HOJAS DE ORO

Una Llamada A Regresar A La Enseñanza Bíblica

"...que contendáis eficazmente por la fe..."

Año XXIX, No. 9       AGOSTO  1999                      

 

Índice:

Los Dones Del Espíritu, página 1

El Movimiento Carismático, página 2

¿Son Los VS 9-20 En Marcos 16 Inspirados?

Página 4

El Creyente Y La Justificación, página 6

El Creyente Y La Santificación, página 7

La Historia de la Asamblea, página 8

La Naturaleza de la Ekklesìa, página 10

La Primera Asamblea, página 11

¿Dónde Están Los Muertos? Página 12

 

Los Dones Del Espíritu, parte I

TEMA: Importancia de los Dones del Espíritu

INTRO: Los dones del Espíritu, también conocidos como los dones espirituales, son el resultado directo del minis­terio presente llevado a cabo por el Espíritu Santo.  Ésta es la era del ministerio del Espíritu Santo.

      Así como en el período antiguo-testamentario Dios el Padre se comunicó en forma especial con el hombre, y en el período neo-testamentario lo hizo por su Hijo Jesucristo (Juan 1:14; Hebreos 1:1-2), en esta era de la asamblea Dios se ha manifestado por y dado un minis­terio especial al Espíritu Santo.

      El Señor Jesucristo prometió enviar “la promesa del Padre” (Lucas 24:49) para que los consolara, enseñara, guiara a toda verdad y habilitara a los creyentes en la obra de la predicación de las Buenas Noticias y el minis­terio de los santos (Juan 14:15-16; 16:5-7; I Corintios 12:4). El Espíritu Santo vive hoy, dentro de cada creyen­te (Efesios 1:13, I Corintios 6:19) y en medio de su pueblo. ¡Qué tragedia, que el creyente, todo el pueblo de Dios pasaran por alto la presencia de Dios en la persona del Espíritu Santo! No sea de nosotros el clamor de Jacob en Betel: “Ciertamente Yavé está en este lugar, y yo no lo sabía.” Esta es la era del ministerio del Espíritu Santo. Está entre y en nosotros.  ¡Disfrutemos su pre­sencia y echemos mano de sus dones!

I. Importancia de Descubrir su(s) Don(es) y Ejercitarlo(s)

      Dios ha dado dones a los hombres. Efesios 4:8 “Por lo cual dice:  Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautivi­dad, y dio dones a los hombres” es una referencia al Salmo 68:18  “Subiste a lo alto, cautivaste la cautividad, tomaste dones para los hombres, y también para los re­beldes, para que habite entre ellos JAH Dios.”  ¡Que verdad tan maravillosa: Dios ha dado dones a los hom­bres! Así como en toda dádiva divina, sin esperar retri­bución alguna, Dios ha mostrado su gracia al hombre al conferirle dones para ciertos propósitos definidos.

      En el Antiguo Testamento Dios dio dones que iban desde aquellos de carácter moral como Génesis 41:38 “y dijo Faraón a sus siervos: ¿Acaso hallaremos a otro hombre como éste, en quien esté el espíritu de Dios?” donde Faraón reconoce las cualidades morales de José como la morada misma del Espíritu Santo en su vida; hasta aquellos con manifestaciones de éxtasis similares a las que encontramos en el Nuevo Testamento, particu­larmente en el libro de Los Hechos:  “Entonces Yavé descendió en la nube, y le habló; y tomó del espíritu que estaba en él, y lo puso en los setenta varones ancianos; y cuando posó sobre ellos el espíritu, profetizaron, y no cesaron”  (Números 11:25); incluyendo aun habilidades físicas, ya que en el Antiguo Testamento no se hace dis­tinción entre lo “sagrado” y lo “secular”, pues “toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces”  (Santiago 1:17). Véase Éxodo 31:3-5.

      El Espíritu de Yavé vino sobre Otoniel para que juz­gara a Israel (Jueces 3:10); vino sobre Sansón en varias ocasiones (Jueces 14:6); y la actividad profética de 1 Samuel 10:6 es también una muestra de la presencia del Espíritu Santo en el Antiguo Testamento dando dones a los hombres.

      En el Nuevo Testamento encontramos la misma libe­ralidad del Espíritu de Dios al dar dones a los hombres. Pablo exhorta a su hijo espiritual Timoteo a no descui­dar su don:  “No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las ma­nos del presbiterio.” - 1 Timoteo 4:14; y otra vez en 2 Timoteo 1:6 “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.”  Y en Romanos 12:6 “De manera que teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada. . .”

II. Dios ha dado dones a cada uno de los hombres. Debemos hacer notar que no solamente ha dado dones el Espíritu a los hombres en una forma general e indiscri­minada, sino que ha tenido especial atención en darle a cada individuo por lo menos un don. Al hablar del don de continencia en 1 Corintios 7:7 Pablo dice: “pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno a la verdad de un modo , y otro de otro.” Aunque se está refiriendo aquí a un cierto “don” particular, y no necesariamente a los que más adelante identificaremos como a los dones dados por el Espíritu Santo, sí debemos notar el amor y libera­lidad de Dios al dar a cada uno un don. Esta misma idea se repite en 1 Pedro 4:10 cuando Pedro exhorta a minis­trar los dones: “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.” Una vez más hay que notar que cada uno es exhortado a ministrar su don; lo que confirma el punto que venimos tratando, que es que cada persona ha sido conferida con uno o más dones; y que nadie ha sido pasado por alto o menospreciado en cuanto a los dones.

III. Dios ha dado dones a los hombres con un propósito.

      En los versículos citados arriba podemos notar tam­bién que hay un propósito definido por el cual Dios nos ha dado sus dones. Pablo nos dice en 1 Corintios 12:7 que los dones han sido dados “para provecho”. ¿Provecho de quién? 1 Pedro 4:10 que citamos antes dice una vez más:  “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.” ; y Efesios 4:11-13.

      El propósito de los dones es la edificación colectiva del cuerpo de Cristo, la asamblea. Al corregir los abusos del don de lenguas en la asamblea de Corinto, Pablo es­tablece una vez más que el hablar en lenguas y su indis­pensable interpretación son “para que la asamblea reciba edificación” (1 Corintios 14:5). Nunca fue la intención del Espíritu de Dios dar dones para vanagloria, exhibi­cionismo o ganancia mezquina, egoísta de sus poseedo­res.

IV. Dios quiere que los dones que ha dado sean usados.

      La importancia del descubrimiento, desarrollo y uso de los dones dados por Dios, reside pues, en el beneficio  o “provecho” que todos los miembros de la asamblea deben recibir. Cuando un miembro no ha descubierto su don, y por lo tanto no lo usa, está causando un prejuicio a toda la asamblea, y siendo un obstáculo para el avance del evangelio. Demuestra una actitud egoísta y negli­gente. Pablo explica en 1 Corintios 12 que todos hemos sido puestos en el “cuerpo de Cristo” para “que los miembros todos se preocupen los unos por los otros” (v. 25).

      Las consecuencias de no usar uno su don no sólo trascienden en el progreso y edificación de la asamblea en esta vida, sino en la venidera. Mateo 25:14-30, con la parábola de los talentos, advierte de que un día daremos cuanta a Dios por lo que nos ha conferido, y no lo ha­bremos sabido utilizar. (continuará)

 

 

El Movimiento Carismático, parte I

¡El Avivamiento más grande o El fraude más perjudicial de la asamblea!

INTRO:     Al mirar en nuestro derredor, vemos con asombro cómo el Movimiento Carismático de hablar en lenguas no entendidas y de sanidad han barrido el esce­nario religioso, rebasando toda barrera religiosa y ecle­siástica, al punto que existen hasta Católicos Carismáticos. ¿Es esto un gran avivamiento y desperta­miento que está trayendo almas a los pies de Cristo y honra a Su nombre, o es un instrumento en las manos de Satanás para traer confusión, inmunizar a los incrédulos hacia las Buenas Noticias verdaderas, y trae deshonra a la causa de Cristo y está facilitando el acercamiento a una Iglesia Universal apóstata?

