Algunas "iglesias" usan "sobres" para meter la ofrenda para que el pastor sepa la cantidad dada.

4. Esas "iglesias" tienen organizaciones entre sí y eligen "jefes", "presidentes", algo que no es conocido en las Escrituras siendo que cada asamblea es a ser autónoma. 

5. Sus pastores son orgullosos y hacen alarde de la cantidad que asiste en la asamblea.  ¿Dónde dice que necesitamos contar a los que asisten? 

6. Practican concursos entre las asambleas para ver quien puede tener más en los cultos, quien tiene más "bautismos", más "profesiones de fe".  Nada de esto viene de las Escrituras.

7. Usan títeres, muñecas y otras cosas (forma de idolatría) para atraer los niños para obtener una "profesión de fe".

8. Sirven la Cena en forma abierta, invitando a todos los desobedientes (no son miembros, ni han sido sumergidos, ni son fieles en su asistencia) a participar.  No quieren "ofender" a los incrédulos ni a los desobedientes.

9. Usan pinturas de "Cristo" en sus templos, lo que es pura idolatría, véase Juan 4:24.

10. Dicen que la EKKLESÍA fue formada el día de Pentecostés y que es algo "universal", "invisible".

11. Son "arminianos" en sus enseñanzas creyendo que Dios no es soberano, que el hombre puede escoger el día para ser salvo, o para no ser salvo.

12. Toman las "ofrendas" como en la "iglesia católica" poniendo una canasta en la cara de las personas como si fuera una obligación.  Si el pastor instruye correctamente los convertidos ellos pondrán sus ofrendas en cajas dispuestas en la entrada, una para los gastos locales y la otra para cumplir con la Gran Comisión.

13. Entre las "Iglesias Bautistas Independientes" hay puesto un gran énfasis en "ganar almas", una enseñanza que no tiene base en las Escrituras.  Nadie puede "ganar" a un perdido para Jesucristo.  La obra de regeneración es del Espíritu Santo.  Nosotros somos mandados a sembrar la semilla, a testificar a todo el mundo sin excepción. Muchos de los "ganados" son sumergidos, se les da un puesto en la asamblea, dan sus "diezmos" y después de unos años aquella asamblea se llena de incrédulos.  ¡Con razón no hay vida espiritual en las asambleas!

14. Esas "iglesias" dan "invitaciones" (llamados) largas rogando a los pecadores a venir a Cristo, a veces extendiéndolos por 20, 30 minutos. Y cuando uno "viene" no es instruido en la necesidad de arrepentirse de sus pecados, o de saber cual fue la obra de Jesucristo.  Son mandados a repetir una "oración" y con esto ¡son salvos!  Se juntan con la asamblea por inmersión sin un cambio de vida y el predicador no les expone sus pecados por temor a ofenderlos.

15. Celebran la fiesta pagana de la "navidad" como los romanistas, los protestantes y los evangélicos, enseñando que el día del nacimiento de Jesús fue el 25 de diciembre.  ¡Qué barbaridad! 

16. Dicen que una asamblea nueva es una "misión".  ¿De dónde vino esto?  No de la Biblia.  Vino de las "iglesias" mayores porque ellas pueden mandar y controlar aquellas "misiones".

      No es fácil ser un "no-conformista"  pero, lectores de esta revista, Hojas de Oro, un día usted y yo tenemos que estar de pie ante el Señor Jesucristo y dar cuenta de lo que hemos enseñado al pueblo de Dios  ¡Ten cuidado!

 

La Doctrina de la Justificación

Intro: Cuando Job propuso la pregunta: "¿Y cómo se justificará el hombre con Dios?", (Job 9:2), presentó el problema de los siglos, el problema que ha puesto perpleja la mente del hombre desde el mismo momento en que se convirtió en pecador.

      El sentido del pecado y el sentido de Dios son universalmente innatos (con natural y como nacido con el mismo sujeto) en la naturaleza del hombre; ellos afloran en las corrientes de su conciencia a través de la experiencia, esto es, por medio de la observación y la reflexión.  Como resultado, el hombre obtiene un sentido de necesidad.

      El hombre, por naturaleza, posee el sentido abstracto (no concreto) de lo recto y lo incorrecto que llamamos conciencia.  Él también se descubre a sí mismo alineado con lo incorrecto y en contra de los correcto, lo cual tiene un sentido asociado de auto condenación y de culpa en relación con Dios.  Es a partir de esta experiencia, que surge esta necesidad de ser presentado en términos justos y rectos ante Dios.

      "Justificación por fe" es una frase de importancia tanto en las Escrituras como en la historia.  En el N.T. es el tema principal de Romanos y Gálatas.  Fue el grito de guerra de los Reformadores en el gran cataclismo espiritual del siglo XVI.

I. El significado de justificación.

1. Aspectos negativos:

(1) No es hacer lo recto ni es impartir rectitud a sus receptores.  Esto No es la regeneración.

(2) No es un cambio en el carácter o estado moral de sus sujetos.  Tiene que ver con nuestra posición judicial delante de Dios.

2. Sus aspectos positivos:

(1) Definición teórica (versado en el conocimiento de algo).  Por justificación queremos decir ese acto de Dios mediante el cual, por causa de Jesucristo, a quien el pecador está unido por la fe, se declara que el pecador ya no está más bajo condenación, sino que tiene una posición de rectitud delante de Dios.  La palabra justificación significa: hacer justo, hacer conforme a un patrón verdadero.

(2) Definición escritural.  Las palabras traducidas como "justificar" y "justificación", no significan "hacer recto" sino "declarar recto", "justo", o "libre de culpa", véase Éxodo 23:7.  cp. Deuteronomio 25:1; Job 27:5; Salmo 143:2; Proverbios 17:15; Isaías 5:23; 50:8; 53:11.

  A. La palabra se utiliza en el sentido ordinario en Deut. 25:1, pero la aplicación del término cambió en cuanto estuvo en cuestión de la salvación.  Tiene que ver con la absolución, vindicación, y aceptación delante de un tribunal de justicia.

  B. Justificación es el acto judicial de Dios mediante el cual, aquellos que ponen la fe en Jesucristo son declarados rectos antes Sus ojos y están libres de culpa y castigo.

II. El alcance de la justificación.  Comienza con el presente y se extiende al pasado y el futuro.

1. Tocante a la remisión de los pecados, incluyendo su culpa y castigo, Hechos 13:38, 39; cp. Romanos 8:1, 33, 34; Números 23:21; Miqueas 7:18, 19.  En la justificación hay una completa vindicación del creyente de toda disconformidad y trasgresión de la ley de Dios.

2. Tocante al cómputo de la justicia de Jesucristo y la restauración del favor de Dios, 2 Corintios 5:21; cp. 2 Crónicas 20:7; Romanos 3:21, 22; Filipenses 3:9; Santiago 2:23.

3. La justificación cubre el pasado, el presente y el futuro.  La cuestión del pecado entre el alma y Dios está arreglada para siempre.

III. El método de la justificación.  Es divino, no humano.  El hombre solamente justifica al inocente; Dios justifica al culpable.  El hombre justifica sobre la base del mérito, Dios sobre la base de la misericordia.

1. Aspectos negativos:

(1) No por el carácter moral, 1 Cor. 4:4; cp, Lucas 16:15.

(2) No por las obras de la ley, Romanos 3:20; cp. Romanos 4:2-7; Gálatas 2:16; 5:3; Tito 3:5. 

  A. La ley no fue dada para salvar o justificar a nadie, sino pare detener los argumentos y mostrar que todos somos culpables, Romanos 3:19.

  B. Para dar conocimiento del pecado, Rom. 3:20; 7:7.

  C. Para mostrar la excesiva pecaminosidad del pecado, Romanos 7:13.

  D. Para guiar al pecador hacia Jesucristo, Gálatas 3:24.

2. Sus aspectos positivos:

  (1) Judicialmente por parte de Dios, Romanos 8:23.  La justificación es la acción judicial de Dios que está en armonía con Su propia ley, y basada en la obra consumada de Jesucristo en la cruz.

  (2) Causada por la gracia, Romanos 3:24.  Los hombres son justificados por Dios como un acto judicial  y aún así como un acto de gracia gratuito a través de la redención que es en Cristo Jesús.

  (3) De manera meritoria y manifiesta por medio de Jesucristo:

  A. Por Su muerte, Romanos 5:9.

  B. Por Su resurrección, Romanos 4:25.

  (4) De manera mediadora por la fe, Romanos 5:1; cp. Hechos 13:39; Romanos 3:23, 26; 4:5.  La "fe" acepta lo que la gracia provee.

  (5) De manera evidente por medio de las obras, Santiago 2:14, 24.  La fe que justifica es una fe real que conduce a la acción que está en armonía con la verdad creída.  Somos justificados por la fe sin obras.

  A. No hay contradicción entre Pablo y Santiago en lo tocante al asunto de la fe y las obras, Santiago 2:14-26; Romanos 4:1-12.  Pablo está mirando la cuestión desde el lado divino, y afirma que somos justificados, a los ojos de Dios, de manera meritoria, sin ningún tipo de obras de nuestra parte.  Santiago considera el asunto desde el lado humano, y afirma que somos justificados, a los ojos del hombre, de manera evidente, por las obras, y no por la fe sola, Santiago 2:24.  Santiago habla de una demostración de fe.

