Publicación Gratis

Hojas de Oro

Un Llamado A Regresar A Las Enseñanzas Bíblicas

“...que contendáis por la fe...”

Año XXXX, No. 2                         FEBRERO                                          2010

 


Índice:

…El libro de Hageo.

…Cuidado con el “Movimiento de la fe”.

…Veinte evidencias sobre la existencia de la Asamblea antes del Día de Pentecostés.

…Lección 5: La Palabra de Dios.

…Lección 6: La oración.

…Lección 7: La voluntad de Dios.

…Lección 8: La asamblea local.

…Fundamentos (V parte).

…El Pentecostalismo.

…Breve historia de los Adventistas del Séptimo Día.

…Errores de los Adventistas del Séptimo Día.

…Los dones del Espíritu (continuación).

…¿Es posible el “Avivamiento”?

…Comentario sobre los Diez Mandamientos (continuación).

 

El libro de Hageo.

      Hageo era un profeta del remanente fiel que fue restaurado después de los setenta años del cautiverio. Las circunstancias en las que cumplió su ministerio se presentan en Esdras y Nehemías. La tarea de Hageo, Zacarías y Malaquías fue la de animar, reprender e instruir al débil y dividido remanente fiel de la nación judía. El tema se relaciona con el templo no terminado y su misión era la de amonestar y animar a los edificadores.

 

Cuidado con el “Movimiento de la fe”.

      Hombres como Kenneth Hagin, Kenneth Copeland y otros dicen que “Dios actúa por fe”. La idea de que “Dios tiene fe” es ajena a la Biblia. Dios lo ve y lo sabe todo, no necesita tener fe. Nosotros no podemos imitar la “fe” de Dios puesto que Él no la tiene.

      Las Escrituras nos advierten de la realidad de los falsos maestros que tratarán de corromperlas. Es el deber de cada predicador obedecer las enseñanzas que aparecen en: Tito 1:9; Judas 3; 2 Timoteo 4:14, 15; Romanos 16:17, 18.

     Estos hombres dicen que “somos pequeños dioses” y usan para ello el Salmo 82:6, donde se está hablando de los “jueces” de la nación de Israel y no de la humanidad en general. Véase Juan 10:34, hablando de los representantes de Israel.

 

Veinte evidencias sobre la existencia de la Asamblea antes del Día de Pentecostés.

(Por Greg Wilson)

     Este es un tema de importancia ya que los protestantes y los evangélicos dicen que sus denominaciones tuvieron sus comienzos después del Pentecostés.

1.  El significado literal de la palabra griega EKKLESÍA (del griego EK [afuera de] y KELEO [llamar aparte]) es: “gente llamada fuera de un local para reunirse con un propósito” (Juan 1:34-51).

2.  Cristo dijo que Él dejaría Su “casa” en la tierra cuando se fuera “lejos” (Marcos 13:13-37). La asamblea es identificada como Su “casa” (Hebreos 3:1-6; 1 Timoteo 3:15; Efesios 2:20, 21; 1 Corintios 3:15). Cristo ascendió antes de aquel día festivo (Marcos 16:19; Hechos 1:9-11).

3.  Cristo habló de Sus discípulos como un “rebaño” antes de aquel día (Lucas 12:32; Mateo 26:31, 32). La asamblea es identificada como el “rebaño” de Dios (Hechos 20:28, 29; 1 Pedro 5:2, 3).

4.  Los discípulos predicaron las Buenas Noticias antes del día de Pentecostés (Marcos 1:1; 3:14; Mateo 10:14; Lucas 10:1-17).

5.  Ellos tenían poder del Espíritu Santo antes de aquel día (Mateo 10:5, 19, 20).

6.  Ellos sumergían a los nuevos creyentes antes de aquel día (Juan 4:1, 2).

7.  Participaron de la Cena (Mateo 26:26).

8.  Tenían un ministerio (Marcos 3:14).

9.  Tenían una disciplina (Mateo 18:15-17).

10.     Tenían a Jesús como su “Cabeza” (Juan 13:14).

11.     Tenían una membresía de 120 personas (Hechos 1:15).

12.     Tuvieron reuniones de negocios; eligieron líderes (Hechos 1:15-26).

13.     Tuvieron un tesorero (Juan 13:29).

14.     Añadieron 3000 almas a su asamblea en aquel día de fiesta (Hechos 2:41).

15.     Llevaron a cabo la Gran Comisión (Mateo 28:19, 20).

16.     Cristo estaba edificando Su asamblea antes (Mateo 16:18).

17.     Estuvieron juntos desde la inmersión de Juan (Hechos 1:21, 22).

18.     El Esposo estaba con Su Esposa (Juan 3:29).

(Página 2)  19.     Cristo cantó en Su asamblea antes (Marcos 14:26, para que se cumpliera el Salmo 22:22).

20.     No hay ningún pasaje que indique que la EKKLESÍA comenzó en aquel día festivo. (Fin)

 

LECCIÓN 5: LA PALABRA DE DIOS.

(Por Alfonso Alvizú Cantera)

“¿Cuál es la importancia de la Biblia en mi vida?”

      Lo que separa al Cristianismo de las demás “religiones” del mundo es su afirmación de poseer una autoridad absoluta de Dios por escrito.

      Esta creencia es crucial para el crecimiento del cristiano en la gracia y el conocimiento de Jesucristo.

      Los estándares por los cuales el cristiano ha de gobernar su vida en cualquier aspecto se encuentran en las páginas de la Palabra de Dios.

      El propósito de esta lección es familiarizar al nuevo creyente con los conceptos básicos de la Biblia y mostrarle cómo se relacionan estos con su vida diaria, para que pueda empezar a comprender cómo sus principios deben guiar todas las facetas de su andar con Jesucristo.

I. LA PALABRA DE DIOS ESTÁ ACTIVA EN LA SALVACIÓN.

1. 1 PEDRO 1:23 MUESTRA QUE EL HOMBRE NACE DE NUEVO “POR LA PALABRA DE DIOS”. La palabra de Dios es el agente que produce el nuevo nacimiento.

2. EFESIOS 2:8-9 MUESTRA QUE SOMOS SALVOS “POR MEDIO DE LA FE”. Romanos 10:17.

3. SANTIAGO 1:21 DICE QUE LA PALABRA DE DIOS “PUEDE SALVAR VUESTRAS ALMAS”.

4. EL RESUMEN DE PABLO DEL EVANGELIO CONTIENE TRES PARTES EN 1 CORINTIOS 15:1-4.

(1) Jesucristo murió por nuestros pecados.

(2) Fue sepultado.

(3) Se levantó de entre los muertos al tercer día.

(4) CONFORME A LAS ESCRITURAS.

5. PARA SER SALVO USTED DEBE CREER LO QUE LA BIBLIA DICE SOBRE EL PECADO, SU CONDI-CIÓN Y EL PLAN DE DIOS DE LA SALVACIÓN.

II. YA QUE HAS SIDO SALVO POR LA PALABRA DE DIOS, ESTA DEBE SER TU GUÍA INFALIBLE QUE TE DIGA CÓMO VIVIR. A manera de ilustración:

1.  TODO ARTÍCULO COSTOSO VIENE CON UN MA-NUAL QUE NOS DICE CÓMO OPERARLO. Si uno no se guía por el manual tendrá problemas con el artículo.

2. LA BIBLIA ES EL “MANUAL DE INSTRUCCI-ONES” DE DIOS PARA TU VIDA. Dios no te va a salvar y llamar a su servicio sin darte instrucciones claras y exactas, sino que te hará algo con lo que te puedas guiar. Pero debes “basarte en el Libro”.

III. ¿CUÁL ES EL PROPÓSITO DE LA PALABRA DE DIOS PARA EL CRISTIANO?

1. LA PALABRA DE DIOS LO EQUIPA PARA EL SER-VICIO (2 Timoteo 3:16-17; Efesios 6:10-18).

2. LA PALABRA DE DIOS LO NUTRE. Esto se ilustra en la Biblia como “el alimento espiritual”. Nota Job 23:12 y Jeremías 15:16. Es una dieta completa y balanceada.

(1) Leche (1 Pedro 2:2).

(2) Miel (Salmo 119:103; Pr. 16:24; 1 Samuel 14:29).

(3) Manzanas (Proverbios 25:11).

(4) Pan (Lucas 4:4).

(5) Agua (Isaías 55:10-11; Efesios 5:26).          

(6) Carne (Hebreos 5:12-14; 1 Corintios 3:1-2).

(7) Cereal (Salmo 78:24).

3. LA PALABRA DE DIOS LO GUARDA LIMPIO PARA AGRADAR A DIOS (Salmo 119:9-11; Juan 15:3).

IV. ¿ES COMPLETAMENTE CONFIABLE LA BIBLIA?

1. ES MÁS SEGURA QUE LA VOZ AUDIBLE DE DIOS. Este es un punto muy crítico. Debe entenderse que todaslas experiencias” deben juzgarse por un estándar infalible que sea mayor que toda experiencia. Pedro dijo que la Palabra de Dios fue MÁS SEGURA que las apariciones y la voz audible de Dios. Veamos 2 Pedro 1:16-21 en contraste con Mateo 17:1-9.

