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Hojas de Oro

Un Llamado A Regresar A Las Enseñanzas Bíblicas

“...que contendáis por la fe...”

Año XXXX, No. 7                             JULIO                                              2010

 

Índice:

...Desde el escritorio del editor.

...Fundamentos.

...Un análisis del movimiento carismático (II parte).

...El tribunal de Cristo.

...Un estudio sobre el infierno y los “Testigos de Jehová”.

...La segunda venida de Cristo.

...¿Es cristiano el Mormonismo?

...Pensamientos para los jóvenes.

...Consejo general para los jóvenes.

...La separación del mundo en la vida social y matrimonial.

...La separación de las organizaciones del mundo.

...La separación del entretenimiento mundano.

...La separación del mundo en el vestir.

...El ocultismo (I parte).

...Anhelo por milagros y señales.

...Presentaciones no escriturales del evangelio (II parte).

...Comentario sobre los Diez Mandamientos.

...La última palabra.

 

Desde el escritorio del editor.

     Otro mes ha pasado y todavía el Señor no ha regresado a llevar a los redimidos a Su presencia en el Tercer Cielo... pero un día ¡sí sucederá! Pablo escribió a Tito: “Aguardando la esperanza bienaventurada, la manifestación de la gloria del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo” (Tito 2:13). Mediante el término inminencia en relación con la Segunda Venida de Jesucristo nos referimos al punto de vista profético, no al histórico, de que Cristo podría haber venido en cualquier momento de la era cristiana pasada y, partiendo de ese mismo punto de vista, que Él puede venir en cualquier momento en el futuro.  Hermano predicador: ¿Estás predicando esta verdad?  ¿Los que atienden los cultos tienen conciencia de esto?

     Viendo las actuales condiciones mundiales, parece que el Señor podría regresar incluso mañana mismo. Sé fiel, hermano pastor, ¡prepara tu congregación para ese día!

 

Fundamentos.

(Copyright 2001, Village Ministries International. www.villageministries.org)    

  

 

   El Nuevo Testamento es un registro de los eventos históricos, los eventos de buenas nuevas, de la vida salvadora de nuestro Señor Jesucristo -su vida, muerte, resurrección, ascensión y la continuación de Su obra en el mundo- la cual tuvo su explicación y aplicación en la vida de los apóstoles que fueron seleccionados por Él y enviados al mundo. También el Nuevo Testamento es el cumplimiento de los eventos anticipados en el Antiguo Testamento. Además, el Nuevo Testamento es historia sagrada que, a diferencia de la historia secular, fue escrita bajo la dirección divina del Espíritu Santo. Todo esto significa que el Nuevo Testamento, al igual que el Antiguo Testamento, está protegido de error humano y posee autoridad divina para la Iglesia de hoy y por toda la historia humana hasta el regreso del Señor.

I. Origen y significado del término “NUEVO TESTAMENTO”.

     Nuestra Biblia se divide en dos secciones a las cuales llamamos Antiguo Testamento y Nuevo Testamento, pero ¿qué significan estos términos exactamente? La palabra griega que se traduce “testamento” significa “voluntad, testamento o pacto”. El Antiguo Testamento, o Pacto, es principalmente un registro de los tratos de Dios con los israelitas basados en el Pacto con Moisés dado en el Monte Sinaí. Por otra parte el Nuevo Testamento, o Pacto, (anticipado en Jeremías 31:31 e instituido por Cristo en 1 Corintios 11:25), describe un nuevo arreglo de Dios con el hombre de cada tribu, lengua, pueblo y nación que acepte la salvación basada en la fe en Cristo.  El Antiguo Testamento reveló la santidad de Dios en la norma justa de la Ley y prometió la venida de un Redentor. El Nuevo Pacto muestra la santidad de Dios en Su Hijo recto, o sea, el Redentor que vino al hombre. El Nuevo Testamento contiene las Escrituras que revelan el contenido de este Nuevo Pacto.

     El mensaje del Nuevo Testamento se centra en (1) la Persona que se dio a Sí Misma para la remisión de los pecados (Mateo 26:28) y (2) el pueblo (la asamblea) quien recibe la salvación. De este modo el tema central del Nuevo Testamento es la salvación.

     “El Nuevo Testamento es el tratado divino mediante cuyos términos Dios nos ha recibido en paz consigo mismo.” De modo que los nombres Antiguo y Nuevo

(2) Testamentos fueron dados en sus épocas respectivas a las relaciones que Dios estableció con el hombre y, posteriormente, a los libros que contienen los registros de esas dos relaciones.

II. La preparación divina para el Nuevo Testamento.

     En el tiempo del Nuevo Testamento, Roma era la potencia mundial dominante y gobernaba en la mayoría del mundo antiguo. Aun así en un pueblecito de Palestina llamado Belén de Judea nació El que cambiaría al mundo. De Él escribió el apóstol Pablo: “Pero cuando se cumplió el plazo, Dios envió a Su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley” (o sea, bajo el Antiguo Pacto). De varias maneras, unas especiales y otras maravillosas, Dios preparó al mundo para la venida del Mesías. Hubo varios factores que contribuyeron a esa preparación.

III. Preparación a través de la nación judía.

     La preparación para la venida de Cristo es la historia del Antiguo Testamento. A los judíos Dios los escogió de entre todas las naciones para ser una posesión preciosa, un reino de sacerdotes y una nación santa (Éxodo 1:5,6). Tomando esto en cuenta y considerando las promesas que Dios les dio a los patriarcas Abraham, Isaac y Jacob (Génesis 12:1-3; Romanos 9:4), ellos deberían ser los custodios de la Palabra de Dios (el Antiguo Testamento, Romanos 3:2) y ser el linaje del Redentor (Génesis 12:3; Gálatas 3:8; Romanos 9:5). El Antiguo Testamento, por lo tanto, está lleno de información acerca de Cristo y anticipa Su venida como el Salvador que sufre y que es glorificado. Además, el Antiguo Testamento no sólo contiene muchas profecías sino también muchos detalles precisos del linaje del Mesías, el lugar de nacimiento y las condiciones de la época de su nacimiento, vida, muerte y aun de Su resurrección.

     Aunque Israel fue desobediente y fue llevado al cautiverio debido al juicio de Dios por la dureza de su corazón, Dios trajo un remanente a su tierra después de setenta años, de acuerdo a Su promesa, como una preparación para la venida del Mesías. Ya habían pa­sado cuatrocientos años desde que se escribió el último libro del Antiguo Testamento. El clima religioso era de ritualismo fariseo e hipocresía, pero había un espíritu de anticipación mesiánica en el ambiente y había un remanente buscando al Mesías.

IV. Preparación mediante el idioma griego.

     Es muy significativo que cuando Cristo envió a sus discípu­los por todo el mundo a proclamar el evangelio (Mateo 28:19, 20), había un idioma “mundial”. Este idioma fue el resultado de las conquistas y aspiraciones de Alejandro Magno que era hijo del rey Felipe de Macedonia quien, más de trescientos años antes del nacimiento de Cristo, había arrasado al mundo antiguo conquistando una nación tras otra.

     El deseo de Alejandro era tener un mundo y un idioma. Al finalizar sus victorias estableció el idioma griego como la lengua común y la cultura griega como la norma de vida y pensamiento. El imperio de Alejandro fue breve pero la influencia de su idioma fue perdurable.

     Dios estaba preparando al mundo con un idioma común que ha sido el idioma más claro y preciso que el hombre ha conocido. Este idioma fue usado para proclamar el mensaje del Salvador. Como resultado, los libros del Nuevo Testamento fueron escritos en el idioma común de la época, el griego Koiné. No fue escrito en hebreo o arameo, aunque todos los escritores del Nuevo Testamento hayan sido judíos con la excepción de Lucas que fue un gentil. El griego Koiné se había convertido en el segundo idioma de casi todos los pueblos del mundo conocido en aquella época.

V. Preparación por medio de los romanos.

     Dios todavía no terminaba de preparar al mundo para la venida del Salvador. Cuando Cristo nació en Palestina, Roma gobernaba al mundo. Palestina se encon­traba bajo el gobierno romano. Y, sobre todo, Roma era famosa por insistir en la ley y el orden. La guerra ci­vil más prolongada y sangrienta en la historia de Roma había cesado finalmente con el reinado de Augusto César. Como resultado de esto Roma había descansado de más de 100 años de guerra civil y había extendido sus fronteras. Los romanos también habían construido un sistema de caminos que eran patrullados y protegidos por su ejército y que contribuyeron en gran manera a que los viajeros pudieran trasladarse a Roma con paz y seguridad.

     Augusto fue el primer romano que se vistió con el color púrpura imperial y la corona que eran los distintivos del único gobernante del imperio. Él era sabio y considerado con su pueblo y trajo con él un período llamado “pax romana” o la paz de Roma (27 a.C. – 180 d.C.). Por lo que Augusto logró, muchos decían que cuando él nació, nació un dios. En estas condiciones nació Aquel quien verdaderamente era la fuente de paz personal y paz mundial perdurable. No era la paz temporal y falsa que el hombre da aunque este sea sabio, bueno o sobresaliente. Además, Jesús fue Dios en verdad, el Dios-hombre, y no un hombre llamado un dios. La presencia del gobierno romano y sus leyes ayudaron a preparar al mundo para Su vida y ministerio a fin de que el evangelio fuera predicado.