IV. Los resultados de la justificación.

1. Libertad de la acusación, Romanos 8:1, 33, 34.

2. Paz con Dios, Romanos 5:1, cp. Efesios 2:14-17.  Esta paz es legal o judicial y contrasta con la "paz de Dios", la cual es experimental, Filipenses 4:6, 7.

3. Seguridad y comprensión de la futura glorificación, Tito 3:7; cp. Romanos 8:30.  (Estas lecciones continuarán)

 

Distintivos Bautistas, IX

TEMA: La Ekklesía Como El Cuerpo De Cristo

(L. M. Branch, Bogard Press)

INTRO: Uno puede estudiar el "cuerpo de la asamblea" usando lo que sabemos del cuerpo humano.

I. Un cuerpo no puede existir sin la cabeza.

1. Jesucristo es la Cabeza de Su EKKLESÍA, Colosenses 1:18; Efesios 1:22, 23. No Martín Lúteo, ni Charles Wesley, ni Juan Calvino, etc.

2. La "cabeza" quiere decir la persona en autoridad.  Como el cuerpo del ser humano obedece a la "cabeza", así una asamblea debe obedecer lo que dice su Cabeza, Jesucristo, Mateo 28:18; Efesios 5:23, 25.

3. Como el cuerpo humano es controlado por su cabeza, una asamblea debe ser controlada por Jesucristo:

(1) Él, como Cabeza del cuerpo, guía por Su Espíritu Santo, Romanos 8:14.

(2) Él, como Cabeza, guía a Sus asambleas por instrucciones dadas en las Escrituras, 2 Timoteo 3:16, 17.

(3) Su voluntad, Sus instrucciones, Sus pensamientos son revelados en las Escrituras, 1 Juan 4:6.

II. Un cuerpo no puede existir sin sangre, Levítico 17:11.

1. La sangre de Jesucristo es la "vida" de la asamblea, Los Hechos 20:28. 

(1) Los miembros (los regenerados) han sido limpiados por la sangre.  Por eso, la asamblea ha sido "comprada" por Su sangre.

2. La sangre de Jesucristo es el elemento limpiador que quita pecado, Colosenses 1:20; Apo. 1:5. Este debe ser el mensaje del "cuerpo", la asamblea a todo el mundo.  Si los miembros no han sido limpiados por la sangre, están "muertos" en pecado.

3. Por el poder limpiador de Su sangre, el creyente ha sido hecho seguro en su salvación, perdonado una vez para siempre, y debe ser activo en el servicio, 1 Juan 1:7; Hebreos 9:19-26; Apocalipsis 12:11.

III. Un cuerpo tiene que tener un "Espíritu" si ha de vivir y obrar,  Santiago 2:26.

1. El Espíritu Santo de Jesucristo tiene que ser el poder que motiva al creyente y a la asamblea, Romanos 8:9.

2. Su Espíritu está en unidad completa, Efesios 4:3-7.  Por eso el "cuerpo", la asamblea, tiene el Espíritu Santo.

3. Su Espíritu Santo da energía a la Palabra, Juan 6:63. Es necesario oír el mensaje y el Espíritu Santo usa las Palabras para convencer de pecado, Juan 16:7-14.

4. El Espíritu Santo solo puede dar libertad y paz, 2 Corintios 3:17; Juan 8:32.

5. Los "frutos" del Espíritu Santo son nombrados en Gálatas 5:22, 23 y hay una comparación con las obras de la carne.

6. El "cuerpo", la asamblea que tiene los pensamientos de Jesucristo, que obedece Sus mandamientos, que sigue al

Espíritu Santo es:

(1) Una asamblea misionera, Mateo 28:19.

(2) Una asamblea testificando y predicando, Lu.24:45-48.

(3) Una asamblea trabajando, Efesios 2:10.

(4) Una asamblea practicando inmersión, Hechos 2:41, 42.

(5) Una asamblea limpia en doctrina y en lo moral, Juan 15:3.

(6) Una asamblea anticipando el regreso del Señor, Tito 2:13.

IV. Un "cuerpo" tiene que tener "miembros", 1 Corintios 12:14, 20, 27.

1. Aunque un cuerpo puede existir sin algunos de sus miembros, hay algunos miembros que el cuerpo tiene que tener para existir.  El cuerpo de Jesucristo está hecho de "miembros", véase Romanos 12:5; 1 Corintios 12:12-27.

2. Hay una unión entre Jesucristo y Su EKKLESÍA, la cual es un "misterio" a los que no entienden las Escrituras.  En Efesios 5:21-33 Pablo ilustra esto.

3. Como Dios el Padre estaba en el cuerpo humano de Jesucristo, revelándose al mundo, aun Jesucristo está en Su cuerpo (la asamblea) y por la asamblea es revelado al mundo perdido.  Los atributos de Dios se veían en la Persona de Jesucristo, 2 Corintios 5:18; Colosenses 2:9.

(1) Por eso, Dios fue revelado al hombre en la Persona de Jesucristo, Juan 14:5-10.

(2) Su cuerpo, la asamblea, tiene la responsabilidad de revelar a Jesucristo al mundo, Romanos 1:16, 17, Mateo 5:14-16. (Continuará)

 

La Primera Asamblea, X

TEMA: La Primera Asamblea Tuvo Gozo

TEXTO: Juan 15:11

INTRO: La primera asamblea fue gozosa por varias razones:

1. Tuvo a Jesucristo como su Maestro.  Se le llama "Maestro" 47 veces.

2. Tuvo un entendimiento no usual, Mateo 13:16, 17; Lucas 10:23, 24.

3. Tuvo gozo porque era obediente a Jesucristo, Mateo 12:50; Juan 14:15.

4. Tuvo gozo por su éxito en el evangelismo, Lucas 15:7.

5. Tuvo gozo por el compañerismo con Jesucristo

Lucas 22:28-30.

6. Tuvo gozo por la tribulación que vino sobre ella, Juan 16:20.

7. Tuvo gozo al ver la entrada triunfante del Señor, Lucas 19:37.

8. Tuvo gozo por la Resurrección de Jesucristo, Juan 20:20.

9. Tuvo gozo cuando el Señor ascendió al Tercer Cielo, Lucas 24:51-53. (Continuará)

 

CLASES DE DISCIPLINA EN LA ASAMBLEA, parte final

Hay tres clases de disciplina en la asamblea mencionada en las Escrituras: (1) Casos que tratan de ofensas personales.  (2) Casos que tratan de ofensas públicas.  (3) Casos que tratan de ofensas doctrinales.  Cada clase debe ser tratada de manera diferente.  Dios nos da un plan, en Su Palabra, para cada clase por separado.  Considerémoslas en el orden dado.

1. Diferencias personales, Mateo 18: 15-17.  Detalles de tales ofensas son dados muy claramente por el Señor mismo. 

    Observe que aquí no se hace mención de un comité enviado por la asamblea.  No hay ni precepto ni ejemplo para la designación de un comité por parte de la asamblea para solucionar las cosas.  La Escritura arriba mencionada, palabra de Dios mismo, establece sencillamente la manera en la que debemos de tratar con las ofensas personales.  Cuando se sigue este plan en espíritu y en práctica, el Señor lo reconocerá en el cielo, Mateo 18:18.  El cielo es la sede para todas las asambleas del Señor, y todas las cosas que se hacen de acuerdo a Su plan divino son reconocidas y ratificadas en el cielo.  Jesús es la Cabeza sobre todas las cosas de Sus asambleas, y Él está en el cielo a la derecha del Padre.

    Esto es, de hecho,  un asunto serio y debe ser tratado como tal. Véase Mateo 18:18.  Estas son las mismas palabras que usó Jesús cuando instituyó su Asamblea, Mateo 16: 13-19.  Cuando Cristo instituyó Su asamblea Él le dio autoridad para disciplinar a sus miembros y prometió reconocer en el cielo lo que la asamblea hiciera en la tierra, tomando en cuenta, por supuesto, que fuera hecho de acuerdo a Sus instrucciones.

    La verdadera asamblea de Cristo es Su cuerpo, así como su esposa.  De la misma manera que alguien se aleja de la compañía de una de las verdaderas asambleas de Cristo, él se aleja de la compañía de Cristo.   Él no se aleja de su salvación, pero sí de su compañía.  Uno que está fuera de la compañía de la Esposa también está fuera de la compañía del Esposo, Jesucristo.

    En el caso de las ofensas personales, siempre es mejor para el individuo, siempre que sea posible, reconciliarse con su hermano sin ninguna acción de por medio de la asamblea.  Eso es de acuerdo al primer paso en el plan del Señor.  Cada hijo de Dios debe estar siempre listo a reconciliarse con un hermano ofensor, no importa que tan seguido le ofenda. Véase Lucas 17:4.

2. Ofensas Públicas, I Corintios 5:1-13. En este pasaje tenemos un ejemplo de cómo se debe tratar con alguien que ha cometido una ofensa pública contra la asamblea, la casa de Dios.  La base requerida para tratar con estos ofensores es sobre la base de un informe común sustentado por hechos, de acuerdo a las instrucciones de Pablo a la asamblea de Corinto, una congregación local.