2. AUN EL UNIVERSO FUE CREADO POR LA PALABRA HABLADA DE DIOS (Hebreos 11:3; Salmo 33:6; Génesis 1:3).

V. ¿CÓMO PUEDEN APRENDER LA BIBLIA?

1.  EL ESPÍRITU SANTO DE DIOS TE GUIARÁ A TO-DA LA VERDAD (Juan 14:26; 16:13-15). Dios puede utilizar otros medios para auxiliarte en la enseñanza (predicadores, libros, cintas, etc.) pero primordialmente la verdad es revelada por el Espíritu Santo.

2. LA BIBLIA SE APRENDE AL COMPARAR LA ES-CRITURA CON LA ESCRITURA CONFIANDO EN EL ESPÍRITU DE DIOS PARA QUE TE ENSEÑE, EN VEZ DE CONFIAR EN TU PROPIO INTELECTO NATURAL (1 Corintios 2:9-16).

VI. COMPENDIO BREVE DE LA BIBLIA.

1. TIENE UN TOTAL DE 66 LIBROS.

2. FUE ESCRITA POR MÁS DE 40 AUTORES.

3. FUE ESCRITA DURANTE UN PERÍODO DE TIEM-PO DE 2000 AÑOS APROXIMADAMENTE.

4. ES TOTALMENTE EXACTA EN CUESTIONES DE HISTORIA Y PROFECÍA.

5. NO HAY EN ELLA NI UNA SOLA CONTRADIC- CIÓN.

6. EL VERSÍCULO CENTRAL DE LA BIBLIA ESTÁ EN EL SALMO 118:8. El Señor es el centro de la Biblia. La palabra clave o central del versículo es “Yahvé”.

LECCIÓN 6: LA ORACIÓN.

“¿Qué importancia tiene la oración en mi vida?”

      Alguien dijo una vez que el cristiano es tan fuerte como lo es su vida de oración. Hay mucho de cierto en ello por(Pagina  3) que la oración es sencillamente la comunicación de uno con Dios.

      Cuando uno lee la Biblia, Dios le habla a uno; pero cuando uno habla con Dios, uno es quien le habla a Dios. No puede crecer tu relación personal con el Señor Jesucristo sin una comunicación correcta.

I. ¿CUÁL ES EL PROPÓSITO DE LA ORACIÓN?

A. NO ES PARA CONFORMAR A DIOS A NUESTRA CONVENIENCIA PERSONAL, NI PARA CAMBIAR SU MENTE. Es más bien para que uno se conforme a su voluntad.

B.   FILIPENSES 4:6-7. La vida de oración adecuada produce tranquilidad mental y paz en el corazón.

C.  LO ACERCA MÁS A DIOS, PARA QUE ÉL PUEDA PROBAR SU CAPACIDAD PARA SUPLIR CUAL-QUIER NECESIDAD.

1. Dios está activo en cada detalle de tu vida y sabe exactamente lo que necesitas antes de que tú se lo pidas (Mateo 6:8).

2. Dios permite que haya necesidades en tu vida para poder acercarte y encontrarte con Él (Salmo 50:15).

3. El momento más peligroso de tu vida es cuando tienes todas tus necesidades satisfechas, sin tener necesidad de nada, incluso de Dios (Apocalipsis 3:17).

4. Dios utiliza esas necesidades para atraernos a donde pueda bendecirnos y revelarnos que nuestra verdadera necesidad es el Señor Jesucristo y su gracia. El ejemplo clásico de este principio tan importante es el aguijón en la carne de Pablo (2 Corintios 12:7-10).

5. Esta es la razón por la que es esencial dar gracias por todo, incluyendo especialmente las necesidades y los momentos difíciles de tu vida (1 Tesalonicenses 5:18).

6. También esta es la razón por la cual es absolutamente esencial desarrollar una actitud de oración consistente, en la que tu primera reacción en momentos difíciles sea ir a Dios en oración (1 Tesalonicenses 5:17).

II.  ¿CÓMO DEBES ORAR?

A.  PRIMERAMENTE, ROMANOS 8:26-27 ESTABLE-CE CLARAMENTE QUE NO SABEMOS CÓMO ORAR O POR QUÉ ORAR. Es por eso que el Espíritu Santo, quien vive dentro de nosotros, intercede por nosotros en oración.

B.  SIN EMBARGO, EXISTEN ALGUNOS LINEA-MIENTOS BÁSICOS.

1. Ora siempre, desarrolla una vida de oración (1 Ts. 5:17; Lucas 18:1).

2. No repitas las mismas palabras una y otra vez (Mt. 6:7).

3. Habla con Dios como con un amigo. ¡Él es tu amigo!

(Juan 15:13-14; Éxodo 33:11; Proverbios 18:24).

4. Reconoce que tienes acceso DIRECTO con Dios personalmente. NO necesitas de intermediarios para hablar con Él (1 Timoteo 2:5; Efesios 2:18).

C. ASEGÚRATE DE MANTENER TU RELACIÓN BÁ-SICA CON EL SEÑOR DE UNA MANERA CORREC-TA. Hay cosas en tu vida que pueden estorbar tus oraciones.

1. Pecado no confesado (Isaías 59:1-2; Salmo 66:18).

2. Un espíritu no perdonador (Mateo 6:14-15).

3. Amargura hacia tu cónyuge (o hacia otros semejantes) (1 Pedro 3:7).

4. No pedir (Santiago 4:2).

5. Pedir con egoísmo o cualquier otra motivación equivocada (Santiago 4:3; Proverbios 21:13).

6.   Insensibilidad hacia la Palabra de Dios (Pr. 28:9).

III. HAY CUATRO TIPOS BÁSICOS DE ORACIÓN (1 Timoteo 2:1).

A. SÚPLICA. Peticiones específicas. Filipenses 4:6 dice que sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios. Demasiadas oraciones se desperdician por ser tan generales. Por ejemplo: “Dios, por favor, bendíceme”. La respuesta de Dios es en esos casos: “¿Cómo?” “¿De qué manera quieres que te bendiga?

B. ORACIONES. Esta es la consumación, un término usado para clasificar toda comunicación con Dios.

C. INTERCESIONES. Oraciones por otros. Es importante para conservar puras nuestras motivaciones y quitar nuestros ojos egoístas de nosotros mismos.

D. ACCIÓN DE GRACIAS. El Salmo 100:4 enseña claramente que entramos a la presencia de Dios por medio de las acciones de gracias y de la alabanza.

IV. LLEVA UN REGISTRO DE TUS PETICIONES.

A. POR MEDIO DE UNA LISTA QUE TE AYUDE A RECORDAR POR LO QUE ORAS. De otra manera, tu vida de oración no será consistente.

B.  ES MUY IMPORTANTE TENER UNA LISTA DE ORACIONES CONTESTADAS PARA FORTALECER NUESTRA FE EN LA HABILIDAD DE DIOS PARA CONTESTAR LAS ORACIONES.

LECCIÓN 7: LA VOLUNTAD DE DIOS.

“¿Cómo puedo encontrar la voluntad de Dios para mi vida?”

       Un conocido predicador dijo una vez que el hombre de éxito es el que descubre lo que Dios quiere que logre con su vida y lo cumple. Esta es una declaración muy profunda. La verdadera medida del éxito del hombre no es su posición social o su cuenta bancaria, ni su influencia o fama. Es simplemente hacer lo que Dios quiere que haga.

I.  LO QUE NO ES LA VOLUNTAD DE DIOS.

A. LA VOLUNTAD DE DIOS NO ES FÍSICA SINO ESPIRITUAL. Nunca está asociada con un conjunto de reglas, una localización geográfica o ministerio específico.

B. LA VOLUNTAD DE DIOS NO DEBE CON-FUNDIRSE CON EL PLAN DE DIOS PARA TU VIDA.  Dios tiene un plan para tu vida pero solo Él puede hacerte comprender cuál es este plan para ti, nadie más.

(Página 4)  II. EXISTEN DOS ASPECTOS DE LA VOLUNTAD DE DIOS, Su voluntad SOBERANA y Su voluntad MORAL.

A. LA VOLUNTAD SOBERANA DE DIOS.

1. La voluntad soberana de Dios es el plan divino que determina todo lo que pasa en el universo (Proverbios 16:33; 21:1; Daniel 4:35; Hechos 2:23; 4:27-28 Romanos 9:19; 11:33-36; Efesios 1:11; Apocalipsis 4:11).

B. LA VOLUNTAD MORAL DE DIOS.

1. Son los mandamientos divinos revelados en Su palabra que enseñan de qué manera el hombre debe creer y vivir (Romanos 2:18; 1 Ts. 5:18; 4:3; 2 Corintios 6:14.)

a. 1 Pedro 2:13-15. Debemos someternos a las leyes humanas. Sin embargo, esto tiene que ser balanceado por lo siguiente:

b. Romanos 12:1-2. No debemos conformarnos a este mundo, sino transformarnos por la renovación de nuestras mentes. (La sumisión a las leyes de los hombres es mantener un  testimonio correcto a fin de ganarlos; mientras que, al mismo tiempo, su vida debe ser transformada para vivir estándares (promedios) más altos a fin de agradar a Dios).

c. 1 Tesalonicenses 4: 3-7. Dios desea nuestra santificación.

d. Efesios 6: 5-8. Nuestro servicio debe venir del corazón, con una motivación pura, como si estuviéramos sirviendo a Cristo.

e. Efesios 5: 15-17. Debemos redimir el tiempo. ¡Deja de desperdiciar el tiempo! Has buen  uso del que Dios te ha dado.