VI. El mundo religioso en los tiempos del Nuevo Testamento.

     Antes de hacer un estudio panorámico del Nuevo Testamento, debemos tener una idea del mundo religioso en el momento de la venida del Salvador y también en el tiempo en que Él envió a Su Iglesia al mundo. Al leer la siguiente cita de Merril C. Tenney observamos la gran similitud con nuestra época actual:

      “La iglesia cristiana surgió en un mundo lleno de religiones que competían entre ellas mismas, que eran muy diferentes entre sí pero que tenían una característica en común: una lucha por alcanzar un dios o dioses que eran esencialmente inaccesibles. Aparte del judaísmo, que

(3) enseñaba que Dios se reveló voluntariamente a los patriarcas, a Moisés y a los profetas, no había ninguna fe (religión) que hablara con certeza de la revelación divina o de algún concepto verdadero de pecado y salvación. Las normas éticas de la época no tenían ni el remedio para el pecado ni el poder para producir la salvación.

     “Aun en el judaísmo la verdad revelada había sido obscurecida por las tradiciones o por la negligencia. El paganismo y todas las religiones sin el conocimiento y la fe en la Palabra de Dios siempre producen una perversión de la revelación original de Dios al hombre. Este retiene muchos elementos básicos de verdad pero los tuerce y hace de ellos una falsedad práctica. La soberanía divina se convierte en fatalismo; la gracia se convierte en conformismo a reglas arbitrarias; la adoración se convierte en ritual vacío; la oración en limosnear egoísta; lo sobrenatural en superstición. La luz de Dios se nubla con leyenda y con falsedad. La confusión resultante de creencias y de valores dejó al hombre vagando en un mundo de incertidumbre.

     “Para algunos la conveniencia (hacer lo que uno desea) llegó a ser la filosofía dominante de su vida; ya que no se tenía una certeza final y entonces no podría haber principios permanentes para guiar la conducta; y si los principios permanentes no existen, uno debe vivir tan bien como pueda tomando ventaja del momento. Ya prevalecía el escepticismo, porque los viejos dioses habían perdido su poder y no aparecían los nuevos. Los múltiples cultos novedosos invadían al imperio y se convertían en modas de los ricos aficionados o el refugio del pobre desesperado. Ya habían perdido los hombres el sentido de gozo y de un destino que hicieran que la vida valiera la pena.  (Continuará)

 

Un análisis del movimiento carismático (II parte).

(El Movimiento Carismático. ©1990 Editorial Bautista Independiente, 143 East Center Avenue, Sebring, Florida 33870. Por E. Edward Schwartz)

I. Lenguas. Entre todas las señales, parece que el hablar en lenguas tenía un lugar especial.

A. Hechos 2:11, 14, 37. Pedro y los demás apóstoles eran las personas principales, hombres con un mensaje especial.

B. Hechos 8:6. Felipe, el diácono, ordenado por los apóstales, hizo milagros. Pero el Espíritu Santo no vino hasta que llegaron los apóstoles (v.17). No dice nada de “lenguas”; tal vez hablaron en lenguas para confirmar que los Samaritanos quedaban incluidos en la iglesia.

C. Hechos 10:44-48. El Espíritu Santo fue recibido sin la imposición de manos. Pedro testificó (11:15) que vio la misma señal que fue manifestada sobre los apóstoles en el principio.

D. Hechos 19:1-7. Bautizados. Pablo puso las manos sobre ellos y vino el Espíritu Santo, hablaron en lenguas y profetizaron.

E. 1 Corintios 14:18,19. Pablo hablaba en lenguas, pero prefería enseñar o profetizar.

F. ¿Qué propósito tenía el hablar en lenguas? Era señal a los judíos (1 Corintios 14:21-22).

1. A judíos incrédulos, para autenticar el mensaje del Evangelio que predicó Pedro en el día de Pentecostés (Hechos 2:11, 14).

2. A judíos creyentes pero incrédulos en cuanto a la verdad de que los gentiles se incluyen en la salvación si creen (Hechos 10:44-48; 11:15-18). Pues la señal no era para la iglesia en general.

3. A judíos que creían en Juan el Bautista pero que recibieron a Cristo cuando oyeron de Él (Hechos 19:1-7).

II. La desaparición de los dones de manifestación.

      Mientras se predicaba el Evangelio y la iglesia iba estableciéndose en la “Doctrina de los apóstoles”, la necesidad de las señales visibles menguaba hasta desaparecer por completo. La asamblea dejaba de vivir por vista y aprendía a vivir por fe.

A. 54 D.C. Pablo escribió 1 Corintios y en la lista de los dones incluía sanidades, lenguas y milagros (12:8-l0, 28-31). .
B. 59 D.C. En Hechos 28:1-9 están registrados el último milagro y las últimas sanidades.

C. 60 D.C. Para esta fecha parece que las señales iban desapareciéndose. En la lista de ministerios en Efesios 4:11-12, no se mencionan los dones de manifestación. El don de profecía estaba todavía en operación porque la Biblia no había sido completada.

D. 61 D.C. Vemos que Pablo no sanó a Timoteo (1 Timoteo 5:23), ni a Epafrodito (Filipenses 2:25-27).

E. 64 D.C. Trófimo no fue sanado (2 Timoteo 4:20).
NOTA. ¿Por qué Pablo no sanó a sus compañeros en la obra? Hay dos respuestas posibles:

l. No pudo porque el don de sanidad ya había desaparecido juntamente con el de milagros y el de lenguas.

2. No los sanó porque el propósito de las curaciones, así como el de los milagros, era guiar a la gente a un conocimiento salvador de Jesucristo. Fijémonos pues en que:

a. Jesús mismo no hizo ningún milagro por treinta años, luego, al comenzar su ministerio, hizo tantos que no pudieron ser registrados todos (Juan 20:30, 31). Hizo milagros para probar que Él “es el Cristo, el Hijo de Dios”.

b. Las señales eran para confirmar la palabra que predicaban (Marcos 16:15-20). Algunos insisten en que esas señales habrían de continuar. Pero esto no es cierto, pues hoy no hay creyentes que puedan tomar “serpientes en las manos” o “beber cosa mortífera” sin hacerse daño. Es evidente, por lo tanto, que esas señales fueron solo para confirmar la Palabra, hasta que el N. Testamento fuese completado.

c. Hechos 19:11-12 es solo un ejemplo entre muchos, para probar que los milagros fueron realizados durante la época (4) de los Hechos de los apóstoles para ayudar a las personas a creer en el mensaje del Hijo de Dios.

d. Ahora, notemos que Pablo no usó ningún milagro especial para sanar a sus acompañantes que eran fieles creyentes en Jesucristo. Timoteo, Epafrodito y Trófimo ya para ese entonces eran fieles creyentes en Cristo y no necesitaban de milagros especiales para creer el mensaje divino.  Estos tres hombres trabajaban junto con Pablo, sin embargo, también padecieron enfermedades como las que sufren algunos creyentes hoy. Es evidente, por lo tanto, que Dios les permitió a estos sufrir así como el creyente puede sufrir hoy, para que entendiéramos que el milagro de sanar no tenía como propósito sanar a los que son salvos, pero sí ayudar al pueblo a creer en Cristo, durante el período de transición antes de que el Nuevo Testamento fuese completado.
     Hemos visto que Cristo hizo milagros para que el pueblo creyera en Él. Hemos visto también que los milagros de sanidad fueron llevados a cabo durante la época de los Hechos de los apóstoles por la misma razón. Siendo esto cierto, ¿por qué no los tenemos hoy? Aquí es donde debemos tener cuidado en trazar bien la palabra de verdad (2 Timoteo 2:15).

III. Resumen.

     Así vemos que desde el día en que nació la asamblea la obra de cada creyente ha sido ganar almas para el Señor y traerlas a la asamblea. La obra especial de los apóstoles fue establecer la iglesia y darle su doctrina.

     Los dones de manifestación (visibles) autenticaron este ministerio, probando que los apóstoles tenían la autoridad para establecer la doctrina de la iglesia. Los dones visibles (lenguas, sanidades y milagros) fueron los primeros en desaparecer. Luego, cuando su obra fue terminada, desaparecieron también los dones revelatorios (profecía, ciencia y sabiduría).

     Quedan otros dones, tales como los que se mencionan en Romanos 12:6-8, Efesios 4:7-16 y en otras porciones. Ahora, note bien que el propósito de toda obra o ministerio es la edificación de la asamblea. De otra manera la obra, no importa lo buena que sea, es vana y no tiene ninguna autoridad bíblica.

     El plan del Señor Jesús es que trabajemos por medio de nuestra iglesia local para su edificación y para traer las almas salvadas a su seno. (Continuará) 

          

El tribunal de Cristo.

     ¿Existe un día de juicio para los Cristianos? ¿De qué tengo que dar cuenta? La vida cristiana es una serie de verdades paradójicas. La Biblia dice que los caminos de Dios no son nuestros caminos porque el hombre mira a las cuestiones físicas externas, mientras que Dios mira la actitud del corazón y opera en el reino espiritual. Si quieres servir a Dios en forma eficaz, debes enfocarte en las cosas espirituales y no en las materiales. Tu vida sólo tendrá sentido, propósito y significado cuando vivas en el reino espiritual, enfocándote en las cosas eternas.

     Esta lección se ha diseñado para mantener tu enfoque en las cosas eternas detallándote tu responsabilidad final con el Señor Jesucristo como siervo suyo que eres.

l.   ¿Qué es el “Tribunal de Cristo”?

A. Dios al final juzgará a todos los seres humanos (Proverbios 29:26; Hebreos 9:27).

B. Dios juzgó el pecado del mundo en el calvario. Al poner uno su fe en Cristo Jesús, ya no debe temer el  juicio de sus pecados porque Él sufrió ese juicio por nosotros (1Pedro 2:24; 2 Corintios 5:21; Gálatas 3:13).

C. Tu juicio será en base a tu servicio al Señor después de haber sido salvo. A este evento la Biblia lo llama “el tribunal de Cristo” (2 Corintios 5:10; Romanos 14:10).