(1) Primero, antes de que una asamblea actúe en cualquier caso, sus miembros deben reunirse. I Cor. 5:4.  Esto no debe hacerse pasando una petición entre los miembros.  Tenga en mente que la Escritura dice: “Pero hágase todo decentemente y con orden.” I Cor. 14:40.  Pablo advierte del peligro de permitir que tales asuntos sigan sin control y desapercibidos mucho tiempo.  Observe I Cor. 5:6, 7.  Un poco de pecado y un poco de mundanalidad en las vidas de unos cuantos de los miembros, si no es removido, pronto corromperá a la congregación entera.  El remedio se encuentra en el versículo 7: “Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa.”  En los versículos 4 y 5 de este capítulo a los Corintios se nos dice qué hacer con el ofensor, “el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús” De esto entendemos que es una injusticia para el ofensor permitirse seguir indisciplinado.  Hacer esto le causará perder el respeto por la casa de Dios.

    En este pasaje se nos instruye que no podemos, como asamblea, molestar a esas personas desviadas que no se encuentran en nuestra congregación, ya que Dios tratará con ellos.  En cuanto a los miembros de la asamblea, ésta tiene un derecho dado por las Escrituras así como una responsabilidad para lidiar con ellos.  Leamos I Cor. 5:12, 13.  Esto debe hacerse sobre la base de un informe común.  Ningún comité de la asamblea se menciona.  Antes de dejar este tema echemos un vistazo a I Corintios 5:9-11. 

    No sólo hay asambleas que no los tienen en la congregación, mas ellas no se encontrarán en la mesa del Señor con dicha compañía, conscientemente.  De hecho, Pablo prohibió a la asamblea de Corinto participar de la Cena del Señor cuando hubiera divisiones, peleas, herejía y tales cosas entre ellos.  Evidentemente, el pecado y la carnalidad impiden a las asambleas el ejercer la disciplina entre sus miembros, I Cor. 11:16-20.

    Otro ejemplo de ofensa pública se encuentra en II Tes. 3:6: Esta es una orden directa a la asamblea de Tesalónica.  Como en el caso de la asamblea de Corinto, no se menciona un comité de la asamblea. Simplemente un informe común basado en hechos que satisfaga a la asamblea es todo lo que se necesita.

    El Señor no dejó a Sus asambleas impotentes en el manejo de los miembros desobedientes y desordenados.  Él sabía que habría miembros en todas las asambleas que pensarían mundanamente y estarían alejados de Dios.  Él sabía, también, que existirían aquellos cuyas acciones traerían pesares y reproches sobre las asambleas, provocando que el mundo no tuviera respeto por la asamblea de Dios.  Él sabía, también, que la evidencia directa de las ofensas se escondería de las asambleas siempre que fuera posible, por lo tanto, Él le dio a Sus asambleas, a través del Apóstol Pablo y otros, instrucciones por las cuales ellos podrían disciplinar a sus miembros contra las ofensas públicas en base del informe común.

    Ayudaría a todos los miembros desobedientes e impulsivos a leer Hechos 5:1-11.

3. Herejías.  En Tito 3:10, Pablo da instrucciones de medidas disciplinarias y su aplicación a los ofensores doctrinales.  Leemos: “Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo.”  ¿Es esto difícil de entender? A este tipo de ofensor se le amonestará dos veces; después de eso si él no esta en armonía con la doctrina sólida, se le debe rechazar.  Como en otros casos, no encontramos aquí un comité designado por la asamblea autorizado para lidiar con el ofensor.  La práctica de que las asambleas nombren comités para efectuar la disciplina está completamente fuera de la autorización de las Escrituras.  Consecuentemente, como tal práctica es una invención humana, la cual, en lugar de ayudar a salir de problemas a una asamblea, les traiciona y las hunde en mayores problemas.

    Alguien puede preguntar, “¿Acaso la asamblea no tiene autoridad para nombrar un comité para servirla de acuerdo a su propia voluntad y placer?” Sí, para estar seguros, esta autoridad es inherente a las “llaves” divinas, las cuales el Maestro entregó a Su asamblea por las cuales “ata” y “desata,” Mateo 16:19; 18:18.  Nada aquí intenta disminuir la autoridad divina dada a la asamblea local por nuestro Señor.  Insistimos, sin embargo, que las Escrituras en ningún lugar sugieren ni prevén la existencia de un comité que ejerza la disciplina en la asamblea.  De hecho, la practica de nombrar comités para destruir rumores contra los miembros, o para aprobar a los miembros, es tomada de algunas llamadas “asambleas”,  en vez de encontrarse en la Palabra de Dios.  Dios no nos ha dado tal ejemplo.  Por informe común, como se ha referido anteriormente, queremos decir un informe sobre el cual la asamblea pueda basarse como evidencia, con la cual se pueda lidiar con un miembro desordenado de cualquiera de las ofensas antes nombradas.

RESTAURANDO MIEMBROS DISCIPLINADOS

En Gal. 6:1, leemos: “Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.”  Una asamblea que no está en condición de perdonar a un hermano ofensor, no está en condición de disciplinarlo.  Los miembros espiritualmente fuertes de la asamblea deben esforzarse con todo el sufrimiento y amabilidad para reconciliar al ofensor y traerlo de vuelta a la congregación, si él lo permitiese.

En la segunda carta de Pablo a los Corintios, él les suplicó que perdonaran a tal tipo de hombre.  Él dijo, “Le basta a tal persona esta reprensión hecha por muchos; así que, al contrario, vosotros más bien debéis perdonarle y consolarle, para que no sea consumido de demasiada tristeza.  Por lo cual os ruego que confirméis el amor para con él.” II Cor, 2:6-8.

RESULTADOS DE LA DISCIPLINA DE LA ASAMBLEA

      Hay muchos resultados notables de asambleas que ejercen la disciplina.     

1. Ellas son, como regla, guiadas por el Espíritu, consagradas y devotas hacia el Señor y Su Palabra.

2. Ellas llevan vidas moralmente limpias y se mantienen unidas en el amor de hermanos y de la congregación.

3. Tienen la confianza del mundo.  El extraño que las observa pronto decide que en tales asambleas no es lugar propicio para criminales y maleantes.

4. Tienen las bendiciones, sonrisas y aprobación del cielo sobre ellas.  Llevar una vida separada es doctrina enseñada de un lado a otro de la Biblia.  Dios siempre le ha enseñado a Su gente a vivir separada y aparte del mundo.

5. Asambleas que practican la disciplina encontrarán que sus miembros carnalmente orientados e hipócritas y ciertas clases de personas en el mundo las desaprobarán.  También encontrarán la aprobación del Señor y de Sus santos consagrados.

6. Asambleas que practican la disciplina estricta son, como regla, humildes, bíblicas, espirituales, dedicadas, inamovibles, y siempre abundantes en el trabajo del Señor, I Cor. 15:58.

7. Asambleas que practican la disciplina estricta son, usualmente, ganadoras de almas y no simples lugares de reunión para miembros.  Ellas creen en la regeneración antes que en la membresía de la asamblea.

Que Dios ayude a todas Sus asambleas a ver y reconocer el valor de la doctrina preciosa de la estricta disciplina en la asamblea.  Se nos ha enseñado en la Palabra a adornar las doctrinas de nuestro Salvador en todas las cosas, Tito 2:10.  La doctrina de la disciplina en la asamblea debe ser honrada, enseñada y obedecida junto con todas las otras doctrinas fundamentales del Nuevo Testamento.

8. El castigo para una ofensa, como regla, significa una exclusión de la asamblea, sin embargo, la congregación, la asamblea, en casos menores, puede infligir tales castigos como solicitar una disculpa, o una expresión pública de culpa, arrepentimiento y un deseo de pedir perdón.

A un miembro separado no debe de permitírsele entrar a ninguna otra asamblea Bautista (no hay otro tipo de verdaderas asambleas) hasta que él haya arreglado el problema con la asamblea que lo expulsó.  Ninguna otra asamblea debe recibir a un miembro separado, porque hacerlo es tratar a la asamblea hermana con desdén y esto se vuelve la base de romper la armonía entre las dos asambleas hermanas.  La asamblea que excluyó al miembro no le dará una carta de separación hasta que no haya arreglado sus problemas con ella.  Por lo tanto, cuando el miembro separado se arrepienta debe enseguida arreglarse con la asamblea que lo excluyó, solicitarles restauración, y entonces, si él desea unirse a otra asamblea Bautista, él puede solicitar una carta de separación.

FORMAS DE DISCIPLINA

El método y forma de disciplina en las asambleas Bautistas son democráticas y deben ser rígidamente ejercidas.  La Biblia es la única fe y código de leyes, y las asambleas Bautistas sus únicos exponentes.  Una asamblea Bautista tiene poder absoluto dentro de ella para disciplinar a sus miembros, castigar la herejía, el mal-vivir y el mal-hacer.  De la asamblea local Bautista (no hay de otro tipo) no hay apelación a una corte asambleísta mayor o tribunal, por la muy buena razón de que dichas cortes no existen.  No hay asociaciones, convenciones, consejo de ancianos dirigentes, ni escuela de obispos que tengan el poder de poner a un lado o revertir la decisión de una asamblea Bautista.  De esta manera, los Bautistas declaran, que el problema en una asamblea o con un miembro, o con un pastor, no puede dañar a la denominación como un todo, ni traer conflicto dentro de los concilios de la fe.