2. Resumiendo la voluntad de Dios para tu vida: Es la misma para toda persona sobre la tierra, el ser conformados a la imagen de su hijo, el Señor Jesucristo.

a. Romanos 8:29.

b. Juan 17:20-23.

c. Efesios 4:13-15.

III. ¿DÓNDE PUEDO ENCONTRAR EL PLAN DE DIOS PARA MI VIDA?

      Nunca encontrarás la voluntad de Dios ni Su plan fuera de la Palabra de Dios. La voluntad y el plan de Dios los encuentras al renovar tu mente (Romanos 12: 1-2).

     Al tener en ti mismo la misma mentalidad (el mismo sentir) que hubo también en Cristo Jesús renuevas tu mente (Filipenses 2:5).

     Debes reemplazar los pensamientos carnales con los pensamientos de Dios al sumergirte en la Palabra de Dios.

IV. ¿CÓMO REVELA DIOS SU PLAN PARA MI VIDA?

A. DEBES ESTAR EN ARMONÍA CON LA VOLUN-TAD DE DIOS PARA QUE ÉL MANIFIESTE LO QUE ES EL PLAN PARA TU VIDA. Tu prioridad debe ser cumplir la voluntad moral de Dios en tu vida diaria.

B. DEFINITIVAMENTE DIOS ESTÁ MÁS INTERESA-DO EN QUE SEAS LA CLASE DE PERSONA QUE ÉL QUIERE QUE EN TODAS LAS “GRANDES OBRAS” QUE HAGAS PARA ÉL. Sé lo que Él quiere que seas y Él te mostrará lo que debes hacer.

LECCIÓN 8: LA ASAMBLEA LOCAL.

 “¿Cuál es el propósito de mi involucramiento en la asamblea local?”

     Dios ha establecido tres instituciones principales en la tierra: la familia, el gobierno civil, y la asamblea local. Esta última ha sido comisionada por Dios para llevar a cabo Sus propósitos de alcanzar a los perdidos y perfeccionar a los santos. Por lo tanto, el plan de Dios para el cristiano se realizará  siempre al máximo cuando este se encuentre conectado con la asamblea local.

I. ¿QUÉ ES LA ASAMBLEA LOCAL?

A. NO ES UN EDIFICIO.

l. Adoramos a Dios en espíritu y en verdad (Juan  4:24).

2. Nuestros cuerpos son el templo de Dios (1 Co. 6:19.

B. NO ES UN GRUPO DENOMINACIONAL DE CONGREGACIONES.

C. UNA ASAMBLEA LOCAL ES UN GRUPO DE HOMBRES Y MUJERES QUE HAN SIDO SALVOS Y LLAMADOS POR DIOS A SERVIRLE.

1. En 1 Corintios 12:27 Pablo declara refiriéndose a las personas salvas: “vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo”.

2. Pablo compara el cuerpo de la iglesia con el cuerpo humano en 1 Corintios 12:14-27.

a. Cada miembro tiene una función diferente, vs. 14-20.   b. Ningún miembro puede funcionar por sí solo, vs. 21.   c. La contribución de cada miembro es importante, vs. 25.

d. Un cuerpo que funciona correctamente opera como una unidad, vs. 25-27.

II ¿CUÁL ES LA FUNCIÓN DE LA ASAMBLEA LOCAL?

A.   LA PRIMERA ASAMBLEA LOCAL DE LA BIBLIA SE ORGANIZÓ EN JERUSALÉN (Hechos 2:41-47). Estos cristianos organizaron su asamblea con los siguientes propósitos:

1. La enseñanza de la Palabra de Dios, vs. 42.

2. El compañerismo con los creyentes.

3. La oración.

4. La observancia de las ordenanzas de la asamblea, vs. 42.

5. Ser testigos de la gracia y el poder de Dios, vs. 43.

6. Para la ayuda mutua y para ministrar, vs. 44-45.

7. Alcanzar a la comunidad, vs. 46.

8. Para glorificar a Dios, vs. 47.

B. LA PRIORIDAD MÁS IMPORTANTE DE LA ASAMBLEA LOCAL ES EDIFICAR (LEVANTAR, ENSEÑAR, FORTALECER) A LOS SANTOS (Ef. 4:11-16).

III. ¿CUÁL ES MI FUNCIÓN DENTRO DE LA ASAMBLEA LOCAL?  

A  DURANTE TU VIDA CRISTIANA DEBES CRECER PASANDO POR TRES VASTAS ETAPAS GENERALES 1. Observación y aprendizaje. Tu prioridad principal debe (Página 5) ser someterte a la enseñanza de la Palabra de Dios para aprender a ser el hombre o la mujer que Dios quiere que seas.

2. Participación. Con el tiempo crecerás hasta el punto de poder empezar a servir y realizar algunas funciones básicas por medio de los ministerios establecidos en la asamblea.

3. Dirección. Al continuar tu crecimiento, deberás alcanzar el punto en que puedas empezar a ministrar a otros de la misma manera en que has sido atendido (2 Timoteo 2:2).

B. ESTAS TRES ETAPAS SE PUEDEN COMPARAR  EN TÉRMINOS GENERALES CON LAS ETAPAS  DEL CRECIMIENTO FÍSICO: NIÑEZ,  JUVENTUD Y MADUREZ.

C. ¡TEN PACIENCIA!  ESTE PROCESO TOMA TIEMPO. Simplemente asegúrate de mantenerte fiel a la institución establecida por Dios: la asamblea local.  (Sigue)

 

Fundamentos (V parte).

INTRO: En enero terminamos con dos preguntas personales importantes que deben contestarse en cada estudio: (1) ¿Cómo nos ayuda a desarrollar una relación cercana y personal con el Señor? Y (2) ¿Cómo debemos vivir entonces?

      Una vez que llegamos a entender el significado de los versículos que estamos estudiando, procuraremos entender cómo se aplican a nuestra vida diaria. En Hebreos 12:1-3 se nos da un hermoso ejemplo de este concepto.

      La ilustración que el escritor de Hebreos seleccionó en estos dos versículos es la carrera en un estadio. La gente en las gradas (los héroes del capítulo 11) está observando. La carrera es de distancia y velocidad y al ganador se le colocará en el lugar de honor. Los participantes se despojan de  cualquier peso adicional que les estorba y cualquier obstáculo que les haga tropezar. Sus ojos están en la meta donde se encuentra el que ya corrió su carrera (Jesucristo) y ganó. El gozo por delante es más importante que cualquier fatiga y así el corredor soporta la carrera. Luego, en el versículo 3, el escritor aplica esos dos versículos a nuestras vidas. (Véase Hebreos 4:15).

C. ¿QUÉ PASA SI NO PODEMOS CONTESTAR TO-DAS LAS PREGUNTAS?

      Las preguntas y sus respuestas son importantes. Debemos recordar que nuestra relación con el Dios vivo se basa en la fe (Efesios 2:8, 9; Colosenses 2:6) por lo que no obtendremos en esta vida todas las respuestas que buscamos. Sin embargo, Dios ha prometido que eventualmente todas nuestras preguntas serán contestadas (1 Corintios 13:12). La Escritura provee suficiente información para guiarnos en esta vida.

INTRODUCCIÓN A LOS CAPÍTULOS 2 y 3.

     Este es un breve repaso de los libros del Antiguo y Nuevo Testamento. El objetivo es el de dar al lector Información acerca del autor (escritor), la fecha de escritura, los protagonistas principales y los temas tratados, junto con un resumen de la manera en que se presenta a Cristo en cada uno de estos libros.

      Para cada libro se incluye también un bosquejo de su contenido.

      El propósito de este estudio es tratar de ver el panorama grande para luego poder ver correctamente los detalles. El capítulo 1 cubre un panorama de toda la Biblia. Este capítulo comienza a enfocar nuestro estudio haciendo un repaso de cada libro del Antiguo y el Nuevo Testamento. Un repaso de cada uno de los libros de la Biblia es importante para el estudiante de la Palabra de Dios ya que así éste tendrá un entendimiento general de los temas y eventos principales de la Biblia. Es obvio que entre más tiempo pasemos estudiando la Palabra de Dios más la conoceremos.

I. Cristo es la esperanza y el tema sobresaliente de todos los libros de la Biblia. En varias ocasiones, Cristo dijo ser el tema de toda la Escritura:

1. En Mateo 5:17 Jesús dijo: “No he venido para abrogar, sino para cumplir (las Escrituras).

2. Cuando les habló a los discípulos en el camino a Emaús, Lucas nos dice que: “…y comenzando desde Moisés y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de Él decían.”

3. Más tarde, el Señor habló a diez de sus discípulos y, con respecto a eso, Lucas nos habla en su Evangelio (24:44).

4. Véase Juan 5:39, 40 donde Jesús dialoga con los judíos. Además de esto, en Apocalipsis 19:10 se nos dice que “…el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía”. En otras palabras, la misma naturaleza y el propósito de la profecía y de toda la Escritura es revelar a Jesucristo. Obviamente, debido a la caída y a la necesidad del hombre, Cristo es el tema tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, porque solo por Él podemos tener vida eterna y vida abundante (Juan 10:10).