II. ¿De qué seré juzgado en aquel tribunal?

A. Serás juzgado por tu labor como siervo de Jesucristo, no por tus pecados (1Corintios 3:11-15).

B.  Esa labor va a ser juzgada por tus motivaciones y la calidad en vez de la cantidad.

1. ¿De qué clase es? (1Corintios 3:13).

2. Las actitudes del corazón serán más importantes que              las obras mismas si se desarrollan actitudes correctas               en forma natural (1Ts. 2:4; Efesios 6:6).

III. ¿Cuáles son las consecuencias negativas de este juicio?      A. Pablo, al hablar del tribunal dice en 2 Corintios 5:11 que es: “...el temor del Señor...”.  El cristiano nunca debe temer ir al infierno, pero hay ciertas cosas que deben temerse en relación con este juicio final.

1. Temor de avergonzarse por no estar viviendo para el Señor Jesucristo en su segunda venida (1 Juan 2: 28).

2. Temor de sufrir pérdida porque sus obras hayan sido temporales y no eternas (1 Corintios 3:15).

3. Temor de perder recompensas por haber vivido en pecado en vez de vivir para Cristo (2 Co. 5:10;  Gá. 6:7-8).

B.  Recuerda que las apariencias a veces engañan. Los verdaderos siervos de Cristo serán puestos de manifiesto          en contraste con aquellos que simplemente aparentan ser         siervos de Cristo ante los hombres.

1. Asegúrate de invertir en las recompensas celestiales antes que en las terrenales (Mateo 6:19-20; Col. 3:1-4).

2. No te dejes engañar por las apariencias externas. Tanto en tu vida como en la de otros (Lucas 16:15; 1 Corintios 1:27-31).

IV.  ¿Cuáles serán las recompensas? Las recompensas disponibles en el tribunal de Cristo pueden verse al estudiar las cinco coronas de que habla el Nuevo Testamento:

A. La corona de vida por la fidelidad (Santiago 1:12; Apocalipsis 2:10).

B. La corona de gloria para el pastor fiel (1 Pedro 5:4).

C. La corona de justicia para aquellos que aman Su venida (2 Timoteo 4:7, 8).

(5) 1. Al soldado valiente (Efesios 6:11-17).

2. Al corredor victorioso (1 Corintios 9:26).

3. Al mayordomo fiel (1 Corintios 4:1, 2).

D. La corona de gozo para el testigo fiel (1 Ts. 2:19, 20).

E. La corona incorruptible por el dominio del yo (1 Corintios 9:25-27). (Fin)

 

Un estudio sobre el infierno y los “Testigos de Jehová”.

I. El Infierno” (GEENNA).

A. Originalmente quería decir el Valle de Hinom, donde se cometieron muchas abominaciones, ofreciendo niños al dios Moloc. Vino a ser lugar para echar la basura, cuerpos de animales muertos, etc. Aquí siempre había fuego y gusanos. Pero el significado de la palabra no se limita a su uso original.

B. Cristo escogió esta palabra para hablar del castigo eterno en Mt. 5:22 quedará expuesto al infierno de fuego; Mt. 5:29, 30 echado al infierno; tam­bién Mt. 10:28; 18:9; 23:33; Mar. 9:43-47; Luc. 12:5.

C. Cristo no habla de echar a nadie en el Valle de Hinom. Además, hace mu­chos años que el fuego se apagó en este valle. El fuego del cual Jesús habla (el in­fierno) nunca se apagará.

II.  Otras palabras y expresiones sinóni­mas: Mt. 13:42, 50 horno de fuego; Mt. 22:13 las tinieblas de afuera; Mt. 25:41 al fuego eterno; Ap. 20:14 lago de fuego; Mt. 3:12 fuego que nunca se apagará.

III. “Destruir (APOLLUNI).

A.  Dicen los testigos que destruir quiere decir aniquilar, y que el hombre, al morir, queda aniquilado, es decir, deja de existir.

B.  Pero la palabra APOLLUNI significa destruir, arruinar, perder, pero no sig­nifica aniquilar (Mt. 10:6; Luc. 15:4). Ovejas perdidas y no aniquiladas. 2 P. 3:6 el mundo pereció, no fue aniquilado, no dejó de existir, sino fue arruinado mientras se cubría de agua (ya no servía como habitación para el hombre).

C.   De la misma forma la palabra sig­nifica la ruina del alma. Será rechazada por Dios, para no estar nunca en su pre­sencia (2 Ts. 1:7-9).

D. El léxico de Thayer dice que Apolluni significa la pérdida del bienestar, no la pérdida de la existencia misma.

IV. Castigo (KOLAZO).

A. La Versión del Nuevo Mundo de las Escrituras de los testigos la traduce cortamiento para evitar la idea de castigo. Pero Mr. 14:65 dice: darle de puñetazos (kolazo); es de­cir, castigaban a Jesús.

B.  Mt. 25:46 irán éstos al castigo (KOLAZO) eterno.

C.   He. 10:29 mayor castigo (KOLAZO).

V. Dicen los testigos que el castigo y la destrucción mencionados en estos textos es la muerte física.

A. Mt. 10:28 refuta este error. Aquí hay algo aparte de la muerte, algo peor, algo más temible, algo después de la muerte. Lc. 12:5 después de haber quitado la vida... echar en el infierno.

B. Si la palabra GEENNA significa la des­trucción del cuerpo, ¿cómo es que es peor que la muerte? ¿Por qué temer a Dios? ¿Qué es lo que Él puede hacer que los hombres no pueden hacer?

C.  He. 10:29. Si los israelitas fueron apedreados (muertos) por quebrantar la ley de Moisés, ¿cómo puede ser peor el castigo bajo la ley de Cristo si es sola-mente castigo de muerte física?

VI. Eterno (AIONION).

A. Mt. 25:46. Dicen los testigos que eterno significa que uno muere físicamente, y que esta muerte es irrevocable (por lo tanto, eterna), es decir, que no hay resurrección para él.

B. Pero la misma palabra (AIONION) se usa para hablar de la vida eterna, como también para hablar del castigo eterno.

VII. Atormentar (BASNIZO). Mt. 8:6; 8:29; Mr. 5:7; Lc. 8:28; 2 P. 2:8 (en este versículo se traduce afligir). Ahora, después de leer estos textos léase también Ap. 20:10 donde se usa la misma palabra: atormentados día y noche por los siglos de los siglos. (Recuérdese Mt. 25:41).

Conclusión: Los testigos no conocen a Dios y aborrecen la verdad. Son falsos maestros. (Fin)

 

La segunda venida de Cristo.

(Por Emery H. Bancroft)

I. La realidad.

1. El testimonio de los profetas (Zacarías 14:3-5; Ezequiel 21:26, 27).

2. El testimonio de Juan el Sumergidor (Lucas 3:4, 5).

3. El testimonio de Jesús de Sí mismo (Juan 14; 2, 3).

4. El testimonio de los mensajeros (Hechos 1:11).

5. El testimonio de los apóstoles (Mateo 24:37, 42, 44; Marcos 13:26; Lucas 21:27; Juan, 1 Juan 3:1-3; Santiago 5:7; Pedro, 1 Pedro 1:7, 13; Pablo, 1 Ts. 4:13-18).

II. Sus aspectos positivos.

1. Personal y corporal (Hechos 1:11).

2. Doble: no son dos venidas, sino dos etapas de la misma venida:

(1) En el aire, a recoger a los redimidos, se llama “El Arrebatamiento” (1 Tesalonicenses 4:16, 17).

(2) A la tierra con los redimidos, se llama “La Revelación” (2 Tesalonicenses 1:7-9). Es esta etapa la que señalará el comienzo de Sus tratos con Israel y las naciones como Mesías y Rey.

(3) Visible (Hebreos 9:28).

(4) Repentina (Apocalipsis 22:20).

(5) Inminente (Tito 2:13).

Página 6 (6) Cercana (Lucas 21:28).

3. Señales en los cielos (Lucas 21:25): en el sol, en la luna, en las estrellas.

4. Señales en la tierra (Lucas 21:25, 26).

(1) Guerra (Mateo 24:7).

(2) Hambre (Mateo 24:7).

(3) Terremotos (Mateo 24:7).

(4) Inquietud y desorden.

(5) Medios de comunicación multiplicados (Daniel 12:4).

(6) Apostasía e interés demoníaco (1 Timoteo 4:1).

(7) Señales comerciales (Apocalipsis 13:16, 17).

(8) Señales políticas (Daniel 2 y 7).

(9) Señales judías (Mateo 24:32-34).

III. El propósito de la Segunda Venida:

1. En relación con los redimidos:

(1) La resurrección de los cuerpos (1 Ts. 4:16; 1 Co. 15:22, 23).

(2) La transformación de los vivos (1 Co. 15: 51, 52).

(3) El arrebatamiento de los vivos redimidos (1 Ts. 4:17).

(4) El Tribunal de Cristo y las recompenses (2 Co. 5:10).

(5) La consumación de la relación matrimonial entre Cristo y los redimidos (Apocalipsis 19:7).

(6) El establecimiento de los redimidos en la nuevo Jerusalén (Apocalipsis 21:2). El hogar futuro de los redimidos sobre esta tierra renovada.

2. En relación con los incrédulos:

(1) Ellos participarán en las experiencias de la Gran Tribulación (2 Ts. 2:7-12; Ap. 3:10; 16:1-14).

(2) Los identificados con los ejércitos del Anticristo son destruidos (Apocalipsis 19:19-21).

(3) Los clasificados como las “naciones” son destruidos (Mateo 25:31, 32, 41).

(4) Los que son desobedientes durante el Reino de Cristo de mil años son juzgados inmediatamente (Salmo 101:5-8).  Son resucitados al concluir el reino de mil años para su juicio final (Apocalipsis 20:12), y son traspasados al lugar de la condenación final (Apocalipsis 20:15).