      ¡Gracias a Dios! La respuesta a esta inquietud (y a cualquier otra) se encuentra en la Palabra de Dios. Dejemos que ella nos enseñe, pero antes, consideremos el origen de este movimiento.

¿QUE ES EL MOVIMIENTO CARISMÁTICO?

      No hay que confundir al Pentecostalismo con el Movimiento Carismático, aunque éste último salió del primero. El Pentecostalismo surgió  a principios de este siglo como resultado del movimiento de la Santidad (Holiness Movement) Metodista.

      El movimiento de la Santidad buscaba que los cris­tianos vivieran vidas santas, completamente separadas del mundo, y anhelaba un acercamiento más real a Dios, que el cristianismo nominal del siglo XIX, y por eso el énfasis en la "vida profunda espiritual" y en "los dones espirituales". Todo comenzó en una velada de oración estudiantil en el Colegio Bíblico Betel de Topeka Kansas, el 31 de diciembre de 1900. Una estudiante llamada Agnes Ozman, pidió al presidente de la escuela (quién pertenecía a, y predicaba, el Movimiento de la Santidad), Charles Parham, que le impusiera las manos y orara para que recibiera el Espíritu Santo, a lo que Parham accedió gustoso. Como resultado, Agnes comen­zó a hablar supuestamente en chino.

      Inmediatamente Perham se dio a la tarea de promo­ver el don de lenguas, y muchos se entregaron a la causa. Uno de ellos, otro predicador de la Santidad, William J. Seymour, fue el director del famoso avivamiento de la Misión de la calle Azusa en Los Angeles, California, en 1906. El movimiento alcanzó tal ímpetu, que muy pronto se veía por todos los EE.UU. gente hablando en lenguas, recibiendo "el bautismo del Espíritu Santo" y ejerciendo el don de la sanidad. El Movimiento recibió el nombre de "Pentecostés", aludiendo al advenimiento del Espíritu Santo el día del Pentecostés en Jerusalén (Hechos 2:4). De este movimiento, han resultado una gran variedad de grupos e iglesias con tendencias pentecosteses, como la Iglesia de Dios, las Asambleas de Dios, La Iglesia de Dios Pentecostés, y hasta grupos herejes como el de "Sólo Cristo", que niega la Trinidad.

      Por otro lado, el Movimiento Carismático tiene un comienzo más reciente. Desde los fines de los años 40 con la aparición del "Sr. Pentecostés", David Duplessis, Oral Roberts y la fundación del Compañerismo Internacional de Hombres de Negocios del Evangelio Completo  en la década de los 50. Quizá el evento más sobresaliente que finalmente dio un impulso definitivo al Movimiento Carismático fue la "conversión" de Dennis Bennett, pastor de la Iglesia Episcopal de San Marcos de Van Nuys, California. Bennett "recibió el don de lenguas" en 1960 y con ello marcó el comienzo de la extensión del M.C. (movimiento Carismático) como un acontecimiento intersectario.

      En la actualidad, aunque muchos ven a la Iglesia Pentecostés y el M.C. como una sola cosa, como ya se indicó más arriba, hay entre ambos dos serias diferen­cias doctrinales: Una, que los pentecosteses siempre han hecho un énfasis en la vida separada del mundo y la santidad, en tanto que los carismáticos toman eso como mero farisaico. Las mujeres eran (y hasta la fecha, algu­nas son) perfectamente identificables por la ausencia de su maquillaje, joyas, atuendos muy modestos y decoro­sos y total abstención de prácticas mundanas.

      Los carismáticos, en cambio, son bien identificables por su forma mundana de vestir. Para las mujeres caris­máticas es perfectamente normal traer peinados ostento­sos y kilos de maquillaje en el rostro, así como mostrar su cuerpo por lo escaso de la ropa, o por lo ajustado de la misma. Los hombres usan el cabello demasiado largo, o toman modas como la del pendiente en una de sus orejas. Cantantes carismáticos famosos, como Pat Boone (quien hizo el papel del pastor David Wilkerson en la película de "La Cruz y el Puñal") tienen como práctica cantar el sábado en la noche en centros nocturnos, y los domingos en la mañana en la asamblea. En una palabra, no hacen oídos sordos al llamado bíblico a vivir vidas separadas.

      La otra diferencia es que el M.C. es ecuménico y no conoce barreras sectarias, entre tanto que los pentecoste­ses hasta han abandonado su propia denominación por el creciente liberalismo que hay allí, así como lo hicieron cuando salieron de la Iglesia Metodista a fines del siglo pasado. La única base para tener compañerismo entre dos personas carismáticas, es que tengan "el don", sin importar a qué asamblea pertenezcan. No importa si creen en la salvación por la fe, en el nacimiento virginal de Cristo, en la inspiración de las Escrituras, en un in­fierno literal, en la Segunda Venida de Cristo, o si tiene a un usurpador ocupando el lugar de Cristo, etc.; lo único que importa es que tengan experiencias de éxtasis en común que atribuyen al Espíritu Santo. De ahí la mezcla nauseabunda interreligionaria entre los carismá­ticos, que igualmente aceptan a grupos sectarias evangé­licos como: metodistas, bautistas, etc., como hasta sectas heréticas seudo-cristianas como la Iglesia Católica, y su hija espiritual, la Iglesia Episcopal o Anglicana.

      Los pentecosteses, en cambio, salieron de la Iglesia Metodista por el creciente liberalismo en esa iglesia, y quizá los pentecosteses de antaño salgan de su propia denominación otra vez, por la falta de una declaración doctrinal sólida bíblica.

      Vemos, pues que las diferencias principales entre estos dos grupos es la separación ética y eclesiástica, que en el caso del M.C. ha llevado a la mundanalidad en los individuos, y a la unión adúltera espiritual ecumé­nica entre asambleas.

      Las formas y prácticas del M.C. han ido tornándose cada vez más aberrantes y ridículas, y por lo tanto, más desviadas de la Palabra de Dios. De la simple "oración de fe" por imponer las manos a un enfermo, las prácticas de la sanidad han llegado hasta ridiculeces como mandar "trapos de milagros" de sanidad por correo, que al po­nerlos en la parte del cuerpo afligida por algún mal, su­puestamente es sanada instantáneamente; o como la práctica supersticiosa de invitar a las televidentes a po­ner la mano en el televisor contra la palma de la mano del predicador sanador electrónico de la televisión, para que al orar, sea sanada la persona de cualquier mal, como es la práctica de Oral Roberts, y su hijo Richard Roberts.

      La práctica modesta en privado de "orar en lenguas", que originalmente caracterizaba a los carismáticos, en la actualidad ha llegado al indecente exhibicionismo inmo­ral público llamado: "avivamiento de risa", en el que hombres y mujeres (éstas en faldas o vestido) se revuel­can en el piso por una risa incontrolable provocada por el predicador al referirse a los sufrimientos de Cristo, como ocurre en los servicios de "avivamiento" conduci­dos por el predicador carismático de Sudáfrica, Rodney Howard-Browne.

      La sencilla (aunque extra bíblica) práctica del predi­cador de sencillamente orar para que la gente sea "bautizada" en el Espíritu Santo, ha pasado a la herética y burlona práctica del predicador carismático de Orlando Florida, Benny Hinn, en la que sopla a los individuos, diciéndoles: "Recibid el Espíritu Santo", emulando las palabras del Señor Jesucristo hacia sus discípulos.

      Finalmente, otros rasgos característicos que siempre han estado presentes en la mayoría de los grupos caris­máticos (y que tristemente son imitados por muchos bautistas en la actualidad) son: La "actuación" de los cantantes carismáticos durante el canto, meneándose al son de la música, del mismo modo que los cantantes mundanos, con la correspondiente cercanía del micró­fono a la boca, para sensualmente susurrar la letra al oído del oyente. La letra de los cantos está más centrada en el cantante, a manera de testimonio, que en una doc­trina bíblica que exalte a Cristo; o sea, alejamiento de los himnos tradicionales que contienen

abundante doctrina sana edificante, y que glorifica al Señor.

       Un reconocimiento desmedido público a los cantan­tes por medio del aplauso. Los aplausos son apropiados para el teatro, el estadio, el cine, etc., pero no en la casa de Dios, en donde sólo Él debe recibir la alabanza y el reconocimiento.

