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Hojas de Oro

Un Llamado A Regresar A Las Enseñanzas Bíblicas

“...que contendáis por la fe...”

Año XXXX, No. 4                           ABRIL                                                  2010

 


Índice:

...El libro de Malaquías.

...Falsos apóstoles entre los Pentecostales.

...El dinero y las posesiones en general, lección 11

...Los dones del Espíritu Santo (continuación).

...El Reino de los Cielos.

...El Reino de Dios.

...La apostasía.

...Un análisis del movimiento carismático, parte I

...La edificación de la familia cristiana.

...¿La nueva moralidad o la vieja inmoralidad?

...Comentario sobre los Diez Mandamientos

...El Tribunal de Cristo

...Disciplina en la Asamblea

 

El libro de Malaquías.

     Malaquías quiere decir “mi mensajero”, es el último de los profetas del remanente fiel de los judíos, remanente que fue restaurado después de los setenta años del cautiverio.  Profetizó en un tiempo de confusión durante la ausencia de Nehemías. Su mensaje revela el amor de Yahvé, los pecados de los sacerdotes y del pueblo, y el Día de Yahvé. El libro contempla los dos advenimientos del Mesías y predice la venida de los precursores. Trata acerca del juicio moral de Dios contra el remanente que había sido restaurado por Su gracia y bajo la dirección de Esdras y de Nehemías.  Dios había establecido su templo entre los judíos, pero la adoración que le ofrecían era formalista y no sincera.

 

Falsos apóstoles entre los Pentecostales.

     Si eres un predicador “pentecostal” debes tener ver-güenza de estar asociado con Benny Hinn y todos  los demás “sanadores” que predican sus mentiras por la radio y la televisión.

     ¿Qué parte de los famosos “apóstoles y profetas” está penetrando a las asambleas? Asuntos tales como: el evangelio de la prosperidad y de la curación, el evangelio del “poder”, el movimiento de la “fe” y la guerra espiritual. La más sutil y perniciosa apostasía de los últimos tiempos es, a saber, la “iglesia emergente”.

     Los “sanadores por fe” y los que predican salud y prosperidad son engañadores que no tienen vergüenza. Su  mensaje no es de Jesucristo.  No hay nada espiritual en  sus reuniones. Todo es un plan y un ardid tortuoso para tomar ventaja de la gente que está en dolor y desesperación. No son ministros piadosos sino impostores que corrompen la Palabra de Dios para su ganancia personal. Dicen que tienen poderes especiales pero en realidad son unos mentirosos, enemigos de todo lo que es santo.

     Esto no es algo nuevo (1 Ti. 6:5; 2 Pe. 2:3, 13, 14). Esta clase de gente es extremamente acaudalada pues roban el dinero de los ignorantes.

     AHORA VIENE LA PREGUNTA CLAVE: ¿QUÉ TENEMOS HOY? Los “profetas” de la vanidad, los cuales  profetizan automóviles Mercedes-Benz y hacen mercadería de la gente con sus palabras fingidas (2 Pedro 2:1-3) ¡vendiendo de todo! Cobran en las iglesias por conciertos, venden pastillitas, ofertan servicios médicos cuya autenticidad no está probada (la nueva moda del naturismo). Profetizan tranquilidad y predican una falsa paz y prosperidad. Isaías dice de los tales que cuando digan: “PAZ Y SEGU-RIDAD”, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina. Sus vidas no paran de pasar de escándalo en escándalo y son de tropiezo para muchos, como cuando Sedequías hijo de Quenaana abofeteó a Miqueas por profetizar la derrota del impío rey Acab. Sedequías le dijo a Acab que atacara a Ramot de Galaad diciendo que Jehová hablaba a través de él, pero el fin de este Sedequías fue el de ver la derrota de Acab y quedar en ridículo como un  falso profeta (lea el relato en 1 Reyes 22:11-25). El mismo Señor lo dijo, que en los postreros días se levantarían falsos profetas que harían grandes prodigios y engañarían incluso a los escogidos si fuera posible (Mateo 24:24).

 

EL DINERO Y LAS POSESIONES EN GENERAL, 11

(Por Alfonso Alvizú C.)                                                                              

“¿Cuál debe ser mi actitud hacia el dinero y las posesiones?”

     Una de las tentaciones más grandes que afrontan los cristianos en los países desarrollados es el materialismo tan marcado en su cultura. Estamos programados para pensar que el éxito se mide por la abundancia de la riqueza material, cuando en realidad el éxito de una persona se mide por cómo está cumpliendo el plan de Dios para su vida, como (2)      lo estudiamos en una de las lecciones anteriores.

(2)     La Biblia tiene mucho que decir sobre nuestras actitudes hacia las posesiones materiales. El objeto de esta lección es determinar cómo quiere Dios que manejemos esta cuestión a la luz de los principios bíblicos.

l. ¡NO SE NECESITA SER POBRE PARA AGRADAR A DIOS!

A. ES MUY IMPORTANTE COMPRENDER ESTO.

     La espiritualidad no se mide ni por la abundancia ni por la falta de bienes materiales. En ningún lugar en la Biblia Dios condena a alguien simplemente por tener dinero, más bien Dios está interesado en su actitud.

B. LA BIBLIA NO DICE QUE EL DINERO ES LA RAÍZ DE TODOS LOS MALES. DICE QUE: “La raíz de todos los males es el amor al dinero” (1 Timoteo 6:10).

C. MUCHOS DE LOS PERSONAJES DE LA BIBLIA, PERSONAS CONSAGRADAS, FUERON RICOS.

1. Salomón fue el hombre más rico de la historia y, sin embargo, observe su conclusión a todo el discurso en Eclesiastés 12:13-14.

2. Job fue el hombre más rico de su tiempo (Job 1:3) y, sin embargo, observe su actitud cuando perdió toda su riqueza en Job 1:20-22.

3. Aún el Señor Jesucristo se acompañó de un grupo de mujeres acaudaladas que le ayudaron económicamente    (Lucas 8:1-3; Juan 12:3).

II. ¿EN QUÉ PUNTO INTERFIERE EL DINERO EN MI RELACIÓN CON DIOS?

A. CUANDO CONFÍAS MÁS EN ÉL QUE EN DIOS (Marcos 10:23-27; Proverbios 11:4-28).

B. CUANDO TU MIRA ESTÁ PUESTA EN LAS POSESIONES TERRENALES EN VEZ DE LAS CELESTIALES (Mateo 6:19-21; Colosenses 3:1-4).

C. CUANDO PIENSAS QUE TU PROPIA ESPIRI-TUALIDAD O LA DE OTRO, ASÍ COMO LAS BENDICIONES DE DIOS SE PUEDEN MEDIR CON LAS POSESIONES MATERIALES (Lucas 12:15; 1 Samuel 16:7).

D. CUANDO TU OBJETIVO EN LA VIDA SE CONVIERTE EN GANAR TODO EL DINERO POSIBLE (Proverbios 23:4; Eclesiastés 5:10-12).

E. CUANDO PIENSAS QUE ERES TÚ EL QUE PROVEE PARA TUS NECESIDADES Y NO DIOS (Filipenses 4:19; Deuteronomio 8:10-18).

III. ¿CUÁLES SON LAS ACTITUDES CORRECTAS QUE DEBO DESARROLLAR HACIA LAS POSESIONES MATERIALES?

A. EN PRIMERÍSIMO LUGAR ESTÁ CONFORME CON LO QUE TIENES.

     Entiende que estar conforme no quiere decir resignarse a regañadientes a aceptar tu suerte, sino descansar satisfecho en la provisión de Dios, percatándote de que lo que te ha sido dado es una bendición.

1. Debemos estar contentos con nuestras posesiones (Hebreos 13:5; Timoteo 6:8).

2. Debemos estar contentos en cualquier estado en que nos encontremos, descansando en el Señor Jesucristo (Filipenses 4:11; Pablo escribió estas palabras estando en la cárcel).

B.  DATE CUENTA QUE HAY MUCHAS OTRAS CO-SAS ADEMÁS DEL DINERO QUE SON MUCHO MÁS IMPORTANTES Y QUE NO SE PUEDEN COMPRAR.

1. La sabiduría (Proverbios 16:16).

2. Una vida recta (Proverbios 28:6; 16:8; Salmo 37:16).

3. Una buena noche de descanso (Eclesiastés 5:12).

4. La palabra de Dios (Salmo 119:14, 72, 127).

5. La salud (Lucas 8:43).

6. La tranquilidad y la paz (Ec. 4:6; Pr. 15:16; 17:1).

C. NO OLVIDES A DIOS CUANDO ÉL TE BENDIGA (Dt. 6:10-12, Pr. 30:7-9; Ap. 3:17).

D. SÉ CONSCIENTE DE QUE SI DIOS TE RETIRA TODAS TUS RIQUEZAS, ESO NO DEBE AFECTAR TU RELACIÓN CON ÉL (Job 1:20-22).

E. NO ENVIDIES A LOS QUE TENGAN MAYOR RIQUEZA (Salmo 49:16-17; Éxodo 20:17).

F. ALÉJATE DE LOS MÉTODOS QUE PROMETEN HACERTE RICO EN POCO TIEMPO (Pr. 20:21; 28:22).

G. FINALMENTE, DATE CUENTA DE QUE EN NU-ESTRA CULTURA LOS MEDIOS DE COMUNICA-CIÓN Y LOS ANUNCIOS TIENEN UNA TREMENDA INFLUENCIA SOBRE TI.