IV. La anticipación del regreso de Jesús es un incentivo para vivir una vida santa:

(1) Vigilancia (Mateo 24:43-44).

(2) Sobriedad (1 Pedro 1:13).

(3) Paciencia (Hebreos 10:36, 37).

(4) Hacer morir las pasiones carnales (Colosenses 3:3-5).

(5) Constancia en la prueba (1 Pedro 1:6, 7).

(6) Comunión permanente (1 Juan 2:28).

(7) Amor fraternal (1 Tesalonicenses 3:12, 13).

V. Un motivo para una vida de servicio fiel:

(1) Fidelidad (Lucas 12:42-44).

(2) Constancia en el ministerio (2 Ti. 4:1, 2).

(3) Celo para testificar (1 Tesalonicenses 1:5, 6). (Fin)

 

¿Es cristiano el mormonismo?
Derechos reservados © 1999 Institute for Religious Research. Todos los derechos reservados.

   ¿Es cristiano el mormonismo? Esta tal vez pueda ser una pregunta sorprendente para muchos mormones, al igual que para algunos cristianos. Los mormones dirán que son cristianos evangélicos y que incluyen la Biblia en la lista de los cuatro libros que reconocen como Escrituras. Explicarán que su creencia en Jesucristo forma parte central de su fe, y que esto está indicado por su nombre oficial, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Además, muchos cristianos han escuchado al Coro del Tabernáculo Mormón cantar himnos cristianos, y han quedado impresionados con la firmeza de los mormones en cuanto a sus reglas morales y su fuerte estructura familiar. ¿No significa todo esto que el mormonismo es una religión cristiana evangélica?

     Para contestar esta pregunta de manera correcta e imparcial, tendremos que comparar cuidadosamente las doctrinas principales del mormonismo con las doctrinas principales del cristianismo evangélico y bíblico. Para presentar la posición de los mormones, hemos utilizado sus propias Escrituras y libros normativos publicados por la iglesia mormona. Las obras citadas incluyen: Principios del evangelio (edición de 1988), Cómo lograr un matrimonio celestial (1992), Enseñanzas del Profeta José Smith (1982), Artículos de fe (1980), y los tres tomos de Doctrina de salvación (1979). Haremos ahora la comparación en nueve áreas fundamentales de doctrina.

1 ¿Hay más de un Dios verdadero?

     La Biblia enseña, y los cristianos evangélicos a través de los tiempos han creído, que hay solo un Dios, vivo y verdadero, y que aparte de Él no hay otros dioses (Deuteronomio 6:4; Isaías 43:10, 11; 44:6, 8; 45:21, 22; 46:9; Marcos 12:29-34).

     Por el contrario, la iglesia mormona enseña que hay múltiples dioses (La perla de gran precio - Libro de Abraham 4:3), y que nosotros, como seres humanos, podemos llegar a ser dioses y diosas en el Reino Celestial (Doctrinas y convenios 132:19-20; Principios del evangelio, pág. 230; Cómo lograr un matrimonio celestial, pág. 130). Enseña también que los que se convertirán en dioses tendrán hijos espirituales que los adorarán y les orarán a ellos, así como nosotros adoramos a nuestro Padre Celestial y le oramos (Principios del evangelio, págs. 9, 11, 283).

2. ¿Fue Dios una vez un hombre como nosotros?

     La Biblia enseña, y los cristianos evangélicos a través de los tiempos han creído, que Dios es Espíritu (Juan 4:24; 1 Timoteo 6:15,16), que no es un hombre (Números 23:19; Oseas 11:9; Romanos 1:22,23), y que siempre (eternamente) ha existido como Dios omnipotente (todo poderoso),

(7) omnipresente (está en todas partes), y omnisciente (todo lo sabe) (Salmo 90:2; 139:7-10; Isaías 40:28).

     Por el contrario, la iglesia mormona enseña que Dios el Padre fue un hombre como nosotros, que Él progresó hasta convertirse en un dios, y actualmente tiene un cuerpo de carne y hueso (Doctrina y convenios 130:22). José Smith dijo: “¡Dios una vez fue como nosotros ahora; es un hombre glorificado, y está sentado sobre su trono allá en los cielos!” (Enseñanzas del Profeta José Smith, pág. 427; Principios del evangelio, pág. 6). Además, la iglesia mormona enseña que Dios el Padre tiene un padre, y un abuelo, y así hasta el infinito (Enseñanzas del Profeta José Smith, p. 464).

3. ¿Son Jesús y Satanás espíritus hermanos? La Biblia enseña, y los cristianos evangélicos a través de los tiempos han creído, que Jesús, como hijo de Dios, es único; Él siempre ha existido como Dios y es co-eterno y co-igual con el Padre (Juan 1:1, 14; 10:30; Colosenses 2:9). Aunque nunca ha sido menos que Dios, en el tiempo establecido puso a un lado la gloria que compartía con el Padre (Juan 17:4,5; Filipenses 2:6-11) y fue hecho semejante a los hombres, para lograr nuestra salvación; su encarnación se hizo realidad cuando fue concebido sobrenaturalmente por obra del Espíritu Santo y nació de la virgen María (Mateo 1:18-23; Lucas 1:34, 35).

     Por el contrario, la iglesia mormona enseña que Jesucristo es nuestro hermano mayor, quien progresó hasta llegar a ser un dios. Él fue procreado en espíritu por medio del Padre Celestial y una madre celestial, y fue concebido físicamente por medio de relaciones sexuales entre el Padre Celestial y la virgen María (Cómo lograr un matrimonio celestial, pág. 129; Principios del evangelio, págs. 9, 53). La doctrina de la iglesia mormona afirma que Jesús y Satanás son hermanos (Principios del evangelio, págs. 15-16).

4  ¿Es Dios una Trinidad?  

     La Biblia enseña, y los cristianos evangélicos a través de los tiempos han creído, que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo no son dioses distintos, sino que son Personas distintas dentro de la Deidad trina y una, constituyendo un solo Dios. En todo el Nuevo Testamento el Hijo y el Espíritu Santo, al igual que el Padre, son identificados individualmente como Dios, y cada uno actúa como Dios (el Hijo: Marcos 2:5-12; Juan 20:28; Filipenses 2:10, 11; el Espíritu Santo: Hechos 5:3, 4; 2 Corintios 3:17, 18; 13:14); pero al mismo tiempo la Biblia enseña que hay solamente un Dios (véase punto número 1).

     Por el contrario, la iglesia mormona enseña que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo constituyen tres personajes distintos y tres dioses (Enseñanzas del Profeta José Smith, pág. 460), y que el Hijo y el Espíritu Santo son ambos la prole literal del Padre Celestial y una esposa celestial (Joseph Fielding McConkie, Encyclopedia of Mormonism [Enciclopedia del mormonismo], vol. 2, pág. 649).

5. El pecado de Adán y Eva ¿fue una gran maldad o una gran bendición? La Biblia enseña, y los cristianos evangélicos a través de los tiempos han creído, que la desobediencia de nuestros primeros padres, Adán y Eva, fue un gran mal. Por medio de su caída, el pecado entró al mundo, poniendo a todo hombre bajo la condenación y la muerte. De este modo nacemos con una naturaleza pecaminosa, y seremos juzgados por los pecados que cometemos como individuos (Ezequiel 18:1-20; Romanos 5:12-21).

     Por el contrario, la iglesia mormona enseña que el pecado de Adán fue un paso necesario para el plan de vida y una causa de grandes bendiciones para toda la humanidad (Principios del evangelio, pág. 31; Doctrina de salvación, 1:108; Libro de Mormón - 2 Nefi 2:25).

6 ¿Podemos hacernos dignos ante Dios por nuestros méritos?

     La Biblia enseña, y los cristianos evangélicos a través de los tiempos han creído, que aparte de la obra redentora de Jesucristo en la cruz estamos espiritualmente “muertos en nuestros delitos y pecados” (Efesios 2:1, 5) y somos incapaces de salvarnos a nosotros mismos. En Su misericordia, Dios nos perdona nuestros pecados y nos hace dignos solamente por medio de Su gracia, aparte de mérito humano u obras de justicia (Efesios 2:8-9; Tito 3:5). A nosotros solo nos queda adherirnos a Cristo con fe de todo corazón. (Sin embargo, es verdad que sin la evidencia de una vida cambiada, un testimonio de fe en Jesucristo es dudoso; el ser salvo solo por la gracia de Dios no significa que podamos vivir como queramos Romanos 6:1-4).

     Por el contrario, la iglesia mormona enseña que la vida eterna en la presencia de Dios (lo que ellos llaman “exaltación en el reino celestial”) debe ser ganada por medio de obedecer todas los mandamientos de la iglesia mormona, incluyendo los ritos exclusivos del templo mormón. Las obras son un requisito indispensable para obtener la salvación, entendida como la entrada en el “reino celestial”. (Principios del evangelio, págs. 68,284-285; Tercer artículo de fe en La perla de gran precio; Libro de Mormón - 2 Nefi 25:23).

7  ¿Beneficia la muerte expiatoria de Cristo a aquellos que lo rechazan?

     La Biblia enseña, y los cristianos evangélicos a través de los tiempos han creído, que el propósito principal de la expiación de Jesucristo es proveer la solución completa al problema del pecado. Sin embargo, los que rechacen la gracia de Dios en esta vida no tendrán parte en esta salvación, sino que están bajo la condenación de Dios por toda la eternidad. (Juan 3:36; He. 9:27; 1 Juan 5:11-12).