El disciplinar a un miembro es tarea de la asamblea y toma lugar dentro y por parte de la asamblea local misma.  Cualquier miembro de una congregación tiene el derecho, si tiene conocimiento de su culpa, de presentar cargos contra cualquier otro miembro.  Por supuesto, tales cargos deben estar basados sobre alguna violación de la ley de las Escrituras, o doctrina denominativa basada sobre un “Entonces dijo el Señor” en Su Palabra. (Fin) (Traducida por la hermana Dione Rivera Solís, Monterrey)

 

Textos Sobre Drogas y Embriaguez

I. Drogas: Las Escrituras hablan de la hechicería, brujería, magia, y la nigromancia.    La persona que dijo que tuvo "poderes sobrenaturales" usó pociones, dosis de drogas. En Éxodo 7:11 fue una práctica mala para la nación de Israel, Isaías 47:9; Malaquías 3:5.  Véase en el N.T. Hechos 8:9-13; 13:8-11.

      En Gálatas 5:20 "hechicerías" provienen del griego FARMAKÉIA (farmacia) o drogas. Véase Apocalipsis 9:21 y 18:23.  También Apo. 21:8; 22:15.

II. Embriaguez:

1. Prohibida, Efesios 5:18.

2. Aviso contra, Lucas 21:34.

3. Es una obra carnal, Gálatas 5:21.

4. Es degradación, Isaías 28:8.

5. Encenderse, Isaías 5:11.

6. Sobrecarga el corazón, Lucas 21:34.

7. Quita el corazón, Oseas 4:11.

8. La embriaguez guía:

(1) Pobreza, Proverbios 21:17; 23:21.

(2) Conflictos, Proverbios 23:29, 30.

(3) Dolor, Proverbios 23:29, 30.

(4) Error, Isaías 28:7.

(5) Burla de las obras de Dios, Isaías 5:12.

(6) Disturbios, Romanos 13:13.

9. Los malos son entregados a, Daniel 5:1-4.

10. Maestros falsos, Isaías 56:12.

11. La tontería de, Proverbios 20:1.

12. Hay que evitarlo, Proverbios 23:20; 1 Corintios 5:11.

13. Denuncio contra, Isaías 5:11, 12; 28:1-3; Hab. 2:15.

14. Excluye de la gloria, 1 Corintios 6:10; Gálatas 5:21.

15. Castigo de, Deuteronomio 21:20; Joel 1:5, 6; Amos 6:6; Mateo 24:49-51.

16. Ejemplos de:

(1) Noé, Génesis 9:21.

(2) Nabal, 1 Samuel 25:36.

(3) Uriah, 2 Samuel 11:13.

(4) Elab, 1 Reyes 16:9, 10.

(5) Benhadad, 1 Reyes 20:16.

(6) Belshazar, Daniel 5:4.

17. De los de Corintos, 1 Corintios 11:21.

18. Varios textos....borrachos, Deut. 21:20, 21; Salmo 69:12; Proverbios 23:21; Isaías 28:1, 3; Joel 1:5; Nahum 1:10; 1 Corintios 5:11; 6:9, 10.

19. Embriaguez; Deut. 21:20, 21; 29:19-21; 1 Sam. 1:14; Salmo 69:12; Pro. 21:17; 23:20, 29-35; 31:4-7; Isaías 5:11, 12, 22; 19:14; 24:9, 11; 28: 1, 3, 7, 8; 56:12; Jeremías 25:27; Oseas 4:11; 7:5, 14; Joel 1:5; 3:3; Amos 2:8, 12; 6:1, 6; Miqueas 2:11; Nahum 1:10; Habacuc 2:15; Mateo 24:49; Lucas 21:34; Romanos 13:13; Gálatas 5:19-21; Efesios 5:18; 1 Tes. 5:7, 8.   (fin)

 

La Seguridad Del Discípulo

LECTURA: 1 Juan 5:1-21

TEXTO: Juan 5:24

INTRO: Hasta que Ud. tenga la seguridad de su propia salvación, Ud. no tendrá interés en la salvación de los incrédulos.  En esta lección encontramos tres pasos:

I.  Los fuegos del juicio de Dios están encendidos por los pecados de la raza humana.

1. Hay dos palabras entendidas como “juicio” en las Escrituras.  Una tiene que ver con el acto de juicio para encontrar la realidad, Romanos 3:19.  La otra “condenación” significa la sentencia del juicio, Juan 3:36.

2.  Hay tres razones por las que el juicio de Dios es contra el pecado del hombre:

(1) Viene por lo que el hombre es: PECADOR, Romanos 5:18, 19.  Véase Génesis 6:5-7.

(2) Viene sobre el hombre por lo que él ha hecho, Apocalipsis 20:12.  Véase Apo. 22:11: Lucas 23:40, 41.

(3) Viene sobre el hombre por lo que él no ha hecho:

  A. porque no vinieron al socorro de Yavé” Jueces 5:23.

  B. “oye…y no las hace” Mateo 7:26.

  C.  el que no amare al Señor”  1 Cor. 16:22.

  D.  “no conocieron a Dios” 2 Tes. 1:8.

  E,  “ni obedecer las Buenas Noticias” 1 Tes. 1:8.

  F,  “no creen en Mi” Juan 16:9.  Véase Lucas 19:22-26: Mateo 25:30.

II. Jesucristo llevó el juicio de Dios contra el pecado para cada persona elegida por Dios, que en arrepentimiento y fe, Le reciben a Él como su substituto.  Las tres causas del juicio de Dios sobre el hombre como pecador tienen sus contrapartes en la muerte de Jesucristo para el pecado, porque Él fue juzgado por lo que el ya creyente era; por lo que el ya creyente hizo; y por lo que el ya creyente omitió hacer.

1.  Jesucristo murió por lo que éramos:

(1) Éramos pecadores, con una naturaleza pecaminosa y por eso tenemos que ser juzgados, Rom. 8:3.

(2) Sabemos, por las Escrituras, que mientras nuestros pecados actuales son perdonados por la obra final de Jesucristo, Efesios 1:7; 1 Juan 2:12, nuestra naturaleza pecaminosa no fue perdonada sino juzgada en la muerte de Jesucristo.  Esto está bien descrito y simbolizado en el A.T. en la ofrenda por el pecado en el Libro de Levítico.

  A. ¿Cómo fue llamada aquella ofrenda? Levítico 4:20c.  “Una ofrenda por los pecados” y fue dada a Dios por los pecados de ignorancia, Levítico 5:17.  Véase 2 Cor. 5:21.

  B.  ¿A dónde fue llevada aquella ofrenda?  Levítico 4:12.  Fuera del campo al lugar de juicio.  Ahora nótese:

    a. El leproso, Levítico 13:45, 46.

    b. María, Numero 12:15.

    c. El hombre que violó el sábado, Números 15:32-36.

      Jesucristo es el gran “antitipo”, Hebreos 13:12.  Véase 2 Corintios 5:21: Gálatas 3:13.  Nótese Deuteronomio 21:18;23.

  C. ¿Qué se hizo con aquella ofrenda por el pecado? Levítico 4:11, 12.  Toda tenía que ser destruida con la excepción de la grosura, Levítico 4:8, 9.

    a. En Levítico se usan dos palabras cuando se está hablando de “quemar”.  Una palabra quiere decir "a quemar para producir un olor agradable", Lev. 12:9, 13.  Aquel olor se fue a Dios.  Por eso habla de la muerte de Jesucristo, Efesios 5:2.

    b. La otra palabra “quemar” quiere decir "a destruir algo completamente", y expresa el juicio de Dios contra el pecado, Josué 7:15.

  D. ¿Quién mató la ofrenda de pecado?

    a. El oferente, y él tuvo que hacer tres cosas:

      (a) Tuvo que traer la ofrenda a la tienda.

    (b) Tuvo que poner las manos encima de la cabeza de la ofrenda para ser identificado con ella.

    (c) Tuvo que matar al animal.  Ahora, todo de esto habla de una necesidad personal. Confianza en el sacrificio para quitar los pecados cometidos.  Hay que recordar que fueron nuestros pecados los que mataron a Jesucristo aquel día, Hechos 3:15a.

2. Jesucristo murió por lo que el hombre ha hecho.  Mira lo que Jesucristo hizo por el pecador:

(1)  Quitó nuestro pecado, 1 Juan 3:5.

(2)  Ofreció un solo sacrificio, Hebreos 10:12.

(3)  Se Dio a Sí mismo por nuestros pecados, Gal. 1:4.

(4)  Él fue la propiciación (acción que apacigua la ira de Dios, a fin de que Su justicia y santidad sean satisfechas y pueda perdonar el pecado) por nuestros pecados, 1 Juan 2:3.