      Protégete. Asegúrate de que tus mayores deseos son espirituales y no materiales.

IV. DEBES TENER UN EQUILIBRIO EN TU AC-TITUD HACIA EL DINERO Y HACIA LAS PO-SESIONES.

A. LA MISMA BIBLIA QUE DICE QUE NO TE DEBES PREOCUPAR POR LAS PROVISIONES FÍSICAS EN MATEO 6:25-34, TAMBIÉN DICE QUE SI UN HOMBRE NO PROVEE PARA SU FAMILIA ES PEOR QUE UN INCRÉDULO EN 1 TIMOTEO 5:8.

B. LA MISMA BIBLIA QUE DICE EN 1 Timoteo 6:10 “Raíz de todos los males es el amor al dinero”, TAMBIÉN DICE QUE: “El obrero es digno de su salario” en 1 Timoteo 5:17-18.

   Estas declaraciones no son contradictorias, sino principios equilibrados para mostrarte cómo se deben manejar las posesiones. (Continuará)

 

Los dones del Espíritu Santo. (Por René Pache).

VI. El don de la enseñanza. Los dones necesarios para ser evangelista (en el sentido bíblico de: heraldo de las buenas noticias para traer almas a Cristo) o pastor (el que apacienta las ovejas y se ocupa del cuidad de las almas), están bastante extendidos entre nosotros. Razón por la cual no insistimos en ello aquí, aunque es necesario pedirle a Dios que (3)     suscite más personas que sean llamadas y estén preparadas por Él y no solamente por los hombres. No obstante nuestros medios religiosos sí carecen seriamente de “maestros” (1 Corintios 12:28; Efesios 4:11), es decir, hombres que enseñen la Biblia y hagan amar la sana doctrina.

VII. El don de ayuda. En la asamblea, ciertas tareas parecen demasiado humildes para exigir un don especial del Espíritu Santo. Y a pesar de ellos son las que quizá reclaman una capacidad más sobrenatural (1 Co. 12:28).

VIII. El don de gobernar. El Señor estableció en Su asamblea el “sacerdocio universal”. Todos los creyentes son reyes y sacerdotes (1 Pedro 2:9; Ap. 1:6) y todos han recibido una unción de lo Alto (1 Juan 2:20, 27). Por otra parte hemos visto que es el mismo Espíritu Santo quien dirige a la asamblea y la guía a toda verdad. A pesar de ello, Pablo declara de modo expreso que algunos reciben el don de gobierno (1 Corintios 12:28). Menciona el cargo de obispo (obispo=supervisor; Romanos 12:8; 13:17), llamado a hacerse cargo de la asamblea de Dios (1 Timoteo 3:1, 5).

IX. El don de liberalidad. Es digno de consideración que entre los dones espirituales concedidos a los creyentes, Pablo coloca el de la liberalidad (Romanos 12:6-8). Sin duda todos son llamados a contribuir a la obra de Dios.

X. El ejercicio de los dones. Los dones del Espíritu están destinados al servicio de Dios y de los otros, no al goce personal (1 Corintios 14:12; Efesios 4:11, 12; 1 Pedro 4:10, Romanos 12:6-8). La posesión de un don del Espíritu Santo conduce a la persona a un servicio gozoso y al olvido completo de sí mismo. Una persona que se preocupa constantemente por los otros no llegará a saber qué capacidad ha recibido, pero, los que la rodean, sí lo sabrán muy bien.

     Como los dones han sido dados para la utilidad común, la asamblea visible es el lugar donde se ejercen (1 Corintios 14:26-40).

     Resumamos: Cuál debe ser nuestra actitud personal respecto a los dones espirituales:

1. 1 Corintios 14:1; 12:3.

2. Aviva el don que has recibido (2 Timoteo 1:6).  (Cont.)

 

El Reino de los Cielos. (Scofield)

TEXTO: Mateo 3:2.

La frase “el reino de los cielos” es peculiar de Mateo y significa el gobierno mesiánico de Jesucristo, el Hijo de David, en este mundo. Se le llama “el reino de los cielos” porque es el dominio de los cielos sobre la tierra (Mateo 6:10). Esta frase se deriva de la profecía de Daniel (2:34-36; 7:23-27), donde se define como el reino que “el Dios del cielo” establecerá después de la destrucción del sistema mundial gentil por medio de “la Piedra cortada no con manos”. Es el reino pactado con la simiente de David (2 Samuel 7:7-10), descrito por los profetas (Zacarías 12:8), y confirmado a Jesús el Cristo (Lucas 1:32,33).

     En el Evangelio de Mateo hay tres aspectos del reino de los cielos:

1. El reino está “cerca” desde el principio del ministerio de Juan el Sumergidor (Mateo 3:2), hasta el rechazamiento virtual del Rey y el anuncio de la nueva fraternidad de Sus seguidores (Mateo 12. 46-50).

2. El reino aparece en los siete “misterios del reino de los cielos” que han de cumplirse durante la época actual (Mateo 13:1-52). A estos misterios deben añadirse las parábolas del reino de los cielos pronunciadas después de Mateo 13, las cuales tratan acerca de la esfera de profesión de la fe cristiana en la presente edad.

3. El aspecto profético: el reino que se establecerá después del regreso del Rey en gloria (Mateo 24:29 hasta 25:46; Lucas 19:12-19; Hechos 15:14-17). (Fin)

 

El Reino de Dios. (Scofield)

TEXTO: Mateo 6:33.

     El reino de Dios ha de distinguirse del reino de los cielos en cinco particulares:

1. Es universal, e incluye todos los seres morales e inteligentes que se sujetan voluntariamente a Dios, ya sean mensajeros, o creyentes de dispensaciones pasadas y futuras (Lucas 13:28, 29; Hebreos 12:22, 23); mientras que el reino de los cielos es mesiánico, medianero y davídico y tiene por objeto el establecimiento del reino de Dios sobre la tierra (Mateo 3:2; 1 Corintios 15:24, 25).

2. Al reino de Dios se entra tan solo por medio del nuevo nacimiento (Juan 3:3, 5-7); el reino de los cielos, durante la presente edad, es la esfera de profesión de la fe cristiana, profesión que puede ser falsa o genuina (Mateo 13:3).

3. Puesto que el reino de los cielos es la esfera terrenal del reino universal de Dios, ambos tienen casi todas las cosas en común. Por esta razón muchas parábolas y otras enseñanzas que se presentan en relación con el reino de los cielos en Mateo, Marcos y Lucas se refieren al reino de Dios. Lo más significativo en estos casos se halla en los detalles que se omiten. Por ejemplo, las parábolas del trigo y la cizaña y de la red (Mateo 13:24-30, 36-43, 47-50), no se usan en cuanto al reino de Dios, porque en este reino no hay malos peces ni cizaña. Pero la parábola de la levadura (Mateo 13:33) se aplica también al reino de Dios, porque desgraciadamente aun las verdaderas doctrinas del reino pueden leudarse con los errores que los fariseos, saduceos y Herodianos representan (Mateo 13:33).

4. El reino de Dios “no viene con advertencia”, es decir, con manifestación exterior (Lucas 17:20), sino que consiste en aquello que es principalmente interior y espiritual (Romanos 14:17); mientras que el reino de los cielos es orgánico y ha de manifestarse con gloria en este mundo.

5. El reino de los cielos llegará a ser uno con el reino de Dios cuando Cristo, habiendo puesto “a todos Sus enemi-(4)     gos debajo de Sus pies”, “entregará el reino al Dios y Padre Suyo” (1 Corintios 15:24-28). (Fin)

 

La Apostasía. (Tomado de la Biblia anotada de Scofield)

TEXTO: 2 Timoteo 3:1.