       Medios anti-bíblicos de levantar fondos, que nor­malmente sólo sirven para sufragar las extravagancias de los líderes de sus "ministerios".

      Palmadas y bailes (balanceo del cuerpo) al son de la música durante los cantos congregaciones que duran va­rias horas, comparado con los quince minutos de predi­cación de la Palabra de Dios, cuando la hay.

      Énfasis desmedido en la persona del Espíritu Santo en su hablar, en vez de en la persona de Cristo Jesús. Esto se traduce a enfatizar más el "bautismo del Espíritu Santo", en vez de la salvación y la regeneración en Cristo.

          Los "dones" del Espíritu son más enfático, que "el fruto" del Espíritu . Hacen del don de lenguas la única señal externa de ser salvo.

       Al aceptar nueva "revelación" de Dios, caen en el error de las sectas, de aceptar otra fuente de autoridad para su doctrina, aparte de la Biblia, sin mencionar los errores doctrinales que a veces traen dichas revelacio­nes.

       Y otras que varían de grupo en grupo. (Continuará)

 

¿Son Los Versículos 9-20 En Marcos 16 Inspirados?

TEXTO: 2 Timoteo 2:15 "... como obrero que no tiene de que avergonzarse, que traza bien (interpreta correc­tamente, divide... como quien marca un paño para cor­tar) la palabra de verdad".

      Ud. debe entender que nuestras Biblias son copias de manuscritos muy viejos.  No existen hoy los manus­critos originales.  Siendo que las copias son sujetas a error, tenemos que tener cuidado para "interpretar co­rrectamente" las Escrituras.  Pedro, en 2 Pedro 1:20 dice: "...que ninguna profecía de la Escritura es de interpre­tación privada...", que cada texto debe ser interpretado en armonía y en la luz de todo demás de las Escrituras.

      Los versículos en cuestión no están  en armonía con lo demás de las Escrituras y a tomarlos y enseñarlos como doctrina cristiana muestra una deshonestidad.

      Hay mucha confusión hoy entre los así llamados "evangélicos" (pentecosteses y carismáticos) y la razón es que ellos no tratan bien la Palabra de Verdad.  Sus prácticas y sus enseñanzas sobre la sanidad, señales, y lenguas no tendrán base ninguna si ellos no tuercen estos pocos versículos.  A quitar estos versículos van a destruir su movimiento entero, pero ellos siguen enga­ñando la gente, año tras año con su doctrina falsa.

      Hay que recordar que desde el tiempo de los Apóstoles hasta ya hace casi cien años no había el uso de "lenguas", "señales", "milagros", etc. entre las asam­bleas del Señor Jesucristo.  Los predicadores en los si­glos pasados entendieron que los versículos 9-20 de Marcos 16 no están en armonía con lo demás escritos del N.T., y por eso, no los usaron para evitar confusión y doctrina falsa.

      A. T. Robertson, un erudito en el griego dijo: "La gran duda en cuanto a la autenticidad de estos versículos lo hace imprudente tomarlos como una base para doctri­na o práctica si no tiene sostén de otras porciones de las Escrituras".  Y un breve estudio muestra que ¡no tienen!.

      Siendo que estos versículos mencionados no están en armonía con ninguna otra referencia en las Escrituras, claro que han sido añadidos, y por supuesto esto ha pro­ducido una confusión grande porque en Deuteronomio 12:32 leemos: "...tendréis cuidado de hacer todo lo que yo os mando; no añadiréis a ellos, ni quitaréis de ellos...", véase Proverbios 30:6; Apo. 22:19.

      Joseph Bryant Rotherham escribió: "Después de un examen completo de Marcos 16:1-8 claro que la inten­ción verdadera de la continuación fue perdida (quizás una hoja se perdió o quizás aquellas palabras de Marco no fueron copiadas).  Aparentemente un copiante, reco­nociendo que el versículo ocho no fue el fin de la epísto­la, añadió los demás versículos".

      John McArthur escribe: "Toda evidencia muestra que los versículos 8-20 no pertenece a Marcos porque los manuscritos más antiguos no los muestran.  En el Siglo IV aquellos versículos no fueron incluidos en las Biblias usadas.  Ninguna doctrina debe ser basada sobre esto versículos siendo que no están en armonía con lo demás del N.T."

      Charles Caldwell Ryrie dice: "Estos versículos (9-20) no parecen en los dos manuscritos de más confianza del N.T. Siendo que son dudosos, uno no debe usarlos para enseñar doctrina".

      Pues, ¿qué debemos hacer con estos textos?

I. Hay tres pasos naturales y necesarios en el estudio y en la interpretación de las Escrituras:

1. Observación (acción y efecto de examinar una cosa con atención).  Esto requiere el uso de los ojos... que es lo que veo cuando leo.

2. Interpretación (acción y efecto de explicar el sentido de una cosa especialmente lo de los textos que faltan claridad).  Esto requiere el uso de los oídos... que es lo que dice el pasaje, y no lo que uno quiere que lo dice.

3. Aplicación (acción y efecto de hacer uso de una cosa o poner en práctica los procedimientos adecuados para conseguir un fin).  ¡Esto es la obediencia!

II. En el estudio de las Escrituras uno tiene que tomar en cuenta (de otro modo no sale bien):

1. El contenido (lo que se contiene dentro de una cosa).  Muchos sólo se interesan en su "nido" (lugar donde se agrupan ciertas cosas).

2. El contexto (serie del discurso, tejido de la narración, hilo de la historia) inmediato, histórico y escriturario.

3. La construcción gramatical.  El contexto y la cons­trucción gramatical proveen la calificación para el con­tenido.  El contexto y la construcción gramatical ayu­darán uno a entender el texto.  El plural siempre va con el plural, y el singular siempre va con el singular.

III. Marcos 16:9-20 no implica, y menos dice, que con­tinuará cumpliéndose con otro grupo diferente o poste­rior al grupo de los Doce Apóstoles.  Compárase con 2 Corintios 12:12.

1. La persona que quiere continuar con las señales mencionadas es llamada un apóstol falso, 2 Corintios 11:13.15.  ¿Cómo se puede saber quienes son apóstoles verdaderos y quienes son falsos?  ¡Muy fácil!  El número de los Apóstoles del Señor fue establecido en una mane­ra firme y con finalidad.  ¡Oye!  Sólo pudo haber un Cristo y doce Apóstoles.  ¡Cualquiera persona más aparte de estos es engañador y falso!

2. El que quiere continuar usando "lenguas" y "sanidades" y "milagros" hoy y no quiere reconocer su cese (1 Corintios 13:8) demuestra que él no tiene seso, y si lo tiene, de nada le sirve, porque no sabe como usarlo.  Aquella persona demuestra que sola usa y abusa su len­gua porque es su lengua y no una lengua divina.  Tales personas necesitan leer Sant. 1:26; 3:1-12.

3. La lengua suelta produce maldición y no bendición, Santiago 3:5-12; 1 Corintios 12:2, 3.  La lengua suelta con el infierno está envuelta.  Tan envuelta que no quie­re dar vuelta como para tener las cosas resueltas.

      Si Marcos 16:15-18 es verdad, yo soy un tonto al no aplicarlos:

(1)   Sumergir a todas las personas que sea posible para salvar sus almas del infierno.

(2)   Echar fuera demonios (y hay muchas personas afli­gidas con los espíritus inmundos).

(3)   Hablar en nuevas lenguas.  (Yo tuve que estudiar por varios años para aprender el español). ¿Por qué los misioneros entre los pentecosteses y los caris­máticos tienen que asistir a una escuela de lenguas?

(4)   Tomar serpientes en mis manos.

(5)   Beber cosa venenosa.

(6)   Sanar los enfermos.

      Hermanos míos:  si estos versículos son la mera Palabra de Dios, ¡Ud. y yo hemos fallado completamente en nuestra obra!  Y si estos versículos son la mera Palabra de Dios, ¿por qué los Pentecostés y los Carismáticos no los practican?  ¡Hablan "lenguas", pero no toman serpientes en las manos!  ¡Hablan "lenguas", pero no beben cosa venenosa!  ¡Hablan "lenguas" pero no sanan a los enfermos!  Si una parte de estos versícu­los es la verdad...  luego todas partes son la verdad y el no practicarlos sería pecado.