(5)  Padeció por nuestros pecados, 1 Pedro 3:18.

(6)  Fue ofrecido para llevar los pecados, Heb. 9:28.

(7)  Llevó nuestros pecados, 1 Pedro 2:24.

(8)  Derramó Su sangre, Mateo 26:28.

(9) Murió por nuestros pecados, 1 Corintios 15:3.  En estos textos hay dos gran verdades presentadas: El pecado feo del pecador; El sacrificio efectivo del Salvador.

3. En estos textos encontramos “nueve rayos que brillan” de la muerte de Jesucristo:

(1) El rayo de manifestación, I Juan 3:5.  Véase Juan 21:1, 14, 1 Timoteo 3:16; 1 Juan 1:2.

(2) El rayo de perfección, Hebreos 10:12  “un solo sacrificio”.  Hebreos 9:12, 26, 28; 10:2, 10, 12.

(3) El rayo de consagración, Gálatas 1:4.

(4) El rayo de propiciación, 1 Juan 2:2.

(5) El rayo de sustitución, 1 Pedro 3:18.

(6) El rayo de imputación (atribuir a otro una culpa, delito o acciones), Romanos 3:24, Hebreos 9:28.

(7) El rayo de identificación, 1 Pedro 2:24.  Véase Mateo 20:28; Marcos 10:45; Isaías 53:4, 5.

(8) El rayo de remisión, Mateo 26:28.

(9) El rayo de revelación, I Corintios 15:3.

4. Jesucristo murió por lo que el hombre no hizo:

(1) El hombre no cumplió con la ley de Dios, y no glorificó a Dios.  Por eso, véase Romanos 3:23; 8:7.

5. En cada asunto Jesucristo fue el Perfecto:

(1) No hubo mancha en Su carácter.

(2) No hubo defecto en Su devoción.

(3) No hubo falla en Su consagración.

(4) No hubo mácula en Su naturaleza.

(5) No hubo mezcla en el oro de Su santidad.

(6) No hubo baldón en el sol de Su testimonio.

(7) No hubo imperfección en Su obediencia.

(8) No hubo desperfecto en Su obra al morir.

6. Ya que el Señor es perfecto el creyente se encuentra:

(1)  Perfecto en Su gracia, Ezequiel 16:14.

(2)  Bello en Su hermosura, 1 Juan 4:17.

(3)  Santo en Su santidad, 1 Corintios 1:30.

(4) Justo en Su justicia, 2 Corintios 5:21.

(5) Precioso en Su preciosidad, 1 Pedro 2:7.

(6) Vivo en Su vida, 1 Pedro 2:4.

(7) Aceptado en Su aceptabilidad, Efe. 1:6.

(8)  Enriquecido en Sus riquezas, Fil. 4:19.

(9)  Bendecido en Su beatitud, Efe. 1:3.

(10)  Sentado en Su exaltación, Fil. 2:6.

(11) Suficiente en Su mansedumbre, Col. 1:12.

(12)  Fuerte en Su gracia, 2 Timo. 2:1.

(13)  Alegre en Su alegría, Juan 15:11.

(14)  Amado en Su amor, Juan 15:12.

III. La palabra de la gracia de Dios nos asegura que no hay condenación para el creyente en Cristo Jesús.  Las Escrituras enseñan que hay:

1. Una diferencia innegable entre el creyente y el incrédulo.

(2) Por el incrédulo, Hebreo 9:27; 2 Pedro 2:9.

(2) Por el creyente, 1 Tes. 5:9; 1 Ped. 1:4.

2. Una distinción inequívoca entre los dos, 1 Corintios 11:32b.  Véase Isaías 26:20.  Aquí hay tres cosas:

(1) Entra en tus aposentos (donde hay protección).

(2) Cierra tras de ti tus puertas (para dar seguridad).

(3) Escóndale un poco (en Cristo Jesús) y la condenación de los incrédulos no puede tocarle.

3. Una esfera inaccesible por el enemigo, Rom. 8:1.

(1) En Jesucristo, Noé y su familia entraron en el arca.

(2) En Jesucristo, los hijos de Israel se quedaron en sus casas donde hubo la sangre rociada encima de las puertas.

(3) En Jesucristo la persona que mató sin intención pudo entrar en la ciudad de refugio, Números capitulo 35.

(4) En Jesucristo Rahab y su familia fueron salvos quedándose en su casa, Josué capitulo 3.

4. Una certidumbre incondicional, Juan 3:18  “no es”.

(1) Véase el “no es” en Marcos 9:44, 46; Mateo 10:37, 38; Marcos 9:40.

5. Una promesa inequívoca, Juan 5:24.

6. Un privilegio inexpresable, 1 Juan 4:17.

7.  Una pregunta sin rival, Romanos 8:34a.   (fin)

 

La Autoridad del Discípulo: Las Escrituras

LECTURA: Salmo 119:97-104

TEXTO: 2 Timoteo 3:16, 17

INTRO: El sujeto de la inspiración divina de las Escrituras es de suma importancia porque:

(1) Es la parte central del cristianismo.  Quita la inspiración divina del Libro y todo está perdido.

(2) Es el fundamento, el cimiento de nuestra fe.  Si no hay un convencimiento firme en la autoridad de las Escrituras de que ellas son la pura Palabra de Dios, nuestra fe será sacudida.

(3) Es la columna, el pilar, el poste de nuestra profesión.  En la construcción del templo de Salomón ellos pusieron dos columnas delante, una llamado Jaquín (establecerá), y la otra llamado Boaz (fortaleza).  Así será con las Escrituras....tenemos seguridad y fuerza.

I. Dios ha hablado a Su creación en tres maneras:

1. Por Sus obras, Hebreos 11:3; Salmo 19:1-4; 33:6-9.

2. Por Su Hijo, Hebreos 1:1, 2; Juan 1:1, 2, 14, 18.

(1) Por Sus palabras Jesucristo nos reveló la mente  de Dios.

(2) Por Sus obras Él nos reveló el poder  de Dios.

(3) Por Su compasión Él nos reveló el amor de Dios.

(4) Por Sus tratos Él nos reveló la gracia de Dios.

(5) Por Su carácter puro Él nos reveló la santidad de Dios.

(6) Por Su muerte Él mostró la justicia de Dios.

(7) Por Su resurrección Él mostró la fuerza de Dios.

  A. Sí, Jesucristo es la Palabra Divina de Dios, la Revelación Viva de Dios, la Expresión de Dios, y la Doctrina de Dios.

3. Por Su Palabra escrita, Salmo 138:2b.  Es decir que Dios escribió Su Nombre en el sol, en la luna, en las estrellas y en todas partes que nosotros podemos ver Su gracia y amor.

(1) ¿Cómo reveló Dios Su voluntad a nosotros?  Hebreos 1:1, 2; 2 Pedro 1:21 "...siendo inspirados..."  La palabra "inspiración" ocurre solamente en la Biblia en conexión con la palabra "escritura"  y quiere decir: "Dios respiró".  Como Dios respiró para dar vida a Adán, igual Dios "respiró" para darnos Su Palabra viva.

(2) Nótese bien: Aquel acto de inspiración trató con los autógrafos originales, no con las traducciones que tenemos hoy en día.  Por eso, hay que tener cuidado con la Biblia que usted está usando.  Aunque no tenemos ninguna traducción perfecta, yo prefiero la 1960.

II. El Señor Jesucristo es el Secreto, la Suma, y la Sustancia de las Escrituras.

1. Nótese que las invitaciones en las Escrituras son las súplicas de compasión divina, Apo. 22:17.  Las invitaciones son dadas para entrar en un lugar de:

(1) Seguridad, Génesis 7:1.

(2) Compañerismo piadoso, Número 10:29.

(3) Recibir limpieza personal, Isaías 1:18.

(4) Satisfacción, Isaías 55:1.

(5) Descanso para el alma, Mateo 11:28.

2. Los juicios de las Escrituras muestran la justicia divina de Dios como en las plagas en Egipto, Éxodo cap. 7 a 12.

3. Las bondades mostradas en las Escrituras muestran la misericordia de Dios que son:

(1) Eternas, Salmo 103:17.

(2) Sin límites, Salmo 108:4.

(3) Extienden la vida, Lamentaciones 3:22.

(4) Animan al pecador al arrepentimiento, Joel 2:13.

(5) Perdona, Miqueas 7:18.

(6) Hace posible la salvación, Tito 3:5.

4. La transparencia de las Escrituras, Su brillantez, muestra el esplendor Divino, Salmo 119:105.

5. Sus milagros muestran el poder Divino, Éxodo 6:1-8; mateo 9:1-6.

(6) Su naturaleza testifica de la santidad Divina de Dios, Éxodo 15:11; Salmo 99:9.

(7) Su orden revela el plan Divina de Dios.  Esto está escrito con claridad.  No hay nada de confusión.

(8) Su preservación muestra el Guardián Divino, Mateo 24:35.

(9) Sus preguntas hablan del Persuasor Divino, 1 Samuel 6:20; Esdras 9:15; Job 41:10; Salmo 76:7; 130:3; Malaquías 3:2; Apo. 6:17.