5. Antiguo Testamento.

    La Ley-Fundamento de Cristo.

    La Historia-Preparación para Cristo.

    La Poesía-Aspiración para Cristo.

    La Profecía-Esperanza de Cristo.

6. Preparación y Fundamento.

(1) El Antiguo Testamento coloca el fundamento para la venida del Mesías Salvador ya que lo anticipa como profeta, sacerdote, Rey y varón de dolores que debe morir por el pecado del hombre antes de reinar.

(2) Nuevo Testamento. 

A. Evangelios. Manifestación. Nos narran la historia de la venida de tan esperado Salvador, de Su Persona y Su obra.

B. Los Hechos. La expansión. A través de la obra del Espíritu Santo los discípulos proclaman el mensaje del Salvador que ha venido.

C. Epístolas. Explicación y aplicación. Desarrollan el ple-no significado de la persona y la obra de Cristo y cómo      es(Página 7)    tas deben impactar el andar del cristiano como embajador de Cristo en este mundo.

D. Apocalipsis. El final narra anticipadamente los eventos que se llevarán a cabo al final de los tiempos, Su reino y el estado eterno.

7. Los primeros cinco libros de la Biblia son llamados algunas veces el Pentateuco, palabra que significa “cinco libros”. También se les conoce como los libros de la Ley ya que contienen las leyes e instrucciones dadas por el Señor por medio de Moisés al pueblo de Israel. Estos libros fueron escritos por Moisés, con la excepción de la última parte de Deuteronomio donde se narra su muerte. Estos cinco libros colocan el fundamento para la venida de Cristo.

 (1) Aquí Dios da origen a la nación de Israel. Como un pueblo escogido por Dios, Israel llegó a ser el guardián del Antiguo Testamento, los receptores de los pactos de las promesas y la raza del Mesías (Romanos 3:2; 9:1-5).

II. Génesis (el libro de los comienzos).

1. AUTOR Y NOMBRE DEL LIBRO. Moisés escribió este libro. El nombre Génesis significa “comienzo” y ha sido tomado de la Septuaginta (LXX) que es la traducción de las Escrituras hebreas al griego por un grupo de setenta escribanos, de ahí su nombre, Septuaginta.

2. FECHA DE ESCRITURA: 1450–1410 a.C.

3. TEMA Y PROPÓSITO. Aun una lectura informal del libro de Génesis revela el tema principal de la bendición y la maldición. Para la obediencia en la fe hay bendición como en el caso del huerto de Edén, para la desobediencia hay maldición. El libro en su totalidad trata de estos dos temas. Pero quizás el tema principal es la selección de una nación por medio de Abraham y del Pacto con Abraham. A través de él Dios prometió bendecir a las naciones (Génesis 12:1-3; 15:1-21).

4. Génesis no solo significa “comienzo” sino que es el libro de los comienzos. El libro de Génesis nos da un punto de referencia histórico y de ahí procede toda revelación subsecuente. Todos los grandes temas de la Biblia tienen su origen en Génesis. Es un libro de muchos comienzos y en el cual vemos el comienzo:

(1) del universo;

(2) del hombre y la mujer;

(3) de su pecado;

(4) de la caída de la raza humana;

(5) de las promesas de Dios;

(6) y de la nación de Israel como pueblo escogido de Dios debido a Su propósito especial para ellos que son la raza del Mesías y Salvador.

5. En Génesis aprendemos de Adán y Eva, de Satanás el tentador, de Noé, el Diluvio, Abraham, Isaac, Jacob, José y sus hermanos. También encontramos el comienzo del matrimonio, la familia, el trabajo, el pecado, el asesinato, la pena máxima, el sacrificio, las razas, los idiomas, la civilización, el día de reposo, el primer intento de un gobierno mundial y el Babilonianismo (la religión que nació en la Torre de Babel).

(1)  La Biblia es una revelación histórica. Es la narración de la actividad de Dios en la historia. Una frase común que se encuentra en Génesis es “estas son las generaciones de”. Se usa once veces y cada vez nos conduce a una sección distinta que contiene información de acontecimientos y protagonistas principales, desde la creación de los cielos y la tierra hasta los patriarcas de Israel. (Continuará)

 

El Pentecostalismo.

(Por Franklin G. Huling, Editorial Buscapiés, Apdo. 2153, Santo Do­mingo, Rep. Dominicana)

Conocido en tiempos pasados como “EI Movimiento de Lenguas”, “Los que se arrastran por el suelo”, etc. Más recientemente ha adoptado el nombre de “El Evangelio Completo”, “La Iglesia Cuadrangular”, “La Fe Apostólica”, etc. Muchos verdaderos hijos de Dios están conec­tados con este movimiento. Sin embargo, las enseñanzas básicas del Pentecostalismo no son bíblicas.

I. No es bíblico estar a la caza del Espíritu Santo. Después del hecho histórico de Pentecostés no hay un solo párrafo en las Escrituras que ordene o exhorte a “estar a la espera” del Espíritu Santo.

      Note que el Espíritu Santo vino aquel día no porque los discípulos estuvieran ya listos esperando, sino porque en ese día se cumplía la fecha fijada por el Padre. Así como la Encarnación, la Crucifixión y la Resurrección de Jesucristo no vuelven a repetirse, el Pen­tecostés no se ha repetido ni se volverá a repetir jamás. El Espíritu Santo vino en aquel día una vez y para siem­pre. En consecuencia, es un insulto hacia Él “esperar” que venga porque Él ya vino.

      Si eres salvo, el Espíritu Santo está residiendo ya en tu corazón. No serías cristiano si Él no hubiera llegado a tu corazón (Romanos 8:9).

      La pregunta: “¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis?” (Hechos 19:2) no fue dirigida a cristianos. Como muestra el contexto, estas personas eran discípulos de Juan el Sumergidor y no sabían nada de la obra de Jesucristo en la cruz, ni de los eventos en el día de Pente­costés.

II. No es bíblico estar a la caza de ser “bautizados por el Espíritu Santo”. En ninguna de sus partes la Palabra de Dios nos llama a procurar con ahínco o ansia el “bautismo del Espíritu Santo”. Ni una sola vez en sus epístolas, Pablo, Pedro, Santiago o Juan, escriben de alguno que “recibiera el bautismo” o que “tuviera su Pentecostés”. ¿Por qué no? Sencillamente, la Palabra da la respuesta:

      En el momento en que somos “nacidos del Espíritu”, somos “sumergidos” por Él y “sellados” por Él (1 Corintios 6: 19). Ser “lleno” (controlado) del Espíritu Santo (Efesios 5:18) es el gran privilegio y la gran obligación de todo creyente. Recordemos de paso que el Espíritu Santo es la Ter­cera Persona de la Bendita Trinidad en Uno, no es me(Página 8)  ra­mente una “influencia” sino que es una Persona Divina (Juan 16:13). Él  pues es digno de adoración. No es simplemente un “poder” que debemos estar buscando más y más (nótese 1 Juan 4:1). Nuestra es la pérdida si no hace­mos caso a esta amonestación. El método para probar si los espíritus son de Dios es por medio de la Palabra de Dios (Isaías 8:20).

      Si nos ponemos a “esperar el Espíritu Santo”, si an­siamos y nos esforzamos buscando “el bautismo del Espí­ritu Santo” nos abrimos y exponemos a serios peligros espirituales. Dios no nos ha mandado hacer eso. Obser­ve que el Espíritu Santo nunca dirige a alguien en con­travención con lo que está escrito en las Escrituras. El orgullo espiritual es el que empuja a algunos a poner sus “experiencias” por encima de lo que está escrito.

      Están los que hablan del “fuego”, de los “fuetazos”, de los “candilazos”, de los “choques eléctricos” del Espíritu Santo. Son atraídos a la insistente tarea de buscar esas “emociones” o “experiencias” esotéricas (de gran fervor religioso que solo logran alcanzar los miembros de una élite). Con frecuencia Satanás los premia otorgándoles sus deseos. Cuando el diablo no puede detenernos en obede­cer la voluntad de Dios procurara empujarnos por enci­ma de la misma.

      Lo que el Pentecostalismo llama “bautismo del Espíritu Santo” es una combinación de súper emoción, hipnotismo e histeria religiosa, que bien puede ser inducida por demonios o por sugestión sicológica. El “buscador” cae en un trance y su mente consciente se su­merge en el limbo. El subconsciente toma entonces el control. La “experiencia” podrá llenarlo de paz, podrá hacerle sentir mucha alegría y un gran acercamiento a Dios. Claro está, esto se debe a la actitud sincera del corazón sincero hacia Dios y no a la “experiencia” en sí. Pero en ciertos casos resulta en tragedia mental y emocional para los que se someten a esta “experiencia”. ¡Tenga cuidado! Este fuego puede devorarlo.

III. No es bíblico creer y enseñar que “hablar en lenguas” sea la evidencia o una evidencia del “bautismo del Espíritu Santo”. En ninguna parte de la Biblia se dice esto o siquiera se sugiere. Todo lo contrario, Pablo pregunta: “¿Hablan todos lenguas? (1 Corintios 12:30). La respuesta obvia es: ¡No!

      Las Escrituras no sancionan la distinción que hacen los Pentecostales entre “hablar en lenguas” y el “don de lenguas”. Hay solo cuatro casos en que se habló en len­guas en el libro de los Hechos. Tres de ellos se citan específicamente y uno se trae a colación por implicación solamente. Pablo escribió en 1 Corintios 14:22 que: “las lenguas son por señal”.