      ¡Oh, mis hermanos en Cristo!  No sean engañados con las doctrinas falsas de los pentecosteses o de los ca­rismáticos, ni con los evangélicos se queda con la verdad como fue enseñada por Jesucristo y los Apóstoles.  (fin)

 

El Creyente Y La Justificación, III

TEXTO: Romanos 5:1

INTRO:  Queremos hablar de una palabra un poco ex­tensa pero de gran importancia para quienes han recibi­do a Jesucristo como su Salvador y Señor:  "Justificación".

      Todavía unos piensan que Dios "justifica" (declarar correcto) a la persona que vive una vida recta, es decir una vez que había logrado ganar el favor de Dios por una gran cantidad de buenas obras, así la persona se hacía justa.

      Esta creencia todavía permanece en la mente de mu­cha gente, tal es así que se ha enseñado que si un "cristiano" no logró del todo en su vida completar sus méritos para lograr entrar al reino de los cielos, una vez que muere se le envía al purgatorio por unos cuantos miles de años para que allí se termine de purificar, y pueda pasar recién al "seno de los santos".

      Sin embargo la palabra justificación bien entendida es un acto por medio del cual Dios nos declara justos, perdonados, una vez y para siempre.  Este no ocurre al final de una vida coronada de buenas obras, sino más bien cuando el pecador, en arrepentimiento y fe, recibe a Jesucristo como su Salvador.

I. La fuente de la justificación, Romanos 5:1

1. El pecador, habiendo arrepentido y recibido a Jesucristo como el único Salvador de sus pecados, es justificado (declarado correcto con Dios) por fe, v. 1a.

(1) Para entender mejor lo que es y como funciona la justificación vamos a analizar el pasaje que se encuentra en Romanos 5:1. Pablo nos dice por medios por los cua­les el pecador es justificado:

    Por la gracia de Dios, Tito 3:7.  La gracia se refiere a la fuente, de donde nace la justificación, y esa fuente es Dios.  Fue Él que tomó la iniciativa de salvarnos, Juan 3:16; Romanos 5:8.

    Somos justificados por la sangre de Jesucristo, Romanos 5:9.  La sangre es el medio que hizo posi­ble la justificación.  Por medio de ella se pagó el rescate.

    Somos justificados por la fe.  La fe es el método por el cual nos apropiamos de los méritos de Jesucristo, Romanos 5:1, no por obras, Romanos 3:28; 4:5.

2. El creyente tiene paz para con Dios, v. 1b.

(1) Romanos 5:1 nos dice lo que se logró por medio de la justificación.  Una vez que el hombre es perdonado, goza no sólo de paz interior por el hecho de que Dios nos halla aceptado como Sus hijos, sino más bien porque las relaciones entre el Tercer Cielo y la tierra se han arreglado.

(2) Nuestros pecados "...hicieron separación entre Dios y nosotros...", Isaías 59:2.  Sin embargo cuando el peca­dor va por la fe a Jesucristo confesando sus pecados, Dios lo declara justo, perdonado, y la pared divisoria que existía desaparece, Isaías 1:18.

(3) La justificación por lo tanto no es un proceso al final del cual yo me hago justo.  Es una declaración judicial, que se pronuncia en el Tribunal Del Tercer Cielo cuando el pecador se aferra por la fe, y acepta que el sacrificio de Jesucristo le limpie de todo pecado.  Esa declaración divina es instantánea, inmediata.  Un ejemplo típico de esto lo es el caso del ladrón en la cruz.

3. Por medio de Jesucristo, v. 1c.

(1) Pablo nos dice que es gracias a Jesucristo que las relaciones entre el Tercer Cielo y la tierra se arreglaron, y además es gracias a Él que el pecador puede ser justi­ficado.

(2) Esto se logra gracias a una transacción mediante la cual mis pecados fueron traspasados o transferidos a Jesucristo el día que murió por los elegidos en la cruz, Isaías 53:4-6.

(3) Mientras que al pecador se le acredita, se le regala por la fe la vida pura y el sacrificio perfecto ofrecido por Jesucristo en favor nuestro, 2 Corintios 5:21.  De esta manera el pecador es cubierto por el manto de la justicia de Jesucristo, y es visto por el Tercer Cielo como si nunca hubiese pecado.

II. "Estas cosas os escribo para que no pequéis",1 Juan 2:1, 2.

1. Es el deseo de Dios que el creyente no peca, v. 1a.

(1) La justificación no sólo tiene que ver con los pecados pasados, con la vida antigua que Dios borra, sino tam­bién con los pecados presentes y futuros.  El deseo de Dios es que no pequemos.  El nato de la justicia de Cristo Jesús no es una licencia para pecar, Romanos 6:1.  Los que hemos abandonado el pecado no deseamos ofender de nuevo al Hijo de Dios.

(2) 1 Juan 5:18 se nos recuerda que todo aquel que es nacido de Dios no practica el pecado, es decir, no se goza ya en pecar voluntariamente como lo hacía antes.  Sin embargo debemos de recordar que aunque hemos recibido a Jesucristo, y éste nos ha perdonado, no quiere decir que han desaparecido de nosotros las tendencias pecaminosas.  Ellas nos van a acompañar hasta el día de nuestra muerte, o hasta la Segunda Venida de Jesucristo, Filipenses 3:20, 21.

2. "Pero si alguno pecare..." 1 Juan 2:1b.

(1) En el mismo verso nos dice sin embargo que si por alguna razón el creyente pecare, ofendiere a Jesucristo involuntariamente, existe una salida.  Es decir, no de­bemos de desespéranos pensando que ya hemos cometi­do el "pecado imperdonable".  Dios sabe que vamos a comentar errores en la vida cristiana.  Aun no hemos sido transformado siendo que somos "niños" en la fe.

(2) Pablo amonesta a los que ya tienen muchos años en la fe:"...que el que piensa está firma mira que no caiga...", 1 Corintios 10:12.  Él mismo no se crea perfec­to, Filipenses 3:12, 13.

3. "Abogado tenemos para con el Padre...", v. 1c, 2.

(1) Dios ha provisto a Sus hijos de un Abogado, y ese es Jesucristo quien diariamente intercede por el creyente delante del Padre Celestial.  Es nuestro privilegio cada noche, antes de dormir, de solicitar los méritos de Jesucristo, y ser justificados (declarado correcto con Dios) constantemente por Su sangre derramada.

(2) El verso dos nos recuerda que Jesucristo fue la víc­tima.  Fue Su muerte y Su vida la que pagó nuestra deuda.  En la cruz se hizo provisión para nuestros peca­dos.  Jesucristo murió una sola vez, y por ese sacrificio Sus hijos son justificados permanentemente, Hebreos 9:23-26.

CONCLUSIÓN:  Jesucristo pagó nuestro boleto.  A Él se le anotaron nuestros puntos en Su licencia, pero al morir en la cruz los puntos en nuestra licencia fueron borrados.  Hay podemos caminar y transitar por las calles libres, sin temor a que algún policía nos pare.  Pero si por des­cuido o por accidente nos pasamos una luz roja, lo único que debemos de hacer es ir al Calvario, y por fe solici­tar que nuestros puntos sean borrados nuevamente.

 

El Creyente Y La Santificación, IV

TEXTO: Romanos 6:22

INTRO:  En los tres temas anteriores estudiamos la ma­nera por medio de la cual Dios nos libra, nos sustenta y nos justifica.  Hoy vamos a estudiar la santificación, completándose así los cuatro pasos indispensables para que el creyente entre al final a la Tierra Prometida, el Tercer Cielo.

      La justificación decíamos que es un acto por medio del cual somos perdonados instantáneamente por el Tribunal del Cielo en el momento que el pecador se afe­rra a los méritos de Jesucristo.  La santificación por otro lado es un proceso de toda la vida cristiana.

      Sin embargo la santificación y la justificación son actos paralelos.  La justificación no sólo abarca los pe­cados pasados sino también los pecados presentes.  Es decir, cada día el creyente necesitar pedir perdón para así seguir su peregrinación, o su santificación que lo lle­vará al Tercer Cielo..