La apostasía o apartarse de la fe es el acto por el cual una persona que ha profesado creer en Cristo rechaza de una manera deliberada la verdad revelada en cuanto a:

1. La deidad de Jesucristo.

2. La redención que Él efectuó por medio de Su sacrificio expiatorio (1 Juan 4:1-3; Filipenses 3:18; 2 Pedro 2:1).

     La apostasía difiere, por lo tanto, del error tocante a la verdad que puede ser el resultado de la ignorancia (Hechos 19:1-6) y de la herejía, pudiendo tener como causa el lazo del diablo (2 Timoteo 2:25, 26). Tanto dicho error como la herejía pueden aparecer al lado de la fe verdadera. En 2 Timoteo 4:3, 4 se hace una perfecta descripción del apóstata. Los apóstatas se apartan de la fe pero no abandonan la práctica externa del cristianismo (3:5). Los maestros apóstatas se describen en 2 Timoteo 4:5; 2 Pedro 2:1-15; Juan 4, 5, 11-13, 16. Como en el caso de Israel (Isaías 1:5, 6; 5:5-7), la apostasía no tiene remedio en las asambleas, pero a los apóstatas les espera el juicio (2 Tesalonicenses 2:10-12; 2 Pedro 2:17, 21; Judas 11-15; Apocalipsis 3:14-16). (Fin)

 

Un análisis del movimiento carismático. ¿Están presentes los nueve dones del Espíritu en la iglesia actual?  parte I

(El Movimiento Carismático ©1990 Editorial Bautista Independiente, 143 East Center Avenue, Sebring, Florida 33870. Por E. Edward Schwartz)

INTRO: Todas las denominaciones cristianas, incluyendo la católica, tienen grupos de personas que están involucradas en el movimiento carismático moderno donde se hace gran énfasis en hablar en lenguas. El movimiento es ecuménico y a la vez divide las iglesias.

      Definiciones: “Carisma” (griego) = gracia, gozo; “don gratuito que concede Dios a una criatura”. Son dones de gracia porque no se ganan ni se merecen.

      Algunos usos de la palabra: Romanos 1:11 (el apóstol Pablo pudo impartirlos); 5:15, 16; 6:23; 11:29. En Romanos 12:6, 7 hay una lista de 7 dones básicos. Aquí la palabra significa que al creyente se le da energía, ánimo para la obra. Todos tienen algún don.

     Los 9 dones en cuestión (1 Corintios 12:8, 10, 28) se dividen en tres clases:

1. (Manifestar) sanidades, milagros, lenguas.

2. (Revelar) profecía, ciencia, sabiduría.

3. (Ministrar) fe, administración, ayuda.

I. Errores del movimiento (antiguo y nuevo).

     En el pentecostalismo, que tuvo su principio aproximadamente en el año 1890, encontramos énfasis sobre los tres dones de manifestación. En el movimiento moderno el énfasis cae principalmente sobre las lenguas. Este movimiento empezó hace como 40 años. La fundadora fue la Sra. Amee Semple de McPherson, en California y ha tenido su mayor crecimiento en los últimos l0 a 15 años.

A. Primer error. “Todos deben hablar en lenguas.”

Refutación bíblica: 1 Corintios 7:7; 12:1, 4-7, 11.

1. “...cada uno tiene su propio don de Dios...”

2. “...hay diversidad de dones...”

3. En la distribución de los dones el Espíritu Santo actúa en ejercicio de su libre y soberana voluntad. “Aquí no hay lugar para elegir un don de acuerdo al deseo o interés personal, y el servicio cristiano es simplemente el hecho de ejercitar el don que se ha recibido del Espíritu” (Scofield). (Ver también Romanos 12:6.)

      ¿Para qué se dan los dones? Para la edificación de la iglesia (ver Efesios 4:12.) No son para llamar la atención sobre uno mismo.

B. Segundo error. Piensan que las “lenguas” son angélicas, basándose en 1 Corintios 13:1; y dicen que por esto se necesita la interpretación (14:13).

      Definiciones: “Farfullar” = hablar de prisa y mal; defectuoso. “Balbucir” = articular dificultosamente; los niños pequeños solo saben balbucir. “Galimatías” = lenguaje obscuro y confuso.

Refutación bíblica: Los términos griegos en el Nuevo Testamento que se traducen por “lenguas” son: “glossa”, que quiere decir lenguaje, y “heteroglossos” que quiere decir “otro lenguaje”, y siempre se refieren a un verdadero idioma que se habla en alguna parte del mundo. Así hablaron los apóstoles en el día de Pentecostés, Cornelio y los de su casa, los creyentes de Éfeso, los de la iglesia de Corinto. Era un verdadero idioma hablado por algún pueblo en alguna parte del mundo, aunque no era conocido por aquellos que lo hablaron. En los tres casos registrados en los Hechos no se necesitaba de intérprete, porque cada uno entendía la predicación, por lo menos así lo dice el capítulo 2. En Corinto la persona que hablaba en lenguas debía orar para poder interpretarla (14:13) o que otro interpretara, de lo contrario no debía hablar en lenguas (v. 28).

C. Tercer error. Es ecuménico. Aceptan a todos en el movimiento sin considerar su doctrina. Ignoran lo que enseña la Biblia y dan mayor importancia a la experiencia.

Refutación bíblica: Amamos al pecador y al hermano engañado, pero no podemos confraternizar con ellos. El pro-feta Amós pregunta: “¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?” (Amós 3:3). (Ver Efesios 4:15). No es posible tener verdadera comunión sin estar de acuerdo sobre la doctrina. Cristo oró (Juan 17:17, 19-21) por los creyentes para que fuesen unidos en “la verdad” de Dios.

D. Cuarto error. Piensan que hablar en lenguas es para su propia edificación o para la de los hermanos.

(5)     Refutación bíblica: 1 Corintios 14:21-22 dice que las lenguas eran por señal a los incrédulos y, en especial, al pueblo judío.

      El movimiento trata de convencer a otros creyentes a que se reúnan con ellos, los carismáticos, y traten de hablar en lenguas. Toda su obra es con creyentes y esto causa divisiones en las iglesias establecidas.

E. Quinto error. La mayoría de los creyentes que se ocupan de hablar en lenguas son mujeres (2 Co. 6:14-18).

Refutación bíblica: 1 Corintios 14:32-35.

F. Sexto error. En sus reuniones todos (o al menos la mayoría) hablan en lenguas y, algunas veces, incluso al mismo tiempo.

Refutación bíblica: 1 Corintios 14:27, 28.

G. Séptimo error. Piensan que el hablar en lenguas es señal del bautismo del Espíritu Santo.

Refutación bíblica: l Corintios 12:13. Al creer en Cristo y recibirle como Salvador del alma, el individuo está bautizado, sellado y ungido por el Espíritu Santo (2 Corintios 1:21-22; Efesios 1:13, 14; 4:30; 1 Juan 2:20, 27).

H. Octavo error. Los carismáticos preguntan: “Si Dios lo hizo para ellos (creyentes del primer siglo), ¿por qué no lo hará para nosotros?”

Refutación bíblica: Las verdades básicas son para todas las edades. Pero, no todas las enseñanzas y prácticas son aplicables en la época en que vivimos nosotros. La diferencia se conoce por las leyes de interpretación y por comparar las Escrituras con las Escrituras. Compare Mateo 10:22 y 24:13 con Efesios 4:30 y 2 Timoteo 2:15.

I. Noveno error. Afirman que los nueve dones del Espíritu existen en la iglesia de hoy.

Refutación bíblica: No aceptamos esa afirmación, es antibíblica. Creemos que esos dones no están en la iglesia actual y lo probaremos en el resto del estudio.

Afirmamos que esos dones se dieron:

l. Dentro de la iglesia y no a grupos de creyentes que se reunían privadamente.

2. Para la edificación de la iglesia.

3. Por un tiempo limitado hasta completarse la Biblia.

II. Apóstoles.

A. Requisitos para los apóstoles.

1. ¿Quiénes eran? Eran doce hombres escogidos por el Señor a los que se les dio autoridad especial para hablar por Dios. Uno de los requisitos era que habían visto al Señor Jesucristo.
2. ¿Cuántos eran? DOCE, ni uno más. Compare Mateo 10:2-4 con Apocalipsis 21:14. Cuando ellos murieron, el oficio del apóstol se terminó.

B. La naturaleza del oficio del apóstol.

l. Iniciar la edificación de la iglesia siendo parte de la fundación (Efesios 2:19-22; 3:1-7).

2. Dar a la iglesia su DOCTRINA (Hechos 2:42).

a. “Una vez dada a los santos” (Judas 3).

b. “Confirmada” (Hebreos 2:1-4). Confirmar = establecer, estabilizar, fijar. Significa que la doctrina de la iglesia cristiana fue completada y presentada por los apóstoles. Fue anunciada primero por el Señor y luego confirmada por “los que oyeron”, es decir, los apóstoles.