     Por el contrario, la iglesia mormona enseña que el propósito de la expiación de Jesucristo es dar resurrección e inmortalidad a toda persona sin

(8) importar que tal persona reciba a Cristo por la fe o no lo haga. La expiación obrada por Cristo es solamente una parte de lo que se requiere para ser digno y obtener la vida eterna; para esto es también imprescindible la obediencia a todos los mandamientos de la iglesia mormona, lo cual incluye los exclusivos rituales del templo mormón. (Principios del evangelio, págs. 66, 68, 346-347).

8 ¿Es la Biblia la Palabra de Dios única y definitiva?

     La Biblia enseña, y los cristianos evangélicos a través de los tiempos han creído, que la Biblia es la Palabra de Dios, única, definitiva e infalible (2 Timoteo 3:16; Hebreos 1:1-2; 2 Pedro 1:20, 21) y que permanecerá para siempre (1 Pedro 1:23-25). Vemos la mano de Dios en la preservación providencial del texto de la Biblia, cosa que fue confirmada de una manera maravillosa por el descubrimiento de los Rollos del Mar Muerto.

     Por el contrario, la iglesia mormona enseña que se han perdido muchas verdades de la Biblia, y que la Biblia es corrupta y no contiene la plenitud del evangelio (Libro de Mormón - 1 Nefi 13:24-29; Enseñanzas del Profeta José Smith, págs. 4-5;).

9 ¿Cayó la asamblea primitiva en una apostasía total?

     La Biblia enseña, y los cristianos evangélicos a través de los tiempos han creído, que la iglesia verdadera fue establecida por Jesús con su divino poder, y por esto la iglesia nunca pudo desaparecer ni, de hecho, nunca ha desaparecido de la tierra (Mateo 16:18; Juan 17:11; 1 Corintios 3:11). Los evangélicos y otras denominaciones cristianas admiten que históricamente ha habido corrupción en la iglesia, pero creen que siempre ha existido un remanente de personas que han guardado los principios del Evangelio.

     Por el contrario, la iglesia mormona enseña que poco después de la muerte de los apóstoles, hubo una gran y total apostasía, o abandono de la verdadera fe, en la iglesia establecida por Jesucristo; y que este estado de apostasía continúa hasta hoy excepto entre aquellos que han llegado a un conocimiento del evangelio restaurado por la iglesia mormona (Principios del evangelio, págs. 97-100; véase también La perla de gran precio - José Smith, Historia 1:19).

Conclusión:
     Los puntos previos que aparecen en cursiva constituyen el evangelio comúnmente creído por todos los cristianos evangélicos de todos los tiempos, sin importar la denominación. Estas creencias son diferentes de las de otras religiones, como el mormonismo, que mientras afirman ser cristianos en sus creencias y prácticas, dan más autoridad a otras escrituras que a la Biblia, enseñan doctrinas que contradicen la Biblia, y tienen creencias que nunca fueron enseñadas por Jesucristo.

     Los mormones y los cristianos evangélicos tienen en común algunos preceptos morales importantes de la Biblia. Sin embargo, los puntos mencionados demuestran que hay muchas diferencias fundamentales e irreconciliables entre el cristianismo bíblico y el mormonismo. Aunque estas diferencias no deben impedir que los cristianos traten a los mormones con bondad y respeto, no podemos considerarlos hermanos en Cristo. La Biblia nos advierte que vendrán falsos profetas quienes predicarán otro evangelio, con otro Jesús, atestiguado por otro espíritu (2 Corintios 11:4, 13-15; Gálatas 1:6-9). Sobre la base de la evidencia antes presentada, consideramos que el mormonismo representa un falso evangelio.

     Se ha dicho que si uno dice ser mormón pero, al mismo tiempo, niega que José Smith haya sido un profeta de Dios, niega que el Libro de Mormón haya provenido de Dios, rehúsa creer que Dios una vez fue un hombre que cumpliendo todos los mandamientos de la iglesia mormona avanzó hasta la divinidad, y no acepta que el mormonismo haya sido establecido por Dios, la iglesia mormona no consideraría a tal persona como un mormón. Uno no puede llamarse correctamente mormón si no cree las doctrinas fundamentales enseñadas por la iglesia mormona. De igual manera, si la iglesia mormona no cree en las verdades bíblicas esenciales afirmadas por la comunidad cristiana a través de los tiempos, ¿cómo puede razonablemente esperar que los cristianos acepten al mormonismo como una expresión auténtica del cristianismo?

     Si la iglesia mormona realmente cree ser la única verdadera iglesia cristiana, no debería intentar presentarse públicamente como parte de una comunidad cristiana más amplia. Más bien, debiera decir abiertamente al mundo que los que afirman ser cristianos evangélicos ortodoxos en verdad ni siquiera son cristianos, y que la iglesia mormona es la única iglesia verdadera. En realidad, la iglesia mormona no dice esto públicamente, pero es precisamente lo que enseña en privado. (Fin)

 

Pensamientos para los jóvenes.

1. Aspirar a tener consistencia en el carácter cristiano (Proverbios 16:32).

2. Dejar que tu relación con otros sea mostrada con verdad, honor, justicia, bondad y cortesía (Mateo 7:12).

3. Controlar tu lengua (Santiago 1:26).

4. Guardar una conciencia buena. El ejemplo de José
(Génesis 44:15).

5. Aprender a soportar la aflicción (Lucas 22:42).

6. Cultivar una piedad genuina (Salmo 111:10; Ec. 12:1).

7. Buscar la dirección divina a través de la oración (Mateo 7:7).

8. Estar  preparados para enfrentar la muerte (Amós 4:12; Mateo 24:44). (Fin)

 

 

 

(9) Consejo general para los jóvenes.

1. Trata de entender la maldad del pecado (Ec. 7:20, Romanos 3:23; Génesis 6:5; Mateo 15:19; Isaías 64:6; Romanos 6:21-23).

(1) Piensa en lo que pecado ha hecho en la raza humana (Ec. 7:29).

(2) Piensa en el costo de proveer perdón por el pecado... costó la muerte de Jesús, el Hijo de Dios.

(3) Piensa en lo que el pecado ha hecho.

(4) Piensa en toda la miseria y dolor que el pecado ha causado.

2. Busca una relación personal con el Señor Jesús.

(1) Porque en Él “...habitase toda la plenitud...” (Col. 1:19; véase Filipenses 4:13).

(2) Él es un amigo (Proverbios 18:24).

3. Recuerda que no hay nada más importante que tu alma y tu destino eterno.

4. Haz la decisión de hacer de la Biblia tu Libro en esta vida (Salmo 119:9; Proverbios 13:13).

5. No hagas amistad con quien no es un amigo de Dios (Salmo119:63; Proverbios 13:20).  (Fin)

 

La separación del mundo en la vida social y matrimonial (V parte).

(Por Daniel R. Huber)

A.  El propósito del matrimonio:

1.  Que el hombre sea completo (Génesis 2:18).

2.  Que se multiplique el género humano (Génesis 1:28).

3.  Mantener la pureza de la familia humana (He. 13:4).

4.  Criar y educar a los hijos (Efesios 6:4).

B.  Fundamentos para el matrimonio cristiano:

1.  Una vida rendida a Dios.

2.  Semejanza en fe y convicciones religiosas (Amós 3:3).

3.  La santidad y el amor.

C.  Enseñanzas de la Biblia en cuanto al matrimonio.

1.  Únicamente la muerte puede deshacer esta unión (Ro. 7:13; Lucas 16:18; Marcos 10:912; 1 Corintios 7:39).

2.  La fidelidad a los votos del matrimonio es muy importante (1 Tesalonicenses 4:34).

3.  El matrimonio es un símbolo de Cristo y la iglesia (Efesios 5:2332).

D.  Algunas responsabilidades de los padres.

1.  Trabajar juntos con el mismo fin.

2.  Evitar las influencias de la televisión y la radio.

3.  Estar atentos a los libros de textos y de lectura.

4.  Controlar las amistades con los del mundo.

5.  Tener un arreglo monetario sano.

6.  Dar a los hijos ciertas tareas y responsabilidades.

7.  Tener un sistema de horas para las diferentes actividades en el hogar.

8.  Enseñarles a los hijos a cantar y orar.

9.  Enseñarles la cortesía.

E.  Una familia cristiana feliz es un testimonio verdadero al mundo acerca del amor de Cristo.

La separación de las organizaciones del mundo (VI parte).

A.  Reconocemos la importancia de la unidad para realizar cualquier cosa que se desea hacer.

B.  Podemos negociar con las personas en el mundo sin ser parte del mundo (1 Corintios 5:910).

C.  Es necesario que nos guardemos de no tener un yugo desigual con los incrédulos (2 Corintios 6:1418).

D.  Algunas asociaciones que el cristiano evitará son:

1.  Hacerse miembro de sociedades secretas (Juan 18:20; Santiago 5:12; 2 Corintios 6:14); las logias son organizaciones secretas que requieren un juramento para unirse a las mismas; estas organizaciones violan los principios de no tener nada en secreto y del yugo desigual.

2.  Hacerse miembro de gremios o sindicatos, uniones obreras; todas estas uniones violan los principios del yugo desigual y de la no resistencia (2 Corintios 6:14).

3.  Hacerse miembro de clubes: Club rotario, Auto club, etc. (2 Corintios 6:14).

4.  Hacerse miembro de fraternidades, asociaciones de estudiantes y profesionales.

Preguntas de estudio.

1.  ¿Qué quiere decir “yugo desigual”? 

2.  ¿Cómo se aplica Amós 3:3 a la separación de las organizaciones del mundo? 

3.  ¿Por qué no debemos ser miembros de los sindicatos de obreros?

 

La separación del entretenimiento mundano (VII parte).

A.  Notemos algunos principios que nos deben dirigir:

1.  Debemos examinar nuestros motivos (1 Co. 10:31).

2.  Los momentos en que estamos desocupados y las horas libres se deben emplear en cosas que edifican a la persona (Colosenses 4:5).