(10) Su ley muestra su legitimidad, que es una obra auténtica, Salmo 19:7; Romanos 7:12.

(11) Sus enseñanzas testifican de su carácter inmaculado, Salmo 12:6; 18:30; 19:8; 119:140; Proverbios 30:5.

(12) Sus descubrimientos (desenrollar) son las manifestaciones de Dios, Éxodo 13:21; Números 9:17; Deuteronomio 1:33; Nehemías 9:12.

(13) Su sabiduría muestra al Maestro Divino.  ¿Qué ser humano pudiera concebir un "plan de salvación"?  Salmo 104:24; Proverbios 3:19; Daniel 2:20; Romanos 11:33; 1 Corintios 1:25.

(14) Su excelencia habla del hecho de que es una obra de Dios y la única  y la final revelación de Dios.  Además de estos 66 Libros, no sabemos nada de Dios.

III. Sí, como no, creemos en la inspiración verbal de las Escrituras....que Dios inspiró cada palabra de los autores humanos quienes las escribieron bajo la dirección del Espíritu Santo de Dios.

1. Hay unos que dicen que Dios solamente inspiró los pensamientos  de los escritores y que los hombres luego pusieron sus propias palabras.  ¡No fue así!  Nótese:

(1) Los Diez Mandamientos: "...y Dios habló todas estas palabras..." Éxodo 20:1

(2) El testimonio de Moisés, Deuteronomio 1:6, 7.

(3) El testimonio de Josué, Josué 23:14.

(4) Las palabras de Samuel a Saúl, 1 Samuel 28:17.

(5) Las palabras de David, 2 Samuel 23:2.

(6) La promesa de Dios a Salomón, 1 Reyes 6:11,12.

(7) La oración de Salomón, 1 Reyes 8:26.

(8) La contestación de Dios a Ezequías, 2 Crónicas 32:24.

(9) La oración de Nehemías, Nehemías 9:13.

(10) Las palabras del salmista, Salmo 99:7.

(11) El mensaje de Jeremías a Judá, Jer. 7:1, 13-15.

(12) La oración de Daniel, Dan. 9:12.

(13) El testimonio de Jesucristo, Marcos 12:26, 27.

(14) La canción de María, Lucas 1:54, 55.

(15) La canción de Zacarías, Lucas 1:68-70.

(16) Las palabras de los judíos al ciego, Juan 9:29.

2. Nótese bien lo que dicen Deuteronomio 4:2; 12:32; Proverbios 30:5, 6; Apo. 22: 18, 19.

IV. Usted, como un discípulo del Señor, debe tener una actitud personal hacia la Palabra de Dios:

1. Debe recibirla con mansedumbre, Santiago 1:21.

2. Debe recibirla como:

(1) Sirvientes, porque es la voz del Señor (Dueño).

(2) Santos (los separados del mundo) porque es la que nos limpia de pecado.

(3) Sujetos,  porque es el mandamiento del Rey.

(4) Soldados, porque nos equipa para batallar contra la maldad.

(5) Hijos, porque contiene la voluntad de nuestro Padre.

(6) Redimidos, porque presenta la gracia de Dios.

(7) Entregados, siendo que la Palabra nos da la regla para vivir una vida correcta.

3. Deja la Palabra  habitar su vida, Colosenses 3:16.

(1) Déjala morar en sus corazones como un preservativo de maldad.

(2) Déjala  morar en su alma como un motivo para servir a Dios.

(3) Déjala morar en su afección como potencia para vencer los conflictos en su vida.

(4) Déjala morar en su mente como el plan de dirección.

4. Guarda la Palabra con toda firmeza, Juan 17:6.

(1) Guárdala como un tesoro porque no hay nada que tiene más valor.

(2) Guárdala como una torre de protección.

(3) Guárdala como una confianza para consolación.

5. Hay que continuar en la Palabra durante lo demás de su vida, Juan 8:31.

(1) Estudiar las Escrituras es la seña de que es un discípulo verdadero.

(2) Estudiar las Escrituras  muestra que uno es seguidor fiel del Señor.

6. Hay que vivir la Palabra, 2 Corintos 3:3.

7. Hay que "retener" la Palabra "...lleváis en alto la palabra de vida...", Filipenses 2:16.

8. Hay que meditar en la Palabra con oración, Salmo 1:2.

V. Es importante que uno muestre ciertas verdades reveladas en las Escrituras.  Cinco veces encontramos las palabras "...escrito es..." hablando de:

1. Pecado, Romanos 3:10.

2. Sacrificios, Hebreos 10:5-7.

3. Salvación, Romanos 10:15.

4. Santificación, 1 Pedro 1:16.

5. Juicio, 1 Corintios 1:19.  (fin)

 

El Poder De Un Discípulo

LECTURA: Romanos 8:5-13

TEXTO: Juan 14:17

I. El Espíritu Santo obra en el creyente en tres maneras: como pecadores, como creyentes, y como siervos.

1. Como pecadores. Ezequiel muestra la condición del pecador en el capítulo 37 y mostró lo que pasó cuando el Espíritu Santo de Dios vino sobre ellos.  Es igual en la vida del pecador y la regeneración hecha por el Espíritu Santo.

2. Como santos (creyentes).  En Ezequiel leemos de la obra del Espíritu Santo en las vidas de los regenerados, Ezequiel 1:12, 20.  Cuando el creyente sigue la dirección del Espíritu Santo  él es:

(1) Separado en vida.

(2) Derecho en conducta.

(3) Puro en corazón.

(4) Útil en servicio.

  A. Véase lo que Pablo escribió en Colosenses 1:28, 29  "...a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre..."

3. El Espíritu Santo obra en el creyente como siervo.  Hay tres etapas en la obra del Espíritu Santo mostrado en el Evangelio de Juan:

(1) En el capítulo 3 tenemos el nuevo nacimiento, obra hecha por el Espíritu Santo.

(2) En los capítulos 14 y 16 tenemos la habitación del Espíritu Santo en cada creyente.

(3) En el capítulo 7 verso 38, tenemos la llenura que ha de venir.  Desde Hechos 2:4 el nuevo nacimiento se produce por la "inmersión" del Espíritu Santo, y después el creyente puede ser "lleno" con el Espíritu Santo si él Le permite controlar su vida.

II. Las marcas del siervo de Jesucristo:

1. Uno que tiene una fe completa, cuya vida es controlada por el Espíritu Santo.  El ejemplo de Bernabé, Hechos 11:22-24 "...lleno (controlado) del Espíritu Santo y de fe..."

2. El siervo cuya vida es controlada por el Espíritu Santo tendrá un testimonio verdadero, Job 32:18.  El siervo fiel ha de usar la Palabra, no sus propias ideas.

(1) En el día de fiesta los que oyeron la Palabra recibieron a Jesucristo y fueron sumergidos, Hechos 2:41.

(2) Pedro predicó (después de la curación del cojo) y el pueblo oyó la Palabra y creyeron, Hechos 4:4.

(3) Pedro y Juan hablaban con denuedo la Palabra, Hechos 4:31.

(4) La asamblea escogió sirvientes para que los demás discípulos pudieran predicar la Palabra, Hechos 6:2, 4.

(5) Felipe predicó la Palabra al etíope, Hechos 8:35.

3. El siervo cuya vida es controlada por el Espíritu Santo está lleno de vida, Salmo 104:16.

(1) La "savia" es la vida del árbol.  Sin la savia el árbol es muerto.  Igual con el creyente cuya vida no está controlada por el Espíritu Santo.

4. El siervo cuya vida está controlada por el Espíritu Santo se llena de poder, véase Miqueas 3:8a.

5. El siervo cuya vida está controlada por el Espíritu Santo será una bendición a otros, véase Romanos 15:29.

6. El siervo cuya vida está controlada por el Espíritu Santo sentirá la necesidad Su presencia día tras día, continuamente, véase Levítico 24:2, 4.

(1) Las lámparas tuvieron que quemar día y noche.  Véase 2 Crónicas 9:7.

(2) Como Mefiboset comió "siempre" a la mesa del rey, así nosotros debemos participar diariamente de la Palabra, véase Jeremías 15:16. (Fin)

 

La Provisión del Discípulo

LECTURA: I Reyes 17:1-16

TEXTO: Filipenses 4:19

INTRO: Vamos a estudiar unos de los "mucho más" de las Escrituras para conocer el poder del Espíritu Santo que está disponible en la vida del creyente.

I. El "mucho más" de salvación, Romanos 5:9, 10.

1. Hay dos "mucho más" en estos versículos:

(1) El "mucho más" de justificación: absolver, rectificar o hacer justa una cosa.  Es el acto judicial de Dios mediante el cual, sobre la base de la meritoria obra de Jesucristo, se justifica el pecador arrepentido, quien recibe la justificación por fe, se ve liberado de la pena y se considera justificado, Hechos 13:38, 39; Romanos 3:24-26; 4:5-8.

(2) El "mucho más" de la reconciliación el cual es el cambio en la relación entre Dios y el hombre por medio de la obra redentora de Jesucristo.  La enemistad entre Dios y el hombre pecador fue anulada por la muerte de Jesucristo, y el hombre se reconcilia con Dios por fe, Hechos 10:43; Efesios 2:16.