NOTA: Pues sí, es así, la iglesia debe estar muy segura acerca de quiénes eran esos hombres y de lo que decían. En cuanto a los dones de manifestación (sanidades, lenguas, milagros), toda manifestación registrada en el Nuevo Testamento tenía relación directa con el ministerio de un apóstol. Esos dones fueron manifestados:

1) por un apóstol;

2) en la presencia de un apóstol;

3) o por uno sobre quien un apóstol había puesto las manos (Hechos 6:6; 8:13-17; 10:44-48; 19:6). (Ver también Ro-manos 1:11. Pablo como apóstol, tenía poder para impartir un don).

C. La prueba bíblica.

1. Autoridad y confirmación (Hebreos 2:1-4).

“Testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad” (2:4).

a. Autoridad de su palabra (1 Corintios 14:37).

b. Poder y efecto (Hechos 2:42-43).

2. Testimonio de Ignacio, uno de los padres de la iglesia primitiva (115 d.C). “No puedo darles mandamientos como Pedro y Pablo; ellos eran apóstoles. Yo soy simplemente un hombre condenado”. Él sabía que los Apóstoles tenían autoridad especial.

3. Curaciones hechas por los apóstoles (Hch. 5:11; 15:16).
4. Milagros hechos por los apóstoles (Hch. 19:11, 12).

5. Señales de un Apóstol (2 Corintios 12:11, 12).

NOTA: Si cualquier Tomás, Ricardo o Enrique pudiera andar haciendo esas señales, ¿de qué valdrían las señales para autenticar el ministerio de un apóstol? Por esto concluimos que las señales seguían a los apóstoles (sean en ellos mismos o en relación cercana a su obra) para autenticar su ministerio (el de fundar la iglesia y darle su doctrina) y, en esta obra, completar las Escrituras.

III. Lenguas. Entre todas las señales, parece que el hablar en lenguas tenía un lugar especial.

A. Hechos 2:11, 14, 37. Pedro y los demás apóstoles eran las personas principales, hombres con un mensaje especial.

B. Hechos 8:6. Felipe, el diácono ordenado por los após-tales, hizo milagros. Pero el Espíritu Santo no vino hasta que los apóstoles llegaron (v.17). No dice nada de “lenguas”, tal vez hablaron en lenguas para confirmar que los Samaritanos se incluyeron en la iglesia.

C. Hechos 10:44-48. El Espíritu Santo fue recibido sin la imposición de manos. Pedro testificó (11:15) que vio la misma señal que fue manifestada sobre los apóstoles en el principio.

(7)     D. Hechos 19:1-7. Bautizados, Pablo puso las manos sobre ellos y vino el Espíritu Santo y hablaron en lenguas y profetizaron.

E. 1 Corintios 14:18,19. Pablo hablaba en lenguas pero prefería enseñar o profetizar.

F. ¿Qué propósito tenía el hablar en lenguas? Era señal a los judíos (1 Corintios 14:21-22).

1. A judíos incrédulos, para autenticar el mensaje del Evangelio que predicó Pedro en el día de Pentecostés (Hechos 2:11,14)

2. A judíos creyentes pero incrédulos en cuanto a la verdad de que los gentiles se incluyen en la salvación si creen (Hechos 10:44-48; 11:15-18). Por tanto, la señal no era para la iglesia en general.

3. A judíos que creían en Juan el Bautista pero recibieron a Cristo cuando oyeron de Él (Hechos 19:1-7).

IV. La desaparición de los dones de manifestación.

Mientras tanto que se predicaba el Evangelio y la iglesia iba estableciéndose en la “Doctrina de los apóstoles”, la necesidad de las señales visibles menguaba hasta desaparecer por completo. La iglesia dejaba de vivir por vista y aprendía a vivir por fe.

A. 54 D.C. Pablo escribió 1 Corintios y en la lista de los dones incluía sanidades, lenguas y milagros (12:8-l0, 28-31). .
B. 59 D.C. En Hechos 28:1-9 están registrados el último milagro y las últimas sanidades.

C. 60 D.C. Para esta fecha parece que las señales iban desapareciendo. En la lista de ministerios en Efesios 4:11-12, no se mencionan los dones de manifestación. El don de profecía estaba todavía en operación porque la Biblia no había sido completada.

D. 61 D.C. Vemos que Pablo no sanó a Timoteo (1 Timoteo 5:23), ni a Epafrodito (Filipenses 2:25-27).

E. 64 D.C. Trófimo no fue sanado (2 Timoteo 4:20).
NOTA: ¿Por qué no sanó Pablo a sus compañeros en la obra? Hay dos respuestas posibles:

1. No pudo porque el don de sanidades ya había desaparecido juntamente con el de milagros y el de lenguas.

2. No los sanó porque el propósito de las curaciones, tanto como el de los milagros, era guiar a la gente a un conocimiento salvador de Jesucristo. Démonos cuenta que:

a. Jesús mismo no hizo ningún milagro en treinta años, luego, al comenzar su ministerio, hizo tantos que todos no pudieron ser registrados (Juan 20:30, 31). Hizo los milagros para probar que Él “es el Cristo, el Hijo de Dios”.

b. Las señales eran para confirmar la palabra que pre-dicaron (Marcos 16:15-20). Algunos insisten en que esas señales continuarían. Pero esto no es cierto, pues no hay creyentes que puedan tomar hoy “serpientes en las manos” o “beber cosa mortífera” sin hacerse daño. Es evidente, por tanto, que esas señales fueron solo para confirmar la Palabra hasta que el Nuevo Testamento se completara.

c. Hechos 19:11-12 es un ejemplo entre muchos para probar que los milagros fueron realizados durante la época de los Hechos de los apóstoles para ayudar a las personas a creer en el mensaje del Hijo de Dios.

d. “Ahora notemos que Pablo no usó ningún milagro especial para sanar a sus acompañantes que eran fieles creyentes en Jesucristo. Timoteo, Epafrodito y Trófimo ya para ese entonces eran fieles creyentes en Cristo y no necesitaban de milagros especiales para creer el mensaje divino. 
Estos tres hombres trabajaban junto con Pablo, sin embargo, también sufrieron enfermedades como las que sufren algunos creyentes de hoy. Es evidente que Dios permitió que estos sufrieran así como el creyente sufre hoy, para que entendiéramos que el propósito del milagro de sanidad no fue sanar a los que eran salvos, sino ayudar al pueblo a creer en Cristo durante el período de transición hasta que el Nuevo Testamento fuese completado. Hemos visto que Cristo hizo milagros para que el pueblo creyera en Él. Hemos visto también que los milagros de sanidad fueron llevados a cabo durante la época de los Hechos de los apóstoles por la misma razón. Siendo esto cierto, ¿por qué no los tenemos hoy por la misma razón? Aquí es donde debemos tener cuidado en trazar bien la palabra de verdad (2 Timoteo 2:15)”. (Cate)

V. Resumen.  Vemos así que desde el día natal de la iglesia la obra de cada creyente ha sido ganar almas para el Señor y traerlas a la iglesia. La obra especial de los apóstoles fue establecer la iglesia y darle su doctrina.

      Los dones de manifestación (visibles) autenticaron este ministerio, probando que los apóstoles tenían la autoridad para establecer la doctrina de la iglesia. Los dones visibles (lenguas, sanidades y milagros) desaparecieron primero. Luego, cuando su obra fue terminada, desaparecieron también los dones revelatorios (profecía, ciencia y sabiduría).
     Quedan otros dones, como los que se mencionan en Romanos 12:6-8, Efesios 4:7-16 y en otras porciones. Ahora bien, el propósito de toda obra o ministerio es la edificación de la iglesia. De otra manera la obra, no importa cuán buena sea, es vana y no tiene ninguna autoridad bíblica. El plan del Señor Jesús es que trabajemos por medio de nuestra iglesia local para su edificación y para traer las almas que han sido salvas a su seno.

VI. Profecía.

A. Propósito. “Las iglesias de los primeros días de la era cristiana eran iglesias neo testamentarias en doctrina, que no poseían aún el Nuevo Testamento. Esas iglesias tenían profetas (de los cuales Juan fue el último) que les daban las verdades neo testamentarias hasta que se completara el Nuevo Testamento. El profeta más que predicador era un  anunciador. Hoy los evangelistas y maestros son predicadores, pero no reciben la Palabra de Dios por revelación divina como la recibían los profetas en el pasado”.

(8)    En todas las referencias bíblicas, la palabra “profecía” significa predicar o enseñar verdades reveladas por Dios. Nunca da la idea de predicar tal y como se usa el término hoy, a menos que sus enseñanzas tomen la forma homilética.