      Mediante estos cuatro casos el Espíritu Santo de­muestra la incorporación al Cuerpo de Cristo de los pri­meros creyentes pertenecientes a cuatro grupos diferen­tes, principalmente étnicos: Hechos 2, judíos; Hechos 8:14-17, mezcla de judío y gentil; Hechos 10:1, 46, 47, gentiles; Hechos 19:1-6, discípulos de Juan el Sumergidor.

      Pablo escribió en 1 Corintios 13:8 que: “cesarán las lenguas”. Después que los primeros representantes de estos cuatro grupos distintos de judíos, samaritanos, gen­tiles y discípulos de Juan fueron salvos, no vuelve a aparecer mención de hablar en lenguas cuando el Espíritu Santo entra a los corazones en el mismo momento de la regeneración.

      La asamblea de Corinto es la asamblea de más bajo nivel espiritual en el N.T. Estaba dividida en bandos. Se denunciaban en los tribunales unos a otros. Toleraban en su medio a uno que vivía maritalmente con la esposa de su padre. Pervertían la Cena. Exaltaban la experiencia de las “lenguas”. Nótese lo que Pablo escribió a ella en 1 Corintios 14:18, 19. Como se puede ver, en el Pentecos­talismo ponen en reverso esta enseñanza puesto que prefieren hablar cinco palabras en lo que llaman “lenguas desconocidas” que diez mil palabras con su entendimien­to.

IV. No es bíblico tener liderazgo femenino en la obra del Señor. Este no es el orden establecido por Dios. Nunca lo fue y tampoco lo es hoy (1 Timoteo 2: 12). Todo hombre o mujer cristiana debe testificar a los incrédulos, y las mu­jeres tienen su lugar en la enseñanza de la Palabra a sus hijos y a las otras mujeres así como otras funciones. Es significativo que casi todos los cultos falsos han sido encabezados por alguna mujer.

V. No es bíblico enseñar que la voluntad de Dios es Sanar siempre que haya fe. ¡Sí, cómo no! Jesucristo tiene el mismo poder para sanar hoy como ayer, y Él sana cuando es Su sabia y bue­na voluntad hacerlo. Sin embargo, cuando aún vivían los apóstoles, las señales y milagros comenzaron a desapare­cer porque no eran necesarias ya para acreditar el mensa­je del Evangelio.

Afirmar, como afirman los Pentecostales, que ellos han “restaurado” los dones perdidos del Espíritu Santo es pura ficción. Pero el caso es que los dones del Espíritu Santo nunca estuvieron “perdidos”.

      Las “obras mayores” (Juan 14: 12) que Jesucristo pro-metió que harían Sus discípulos no eran obras físicas sino milagros espirituales. Por ejemplo, Jesucristo resu­citó a los muertos, pero nadie hace esto hoy. Resucitar muertos sería el milagro físico mayor que alguien pudiera hacer, sin embargo, mediante el poder del Espíritu Santo 3000 almas “muertos en delitos y pecados” recibie­ron vida en Cristo Jesús aquel día. Esto sí que fue una “obra mayor”. La salvación de un alma es el mayor milagro de todos.

      Hay de los que buscan apoyarse en lo que dice Santiago 5:14, 15 para afirmar que “donde hay fe hay sanidad”. Note dos cosas de este pasaje. En primer lugar está dirigida a “las doce tribus que están en la dispersión”, es decir, a judíos cristianos amparados todavía bajo las promesas judías de sanidad corporal. Estos estaban ubicados en el ((( (Página 10)     período de transición entre la dispensación de la ley y la de la gracia, entre el cami­nar por fe o por vista. En segundo lugar, note que aquí se manda a llamar a “los ancianos” quienes son los que deberán ofrecer la oración de fe. En consecuencia, como la oración de fe era para “salvar a los enfermos” y eran los ancianos los que tenían la responsabilidad de orar, si el enfermo no sanaba era por culpa de la falta de fe de los ancianos y no del enfermo.

      Los sanadores modernos que se agarran de esta Escri­tura hacen precisamente lo opuesto. Siempre le echan la culpa al enfermo en vez de echarse la culpa ellos mismos cuando estos no sanan. ¿Debemos orar por los enfermos hoy día? ¡Sí! Véase Filipenses 4:6, 7. Hay cristianos que oran muy poco por sus enfermedades dependiendo enteramente de la ayuda médica y de los remedios. ¡Esto está mal! Debemos recordar que nuestros cuerpos pertenecen al Señor y que están habitados por el Espíritu Santo. No debemos abusar de ellos comiendo comidas malsanas, o por comer demasiado, o de muchas otras maneras. Debemos presen­tar nuestros cuerpos para servir y glorificar al Señor  (Romanos 12:1, 2). (Fin)

 

Breve historia de los Adventistas del Séptimo Día.

      Hace siglo y medio que murió William Miller, exactamente el 20 de diciembre de 1849. Nacido en 1782, fue un investigador de la Biblia que fundó el movimiento de los Adventistas. La palabra ADVENTUS, en latín, hace referencia al tiempo antes de la Navidad. Este movimiento esperaba la Segunda Venida de Cristo en 1843 la que comenzó a pregonar desde 1831, teniendo su paralelo en Inglaterra en la Iglesia Apostólica Católica que a su vez comenzó en 1832 a divulgar la misma esperanza. Pero pasó el 1843 y Jesús no vino. Este cálculo se basaba en la interpretación de Daniel 8:13-14 de 2300 tardes y mañanas que W. Miller interpretó como años proféticos o, mejor dicho, días proféticos (2300 días proféticos equivaldrían a 2300 años literales). La Enciclopedia Webster dice que fracasada esta fecha un seguidor millerista de nombre Samuel S. Snow volvió a calcular el “advenimiento” para el 22 de octubre de 1844. Cristo tampoco vino esta vez.

      Los “Testigos de Jehová”, que en sus inicios se llamaban “Atalayas de Sion” (Zion’s Watchtowers) y eran primos hermanos de los Adventistas, se separaron de los mismos en el 1870; la razón era que Miller creía en un advenimiento material y literal de Jesús (visible), mientras que Russell (Charles Tazel) y N. H. Harbour creían en un retorno inmaterial, no tangible o visible. El fracaso del profeta Miller y de Snow trajo no solo el descrédito de la organización sino la separación, dando lugar a otro movimiento.    

      Regresando al tiempo y a la historia encontramos que el 23 de octubre de 1844, y más exactamente el día 24, Hiram Edson reveló haber tenido una visión donde se le mostró lo que había pasado: Jesús no vino a la Tierra en el tiempo señalado sino que pasó del lugar santo al lugar santísimo. Y así se rectificaba el error, argumentando que la equivocación no había sido en tiempo sino en lugar. Lo increíble es que muchos abrazaron esa creencia. La psicología nos dice que en el comportamiento humano, la racionalización consiste en buscarle una nueva causa a algo que produjo un comportamiento erróneo, no reconociendo la causa real que produjo tal efecto. Con esta visión se justificaba la matemática millerista, se apaciguaba el reproche o ignominia del extravío, y se le daba esparcimiento a la mente pues, gracias a este nuevo enfoque, los Adventistas seguían siendo alpinistas al borde de un precipicio.

      El movimiento siguió y al morir Miller sus seguidores continuaron con su tarea. Miller murió creyendo en el retorno material y visible de Cristo a la Tierra. En 1860 el Padre Bates tuvo la revelación del “Sabbat” y el Rev. James White abrazó la nueva visión. De ahí viene la segunda parte del nombre de la organización. Hasta aquí hemos aprendido de dónde proviene el nombre de “adventistas” (creyentes en la venida o advenimiento de Jesús el Cristo) “del séptimo día” (observadores del día Sábado).

      En 1868 (dos años antes de la sima o separación de los que se conocen hoy como “Testigos de Jehová”) la esposa del señor White, Elena, tomó el apostolado y comenzó a defender lo indefendible: el fracaso y la frustración en la que estaba inmersa la organización. Con ella surge el mensaje de los tres ángeles del Apocalipsis. Los dos primeros nos hablaban de la organización, su formación y lo que les había sido revelado. Miller, Snow, Edson y Bates habían completado esa fase. La fase del tercer ángel comenzaba con el anuncio del Evangelio Eterno y, como el mensaje del ángel guardaba similitud con el cuarto mandamiento, este era el sello. En la literatura castellana y griega esto constituye una figura literaria llamada Sinécdoque (dar a una parte la identificación del todo), pues a través del Sábado y su observación se supeditaba la salvación y se sellaba el cristiano. De un tirón iban a la basura Cristo y el Espíritu Santo, estos servían, pero su obra no era completa sin la observancia del Sábado o del Decálogo, es decir, la Ley. Esto se llama sinergismo, dos causas que se unen para producir el mismo efecto: Cristo + Ley = Salvación.

      Pero veamos la explicación bíblica. Cristo realizó el sacrificio sustitutivo (Expiación) pero en dos partes, una era la ofrenda de Su cuerpo en la cruz y la otra la santificación del santuario en el Tercer Cielo, lo cual sucedió cuando Él pasó al lugar santísimo y realizó la santificación.