I. La santificación es un fruto de la liberación, Romanos 6:22, 23.

1. Librados del pecado, siervos de Dios, v. 22a.

(1) Pablo nos recuerda que la santificación es un fruto.  Es una consecuencia normal de la liberación que se pro­duce al arrepentirse y recibir a Jesucristo como Salvador.  Cuando Jesucristo nos libera del pecado dejamos de ser esclavos a Satanás, y nos convertimos voluntariamente en siervos de Dios.  Así como dedicábamos nuestros miembros al servicio del viejo faraón, Satanás, ahora dedicamos nuestros talentos al servicio de Aquel que hizo posible nuestra liberación, Romanos 6:18, 19.

(2) No debemos de olvidar que el propósito de la libe­ración es para servir a Dios, no por un espacio de tiem­po, sino todo el resto de nuestras vidas.  Proceso me­diante el cual Dios nos toma para ir restaurando en noso­tros la imagen de Su propio Hijo, y haciendo de nosotros vasijas para honra y gloria de Su Nombre, y al mismo ti­empo luces para aquellos que aun están en tinieblas es­pirituales.

2. Por fruto la santificación y como fin la vida eterna, v. 2b, 3.

(1)  La santificación es un término que debe de ser en­tendido correctamente.  El significado primario es ser apartado, separados para un uso especial.  El día sá­bado por ejemplo fue santificado, Génesis 2:1-3.  Es de­cir, Dios lo separó de los demás días y lo convirtió en un día de adoración.

(2) El creyente al arrepentirse de sus pecados y al acep­tar a Jesucristo como su Salvador, y su Señor (Dueño) se separa del mundo (el sistema donde vivimos), de sus caminos pecaminosos, de las prácticas y de los vicios a los que estaba acostumbrado, para dedicar su tiempo y su cuerpo para agradar a Dios y servir a su prójimo.

(3) Al vivir Jesucristo en su corazón es estimulado constantemente para hacer el bien.  Siente la necesidad de orar, de leer las Escrituras, de asistir con regulari­dad en los cultos, porque para él el vivir es Cristo.

(4) Su meta final es la vida eterna.  No está interesado en los puestos políticos, o en los levantamientos contra las autoridades establecidas, sino más bien en el pro­greso de la obra de Dios.  Anhela con toda su alma el pronto regreso de Jesucristo.

(5) El verso tres nos dice que el creyente sabe perfecta­mente la diferencia entre servir a Dios y servir al peca­do.  La paga o las consecuencias del pecado es la muer­te, no sólo física sino eterna.

3. Las armas del que está siendo santificado, Efesios 6:10-18.  Por lo tanto vestimos de la armadura de Dios, vv. 10-12.

(1) En nuestro caminar a la Canaán celestial habrán pe­ligros y situaciones que habremos de enfrentar.  Por esa razón Pablo nos aconseja que el éxito de nuestra santifi­cación no radica en nosotros sino en la potencia de la fortaleza de Dios, v. 10.

(2) Las razones nos son dadas en los vs 11 y 12.  Hay un enemigo que no está contento porque nosotros abando­namos Egipto (el mundo).  Él va a estar al acecho, vigi­lante para aprovechar cualquier situación y hacernos caer.  Satanás es un enemigo experimentado.  Él engañó a una tercera parte de los mensajeros de Dios.

(3) En el v. 12 Pablo es mucho más específico al de­cirnos que nuestra lucha no es "...contra carne ni san­gre, sino contra potestades y poderes de las tinieblas...".  Para poder hacer frente a estos poderes Pablo nos dice que debemos de vestirnos de las armaduras de Dios.

4. Las armaduras de Dios, vs. 13-18.

(1) Pablo nos dice que la única forma de poder resistir al diablo es el hacer uso de las armaduras que Dios nos ha provisto, v. 13.  Por medio de ellas podemos resistir "...el día malo y estar firme en la fe....".  En los versícu­los que siguen se nos enumeran algunas de las vestidu­ras de Dios.

A. Las primeras que se mencionan son la verdad y la vestimenta de la justicia.  Sin lugar a dudas es una refe­rencia a los méritos de Jesucristo, que son acreditados al pecador en el momento que, arrepentido, cree, y es cu­bierto por ese manto de justicia durante todo el resto de su vida cristiana, v. 14.

B. Sus pies son calzados con él "...apresto del evangelio de paz", v. 15.  La mejor medicina para que el creyente ejercite su nueva fe es compartiéndola, Isaías 52:7.

C. Para evitar que los dardos del maligno no nos afecten debemos de tomar "...el escudo de la fe...".  La fe es el medio por lo cual nos aferramos constantemente de los méritos de Jesucristo, no sólo para nuestra justificación, sino también para el ejercicio de todas nuestras activi­dades comunes de la vida, v. 16.

D. "...Tomad la espada del Espíritu...", la Palabra de Dios, las Escrituras, Salmo 119:105.  Ella es nuestra maná espiritual, v. 17.

E. "...Orando en todo tiempo...".  La oración es el canal por el cual nos comunicamos con Dios, v. 18.

(2) Estas son las armas que Pablo nos recomienda que utilizamos en nuestro peregrinar hacia la Tierra

Prometida.  Dios ha hecho provisión para que en nuestra santificación podamos crecer como árboles que están sembrados junto a ríos de agua viva.

CONCLUSIÓN: Ilustración de David y Goliat, 1 Samuel 17.  Nosotros no podemos salir solos a pelear contra Goliat, contra Satanás.  Él es un soldado de mucha ex­periencia.  Además nacemos ya con desventajas para vencer nuestros propias debilidades y tendencias.  Al salir al campamento de batalla debemos de salir en el Nombre de Jesucristo.  Él es quien va a pelear por noso­tros, y es así como nuestras desventajas desaparecen.  (fin de estos estudios. Gracias al autor).

 

La Historia De La Asamblea, II

TEMA: Trazando Las Asambleas Cristianas Desde Los Días De Los Apóstoles

      Lo que conocemos hoy día como el "cristianismo" comenzó durante el ministerio terrenal de Jesús el Cristo en los días del Imperio Romano.  La religión de los ro­manos era el "paganismo", una religión con muchos dio­ses y fue establecida por el Estado de Roma y sostenida por sus leyes.

      Los judíos, en aquel tiempo, no tuvo una nación (por su rebelión contra Dios Él los permitió a ser cautivos por los romanos) pero los romanos  dieron a los judíos el de­recho a utilizar el templo judaico en Jerusalén.

      Cuando Jesús el Cristo comenzó Su ministerio terre­nal Él no trató a establecer una organización  o institu­ción personal ni a quitar el Cesar romano de su trono.  Siendo que la obra del Cristo fue espiritual, no fue com­petidor de Roma, véase Romanos 13:1-7; Tito 3:1; 1 Pedro 2:13-15.

      Durante los siglos las "iglesias" fundadas por los hombres han salida de las enseñanzas de Jesucristo y los Apóstoles (observe sus doctrinas y práctica y compáralos con las Escrituras).  Un objeto de esta revista (Las Hojas de Oro) es a llamar a los creyentes a practicar lo que el Señor enseñó y dejar al lado todas de las doctrinas he­chas por los hombres.

I. Hay marcas infalibles de una asamblea que Jesucristo fundó:

1. Él organizó a Sus discípulos en una EKKLESÍA y les mandó a salir, testificar, hacer discípulos y organizar otras asambleas en todas partes del mundo.   ¡Si Ud. no está cumpliendo con la Gran Comisión hoy, Ud. no es una asamblea del Señor Jesucristo!

2. La asamblea que el Señor estableció tuvo dos oficia­les: pastores (obispos, ancianos) y sirvientes, con califi­caciones claras. No hubo "doctores", "reverendos" ni "papas".

3. Cada asamblea fue autónoma, separada y distinta una de la otra y el gobierno estaba en las manos de la con­gregación completa, no en las manos de unas personas, o una persona.

4. Aquellas asambleas practicaron las dos "ordenanzas" (mandatos) mencionados en la lección una, y estas dos son perpetuas y simbólicas.