B. Cesó este don, tenía que suceder (acabarse) al terminarse de escribir el Nuevo Testamento. Al concluir el Apocalipsis el apóstol Juan dijo (Apocalipsis 22:18, 19) que con esta profecía concluían los Escritos del Nuevo Testamento. “Por consiguiente, ya no hay lugar para el don de profecía en la iglesia”. (Cate)

C. Esto es razonable. “Si desde Malaquías hasta Juan el Bautista, unos cuatrocientos años, no hubo profeta en Israel, ¿por qué algunos (mormones, adventistas, testigos de Jehová, católicos, etc.) encuentran tan difícil creer en la no existencia de profetas hoy? (Ver 2 Pedro 2:1; Pedro compara a los profetas con doctores o maestros futuros. “Hubo…falsos profetas, pero habrá…falsos maestros”).

     Pablo dice en 1 Corintios 14:1, 5, 14, 39 que el mayor don era el de profecía. Y si los nueve dones estuvieran presentes hoy, entonces sería lógico suponer que el de la profecía también existiría. Pero sabemos que ninguna iglesia que se ciña a la Biblia tolera la presencia de alguien que pretende ser profeta y dice haber recibido nuevas revelaciones de parte de Dios porque, como ya hemos demostrado, no hay profetas en nuestros días”. (Cate)

VII. El Canon de la Biblia.

A. ¿Cómo fue arreglado? Las iglesias locales de la primera era cristiana aceptaron ciertos Escritos como divinos y los incluyeron en la Biblia. Así quedó formado el Nuevo Testamento. Aceptaron solamente los escritos de un apóstol o de alguien asociado con un apóstol. Todos ellos tenían el don de profecía.

B. Tanto los dones revelatorios como los dones de manifestación se acabarían (1 Corintios 13:8-13). No todos están de acuerdo con la interpretación de este pasaje, pero estoy convencido de ciertas cosas. Todos pueden ver que el Apóstol Pablo declaró que: “las profecías se acabarán”, “cesarán las lenguas” y que “la ciencia acabará”. Pero, ¿cuándo?

1. v.10. El Apóstol dijo que alguna cosa vendría, algo perfecto o completo, la cual haría ineficaz la profecía así como la ciencia. La palabra “perfecto” en el griego significa “completo”.

2. “Los versículos 8 al l0 enseñan que las lenguas cesarán por su propia cuenta y que las profecías y la ciencia serán innecesarias debido a la llegada de lo que será completo. ¿De qué estaba hablando el Apóstol? Simplemente que, antes de completarse el Nuevo Testamento, la profecía y la ciencia eran en parte (incompletas). Hubo hombres que recibieron mensajes de Dios y los comunicaron al pueblo. Pero no era la revelación completa de Dios. Finalmente, cuando el Nuevo Testamento fue completado, la profecía y la ciencia fueron innecesarias. La omisión de las lenguas en los versículos 9 al l0 indica que ese don había de cesar antes que la profecía y la ciencia fuesen innecesarias. La ausencia de referencia a las lenguas en las Epístolas que siguen es otra prueba de que ya no se usaban”. (Van Gorder)

3. v.13. “Fe, esperanza y amor”, no son dones como los otros de los Hechos, sino que se obtienen por el estudio de la Palabra y una dedicación a la obra del Señor (Romanos l0:l7). La esperanza resulta de la práctica de la fe, etc. (Romanos 8:22-25). El primero de todos es el amor.

     Definiciones que nos ayudan a comprender el pasaje:
“Perfecto” (v.l0) = Completo, por alcanzar, un fin definido y limitado. “Conocemos” (v.9) y “Conozco” (v.12) = saber o entender. “Conoceré” y “conocido” (v.12) = conocer por alguna señal, percibir, reconocer (distinguir por ciertos caracteres), llegar a ser completamente instruido acerca de algo o de una persona.

VIII. ¿Cómo se explica el fenómeno moderno de hablar en lenguas?  Si el Señor no da el don de lenguas hoy, ¿qué es esto que ocurre entre los Pentecostales y los Carismáticos?

A. En primer lugar lo que vemos hoy no son las “lenguas” de la Biblia. Hasta el presente, no se ha probado que lo que hablan es un verdadero idioma; es una farfulla o galimatías. Existen algunos reportes que dicen lo contrario pero que no se han podido verificar.

B. Hay que mencionar también que el fenómeno ha existido desde tiempos antiguos entre la gente pagana, cuyos hechiceros y brujos han practicado el hablar un lenguaje de “seres sobrenaturales” en un estado hipnótico durante sus ceremonias religiosas o de curación. Esta clase de lenguas ha sido relacionada con casos de posesión por demonios.

C. Explicaciones posibles:

1. Éxtasis = Arrobamiento del alma en que uno se siente transportado fuera del cuerpo; o una afección nerviosa caracterizada por la abolición de la sensibilidad y la exaltación mental. Resulta en que la persona habla palabras apasionadas.
2. Hipnosis = Es posible que un creyente que anhela tener la experiencia de hablar en lenguas, la busque con toda su mente y corazón pensando tanto en ello que llegue a caer en un estado de hipnosis o adormecimiento.

       El carismático piensa que está rindiéndose al Espíritu Santo para que el Espíritu hable por medio de él. Pero, puesto que él conoce ya como suenan “las lenguas” (farfulla) del movimiento moderno, empieza a hablar de la misma manera. Suena exactamente como los demás.

     En muchos casos el creyente recibe la experiencia sola-mente después de muchos días y noches dedicados a la oración en búsqueda del llamado don de lenguas. Esto produce una clase de auto hipnosis que resulta en hablar balbuceos que el creyente interpreta como lenguas.

(10)   3. Para el carismático es una manera de alcanzar más pronto la espiritualidad madura o “la plenitud de Cristo”, como también lo llaman.

     Pero no hay un “modo abreviado” para el crecimiento en la gracia y el conocimiento del Señor. La Biblia misma nos enseña que la fe, o sea, el conocimiento de la doctrina, viene por el estudio de la Palabra de Dios (Romanos 10:17). Las gracias de Cristo se desarrollan en nosotros a medida que las ponemos por práctica y que nos sometemos al Espíritu Santo (2 Corintios 3:17, 18).

     Los carismáticos se engañan pensando que el don de lenguas aún existe y que es señal del bautismo del Espíritu. Erróneamente piensan que es evidencia de la aprobación de Dios y una señal de madurez espiritual. (continurá)

 

La Edificación de la Familia Cristiana.

     Sabemos que la causa por la cual la familia en esta sociedad está pasando por problemas y está siendo destruida es que no se toman en cuenta las normas de Dios. Esto no es de extrañar, pues como nunca les han sido enseñadas estas normas las ignoran.

     Lo que verdaderamente es alarmante es que vemos que gran cantidad de parejas que se podrían considerar cristianas porque asisten a una congregación, están pasando por los mismos problemas, aun cuando dicen conocer a Dios. La causa de esto es que no se construye la familia sobre los mandamientos y consejos de la Palabra de Dios.

     En nuestros tiempos cada miembro de la pareja llega al matrimonio con gran cantidad de ideas y costumbres que no tienen nada que ver con la vida cristiana, y aunque de momento para ellos es lo más normal, con el tiempo puede ser la causa de la destrucción del matrimonio.

     ¿Cómo podemos edificar una familia con seguridad?

     El Salmo 127:1 dice: “Si Dios no edificare la casa, en vano trabajan los que edifican; si Dios no guardare la ciudad en vano vela la guardia”.

     Como vemos, Dios debe ocupar el lugar principal dentro de la familia. No como un artículo de tocador o como el doctor al que solamente se llama cuando se requieren sus servicios.

     Si vemos el ejemplo de Adán y Eva cuando estuvieron en el paraíso, nos damos cuenta que mientras vivieron de acuerdo a los mandatos de Dios no tuvieron problemas. Su vida fue tan estable que la Escritura nos da pocos detalles de cuáles fueron los acontecimientos que sucedían, sin embargo, sí podemos ver que tenían una estrecha comunión con Dios.

     En Génesis 3:9 leemos: “Y oyeron la voz de Dios que se paseaba por el huerto, al aire del día”. La presencia de Dios estaba continuamente con ellos.

     Dios debe ser para nosotros como el sol lo es para los planetas. Estos se encuentran girando alrededor de él cumpliendo ciclo tras ciclo. Porque si alguno se saliera del curso fijado por Dios terminaría causando un caos en todo el sistema. De igual forma sucederá con nuestro matrimonio o familia si nos salimos del orden establecido por Dios.

     Si Dios es el centro de mi vida familiar, influirá en:

1. La decoración de la casa.

     ¿Qué es lo que adornan mis paredes? Deuteronomio 6:6 dice: “Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón”. Versículo 9: “Y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas”.