3.  Los placeres mundanos acaban en tristeza (1 Ti. 5:6).

4.  Las personas que tienen al Señor Jesucristo en sus corazones no necesitan nada más que los entretenga (1 Ti. 6:6).

B.  Algunas cosas que nos separan del mundo.

1.  Dios no aprueba que juguemos, comamos o bebamos demasiado; estas cosas conducen a la idolatría (Lucas 21:34; 1 Pedro 4:3; 1 Corintios 10:7).

2.  La vida santa reprende el entretenimiento mundano (1 Pedro 4:34; Efesios 5:1112).

3.  Con el tiempo, la tibieza espiritual alcanzará a los buscadores de placeres (Lucas 8:14).

C.  Algunos tipos de entretenimiento que son del mundo.

1.  Cualquier cosa que tiene como único objetivo entretener a las personas.

2.  El negocio de espectáculos: cine, teatro, representación de obras dramáticas, comedias, etc.

(10) 3.  Ejercicio sensual del cuerpo, como bailar o bañarse en lugares públicos donde los incrédulos exponen sus cuerpos en una forma indecente.

4.  Deportes comerciales organizados: baloncesto, fútbol.

5.  Juegos de naipes.

6.  Música mundana.

7.  Ferias, fiestas mundanas y procesiones públicas.

La separación del mundo en el vestir (VIII parte).

A.  El tema sobre el vestir se menciona primeramente después que el pecado entró en el mundo (Génesis 3:7, 21).

1.  Lo que el hombre escogió para vestirse no le agradó a Dios.

2.  Dios hizo una vestidura adecuada para Adán y Eva.

3.  Dios hizo que se escribiera su voluntad para nosotros sobre este asunto; la mayoría de los libros de la Biblia dicen algo sobre la forma en que debemos vestirnos.

B.  Cómo vestirse es una de las cosas de mayor interés en el mundo.

1.  ¿Con qué nos vestiremos? (Mateo 6:2434).

2.  El dios de este mundo gobierna en este asunto por medio de las modas sensuales y pecaminosas.

3.  En todas las sociedades la ropa muestra el carácter de la persona.

4.  Vestirse de una manera indecente para llamar la atención es parte del programa del mundo y del diablo.

5.  Se gastan miles de millones cada año para cambiar el estilo de la moda y en vanidades semejantes.

C.  Algunas enseñanzas bíblicas sobre la manera de vestirse.

1.  La forma de vestirse debe ser decorosa y decente; la ropa indecorosa e indecente es condenada (1 Timoteo 2:9).

2.  Vestirse de acuerdo con las modas mundanas está prohibido para el que quiera glorificar a Dios en su manera de vestir (1 Pedro 3:3).

3.  El propósito principal de nuestra ropa debe ser para cubrir el cuerpo (Génesis 3:7, 21).

D.  La persona se separa del mundo en su manera de vestir porque ha recibido un corazón renovado (Ro. 12:12).

1.  La persona con una mente renovada se viste con decencia (1 Pedro 3:18).

2.  Vestirse con decencia es una expresión de una piedad genuina (1 Timoteo 2:910).

3.  Vestirse con decencia armoniza con una conducta casta y respetuosa y produce un testimonio que convence al mundo acerca del amor de Dios en el corazón de la persona (1 Pedro 3:14).

 

El ocultismo (I parte).

(Por Victo Manzo, Piura, Perú).

     En este estudio no se pretende profundizar algunas prácticas ocultistas pero sí mencionarlas. Dentro del ocultismo se encuentran otras muchas prácticas pero solo mencionaremos algunas de ellas. No quiero con esto causar algún terror o crear supersticiones, solo deseo mostrar brevemente algo de las armas que Satanás usa para esclavizar aun más al mundo. Algo muy importante: no se toque este tipo de temas a la ligera, les recomiendo un buen tiempo de oración antes de iniciar.

I. ¿Qué es el ocultismo? La palabra “ocultismo” viene de la palabra latina “occultus”, y contiene la idea de cosas que están escondidas y que son secretas y misteriosas. Podemos mencionar tres características distintas del ocultismo:

1. El ocultismo trata de cosas secretas o escondidas.

2. El ocultismo tiene que ver con operaciones o sucesos que parecen depender de poderes humanos más allá de los cinco sentidos.

3. El ocultismo tiene que ver con lo sobrenatural, con la presencia de fuerzas espirituales, o sea, demonios.

Dentro del ocultismo se pueden mencionar: la hechicería, magia, quiromancia, cartomancia, adivinación, tabla de escritura espiritista, cartas de tarot, satanismo, espiritismo, demonismo y la utilización de las bolas de cristal. Sin duda alguna a esta lista se le puede añadir muchas otras más, pero veremos estas y otras más en este estudio.

II. ¿Existe lo sobrenatural? Vivimos en una época en que la gente busca respuestas a las preguntas básicas de la vida: ¿Qué propósito tiene la vida? ¿Hay vida después de la muerte? ¿Existen pruebas de la existencia de un Dios sobrenatural? Según la Biblia, hay un continuo conflicto sobrenatural (Ef. 6:12). Esta presente batalla espiritual es entre el reino de Dios y el reino de Satanás. Aunque las Escrituras ponen en claro que lo sobrenatural es real, y que la lucha espiritual está en pie, hay algunos a quienes les gustaría desmitificar lo que se dice del diablo, de los demonios y de la posesión demoníaca. Pero es evidente que existe lo sobrenatural, pues si sacamos de la Biblia lo sobrenatural nos quedaríamos con un evangelio vacío y carente de poder que no transforma la vida del ser humano. Algo que sí debemos tener bien en claro es que todo lo sobrenatural es una realidad, y es muy peligroso tratar de infiltrarnos en este mundo totalmente espiritual. El que tengamos conocimiento de su existencia no debe crear en nosotros un deseo de tener una experiencia espiritual (Efesios 6:12).

III. ¿Por qué hay tanto interés en el ocultismo? Por el alarmante número de personas que se involucran cada vez más en el ocultismo, surge la pregunta inevitable: ¿Por qué? ¿Por qué la gente con tanta educación, con todos los avances tan maravillosos de la ciencia y la tecnología, se implica en prácticas del ocultismo? Creo que son varios los factores que han contribuido al aumento de la popularidad del ocultismo.

1. La secularización del evangelio. En los últimos años ha habido una negación de las doctrinas fundamentales de la fe cristiana por parte de muchos de los que ocupan un puesto de liderazgo dentro de la iglesia. Esto deja un gran

(11) vacío espiritual en el mundo que hace que las personas que tienen necesidades espirituales busquen en otro lugar para satisfacerlas. Además, algunos de esos líderes eclesiásticos que han abandonado el evangelio se han convertido a su vez en practicantes del ocultismo, provocando una mentalidad de “siga al líder” en muchos creyentes.

2. Como estas prácticas ocultistas revelan algunas cosas asombrosas, el que las practica llega a creer que ha experimentado la máxima realidad y que ya no necesita continuar la búsqueda de la verdad. El vacío espiritual se llena con una experiencia espiritual que no proviene de Dios sino, por lo general, de las poderosas fuerzas de Satanás y sus demonios.

IV. La Biblia y el ocultismo.

1. La Biblia condena categóricamente, sin excepción, todas las prácticas del ocultismo. En Deuteronomio 18:9-14 nos muestra de una manera muy clara como Yahvé da un mandamiento a todo el pueblo de Israel de no practicar el ocultismo, como pasar a su hijo o a su hija por el fuego, la adivinación o la hechicería etc., pues dice claramente que es abominación a Yahvé. Pero no solamente el Antiguo Testamento condena el ocultismo sino también el Nuevo Testamento lo hace (Gálatas 5:20). En Éfeso muchos de los que practicaban el ocultismo se hicieron creyentes en Jesucristo y renunciaron a sus prácticas ocultistas.  (Hch.19:19).

V. ¿Qué es lo que aparentemente ofrece el ocultismo?

1. El ocultismo ofrece varias cosas muy atractivas que cualquier persona desearía poseer, razón por la cual muchas personas son envueltas en este mundo aterrador de lo oculto. Pero ¿qué es lo que trata de ofrecer el ocultismo? Aparentemente:

(1) Ofrece poder. Lógicamente, se refiere a un poder totalmente sobrenatural pues atraviesa las mismas leyes naturales, este aparente poder dado por fuerzas satánicas es capaz de afectar a otras personas, a los elementos físicos y a sí mismo.

(2) Ofrece conocimiento de lo desconocido o, principalmente, de lo sobrenatural así como de eventos futuros, les permiten (los demonios) comunicarse con los muertos y aun a veces ejercer autoridad sobre los mismos muertos que en realidad son demonios.

(3)  Ofrece curar enfermedades. Logran hacer curaciones verdaderamente sorprendentes como enfermedades psíquicas. Regularmente estas curaciones se llevan a cabo por medio de curanderos y de las famosas “limpias” sin mencionar otros tantos.

2. ¿Qué está detrás del ocultismo? Lo sobrenatural solamente puede provenir de dos fuentes de poder: Dios Trino o Satanás. Dios se manifiesta con poder para bendición y edificación del pueblo cristiano y para salvación de los perdidos, en contraste, Satanás hace prodigios para crear confusión, ignorancia y perdición del hombre. Satanás es engañador, se viste como un ángel de luz (2 Co. 11:14) y trata de envolver en sus redes a todo tipo de personas en el ocultismo, cristianos inclusive. Lo inexplicable no quiere decir que sea sobrenatural, por ejemplo, los eclipses de Sol eran inexplicables para las tribus antiguas y lo catalogaban como sobrenatural. Un ejemplo de los poderes de Dios y de Satanás se encuentra en Éxodo 7:8-12. (Continuará)

 

Anhelo por milagros y señales.