II. El "mucho más" de la provisión de gracia, Romanos 5:17, 20. Véase 2 Corintios 3:9, 11.

1. Hay una abundante provisión de la gracia de Dios tanto para el pecador como al creyente:

(1) Gracia abundante, 2 Corintios 9:8-11.  Véase Lucas 15:17 "abundancia de pan" en la casa de su padre.

(2) Vida abundante, Juan 10:10. Véase 2 Samuel 22:37; 1 Reyes 4:29; 1 Crón. 4:10; Isaías 54:2; Efesios 3:17-19.

(3) Amor abundante a los demás, Filipenses 1:9.

  A. Debe ser imparcial, Deut. 10:19.

  B. Debe ser generoso, Mateo 22:39.

  C. Es prueba de ser discípulo verdadero, Juan 13:35.

  C. Debe ser como el de Jesucristo, Juan 15:12.

  D. Debe ser sincero, Romanos 12:9.

  E. Debe aumentar día tras día, 1 Tes. 3:12.

  F. Debe ser ferviente, 1 Pedro 1:22.

(4) Abundancia en vuestro gozo en Cristo Jesús, Filipenses 1:26. "...a fin de que vuestro gozo en Cristo Jesús sobreabunde a causa de mí......" (Nueva Versión Internacional), véase 1 Pedro 1:8.  También Hechos 5:41; 16:23, 25; 2 Corintios 6:10; I Pedro 4:12, 13.

(5) Obra abundante, 1 Corintios 15:58   "creciendo" = a estar sobre y encima, abundante, rico. Véase Éxodo 23:25; Deut. 10:12; Salmo 2:11; Efesios 6:7.

(6) Sufrimiento abundante, 2 Corintios 1:5.  Véase Hechos 5:41; Romanos 8:17, 36; 2 Corintios 1:7; 11:23; Filipenses 3:10; 2 Timoteo 2:12; Hebreos 11:25; Santiago 5:10; 1 Pedro 2:20; 5:10.

(7) Oración abundante, 1 Tesalonicenses 3:10.

  A. El creyente es mandado a orar, 1 Crónicas 16:11; Mateo 7:7, 26:41; Lucas 18:1; Juan 16:24; Efesios 6:18; 1 Tesalonicenses 5:17. Santiago 5:13.

  B. Hay la promesa de contestación; Salmo 91:15; Isaías 58:9; 65:24; Zacarías 13:9. Lucas 11:9; Juan 15:7.

III. El "mucho más" de santificación, Filipenses 2:12.  Santificación: separación, poner aparte.  Habla de separación del mundo y consagración a Dios.  Santificar cualquier cosa es declarar que pertenece a Dios.  Puede referirse a personas, lugares, días y estaciones, y objetos utilizados para el culto.  En un sentido ético, significa la conformación progresiva del creyente a la imagen de Cristo, o el proceso mediante el cual la vida se hace moralmente santa.  La santificación se obtiene por la obra redentora de Jesucristo, y la obra del Espíritu Santo que mora en nosotros.  La santificación comienza con la regeneración y se completa cuando vemos a Cristo.

1. El texto no habla de "salvación" por obras sino de la responsabilidad del creyente a crecer en santificación.

2. la Santificación es mandada:  Éxodo 19:22; Levítico 20:26; Números 11:18; Josué 3:5; 1 Samuel 16:5; 2 Crónicas 29:5; 1 Tesalonicenses 4:3; 5:23.

IV. El "mucho más" de servicio, 2 Corintios 8:22; Filipenses 1:14.

1. Los textos hablan de diligencia, de fidelidad en la obra del Señor Jesucristo, véase 2 Pedro 3:14.  También 2 Reyes 12:15; 2 Crónicas 34:11,12; Nehemías 13:13; Daniel 6:4; 1 Corintios 4:2; Hebreos 3:5.

V. El "mucho más" de sufrimiento, 1 Pedro 1:7.

1. Con frecuencia, el sufrimiento es una bendición, Job 5:17; 23:10; Salmo 119.67; 2 Corintios 4:17; Heb. 12:11.

2. El sufrimiento es permitido por Dios, Deuteronomio 8:5; Rut 1:20; Job 16:12; Salmo 66:11; 102:9.

3. Los Creyentes verdaderos no desmayan con el sufrimiento, 2 Corintios 4:1, 16; Efesios 3:13; Hebreos 12:5;

4. Dios usa el sufrimiento para purificar a Su pueblo, Job 23:10; Salmo 66:10; Isaías 48:10; Malaquías 3:3; 1 Pedro 1:7; 4:12.

VI. El "mucho más" de severidad Hebreos 12:25.

1. Los huesos de los hijos de Israel dejados en el desierto fueron un testimonio de lo que pasa cuando el hijo de Dios es rebelde.  El creyente debe hacer caso a Apocalipsis 20:7, 11, 17, etc.

2. No debemos rechazar lo que el Señor dice:

(1) Pureza de corazón, 1 Pedro 1:22.

(2) Separación del mundo, 2 Corintios 6:14-18.

(3) Sinceridad en la vida cristiana, Filipenses 1:21.

(4) Claridad en el testimonio de la verdad, Judas 3.

(5) Ser controlado por el Espíritu Santo, Efesios 5:18.

(6) Sumisión humilde a Jesucristo, 1 Pedro 3:15.

(7) Reexaminación de sí mismo, 1 Corintios 11:31, 32.

(Fin)

 

Posición Y Estado

LECTURA: Efesios 6:10-20

TEXTO: Efesios 6:13-16

INTRO: "Posición" = postura, categoría que no puede cambiar.  "Estado" = situación en que uno está y es variable.

      Hay tres clases de "cristianos profesantes": (1) Aquellos que son salvos y lo saben; (2) Aquellos que son salvos pero no tienen seguridad; (3) Aquellos que no son salvos sino piensan que son salvos por su religión.

      Cuando uno pregunta: ¿Eres tú salvo? Unos contestan: "Espero que sí", otros "Confío que soy"; Mientras otros dicen que es presuntuoso ser positivo y dicen que "No sabemos hasta la muerte".

      ¿Por qué hay tanta confusión?  Es porque la gente no recibe la clara enseñanza de las Escrituras.  Pocos creyentes saben como distinguir entre su posición en Cristo Jesús y su estado en Él.

I. La posición que el creyente tiene en Cristo Jesús:

1. ¿Dónde podemos encontrar información sobre esto?  Seguro que sí, en la Santa Biblia.  ¿Qué dicen las Escrituras?

(1) Dicen que nuestra posición es la de un hijo nacido en una familia.  El pecador llega a ser "hijo" de Dios por medio del nuevo nacimiento, es decir, por el arrepentimiento de sus pecados y recibiendo a Jesucristo como su Salvador, Juan 1:12, 13; Gálatas 3:26.

(2) Las Escrituras dicen que nuestra posición como creyentes es que somos "hijos" de Dios, 1 Juan 3:2.

(3) Dicen que el hijo de Dios es un heredero, Romanos 8:16, 17.

(4) Dicen que como herederos tenemos seguridad, 1 Pedro 1:3-5; Juan 10:25-30.

  A. Somos hechos seguros porque somos sellados, Efesios 4:30.

  B. Somos sellados porque estamos "escondidos con Cristo", Colosenses 3:3, 4.

2. Si mi vida espiritual está escondida con Cristo, será imposible perderla.  Unos preguntan de Hebreos 6:4-6 y 10:26 que dicen "....y después recayeron...."  Hay que recordar que aquella epístola fue escrita a los hebreos, a los judíos que han profesado una fe en el Mesías.  Pero, después regresaron al judaísmo diciendo que la Ley de Moisés es mejor que la gracia de Dios.  Por esto los textos citados no hacen caso para los creyentes en Cristo.

II. El Estado (situación, condición) del creyente.  Mientras que su posición está determinada y segura, su estado es variable porque vivimos todavía en un cuerpo carnal.

1. Es variable porque una vez al "nacer de arriba" tenemos dos naturalezas, la vieja y la nueva, Juan 3:6.

2. Con esto podemos entender la "guerra espiritual" de Pablo en Romanos 7:13-25.  Podemos ver dos naturalezas y el creyente puede vivir sin pecado o con pecado siguiendo la naturaleza que lo controla.  La naturaleza nueva no puede pecar, 1 Juan 3:9, pero la naturaleza vieja, sí, puede.

3. Si el creyente permita que lo controle su naturaleza carnal, no puede decir: "No tengo pecado", 1 Juan 1:8-10.

4. Aquí podemos ver la diferencia entre pecado y pecados.

(1) "Pecado" es aquella disposición a practicar lo malo que vino de nuestro padre Adán, Salmo 51:5.

(2) "Pecados" son los actos específicos de rebelión contra Dios que uno hace debido a la disposición de pecado en nosotros, Gálatas 5:19-21.

(3) Cuando Jesús murió en la cruz, Él quitó la disposición a pecar del creyente dándole una naturaleza nueva en lo que no hay disposición a pecar, 2 Corintios 5:17.  Véase Romanos 6:1, 2.  Pablo dijo que el creyente ya es "...muerto al pecado..."  en su naturaleza nueva.  ¿Cómo es posible? Véase Gálatas 5:16; Romanos 6:12.14.