     Toda la decoración de la casa debe ser influenciada por nuestra relación con Dios. No quiere esto decir que forzosamente tienes que tener solamente cuadros bíblicos, sino que el adorno debe ser decente y decoroso.

2. El tipo de diversión.

     1 Corintios 10:23-24: “Todo me es lícito, pero no todo me conviene, todo me es lícito, pero no todo me edifica. Ninguno busque su propio bien, sino el del otro.”

3. La forma de vestir.

     Tanto en el hombre como en la mujer. ¿Vistes con-forme te va llevando la moda, o verdaderamente en lo que es propio y decente?

     1 Timoteo 2:9 dice: “Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso.”

     1 Tesalonicenses 4:6: “Ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano”. En este texto la palabra griega usada como agravie es HUPERBAINO y significa: pasar el límite que separa la castidad. En otras palabras más fáciles significa: “provocar deseo sexual en otro”. Muchas señoritas no entienden cómo hizo Dios al varón. El hombre se excita sexualmente por lo que ve y por lo tanto una muchacha debe tener mucho cuidado de cómo viste. Debe de hacerlo de tal manera que no provoque deseo sexual en los que la ven. Esto no quiere decir que tiene que vestir como su abuela del siglo pasado, pero sí de una forma decente. Si ella se viste de una forma provocativa, es tan culpable del pecado de fornicación mental como el joven que peca con sus pensamientos pecaminosos. En Mateo 5:27-28 Jesús aclara: “Habéis oído que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que todo el que mira a una mujer para codiciarla ya adulteró con ella en su corazón.”

4. El área cultural (música, lectura, etc.)     Mateo 6:22: “La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz.”

     ¿Qué es lo que vemos o escuchamos? A lo que nosotros le prestemos atención quedará gravado en nuestra mente para toda nuestra vida. Por eso debemos tener mucho cuidado con el tipo de literatura o música que vemos o escuchamos. El Salmo 101:3 nos dice: “No pondré delante de mis ojos cosa injusta”.

     Si queremos llegar a formar un matrimonio que permanezca hasta que la muerte nos separe, debemos vivir de (11)     acuerdo a las normas y consejos de Dios en la Biblia. (Fin)

 

La Nueva Moralidad o la Vieja Inmoralidad?

     Leemos: “Las viejas normas de moralidad han esclavizado a la gente. Esas normas las produjeron las religiones para mantener al pueblo bajo su control. Ya vamos avanzando hacia un mundo nuevo y mejor. No necesitamos más las religiones ni las restricciones sexuales”.

     Esta es la voz mentirosa de la nueva moralidad. Estas son las normas que gobiernan la generación actual.

     Pero Dios no está callado. Él siempre habla y habla la verdad. Él no ha dejado de ser un Dios santo. No se ha dado por vencido ante los hombres impíos del siglo veintiuno y no ha anulado sus normas santas para la conducta sexual.

     Dios siempre nos da su mensaje a través de la Biblia. Pero hoy está dando voces en una manera nueva. El mensaje es el mismo, solo que el método es nuevo. El SIDA es la voz de Dios. Y la gente está prestando atención…al fin.

     El mensaje de Dios es este: “Esa nueva moralidad no es más que la vieja inmoralidad que siempre he aborrecido. Es pecado y trae muerte.”

     Ya nos estamos dando cuenta de que lo que Dios dice es cierto. El SIDA trae muerte. Todo el mundo lo cree ahora y está atemorizado. Nadie sabe cuántos han contraído el SIDA. Más de 40 millones, por cierto. Y una vez infectada la persona no hay escape ni hay remedio.

     La nueva moralidad ha fracasado. La revista centro-americana Rumbo lo reconoció así: “La mejor vacuna contra el SIDA es la fidelidad”. Y es cierto. Esto siempre ha sido el plan de Dios. Notemos lo que dice Dios acerca de la inmoralidad en sus varias formas en Gálatas 5:19-21.

     El adulterio es la actividad sexual que no respeta el compromiso matrimonial, el casado que se une carnalmente con alguien que no es su cónyuge (Colosenses 3:5-6).

     En su sentido estricto, la fornicación se refiere a la actividad sexual de los que no tienen compromiso matrimonial. La Biblia muchas veces usa este término para referirse a toda clase de inmoralidad (1 Corintios 6.9-10).

     La homosexualidad es la actividad sexual entre dos hombres. Dios la condena. Por ese pecado destruyó a Sodoma y Gomorra con fuego (Romanos 1:26-27).

     El lesbianismo es la actividad sexual entre dos mujeres (Romanos 1:26).

     La bestialidad es la actividad sexual con algún animal (Levítico 18:23).

     Las pasiones juveniles es un término general. Pudiera incluir muchas cosas. Sin embargo, sabemos que las pasiones más agudas para muchos jóvenes son las pasiones sexuales. Debemos huir de ellas en todas sus manifestaciones, sean los cuentos vulgares, la masturbación, las miradas indecentes o las caricias. Muchos creen que estos pecados no son tan graves. Pero ante Dios son pecados de cualquier modo. Y muchas veces conducen a los pecados más graves. (2 Timoteo 2:22).

     El adulterio, la fornicación, la homosexualidad, el lesbianismo, la bestialidad, las pasiones juveniles, todos son pecados. Dios los ha juzgado ya en su Palabra. Llevan a la muerte. Y el SIDA es la voz de Dios anunciándolo de nuevo y confirmándolo.

     Pero el pecado no se manifiesta solo en hechos. El pecado comienza en los pensamientos. Escucha lo que dice Jesús en Mateo 5:28.

     Codiciar es pecar. ¿Cómo es posible guardar la mente de la codicia en el siglo veintiuno? ¡Oh mundo insensato! La inmoralidad va en aumento y nuestras ciudades son como Sodoma y Gomorra porque el mundo da rienda suelta a toda clase de lascivia. La música sensual, los programas del televisor y del cine, la ropa indecente y la pornografía alimentan la inmoralidad y estimulan la codicia. Y el que codicia pronto peca en hecho. Y el que peca (sea en pensamiento o en hecho), morirá. La Biblia lo dice en Ezequiel 18:4: “El alma que pecare, esa morirá.” Véase Santiago 1:14, 15.

     ¿Por qué es que el Dios santo condena la inmoralidad? Porque trae muerte. Él lo sabe. Y Dios no quiere que muramos sino que vivamos y que vivamos abundantemente. Dios nos ha hecho de manera que podamos vivir. No inventó la sexualidad para que fuera una trampa.

     Dios mismo ha hecho a cada hombre y mujer con la sexualidad. Guardada en su propio lugar, es buena y bella. Me gusta comparar la sexualidad de la persona con las cuerdas finas y tensadas del arpa. Tócalas sabiamente, con cuidado, y brotará una música muy fina y hermosa. Pero tócalas descuidadamente, bruscamente, locamente, y se reventarán. No habrá música sino un gran desastre y caos. Dios así hizo la sexualidad del hombre.

     No hay nada más bello y sano en este mundo que la unión matrimonial. ¿Por qué? Porque Dios lo hizo así. Porque en el matrimonio gobierna un amor duradero vinculado con responsabilidad. Porque los cónyuges se aman y se comprometen a suplir la necesidad el uno del otro. Ese amor no admite egoísmo. Produce armonía y libertad, una música fina y agradable.

     En los hechos inmorales cada persona busca satisfacer-se sin importarle la otra persona. El que se mete con una mujer ajena, por ejemplo, quiere placer pero no quiere responsabilidad. No la ama, la usa. Peca contra ella. Y ese pecado produce soledad, temor, inseguridad y un sentido de inferioridad. Es una deshumanización cruda y cruel, El hombre inmoral no solo peca contra la mujer sino que peca contra sí mismo. La misma Biblia lo confirma en 1 Corintios 6:18. ¿Será posible que en este versículo Dios   estuvie-ra pensando en el SIDA?

(12)   Aun antes que hubiera SIDA, la promiscuidad producía terribles enfermedades. Las produce aún. También produce vidas quebrantadas y familias rotas. Produce celos y pleitos y produce muerte. Muchas veces produce muerte física. Siempre produce muerte eterna, castigo eterno, separación de Dios. Por esta razón nuestro amante Padre nos ha prohibido los hechos inmorales, al igual que un padre no permite a su niño cargar un cuchillo. Sin embargo, la gente que no teme a Dios sigue locamente jugando con la muerte. Siguen lejos de Dios, cargados de culpa, temor, y fastidio y no saben por qué.

     Amigo lector, nuestro Dios es un Dios santo. Es un Dios de ira justa y habla fuertemente contra la inmoralidad. El SIDA muestra su indignación.

     No es una nueva moralidad lo que se está practicando hoy. Es la vieja inmoralidad que Dios abomina. Escuchemos la Biblia. Ella nos habla con franqueza y claridad: Efesios 5:3-7; Apocalipsis 21:8.