5. Los únicos a llegar a ser miembros de tales asambleas fueran gente arrepentida, regenerada, habiendo confe­sada abiertamente su confesión de fe enfrente de la asamblea, y después de votación fueron sumergidos por la autoridad de aquella asamblea y con este acto pudie­ron participar en la Cena del Señor.

6. Aquellas asambleas usaron solamente las Escrituras para su doctrina, especialmente desde el Libro de Romanos hasta el final, siendo que estos Libros son co­nocidos como las "epístolas a las asambleas".  ¡Mucha confusión puede ser evitada observando esta regla!

7. Jesucristo, el Fundador y Salvador, es el único Señor y Legislador de una asamblea.  Nadie tiene derecho para establecer doctrina fuera de las Escrituras.  Es el deber de una asamblea a llevar a cabo exactamente lo que di­cen las Escrituras.  Nadie tiene el derecho a añadir ni quitar de lo que está escrito.

8. La "religión" que el Señor enseñó fue individual, per­sonal y de una voluntad libre.  Nadie tuvo el derecho a forzar a otro a ser "creyente" ni "miembro" de una asamblea.  Por eso los bebés y los niños no son a ser sumergidos hasta que tiene edad para arrepentirse y creer personalmente en la obra final de Jesucristo.

9. Todas de las "denominaciones" de hoy son las inven­ciones de hombres, no de Jesucristo ni de los Apóstoles.  Si Ud. está en una "denominación" Ud. no está en una asamblea fundada por Jesucristo.  Él no dio ningún nombre para Su EKKLESÍA.  Hoy usamos el nombre "Bautista" como marca de identificación, no como el nombre de una denominación.  El Señor llamó los cre­yentes "discípulos" y una vez que han sido sumergidos ellos formaron una asamblea.  Cuando hubo más de una asamblea, fueron conocidos como "asambleas".  No hay tal cosa como "La Asamblea Bautista" hablando de todas de las asambleas Bautistas en el mundo siendo que cada una es autónoma.

II. Los años entre 30 y 500.

1. Con el ministerio de Juan el Sumergidor, de Jesucristo y de los Apóstoles, el mensaje del Señor es­parció rápidamente en muchas partes del mundo.  Pero, aquella movimiento dejó un "rastro de sangre", porque de la persecución por parte de los paganos contra los creyentes, en todas partes.  Los judíos, combinados con los paganos, lucharon contra cada creyente.  Juan el Sumergido perdió su vida, Jesucristo fue crucificado y en unos años todos de los Apóstoles han perdido sus vi­das.

2. A pesar de tal persecución tan cruel, las Buenas Noticias continuaron a salir en muchas partes del mundo con el comienzo de asamblea tras asamblea.  Pero, muy pronto, debido a la falta de doctrina correcta, muchas de aquellas asambleas comenzaron a salir de la fe (1 Juan 2:19) y comenzaron a enseñar doctrinas falsas, doctrinas inventadas por hombres.

3. El primer cambio fue notado en dos partes: el gobier­no de las asambleas pasó de la congregación a una junta, o peor a un hombre; y la doctrina, como ser salvo el alma del infierno, cambió de arrepentimiento y fe, a ser sumergido (el rociamiento no tuvo principio por muchos años).  Por años los judíos y los paganos han puesto mu­cho énfasis en las "ceremonias" y observando la "inmersión" de los creyentes pensaron que aquel acto produjo "salvación" y de esto vino la doctrina maldita de "bautismal regeneración" (que es practicado en muchas de las "iglesias" todavía hoy día).

4.  Muy pronto las "iglesias" fundadas por los hombres, cambiaron el sujeto para ser sumergido.  Las "iglesias" falsas han declarada que la inmersión produjo el "nuevo nacimiento" y la gente común, en su ignorancia comen­zaron a pedir que sus niños y bebés sean "salvos" tam­bién por la inmersión.

5. Hay que recordar que estos cambios no llegaron rápi­damente y hubo mucho oposición por los "no conformis­tas" pero una vez que los incrédulos llegaron a tomar el control de las "iglesias" la práctica de "bautismal rege­neración"  llegó a ser la regla del día, y todavía es.  Por supuesto, cuando los "no conformistas" opusieron las doctrinas falsas fueron perseguidos hasta la muerte.

6. A pesar de tanta persecución las asambleas genuinas, no conformistas, tuvieron un crecimiento grande y esto alarmó el Imperio Romano, y Galerius, el emperador, hizo una declaración en febrero 303 que todos de los no conformistas deben ser destruidos, pero después de ocho años, siendo que los no conformistas continuaron a cre­cer en número, él canceló aquel pacto.

7. En el año 313 los "cristianos" ganaron una victoria sobre la persecución de los paganos cuando Constantino llego a ser el emperador de Roma.  Él llamo a  todos los pastores de las "iglesias" vinieron y él declaró una tre­gua y el Imperio Romano llegó a ser la cabeza de las "iglesias" y aquel día Jesucristo fue destronó como Cabeza de Su asamblea y el emperador llegó a ser la ca­beza.

8. Desde aquel tiempo aquella hierocracia (gobierno por los sacerdotes) ha sido conocida como la "Iglesia Católica Romana".  Nótese bien, que en aquel tiempo, ni más tarde ninguna de las asambleas no conformistas en­traron en aquella hierocracia y esto trajo mucha perse­cución.

9. Hasta aquella fecha la persecución contra los creyen­tes verdaderos vino de ambos los judíos y los paganos, pero ahora vino un cambio drástico:  Los "cristianos" (por nombre) de la hierocracia ya comenzaron a perse­guir los no conformistas con la ayuda del gobierno de Roma.

10. En el año 416 la hierocracia estableció una ley que todos los infantes de todo el Imperio Romana tuvie­ron que ser "bautizados".  Por supuesto, los "no con­formistas" rechazaron el mandato y tuvieron que sufrir grandemente.  El rechazamiento causó un disgusto entre la hierocracia y ella demandó que los no conformistas dejar el uso del nombre "cristiano".  Con esto comenzó el hábito a llamar las asambleas no conformistas por los nombres de sus líderes.

11. En el año 426 llegó un período horrible, conocido como la edad del oscurantismo (La Edad Media) y por más de mil años hubo una persecución tremenda contra los no conformistas con miles tras miles perdiendo sus vidas rechazando el "bautismo infantil" de sus niños.  Fue durante aquel tiempo cuando el papismo llego.  El uso del título "papa" desarrolló poco a poco y al fin fue adoptado por Leo II durante los años 440-461. (Continuará)

 

La Naturaleza De La Ekklesía Del N.T.,

Parte VII

TEMA: Los Oficiales De La Asamblea

      Una delegación novo testamentaria de oficiales es esencial a la calidad bíblica de la conducta de una asamblea del Señor Jesucristo.

I.    Hay solamente dos clases de oficiales mencionados en el N.T.:

1. Ancianos, usado recíprocamente con obispo y pastor, Hechos 20:17, 28; Efesios 4:11; Filipenses 1:1;  1 Pedro 5:1-5.  Superintendentes es la misma palabra que obis­pos, y la palabra "apacentad" en 1 Pedro 5:2 y Hechos 20:28 es la palabra básica pastorear. Pablo llamó así a los ancianos de Efeso y les dijo, en efecto, que el Espíritu Santo los había hecho a ellos superintendentes para pastorear la asamblea de Dios.

2. Diácono: que significa servidor.

II. El uso de anciano(s) como un oficial en el N.T.

1. Uso plural: Hechos 11:30; 14:23; 15;2, 4, 6, 22, 23; 16:4; 20:17; 21:18; 1 Timoteo 5:17; Tito 1:5; Santiago 5:14; 1 Pedro 5:1.

2. Uso singular: 1 Timoteo 5:1, 2, 19; 1 Pedro 5:1, 5.

III. Uso de obispo(s) en el N.T., Hechos 20:28; Filipenses 1:1; 1 Timoteo 3:1, 2; Tito 1:7.

IV. Uso de pastor(es) en el N.T., Hechos 20:28 (traducido apacentad); Efesios 4:11; 1 Pedro 5:2.

V. Se ve claramente de estos pasajes, que en cada asamblea del N.T., grande o pequeña, había una plura­lidad de ancianos, obispos, pastores.