5. Ahora usted puede ver que mientras la posición del creyente está segura, su estado es variable y puede pecar en cualquier momento si tiene el deseo.

III. Nótese la experiencia que el creyente tendrá en su vida cristiana:

1. Puede estar en uno de tres lugares:

(1) En Egipto, tipo del mundo.

(2) En el desierto, tipo de la vida carnal.

(3) Luchando para poseer la "Tierra de la Promesa", Canaán, tipo de la vida eterna con Jesucristo.

2. Los hijos de Israel, aunque todavía estaban en Egipto, se sintieron seguros una vez que la sangre fue aplicada, Éxodo 12:1-14.

(1) Es igual con el creyente.  Una vez que recibe la sangre de Jesucristo, es salvo, una vez y para siempre.

(2) Por esta razón vemos a muchos creyentes que viven en "Egipto" porque están contentos de vivir en "el mundo".

(3) algunos  creyentes han "salido" de Egipto pero ahora viven en el desierto, "la vida carnal".  No hay dedicación para Dios en sus vidas.

(4) algunos de ellos, en el desierto, han visitado el arroyo de Escol (Números 13:23) y han saboreado el fruto de las uvas, pero una vez al ver los "hijos de Anac" (tipo de Satanás y sus demonios) regresaron inmediatamente a la seguridad del desierto....a la vida carnal.

(5) Pero unos, bajo la dirección de Josué (tipo de Jesucristo) salieron peleando para tomar posesión de la Tierra Prometida donde pueden vivir una vida victoriosa.

Conclusión: Aquí podemos ver que aunque nuestro compañerismo con Jesucristo puede ser roto, nuestra relación con Él, no.  El "hijo pródigo" perdió el compañerismo con su papá, pero no su relación, Lucas 15:24; Romanos 8:35-39. (Fin)

 

La Provisión Divina

TEXTOS: Job 38:41; Salmo 121:3; Mateo 5:45; 6:26; 10:29

I. Ejemplos de la provisión de Dios en tiempo de necesidad:

1. Israel en el desierto, Deuteronomio 2:7.

2. Elías en el tiempo de hambre, 1 Reyes 17:6, 16.

3. Elías en el desierto, 1 Reyes 19:6.

4. El ejercicio de los tres reyes, 2 Reyes 3:20.

5. La viuda del profeta, 2 Reyes 4:6.

6. Samaria en tiempo de hambre, 2 Reyes 7:8.

7. La multitud, Mateo 14:20.

8. Los creyentes, Filipenses 4:19.

II. Preparación Divina para los creyentes:

1. Bendiciones en abundancia, Salmo 23:5.

2. Tesoros de bondad, Salmo 31:19. 

3. Fiesta espiritual, Mateo 22:4.

4. Herencia gloriosa, Mateo 25:34.

5. Hogar celestial, Juan 14:2.

III. Hay provisión en abundancia:

1. Joel 2:24; Malaquías 3:10; Mateo 4:20; Lucas 6:38.

IV. Provisión de protección.

1. En la Roca de las edades, Éxodo 33:22.

2. En tiempo de dificultad, Salmo 57:1.

3. Un refugio en la tempestad, Isaías 25:4.

4. En la sombra de Su mano, Isaías 51:16.

5. En la sombra de Sus alas, Mateo 23:37.

V. Su provisión guarda al creyente:

1. Como compañero, Génesis 28:15.

2. Siempre alerta, Salmo 121:4.

3. El Padre que proteja, Juan 17:11.

4. El guardián Todopoderoso, 2 Timoteo 1:12.

VI. Cuida nuestras vidas, Salmo 115:12; Mateo 6:32; Lucas 12:7; 1 Pedro 5:7.

VI. Provisión que sostiene a los débiles: Éxodo 19:4; Deuteronomio 33:27; Salmo 18:35; 91:12; Isaías 41:10; 46:4.

VII. Proteger a los fieles: Deuteronomio 6:24; Salmo 31:23; 37:28; Proverbios 2:8; 2 Timoteo 4:18.  (Fin)

 

No Hay Bendición Sin Preparación

I. No hubo agua hasta que las zanjas fueron preparadas, 2 Reyes 3:16, 17.

II. No hubo aceite hasta que hubo vasijas, 2 Rey. 4:3, 4.

III. No hubo curación hasta que el enfermo obedeció la voz del profeta, 2 Reyes 5:10.

IV. No hubo Mesías hasta que el camino había sido preparado, Isaías 40:3.

V. No hubo cosecha hasta que la tierra había sido preparada, Ósea 10:12.

VI. No hubo reconciliación sin el arrepentimiento, Joel 2:12, 13.

VII. No hubo vista hasta que el ciego obedeció la voz del Señor, Juan 9:7.

VIII. No hubo resurrección hasta que la piedra fue quitada, Juan 11: 39.

IX. No hay entrada en el Tercer Cielo sin la sangre, Apocalipsis 7:13, 14. (Fin)

Inconsistencia En La Vida Religiosa

I. Falta de benevolencia, Mateo 7:3.

II. Insinceridad en el hablar, Lucas 6:46.

III. Legalismo, Juan 7:23.

IV. Juicio duro, Romanos 2:1.

V. Predicando pero no practicando, Romanos 2:21.

VI. Profesión falsa, Tito 1:16.

VII. Egoísmo, Santiago 2:15.

VIII. Pérfido, Santiago 3:10. (Fin)

 

Constancia En La Vida Cristiana

I. Exhortaciones a ser constante: Josué 23:7, 8; Job. 11:14, 15; 1 Corintios 15:58; Gálatas 5:1; Filipenses 1:27; 1 Pedro 5:9, 2 Pedro 3:17.

II. Ejemplos de:

1. El varón de Dios al rechazar una recompensa, 1 Reyes 13:8.

2. Josías, en su deber como rey, 2 Reyes 22:2.

3. Job, en su vida piadosa, Job 23:11.

4. Los tres hijos de los hebreos, Daniel 3:18.

5. Jesús, el Cristo en vía a la cruz, Lucas 9:51.

6. Pedro y Juan, Hechos 4:19.

7. Pablo, terminando su carrera, Hechos 20:24. (fin)

 

Sumisión A La Voluntad Divina

I. Es el resultado de la ley en el corazón, Salmo 40:8.

II. No viene sin oración, Salmo 143:10.

III. Estable una relación Divina, Mateo 12:50.

IV. Jesucristo el Ejemplo perfecto, Mateo 26:42.

V. Produce conocimiento espiritual, Juan 7:17.

VI. Requiere el corazón completo, Efesios 6:6.

VII. La regla de la vida diaria, Santiago 4:15. (Fin)

 

Cosas que Vale La Pena Tener

LECTURA: Marcos 11:20-26

INTRO: Tenemos muchas cosas que no tienen valor pero en esta lección vamos a observar cosas que sí tienen valor.

1.  Fe en Dios, Marcos 11:22.

2. Vida eterna, Juan 3:36.

3. La luz de vida, Juan 8:12.

4. Los mandamientos de Jesucristo, Juan 14:21.

5. El gozo de Jesucristo, Juan 17:13.

6. Esperanza hacia Dios, Hechos 24:15.

7. Una conciencia sin ofensa ante Dios, Hechos 24:16.

8. Paz con Dios, Romanos 5:1.

9. Entrada por fe a la gracia en la cual estamos firmes, Rom. 5:2.

10. Las primicias del Espíritu Santo, Romanos 8:23.

11. El Espíritu Santo que mora en nosotros, 1 Cor. 6:19.

12. Una casa no hecha de manos, 2 Corintios 5:1.

13. Las promesas de Dios, 2 Corintios 7:1.

14. Todo lo suficiente para todo buena obra, 2 Corintios 9:8, 9.

15. Redención por la sangre de Jesucristo, Efesios 1:7.

16. Acceso por el Espíritu Santo al Padre, Efesios 2:18.

17. El deseo de salir y estar con Jesucristo, Fili. 1:23.

18. El "mismo amor" como Pablo, Filipenses 2:2.

19. La promesa de la vida que ha de venir, 1 Tim. 4:8.

20. Un Gran Sacerdote, Hebreos 4:14.

21. Un fortísimo consuelo, Hebreos 6:18.

22. Esperanza como el ancla del alma, Hebreos 6:19.

23. Libertad para entrar en el Lugar Santísimo, Heb. 10:19.

24. Compañerismo con Jesucristo, 1 Juan 1:6.

25. Compañerismo uno con otro, 1 Juan 1:7.

26. Abogado con el Padre, 1 Juan 2:1.

27. Confianza en el día del juicio, 1 Juan 4:17.

28. Las peticiones que le hayamos hecho, 1 Juan 5:15. (fin)

 

      Esta revista es publicada por J. Alvino Nelson y su esposa Janet Eva,  Son miembros de la Asamblea Bautista "Mesías" de Wichita, Kansas EE.UU.  Es enviada gratis.

      El corrector de pruebas es el Hermano Enrique Frías Ramos, Apodaca, N. L. México.  ¡Gracias hermano!

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