      Los A.S.D. no habían leído Hebreos 7:27; 9:7, 11, 14, 22-26; Efesios 2;8-10, donde nos habla de ser  “perfectos” y “salvos” con una sola ofrenda, la de Cristo. Pero no, aún nos queda leer el final de la novela. El santuario no estaba en la Tierra sino en el Tercer Cielo. El libro de Hebreos habla de un santuario haciendo referencia al santuario judío como tipo de Cristo, del tabernáculo, y del templo del Espí       (Página 11)  ritu Santo en el creyente. El santuario judío, lugar de reunión y comunión con Dios donde se ofrecían los sacrificios, ofrendas e incienso, tiene en Jesucristo su anti-tipo. Él complementa todo esto y lo supera por mucho. (Sigue)

 

Errores de los Adventistas del Séptimo Día.

INTRO: Muchos de los A.S.D. (Adventistas del Sép­timo Día) tratan de ganar aceptación en la comunidad cristiana, pero un examen de sus doctrinas muestra que ellos no tienen la “fe” de Judas 3.

1. Están equivocados acerca del sábado. Dicen que los cristianos tienen que adorar a Dios en el día sábado pero:

(1) El N.T. nunca manda al creyente adorar o tener reu­niones en el día sábado, al contrario. Véase 1 Corintios 16:1, 2; Hechos 20:7; Juan 20:19, 26; Romanos 14:5, 6; Col. 2:16, 17.

(2) Dicen que la “iglesia romana” cambió el día de adoración del sábado al domingo en el año 320. Pero esto es falso según los historiadores. No hay ninguna evidencia en la historia acerca de que los cristianos tuvieran sus reu­niones en el día sábado.

2. Están equivocados en su doctrina de que el alma duerme en la tumba después de la muerte. Niegan que el alma del creyente vaya al Tercer Cielo en el momento de morir el cuerpo. Dicen que el alma sigue en la tumba hasta el día de la resurrección, pero véase lo que dicen las Escrituras en Filipenses 1:23; 2 Corintios 5:8; Hebreos 12:1; 1 Tesalonicenses 4:18; Apocalipsis 6:9, 10; Isaías 14:9, 10; Ezequiel 32:21, 30, 31; Lucas 16:19-31.

3. Los del A.S.D. consideran que Elena White (1825-1915) fue una profeta de Dios, que recibió más de 2000 mensajes directamente de Dios, y que fue una maestra (véase 1 Ti. 2:12).

4. Están equivocados en sus enseñanzas acerca de Jesu­cristo. La Señora White escribió: “Cristo tomó sobre Su naturaleza sin pecado nuestra naturaleza pecami­nosa”. ¡Falso! Seguro que Él tomó nuestros pecados, pero no nuestra naturaleza pecaminosa.

5. Están equivocados diciendo que el creyente puede perder su salvación. Dicen que aunque somos salvos por gracia, uno tiene que guardar la Ley para ser preservado.

6. Están equivocados en su doctrina sobre un “juicio investigador”. Dicen que Jesucristo no comenzó la fase de juicio hasta el día 22 de octubre de 1844 cuando quitó los pecados. Pero, ¿qué dicen las Escrituras?

(1) Véase Hebreos 9:12, 25, 26 que habla de Su ascen­sión al Lugar Santo donde nuestra salvación fue hecha inmediatamente.

(2) Dicen que los pecados de los creyentes no serán qui­tados hasta que el “juicio investigador” termine. Por esto, ninguno de ellos tiene la seguridad de la salvación. Nótese la promesa de perdón en: 2 Timoteo 2:19; Juan 10:14; 1 Juan 1:9; Hebreos 1:3; Colosenses 1:21; 2:13.

(3) Ya que Jesucristo es Dios, Él ya sabe todas las cosas. No hay ninguna razón para investigar nada.

7. Están equivocados en su doctrina extraña sobre Satanás como “chivo expiatorio” el cual llevó nuestros pecados. La Señora White escribió: “Cuando Cristo, por medio de Su sangre, quite los pecados de Su pueblo del santuario celestial al terminar Su ministerio sobre la tierra, Él los pondrá sobre Satanás quien, en la persecución del juicio, tiene que cargar la pena final”.  La señora usó Levítico 16:7-10. (Recordemos que la palabra “azazel” no es un nombre pro­pio sino que debe traducirse como “el chivo que desaparece”).

8. Según el Apóstol Pablo, las doctrinas del “juicio in­vestigador” y del “chivo expiatorio” son otro evangelio (Gálatas 1:8, 9).

9. Están equivocados en su doctrina de “la marca de la bestia”. Según ellos aquella marca estará sobre cada persona que no adora a Dios en el día sábado. La Señora White escribió: “En los últimos días la prueba del sába­do será hecha clara. Los que no guarden el sábado recibi­rán la marca de la bestia y serán quitados del Tercer Cie­lo”. Es obvio que los A.S.D. no se llevan bien con las Escrituras (2 Timoteo 2:15).

10. Están equivocados acerca de la profecía de la Biblia. Dicen que Dios terminó su trato con la nación de Israel y esto es falso. Dicen que casi todas las profecías del libro de Apocalipsis se cumplieron antes del año 500. Claro, ellos no entienden nada de la profecía de Daniel 9:24-27. (Fin)  

 

Los dones del Espíritu (continuar). (Por René Pache)

I. Generalidades:

1. ¿Qué es un “don” del Espíritu o “don” espiritual? Es la  aptitud o capacidad dada por Él a cada creyente para servir, véase 1 Corintios 12.

2. ¿Cuáles son los diversos dones? Todos los creyentes reciben el mismo Espíritu sin distinción, pero el que llama a los diversos ministerios comunica los diferentes dones. En 1 Corintios 12:4, 89-10, 28 el de sabiduría, conocimiento, fe, curación, milagros, profecía, discernimiento de espíritus, lenguas, interpretación de lenguas, apostolado, ayuda, gobierno.  En Efesios 4:11 el de evangelista y pastor. Y en Romanos 12:8 el de liberalidad.

3. ¿Quién escogió el don que el creyente debe de recibir? (1 Corintios 12:31). Si nos ponemos enteramente a la disposición de Dios, Él nos va a revelar la tarea que quiere con-fiarnos y nos comunicará el don por el cual la podemos realizar.

4. A cada creyente Dios le concedió algún don (1 Corintios 12:6, 7; 11:27).

5. Los creyentes no reciben todos los mismos dones (1 Corintios 12:8-10; 12:29, 30; Romanos 12:4-6).

6. ¿Hay dones más importantes que otros? Sí(1 Cor. 12:28).

(Página 12)     7. ¿Han estado presentes los dones espirituales igualmente en todas las épocas?

 (1) Si recorremos la lista de dones notamos que la mayoría de ellos (sabiduría, conocimiento, fe, evangelistas, maestros, pastores, gobierno, ayuda, liberalidad, etc., no han dejado de ser concedidos.  Sin embargo, son tan sobrenaturales como los llamados “dones milagrosos” de curación, milagros, profecía y lenguas que han faltado en ciertas épocas.

(2) Tanto en el A. T. como en el N. T. Dios ha multiplicado los milagros en cierto momento preciso, como cuando Él llamó a Israel fuera de Egipto. Pero después los milagros cesaron durante siglos, para reaparecer bajo el ministerio de Elías y Eliseo. Hubo fieles como Abraham, David, Juan el Sumergidor y otros que no hicieron milagros. Pero en los Hechos de los Apóstoles de nuevo hay numerosos milagros. Eran indispensables para convencer a los judíos que estaban adheridos a la Ley de Moisés. Los milagros no son ya indispensables para cumplir la función que cumplían en la asamblea primitiva. Es digno de notar que en los últimos tiempos se harán milagros (Mateo 24:24; 2 Tesalonicenses 2:-9,10; Apocalipsis 13:13, 14).

8. Los dones. ¿Son siempre la garantía de gran espiritual-dad? Por desgracia no es así. La Escritura dice que un don, cualquiera que sea, si no va acompañado del verdadero amor y una vida santa, no sirve para nada (Mateo 7:22,23). (Continuará)

 

¿Es posible el “Avivamiento”? Autor desconocido)

TEXTO: Habacuc 3:1-3; Jeremías 18:15-20.

      Carlos Finney dijo: “La suprema necesidad de hoy es poder de lo Alto”. El predicador Meyer dijo: “Si Cristo esperó ser ungido del Espíritu Santo antes de salir a predicar (…) nadie debería predicar antes que haya sido ungido por el Espíritu Santo”. “Cuídate de razonar la Palabra de Dios. Obedécela”. “Un ministro santo es una arma terrible en las manos de Dios”. “El que se arrodilla ante Dios, se parará ante cualquiera situación”.

  “Oí el llamado que decía: Ven, sígueme. Esto fue todo. Los placeres del mundo se oscurecieron, y mi alma fue en pos de Él. Me levanté y le seguí. ¿No le seguirás si oyes Su llamado?”