VI. Otras Escrituras relativas al puesto de anciano:

1. Naturaleza del cargo:

(1) Superintendentes, o líderes por persuasión en pala­bra y ejemplo, Hechos 20:28; 1 Timoteo 5:17; Tito 2:1, 7, 8, 15; 1 Tim. 4:2; Hebreos 13:7, 17; 1 Tes. 5:12, 13.

(2) Ministros o sirvientes---¡no señores! Mateo 20:26, 28; Marcos 10:43; 1 Pedro 5:3.

(3) Maestros de doctrina, Efesios 4:11-14; 1 Tim. 4:6, 13, 16; 2 Tim. 4:2; Tito 1:9.

(4) Trabajadores en el evangelismo, 2 Tim. 4:5; Efesios 4:11.

VII. El trabajo de una pluralidad de ancianos puede dis­cernirse en los siguientes ejemplos: Hechos 6:8-10; 8:5, 26; 9:20, 26-19; 11:19-30; 12:25; 13:1-5; 14:26-28; 15:30-35; Santiago 5:14.

VIII. Diáconos--sirvientes.

1. Origen del cargo, Hechos 6.

2. Calificaciones para el cargo, 1 Tim. 3:8.....

3. Funciones: Todos los oficiales de servicio como teso­reros, Hechos 6:3.

Muchos pastores de hoy día han sido elevados a la ima­gen ejecutiva no bíblica de algo así como un super-pas­tor, y a los diáconos se les ha dado la posición de go­bernantes y superintendentes, y los cargos del diácono bíblico--- ocuparse de los asuntos prácticos--- se les han dado a miembros regulares.  Cualquiera puede escudri­ñar las Escrituras en vano buscando algo así como una "junta de diáconos" quienes hacen todas las decisiones de la asamblea.  ¡Oh!  ¡Qué lejos hemos dejado las ense­ñanzas del N.T.!   (continuará)

 

La Primera Asamblea, VII

TEMA: La Asamblea--- Gente Recogida

      La palabra "recogida" o "reunida", como usada en este artículo, habla de la gente que componen una asamblea del Señor Jesucristo, gente arrepentida, redi­mida, salva, convertida, regenerada, cambiada, y una vez, después de ser salvo su alma del infierno, por su propia voluntad, enteraron en el agua para ser sumergi­dos por la autoridad de una asamblea bíblica.

      Una asamblea "recogida" es una que está de acuerdo con el pacto entre los miembros que dice: "....habiendo sido guiados por el Espíritu Santo a recibir a Jesucristo como nuestro Salvador, y sobre nuestra profesión de fe pública, siendo sumergidos por la autoridad de esta asamblea, ahora, en la presencia de Dios y esta asamblea entramos solemnemente y gozosamente en este pacto, uno con otro como un cuerpo en Jesucristo...".

I. Una asamblea "recogida", es una fundada por Jesucristo durante Su ministerio terrenal (no cientos de años después de Su ascensión) y no tiene nada hacer con la nación de Israel.  Dios ha puesto los judíos al lado durante este tiempo de la Edad de la Asamblea y no va a tratar con ella hasta en el futuro.

1. Nótese bien:

(1) Israel: una organización nacional, la Asamblea una organización de individuales.

(2) Israel: una nación hecha de puramente judíos; la Asamblea, compuesta de gente de todas las naciones.

(3) Israel: uno entró por nacimiento, la Asamblea, la en­trada es por el nuevo nacimiento y después a ser sumer­gido.

(4) Israel: Todos de los hombres circuncidados, en la Asamblea ambos hombres y mujeres sumergidos.

(5) Israel: La nación y el pueblo eran uno, pero la Asamblea es bien separada del estado.

(6) Israel: Su recompensa, cosas materiales, pero con la Asamblea su recompensa serán cosas espirituales.

(7) Israel: Se acercaron a Dios por medio de animales sacrificados, pero en la Asamblea uno se acerca a Dios por medio de la sangre derramada del Señor Jesucristo.

(8) Israel: Se repitan los mismos sacrificios años tras año, pero en la Asamblea hubo un sacrificio suficiente para todos y para toda la vida.

(9) Israel: Tuvieron que tener "sacerdotes", pero en la Asamblea cada creyente es su propio "sacerdote".

(10) Israel: Cuando su Mesías vino, Él cumplió el pacto antiguo, pero la nación le rechazó, pero con la Asamblea el Señor formó un "Pacto Nuevo".

(11) Israel:  Una nación terrenal, pero con la Asamblea son un pueblo celestial.

(12) Israel: Cada persona nacida de la semilla de Abraham, pero en la Asamblea, cada creyente es nacido de arriba por la obra del Espíritu Santo.

(13) Israel: Su líder fue un "Sumo Sacerdote", pero en la Asamblea nuestro Líder es el Señor Jesucristo.

II. Los requisitos para ser miembro de una asamblea "recogida":

1. Los candidatos tienen que ser:

(1) Arrepentido, regenerado.

(2) Listos a ser, después de una votación, sumergido por la autoridad de la asamblea.  En el N.T. todos de los conversos, antes de ser sumergidos, tuvieron que dar evidencia de su salvación, Mateo 3:8.

A. Es un error a pensar que los bebés deben ser "bautizados" siendo que los niños de los judíos fueron circuncidados.  Con este error las "iglesias" católicos, y protestantes son llenas con gente no regenerada.

B. En el N.T. los que quisieron ser salvos tuvieron que confesar que eran pecadores, Mateo 3:6.  Juan, el Sumergidor, rechazó a sumergir alguien que no hizo.

C. Hermano pastor, ten mucho cuidado a sumergir al­guien que no muestra el fruto de arrepentimiento y fe en la obra final de Jesucristo.  Y, Ud. nunca debe sumergir un niño hasta que él o ella pueden dar un claro testimo­nio del arrepentimiento y salvación.

D. Antes de sumergir alguien, hay que preguntarle:

(A) ¿En qué está basando su salvación de su alma del infierno?

(B) ¿Ha recibido el perdón de sus pecados pasados, pre­sentes y futuro por recibiendo a Jesucristo como su sal­vador?

2. Es el deber de cada miembro de una asamblea a vivir una vida "transformada".

(1) Debe renunciar toda afirmación de "auto-justicia".

(2) Debe entender que es inútil de tratar de obtener vida eterna por su propia justicia.

(3) Debe confesar que sí, él es pecador que merece el infierno, y sin la salvación por la obra final de Jesucristo en la cruz, será, justamente juzgado al lago de fuego.

(4) Debe prometer a vivir una vida de obediencia según las enseñanzas del N.T.

3. Siendo que es el hábito de las "iglesias" de recibir cualquiera persona que viene a ser "bautizado", una asamblea del Señor que practica el "recogimiento" debe tener mucho cuidado a nadie si Ud. tiene dudas acerca de su salvación.

III. Es el deber de los miembros de una asamblea "recogida" a estar en cada reunión porque de dos razo­nes:  el compañerismo cristiano, y para aprender lo que dice las Escrituras.

1. Es el deber de cada asamblea a llevar a cabo la Gran Comisión.  Es una tarea muy grande  y una asamblea sola no puede hacer mucho, pero en cooperación con otras asambleas es posible a hacer mucho.

2. Aquella asamblea "recogida" siempre debe estar ha­ciendo la obra a recoger más miembros (gente arrepen­tida y regenerada) con la idea que los más miembros, uno puede hacer una obra más grande en el cumplir de la Gran Comisión, siendo que esta es el único deber de una asamblea. 

CONCLUSIÓN: Pablo escribió a la asamblea de Efeso (3:21) "...a (Dios) sea la gloria en la asamblea y en Cristo Jesús, por todas las generaciones de todas las edades, para siempre, Amen".  Hermanos, por favor a notar que Pablo habló de la "gloria" EN la asamblea, no en unas personas.  (Continuará)

 

¿Dónde Están Los Muertos? I

TEMA: La Naturaleza Material y Espiritual del Hombre

LECTURA: Eclesiastés 12:1-14

TEXTO: Eclesiastés 12:7

INTRO: Todo el mundo quiere saber ¿dónde están las almas de los difuntos?  Por varios meses vamos a estu­diar este tema, y usando el gráfico, "El Mundo Invisible" en la página 14, Ud. puede entender el asunto para ex­plicarlo a otros.