(Adaptado)

     No todo lo que brilla es oro… Por eso, en medio de un mundo “cristiano” sediento de milagros y señales, es vital escudriñar verdaderamente el modo de actuar de Dios en esto tipo de situaciones.

      Las señales de un apóstol (2 Co. 12:12; Hebreos 2:2). Hebreos 2:2 habla de las señales usando el tiempo pretérito (pasado), es decir, las señales ya estaban cesando porque habían sido diseñadas solamente para dar una autentificación inicial para los apóstoles y la era del N.T.

       El movimiento carismático ha cometido una equivocación grave y elemental al asumir que las señales y maravillas fueron designadas para crear y mantener la fe. La fe no puede alimentarse de lo milagroso. Efectivamente, si los verdaderos creyentes miran a los milagros, señales y maravillas, esto no solo debilitará su fe espiritual y genuina, sino que llegarán a ser dependientes de tales manifestaciones.

       Dios usa Su Palabra para producir la fe salvadora y no señales y maravillas (1 Corintios 1:22, 23). Dios no dio a los judíos las señales que deseaban, porque no producirían la fe salvadora, ni tampoco dio a los griegos la complacencia intelectual que codiciaban (porque eso tampoco fomentaría la fe salvadora). Dios ha escogido lo necio del mundo para avergonzar a los sabios. La predicación del evangelio tiene más poder.

       ¿Cuál es el estado de la Palabra? ¿Es suficiente o no?  El error más grave de los carismáticos es que sus ideas acerca de la profecía y los milagros atacan directamente el fundamento de la Escritura como una revelación completa.

       En Juan 14:26 y 15:26, 27 Jesús enfatizó que los discípulos serían guiados por el Espíritu Santo para entregar toda la verdad, así como para dar una revelación completa perfecta y final. Véase Judas 3.

       Los maestros carismáticos contestan que sus profecías, aunque son “mensajes que vienen directamente de Dios”, sin embargo, no atacan la Escritura porque tales mensajes deben ser probados (examinados) por la Escritura. Pero el hecho real es que innumerables profecías y visiones que no pueden ser probadas por la Escritura son “recibidas” por los carismáticos, porque se trata de asuntos propios y específicos de sus asambleas.

       La única fuente de dirección (Romanos 15:4). En realidad el punto de vista carismático no comprende

 

(12)  realmente que las Escrituras son: completas, totalmente suficientes para todas nuestras necesidades, y suficientemente profundas para cada problema y situación posible. Ya sea que los maestros carismáticos lo hayan hecho con conocimiento de lo que han hecho o no, ellos se han unido a la compañía de herejes en su desprestigio de la Palabra de Dios. La Iglesia Católica ha añadido a la Biblia, al confiar en sus propias tradiciones y en sus líderes.

       ¿No deberíamos desear los mejores dones? (1 Corintios 12:31). Este texto se usa por los carismáticos para mostrar que todos los creyentes deberían aspirar a exhibir los dones carismáticos. Pero desafortunadamente, este versículo ha sido leído en la forma más superficial posible. ¿A quién habla el apóstol? ¿Cuáles son los mejores dones? ¿El de hablar en lenguas o el de sanidad? Véase 1 Co. 12:28. El mejor don es el del apostolado, el menor es el hablar en lenguas. ¿De dónde viene la enseñanza que dice que debemos codiciar y desear el “hablar en lenguas”? Viene de un mal uso del versículo. Codiciar (procurar) significa: sean celosos por, estar muy a favor de algo. Codiciar el apostolado quiere decir: valorar y someterse a sus enseñanzas, desear el ministerio de los apóstoles. Véase 1 Corintios 14:39 (“...no impidáis el hablar en lenguas...”. El don genuino de lengas estaba limitado en propósito y en duración,  pero  mientras siguiera activo en la asamblea primitiva no debía ser prohibido porque todavía las asambleas no habían recibido toda la revelación de Dios.

       ¿Es verdad que el hablar en lenguas y la sanidad eran comunes en los tiempos del N.T.?  Nótese bien: hay solo tres casos de hablar en lenguas registrados en el libro de los Hechos: 2:10, 11, 19. Aparte de las instrucciones dadas en 1 Corintios al mal uso de lenguas, no se menciona el hablar en lenguas en otras epístolas. En cada uno de los casos mencionados, alguna autentificación especial del mensaje que era predicado, fue necesario. En cada caso los judíos estuvieron involucrados, los judíos necesitaban ver que el viejo orden judaico había terminando y que los judíos y los gentiles estarían ahora juntos en una asamblea nueva, dirigida directamente por el Espíritu Santo.

       Las manifestaciones de sanidad eran ciertamente numerosas y espectaculares, pero fueron llevadas a cabo principalmente por los apóstoles y los que trabajaban con ellos que habían recibido su poder o don directamente de los apóstoles.

       ¿Son las lenguas la prueba del “bautismo del Espíritu Santo”?  Esta idea viene de dos errores básicos: (1) Confundir dos experiencias diferentes del Espíritu Santo: el “bautismo” y el “ser llenos”. Según 1 Corintios 12:13 todos los creyentes son “bautizados” (nacidos de nuevo) por el Espíritu Santo. (2) En Efesios 5:18 se nos manda a ser “llenos” del Espíritu o estar “controlados” por Él.

       Los carismáticos no entienden el día de Pentecostés.  Dicen que cada creyente tiene que tener su propio “Día Pentecostés”.  Aquél día festivo señaló el fin de la confusión del período judaico.  Aquel día lo cambió todo, pues inauguró la asamblea de Jesucristo. Aquel día fue algo único que no volvería a repetirse. (Fin)

 

Presentaciones no escriturales del evangelio (II parte).

(Por David Cloud. Título del original en Inglés: Unscriptural presentations of the gospel. Traducido al Español por Ulises Velázquez, con permiso del Autor. Copyright 1997 by David W. Cloud. All rights reserved.  [Way of Life Literature, 1701 Harns Road, Oak Harbor, WA 98277])

III. La expectativa es diferente.

     El “simple-oracionismo parece despertar un interés manifiesto en el evangelio y un deseo de orar por parte del pecador. Pero, el mero interés en Cristo no es la salvación, y tampoco es el deseo de elevar una oración. El evangelismo bíblico, por otro lado, ve a través de la convicción sobrenatural que ha sido traída por Dios. Yo he estado ganando almas con muchos hombres que han animado a la gente a orar en el momento que era obvio, al menos para mí, que no estaban bajo ninguna convicción de pecado y no tenían intención de arrepentirse hacia Dios. No me sorprende cuando esta gente a menudo ni siquiera visita la iglesia.

     Hace algunos años mi esposa y yo fuimos responsables de llevar a cabo el programa de visitación para ganar almas del grupo de damas en cierta iglesia. Este programa seguía un plan que se enfoca en tener decisiones, y tiene formas inteligentes de manipular a la gente para hacer una oración de salvación. No era poco común que las damas al regresar de esta visitación se regocijaran de que tres, cuatro, o diez almas fueron salvas. El problema es que estas almas salvas usualmente no tienen el mínimo interés en venir a la iglesia, el bautismo o cualquier otra cosa espiritual.

     ¿Por qué muy a menudo se convierte en una lucha o guerra discipular a los que han hecho una oración de pecador? Porque, muy a menudo, no son salvos y nunca han estado bajo la convicción del Espíritu Santo; ni siquiera entienden el evangelio; nunca se han arrepentido de su pecado. Con frecuencia ni siquiera se les ha animado a orar. El trabajador personal buscó lo incorrecto. Buscó solo el interés de parte del pecador cuando debió haber buscado algo traído por el Espíritu Santo, algo real y profundo.

     No estoy hablando acerca de poner a la gente en  una larga y asfixiante agonía sobre su pecado. Cuando es evidente que Dios está poniendo convicción y dándoles arrepentimiento, es el momento de enfocarles a Cristo como el que cargó sus pecados. Ellos no tienen que seguir la fórmula de alguien para afligirse por sus pecados. La gente es diferente y los individuos reaccionan diferente a la convicción del Espíritu Santo; pero, TIENEN que tener la convicción de su iniquidad ante Dios y TIENEN que estar

(13) claramente arrepentidos. Si esto falta, no es una salvación de acuerdo a la Biblia.

     Los antiguos tenían lo que llamaban el cuarto de preocupación y el banco afligido. El cuarto de preocupación era el lugar donde los no salvos podían ir cuando estuvieran bajo convicción. Por esto usaban el término preocupación. La gente tenía que estar preocupada por su pecado y condición perdida si estaban listos para ser salvos. La banca afligida era algo similar. El término afligido se refería al pecador bajo la convicción del Espíritu Santo sobre el pecado. ¿Dónde está el cuarto de preocupación hoy? ¿Dónde está el banco afligido? La mayoría de las iglesias ya no tienen algo así, porque una nueva metodología ha llegado y la preocupación y aflicción por el pecado no es algo que se espera. No estoy diciendo que debemos poner a la gente en una rutina asfixiante de aflicción, pero la Biblia claramente muestra que la gente que fue salva estaba bajo plena convicción de su pecado contra Dios y estaban abiertamente arrepentidos de su rebelión hacia Dios.

     Nosotros los Fundamentalistas criticamos las conversiones superficiales de las estrellas deportivas y de Hollywood, a quienes obviamente les falta la convicción del Espíritu Santo y el arrepentimiento. Pero me temo que estamos promoviendo el mismo tipo de formas superficiales y positivas usadas, y creo que esta es una de las culpas del problema.