     “Hombres y mujeres cristianos: la auto renunciación es la ética cardenal de la iglesia cristiana”. “A la luz de la cruz,  ¿no es un escándalo que tú y yo vivamos como vivimos?”. “Tan pronto como cesamos de sangrar, cesamos de bendecir”. Una definición muy simple, pero muy sublime del cristianismo es: “Vivir en el tiempo para la eternidad bajo la mirada de Dios y por Su ayuda” ¡Oh, si pudiéramos llegar a ser conscientes de la Eternidad! Si pudiéramos vivir cada momento de cada día bajo la mirada de Dios. Si cada acto lo realizáramos a la luz del día del juicio. Si hiciéramos cada negocio a la luz del día del juicio. Si oráramos cada una de nuestras oraciones a la luz del día del juicio. Si diezmáramos hasta el último céntimo a la luz del día del juicio. Si nosotros, los predicadores, preparáramos cada sermón con un ojo sobre la humanidad condenada y el otro sobre el día del juicio. Entonces tendríamos un avivamiento del Espíritu Santo que conmovería esta tierra y, en muy poco tiempo, libraríamos a millones de almas. Los avances del ateísmo y las pretensiones de total dominio mundial por parte de la iglesia católica, deben despertar nuestra atención.

      Ha sido dicho con razón que hay sólo tres clases de personas en el mundo: los que temen, los que son demasiado ignorantes para temer, y los que conocen sus Biblias.

      Sodoma, que no tenía Biblia, ni predicadores, ni tratados, ni reuniones de oración, ni iglesias, pereció. ¿Cómo piensan que escapará Perú de la ira del Todopoderoso?  Tenemos millones de Biblias, cientos de miles de iglesias, predicadores sin número y, sin embargo ¡cuánto pecado! Edificamos iglesias, pero no vamos a ellas. Imprimimos Biblias, pero no las leemos. Hablamos de Dios, pero no le creemos. Hablamos de Cristo, pero no confiamos en Él. Le cantamos coros e himnos, y pronto los olvidamos. ¿Cómo nos excusaremos de todo esto?

      Casi todas las conferencias enfatizan que la iglesia de hoy es como la iglesia de Éfeso. Nos dicen que a pesar de nuestro pecado y carnalidad estamos sentados con Cristo en lugares celestiales. ¡Qué mentira! Somos efesios, sí, pero los de Apocalipsis. Porque como la iglesia de Éfeso en Apocalipsis, hemos dejado nuestro primer amor. 

      Toleramos el pecado y no lo oponemos. Ante nuestra iglesia fría, carnal e indiferente, este mundo depravado, amante de placeres, no se rendirá. Dejemos de buscar excusas. La causa del descenso de la moral no es la radio ni la televisión.

      La culpa de la presente degeneración y corrupción en el mundo radica en la Iglesia. La iglesia tiene la culpa porque ya no es un aguijón para el mundo. Es una declaración triste que la iglesia provoca tan poca oposición. Antes nos tiraban tomates podridos y ahora nos entregan las llaves de la ciudad. Si no estás haciendo a la gente triste, molesta o feliz, no estás haciendo nada para Cristo. Si la gente puede ser indiferente acerca de ti y tu cristianismo, quizá es porque no tienes cristianismo, eres un religioso, nada más.
      No ha sido en tiempos de popularidad, sino en los de adversidad, que la Iglesia verdadera siempre ha triunfado.

¿Cómo puede ser que seamos tan tontos hasta el punto de creer que la iglesia de hoy representa los ideales del Nuevo Testamento, cuando a la vez vivimos de un modo total-mente ajeno a tales ideales?

      ¿Por qué no tenemos avivamiento? La respuesta es muy sencilla:

1. Porque el Evangelismo está siendo muy comercializado.

      Los diezmos son empleados en una vida de lujo por muchos pastores. Hemos convertido el evangelismo en un negocio de ganar almas. En vez de usar los métodos bíblicos, nos hemos vuelto al marketing. En nuestra ansia de traer nuevos convertidos a Cristo, estamos usando con demasiada frecuencia las técnicas del vendedor. El vendedor considera sólo los beneficios del producto que ofrece, pero se cuida de mencionar todas sus deficiencias (desventajas). Ofrecemos a los oyentes una vida cómoda si sólo aceptan a Cristo como salvador. Les decimos que Cristo los guardará de todo mal, protegerá sus familias, les dará salud y paz. Les prosperará el (Página 13)    negocio y les hará sentirse felices todo el tiempo. Les decimos que si sólo aceptan a Cristo, todo les saldrá bien.

     El problema consiste en estas palabras: “Aceptar a Cristo” porque muestra a Cristo corriendo detrás nosotros, más que nosotros corriendo a Él. Hace parecer que Cristo está con sombrero en mano, esperando nuestro veredicto respecto a Él. Cuando nosotros debemos estar arrodillados delante Él con corazones quebrantados, esperando su veredicto acerca de nosotros. Esto nos permite aceptar a Cristo por un impulso de sentimientos y emociones sin mayor pena o dolor, sin pérdida para nuestro ego y sin que afecte de ninguna manera nuestro modo de vivir.

      El problema es que hombres suaves y persuasivos, están utilizando métodos del arte de vender para hacer fortunas impresionantes en la iglesia. La pobre gente engañada da su dinero pensando que está apoyando la obra de Dios. Mientras que todo lo que están haciendo es mantener predicadores de gran reputación y de pequeño corazón que viven al estilo de Hollywood. Hay predicadores que tienen una casa en la playa y otra en la ciudad, y que teniendo una buena cuenta en el banco, todavía piden más. ¿A tales asalariados avaros puede confiar Dios un avivamiento del Espíritu Santo? Estos predicadores de prosperidad pre-dican al Jesús del establo, pero ellos solo se hospedan en hoteles de lujo.

      Para satisfacer su codicia, desangran a sus oyentes en nombre de Aquel que tuvo que pedir una moneda prestada para ilustrar Su sermón. Visten lo último de la moda en honor de Aquel que vestía una sencilla túnica de humilde obrero. ¡Qué terrible será todo esto en el día del juicio!

II. El avivamiento tarda porque se ha abaratado al Evangelio.

      Hemos puesto marca barata sobre el Evangelio y lo estamos vendiendo en el mercado del mundo por un precio barato a cualquiera que pase, sin poner requisitos. La salvación es representada como el inagotable tesoro de la Iglesia la cual derrama bendiciones sobre todos sin hacer preguntas ni poner límites. Salvación sin precio, salvación sin costo, salvación sin valor. Porque no salva a nadie. Es difícil encontrar un predicador que predica con una unción del Espíritu Santo que pone santo temor en los corazones de los oyentes. Hoy los predicadores están dispuestos a todo con tal de lograr que alguien se levante y venga al altar para hacer una oración de entrega. Gritan con ligereza: “¿Quién desea ayuda? ¿Quién quiere más poder? ¿Quién necesita algo de Dios? Esta fe barata, con su ciclo de pecado y “arrepentimiento” que hoy se predica, deshonra la sangre del Cordero y mancilla el santo altar de Dios. Debemos honrar al altar, porque el altar es un lugar para morir. Aquellos que no quieran pagar el precio que no se acerquen a él.

III.  El avivamiento tarda a causa de la negligencia.

      Se toma muy poco tiempo en el altar con las almas que vienen para tratar asuntos eternos. Mientras las personas están gimiendo en el altar, arreglando cuentas con un Dios Santo, los pastores y los hermanos maduros en la fe se paran atrás en el jardín a conversar. Con tal actitud de los que deberían dar un mejor ejemplo, no es extraño que tantos en la iglesia se hallen en confusión y frustración. ¿Dónde está su ejemplo?

IV. El avivamiento tarda a causa del temor.

      Como cristianos estamos mudos respecto a las sectas que nos rodean en nuestros días, como si hubiera más de un Nombre por el cual podamos ser salvos. Pero Hechos 4:12, todavía está en las Escrituras, dice: “no hay otro Nombre bajo el cielo”. Las sectas sin Cristo y las religiones que deshonran la Deidad provocan al Señor Dios en esta hora tenebrosa. ¿No hay alguien que se parará y se pondrá en contra? Ya no somos más protestantes, sino no-católicos. ¿De qué o de quién protestamos?

      Si fuéramos la mitad de lo fervientes que pensamos ser y si tuviéramos una décima parte del poder que profesamos tener, nuestro pueblo cristiano sería bautizado en sangre además de en agua. Se cerraron las puertas de las iglesias de Inglaterra a Juan Wesley. Un periodista secular, Rowland Hill, dijo de Wesley: “Él y sus predicadores sin estudio, su legión de ropavejeros, menesterosos, carreteros y los barrenderos van predicando, envenenando las mentes de los hombres”.  ¡Qué lenguaje insultante! Pero Wesley no temió ni a hombres ni a demonios. Si Whitefield fue ridiculizado del modo más bajo desde los escenarios de Inglaterra, y si los cristianos del Nuevo Testamento fueron apedreados y sufrieron toda clase en ignominia, puesto que el pecado y los pecadores no han cambiado, ¿por qué los predicadores ya no desatamos la furia del infierno? Porque somos tan fríamente normales y tan espléndidamente nulos.
Podemos tener turbas y alborotos sin avivamiento, pero a la luz de la Biblia y de la Historia, ¿cómo podemos tener avivamiento sin turbas de oposición? Es una vergüenza que la iglesia de hoy provoque tan poca oposición.