     Si has vivido en la inmoralidad todavía hay una forma de escapar para ti. Cristo te ofrece esperanza. Cristo da vida. Él no quiere que nadie se pierda. Él nos ofrece la vida, vida nueva en Cristo. Nos ofrece una vida libre de la esclavitud del pecado y de la muerte. Si te arrepientes, dejando tus pecados, Él te ofrece una vida sana, satisfactoria y hermosa. Oye su invitación: Mateo 11:28-30. (Fin)

 

Comentarios sobre los Diez Mandamientos.

(Pastor H. B. Pratt. Traductor de la Biblia conocida comúnmente como Versión Moderna que finalizó en 1893. Comentarista de los libros del Génesis, Éxodo y Levítico y autor de Noches de los Romanistas.)

IV. EL CUARTO MANDAMIENTO.

“Acuérdate del día del Descanso para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra; mas el día séptimo es día de descanso, consagrado a Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna.” (Éx. 20:8, 9, 10ª; Versión Moderna).

      El Decálogo, cual Dios lo dio a Moisés, es el resumen de la ley moral. La materia sobre la cual versa este mandamiento especial fue acordada y ordenada por Dios mismo al fin de su obra de Creación, allá en los días del paraíso, antes que entrase en el mundo el pecado y la maldición, 2500 años antes de la promulgación de La Ley en el Monte Sinaí. Como consecuencia la observación de un día de cada siete no es una institución hebrea para estar en conflicto con las instituciones particulares de Moisés. En el Edén mismo, “bendijo Jehová el séptimo día, y lo SANTIFICÓ, porque en él descansó (o cesó) Dios de toda la obra que había creado y hecho” (Génesis 2:3), y a esta declaración el cuarto mandamiento hace la más expresa alusión, siendo el significado de la voz “santificar” una misma cosa en ambos casos, como también lo es la obligación que impone. El mandamiento dice ACUÉRDATE de ello, como una cosa ya establecida y conocida. La ley sobre la santificación de un día en cada siete es tan permanente como cualquier otro de los Diez Mandamientos.

      El día primero de la semana (domingo)  ha sido observado semanalmente por los discípulos del Señor en conmemoración de su resurrección, y desde los días de los apóstoles fue designado expresamente “Día del Señor” (Ap. 1:10; Hch. 20:6-7; 1 Co. 16:2). La observación del primer día de la semana conmemora el descanso divino bajo el Nuevo Pacto.

      La regla que nos impone Dios es la de seis días para el trabajo y uno para el santo descanso; proporciones que se acomodan bien a las necesidades de nuestra naturaleza física y moral. Rechazamos absolutamente la pretensión romanista de que “la Iglesia” tenga derecho alguno para cambiar en lo más mínimo las instituciones de Dios, y negamos que este cambio de día fuese efectuado por autoridad eclesiástica. Fue hecho por los apóstoles bajo la dirección del Espíritu Santo. La autoridad apostólica es de la misma clase que la de Moisés y los Profetas, y no es menos obligatoria que la de Jesucristo mismo, quien lo dejó todo en manos de ellos, concediéndoles la inspiración del Espíritu Santo para tal efecto (Jn. 20:21-23; 1 Co. 14:37).

      Cristo resucitado apareció a sus discípulos el primer día de la semana (Juan 20:9); y el domingo siguiente  presentóse de nuevo a ellos diciendo “Paz a vosotros” (vers. 26); y así los cristianos han seguido reuniéndose en su nombre, para el culto más sagrado según queda dicho. Es cierto que los cristianos judíos siguieron guardando el sábado en Palestina, no solo por costumbre sino por fuerza, como Jesús lo indica en Mateo 24:20 en donde dice: “Orad pues que no sea vuestra huída en invierno, ni en día de sábado”, en un país en donde en sábado no era lícito llevar aun ni una camilla (Jn. 5:10).

      Hch. 20:6-7 nos suministra una prueba interesantísima de que los cristianos de aquel tiempo guardaban el domingo como Día del Señor, ya que pone de relieve la circunstancia de que Pablo y sus compañeros permanecieron siete días en Troas, pero sin hacer caso particular sobre el sábado judaico y eligieron “el primer día de la semana” para la celebración de la Santa Cena y la más solemne predicación de la Palabra.

      “En él no harás obra alguna, ni tú, ni tu hijo…ni tu siervo…ni tu bestia.” ¡Qué bien ha resguardado nuestro Dios los derechos del pobre, del asalariado y hasta de las bestias de carga! (Dt. 5:4; Éx. 23:12).

      La voz “sábado” en hebreo quiere decir “descanso”, pues no era nombre del séptimo día, ni caía exclusivamente en el séptimo día, sino que cualquier otro día de rigurosa observancia era “sábado” en el uso de los hebreos. Y por lo mismo, la voz en su recto sentido es tan aplicable al domingo como al día séptimo de observancia judaica. Y así, en inglés, “the Sabbath”, se entiende universalmente como el domingo, a menos que se especifique “the Jewish Sab

(13)   bath”, es decir, el Sabbat judío. Es de sentirse mucho que en español “sábado” sea el nombre del séptimo día de la semana no siendo día de descanso.

      El día del Señor es para consagrarlo a Dios, a los varios actos de culto público y privado, a la oración, a la instrucción de los hijos y a la dirección espiritual de la familia, al alivio de los necesitados y también al descanso físico, de lo cual necesita aquel que ha trabajado honrada y lealmente los seis días de entresemana.

      Muchas veces se olvida que este mandamiento no solo nos impone tan estrecha obligación de trabajar seis días a la semana, sino también de descansar el séptimo día: “seis días trabajarás”. El no hacer esto es pecar contra Dios y quebrantar el cuarto mandamiento. Y Dios ha organizado la sociedad y la naturaleza física y moral del hombre de tal modo que con seis días de trabajo no le falte pan a los pobres, y que con un día de descanso consagrado a Dios, conforme a su Palabra, florezca la buena moral y la piedad.

      Isaías 58:13-14 nos da una reseña muy clara y preciosa de cómo se guardaba santamente el día bajo el Antiguo Testamento. Y ello no es menos aplicable hoy en día.

      Muchos hay de los que se llaman cristianos que no “apartan su pie del día de descanso” nunca, sino que lo huellan siempre debajo de sus plantas. (Continuará)

 

EL TRIBUNAL DE CRISTO

          “¿Existe un día de juicio para los Cristianos,  y de qué tengo que dar cuenta?

     La vida cristiana es una serie de verdades paradójicas. La Biblia dice que los caminos de Dios no son nuestros caminos porque el hombre mira a las cuestiones físicas externas, mientras que Dios mira la actitud del corazón y opera en el reino espiritual.  Si tu quieres servir a Dios en forma eficaz, debes enfocarte en las cosas espirituales y no en las materiales. Tu vida sólo tendrá sentido, propósito y significado cuando vivas en el reino espiritual, enfocándote en las cosas eternas. 

     Esta lección se ha diseñado para mantener tu enfoque en las cosas eternas detallándote tu responsabilidad final con el Señor Jesucristo como siervo suyo que eres.

l.   ¿QUE ES “EL TRIBUNAL DE CRISTO”?

A. DIOS AL FINAL JUZGARÁ A TODOS LOS SERES HUMANOS QUE HAYAN VIVIDO. Proverbios 29:26; Hebreos 9:27

B. DIOS JUZGÓ EL PECADO DEL MUNDO EN EL CALVARIO. Al poner uno su fe en Cristo Jesús, ya no debe temer el juicio de sus pecados porque él sufrió ese juicio por nosotros. 1 Pedro 2:24; 2 Cor. 5:21; Gálatas 3:13

C. TU JUICIO SERÁ EN BASE A TU SERVICIO AL SEÑOR JESUCRISTO, DESPUÉS DE HABER SIDO SALVO. A este evento la Biblia lo llama “el tribunal de Cristo” 2 Corintios 5:10;  Romanos 14:10

II. ¿DE QUÉ SERÉ JUZGADO EN EL TRIBUNAL DE CRISTO?

A. SERÁS JUZGADO POR TU LABOR COMO SIERVO DE JESUCRISTO, NO POR TU PECADO.  1 Corintios 3:11-15

B. ESA LABOR VA A SER JUZGADA POR TUS MOTIVACIONES DETRÁS  DE ELLA Y LA CALIDAD EN VEZ DE LA CANTIDAD.

1. ¿De qué clase es ?  1 Corintios 3:13

2. Las actitudes del corazón serán más importantes que               las obras mismas. Si se desarrollan actitudes correctas               en forma natural. 1 Tes. 2:4;  Efesios 6:6

III. ¿CUÁLES SON LAS CONSECUENCIAS NEGA-TIVAS DE ESTE JUICIO?

A. PABLO, AL HABLAR DEL TRIBUNAL DE CRISTO, DICE EN 2 Corintios 5:11 QUE ES “EL TEMOR DEL SEÑOR” El Cristiano nunca debe temer de ir al infierno, pero hay cierta cosas que deben temerse en relación con este juicio final.