      Un evangelio débil produce convertidos débiles. ¿Hay alguna sorpresa en que las Cuatro Leyes Espirituales produzcan convertidos que no ven nada mal en la música rock, o en las producciones de cañería de Hollywood, o en el baile, o en el mezclarse con el Romanismo y Modernismo y Carismatismo? Los seguidores de los Neoevangélicos ven poco o nada de malo en estas perversidades. No debería sorprendernos. Un evangelio débil produce convertidos débiles.

     ¿Qué hay del evangelio presentado tan frecuentemente en círculos Bautistas fundamentales? ¿Qué tipo de convertidos estamos produciendo en nuestras iglesias hoy día? Ciertamente, demos gloria a Dios porque hay admirables santos de Dios entre nosotros; pero hay también un gran grupo de débiles convertidos. Convertidos que no tienen celo por la verdad. Convertidos que no tienen realmente amor por la Biblia. Convertidos que no se preocupan lo suficiente sobre la iglesia y sobre asistir el Domingo por la tarde o a los servicios de entre semana. Convertidos que nunca han intentado ganar a alguien a Cristo. Convertidos que no tienen discernimiento entre la verdad y el error, que verán a un predicador Carismático por la televisión y se impresionarán con su sutil emocionalismo, o escucharían a un psicólogo por la radio y pensarán que es un gran hombre de Dios. Convertidos que se sienten como en casa estando en el mundo como lo está la gente perdida. Ellos ven las mismas películas perversas de Hollywood; siguen el mismo vil programa de televisión cada noche; se ríen de los mismos comediantes sucios; van igual de medio desnudos a las mismas playas y escuchan la misma música mundana.

     No estoy tratando de ser descortés. Estoy tratando de enfocar un tremendo problema. Yo pienso que muchos de estos convertidos no son salvos. ¿No podría ser que este campo de convertidos débiles está siendo producido por una presentación débil del evangelio, una forma que ha sido tomada prestada de la gente del mundano Cristianismo ecuménico? Muy a menudo nos vemos tratamos de disciplinar a personas que nunca han realmente experimentado una verdadera convicción, arrepentimiento y regeneración.

     Comprendo que algunos de los más renombrados líderes Bautistas fundamentales de las últimas décadas han popularizado este tipo de acción. Ellos enfatizan números de decisiones u oraciones en lugar de arrepentimiento y salvación bíblica pero, no debemos seguirlos en esto. Nos están guiando lejos de la Biblia.

     Como los predicadores en el libro de los Hechos, nosotros debemos buscar una cosa en nuestro trabajo evangelístico, y eso es la convicción y el arrepentimiento traído por el Espíritu Santo.

IV. El conteo es diferente.

      El “simple oracionismo” cuenta oraciones, decisiones, profesiones; mientras que el evangelismo, de acuerdo a la Biblia, cuenta la fe y el arrepentimiento en corazones que han sido trabajados por el Espíritu Santo, y que resultan en una nueva forma de vida. El evangelismo bíblico cuenta las regeneraciones bíblicamente genuinas, y no se interesa en algo menor.

     Contrasta con los reportes que escuchamos sobre al-

mas salvas”.  Un misionero de un país europeo oriental, escribió recientemente y dijo que 250 fueron bautizados, y había solo cerca de 10 que asistían a los servicios de la iglesia.  ¿Pareciera como si esas 250 personas realmente se arrepintieron de sus pecados y recibieron a Cristo como Salvador?  No, parece como si, tal vez, solo once lo hicieron.  Los otros fueron el resultado del “simple oracionismo”.  ¿Por qué no decir que 250 hicieron una oración o que 250 hicieron un tipo de decisión o 250 mostraron un interés pasajero en el evangelio? Esa es la verdad del asunto.  ¿Por qué confundir las cosas y decir que 250 fueron salvos, si no hay evidencia bíblica de que lo fueron?  ¿Por qué decir que los ángeles en el Cielo se están regocijando de estas “decisiones”, cuando no hay evidencia de que esa salvación sucedió?  La verdad es que no entiendo la motivación para hacer y decir todo eso.  (Continuará(

    

 

Comentario sobre los Diez Mandamientos.(Pastor H. B. Pratt. Traductor de la Biblia conocida

(14) comúnmente como Versión Moderna que finalizó en 1893. Comentarista de los libros del Génesis, Éxodo y Levítico y autor de Noches de los Romanistas.)

VI. EL SÉPTIMO MANDAMIENTO.

   No cometerás adulterio.” (Éx. 20:14; Versión Moderna)

    Es el plan del Decálogo señalar por nombre el deber principal, o el pecado capital de su clase, en cada uno de los mandamientos, llevando subentendido que todas las demás obligaciones, y todos los otros pecados de la misma clase, van incluidos bajo estas distintas cabezas o capítulos.

    El adulterio es el consorcio criminal de dos personas casadas o de una persona casada con otra alguna que no sea su compañera legítima, sea casada o no; y a la vista de Dios y de los hombres es un delito más grave que la simple fornicación; la cual es la unión criminal de dos personas no casadas.

    El adulterio es la invasión de los derechos privativos y más sagrados del matrimonio, con tendencias a la destrucción de la familia, en que está basada el bienestar y la existencia misma del Estado. Llevando envuelto en sí, y en forma agravada, toda la torpeza y la inmundicia de la simple fornicación, gran parte de la criminalidad especial del adulterio consiste en su injusticia, robándole a uno de los cónyuges el amor y la intimidad de su socio, violando la sacra  privanza del hogar doméstico, turbando la paz de la familia y destruyendo la confianza mutua. El adulterio ataca la institución divina de la familia en su parte más vital, y propende a acabar con esta, la base de la Iglesia y del Estado.

    Según las leyes de Moisés, ambas partes habían de morir.

    Con el aumento de las riquezas y del lujo, y la decadencia moral y religiosa, este pecado se aumenta enormemente, y la sociedad y las leyes se hacen más tolerantes de él. Los profetas de Israel denunciaron este como el pecado predominante de los tiempos de la decadencia y caída de la nación y a la Iglesia de entonces; y a su sombra se desarrollaba todo mal (Jer. 5:8; 9:2; 23:10; Os. 4:2; 7:4; Miq. 7:5).

    Con razón ha dicho Pablo que “Para evitar las fornicaciones, cada hombre tenga su propia mujer, y cada mujer su propio marido” (1 Co. 7:2).

    Pero mientras este mandamiento prohíbe estrechamente las relaciones ilegítimas entre personas casadas, prohíbe también todo lo conducente a ellas, juntamente con todas las formas de impureza sensual, y de imaginaciones impúdicas; y asimismo los libros impuros, las conversaciones y canciones lascivas, los cuadros deshonestos, y todo aquello que tiende a inflamar las pasiones sensuales, y a corromper el corazón. “Habéis oído que fue dicho (dice Jesús) no cometerás adulterio. Mas yo os digo que todo aquel que mira a una mujer para codiciarla, ya cometió adulterio teniéndola a ella en su corazón” (Mt. 5:28).

    En contraste con todo esto, dice Jesús: “Bienaventurados los limpios de corazón; porque ellos verán a Dios” (Mt. 5:8).

    El pecado asqueroso y degradante de la embriaguez cae propiamente bajo este mandamiento, que tiene que ver con la guarda de nuestra propia castidad y pureza y la de otros; y esto, no solo porque es por sí mismo vil y asqueroso, rebajando a los hombres al nivel de los brutos privados de la luz de la razón, sino que, con inflamar las pasiones de los hombres y las mujeres, conduce irresistiblemente a los pecados de la lascivia; de modo que la embriaguez y la lujuria son compañeros inseparables. Y dice el profeta Oseas: “La fornicación, y el vino y el mosto quitan en buen sentido” (Os. 4:11). (Continuará.)

 

La última palabra.

    El mes pasado mi esposa Janet envió unos 1800 ejemplares de esta revista por Correo Postal. La enviamos solamente a aquellos que nos la piden.

     Yo preparo el texto y lo envío a los hermanos Gil, en Cuba. Ellos hacen la obra de corrección del texto, tratando de llevarlo a un castellano fluido. Una vez corregido, Janet y yo comenzamos a imprimir. Tenemos dos impresoras láser para llevar a cabo esta tarea, la cual nos toma más de un día. Luego Janet usa una dobladora eléctrica para doblar las páginas, teniendo ella que cotejar después las catorce páginas de la revista. Por más de treinta y nueve años esta ha sido su tarea. Luego, entre los dos, ponemos las revistas en sobres o en paquetes para enviarlos por Correo Postal.

     En todos estos años no hemos pedido ayuda. Esta obra es del Señor. Él ha provisto algunas personas que tienen interés en la propagación de la Verdad para comprar el papel, la tinta y pagar el porte postal. Janet y yo damos de nuestro tiempo sin recibir ningún centavo y estamos muy, pero muy contentos en hacerlo. Como ustedes saben, ya he cumplido 85 años de vida. Todavía estoy predicando por la radio en unas veinticinco emisoras con dos programas semanales de treinta minutos en América Central y del Sur.  Dios me ha dado buena salud. Vivimos en un departamento pequeño alquilado en la ciudad de Salina, Estado de Kansas, en el centro de los EE.UU. Nuestro hijo Mario y su esposa viven en otro pueblo cercano, y nuestra hija y familia viven en la gran ciudad de Wichita, a dos horas de distancia. Somos miembros activos de la Asamblea Bíblica de esta ciudad.

     Damos gracias a nuestro Dios porque un número de hermanos que reciben la revista cada mes en bultos con varios ejemplares, los están distribuyendo entre otros hermanos que no tienen servicio postal en el lugar donde viven.

     Las ediciones anteriores siempre están disponibles en

www.hojasdeoro.com.  Para recibir esta revista gratis, puedes escribirnos por correo electrónico a: jan23@cox.net o por Correo Postal a:

  

Hojas de Oro

660 South Front

Salina, Kansas, 67401

EE. UU.