      ¿Dónde podemos encontrar la respuesta a nuestra pregunta?  Por supuesto, del Autor de ambos la vida y la muerte, el Yavé Elohim, en Su Libro de instrucción que Él nos ha dado.

I. El hombre (mujer) tiene dos naturalezas: su cuerpo carnal y su alma, la cual es espiritual.

1. El cuerpo y el espíritu del hombre son tan distintos como una casa y la persona que vive en aquella casa, Job 32:8; Zacarías 12:1; Hechos 7:59.  Nótese también Génesis 2:7; 3:19; Eclesiastés 12:7; Job 14:22; 1 Corintios 6:20 (Versión 1960).

2. El cuerpo tiene (como posesión) un "espíritu" (alma), 1 Corintios 2:11.

3. Por eso uno puede matar el cuerpo pero no puede matar ni destruir el espíritu (alma), Mateo 10:28.

4. En Génesis 2:7 vemos que Dios formó el hombre del polvo de la tierra e hizo un cuerpo (un material natural), pero ¡sin vida!  Para aquel cuerpo a tener vida Dios tuvo que soplar Su Vida  y esto dio el hombre espíritu, alma.  Ahora el hombre tiene cuerpo, espíritu, y alma, 1 Tesalonicenses 5:23; Hebreos 4:12.

5. Según Pablo, en 1 Corintios 2:11, el espíritu-alma del hombre "conoce".

6. El término "alma" implica la posesión de una vida consciente, diferente de la vida vegetal, que es incons­ciente.  Por eso el alma es el asiento de las emociones, de los deseos y de los afectos, Salmo 42:1-6.  Nótese por favor que el corazón del hombre es casi un sinónimo con su espíritu, su alma, Proverbios 4:23; Romanos 10:10.

7. El cuerpo del hombre es la casa donde mora el espíri­tu-alma, Santiago 2:26a.

8. Unos enseñan el gran error que el espíritu-alma del hombre es su aliento o soplo, pero hay que notar que el espíritu-alma y el aliento-soplo son dos cosas distintas, Job 34:14.  Para probar esto hay que tratar a sustituir la palabra espíritu en vez de la palabra aliento y esto pro­ducirá la locura, como en 1 Corintios 5:5.

II. La muerte física es la separación del espíritu-alma del cuerpo del hombre.

1. La vida humana comienza con la unión entre la natu­raleza carnal con la espiritual.  Por eso la terminación de la vida natural (muerte) es la separación de los dos, Eclesiastés 12:7.  Note Génesis 25:8 (Versión 1960); 35:29; 49:33; Lucas 23:46 y Hechos 5:10.

2. La muerte física es la separación del espíritu-alma del cuerpo, 1 Reyes 17:17-22; Lucas 8:49-55; 2 Corintios 5:8; 2 Pedro 1:13, 14.

III. ¿Qué pasa con el espíritu-alma en el momento de la muerte del hombre?  Todo está bien explicado y es muy claro en las Escrituras, pero uno tiene que considerar y discernir las tres moradas del espíritu-alma del hom­bre: (1)  En el pasado; (2) En el presente, y en el futuro.  Nota:  Hay que usar la Versión 1960 o la Actualizada para entender lo que es correcto.

1. Comenzamos con el lugar conocido como el seol-hades (el mundo invisible).  La palabra hebrea seol se encuentra 65 veces en el A.T. y siempre quiere decir: un estado invisible, como en Génesis 37:35; Números 16:30, 33.  La palabra griega hades está usada once ve­ces en el N.T, nótese Mateo 11:23; Lucas 16:23.

2. El seol del A.T. y el hades del N.T. son uno y el mismo lugar, nótese Salmo 16:10 con Hechos 2:27.  El seol-hades nunca habla de una tumba siendo que la tumba, un depósito para el cuerpo carnal, es distinguida claramente de la morada del espíritu-alma después de morir el cuerpo.

3. En el hebreo la palabra tumba es QUEBER y en el griego es MNENCION y las dos palabras no tienen nada hacer con el seol-hades, o sea el lugar de los espíritus-almas de los muertos.  Las palabras seol-hades no pue­den ser usadas en el plural porque es un solo lugar, pero con frecuencia leemos de "las tumbas".  El seol-hades no puede ser una posesión, pero claro, una tumba sí.  No hay mención que un cuerpo estará en el seol-hades, pero hay varias referencias donde dicen que hay cuerpos en las tumbas.  Las Escrituras no hablan de cavando un seol-hades, pero hablan de los hombres cavando las tumbas.

4. Nótese la gran diferencia entre los dos lugares, el seol-hades y la tumba leyendo Apocalipsis 1:18b y 20:13.  Cuando Jesucristo murió Su espíritu-alma no se quedó en el seol-hades, tampoco su cuerpo en la tumba, Hechos 2:27.  Leyendo Génesis 49:33 y 50:14 uno puede ver la diferencia.  En Génesis 49 Jacob murió y su es­píritu-alma fue "reunido" con sus padres en el seol-ha­des, pero 89 días más tarde, su cuerpo fue sepultado en una tumba en Macpela.

IV. El seol-hades siempre es mencionado como abajo  o en lo profundo, nótese Deut. 32:22; Job 11:8; Salmo 86:13; Mateo 11:23.

1. ¿Qué clase de lugar es el seol-hades?  Déjanos las Escrituras a contestar:

(1) Es lugar de tristeza, Salmo 116:3.

(2) Es una habitación de los impíos, Salmo 9:17.

(3) Es un lugar de tormento y llama, Lucas 16:23-28.

2. Aquí tenemos que llamar su atención a la clara ense­ñanza de Jesucristo en relación al seol-hades en Lucas 16:19-31.

(1) Es un lugar, no un estado o condición.

(2) Antes de la resurrección del Señor había dos com­partimientos: uno de consolación (el seno de Abraham, o sea el paraíso); y el otro de tormento.

3. Antes de la resurrección del Señor cada espíritu-alma de cada persona que murió descendió a tal lugar, pero después de la resurrección del Señor y Su ascensión al Tercer Cielo, a morir un creyente su espíritu-alma sube inmediatamente al Tercer Cielo (no hay lugar interme­dio).

(1) ¿Qué sucedió para hacer esto posible?  La explica­ción es clara en Efesios 4:8-10.  Véase también 2 Corintios 5:6-8; 12:1-4; Filipenses 1:23.

(2) Pero nótese bien que los espíritu-alma de los incré­dulos, a morir el cuerpo, va al seol-hades.

III. Las Escrituras hablan de tres cielos, 2 Corintios 12:1-4.

1. Hay el cielo de los nubes, Hechos 14:17.

2. Hay de las estrellas (el reino de Santanás), Efe. 6:12.

3. Hay el Tercer Cielo, donde se queda el Trono de Dios, Nehemías 9:6; Hebreos 8:1; Lucas 15:7.

(1) Por favor de no confundir el "paraiso presente", que está en el Tercer Cielo, con la Nueva Tierra, el "paraiso" que ha de venir todavía en el futuro. (continuará)

 

      La publicación de esta revista es una obra de fe hecha por el Evangelista James Alvino Nelson y su esposa Janet Eva.  Es enviada gratis a aquellos que nos escriban.  Si Ud. está recibiendo esta publicación por correo postal  y tiene acceso a "e-mail" (correo electrónico), por favor de avisarnos siendo que comenzando el primero de julio tenemos que pagar 60 centavos (EE.UU.) para enviara la revista a México, y 70 centavos al demás del mundo.

Nuestra dirección electrónica es:   jnel@midusa.net

                   Otra vez damos      gracias a la Familia de Salvador Lanza, Zárate, Argentina para su ayuda a corregir esta copia.

      En Cali, Colombia, entre el 25 y el 28 de agosto, 1999, será un Congreso por la Unidad del Cuerpo de Cristo.  Para más información:  e-mail:  asmicev@telesat.com.co

 

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