V. El avivamiento tarda porque nos falta urgencia de orar.

      Un famoso predicador dijo en una conferencia: “He venido a esta conferencia con un gran peso en mi corazón acerca de la necesidad de orar. Los que compartan este sentimiento conmigo que levanten la mano, y que ninguno de nosotros sea hipócrita”. Hubo un buen responder, pero más tarde en la semana, cuando se invitó a una vigilia de oración, el gran predicador se fue a la cama. ¡Qué hipocresía! La integridad está fuera de moda. Todo es superficial.

El mayor factor que retrasa el avivamiento del Espíritu Santo es la falta de dolores de parto en el alma. Estamos sustituyendo la propagación con propaganda. Todavía no hemos resistido hasta la sangre combatiendo contra el pecado. “Ni siquiera llegamos a sudar en nuestras almas”, como dijo Lutero. Oramos con una actitud de indiferencia.

Oramos como a la ventura. Ofrecemos lo que nada nos cuesta; ni siquiera tenemos un fuerte deseo. Ejemplo de David y Arauna: “Y el rey dijo a Arauna: No, sino por precio te lo compraré; porque no ofreceré a Yahwe mi Dios holocaustos que no me cuesten nada.”(2Samuel24:24).
      Somos inconstantes y mediocres acerca de la oración.  El único poder al cual Dios cede es el de la oración. Escribimos acerca del poder de la oración pero no luchamos mientras estamos en oración.

      En Efesios 6:12 dice: “Porque no tenemos lucha contra  sangre  y carne, sino contra principados, contra  potestades”. Un título innegablemente cierto de la iglesia de hoy sería: “No luchamos”. Desarrollamos nuestros dones naturales y espirituales, proclamamos nuestros puntos de vista políticos y religiosos, predicamos un sermón o escribimos un libro para corregir un hermano en cuanto a doctrina, pe-ro…¿quién asaltará las fortalezas del infierno? ¿Quién atacará al diablo? ¿Quién se negará buena comida, buena compañía o buen reposo para que el infierno le contemple luchando, avergonzando demonios, librando cautivos, despoblando el infierno y dejando, en respuesta a su sufrimiento, una multitud de almas lavadas por la sangre?

VI. El avivamiento tarda porque robamos la gloria que pertenece a Dios.

      Jesús dijo: “Gloria de los hombres no recibo” y “¿Cómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros y no buscáislagloria que viene del Dios único?”(Juan 5:41,44). Cuando (Página  14)      Jesús sanó a un leproso le dijo: “Vete y no digas nada a nadie”. Hoy, cuando sucede un milagro llamamos al canal 42 para que traigan sus filmadoras para anunciarlo a todo el mundo. ¡Qué tal diferencia entre Cristo y nosotros! Hoy los pastores dicen que toda la gloria es para el Señor. Pero me pregunto ¿por qué todas las luces están alumbrando sus caras? Estoy cansado de toda esta auto exaltación: “¡Mi programa de radio...”, “Mi iglesia...”, Mis libros...”!  Me da náuseas toda esta exhibición de carne en los  púlpitos. Esas presentaciones con el esperado: Tenemos el gran privilegio de tener entre nosotros… esta noche al gran predicador… Predicadores que han recibido de gracia todo lo que tienen, no solo aceptan tales halagos sino que los esperan. Y el hecho es que después de haber escuchado la mayoría de estos hombres no hubiéramos sabido que eran grandes si no hubieran sido anunciados como tales.   POBRE DIOS, ¡cuán poco recibe de todo esto! ¿Por qué no cumple Su bendita y a la vez terrible promesa y nos vomita de Su boca? ¡Hemos fallado! ¡Estamos sucios! ¡Amamos la alabanza de los hombres! ¡Buscamos lo nuestro! ¡Señor, levántanos de este camino y de esta corrupción! ¡Bendícenos con quebrantamientos!

“Porque es tiempo de que el  juicio  comience por la casa de Dios” (1 Pedro 4:17) (Fin)

 

Comentarios sobre los Diez Mandamientos (continuación).

(Pastor H. B. Pratt. Traductor de la Biblia conocida comúnmente como Versión Moderna que finalizó en 1893. Comentarista de los libros del Génesis, Éxodo y Levítico y autor de Noches de los Romanistas.)

II. EL SEGUNDO MANDAMIENTO.

      “No harás para ti escultura, ni semejanza alguna de lo que esté arriba en el cielo, ni de lo que esté abajo en la tierra, ni de lo que esté en las aguas debajo de la tierra: no te inclinarás a ellas ni les darás culto; porque yo soy Jehová tu Dios; Dios celoso (…)” (Éxodo 20:4-6, Versión Moderna).

      Este mandamiento nos prescribe la manera del culto que es acepto a Dios, es decir, que se le rinda con absoluta exclusión de imágenes, simulacros, pinturas u otros objetos visibles de adoración y culto, para que sea nuestro culto “en espíritu y en verdad”, así como Jesús le decía a la mujer samaritana en Juan 4:23, 24: “El tiempo viene y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque el Padre también busca a los tales como adoradores suyos. Dios es un espíritu, y los que le adoran, es preciso que le adoren en espíritu y en verdad” (Versión Moderna). A aquellos ignorantes y entorpecidos ex-esclavos de Faraón les enseñó Jehová desde un principio a borrar de sus memorias el culto idolátrico de Egipto y tributarle a Él un culto espiritual.

      El segundo mandamiento prohíbe no solamente el apropiarse de dioses ajenos, sino también los dioses de cualquier procedencia y, además, otros objetos o símbolos visibles de culto, sean cuales fueren. Ver Deuteronomio 4:11-19. La razón que va anexa a esta prohibición es en gran manera notable: “Porque yo soy Jehová tu Dios; Dios celoso, que visito las iniquidades de los padres sobre los hijos”. El hecho de ser Él nuestro Dios es razón suficiente para que no permitamos que otro ocupe su lugar.

      Es de observar que la  visitación de la iniquidad de los padres sobre los hijos es sobre “la tercera y cuarta generación de los que me odian”, y esta trasmisión horrible se detiene y se convierte en bendición desde el momento que el hijo vea, reconozca y renuncie al mal camino de su padre. Véase Ezequiel 18: 14-18.

      Concretándonos al mayor de los crímenes cometidos en la historia del mundo, preguntamos: ¿Por qué fatalidad y en virtud de qué ley ha podido el pueblo judío decir, y hacer efectivo su dicho: “¡Recaiga su sangre sobre nosotros, y SOBRE NUESTROS HIJOS!”? (Mt.27:25) ¿Cómo podían ellos obligar a su descendencia, no nacida aún, por espacio de 19 siglos (este comentario se escribió a principios del siglo XX), a seguir fielmente en sus pasos, rechazando a su Rey y Redentor, y a cargar con el pecado de ellos? ¡Ah! ahí se explica: “Yo visito la maldad de los padres sobre los hijos”. Por amor de sus hijos y de los hijos de sus hijos, quiere Dios obligar a los hombres a huir de los senderos del error, de las creencias falsas y dañinas, de los vicios, de toda forma del pecado y, sobre todo, de la idolatría. ¿Quién ha hecho que millones de la raza humana estén hoy en día privados de la revelación divina, y de los beneficios temporales y espirituales que trae consigo? ¡Sus padres apagaron la luz, y los hijos de ellos se sienten contentos en las tinieblas!

      Otro nuevo argumento es esto para que los pueblos católico-romanos rompan por fin y para siempre el yugo vergonzoso del Sacerdote, para tomar en su lugar el yugo fácil y ligero y ennoblecedor de Jesucristo en conformidad con su amorosa invitación en Mateo 11:28-30. En el siglo 16 casi en su totalidad las naciones de Europa renunciaron al romanismo y tomaron en su lugar la religión de la Biblia. La otra mitad quemó la Biblia y a los que la leían; y los hijos de cada cual, y los hijos de sus hijos, en ambos hemisferios del mundo moderno, comen aún los frutos, benéficos o maléficos, de la elección acertada o errada de sus padres. A fines del siglo 18 la Francia, convencida del error gravísimo de sus padres, rechazó con odio el yugo vergonzoso del Sacerdote para tomar sobre sí el yugo no menos pesado del Ateísmo, y sus hijos, hasta la tercera y cuarta generación, tienen sobre ellos el pecado de sus padres del siglo 16, con la iniquidad sobreañadida de sus padres del siglo 18. El Romanismo y el Racionalismo (formas gemelas de incredulidad) son dos de los azotes con que Dios castiga a los pueblos que no quieren su santa palabra. Muy bien decía Moisés: “Hoy mismo llamo por testigos contra vosotros a los cielos y a la tierra, de que pongo delante de ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge pues la vida, para que vivas tú y tu simiente” (Deuteronomio 30:19, Versión Moderna). (Continuará)

 

  Esta revista es enviada gratis a los que nos escriben.  Es disponible por el Internet a:   www.hojasdeoro.com   

  El editor es el Evangelista J. Alvino Nelson y con la ayuda de su esposa de 57 años, Janet, hacen la obra sin renumeración.  Es una obra de amor. Son miembros de la Asamblea Bíblica de Salina, una asamblea autónoma. El porte y los otros gastos, como el papel, son pagados por creyentes que quieren que la verdad de las Escrituras deba ser enseñada.

      Hay programas por radio gratis en forma MP3. Si tú eres gerente de una radioemisora, escríbame.    

 

Hojas de Oro, 660 S. Front, Salina, Kansas 67401 EE. UU.  o   jan23@cox.net