 1. Temor de estar avergonzado por no ser encontrado viviendo para el Señor Jesucristo en su segunda venida. 1ra. de Juan 2;28

2. Temor de sufrir pérdida porque sus obras hayan sido

 temporales y no eternas. 1 Corintios 3:15

3. Temor de perder recompensas por haber vivído en pecado en vez de vivir para Cristo. 2 Corintios 5:10;             Gálatas 6:7-8

B. RECUERDA QUE LAS APARIENCIAS A VECES ENGAÑAN. Los verdaderos siervos de Cristo serán puestos de manifiesto en contraste con aquellos que simplemente aparentan ser siervos de Cristo para los hombres.

1. Asegúrate de invertir para recompensas celestiales en vez  de terrenales. Mateo 6:19-20; Colosenses 3:1-4

2. No te dejes engañar por las apariencias externas. Tanto

en tu vida como en la de otros. Lucas 16;15; 1Corintios 1:27-31

IV.  ¿CUÁLES SERÁN LAS RECOMPENSAS?

        Las recompensas disponibles en el tribunal de Cristo pueden verse al estudiar las cinco coronas de que habla el Nuevo Testamento:

A. LA CORONA DE JUSTICIA - 2 Timoteo 4:8 - DADA A LOS QUE AMAN LA VENIDA DEL SEÑOR JESUCRISTO.

1. La Biblia termina con las palabras:” Sí, ven, Señor Jesús”. Apocalipsis 22:20

2. El deseo más fuerte en todo tiempo debe ser estar con el

Señor Jesucristo. Filipenses 1:23-2

B. LA CORONA DE VIDA - Apocalipsis 2:10 - ES LA CORONA DE LOS MÁRTIRES.

1. Mencionada también en Santiago 1:12, dada a los que

soporten la tentación.

2. Ésta es la misma que la corona de los mártires, porque

(14)   se muere al yo para vencer la tentación. Romanos 6:6-11

C. LA CORONA DE REGOCIJO - 1Tesalonicenses 2:19 - LA CORONA DEL GANADOR DE ALMAS

1. Dada a los que ganan almas para Cristo. Mencionada

 también en Filipenses 4:1

2. Llamada la corona de regocijo porque produce gozo en el cielo cuando un pecador se convierte. Lucas 15:7

D. LA CORONA INCORRUPTIBLE DE GLORIA -1 Pedro 5:4 - LA CORONA DEL PASTOR.

1. Dada a los que pastorean la gente en la palabra de Dios.

2. El nuevo testamento establece claramente que “Todos” los  salvos deben estar enseñando activamente a alguien la

Palabra de Dios, no solamente los predicadores.              Efesios 4:11-16

3. Requiere gran sabiduría que solo se obtiene por la              Palabra de Dios.  Proverbios 4:7-9

PREGUNTAS BÁSICAS;

A. ¿Por que me debe preocupar?

1. El enfoque al regreso de Nuestro Señor Jesucristo es una

de las doctrinas más importantes para la vida diaria en toda     la Biblia. Anota en los siguientes versículos cuántas cuali-dades prácticas de carácter se producen  al enfocarse en el regreso de Cristo.

a. Paciencia - Santiago 5:7-8; 2 Tesalonicenses 3:5

b. Paz - 2 Tesalonicenses 2:1-2; 1Tesalonicenses 4:13-18

c. Gozo - 1 Tesalonicenses 2:19

d. Santidad - 1 Tesalonicenses 3:13; 1 Juan 3:1-2

e. Confianza - Filipenses 1:6; 1 Juan 2:28

f. Diligencia en el servicio - 2 Timoteo 4:1-8

g. Una vida recta - Tito 2:11-14

h. Fe aún en los momentos difíciles - 1 Pedro 1:5-7

2. Las recompensas que recibes en la tierra son temporales

y perecederas. Las recompensas recibidas en el Tribunal

de Cristo son eternas y nunca perecerán. 2 Corintios 4:17.           3. Al enfocarte siempre en el Tribunal de Cristo desarrollar-    ás en forma natural un deseo de agradar Dios en vez de a los hombres. La manera más segura de recibir oposición y crítica es desarrollando una actitud así, 2 Corintios 5:6-9; 1 Cor. 7:23  (fin)

                 

Disciplina en la Asamblea, (por David Cloud)

Lectura: 1 Corintios 5:1-13

     Disciplina de los miembros de una asamblea es una acción de amor: amor por Dios, por santidad, por los hermanos.  Hoy hay la falta de disciplina en las asambleas.

I. Pablo describe la necesidad y ocasión por disciplina, v. 1,

1. El pecado fue público, todo el mundo lo supe.

2. El pecado fue grave (incesto).

(1) Hay seis categóricas de pecados graves, v. 11.

  A. Fornicación, un término ancho que cubra inmoralidad sexual:

 (A)  Relaciones sexuales afuera matrimonio, 1 Cor. 7:2.

(B)  Relaciones sexuales dentro del matrimonio, Mateo 5:32.

B. Avaro, afán desordenado de poseer y adquirir cosas, véase Éxodo 20:17; Deuteronomio  5:21; Josué 7:21; Proverbios 28:16; Miqueas 5:2; 1 Tim. 6:6-11; Lucas 12:15.

C. Idólatra.

D. Calumniador, atribuir falsa y maliciosamente a alguien palabras, actos o intenciones deshonrosas.

E. Borracho.

F. Estafador,  pedir o sacar dineros o cosas de valor, con artificios y engaños y con ánimo de no pagar.  Salmo 109:11; Ezequiel 22:12.

II. Pablo describe la altitud mala de la asamblea hacia la disciplina, 1 Corintios 5:2.  Usó las palabras "...inflados de soberbia...", véase 1 Corintios 4:6; 5:2; 8:1.

III. Pablo describe la manera de disciplina, 1 Cor. 5:2-5

1. Fue a ser hecha por la asamblea, 1 Corintios 5:4.

2. Fue a ser hecha cuando los miembros están presente, 1 Corintios 5:4.

3. Fue a ser hecha en el Nombre del Señor Jesucristo y por Su poder, 1 Corintios 5:4

4. El culpable será entregado a Satanás por la destrucción de la carne, 1 Corintios 5:5.  Esto no es para la destrucción de la persona si misma, sino para la destrucción de la "carne"....a traer tal persona a convicción y arrepentimiento.

5. Si no hay arrepentimiento, aquella persona será quitada de la asamblea, 1 Corintios 5:3, 13.

6. Los demás miembros no deber comer con él, 1 Corintios 5:11 (sea en la Cena del Señor o otros lugares).

IV.  Pablo describe las razones para la disciplina, 1 Cor. 5:6-8.

1. Tal disciplina es por el bien del testimonio de la asamblea.  Cada asamblea debe mantener un buen testimonio.  Filipenses 2:14-15; 1 Pedro 2:9-12.

2. Tal disciplina es hecha a agradecer al Señor, 1 Cor. 5:4; Tito 2:14.

3. Tal disciplina protege la asamblea a ser penetrada con pecado y error, 1 Corintios 5:6-8.  Pecado es una levadura que puede esparcir rápidamente.

(1) Hay dos tipos de levadura mencionada en el N.T.

  A.   Levadura moral de pecado, 1 Corintios 5:6.

  B.   Levadura  doctrinal de enseñanzas falsas, Gál. 5:7-8.

4.  La disciplina cristiana es para contener pecado, 1 Timoteo 5:20; Deuteronomio 13:11; 17:12-13; 19:18-20; Hechos 5:1-11.  Véase Heb. 10:31; 12:5-11; 1 Cor. 11:31-21.

V. Pablo describe el extenso de la disciplina, 1 Cor.5:9-13.

1. La disciplina no trata a los incrédulos, 1 Corintios 5:10.

2. La asamblea tiene que disciplinar "creyentes" de su asamblea, 1 Corintios 5:11, 12.

VI. La actitud del creyente en el asunto de disciplina.

1. La disciplina es obedeciendo la Palabra de Dios, 1 Cor. 5:4.

2. Los creyentes deben practicar humildad y tristeza, Gálatas 6:1.

3. Deben tener la actitud de compasión hacia el culpable, 1 Corintios 5:5; 2 Corintios 7:12.

4. Deben tener la actitud a vivir una vida santa y derecha, 1 Corintios 5:8.  (fin)

 

J. Alvino Nelson, editor

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